Yuru Yuri Fanfiction

Capitulo 7

Ambivalencia

Hola, disculpen la demora, este sera el ultimo capitulo de este fic *redoble de tambores*. Por ser el ultimo he decidido probar algo, escribir en primera persona no es mi fuerte pero quería hacerlo por el nombre del capitulo en donde podre explorar a ambas protagonistas con sus respectivos puntos de vista. Que se abra el telón gracias y ¡Buena Lectura!


La estación de tren estaba llena como era de costumbre cada mañana de hora punta, se podían observar hombres de oficina con el clásico traje oscuro y corbata de serie, mujeres con bolsos llenos de documentos y demás, e incluso estudiantes se unían a la jungla de las ocho en punto.
Las miembro mas antiguas del club del entretenimiento observaban el movimiento a su alrededor seguras de que el tren que debían de tomar las llevaría de vuelta a su hogar en menos de una hora.
Yui tomó la mano de la rubia mangaka para asegurarse que la marea de personas no las separase mientras abordaban, Kyouko evitó de sonrojarse por el contacto pues cada vez que sentía la presencia de la morena recordaba la noche anterior y el sentimiento que ambas compartían la embargaba con mucha fuerza.
La voz anunciando el tren sonó por los naltavoces y toda la gente se apresto a ponerse detrás de la linea amarilla para esperarlo, Kyouko sintió que su mejor amiga y ahora 'novia' le aprieta mas la mano en un gesto posesivo.

—Kyouko ¿estas lista?— pregunto de pronto la morena sacando a la rubia de su ensoñación, Kyouko encontró los suaves ojos café de Yui y solo atino a asentir con enérgica voluntad.

El tren hizo su aparición en el anden a la hora exacta y ambas chicas subieron con velocidad para ganar asientos libres y de paso no ser atropelladas -después de todo ambas aun son pequeñas de estatura-. Las dos encontraron un asiento doble que afortunadamente no tenia nadie mas en frente y suspiraron al sentarse.

Yui...

Apenas el tren se comienza a mover, siento una parte de mi que aun se aferra a éste lugar. Kyouko parece notar mi ansiedad y me ofrece una sonrisa antes de continuar su contemplación de los binarios. Por unos momentos nos quedamos viendo fuera, los túneles oscuros y grises junto al rítmico tambaleo de la carroza me hacen sentir como si estuviera en una maquina del tiempo.
Que tontería pensar en una cosa así cuando tengo otras cosas mas en mi cabeza, pero aun si intento no puedo quitarme de la cabeza que si fuera así no trataría de detener el tiempo, ni retroceder mis pasos, o cambiarlos.
Si en verdad pudiera, yo tan solo haría que este viaje junto a ella sea larguísimo, tan largo como fuera posible pero sé que no es así. Las cosas no son como los manga que lee tanto mi...¿novia?
El solo hecho de decir esa palabra en mi mente me hace sentir mucho calor de repente, sobre todo en la cara, Kyouko me esta mirando y veo que tiene ese brillo en sus ojos que parecen hablar.

Kyouko...

Estoy preocupada, ¿las cosas volverán a ser las mismas de siempre?, sé que Yui debe estar preguntándose lo mismo, sobre todo porque se han involucrado muchas personas y la verdad es que tengo mucho miedo. De alguna forma quisiera conservar las memorias de estos días como un hito de donde aferrarme si las cosas...ya sabes, se tornan oscuras. Pero estoy feliz, feliz que de sientas lo mismo que yo, de poder decirlo en voz alta y no apenarme por ello, si pienso a todo mi pecho se hincha de mucho de todo lo que nos dijimos ayer.

Anoche fue la experiencia mas intensa de mi vida, me tengo que concentrar en la ventana porque no tengo el valor de mirar a Yui, si supiera que estoy pensando...¡Que vergüenza!
Pero aparte de aquellas sensaciones, todo fue muy tierno, he conocido un lado mas de mi querida amiga, uno que solo yo podré ver y eso me hace sentir inalcanzable, sin embargo... ¿Cuando lleguemos este hechizo se acabara? si ella tuviera que irse como me dijo antes, entonces nada seria lo mismo, justo ahora que acabamos de empezar. Miro a Yui y la veo ¿sonrojada?, trato de leer en sus ojos que pasa y entonces se me ocurre una cosa, y si ella estaba pensando en lo de anoche como yo.

—¡Yui no Ecchi!—

Se escucho en la carroza y ambas jovencitas fueron asaltadas de miradas curiosas de extraños. Las dos se dieron cuenta y se sonrojaron a tal punto que un tomate les tendría envidia.

Luego de ese pequeño exabrupto las dos se pegaron a su respectivo respaldar y no dijeron palabra ni se miraron por vergüenza.

No era como Yui quería que fuera el viaje de regreso y después de meditarlo mucho -como siempre era costumbre en ella- cogió la mano de la rubia mangaka para entrelazar sus dedos, Kyouko se sorprendió por el contacto pero pudo sonreír con alegría, la joven morena se dejo contagiar y supo que aquello ahora se sentía de lo mas natural.

—Siento lo de hace un rato— dijo de pronto la rubia a su costado, Yui la observo y negó con la cabeza evitando preguntarle a que se refería con esa acusación.

— Kyouko estaba pensando...— se detuvo y esto cogió mas la atención de su amiga. La mangaka había girado levemente el torso para brindarle su completa atención, Yui se puso nerviosa y rasco la mejilla evitando sus ojos.

— Bu..bueno ahora que somos...¿Que somos?— pregunto la morena dando una mirada por toda la carroza antes de aterrizar en Kyouko quien tenia la cara encendida cual antorcha.

—Estudiantes— balbuceo la mangaka diciendo lo primero que se le vino en mente, Yui no pudo contener la risa, risa que contagio a su pareja con nerviosismo. Ambas rieron con una mano detrás de la cabeza, ademan por demás ansioso.

—En serio, lo que sucedió anoche, es decir...no es una cosa que hacen las amigas normales, al menos en la concepción de sociedad que nos fue inculcada, porque tu y yo...—

Yui no pudo completar la frase porque los labios de Kyouko le sellaron la boca, fue un beso fugaz pero no por eso evito que desarmara a la joven Funami, quien solo podía observar a la rubia sonrojada frente a ella.

—No importa, no debemos ponerle un titulo si no quieres, solo sé que tu eres Yui y que yo te quiero— dijo Kyouko sonando sabia por primera vez, el impacto de sus palabras calaron en Yui quien apretó su mano con la suya y asintió.

—Yo solo sé que eres Kyouko y también te quiero, quiero estar solo contigo, siempre— declaro Yui con timidez, Kyouko no aguanto y le dio un abrazo que ambas prolongaron, justo en ese momento como enmarcando la despedida, el tren salio de los túneles para darles la mejor vista del mar que habían visto.

Ambas exclamaron y luego abrieron la ventana para llenarse los pulmones de aquel rico aroma que las unió.

"El tren proveniente de Numazu central esta llegando en el anden numero 5, por favor esperar detrás de la linea amarilla"

La voz femenina anuncio y tanto los padres de Kyouko como los de Yui estaban ahí esperando, las chicas los vieron desde las ventanas y se cogieron de la mano casi en reflejo.

—Espero que tus padres no estén muy enojados contigo— dijo Yui mirando fijamente hacia la puerta que se abriría en cualquier momento.

—No me importa, yo espero que los tuyos no lo estén contigo— replico Kyouko mirando a Yui, la joven morena encontró su mirada y antes de que las puertas se abrieran le regalo una sonrisa cálida.

—Estaré bien, ¿me crees verdad?— pregunto con algo de inocencia que los ojos de Kyouko copiaron.

—¡claro baka!— le dijo con su sonrisa impecable, Yui asintió y luego miro al frente cuando el tren finalmente se detuvo.

Las dos bajaron del tren tomadas de la mano uniéndose al mar de gente y tratando de no tropezar con las maletas que los otros pasajeros arrastraban. Yui dejo salir un suspiro lentamente tratando de controlar su ansiedad y de paso apretando la mano de la mangaka que lucia igual de preocupada. Tanto los Funami como los Toshinou no se hablaban entre si y parecían compartir la misma expresión que no desvelaba nada. Nao le dio una mirada severa a su hija que paso saliva y decidió que el piso era mas interesante.

Tsu funami observo a Yui con una expresión neutra mientras que su padre la sujeto de los hombros para verla a los ojos.

—Espero que este capricho o lo que haya sido te haya pasado. Has hecho perder mucho tiempo no solo a mi, ¿En que estabas pensando Yui?— dijo exasperado tratando de no alzar mucho la voz en el publico lugar. Kyouko observo de reojo a Yui quien de pronto había perdido el habla y solo se limitaba a mirar hacia abajo. Su padre al no obtener ninguna reacción paso una mano por sus cabellos suspirando audiblemente.

—Mejor vayámonos que tengo el tren en un par de horas— Akio dijo reflejándose en la mirada cauta de su esposa quien asintió. Tsu luego rodeo a su hija con un brazo como para guiarla.
Kyouko quien había estado escuchando que le decían a Yui mas que a sus padres frunció el ceño.

—¡No fue su culpa!, yo oculte la verdad de donde estaba a propósito y la obligue a quedarse mas tiempo— la rubia dijo llamando la atención de los tres Funami. Su amiga abrió mas los ojos en sorpresa y negó con la cabeza mirándola.

—¡Kyouko!— su padre intervino tomándola del brazo para callarla. La rubia observo que su padre estaba mas que molesto por sus palabras, al principio no entendió pero cuando dos policías hicieron su aparición, la mangaka supo que había cometido un error.

—Quiere decir que Uds. Lo sabían, ¿Desde cuando?— Tsu pregunto airada ante la atenta mirada de los dos oficiales.

—Desde el lunes, decidimos confiar en nuestra hija y esperar que volvieran por si solas— el padre de Kyouko continuo. Tsu Funami mostro una mirada llena de odio y cuando iba a dar un paso adelante su marido la detuvo sorprendiendo a su hija.

—Se da cuenta de que estamos hablando de complicidad, encubrimiento de pruebas y obstrucción de la ley señor Toshinou—
Se abrió paso el mas viejo de los oficiales mientras que el otro parecía estar tomando apuntes mentales. Kyouko observo a su padre con preocupación al igual que su madre.

—Entiendo perfectamente— dijo el abogado, suavizo su agarre cuando sintió que su hija estaba temblando. Nao tomo nota de cuan asustada estaba Kyouko y la abrazo. Yui la buscó con la mirada y se angustio encontrando en ellos humedad.

—¿Desea sentar cargos señor Funami?— la pregunta llegó entre una competición de miradas por parte de ambas cabeza de familia. Cuando iba a responder Yui se soltó de su madre.

—Pero fui yo quien llamo a Kyouko para que fuera a Numazu, fui yo quien comenzó todo y por ello pido disculpas, fue una estupidez Padre, oficial, Toshinou-san por favor, ¡Lo siento!— habló la joven parándose en frente antes de dar una venia larga de respeto hacia todos quienes permanecieron impávidos, su padre por unos segundos lucio desconcertado y la miro con orgullo. Los Toshinou miraron a la adolescente mostrar aquel acto de humildad y sintieron algo de culpa, la rubia menor aguanto las ganas de alcanzar a Yui pues sabia que por dentro las cosas no estaban bien del todo.

—Por la amistad que tenemos lo dejaremos así— decidió Akio luego de unos segundos. Una brisa de alivio soplo en el anden, Yui se reincorporo para encontrar la estoica expresión de los guardias quienes al final asintieron y luego de saludar dejaron a las dos familias a solas.

—¿Como que lo dejaremos así Akio?— contra pregunto la Sra. Funami agitándose con el pasar de cada segundo. Yui empezó a ponerse nerviosa pero sintió que su padre puso una mano en su hombro.

—He dicho Tsu, no tenemos que agrandar las cosas, nuestras hijas están bien y eso es lo importante— hablo en voz alta para dejar en claro a todos - mas que nadie a los policías- que no habían problemas entre ellos.

—Akio, gracias por entender— dijo el padre de Kyouko reconociendo en su viejo amigo la misma actitud de justicia que lo caracterizaba y por un momento el padre de Kyouko se pregunto si la información que le habían procurado era cierta.

—No te equivoques Kazuya, no quiero saber que interfieres con mi familia otra vez— dijo él con un tono de voz frío, los Toshinou no esperaban una reacción así pero dentro de ellos como padres, pudieron entender un poco su aflicción.

—Me parece justo, solo espero que no desapruebes que nuestras hijas sigan siendo amigas— dijo sorprendiendo no solo a Funami sino a todos los presentes, al escuchar esto ambas chicas se miraron con tristeza, como temiendo que todo terminase entre ellas por manos ajenas.

Tsu Funami se hizo paso al frente para tomar a Yui de la muñeca y halar de ella como apartándola. Yui quiso forcejear pero su madre le apretó tanto el brazo que casi le hizo llorar.

—No tengo ningún problema con ello, ni tampoco mi mujer, las cosas entre nosotros no harán de ellas unas desconocidas— dijo Funami dándole una ojeada amenazante a su aún esposa que parecía furibunda y luego a Yui quien se olvido de su brazo para compartir con Kyouko una sonrisa. Sus palabras hicieron que Tsu les saludara con un escueto gesto sin soltar a su hija que solo pudo despedirse a medias, su esposo se quedo en el anden unos minutos mas hablando con Kazuya y explicándole un poco de la verdadera situación de su familia.

—Espero no tengas arrepentimientos amigo mio— dijo el padre de Kyouko cuando Nao y su hija abandonaron la escena, Akio emulo una sonrisa y le dio la mano.

—Yo solo espero que no sea demasiado tarde— pronuncio con nostalgia el padre de Yui, Kazuya le dio animo y luego ambos dijeron adiós.

El regreso a casa paso rápidamente para Yui, la joven estaba en el asiento posterior observando las calles desde la ventana, su madre estaba extrañamente en silencio mientras que su padre la controlaba desde el espejo retrovisor. Nadie hablo durante los diez minutos que les tomo para alcanzar su residencia, pero al ver la calle y luego lo que llamaba hogar en la distancia hizo que la joven se moviera incómodamente, como esperando un huracán apenas bajaran.

Yui...

Mi padre, se que me observa pero no dice nada y siento que mi corazón cabalga dentro mio. Ahora que veo el salón las cosas parecen mas bizarras aun y que mi madre tararee una canción mientras sirve un té aguado me pone los pelos de punta.
No entiendo porque se tardan tanto en hablar, entonces siento que mi padre pone una mano en la mía por un segundo, solo para llamar mi atención.
Lo miro dispuesta a enfrentar lo que sea tenga en mente.

—Hija, ahora que estamos los tres puedes hablar y decirme que pasó— su voz era distante, como si lo que fuera que respondiese no importara para su decisión de castigarme. Mi madre me mira pero yo no necesito encontrar sus ojos para entender.

—Fui a visitar a Mika-san pero no sabia que murió, entonces llame a Kyouko para que me acompañara un par de días. Eso fue lo que paso, nada de especial— nombrar a Kyouko me llena de mucha energía y casi siento que mi cara quema de la emoción. Mis padres se miran y murmuran algo que no capto al instante pensando en mi amiga, mi amiga...

—Has visto Akio, esto es tu culpa por permitirle tantas libertades, eso de vivir sola fue el primer fallo— Mi madre dice y pronto ambos comienzan a discutir como si no estuviera del todo presente, por un momento para distraerme, el azul del mar vuela a mi mente.

Es una escena que he visto siempre, las discusiones entre ellos. No recuerdo cuando fue exactamente que comenzó todo, no lo se pues Mika-san siempre me llevaba fuera o lejos para que yo no escuchara. Pero siempre lo supe, mi madre y mi padre peleaban por mi culpa.

No quiero escucharlos mas, no lo resisto, no sé que es lo que toma posesión de mi en este momento pero no puedo soportarlo mas. Me levanto de improviso, mi cara me quema por alguna razón que no entiendo y siento que mi cuerpo se estremece. Ellos no hablan mas y agradezco al menos por ello, supongo que se han dado cuenta que estoy a punto de abandonar la escena porque mi padre llama mi nombre pero no titubeo y prácticamente doy zancadas para salir lo antes posible de ahí.

Voy al baño y cierro la puerta, abro las llaves de la bañera y luego no siento mas nada. Sé que estoy llorando porque me resulta difícil pensar, estoy sentada en el piso con la cara apoyada en mis rodillas y el celular que aprieto para comprobar que esta completamente descargado.
La bañera esta casi llena y yo sigo llorando, ¡Basta! no puedo continuar a comportarme así, prometí que buscaría mi camino y ciertamente llorando no es el mejor método.
De pronto me siento dividida pero es lo mejor, para mi, para ella, aun así...He decidido que no importa cual sera lo que me espera, solo sé que quiero hacerlo con mis manos. Kyouko, ¿me entenderás?

En su casa, Kyouko había terminado de bañarse y salio vestida del baño con unos pantalones de gimnasia y una sudadera para luego tumbarse en la cama boca arriba.

¡Ah no se nada de Yui!, su teléfono al parecer esta apagado. Ni siquiera el largo baño que me di me ha calmado, ¡Rayos Yui!...No saber nada y suponer de todo me esta matando. Para colmo mi padre me ha castigado, no podré salir aparte de la escuela por una semana. Al menos no me ha prohibido leer manga o avanzar mis "doujins", pero eso no me preocupa tanto, para nada en realidad.
Finalmente mi cabello esta seco, estoy suspirando mucho últimamente, estoy haciendo cosas de alguien que en verdad se ha enamorado. Abrazo mi almohada desde mi posición mirando al techo sobre mi cama. Por un momento y si cierro los ojos pienso que aun puedo percibir su olor. Yui, ¿Estarás igual que yo? Quisiera decirte lo mucho que me haces falta, lo especial que eres para mi, si tan solo pudiera protegerte como siempre has hecho tú.
Me giro haciéndome un ovillo aun aferrándome a la almohada, es mucho y tan poco al mismo tiempo... ¿porque la cama esta vibrando?
¡Oh un mensaje! Mi teléfono... ¡¿Donde lo deje maldición?!...¿ Ehh? Es solo Akari, le responderé que estamos bien y que volveremos a la escuela mañana, ¿verdad?. Al menos de eso estoy segura, ¿no Yui?. Nos veremos mañana.
Mando el mensaje y ordeno mi cama luego de que desarreglara todo buscando el teléfono. Veo el reloj, dentro de poco bajaré a comer, mi madre se ha tomado un permiso del trabajo y ha asentado su oficina en el estudio. Pero no tengo hambre, es casi como si no tuviera ganas de nada, necesito saber de ella, debo hacer algo.

Salgo de mi habitación casi de puntillas para no llamar la atención de mi madre, a veces juro que tiene el sexto sentido mas desarrollado que una ballena porque puede decir donde estoy sin siquiera verme. Las escaleras crujen ligeramente sin delatar mi presencia y apenas toco el primer piso me deslizo cual gato sin hacer rumor. Me asomo al estudio y diviso la cabeza rubia de mi madre entre filas de papeles que no tienen final y me juro a mi misma que nunca estudiare leyes. Menos mal que ella esta con tanto trabajo, así puedo escabullirme hacia la cocina en donde me robo dos galletas. Al llegar al pasillo abro el armario que esta junto a la puerta para coger mi abrigo, ya casi estoy en el recibidor cuando...

—¡Toshinou Kyouko!— ¿Qué? acaso mi madre tiene alguna influencia de Ayano, me desinflo haciendo la mejor cara de pena que conozco para enfrentarla. Mi madre esta al pie del pasillo con las manos cruzadas, su rostro es uno que supongo usa en esos juicios legales.

—¿A donde crees que vas?— pregunta observando que tengo media galleta en la boca y el abrigo puesto. Yo trago el bocado y bajo la cabeza, lo siento Yui, mi plan de nuestro encuentro furtivo amoroso termina aquí...

Akio Funami con la maleta lista salio de su habitación y cuando paso por la de su única hija se detuvo. Estiro su mano para abrirla y dudo al principio retirándola. Luego apoyo la maleta a un costado y antes de abrir, se anunció.
La adolescente se había quedado dormida, su padre la observo por largo tiempo, como si haciéndolo regresara a aquel cuando aun era pequeña y la acunaba en sus brazos. Se acercó sintiéndose culpable, todo se le fue de las manos, todo lo que creyó que podía controlar se perdió en un punto del camino. Y ahora estaba ahí observando a su hija en silencio, sin poder expresar algo mas que tristeza por su fracaso.
De pronto Yui murmuró algo, su joven rostro mostró que estaba soñando algo y cuando cambio de posición una foto salió a la luz. Akio la tomó en su mano arrodillándose para quedar a la altura de la cama. Era una de las fotos del álbum de Kyouko, Yui con sus padres, él la tenia en brazos y Tsu al lado con una sonrisa sutil. Recordó aquel día, fue uno feliz, lleno de algo que había olvidado, sea por el trabajo, su mujer o ambos, no estaba seguro.
El abogado rumió memorias contemplando aquella foto, ¿Cuando fue que cambio todo? ¿Cuando fue que Yui creció tanto? y ¿Cuando dejo de ser su padre?

—¿Papá?— escucho la voz de su hija y salio de su cavilación. Yui se sorprendió de verlo ahí y se sentó con rapidez.

—Tranquila hija, solo he venido a despedirme— dijo él, Yui asintió menos tensa que al principio viendo que tenia la foto en sus manos. ¿Cuanto tiempo había estado así?

—Lo siento por Mika-san, era una buena mujer, mejor pariente que nosotros seguramente— Yui lo miró confundida y encontró algo en sus ojos que le hicieron sentir como en su propio reflejo. Luego de eso Akio permaneció callado por unos momentos mas como si estuviera acumulando las palabras adecuadas. Yui espero en silencio rumiando sus propios pensamientos para evitar el ansia.

—Tu madre y yo nos divorciaremos, ambos sabemos que no estamos bien y tal vez le este haciendo mas daño tratando de tapar el sol con un dedo— reflexiono de repente. Yui aunque sabia que tarde o temprano esas palabras las escucharía no pudo evitar sentirse triste, finalmente no tendría una familia a la cual pertenecer. Akio se quedo en silencio unos segundos, su hija bajo la mirada hacia la foto que su padre dejo en la mesita de noche. La adolescente trato de suprimir lagrimas que inconscientemente brotaron pero que limpio con ligereza.

—Lo siento Yui, creo que nunca tuvimos la oportunidad de hablar, yo cometí el error de olvidarme que eres mi hija y que soy tu padre, sin embargo— continuo él, la joven encontró su mirada y esto le dio pie para que tomara asiento junto a ella. Lo que sucedió luego fue algo que Yui no estaba esperando, su padre la abrazo contra su pecho como no lo hacia desde hace mucho tiempo.

—¿Papá?— llamo ella no entendiendo aquel gesto pero rindiéndose ante él.

—Dime Yui, ¿Quieres vivir conmigo en Tokyo?, tal vez tendrás que dejar tu escuela y tus amigas pero podríamos comenzar de nuevo, tu y yo— La joven Funami se sorprendió por lo que estaba escuchando, su padre estaba pidiéndole que viva con él, si se divorciaban ella debía de elegir por ser menor de edad, entonces Akio estaba adelantándose a las consecuencias de aquello de la mejor manera posible.

No sabia que responder, no quería cambiar de escuela o de ciudad, ¿que seria de Kyouko y el club del entretenimiento?. No, no podía decidir en base a aquello, era su vida la que debía cambiar, pero todo era muy rápido, no podía decidir.

—Yo no lo sé, parece que eres otra persona— dijo ella, sus palabras fueron duras pero tenían mucho de cierto, su madre había separado el vinculo que todo padre e hija tienen. El abogado la dejo ir para acariciar su rostro con nostalgia, ese gesto trajo un recuerdo vago a la adolescente quien no dijo nada y dejo caer mas lagrimas.

—No llores, tal vez no me creas pero cuando tu madre me dijo que habías desaparecido me di cuenta de lo mucho que significas para mi. Soy de lo peor ¿verdad?, que clase de padre tengo dirás, pierde contacto con su única hija y luego le pide vivir juntos— continuo su padre, sus ojos eran del mismo color de los suyos, su cabello igual, se podía decir que era su vivo retrato pero la verdad era que Yui apenas lo conocía.

—Papá yo no...— Yui intentó hablar pero Akio negó con la cabeza.

—Esta bien, lo merezco, se que he cometido muchos errores contigo pero pensé, siempre se puede comenzar de nuevo, si tu quieres claro esta— dijo él para luego limpiar lagrimas del rostro de su hija, Yui asintió tratando de no perder el control. Su padre sonrió y ella lo copio antes de verlo abandonar su habitación, se quedo allí confundida pero al mismo tiempo con un deseo que se convirtió en esperanza. Yui suspiro observando aquella foto por ultima vez antes de voltearla, en su corazón un nuevo sentimiento se abrió paso y todas sus dudas se empezaron a aclarar.

Al día siguiente Kyouko llego como nunca antes temprano, había decidido esperar a Yui en el recibidor, cerca a su armario. Ayer no había recibido noticia alguna de su amiga y la tensión la estaba matando. La primera campana sonó alentando a las estudiantes rezagadas quienes se apresuraron. Kyouko no declino y continuo esperando apoyada a una columna. Los minutos pasaban y la rubia pensó que su mejor amiga no vendría, suspiro sintiéndose decepcionada.
Cuando la segunda campana anuncio el definitivo inicio de clases Kyouko empezó a caminar hacia las escaleras.

—íKyouko espera!— Aquella voz, la única que poseía un efecto mágico sobre ella la llamo. La mangaka se giro para saludarla pero unos brazos la aferraron con familiaridad. El sonrojo en su rostro se elevo a la máxima potencia.

—Disculpa por no llamarte ayer, tuve mucho que resolver— dijo Yui sin soltarla. El aliento tibio en su cuello hizo de Kyouko una gelatina rubia. Negó con la cabeza.

—Me imaginaba— pudo articular cuando Yui la dejo ir. Ver sus apacibles ojos cafés la lleno de mucha energía y sonrió.

Yui miraba a su amiga con muchas cosas reflejadas, pero callo por el momento, por ahora quería las cosas tal y como estaban. Cogió su mano para guiarla y las dos caminaron hacia clases.
En el salón el revuelo con su llegada fue general, ambas fueron abordadas de preguntas y saludos varios. Incluso el profesor la recibió con un aplauso que contagio a todas sus compañeras. Kyouko la miraba contenta mientras Yui sonrojada agradecía y explicaba que fue un mal entendido.
En el receso ambas miembros del club del entretenimiento salieron juntas, apenas cruzo la puerta Chinatsu se abalanzo hacia ella abrazándola. Akari espero su turno y repitió el gesto.

—Senpai que bueno que estas bien— dijo la joven rosa, Yui asintió sonriendo a ambas kouhai y luego respondió a sus preguntas con calma.

De esa manera se dirigieron al club, conversando amenamente de todo un poco y por un momento Yui pudo olvidarse de la conversación que tuvo con su padre, la verdad detrás de su lejanía y sobre todo de la decisión que tomó.
Luego de las clases las miembros del consejo y las del club del entretenimiento se reunieron en dicho club para celebrar el retorno de la joven Funami a las filas de Nanamori.
Se sirvió mucho te y se compartió un rico pastel -cortesía de la presidente- pero lo que mas se hizo fue reír y hablar. Por debajo de la mesa Yui cogió la mano de Kyouko y la apretó. La mangaka entonces encontró su mirada, a su alrededor las demás no podían ver la comunicación que ambas estaban teniendo solo con verse. Yui se entrego al azul intenso que eran los ojos de Kyouko y trato con todas sus fuerzas de no llorar, de decirle lo mucho que la quería y que siempre seria solo de ella.
Su mejor amiga la observo intensamente hasta que noto cuando la morena asintió.

Kyouko...
Te veo y pienso que solo existe el sentimiento que descubrí hace poco, las otras hablan pero lo único que quiero es descubrir que es lo que tus ojos me están diciendo. Yui el brillo en tu gentil mirada me esta conmoviendo al grado en que quisiera abrazarte sin importarme el resto. Tu mano es tibia, me sujetas con fuerza pero a la vez con tanta delicadeza que pienso no es verdad. ¿Que me quieres decir Yui? Porque siento que este momento se convertirá en el soplo de un recuerdo. ¿Tengo que sujetarme a el Yui? ¿Tengo que reemplazarlo por tus manos?
Entonces como respondiendo a mis preguntas asientes, ¿porque? Tu solo me sigues mirando y yo siento que mis ojos arden aguándose en segundos. ¿Porque?
Sonríes, es una sonrisa tan triste como dulce, limpias mis ojos y mueves la cabeza en señal de que no debo hacerlo, ¿que me quieres decir Yui? Aunque se la respuesta me engaño creyendo que si no lo dices no se hará realidad. ¡Que tonta soy!

—Chicas debo decirles una cosa— dices de repente. Todas prestan atención y te miran expectantes.

—Este sera mi ultimo año aquí— dices. Todas exclaman con incredulidad y la alegría que circundaba el club cambia como el color del cielo. Miras a todas con una expresión que en ese momento no se descifrar, sin embargo la sonrisa de tu rostro no es triste, es mas una que demuestra seguridad. De pronto no quiero sostener tu mano, ¿Es que no te das cuenta Yui? Tu me miras sorprendida y dolida por mi acción, pero lo siento no lo soporto. Se que me están mirando todas pero no me importa y me levanto sin siquiera mirarte para salir de ese lugar.

Yui...

Te fuiste del club y no te pude detener, tu rostro fue lo que mas me hirió pues sabia que era por mi culpa. Kyouko lo siento pero no puedo enfrentarte ahora, creo que no tengo la fuerza para hacerlo. Cuando alzo la mirada encuentro la violeta de Ayano, parece acusarme pero...

—Ve por ella Yui— no sé que fue lo que me impacto mas, sus palabras o el hecho que haya dicho mi nombre sin usar honoríficos como siempre.

—La senpai tiene razón Yui-chan— Akari agrega a la casi orden de la vice presidente del consejo y siento que mi boca se abre pero no encuentro ninguna replica que decir. Era mi culpa y Kyouko seguramente estaba llorando. ¿Que clase de amiga soy? Como puedo considerarme algo mas si no puedo ni protegerla de mi misma.

Me levanto y veo que hasta Chinatsu-chan me apoya con una sonrisa, entonces corro y mi pecho salta anticipando mis sentimientos.
El estanque refleja el cielo anaranjado, trato de pensar en un posible lugar donde ubicarte pero mi ansia es tan grande que no logro pensar con claridad. Trato de llamarte pero veo con decepción que has apagado el teléfono, juro que si me llegas a odiar no me lo perdonare. Continuo por el campus, pregunto a unas compañeras si te han visto y aprieto el paso. Lo siento Kyouko tienes a la peor novia de la historia, pero por favor ¡entiéndeme!

Yui siguió su búsqueda por el campus, se dirigió al gimnasio, al auditorio y por ultimo termino andando en el campo de tenis. Su respiración agitada por el trajín, sudor en su frente que limpio con la mano. El sol estaba casi oculto, apenas unos rayos se dejaban entre ver en el cielo, la adolescente alzo la mirada y encontró el techo de la escuela, sus ojos se abrieron en reconocimiento para luego emprender otra carrera hacia lo alto.
Abrió la puerta que descubría el espacio abierto y miro a todos lados jadeando por la prisa.

—Kyouko— murmuro el nombre de la rubia cuando la encontró en una de las bancas mirando al espacio. La mangaka busco su mirada y se engancharon, habían algunas lagrimas en su rostro pero Yui no dudo en acercarse.

—...— el rostro de la rubia parecía plagado de sensaciones mudas. Yui no pudo contener su llanto de felicidad por haberla encontrado.

—Te encontré— dijo limpiándose los ojos, la rubia del listón rojo bajo la cabeza.

—Porque me buscas si te vas a ir, no tiene sentido Yui— hablo con la voz cortada, su pecho dolía mas que antes. La joven Funami apretó los dientes desviando sus ojos de la figura de Kyouko que lucia mas pequeña y sola ante los suyos. Yui sabia las consecuencias de su decisión, estaba dispuesta a enfrentarlas pero tener al objeto de su afecto tan cerca la ofuscaba. Debía de reaccionar sin dudas porque Kyouko se lo merecía y ella no quería mentiras entre ellas.

—si lo tiene, yo quiero estar contigo porque este cambio en mi vida, gran parte de ella eres tu Kyouko— encontró su voz luego de un silencio lleno de solo colores y rumores de la estación. Kyouko inhalo el llanto para alzar la vista, Yui estaba a solo unos pasos de ella.

—Yo no quiero que te vayas, soy egoísta lo sé, pero Yui nunca hemos estado separadas, que... ¿Que voy a hacer sin ti?— el llanto de la mangaka rompió el silencio, hipando sin control se cubrió el rostro apenada. Su mejor amiga se odio a si misma por hacerle llorar, siempre se desarmaba ante sus lagrimas.

—Estaremos bien, ademas no sera mañana o la próxima semana, terminaremos el año juntas. Mientras pensaremos como hacer, lo prometo— dijo Yui abrazando a Kyouko quien se aferro a ella como si su vida dependiera de ello. La mangaka se calmo un poco sabiendo que al menos estarían juntas unos meses mas y pensó que si todo seguía como siempre podrían pensar en algo, ademas, Tokyo no estaba tan lejos, ¿verdad?

La noche las sorprendió trayendo consigo la brisa fría que inundo el solitario techo Nanamori. Ambas seguían sentadas sosteniéndose sin reparar a nada mas. Kyouko se había calmado y ahora estaba apoyada en el hombro mas alto de su amiga quien suspiro llamando su atención.

—¿En que piensas?— pregunto curiosa la mangaka mirando sus manos enlazadas. Yui contemplo las tímidas estrellas que apenas brillaban, su corazón calmo.

—Mis padres se divorciaran, mi madre estará en casa de mi abuela. Mi padre en Tokyo pues el estudio que tiene apenas lo abrio hace poco. Yo estare en mi apartamento hasta fin del año escolar así que...— se detuvo para mirarla, Kyouko se despego de su hombro, sus ojos azules reflejaban su curiosidad innata.
Yui se puso algo nerviosa y se rasco la mejilla tratando de no sonrojarse.

—Bueno mmm, me puse a pensar si te gustaría pasar la noche uno de estos días, pero luego me dije que seria maravilloso poder estar juntas todos los días y...— A este punto de la conversación Kyouko estaba colorada y Yui no se quedaba atrás con su imitación de semáforo.

—E...En un futuro podríamos vivir juntas ¿no?— termino de decir la joven morena y lo que encontró fue la sonrisa enorme de su amiga que asintió como una niña de dos años y se colgó de su cuello.

—¡Si! Sera genial, jugaremos hasta la madrugada y Yui cocinara mi comida favorita— exclamo la mangaka a lo que Yui respondió alzando una ceja

—Oi no es lo que tenia en mente de preciso— dijo ella pero Kyouko continuo a divagar en alta voz, Yui se dejo contagiar de la alegría de su rubia bobalicona un poco mas antes de soltarse.
Las dos se quedaron mirando hasta que se acercaron con mas confianza de antes para compartir un largo beso.

—¡woa! Yui te has vuelto realmente buena— La mangaka dijo sin ocultar su sorpresa, Yui se sonrojo profusamente.

—¿Pero que dices?— Exclamo la mas seria desviando la vista hacia el cielo
—Tu tampoco lo haces mal— replico Yui sonriendo, sus ojos café rodaron hasta encontrar los suyos y Kyouko solo pudo pasar la vergüenza condensada riendo nerviosamente.

—Ne Yui— Hablo la mangaka apoyándose en Yui nuevamente, la joven morena cerro los ojos un momento, adorando cada segundo de ese contacto.

—Mmm?—

—Estaremos siempre juntas, ¿verdad?— pregunto inocentemente, sus palabras cargadas con una seguridad que ambas sabian con certeza. Yui inhalo una bocanada de aire y entrelazo sus manos.

—No tienes remedio...Claro que si baka— respondió ella, Kyouko rió bajito y copio a su amiga para cerrar sus ojos y encerrarse en su pequeño mundo al menos unos minutos mas.


Kyouko...

El tiempo se paso muy rápido, fue como un abrir y cerrar de ojos. El tiempo que tuvimos en tu departamento fue genial, me recuerdo que mi madre me castigo cuando no aparecí en casi dos días seguidos. Si, fue muy divertido Yui. El día de tu partida fue uno de los mas tristes, aun ahora si lo recuerdo me duele el pecho pues era la primera vez que estaríamos separadas. Las chicas me molestaban diciendo que era como un alma en pena en el colegio, y que solo revivía cuando llegaba el fin de semana. Solo los domingos eran nuestros, a veces quedaban muy cortos pero solo con verte podía resistir la semana que venia.

Continuamos así contra todo pronostico, es gracioso pensar que nunca nos consideramos 'novias', me gustaba molestarte diciendo que eras mi mejor amiga con beneficios, te ponías toda colorada, tan linda Yui. El liceo superior en Nanamori fue intenso, y aunque el club del entretenimiento se desintegro porque el salón del te fue abierto nuevamente nosotras continuábamos estar juntas, como si nada hubiera cambiado en absoluto. Si debo decir la verdad cuando me contabas acerca de tu escuela en Tokyo me daba muchos celos, sobre todo cuando me entere que eras la estrella del club de atletismo y tenias un fan club, ¡ese día llore de rabia Yui!.

Que nostalgia, que inmadura era, ¿verdad?, tu siempre tan seria y centrada, incluso después del divorcio de tus padres cambiaste, no para mal, te volviste mucho mas segura y relajada que antes, ¿o acaso era mi influencia? me gusta pensarlo sabes...

Me gusta volver al pasado y pensar en lo que hicimos juntas, en las primeras veces que tuvimos, en las alegrías y tristezas que compartimos, esos días que no volverán nos han formado en lo que ahora somos y por eso, por haber podido compartir esos días contigo soy muy feliz, mas que nadie en este mundo.

—¡Kyouko!, lo siento, ¿esperaste mucho?— Yui dijo acercándose a la rubia que estaba sentada en las bancas afuera de la universidad. Kyouko tenia el cabello atado en una cola y estaba vestida con unos shorts y camiseta. Su bolsa tenia rollos con bocetos y otros materiales. La rubia al sentir la voz de la otra muchacha cerro su diario y negó con la cabeza.

—No, me entretuve un poco escribiendo— respondió ella, Yui en verdad se veía bien con el cabello largo y suelto, tenia unas gotas de sudor que se limpio modosamente con un pañuelo. Su falda jeans hacían juego con la blusa blanca que usaba para su facultad y el maletín que tenia guardaba documentos de todo tipo.

—La que estudia literatura soy yo, ¿te he contagiado?— molesto a la rubia quien sonrió por ello, Yui se sentó a su costado y le ofreció una de las bebidas que había comprado.

—No eres la única que tiene talento— provocó la mangaka antes de abrir el té helado que Yui le compro. Su amiga hizo lo mismo y por un momento ambas compartieron un silencio agradable.

La hora punta se estaba acercando y ambas sabían lo ajetreado del movimiento en el tren, Yui sintió que Kyouko se apoyo en su hombro y decidió esperar un poco mas, no quería disturbar la paz de su rubia amante.

—¿Podríamos quedarnos un poco aquí?— escucho a Kyouko decir, su voz casi un susurro. Yui la rodeo con un brazo sin dejar de observar el movimiento de la gente frente a ella.

—Te estas durmiendo ¿no?— pregunto aun sabiendo la respuesta, Kyouko sonrió con los ojos cerrados, siempre era igual, la fragancia de la morena le daba un efecto tranquilizador mas aun luego de una semana entera de parciales.

—No...— Y eso fue todo lo que dijo, Yui la observo de reojo tratando de no moverse mucho y despertarla, suspiro mirando al cielo perdiéndose en sus pensamientos.

Yui...

Si pudiera condensar todos los momentos tristes, felices, amargos y dulces. Todos tendrían un nombre en común a donde regresar, si, tendrían todos tu nombre Kyouko. Las veces que peleamos y pensamos que las cosas no funcionaban mas por estar lejos, por no vernos todos los días, no las cambiaría porque me han hecho amarte cada vez mas. ¿Cuanto hemos cambiado no Kyouko?, creo que comenzamos a hacerlo el día en que decidimos estar juntas. Hablando de ello se acerca el aniversario de Mika-san, el fin de semana en Numazu podrá ser el perfecto final de nuestros exámenes, ya puedo imaginarme tu cara cuando te enseñe los boletos.

La próxima semana debemos mudarnos al nuevo apartamento, me pregunto si ya decidiste de que color quieres que sean las paredes, y si ya abandonaste la idea de que Chinatsu-chan nos haga un mural en la recamara, de pensar me dan escalofríos. Hablando de ella, Akari me dijo que las dos viajarian juntas para conmemorar su aniversario, ya llevan casi el mismo tiempo que nosotras, quien diria que terminarian juntas, no?. Parece ayer cuando pasabamos el tiempo en nuestro club, que nostalgia. Ahora cada una ha elegido su propio camino, asi como yo lo hice aquella vez. Pienso que nunca entendiste del todo porque decidi cambiar tan radicalmente y te entiendo pero para ser sincera queria que alguien cuidara de mi, aun si en esa epoca no lo queria aceptar. Que infantil! Solo tu sabes que guardo en mi corazon y por eso te amo, no lo digo a menudo lo se, pero a veces me parece que esas palabras no condensan todo lo que siento...

-Mmm que bien me siento- la mangaka dijo despegandose de Yui que la contemplo sonriendo.

- nos vamos- Yui se levanto recogiendo su maletin, su mejor amiga asintio y recogio su bolsa. Su cuaderno aun tenia marcado la pagina que escribio antes, la miro y antes de guardarlo junto con lo demas sonrio. Yui se detuvo para esperarla mirandola con paciencia, Kyouko apuro el paso y la alcanzo. Se cogieron de las manos enlazandolas con afecto, se miraron por un momento compartiendo en silencio un deseo que lanzaron al ocaso.

"De hoy en adelante, gracias por cuidar de mi" Yui y Kyouko.

FIN

gracias por leer mi historia. Este capitulo sera editado lo mas pronto posible pues lo tuve que terminar en mi telefono, queria postearlo hoy como sea. Nuevamente gracias y espero les haya gustado! Estare esceibiendo mi otra historia de MSLN por el momento y quiza me anime con otra de Yuru Yuri Ha sido un super placer poder compartir esta historia, nos estamos leyendo, Ciao