Jokes of love
"Se odiaban a morir pero se amaban con locura, no entendían sus sentimientos pero les encantaban demostrarlos, no podían soportarse pero odiaban estar separados. Era amor, sí…Un neurótico y pesado amor."
Capitulo tres: Cat kidnapped
Se sintió morir en ese instante, una cosa era segura…Sus días ya estaban contados (por no decir segundos) Estaba aterrada, sus manos temblaban y su garganta se cerró.
Un escalofrío le recorrió por todo el cuerpo.
Oh joder.
De algo estaba segura, no iba a vivir para ver otro amanecer.
—Hermana ¿Qué haremos?—con lentitud volteó a ver a su hermano quien estaba más pálido que ella. Sus manos estaban temblorosas y las escondió hacia su espalda.
—No lo sé…
—¿Cómo se lo diremos?—estaba al borde del colapso el pobre niño quien se dejó caer al suelo sentándose— ¿Cómo lo tomara?
—No lo sé, no lo sé—repetía mientras caminaba de ahí para allá, algunas veces frotándose la cabeza y otra simplemente jalándose los cabellos.
Mamá…Perdí a buyo.
Sip, iba a estar bien muerta, ni siquiera su abuelo la ayudaría a salvarse, es más, no le sorprendería que se uniera a la matanza, a SU matanza.
¿Cómo había sucedido? Ni siquiera tenía idea, simplemente había ido al baño ¡Ni por dos minutos! Y cuando regresó no encontró rastro del felino, ni siquiera un indicio de lo que pudo haber sucedido. Tres horas sin paradero de un gato y Kagome se moría de nervios.
—Hermana, ¿qué es esto?—señaló el niño un extremo del cuarto donde se encontraba la comida de Buyo, Sôta tomó el pergamino con una nota que sobresalía:
"El que la hace la paga…"
Hay que no me jod…
—¡DAMELO!—gritó la chica arrebatándoselo de las manos. Abrió leyó por dos minutos y cerró el papel.
—¿Qué sucede hermana?—tembló el chico al ver a su parienta completamente blanca, casí compitiendo con el color de su blusa.
—Se…Secuestro a Buyo—dijo jadeante pasándole el rollo para que lo leyera.
"El que la hace la paga… Después de lo que me hiciste, yo en tu lugar no debería descuidar al gato Kagome… "
Inuyasha secuestro a Buyo.
Inuyasha. Buyo. Secuestro.
¿Pero quién tenía la culpa de este jodido problema? Claro, ella y su maldito marcador rojo permanente; sabía que recibiría una venganza, lo presentía, quedó más claro como el agua con sólo ver la cara a su novio/enemigo quien ahora estaba oculto a quien sabe dónde. Se rascó la cabeza sentándose a las escaleras.
Puto marcador rojo.
Puta venganza.
Puto gato.
Puto Inuyasha.
Inuyasha. Epoca. Buyo.
Él… no puede pasar a la época de Inuyasha, eso significa que él aún está aquí.
—Kagome ¿qué te sucede?— Sôta se levantó al mismo tiempo que su hermana y esta corrió hacia la entrada del templo, saliendo y colocándose por el patio— ¿qué rayos te sucede? Estamos en una crisis y te pones a…
—Calla Sota—dijo la chica levantando una mano—déjame pensar—cerró por unos instantes sus ojos, tomando una respiración profunda y luego los abrió con fuego en los ojos—¡Siéntate!
Nada.
Hizo una mueca y avanzó otros pasos más.
—¡Siéntate!—lo hizo con más fuerza pero el resultado fue lo mismo— ¡Maldición! ¡Siéntate!—lo dijo casi gritando.
Sôta daba pequeños pasos hacia atrás con las manos enfrente intentando ser cauteloso.
Mi hermana ha enloquecido. Pensó al mismo tiempo en que la chica gritaba todo pulmón Siéntates's corriendo por toda la casa, entrando y saliendo del templo hasta casi llegar al borde de la escalera donde se encontraba el árbol sagrado.
—¡SIENTATE!—gritó tan fuerte que su garganta se desgarró, su voz se enronqueció y jadeante se dejó caer de rodillas cual guerrero derrotado puso las manos en el suelo apoyándose de ellas; seamos sinceros…Era miserable— ¿Por qué carajos no funciona?—dijo entrecortadamente.
¿Dónde diablos estaba Inuyasha?
¿Dónde estaría Buyo?
Vamos, solo quería al gato ¿Por qué no se desquitó con su hermano o con alguien más? Pero el gato…Cerró los ojos pensando en que decirle a su madre…
—¡Por dios Kagome! ¿Qué te sucede? ¿Por qué gritas así?
Mierda, la invocó.
Di algo inteligente, di algo inteligente…
—Solo quería gritar…Por el estrés, ya sabes—exclamó parándose dignamente y sacudiéndose el cabello—es algo que es escuché, se siente bien hacerlo—forzó su mejor sonrisa y se la dedicó a su madre. La mujer arrugó el entrecejo y después encogió los hombros.
—De todas maneras me aterraste, creí que había pasado algo malo—dispuesta a marcharse recogió las bolsas dándose la media vuelta—iré a preparar la cena, ¿Por qué no me ayudas dándole de comer a Buyo? Así terminaré más rápido.
La cara de Kagome se desfiguro en un segundo, cuando Naomi abrió la puerta y entró.
—Kagome…
—¡Todo fue mi culpa! Sé que Buyo te lo regalo papá y que es muy importante, no sólo para ti sino para todos pero te prometo que lo traeré de regreso—cerró sus ojos con fuerza y colocó sus manos a mono de súplica—por favor ten calma yo…
Miau.
—¿Qué?—la chica del futuro levantó la vista encontrándose al felino quien lamia su pata delantera con toda la calma del mundo—Buyo, estas…Aquí…Pero…
—¿Estás bien Kagome?—una mano se posó a su frente, los ojos preocupantes de su madre le conmovieron— ¿Te preocupaste por la ausencia de Buyo? Bueno, me lo imagino, tu amigo de orejas caninas sí que es impredecible. De hecho me lo encontré hoy a camino al supermercado, quería comprar comida para gatos y llevo a Buyo para haber cual le apetecía más ¿Es gracioso verdad? Como si en verdad entendiera a los gatos, y es un perro ¿No?—rio un poco, colocando su manos discretamente a los labios—bueno, me dejo a Buyo y se fue…No lo he vuelto a ver desde entonces. Hija, ¿estás bien? Estas pálida.
Kagome no contestó, simplemente se fue poco a poco a su habitación, cerrando la puerta sin más que un portazo mientras se sentaba en su cama.
Ese hijo de…Un comandante perro.
El muy cretino le había dado un susto de muerte ¡Claro! Se aprovechó de la historia que le contó sobre su padre y Buyo; se vengó haciéndole creer que había perdido la cosa más valiosa de su madre (aparte de sus hijos, claro) y el muy cobarde había huido para que no escuchara los gritos y Siéntates's de una loca desquiciada por la desaparición de su gato.
Y si creía el muy (adorable, sexy y besador excepcional) cretino estaba muy equivocado.
—Muy bien Inuyasha, ya veremos quién ríe mejor.
Nota: Y sigo con las bromas ;D
