Su respiración se agita. Esta nervioso, trata que no se le note. A su lado Voldemort está demasiado ocupado con sus prisioneros para prestarle atención. A Draco no le preocupa que el señor tenebroso vea su nerviosismo, sabe que no le presta atención. Pero está rodeado de Mortifagos y la mayoría odia a su familia por la incompetencia de su padre. Ve a su tía avanzar con su típicos movimientos a ratos agiles a ratos lentos. No le ve la cara pero sabe que sonríe. Lo puede ver en la serenidad de Neville y en el odio de Harry.
Neville, no le ha mirado con furia, odio o cualquier otro sentimiento acorde a su traición. Le ha mirado con comprensión, como si supiera que Draco no tenía elección. Ahora que ha cerrado los ojos, Draco no puede dejar de pensar en esa mirada y en esa disculpa hace varios meses. Es su enemigo, se lo ha repetido mil veces. Pero aun así se siente mal. Nunca ha visto comprensión o perdón en ninguna mirada salvo la de su madre. Neville cambió eso. Él, no los mortifagos, sino el elegido.
Y se da cuenta. Su tía levanta la varita pero durante un segundo entero todo se paraliza. Draco parece tener todo el tiempo del mundo para que su mente cambie y se desborde. Fue Neville, quien a pesar de tener justificación para golpearle, se disculpó por ello. Fue Voldemort quien engaño a su padre conduciéndole a una trampa para que lo quitaran de en medio. Fue Snape quien se ha dedicado en cuerpo y alma a protegerle sin tener necesidad y aun sabiendo sus antecedentes.
Fue Bellatrix quien encadenó a su propia hermana en la Mansión Malfoy solo para que Draco no pensara en huir. Fue Dumbledore quien le aceptó en Hogwarts diciéndole que tenía esperanzas en él, a pesar de que su padre era un Mortifago de alto rango en esos días. Fue Voldemort quien le amenazó con matar a su madre sino cumplía sus órdenes al pie de la letra.
Y ha sido Neville, a pesar de haber sido traicionado, le ha perdonado en el acto. Su cerebro empieza a retumbar como si miles de puertas se abrieran a la vez. Toma consciencia de lo que realmente ocurre, su visión sesgada por el miedo se rompe y la realidad le desborda. Boquea en busca de aire como si estuviera bajo miles de metros de agua. Todo parece muy claro ahora. Puede que sea el acto más estúpido de toda su vida, y muy posiblemente el último, pero va a realizarlo porque es lo correcto.
Por una vez en su vida Draco va a pensar en lo que está bien por encima de su seguridad. Solo lamenta que si este acto "heroico" (O estúpido) no sale bien, su madre pagara las consecuencias. Tiene que salir bien. Si los fracasos de su padre le han enseñado algo es que el bien siempre triunfa. Y ahora tiene claro que bando defiende el bien.
Levanta la varita y una luz blanca lo inunda todo. Draco Malfoy por fin ha escuchado a su conciencia.
