Holaaaaa! Como están? Espero que bien :D Aquí un nuevo capitulo ^^ Disfrutenlo! :)
.
Estaba en una calle sucia y oscura, el olor a humedad penetraba mi nariz y me hacia temblar. Frente a mi había una larga hilera de maltrechas casas, el panorama, bastante desolador, era coronado por la enorme chimenea de una fabrica cercana. Reconoci levemente el lugar. En nuestras constantes idas y venidas, salidas y escapes, había corrido, en alguna ocasión, por esta calle, junto a Harry, el recuerdo se me hacia, ahora, borroso.
Un grito desgarrador y sollozante me saco de mis cavilaciones, y mi cuerpo, sin que yo se lo ordenara, corrió hacia la precaria vivienda de la que procedía aquel lamento tan inquietante. Curiosamente, como si fuese un fantasma, atravesé al completo la puerta, cuando mi mano intento abrirla. Tras ella, un hombre enorme se erguía, amenazador, sobre un delgado y palido cuerpo femenino que yacia en el suelo. El olor a alcohol muggle barato inundo mis fosas nasales, dándome arcadas. La enorme mano del hombre tomo los negros y largos cabellos de la mujer, jalándola hacia arriba, sosteniendo su rostro con rudeza, el gemido lastimero que salió de esos labios me partió el corazón, pero cuando aquella mujer abrió sus ojos, el mundo dejo de girar a mi alrededor. Reconoceria esos ojos de ónix en cualquier parte.
-Eileen Prince- jadee, y todo a mi alrededor se volvió negro.
Me desperté, sobresaltada, jadeante, sintiendo aun el escozor real de mis ojos al dormirme llorando, y el que creía no tan real, de mi nariz, como si aun pudiese detectar el alcohol en el aire. Me levante de un salto, aun sin saber muy bien que hacer, pero necesitando con desesperación ir a Spinner End, solo, asegurarme que no había sido mas que un sueño, pero había sido tan real… Concentre todas mis fuerzas en que Bella o cualquier otro sintiera mi presencia, nuestra conexion podía funcionar también como método para encontranos entre nosotros, en caso de desesperada necesidad. Y asi me sentía yo. Minutos después senti una voz al otro lado de la puerta/pared de la sala.
-¿Hermione?- la duda en su voz me remonto a la duda que también había oído cuando el estaba en la torre con Evans, mis ojos ardieron, pero tenia otras preocupaciones en mente, decidi hacer de tripas corazón, suspiré y Sali a su encuentro. Ni bien me vio, se acerco, frenetico, intentando tocarme. Estire mi brazo, obligándole a mantener, al menos, esa distancia- Mione, no es como tu crees, tienes que creerme, yo- le interrumpi groseramente.
-tengo mas preocupaciones que ser la niñera de un crio, Snape- escupi, con deseos de herirle como el me había herido a mi. "me duele mas que a ti, mi amor" quise decir, cuando sus ojos se llenaron de dolor al oir mis palabras. Su mascara de hielo estaba intacta, en su lugar, segundos después.
-entonces que quieres, Granger?- puso énfasis en mi apellido, asi como yo había hecho en el suyo. Lloraria por eso mas tarde.
-tengo que salir, es algo muy importante, de vida o muerte- explique- no tengo tiempo para salir de los terrenos de Hogwarts por métodos normales, solo te pido que me acompañes dentro de esta sala y sigas un par de instrucciones, de acuerdo? Luego de te dejare en paz- prometi.
-Es la segunda vez que me prometen eso hoy- gruño, pero asintió de todas formas. Camine tres veces frente a la pared, pidiendo aquello que me permitiría, tal vez, salir de Hogwarts. La puerta apareció, y arrastre a Severus conmigo. No le diría nada, tal vez solo fue un sueño, no quería preocuparle por tonterías, pero también sabia que, en algun momento, al menos del futuro del que yo venia, su padre había matado a su madre. Tampoco quería que pasara por eso. A pesar de que el no me amara, yo cumpliría mi promesa, "Alguna vez te lo dije" pensé, mientras le observaba a mi lado, estudiando con la mirada el armario frente a nosotros "siempre estare aquí, para ti, para ayudarte, o para conseguir hacerte al menos un poquito mas feliz, aunque solo sea como amiga".
-bien- me meti dentro del armario, con los nervios a flor de piel- cerrare esta puerta, se supone que esto va a transportarme a Hogsmeade, y allí podre aparecerme en mi destino. Solo necesito que en 10 segundos abras esta puerta, y si hay algo… fuera de lo común dentro, ve a por Dumbledore y dile que me espere en San Mungo. Solo eso-
-define fuera de lo común- pregunto, ¿preocupado?
-ummm- fui cerrando un poco mas, imperceptiblemente la puerta- algo como… cabello, sangre, algo asi- cerre la puerta mientras oia su voz gritándome que me detenga. Senti un fuerte tiron y un dolor desgarrador, peor incluso que el que senti aquella vez, cuando Bellatrix Lestrange me torturo.
Oooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo oooooooooooooooooooooO
Intente detenerla, ¿Qué era tan importante como para arriesgar su vida asi? Apoye mi cabeza contra la madera, contando hasta diez, rezando para que no hubiese nada allí dentro. Ni siquiera necesite abrir las puertas del ropero para saber que mis suplicas no habían sido oídas, estaba contando hasta el 7 cuando un espeso liquido carmín comenzó a escapar en un hilillo, por debajo del mueble. Abri las puertas, las paredes interiores del mueble estaban salpicadas, y un pequeño charco de sangre se burlaba de mis rezos. "no, Hermione, por favor" senti las lagrimas caer por mi rostro, mientras se me formaba un nudo en la garganta, pero no importo, Sali de allí y corri, corri con todas mis fuerzas hasta llegar a la gárgola que cuidaba el despacho del director. El estaba bajando las escaleras, cuando me vio llegar, agitado y sollozante.
-que sucede, muchacho?- pregunto, poniéndome una mano sobre mi hombro en un gesto pensado para tranquilizarme, sin saber que nada podría tranquilizarme hasta volver a ver unos ojos de chocolate sonreírme.
-Hermione, San- San Mungo, vaya allí- el anciano comprendió, y su rostro se mostro preocupado, se comenzó a alejar, dispuesto a subir a su despacho para, presumo, viajar a través de la red flu, lo detuve rápidamente- por favor, lléveme con usted- suplique, el me observo, no se que vio en mis ojos, pero asintió lentamente, y ambos nos apresuramos hacia las escaleras.
Oooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo oooooooooooooooooooooO
El dolor era insufrible, mi brazo derecho estaba casi separado de mi cuerpo, comencé a realizar las curaciones que podía con las prisas, y apareci unas vendas con la que ate ese brazo a mi cuerpo, por ahora, tendría que bastar, al menos ya no me desangraba. Sali del armario, estaba en Borgin y Burkes, me escape sin hacer un solo sonido, hacia la calle, y allí me concentre en Spinner End.
El mareo que me causo aparecerme en aquella estrecha calle no había pasado aun, cuando un grito rompió la calma de la mañana…
Continuara…
