Descargo de responsabilidad: NO me pertenece Naruto ni sus personajes. Hago esto por diversión y no por fines de lucro.
Viviendo el Presente
Por Kitsunefiction04
- Naruko POV -
Me levanto con los rayos del sol iluminándome desde la ventana, desde que mi despertador se rompió es lo único que me despierta por las mañanas, camino perezosamente hasta el baño y mientras paso por el armario agarro el uniforme que consiste en una pollera gris a la cual le agregue algunos pins para hacerla un poco más alegre, mi chomba blanca con el escudo de la escuela bordado en el bolsillo del pecho, y mis medias azules con los zapatos negros. Entre en el baño, me quite la ropa y me metí a la ducha.
Salí unos 20 minutos después ya preparada con mi uniforme, fui a la cocina para ver a Kyubi despierto y saludándome con gruñidos indescifrables, le serví su comida y me comí unos cereales que encontré en la alacena.
Al ver el reloj me di cuenta que tenía tiempo de sobra para llegar a la escuela, así que me tomé mi tiempo para peinarme con una coleta alta y acomodé mi mochila según mis clases, tomé mi mp3 para escuchar música en el camino.
Mientras caminaba a la escuela escuchando mis canciones preferidas rememoré que hoy debo ir a lo de Sasuke, por un lado estoy feliz y emocionada de conocer a los mejores amigos de mis padres que tanto se preocupan por mi. Pero también tengo miedo y ansiedad de no ser aceptado o que todo sea una broma demasiado cruel, yo sé que Sasuke no sería capaz de jugar con esto o de hacer algo tan horrible, pero eso no me quita mi miedo aunque trate de apartarlo de mi cabeza.
Como imaginé a esta hora la escuela esta desierta, no es como que me importe mucho tampoco, me gusta más cuando no hay gente que me juzgue sin conocerme o que me traten como la peor peste de la escuela esperando a contaminar a cualquiera que se me acerque.
Me dirigí a mi clase esperando ser la primera, lo cual es una sorpresa cuando veo a Sasuke sentado en su asiento de siempre al lado mio y mirando a la puerta sorprendido de que alguien llegue tan temprano.
"Hola Sasuke." Lo salude con una sonrisa.
"Llegas temprano." Me respondió con una leve sonrisa.
"Mi despertador no suena pero me despertaron los rayos del sol." Dije recordando mi miseria. "Tu también llegaste temprano."
"Siempre llego temprano." Dijo el muy engreído. "Es la hora más tranquila." Con una pequeña sonrisa. "Me gusta llegar y sentarme a pensar, es muy calmado y me da buen humor para soportar el resto de la mañana."
"Ya veo." Dirigiéndome a mi silla que está junto a la suya.
"Naruko." Dijo vacilante. Volteé mi cabeza para que sepa que estaba prestando atención. "Sobre lo de mis padres..."
"¿Si?" Dije dándole toda mi atención esperando a que me cancele la invitación, quitándome todas las expectativas que tuve hoy a la mañana, con esos pensamiento mi corazón comenzó a doler pero traté de no demostrarlo por fuera. Empecé a reprenderme por pensar que podía confiar en alguien.
"Yo quería saber si ibas a venir hoy." Dijo sorprendiéndome, no esperaba eso. La alegría comenzó a surgir en mi y los pensamientos tristes fueron enterrados muy en el fondo de mi mente.
"Claro Sasuke." Dije mostrando mi mejor sonrisa.
Nos quedamos hablando de cualquier cosa en nuestra pequeña burbuja de felicidad y comodidad hasta que el sonido de pasos en el pasillo nos trajo de nuevo a la realidad. Sasuke puso una mueca cuando se escucharon los gritos de muchas chicas mientras se abría la puerta, y cuando se abrió por completo empezaron a entraron el club de fans de Sasuke quienes al vernos a los dos solos en el aula me enviaron las peores miradas de muerte y se abalanzaron todas sobre Sasuke quien sólo puso una máscara inexpresiva y las ignoró a todas.
Yo fui violentamente empujada de mi asiento, cayendo contra el suelo y raspandome las manos, las cuales comenzaron a sangrar profundamente. Reprimí un grito de dolor y sólo trate de esconderlas para que nadie se dé cuenta.
Sentirme rechazada me senté en el asiento más cercano sin darme cuenta de una mirada a mi lado.
"Oye, ¿Estás bien?" Me sobresalté por el sonido de una voz desconocida y volteé rápidamente para ver a una chico con el pelo castaño en forma de piña y expresión aburrida y a su lado un chico regordete con unos remolinos en las mejillas comiendo de una bolsa de papas fritas.
"Si, estoy bien." Respondí tratando de ocultar el malestar por el dolor de mis manos.
"Vi como esas chicas te empujaron, no les des importancia están muy centradas en su Sasuke para ver que hacen daño al resto, son problemáticas." Dijo con voz cansada.
"Gracias." Dije con una sonrisa. "Por cierto mi nombre es Naruko Uzumaki, espero que seamos amigos."
"Shikamaru Nara, y mi compañero es Chouji Akimichi, un placer." Dijo amablemente.
"Hola, mucho gusto." Dijo entre bocados Chouji.
Les di una gran sonrisa que vaciló cuando apoyé mis manos contra mi pollera. Al parecer Shikamaru se dio cuenta de esto por lo que dijo.
"¿Qué te pasó en las manos?" Ganándose la atención del chico a su lado quien miraba atentamente en espera de una respuesta.
"No es nada, sólo me raspé un poquito cuando me caí." Dije restándole importancia a mis manos que sangraban profundamente.
"No lo creo, por la mueca de tu cara, más la caída con esa fuerza y las manchas de sangre en tu chomba y pollera creo que es más importante que una pequeña raspadita." Dijo sabiamente. "Déjanos verlas." Dijo con autoridad lo que me pareció raro de él.
En el momento en que levanté mis manos ambos abrieron los ojos ampliamente y lanzaron una pequeña exclamación al contemplar mis manos sin piel en las palmas y sangrando constantemente dejando dos charcos a ambos lados de la silla en la que estoy sentada.
Desafortunadamente eso pareció atraer la atención del resto de la clase, inclusive Sasuke y su club de fans que voltearon a mirarme y ampliaron sus ojos, algunos inclusive pegaron un grito o dieron vuelta la cara con impresión. Lo que más me asustó fue la expresión de Sasuke, la cual era de furia total mientras se dirigía a donde nos encontramos.
Se acerco y me preguntó con una voz alarmantemente baja. "¿Qué te pasó en las manos?"
"Me caí y me raspé las manos un poco, pero eso no importa ya se van a curar." Dije con voz desinteresada que hizo a todos mirarme como si estuviera loca.
"Vamos a la enfermería." Dijo con voz autoritaria.
"No Sasuke es un pequeño raspón ya va a sanar, no le des tanta importancia." Dije tratando de que la atención no esté centrada en mi, además que no quiero ir a la enfermería no me siento cómoda estando con una extraña sola en una pequeña habitación.
"Vamos a ir a la enfermería." Repitió con voz cada vez más grave.
"Pero las clases están por comenzar." Traté de objetar.
"No me importa, vamos a ir a la enfermería." Dijo agarrándome del brazo antes de que pudiera protestar y arrastrándome a la enfermería con él. En el camino recibí miradas de envidia de las chicas y de preocupación de mis dos nuevos amigos a los cuales les di una pequeña sonrisa para aliviar su tensión.
Cuando salíamos vimos al profesor Kakashi, el cual trató de amonestarnos por abandonar las clases, pero cuando Sasuke le mostró mis manos él amplio los ojos y nos ordenó ir a la enfermería.
Cuando entramos a la enfermería no encontramos a nadie allí.
"Bueno Sasuke parece que no hay nadie, ahora ¿Podemos regresar a nuestras clases?" Pregunte dulcemente.
"No." Dijo firmemente y me arrastró a la oficina de la directora.
Traté de luchar contra él. "Sasuke esto no es necesario vayámonos." Dije como último intento.
"No, Naruko ¿Qué no ves que tus manos necesitan tratamiento?" Preguntó tratando de calmarse.
"Pero Sasuke..." Trate de protestar.
"No me importa vamos a ir para que alguien te cure quieras o no." Dijo con voz autoritaria.
En ese momento ya llegamos a las puertas que conducen la oficina de Tsunade, al entrar vimos que su asistente no estaba así que fuimos directamente a la oficina de la directora. Cuando traté de tocar la puerta Sasuke me detiene recordándome las lesiones en mis manos, él tocó y cuando nos dieron permiso entramos.
"Sasuke, Naruko ¿Qué los trae a mi oficina?" Preguntó levantando la cara un momento para identificarnos, para luego bajarla y seguir con sus papeles.
Antes de que Sasuke hablara yo dije rápido y sin pensar. "¿No podemos venir a saludar?"
Ella levantó la vista mientras las venas empezaban a sobresalir y nos dio una mirada dura que hizo a Sasuke palidecer.
"¿Irrumpen en mi oficina en medio de sus clases con la excusa de venir a saludar?" Preguntó con una voz de miedo.
"N-No-No, directora Tsunade." Me sorprendió que Sasuke tartamudeara, eso lo hace más gracioso para mi aunque no lo demostré en el momento, esconder mis manos era más importante. "Venimos porque Naruko se lastimó y no hay nadie en la enfermería." Dijo recuperando su compostura.
"Shizune está fuera déjenme tratarlo yo, ¿Puedo ver la herida?" Preguntó cambiando a una voz dulce que me dio escalofríos.
"No es la gran cosa directora Tsunade, es un pequeño rasponcito." Dije tratando de ocultar mis manos en la espalda recibiendo una mirada dura de Sasuke.
"MUESTRAMELAS AHORA." Dijo gritando, lo cual obedecí rápidamente sacado mis manos para que pudiera verlas. Al verlas ella lanzó un grito cuando sus ojos se ampliaron enormemente. En un instante estaba a mi lado conduciéndome a la enfermería con Sasuke detrás nuestro.
Cuando terminó de lavar, desinfectar y vendar mis manos preguntó. "¿Cómo te hiciste esto?"
"Me caí." Dijo ocultando mi nerviosismo por mentirle a la directora.
"Eso es mentira." Dijo sorprendiéndome a mi y a Sasuke. "Ahora dime como te lastimaste las manos." Dijo con una voz peligrosamente baja.
"Y-Yo-Yo..." Traté de inventar una excusa.
"Ni se te ocurra mentirme." Me advirtió.
Suspiré sabiendo que sólo podía decir la verdad. "Unas chicas me empujaron de mi silla para sentarse cerca de Sasuke." Dije en voz baja. Vi a Sasuke ampliar los ojos en reconocimiento y luego entrecerrarlos con ira.
"Lamento que las chicas te hayan hecho eso, ahora vayan al patio que quedan 10 minutos de clase y no vale la pena que asistan ahora." Dijo amablemente.
"Adiós y gracias directora Tsunade." Salí con Sasuke pisándome los talones y al llegar debajo de un árbol me senté con cuidado de no apoyar mis manos. Sasuke se sentó a mi lado y se me quedó mirando con una expresión indescifrable.
"¿Porqué no me dijiste lo que te había pasado?" Dijo con voz enfurecida.
"No creí que fuera importante." Dije restándole importancia.
"Maldición Naruko, ¿Por qué tienes que ocultarme lo que te hicieron esas locas?" Dijo gritándome con furia. A la cual retrocedí asustada apartando mis ojos. Traté de levantarme y correr cuando una mano agarró mi muñeca y no me lo permitió.
"Perdón no quería gritarte es sólo que..." Dijo con voz arrepentida.
"Esta bien Sasuke no importa, no es como si no estoy acostumbrada a que me griten." Dije sin cumplir con su mirada.
"No es eso Naruko, perdóname por gritarte pero quiero que sepas que me preocupo por ti y no me parece bien que me mientas o me ocultes cosas." Dijo en voz lenta y calmada.
"¿Y qué querías que hiciera?" Dije con amargura. "¿Qué le gritara a toda la escuela que todas las chicas del aula me odian y me empujaron para que me lastime?" El sarcasmo marcado en mi voz. "Yo no quiero ganar enemigos tan pronto Sasuke, lo siento, es sólo que no puedo."
Él se quedó callado durante unos segundos hasta que finalmente contestó. "Entiendo, pero eso no significa que debes dejar que te lastimen y salirse con la suya, no te preocupes yo te voy a defender." Dijo con determinación.
"¿Por qué haces todo esto por mí?" Le dije y era cierto no nos conocemos hace mucho y al principio no nos caímos bien.
"Mira Naruko yo no sé mucho de ti y sé que no nos conocemos hace mucho pero yo siento como si fuéramos amigos por años, creo que eres una gran chica y no te mereces lo que te hacen." Dijo con una sinceridad tal que mis mejillas se ruborizaron por la vergüenza, no obstante le sonreí ampliamente con mucha alegría.
"Sasuke gracias por todo eres un gran amigo." Dije lanzándolo desprevenido cuando lo abracé con fuerza, perdiéndome el rubor que se formó en sus mejillas. Y me sentí más feliz cuando unos brazos me rodearon torpemente devolviéndome el abrazo.
Cuando el timbre sonó nos separamos lentamente con un rubor en nuestras caras mientras vamos a la siguiente clase. Cuando entramos yo recibí miradas de muerte de todas las chicas a las cuales ignoré para darle una sonrisa a mis amigos con caras preocupadas.
Me senté junto a Sasuke y esperamos por el próximo profesor charlando mientras tanto. Recibiendo miradas de asombro de la mayoría al ver a su ídolo el rey de hielo hablar tranquilamente con la chica nueva.
"Hey perra, ¿Qué estás haciendo con mi Sasuke?" Dijo la misma chica pelirroja con gafas que me había molestado acerca de mi escuela anterior.
"Yo sólo estoy hablando con él, ¿Por qué?" Dije tratando de ocultar mi ira del resto del curso.
"¿Quién te crees que eres para venir y hablar con él como si fueran viejos amigos?" Preguntó con veneno en la voz.
"Mira yo no sé lo que te pasa ni quiero problemas los primeros días de clases así que déjame tranquila que no estoy molestando a nadie." Dije con voz irritada.
"¿No sabes lo que me pasa?" Dijo con sarcasmo. "Lo que me pasa es que tu, perra, vienes a una nueva escuela y tratas de seducir a MI Sasuke."
Bueno listo esto ya se paso, ahora me va a conocer. Me levanté de mi asiento para pararme frente suyo con una expresión de ira que hizo que el resto de la clase de unos cuantos pasos para atrás.
"Mira idiota no se quien te piensas que eres pero si me sigues molestando voy a arruinar tu bello rostro para que ni la cirugía lo pueda arreglar." Dije con una voz intimidante.
"¿Me estás amenazando Uzumaki?" Pregunto petulante.
"No sólo es una advertencia de lo que te va a pasar a menos que cambies tu comportamiento de perra en celo, yo no te hice nada, no me interesa seducir a Sasuke y no vine a esta escuela para tener enemigos pero eso no significa que voy a dejar que gente como tú trate de pasarme por encima." Dije para sorpresa de todos y volví a mi asiento con una ira asesina irradiando de mi.
Vi cuando entró el profesor todavía sintiendo todas las miradas en mí, no me importó esa gente siempre me juzga sin conocer, te da nombres, te etiqueta en base a tu apariencia, nunca les importa conocerte sólo buscan a alguien que consideran inferior para sentirse mejor con ellos mismos. En todas las escuelas es lo mismo, todos los chicos me tratan mal antes de conocerme.
Sentí la mirada de Sasuke en mí a lo que di vuelta la cabeza.
"¿Estás bien?" Dijo en voz baja para que el profesor no nos escuche.
"Claro que si." Poniendo una sonrisa falsa que no logró convencerlo por lo cual me envió una mirada que prometía que íbamos a hablar más tarde de esto.
Saque mi cuaderno que es lo único que me tranquiliza en un momento como este, a lo cual mis manos protestaron, me mordí el labio para evitar un gruñido de dolor y procedí a dibujar ignorando la sangre que empieza a salir de las vendas por el movimiento reciente se abrieron mis heridas.
Cuando tocó el timbre para la hora de almorzar me agarré mi comida y salí antes de que se amontonaran todas las chicas en torno a Sasuke y fui con mis nuevos amigos con los cuales me senté en el pasto a comer.
"¿Qué pasó con tus manos?" Pregunto Shikamaru y Chouji miró esperando que responda mientras comía sus papas.
"No mucho, las vendaron y ya están bien." Dije tratando de ocultar las palmas que volvieron a sangrar un poco.
Chouji feliz con mi respuesta siguió comiendo, en cambio Shikamaru sabía que había algo que no estaba diciendo pero decidió no presionarme y asintió con la cabeza.
Cuando teníamos que volver al aula vi a Sasuke rodeado de esas chicas y me sentí mal por él, decidí que la próxima trataré de ayudarlo aunque sea un poco. "¿Eso no es lo que hacen los amigos?" Me dije a mi misma sonriendo.
Tocó el timbre y todas volvieron a sus asientos y yo me senté en el mio.
Vi a Sasuke suspirar de alivio al ver que las chicas regresan a sus asientos y yo no pude más que sonreirle como queriéndole decir que todo va a estar bien. Sasuke es mi primer amigo real no puedo defraudarlo ni dejarlo sólo, el me acompañó cuando me lastime la mano y fue el primero en tratar de conocerme aunque sea un poco, tampoco me juzga y veo que ambos disfrutamos nuestra compañía, con él me siento cómoda y segura y eso me gusta, me hace sentir especial para alguien.
El resto del día fue lo mismo, al final no me cambie las vendas de mis manos por lo cual estaban llenas de sangre seca, pero ni me había dado cuenta de ello.
A la hora de salir Sasuke me dijo que lo esperara, cuando salió nos fuimos juntos en un silencio cómodo camino a su casa.
Mis queridos lectores:
Quisiera saber su opinión para parejas secundarias y para los antagonistas de la historia, todas sus ideas son bienvenidas y cualquier error que encuentren pueden decirlo y con gusto lo arreglo. Voy a tratar de actualizar todos los sábados.
Muchas Gracias a todos y disfruten la historia.
