III. Please, don't close your eyes, I have to see your smile one last time.
Bruce, convertido en Hulk, cayó de la plataforma al saltar sobre un jet que le disparaba. Barton tomó los controles y abrió la celda de Loki, quien escapó después de matar a Phil cuando intentó detenerlo. Loki encerró a Thor en su celda y lo dejó caer del Jet. Steve y Tony se sentaron en la mesa del centro de comando. Al parecer eran los únicos que estaban disponibles. Fury caminaba por la habitación con algo en la mano.
-Esto era del agente Coulson.- Dijo Fury, tirando unas tarjetas del Capitán América en la mesa.- Creo que no pudo conseguir que las firmaras.
Steve tomó una de las tarjetas y la miró detenidamente. Coulson no solo era un agente, otro soldado de S.H.I.E.L.D., era una persona que lo admiraba y que confiaba en que podía con esta misión. Algo que él ya ni siquiera creía.
-Estamos paralizados en el aire.- Continuó Fury.- Perdimos las comunicaciones, la posición del cubo, a Banner, a Thor. No tengo nada para ustedes. Es verdad, planeábamos construir un arsenal con el Teseracto, pero era solo un plan de emergencia. Nuestra primera opción era algo más riesgosa, una idea, y Stark la conoce.- Tony no había alzado la mirada del suelo desde que entraron a la sala.- La iniciativa Vengadores. La idea consistía en reunir a un grupo de personas excepcionales y convertirlos en algo más. Que se unieran para pelear las batallas que no podíamos ganar. Phil Coulson murió creyendo firmemente en esa idea. En los héroes.
Tony se puso de pie y se fue. No podía soportar la idea de que Fury intentara utilizar la muerte de Coulson como una motivación para que accediera a formar parte de su grupo de fenómenos. Steve lo vio salir. Se quedó un momento estático y cuando se dio cuenta de que Fury no diría nada más, fue a buscarlo. Sabía dónde estaría: junto a donde estaba la jaula de Loki, donde Coulson murió. Lo encontró sentado en una tarima mirando la mancha de sangre en el suelo y la pared. Steve fue a sentarse a su lado.
-¿Estaba casado?- Preguntó Steve.
-No, salía con una chelista.- respondió Tony.
-Lo siento. Era un buen hombre.
-Sí, aunque un idiota.- bufó Tony.
-¿Por tener fe?- Preguntó el Capitán confuso.
-Por intentar retener a Loki el solo. A veces no hay que hacer más de lo que puedes, sobre todo si sabes que no vas a lograrlo.
-Hacia su trabajo. No es la primera vez que pierdo un soldado.- Dijo Steve.
-No somos soldados, Capi. No marchamos al paso que marca Fury.- Tony estaba un poco alterado.
-Lo sé, pero lo debemos hacer es dejar todo a un lado y resolver esto. Loki necesita una fuente de energía. Si sabemos dónde puede conseguirla, lo encontraremos.
Tony suspiró y volvió a fijar la vista en la mancha de sangre en la pared. Frunció el ceño y se puso de pie. Steve lo imitó.
-Loki lo asesinó personalmente.-Dijo Tony como si hubiera resuelto el enigma.
-Ese no es el punto…
-Todo lo contrario, Capi, ese es el punto de Loki. Nos atacó a nivel personal.
-Pretendía separarnos.- comentó Steve.
-Divide y vencerás. Él tiene claro que solo ganará si nos derrota. Quiere vencernos y lo vean cuando lo haga. Quiere una multitud viendo su show.
-Igual que en Stuttgart.- Adivinó el Capitán.
-Sí, pero eso solo fue un avance, hoy es su noche de estreno, y Loki es peor que una diva.-Dijo Tony caminando de un lado a otro.-Quiere flores, quiere desfiles, quiere un monumento que llegue hasta el cielo con su nombre escrito en…- Tony se detuvo a mitad de la frase, como dándose cuenta de que es lo que Loki tramaba al fin.- ¡Ese hijo de perra va usar mi Torre!
-Debemos detenerlo.-Sentenció.
-Sí.-coincidió Tony.-Ve por la agente Romanoff. Tengo entendido que está cuidando de Barton.
Steve asintió y fue corriendo a buscarla. Tony salió en la otra dirección en busca de su armadura.
Natasha estaba sentada en la cama donde Clint estaba despertando. Acariciaba su rostro con delicadeza, rogando que despertara.
-¿Nat?- Preguntó Clint con voz débil, abriendo un poco los ojos.
-Tranquilo, Barton, todo está bien.-Respondió la chica sin apartar la mano de su rostro.
-¿Cómo lo sabes?- Dijo Clint, sacudiendo la cabeza, alejando un mal recuerdo.- Ya no hay tiempo, hay que detenerlo…
-Tienes que calmarte, llevará un poco de tiempo.
-No lo entiendes. ¿Has sentido alguna vez que alguien se mete a jugar en tu mente, enviándote lejos para meter a otro ser? ¿Has sentido que te parten en pedazos?
-Sabes que sí- Dijo Natasha separándose de él y bajado la mirada.
-¿Cómo me despertaste? ¿Cómo hiciste que volviera?-Preguntó, aún confuso.
-Recalibración cognitiva- Respondió la chica, con una sonrisa.- Te golpee duro en la cabeza.
-Gracias- Barton rio un momento. Luego se puso muy serio y miró a Natasha a los ojos.- Nat, dime a cuantos agentes yo…
-No, Clint, no te tortures- Dijo poniendo ambas manos a cada lado de su cabeza.- Loki lo hizo. Estamos tratando con monstruos y magia, y no estamos entrenados para eso.
-Supongo que no dormiré tranquilo hasta que entierre una flecha justo en el ojo de Loki.
-Ahora si te reconozco.-sonrió Natasha.
-Yo a ti no. Eres una espía, no un soldado, y ahora vas a luchar en una guerra.- dijo Clint- ¿Qué te hizo Loki?
La chica bajo sus manos y miró al suelo. Tardó un rato en responder.
-Me descubrió- dijo mientras una lágrima caía por su mejilla, pero se apresuró en limpiarla y mirar a Barton.-Estoy en números rojos. Voy a saldar mi cuenta, Clint.
El halcón alzó la mirada y tomó su rostro con sus manos, para que lo mirara a los ojos. Se acercó lentamente a ella y la besó con cuidado, consolándola y dejando claro que no hay nada que pagar. La puerta se abrió de golpe y él Capitán América entró en la habitación, pero se detuvo en seco cuando vio la escena que había allí dentro.
-Lo siento, yo…no quería…- Dijo olvidando porque necesitaba a la agente Romanoff con tanta urgencia. Natasha y Clint se pusieron de pie rápidamente, como si no hubieran estado besándose hace un segundo.
-¿Qué ocurre, Capitán Rogers?- Preguntó la chica con calma.
-Debemos iros- Dijo Steve, reaccionando.- Vamos a buscar a Loki. ¿Puedes volar uno de los jets?
-Yo puedo- Apuntó Clint.
Steve puso sus ojos en Natasha, preguntando con la mirada si se podía confiar en él otra vez. La chica asintió una vez.
-Bien, si tienes un traje de combate, póntelo. Nos vemos en la pista.
Steve salió de la habitación y Clint y Natasha fueron a prepararse. Tony estaba en el taller reparando los daños más graves de su armadura, lo suficiente para que llegara hasta la Torre Stark lo más rápido posible. Todos estaban preparados para la batalla que iba a iniciar.
Tony llegó primero hasta la Torre, aunque con algunos traspiés del traje en el camino. En la azotea, el doctor Selvig estaba preparando el cubo para abrir el portal.
-Señor, apagué el reactor Ark, pero el cubo ya es autosustentable.- Dijo Jarvis dentro del casco.
-¡Doctor, será mejor que detenga el cubo!- Dijo Tony.
-¡Ya es tarde! No se desactivará. Ella quiere enseñarnos algo, un nuevo universo.- Selvig hablaba con una voz casi maniaca.
-Okey…-Tony preparó los propulsores y disparó hacia el panel que sostenía el Teseracto, pero el rayo rebotó en un escudo invisible devolviendo el golpe. La detonación hizo que Selvig cayera al suelo, golpeándose la cabeza contra el cemento.
-La barrera es de energía pura, Señor. Es impenetrable.- Dijo Jarvis.
-Sí, ya lo note…- Tony bajó la mirada hasta la terraza de la torre, donde Loki aguardaba con una sonrisa.- Plan B.
-Señor, el Mark 7 no está listo para ser utilizado.
-Tengo prisa, Jarvis, olvida los acabados.
Aterrizó en la terraza y caminó hacia el interior de la torre mientras se desprendía del traje. Loki entró por uno de los ventanales. Sin apartar la vista de él. Cuando estuvieron adentro, el dios asgardiano se acercó unos pasos a la barra de bar donde se encontraba Stark.
-Dime que no vienes a apelar mi lado humano.-Dijo con sarcasmo.
- En realidad pretendía amenazarte- Respondió Tony.
-Necesitas tu armadura para eso.
-Sí, bueno, está un poco maltratada. Y tú tienes la linternita del destino.- Dijo señalando el cetro brillante de Loki.- ¿Quieres beber algo?- Tony sacó una botella de wiski y un vaso. Loki rio.
-Nada cambiaras con distracciones.
-No, distracciones no, amenazas.- Corrigió Tony sirviendo la bebida en el vaso- Pues si tú no quieres, lo tomaré yo.
-Los chitauri ya vienen- Dijo mirando el cielo por la pared de cristal.- Nada cambiará eso. ¿A debería temer?
-A los Vengadores- Respondió Tony. El asgardiano lo miró confundido.- Así nos hacemos llamar. Una especie de equipo, los ''héroes más poderosos del mundo''.
-Sí, ya los vi- Dijo Loki con tono sarcástico.
-Si- respondió Tony con el mismo tono.- No negaré que entendernos costó trabajo, pero hagamos un recuento: Tu hermano, el dios asgardiano; un hombre con un terrible problema de ira; un súper soldado, una leyenda viviente que supera a su propia leyenda, que además de ser súper fuerte es muy guapo…- Tony carraspeó y se puso unas pulseras de metal que guardaba detrás de la barra.-…; y un par de espías asesinos maestros. Y tú, mi amigo, te las apañaste para fastidiarlos a todos y cada uno de ellos.
-Ese era el plan.- Loki esbozó una sonrisa triunfante.
-No tan buen plan. Cuando vengan, y lo harán, será tu fin.
-Tengo mis tropas.
-Tenemos a Hulk.- Dijo Tony, como si comparara quien tiene los mejores juguetes.
-Pensé que la bestia había escapado.
-Ese no es el punto, cuernitos, no me cambies de tema. No hay una versión de la historia en la que tú ganas. Y puede que tu ejercito sea demasiado para nosotros, pero tú causaste esto. Y si no protegemos la Tierra, te prometo que la vengaremos.
-¿Y tus amigos tendrán tiempo para mí, cuando estén ocupados peleando contigo?- Loki alzo si cetro y tocó con la punta el pecho de Tony, justo en el reactor. Nada ocurrió. Probó de nuevo, confundido, pero siguió sin pasar nada.- Esto solía funcionar.
-¿Problemas técnicos? Suele pasar. Puede que…- Loki golpeó a Tony antes de terminar. Cayó un poco más allá y se puso de pie con dificultad.- Jarvis, cuando quieras.
Loki tomó a Tony del cuello y lo alzó, levantándolo del piso.
-Todos ustedes caerán ante mí.
-Jarvis, despliégalo, ¡despliégalo! – Dijo cuándo Loki lo lanzó por la terraza.
Tony abrió como pudo los brazos y piernas mientras caía rápidamente Torre abajo. Detrás de él, una armadura lo seguía, reconociendo los códigos de las pulseras de metal. El traje se abrió y atrapó a Tony dentro. Pudo reincorporarse y salir volando hacia arriba justo antes de chocar con la acera. Voló hasta la terraza, quedando en frente de Loki, suspendido en el aire.
-Y hay otra persona a la que hiciste enojar. Su nombre era Phil.- Tony alzó las manos y lanzó un rayo hacia Loki, justo en el momento que el cubo lanzó una columna de luz hacia el cielo y abrió el portal. Por él salieron naves voladoras que transportaban al ejército de Loki. Los controles dentro de la armadura cambiaron automáticamente a modo batalla.- Cierto, las tropas.
Tony voló hacia el portal disparando a todos los que podía a su paso. Los que no pudo alcanzar volaron hasta la altura de las calles y empezaron a destruir todo lo que se ponía en su camino. Tony escuchó la voz de la agente Romanoff en el auricular.
-Estamos a tu derecha, dirección noreste.
-¿Por qué tardaron tanto? ¿Pasaron por hamburguesas?- Dijo Tony- Diríjanse a Park, los llevaré hacia allá.-Tony cambió la dirección y los chitauri lo siguieron. Cuando pasó al lado de la Torre Stark vio a Thor y Loki luchando- ¿Cuándo llegó Thor?
-Al parecer llegó a la misma conclusión que nosotros y se dirigió hacia aquí.- Respondió Clint.
-¡Barton! No sabes cuánto me alegra escuchar tu dulce voz.- Bromeó Tony.
-Siento no decir lo mismo- Respondió Clint en el mismo tono de broma.
Barton posicionó el jet detrás del escuadrón que seguía a Tony y empezó a disparar.
-Señor, se acerca otro grupo.- Dijo Jarvis.
-Pues vamos por ellos.-Respondió Tony.
Stark salió disparado hacia ellos y Clint y Natasha fueron a ayudar a Thor, disparando a Loki desde el jet. Loki se deshizo del agarre de Thor y derribó el jet con un disparo de su cetro.
-Sujétese, Capitán Rogers.- Dijo Natasha con voz tranquila mientras el jet caía velozmente.
Steve se agarró de uno de los asientos del jet justo antes de que impactara violentamente en el piso. Los tres se pusieron de pie y salieron de la nave destrozada.
-Debemos volver arriba- Ordenó Steve, en el momento en el que una enorme bestia de unos quince metros salía del portal y se dirigía hacia ellos.- ¿Tony, viste eso?
-Lo veo, pero me cuesta creerlo. ¿No hay señales de Banner?
-¿Banner? Tony, no creo que venga.- Dijo Steve.
-Solo dime si lo ves.- Pidió Tony.- Jarvis, busca el punto débil de esa cosa.
Tony salió detrás de la bestia. Steve, Clint y Natasha se pusieron en acción.
-Hay civiles atrapados en los edificios.- Informó Barton
-Son blanco fácil.
-Tú ocúpate de ellos, nosotros controlaremos a los chitauris.- Dijo Natasha
Steve asintió y fue a ayudar a las personas atrapadas. Clint lanzaba flechas a los chitauri, haciéndolos explotar en grupos. Natasha disparaba sin fallar ningún blanco.
-Es como en Budapest, ¿Recuerdas?- Preguntó la chica.
-Tenemos recuerdos distintos de Budapest, Nat.
La batalla seguía violentamente en las calles. Tony consiguió llamar la atención de la bestia quien empezó a seguirlo. Steve terminó de ayudar a los civiles y se reunió con Clint y Natasha. De pronto, un rayo que cayó del cielo carbonizó a los chitauri que estaban a su alrededor. Thor aterrizó junto a ellos.
-¿Qué pasa ahí arriba?- Preguntó Steve.
-La energía que rodea el cubo es impenetrable.- Respondió Thor.
-Thor tiene razón, hay que acabar con estas cosas.- Dijo Tony en el auricular.
-Debemos trabajar en equipo.- Ordenó Steve.
-Tengo algo pendiente con Loki.- Dijo Thor.
-Pues no eres el único- Bromeó Barton.
-Eso no importa ahora. Debemos centrar la atención de Loki en nosotros. Tony sigue arriba, así que…- Decía Steve.
El sonido de un motor lo interrumpió. Bruce apareció en una moto, con aspecto culpable.
-Esto está hecho un desastre.- Dijo mirando a su alrededor.
-He visto cosas peores.- Dijo Romanoff.
-Lo siento- Banner bajo la mirada.
-En realidad es lo que necesitamos ahora- Animó Natasha.
-Tony.- Llamó Steve.- Tenias razón. Volvió.
-¿Banner? Estupendo. Dile que se prepare, la fiesta va para allá.
Tony apareció por una esquina, con la enorme bestia detrás de él.
-Doctor, creo que es momento de enfadarse.- Dijo Steve dudoso.
-Ese es mi secreto capitán.- Respondió Bruce, mientras que la bestia se acercaba a ellos.- Siempre estoy enojado.
Banner se giró quedando de frente a la bestia y en dos segundos creció hasta alcanzar los tres metros, rompió sus ropas, quedando solo unos destrozados pantalones, y se volvió de color verde. Levantó el puño y golpeó fuertemente a la criatura, haciéndola frenar en seco y cayendo a un costado, inmóvil. Tony aterrizó junto a ellos. El equipo estaba completo y listo para la acción.
Un grupo más de chitauris entró por él portal, seguidos de dos de las enormes bestias.
-Capi, tu mandas- Dijo Tony.
-Muy bien, atentos. Hasta que no cerremos el portal procuraremos que no hagan nada grabe. Barton sube al techo y busca patrones de ataque. Tony, vigila el perímetro, si algo entra o lo haces volver o lo haces cenizas.
-¿Me llevas, Stark?- Preguntó Barton, afirmado a su arco.
-Claro, afírmate Legolas.- Tony tomó a Barton por la espalda. Antes de elevarse dirigió una mirada al Capitán.- Mucho cuidado, Steve
La voz preocupada de Tony lo hizo sentirse indefenso. Asintió y Tony voló hasta la azotea del edificio, donde dejó a Barton. Steve siguió dando órdenes.
-Thor, intenta obstruir el portal. Convierte en carbón todo lo que puedas.-Thor salió volando, con el martillo alzado.- Agente Romanoff, me ayudarás a mantener el orden aquí en tierra. Y Hulk,- El gigante volteó con un gruñido.- Aplasta.
Hulk sonrió y salió disparado a derribar todo lo que se atravesara en su paso. Todos trabajaban en lo que el Capitán había ordenado. La pelea cada vez se hacía más dura, conforme se acababan las fuerzas. Hulk consiguió que Loki no pudiera salir de la torre Stark, después de haberlo aplastado. Tony se encargó de una de las bestias y Thor de la otra. El Capitán y Romanoff se abrieron paso por las calles. Natasha se subió a una de las naves de los chitauri, con el fin de llegar a la cima de la Torre Stark y encontrar una forma de cerrar el portal.
Tony derribó al ultimó chitauri que había a su alrededor, cuando la voz de Fury sonó en el auricular.
-Stark, hay un misil que se dirige a Manhattan. Volará la isla en menos de tres minutos. Debes detenerlo.
-En seguida voy.- Dijo Tony, saliendo hacia el jet donde que dispararía el misil.
Tony logró capturarlo y dirigir su dirección.
-Atentos, puedo cerrar el portal.-Dijo la agente Romanoff en el auricular.
-¡Ciérralo!- Ordeno Steve.
-Espera,- Dijo Tony.- Llevo un misil detrás de mí y explotará en menos de un minuto. Lo Levaré al otro lado del portal.
-¡Tony, no! Es una misión sin retorno.- Dijo Steve desesperado.
-Me arriesgaré- A Tony se le quebró la voz.- Jarvis, guarda energía para el regreso.
Tony giró hacia arriba junto con el misil. Se dirigió directo al portal. Tony tragó saliva y cerró los ojos antes de atravesarlo.
Los estallidos de alegría sonaron en las calles al ver desaparecer el misil y que los chitauri se derrumbaban a su alrededor, pero el resto de los Vengadores esperaba con un nudo en la garganta, viendo si Tony regresaba.
-Vuelve- Suplicó Steve, casi sin voz.
Esperaron unos segundos más, pero nada pasó.
-Nat, cierra el portal.- Dijo Clint. Steve jadeó.
Natasha cerró el portal, pero nadie apartó la mirada del cielo. Un pequeño punto caía justo donde el portal había desparecido.
-¡Tony!- Gritó Steve, rebozando alivio.
-¡Lo hizo!- Dijo Thor con media sonrisa, pero luego se puso serio al ver que el punto (ahora con más forma) seguía cayendo.- No está desacelerando.
Thor empezó a agitar el mazo, pero fue Hulk quien saltó y lo atrapó en el aire. Aterrizó con un fuerte golpe y lanzó a Tony al piso. Steve corrió hacia él preocupado, el reactor de su pecho estaba apagado. Thor le quitó el casco. Tony tenía los ojos cerrados y no respiraba.
-No, Tony, por favor, despierta.- Rogaba Steve.
Tony no reaccionaba. Steve cerró sus húmedos ojos y apoyó su frente en la de Tony. Suspiró y se acercó más a él y le dio un beso. Un beso que debió darle cuando él aun podía corresponderle. Nadie más dijo nada. Se limitaron a ver la triste escena con amargura. Steve se separó un poco de Tony y lo miró con angustia. Ahora que sus dudas habían sido aclaradas y entendía lo que en verdad lo unía a Tony, era demasiado tarde. De pronto el reactor de su pecho empezó a parpadear, hasta encenderse del todo. Tony despertó agitado, respirando con dificultad.
-¿Qué demonios…? ¿Qué ha pasado?- Preguntó con dificultad.- Thor, por favor dime que no me besaste.
El asgardiano miró a Steve, que sonreía de oreja a oreja.
-No, yo lo hice.- Dijo el Capitán. Tony sonrió tranquilo.
-Menos mal, pensé que nunca lo harías.- Dijo Tony incorporándose. Perdiéndose en esos ojos azules que lo cautivaron desde el primer momento en que los vio. Rodeó a Steve con un brazo, atrayéndolo hacia él y lo volvió a besar, con tranquilidad. Un beso de victoria.- Este beso si cuenta, porque técnicamente antes estaba muerto.
Todos rieron, incluida la agente Romanoff, que escuchaba todo lo que pasaba a través del auricular.
-Creo que hay que celebrar algo más que la victoria.- Dijo Steve.
-Tienes razón.-Coincidió Tony.- ¿Han probado el shawarma? No sé lo que sea pero suena bien. Hay un restaurante a dos manzanas. Yo invito.
-Primero hay que ir por Loki.- Señaló Barton
- Está bien, aguafiestas, pero luego vamos por el shawarma.
Esa noche, todos pasaron la noche en la mansión Stark. Loki había sido puesto a recaudo de S.H.I.E.L.D. y todos estaban más relajados. Cuando se deshicieron de la compañía de Loki fueron enseguida al restaurante de shawarma que Tony había dicho, y después de eso, dudaban de que Stark volviera a probar otra comida. Pepper llamó histérica a Tony después de ver por las noticias como cruzaba el portal y luego caía, pero eso fue todo lo que las cámaras captaron. Steve miró un poco celoso a Tony cuando intentaba calmar a Pepper por el teléfono, pero lo tranquilizó con un beso.
Bruce había cogido un poco de ropa de Tony y se quedó dormido la habitación que le había asignado, pero primero le dijo a Tony que ya había averiguado el por qué. También había dispuesto una habitación con cama matrimonial para Clint y Natasha a pesar de no saber nada de su beso, pero ninguno discutió con el cuarto asignado. Steve rio ante la falla del plan de querer picarlos. Tony le dijo que tendría que dormir con él y Steve se puso rojo de inmediato.
-Steve, eres tan tierno cuando te sonrojas.- Dijo Tony rodeando su cuello con los brazos.
El Capitán cruzó la distancia que los separaba y lo besó, con ternura, con pasión, con alivio y con desesperación. No había sido como los pocos besos que habían compartido hasta ahora, después de la lucha, porque ahora estaban solos. Solos como la primera vez que Steve escucho su nombre salir de los labios de Tony, como cuando en gran Iron Man quedó indefenso bajo la intensa mirada azul del Capitán penetrar contra él, o como cuando se sumergieron en una nube de tranquilidad, ajenos al caos en su alrededor.
Un beso cargado de recuerdos pasados y promesas futuras. Sin presiones de tiempo ni estrés post-guerra. Un contacto que duraría para siempre, pero a la vez muy poco. Como pasar 70 años en el hielo, y despertar con recuerdos de hace dos semanas. Tony jadeó cuando Steve lo abrazó por la cintura y lo apretó contra él.
-No pienses que te solaré pronto.-Advirtió Steve con una sonrisa.
-Temía que digieras lo contrario.-suspiró Tony.
Steve lo alzó en brazos con una facilidad sorprendente y Tony se mordió el labio. Besó su cuello mientras se dirigían a hacia la cama. Dejó a Tony sobre la cama y se posicionó sobre él. Con cuidado presionó sus labios contra el reactor sobre su pecho que brillaba debajo de su camiseta de Black Sabbath. Levantó la mirada y se encontró con los ojos del moreno perdidos en los suyos.
-Temí perderte para siempre cuando caíste.- Le dijo con una voz angustiada. Tony le dedicó una sonrisa dulce.
-Nada hará que me separe de ti, Steve. Debo quedarme a tu lado, me haces falta.- Se alzó sobre sus brazos y lo besó.
Después de que todo acabó, hubo un poco de revuelo. Al otro día de la batalla, Thor se marchó a Asgard juntó con Loki, quien respondería por sus crímenes con la justicia asgardiana. Natasha y Barton desparecieron de mapa por un buen tiempo. Banner visitaba la Torre Stark casi todos los días después de ser reparada, fascinado por los diez pisos de investigación que disponía. Tony le instaló su propia habitación en la Torre cuando se enteró que no solo la visitaba por los laboratorios, sino que había hecho más que una buena amistad con Pepper. Tony y Steve eran felices. El Capitán se mudó a la Mansión Stark cuando se dio cuenta de que Tony había llevado las cosas de su apartamento hasta su habitación, aunque tampoco hizo nada para detenerlo.
Puede que la batalla hubiera acabado, pero el día a día siendo un superhéroe era casi tan complicado como enfrentarse a un ejército de chitauris. Pero algo era seguro: estaban ahí. Cuando el mundo volviera a ser amenazado, y eso era casi seguro, Los Vengadores se reunirían de nuevo para combatir cualquier peligro, y el mundo lo sabía, todos los mundos lo sabían. Porque más que una declaración, era una promesa.
