Hola! Como están? Espero que bien n.n aquí va otro capitulo, espero que lo disfruten :)

-100 PUNTOS MENOS POR CONDUCTA INDECENTE EN EL PASILLO!- ambos nos separamos ante tamaño grito, sonrojados, en busca del profesor que de seguro nos miraba furico; pero en lugar de eso, nos encontramos con Lucius, que nos miraba, intentando no partirse de la risa por nuestras expresiones, aunque Bellatrix no hacia ningún esfuerzo por contener sus carcajadas, mientras Narcissa, soltaba unas risitas controladas por su propia timidez, sonrojada por la situación.

-Malfoy- gruñi, aunque vi como el miraba a mi acompañante.

-Vamos, Malfoy, dame una razón para que no te lance aquí mismo un Avada- gruño, con su respiración aun algo jadeante. No pude evitar la sonrisa de suficiencia por su estado, aunque yo no estuviese mucho mejor.

-solo temia por la seguridad de mi amigo, Mione, no quería que lo violaras en pleno pasillo- dijo con falso tono de pudorosa disculpa. Ella estuvo a punto de replicar algun comentario acido, había notado esa mirada de satisfacción cuando estaba por lanzar algo asi, como con Potter, sin embargo, se detuvo. Un nuevo brillo apareció en sus ojos, algo ¿dulce? Me sentí estúpidamente celoso porque Malfoy recibiera esa mirada ¿que, de pronto yo había dejado de existir?

-Como me llamaste?- pregunto ella, su voz estaba dulcificada, no sabia si irme o gruñir para que saliera de su ensoñación ¿me besaba y después miraba asi a Malfoy?

-Mione, no te gusta? Creimos que sonaba bien, y mas practico, tu nombre es mas largo que el camino al infierno- dijo el, sonriéndole. Aghh por que estaba celoso? Ni yo entendía estas ganas de matar al rubio por sonreírle asi a mi… mi que? Ella solo me había besado, y luego respondido el beso que yo comencé, no hubo promesas de amor eterno ni nada por el estilo. Me sentí ridículo.

Ademas, ¿Qué sentía por ella? La amaba? Mi corazón parecía creerlo, pero ¿y Lily? Como podría haberla olvidado tan rápido? Mi lógica decía que no tenia sentido.

-me encanta, a ti que te parece, Severus?- pregunto ella, con voz dulce mientras enredaba sus manos tras mi nuca y me miraba con esos ojos imposiblemente brillantes y llenos de amor y adoracion solo para mi.

-Sé mi novia- bueno, no había sido ni minimamente romantico, solo lo había soltado, pero quería que fuera MIA, y de nadie mas, no quería que ningún idiota se girara a mirarla siquiera. Sin embargo, al ver sus ojos abiertos de par en par por la sorpresa, me figure que la había cagado, estaba por retractarme cuando un beso apasionado y, lamentablemente, demasiado corto me calló.

-Siii- chilló, dando un pequeño saltito gracioso, y abrazandose a mi. Correspondi al abrazo enseguida, sintiendo mis mejillas arder, Malfoy me miro con burla, pero al instante su gesto se suavizo, dejando ver que estaba feliz por mi. Bellatrix era harina de otro costal, contenía su risa y me miraba desbordante de burla, pero la verdad, si era por mi, ella se podía ir un ratito a la mierda. Narcissa se veía enternecida. En fin, yo mismo estaba que desbordaba felicidad, esta belleza que tenia entre mis brazos era mi novia y me quería, incluso tras haberme conocido en la mas humillante de las ocasiones, ella me miraba con adoracion (simplemente inentendible) y yo sentía algo extraño desde que la vi ¿Por qué no me había dolido mas que el orgullo tras todo lo que Lily había hecho y dicho contra mi? ¿Por qué, al ver por primera vez a Hermione, la pelirroja se me antojo insulsa y malcriada como cualquier otra de las chicas del castillo? Era como si, tras cruzar mi mirada con ella por primera vez, me hubiese sentido completo, ahora ella y solo ella me importaba, como si Lily nunca hubiese existido para mi. La quiero, esa es la mas maravillosa de las epifanías, lo noto al sentirla entre mis brazos. Me enamore de esta fascinante criatura en menos de un dia, mi magia había reaccionado con un cosquilleo al verla. Mi madre me contaba historias sobre brujos que encontraban a su alma gemela y la reconocían porque su magia reaccionaba con ellos. Por primera vez desee que fuese cierto, y que Hermione también lo hubiese sentido.

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Resulto que los chicos nos estaban buscando para ir al gran comedor, cuando nos lo recordaron, el estomago de mi novio nos recordó que a eso íbamos "oh, por Merlin y Morgana, mi novio, Severus Snape es mi novio! Que bien suena"

-HERMIONEE!- la chillona voz me trajo de regreso de mis pensamientos, y mire a mis nuevos amigos y a Severus, todos me miraban divertidos, excepto Bella, que parecía haber estado llamándome hace un buen tiempo. Senti mis mejillas arder, y la expresión de ella también se relajo, ante mi mirada culpable.

-lo siento, Bella, me distraje, ¿Qué decias?-

-si, ya note que estabas muy lejos de aquí, en cierto corredor cercano a la entrada del castillo- se burló, haciendo que todos se rieran, incluyendo mi novio, aunque sus ojos se veian tan brillantes y hermosos. Suspire. Regrese mi mirada a Bellatrix que de nuevo me miraba burlona, igual que Malfoy.

-que quieres?- gruñi, intentando ocultar mi vergüenza. Ella se rió, dejándome saber que había fracasado.

-te preguntaba sobre tus padres, Mione- todos me estaban observando, noté que Severus se veía muy interesado en el tema, supuse que porque el creía que tendría que ir a presentarse a ellos y estaría nervioso. Sonrei con tristeza.

-No tengo padres-sentencie, en voz baja. Bella abrió la boca para decir algo, supongo que disculparse, pero de pronto esa certeza me había hecho sentir un pinchazo en el pecho. Ademas, me pregunte que haría durante las vacaciones, ¿A dónde iria?- discúlpenme- susurré, levantándome y saliendo del Gran Comedor a toda prisa.

Senti que alguien me estaba siguiendo recién cuando estuve frente a la gárgola del despacho de Dumbledore.

-Caramelos de limón- susurre, antes de girarme y ver los ojos negros que me observaban con precaucion, y confusión al ver a donde me había dirigido. Vocalice un "luego" y un "te quiero" que le hizo sonreir levemente, antes de subir a ver al director.

-Buenos días, señor director- salude, al entrar y ver al anciano mago sentado tras su escritorio-puedo hablar con usted?-

-Señorita Granger! Adelante, adelante, ¿Qué la trae por aquí?, siéntese, ¿gusta un caramelo de limón?- el tono alegre de quien fue como un padre para mi, en otra época, calmo ese dolor en mi pecho, relajándome.

-gracias, señor- me sente, mientras declinaba la oferta del dulce con un gesto de mi mano- verá… ahora que no tengo padres, me preguntaba donde me quedaría durante las vacaciones…-

-bueno, tengo entendido, señorita, que a pesar de que sus padres eran dentistas, su familia era muy adinerada, verdad?- asentí, sin saber muy bien a donde iba el tema- pues vera, al parecer el "yo" que la conoce decidió jugar un poco con el destino.. comprar unas cuantas acciones de cierta compañía… se alegrara de saber que la fortuna familiar esta ahora a su nombre, y que sus padres ahora seran felices, ya que tendran la bendición de su abuela, que es ahora una modesta mujer de clase media. Los detalles no importan realmente- mi cara habrá demostrado mi estado de shock, porque el viejo sonrio- su fortuna esta en Gringotts, a su nombre, y la mansión de su familia, también esta a su nombre. Un lugar demasiado grande para vivir sola, si me permite decirlo- insinuo el director, entregándome un manojo de llaves. Mis manos temblaban.

-G-gracias, señor- estaba realmente emocionada por su ayuda. Pero también no pase por alto que Dumbledore estuvo viajando en el tiempo antes de la batalla, y había dejado todo muy bien preparado ¿Qué función cumpliría realmente en el tablero de ajedrez de este mago? Algo me decía que no me fiara tanto de el. Podía ser peligroso.

-No es nada, querida, y llamame Albus, seria raro que mi ahijada me llame "señor"- me guiño un ojo, ante mi pasmada mirada, y me despidió con la mano, mientras yo, aun en blanco, salía de su despacho y bajaba las escaleras, con las llaves en la mano.

Unos ojos negros como la noche sin luna aun esperaban allí, recostado contra la pared. Al verme sonrió. Aunque mi semblante le hizo ponerse serio nuevamente.

-va todo bien?- acaricio mi mejilla, y solo gracias a su calidez, note lo fría que estaba yo misma- ya es "luego", Mione?-susurro. Asenti, tomando su mano.

-Vamos al lago-

Caminamos en silencio hasta salir del colegio, y llegamos al punto justo donde antes habíamos estado charlando.

-que sucede, Hermione?- pregunto directamente, preocupado. Suspire.

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-si quiero que esto funcione tengo que ser completamente honesta contigo, verdad?- acarició mi mejilla, con expresión ausente- aunque Dumbledore no lo quiera, tengo que decirte la verdad-

-de que verdad hablas, Mione- uno de sus dedos se poso en mis labios, pidiéndome silencio. Miro hacia todos lados, y saco su varita, pronuncio levemente un "finite incantatem" y me mostro una hermosa joya, parecía un enorme diamante. Era muy llamativo, pero no me decía nada. La mire, con una ceja arqueada, esperando respuestas.

-soy un ser atemporal, Severus, yo… no pertenezco a esta época…

Continuara…

Gracias por leer. Sus comentarios me motivan a escribir cada dia. Nos vemos en el próximo capitulo.

Saludos!