Jokes of love
"Se odiaban a morir pero se amaban con locura, no entendían sus sentimientos pero les encantaban demostrarlos, no podían soportarse pero odiaban estar separados. Era amor, sí…Un neurótico y pesado amor."
Capitulo cinco: Tregua.
Se miró en el espejo sintiendo un escalofrío recorrer su cuerpo.
No se veía tan mal como esperaba, al menos eso creía ella. Un cardenal en su cadera y un brazo semi-roto no debería deprimirte.
No, porque Kagome era una mujer valiente, una mujer intachable, una mujer que tenía un gran espíritu y carisma.
Sí, un carisma…
—¡Te odio! ¡Todo esto es tu culpa!
O tal vez no.
Esto ya era demasiado, no sólo por el hecho de que la chica se había caído de un árbol, si no que ÉL no estaba, ni siquiera la había visitado. Y la única vez que él estuvo con ella fue para llevarla a su época y la chica estaba inconsciente. No recordaba mucho en sí, solo un silbido, un dolor y nada…Después cuando abrió sus ojos se encontró con su madre por ojeras hasta el suelo y en la habitación de una clínica cercana; según su abuelo Inuyasha la había traído como un loco desquiciado sin saber qué hacer, la dejo a cuidado de su familia y se fue.
Así no más…Huyó… ¿Huyo?
Eso último hizo perder el poco buen humor que le quedaba.
Una semana sin saber nada de él, ni siquiera podía atravesar a su época. Necesitaría la ayuda de un tercer brazo para apoyarse en el pozo, ni que decir cuando tuviese que escalar. Suspiró pesadamente sentándose en su cama mientras con su brazo sano tomaba una revista, de reojo miró su escritorio y una mezcla de nostalgia se instaló en su pecho.
Jodido Inuyasha ¿Dónde estarás?
Sabía bien que todo comenzó por su culpa y ahora todo había terminado por su culpa.
Joder, quería perseguir al chico perro para exigirle una explicación.
Un golpe en la puerta la alarmó, aventando la revista y alisando su falda, mirándose al espejo. Tal vez… Utilizó la puerta.
Aunque era extraño, siempre utilizaba la ventana. Abrió la puerta y quiso golpearse en la frente.
—¡Kagome! ¿Cómo estás?—un pequeño ramo de flores la sorprendió, pero aun así tuvo deseos de cerrarle la puerta en sus narices ¡Lo que faltaba! Sonreír, se sentía mal, devastada, necesitaba un poco de compresión pero ¡No! Tenía que soportar a Hôjôy y sus atenciones, atenciones que debería recibir por parte de Inuyasha ¿¡Donde coño estaba Inuyasha!? Se contuvo para no golpear el ramo de flores a su acompañante. Odiaba esta situación, odiaba que se hubiese roto el brazo y haber alejado a Inuyasha por ello, odiaba las bromas que hizo, la actitud infantil que tomó ¡Odiaba todo! Quería gritar a todo pulmón, decir que se jodiera el mundo ¡Que se jodiera ella! Pero lo único que pudo atinar a decir fue…
—¿Quieres un poco de té?
Sí, damas y caballeros. Kagome quería mandar al mundo por el excusado y de ser precisos a ella también, pero como el mundo la odiaba le ponía reparos. Así que con toda la conmoción del universo atendió al famoso pretendiente, seguido de sus amigas quien la interrogó a más no poder ¿Sobre quién? Bueno sobre un jodido novio que la había abandonado.
—Enserio, Kagome—decía Yuka quien se levantaba y tomaba de un solo trago su bebida—ese chico no te conviene, mira como estas, una semana y sin rastro de él…Que poca vergüenza—y así, la sacerdotisa del futuro resopló, por décima vez.
—Yo opino que está arrepentido—como siempre Ayumi defendía cualquiera colocando su dulce espíritu—después de todo tu novio tuvo cierta culpa ¿no? Tal vez está buscando un lindo obsequio para ti Kagome—lástima que la amabilidad de Ayumi se ilustraba en sueños e ilusiones…
—No, Kagome deberías…—Eri empezó a hablar pero tan rápido calló al ver la expresión de la chica, Claro, ya se imaginaran, una vena resalto en su frente y crujía los dientes.
La estadía de las tres chicas no tardó tanto, después de la crisis emocional de Kagome salieron huyendo como alma que lleva al diablo; cerró la puerta de su habitación recargándose, cerrando sus ojos y suspirando.
Necesitaba un motivo…¿Por qué él no había venido? ¿Estaría molesto? No…El muy idiota tenía su humor pero no era tan excesivo…¿Sería que se asustó? Si su abuelo dijo aquello. Movió la cabeza dando un suspiro.
Malditas bromas…Aunque fueron hechas de amor ¿No? Incluso sonaba estúpido.
Bah, él no vendría era un hecho.
—Hola—una voz la alertó, se separó de la puerta mirando fijamente al intruso que estaban apoyado en la ventana, su cabello blanco se mecía por el movimiento que ejercía al entrar en la habitación—creí que se irían más tarde—su voz sonaba pausada, sigilosa, temeroso ¿Temeroso?
—Inuyasha…tú qué…
—Toma—dijo entregándole un paquete pequeño, ella lo desdoblo con cuidado eran unas hierbas, seguidas de unos pétalos de unas flore aplastadas—la anciana Kaede me dijo que con esto te recuperarías, además el dolor se disminuía—lo decía mientras miraba otro lado. Kagome parpadeó un par de veces sin saber que decir — el viaje duro más de lo que yo esperaba, lo siento si tarde…
¿Por eso no estaba con ella? ¿Se fue a buscar unas hierbas por ella?
—¿Qué te sucedió?—dijo de la nada señalando la mano izquierda del hibrido, esta tenía una pequeña venda.
—Feh, nada solo unos enclenques que querían tener la planta medicinal.
Y encima eso…Oh, Inuyasha cual estúpido y tierno a la vez ¿Por qué los hombres eran así?
La chica del futuro se encontraba en un dilema ¿Debería besarlo o simplemente insultarlo por lo horrendo y tierno que era?
—Imbécil.
Y optó por el insultó.
—Lo sé—el chico se acercó a la mujer abrazándola—no quise lastimarte Kagome.
—No lo hiciste…Sólo fue un descuido—susurró la mujer sintiendo el dulce abrazo del chico…Mejor medina un abrazo de oso asfixiante, siempre funcionaba—eres horrendo ¿Lo sabías?
—Feh, tu una tonta—sonrió el medio demonio acariciando la cabellera.
—Grosero.
—Gruñona.
—Cara de chango.
—Chaparra.
—Eres un idiota.
—Y yo te amo—Kagome se sonrojó al instante y mordió su labio.
—¿Tregua?—preguntó suavemente separándose unos centímetros de este. La mirada fugaz que le dio al chico le hizo estremecer.
—Tregua—dijo apenas antes de tomar los labios de la chica.
Y Kagome nunca estuvo mejor de acuerdo con eso.
Nota: y aquí termina este pequeño proyecto, espero Clarii que te haya gustado, estuve a todas horas pensando en cómo terminar esto y pues bueno ¡Taraa! La verdad no sé mucho de ti pero eres una persona simpática y divertida :D Veo que eres una excelente chica, guapa un beso ojala me descubras pronto ;)
