Hola! Muchas gracias por los comentarios! De verdad, estoy muy feliz de continuar recibiéndolos. Por desgracia, mi inspiración no es tan rápida en llegar, y no tengo mucho tiempo para escribir, peeero me parecio lindo dejarles al menos un pequeño adelanto, como agradecimiento, aquí va, la primera parte del cuarto capitulo. Ahora sabremos que piensa nuestro amado Severus *-*

Espero que lo disfruten^^

"solo lo dices porque es Slytherin, no? Sucede que en realidad eres una estúpida, y estas celosa, si pudieras también elegirías a James, en lugar de a Snape" en su habitación, un joven de largos cabellos negros recordaba la conversación que había oído, le retumbaban en la cabeza las palabras de la que creía su amiga, una lagrima se deslizó por su mejilla, ella consideraba simplemente imposible que alguien se interesara por el. Se secó los rastros salinos que surcaban sus mejillas; no dolia tanto como esperaba, ya venia haciéndose la idea; se había enamorado de una ilusión, de una idealizada Lily Evans que solo existía en su mente.

"me das muchísima lastima, Evans, se supone que Severus es tu amigo, ¿asi te expresas de él? Eres cruel, y además, una tonta. ¿Qué si yo estuviera en tu lugar elegiría a Potter por sobre Snape? ¿Elegir al niño rico y popular que se la pasa sobre una escoba, cuando no esta humillando a otros para sentirse superior, en lugar de Severus, tan maravillosamente brillante e interesante? por favor! Y no hable de belleza, porque eso es claramente subjetivo, pero en ese aspecto, también creo que Snape barre el piso con… esto" el corazón del slytherin se aceleró al recordar como esa castaña lo defendia como si fuese sumamente importante para ella, aun cuando nunca habían siquiera conversado realmente, sintió como se sonrojaba al recordar todo eso, ella creía que el era "maravillosamente brillante" y además, acepto que el le atraía físicamente mas que Potter. Se sentía halagado, aunque incrédulo. Levantandose de su cama, se acerco al espejo que había a un lado de la habitación y se observo con detenimiento. Su piel era tan palida que lo hacia lucir muerto, sus ojos negros solo conseguían poner incomoda a la gente que le miraba, su nariz era por demás horrenda y desproporcionada, y era patéticamente escuálido. Sin mencionar su desastroso cabello, que, no importaba cuanto lo lavase, siempre tenia el mismo aspecto grasoso. Se retiro rápidamente del espejo, con una mueca de desagrado, las palabras de esa chica no tenían sentido ¿Qué podía haber visto remotamente atractivo en el, alguien como ella? Y es que el era un chico después de todo, y claro que se había fijado en lo excepcionalmente atractiva que era la chica nueva; sus suaves rizos tirabuzones de color caramelo que se movían al compas de sus pasos, su piel cremosa, sus mejillas sonrojadas, su perfecta y respingada naricilla, esos labios que se veian tan llenos y naturalmente rojos, como una fresa madura, su cuerpo bien proporcionado y generoso, su estrecha cintura "deja de pensar en su cuerpo, imbécil" se reprendió a si mismo "estúpidas hormonas". Pero lo que mas le gustaba de su castaña eran esos inmensos ojos de chocolate y miel, con ese brillo de inteligencia pura, de dulzura y de misterio. "wow retrocede, MI castaña? De donde carajos salió eso?" sacudió su cabeza espantando el pensamiento, se acababa de dar cuenta de lo estúpido que había sido al creer en Evans, y ya estaba por caer de nuevo con Hermione, no podía ser. Si estaba enumerando las virtudes de la chica, era para demostrarse que no tenia ni una sola oportunidad con una chica asi. Le dolia esa realidad, pero supo que era mejor aceptarlo desde el primer momento, para no humillarse como lo había hecho con la Griffindor que ahora solo deseaba no volver a ver.

Decidido no seguir pensando tonterías, y sali de las mazmorras, rumbo al único lugar donde podía sentirme en paz.

Hasta la próxima!