Capitulo 6: Citas.

"Será mejor que busque a Klaus… hay que solucionar esto…" pensó Tyler asomándose por el balcón y saltando para salir. Cuando la vampira estuvo otra vez sola fue su cuarto y se dejo caer en su cama, cerró los ojos y dejo funcionar su mente.

"Esto será así… nadie juega con Caroline Forbes… querían jugar, jugarán con mis reglas… bueno, será fácil, ahora yo jugaré con ambos, la diferencia será que los dos perderán…." pensaba Caroline en la soledad de su cuarto.


Habían pasado dos semanas desde que Caroline sabía la verdad, en aquellas dos semanas se había alejado tanto de Tyler como de Klaus, quienes a su vez decidieron dejar a la rubia sola por un tiempo para que así se le pasara el enojo, mientras tanto la ella se dedico a salir con sus amigos a distintos lugares en busca de diversión y peligro.

Caroline caminaba junto a Elena por uno de los centros comerciales más recientes del lugar, estaban buscando ropa y cosas por el estilo, cuando terminaron sus compras pasaron a un local y compraron helados para después buscar una banca y comérselos.

- "¿Sigues enojada con ellos?" – Preguntó Elena lamiendo su helado y mirando minuciosamente a la rubia.

- "La verdad… ya no, solo los haré sufrir un poco más… un poco…" - La rubia se detuvo unos momentos al pensar en su plan, hasta que la voz de Elena la trajo en sí.

- "¿Caroline?" – Pronunció la muchacha tocando el hombro de la rubia y zarandeándolo.

- "… Lo siento, es que olvide hacer algo…" – Dijo Caroline levantándose de golpe y mirando a Elena para que le siguiese.

- "¡¿Qué tramas Caroline?!" - Elena pudo percibir como los ojos de Caroline habían cambiado un poco, estaban más felinos, más fieros, ella quería algo, qué cosa, Elena no lo sabía.

- "Elena no me mires así" – Dijo la rubia con una gran sonrisa en la boca – "No es nada malo… creo… bueno nadie saldrá herido… solo será un pequeño juego…"

- "¡Has cambiado… bueno todos lo hemos hecho!" – Elena miró a la rubia y aquella sonrisa que le proporcionaba, por alguna razón se tranquilizo y pensó que Caroline no estaba planeando nada malo y dejo pasar la situación.

- "No me des sermones y mejor acompáñame al hotel, tengo que dejar estas cosas y hacer unas llamadas" – Caroline vio un atisbo de curiosidad en Elena y antes de que esta preguntara la rubia continuo – "Así puedes estar con Stefan y salen a ver la aguja de cleopatra, Stefan dijo que era maravillosa y lo es… y tú aún no la vez Elena y llevas aquí cerca de tres semanas"

- "Está bien, vamos" – Dijo Elena empezando a caminar en compañía de su amiga.

Al llegar al hotel las amigas se separaron y cada una se dirigió a su habitación, Caroline entró y busco el teléfono, durante la conversación con su amiga se le había ocurrido una idea, era el momento de hacer unas llamadas. Al encontrar el teléfono intentó recordar el número de Klaus, pero no lo conseguía, al momento recordó que cuando Klaus le dio las rosas para su cumpleaños estas venían con una tarjeta, la busco en un cajón donde aseguraba las había guardado, y no se equivocaba, leyó de nuevo el mensaje y vio el reverso de la tarjeta, el número estaba en una orilla y de manera poco visible, lo marcó en el teléfono y espero que la suerte la acompañara.

- "¿Aló?" – Musitó ella sin saber quien le respondería.

- "¿Caroline?" – Al instante Caroline reconoció esa voz y en su cara se dibujaron margaritas que ni ella misma supo que habían aparecido.

- "Klaus… yo…" – Dijo Caroline olvidándose de todo lo que le iba a decir al original.

- "Caroline… ¿Cómo estás?" – Preguntó Klaus aún sorprendido por la llamada de la rubia.

- "Bien… ¿Y tú?" – Se limitó a decir ella mientras se sentía de alguna manera un poco extraña y confundida.

- "Ahora… mejor que nunca, ¿Te parece si nos juntamos hoy en la noche?" – Pregunto Klaus esperando una respuesta que tardó unos segundos en llegar.

- "Hoy en la noche… ¿No puede ser ahora mismo?" – Dijo la rubia mientras caminaba nerviosamente por la sala de estar.

- "¡Sí!, es decir sí, ¿Te veo en el hotel entonces?" – Klaus calmó un poco su voz para que no se notara la excitación y descontrol que sentía en el momento.

- "Nos vemos en el galpón donde me llevaste aquella noche, en el que estaban los cuadros"

- "¡Está bien, te esperaré!" - Dijo Klaus cortando la llamada para que así la rubia no se pudiera arrepentir.

Caroline dejo el teléfono encima de una mesita y se dirigió a su armario, quería verse espectacular y con aquel jersey y pantalón de mezclilla no lo conseguiría, aprovecho el buen clima y sacó del armario un par de vestidos, uno tenía un pronunciado descote en la espalda, era estrecho y corto, hizo una mueca de reprobación y lo volvió a guardar, era más bien para fiestas, el otro era de un verde eléctrico tipo corsé, le llegaba hasta los muslos pero no le gusto las mangas que poseía, eran traslucidas, pero no sintió que fueran para esta ocasión, el último que había sacado era de un color beige estilo bustier con terminación aglobado, lo miró unos momentos para después colocárselo, se miró en el espejo, se puso rubor y se dispuso a salir, pero antes tomó un pequeño bolsito de color beige y lo cruzó por uno de sus hombros, guardó su celular y unas llaves y salió del hotel, caminó unas cuantas cuadras pensando en lo que iba a hacer.


Klaus estaba perdido en sus pensamientos, se preguntaba si es qué la rubia lo había perdonado, y si era así qué es lo quiere ella, todas sus dudas se esfumaron cuando vio a la rubia caminando hacia él, la vio venir como en cámara lenta, se fijó en cada rasgo de ella, sus labios rojos como la sangre, su piel tan blanca como la nieve, sus ojos verdes como las hojas del árbol más saludable, su cabello dorado como el sol, y su cuerpo tan bien cuidado como siempre, vio aquel vestido que hacía estragos en los peatones que la veían caminar por las calles, cuando la muchacha estuvo cerca de él, Klaus cerró la boca y dio un suspiro para calmar sus impulsos más bestiales y besó a la rubia en la mejilla y la hizo pasar al galpón.

- "Es bueno verte de nuevo" – Dijo Klaus mirándola fijamente a los ojos como si de ese modo la fuera a hacer suya en el momento.

- "Eso parece…" – Caroline estaba entusiasmada, hasta ahora todo marchaba a la perfección – "Bueno... la verdad es que…"

- "Caroline antes de que digas cualquier cosa, debes saber que siento haberte lastimado… la verdad no era mi intención…" – Klaus permaneció callado al igual que la rubia quien solo lo miraba a los ojos y apretaba sus puños para que Klaus no notara que sus manos temblaban.

El ambiente se tornó tenso, el silencio lo inundó todo, ahogando tanto a Klaus como a Caroline que parecían haber perdido el habla, pero de un momento a otro ella dejo de apretar sus puños y se abalanzó sobre el híbrido para besarlo haciendo que este casi se cayera, pero por suerte pudo mantener el equilibrio y besar a la rubia con tal intensidad que un simple humano hubiera muerto en el intentó, cuando Caroline se separó del original este se hallaba pensativo y nervioso.

- "¿Qué significa esto?" – Preguntó Klaus mientras con una mano recorría la espalda de la muchacha haciéndola trepidar.

- "No hables" – Dijo Caroline volviendo a besar al híbrido y haciéndolo caer en una tarde lasciva.

Caroline besó apasionada y lujuriosamente al híbrido, se besaban como si el mundo se fuera a acabar, se besaron unos minutos hasta que todo subió de tono y en unos segundos la rubia se hallaba sacándole la camiseta a Klaus y este el vestido a ella, todo lo hacían de manera muy rápida, como si ya no soportaran más la presión de dejar salir sus instintos, Klaus al momento empezó a besar el cuello de Caroline mientras ella le sacaba la correa del pantalón y bajaba lentamente sus pantalones, él la tomó entre sus brazos y le susurro al oído "eres mía" a lo que Caroline respondió dándole un pequeño mordisco en el cuello haciéndole salir una gotas de sangre para luego decir "No soy tuya, ni de nadie", al escuchar esto Klaus la despojo de su ropa más intima desnudándola por completo, Caroline sin quedarse atrás rasgo de manera violenta lo que quedaba de ropa del híbrido, siguiendo con su arrebato de pasión, Klaus enredo su lengua con la de Caroline haciendo que ella respirara agitada, el original la empezó a acariciar por todo el cuerpo recorriendo cada milímetro de su blanca piel, se detuvo en sus pechos y empezó a masajearlos haciendo presa del deseo a la muchacha quien sostenía la cabeza de Klaus para no demostrar su extrema excitación, sin darse cuenta sus manos bajaron bruscamente por el musculoso abdomen del híbrido hasta llegar a su intimidad, en donde sin vacilar la tomó entre sus manos y empezó a jugar como si fuera un juguete nuevo, buscándole una utilidad que sabía le daría, al sentir esto Klaus tuvo que aguantar el deseo de penetrarla en el instante y solo se mordió los labios para luego bajar la cabeza y lamer los pechos de ella al igual que un bebé, Caroline entonces sintió que Klaus la estaba dominando, y eso es lo que no quería, entonces se soltó de los brazos de Klaus y bajo rápidamente hasta su intimidad, al llegar ahí la tomo otra vez entre sus manos y la introdujo en su boca, ahí movió su lengua de tal manera que la excitación de Klaus fue tanta que él mismo creyó que todo acabaría en el momento, por esto quiso ganar tiempo y con un brazo levantó a la muchacha para dejarla parada frente a él, al instante la tomo de las caderas y la acercó bruscamente mientras la dejaba encima de una mesa que a unos centímetros más tenía unos tarros de pinturas, Caroline tomó la cabeza del híbrido y la atrajo hacia sí para volver a besarlo, está vez el híbrido uso sus manos y llevo sus dedos hacia el clítoris de Caroline provocándole al instante contracciones el sentir el tacto de los dedos de klaus, al notar su punto, Klaus bajo lentamente mientras besaba todo el cuerpo de la rubia, cuando llegó a la intimidad de ella, la empezó a besar y lamer, Caroline dejaba escapar gritos ahogados y a la vez extremadamente pasionales, Klaus cada cierto tiempo la miraba y podía ver el sonrojo sexual que animaba su miembro, cuando sintió que una mano lo atraía se levantó y besó a la rubia quién lo miró de tal manera que supo que era hora de hacerla suya, la abrazo fuertemente y introdujo su miembro en la intimidad de ella, haciendo que ella gimiera más fuerte que las otras veces, así comenzó a poseerla dde modo que cada penetración era más fuerte y excitante que la anterior, Caroline gemía agitada al igual que Klaus, quienes se desbordaban de pasión encima de una mesa.


Tyler estaba casi listo, recordaba el nombre del bar donde lo habían citado, el bar "TTP", reconocido por dar las fiestas más locas de New York. Busco su perfume y se echó un poco, estaba listo, salió de su departamento y se puso a caminar hacia el bar, al llegar se sentó en la esquina donde le indicó y espero a que llegara su acompañante.


Caroline despertó al sentir como un rayo de sol la iluminaba suavemente, era el último corpúsculo del día, vio a Klaus dormir fatigado a su lado y se vio a sí misma desnuda,pudo sentir toda su piel aún caliente por el acto de pasión, busco con sus ojos su ropa y se levantó para luego ponérsela, se arregló un poco el cabello y se dispuso a irse del lugar antes de que anocheciera.


Cuando por fin Tyler vio a la persona que lo citó una sonrisa invadió su rostro, apartó la silla cuidadosamente y ella se sentó.

- "¡Qué bueno que llegaste Caroline…!" – Dijo Tyler mientras se sentaba al frente de la muchacha que lucía un hermoso vestido color beige.

Continuara…


Hola! sé que han pasado dos semanas pero no he tenido tiempo, pero ayer me di el tiempo y hice el cap. :x, espero que les guste, y creo que no se va entender mucho el cap. bueno en el siguiente cap. entenderán los que no entendieron este cap. y trataré de subirlo el próx lunes, así que atentos. xau.

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