-Mione? Mione, puedes oírme?- abri los ojos levemente, cerrándolos con fuerza a causa de la luz fluorecente, que hirió mis pupilas. Al abrirlos nuevamente, comencé a enfocar la vista hacia la chica morena que me hablaba.

-Bella?- mi voz sono como un graznido, intente llevarme la mano al cuello, pero solo entonces senti la agonia de mi cuerpo.

-oh, Mione, estaba tan preocupada! –sollozo, mientras me alcanzaba un vaso con agua y me daba de beber un poco, para aclarar mi garganta-Todos estábamos muy preocupados- corrigio, al recibir una mirada fulminante de parte de su hermana, que estaba al otro lado de la camilla, ahora notaba, tomando mi mano.

-como te sientes?- la suave voz de Cissa tenia el poder de tranquilizarme. Sonrei.

-como si todos los centauros del Bosque Prohibido me hubiesen usado de tapete- bromee. Ambas soltaron una risita.

-me alegra que te sientas mejor, entonces- rio Bellatrix, antes de que la puerta se abriera, dejando ver a un Lucius Malfoy con una sonrisa preocupada en su rostro, que me escaneaba con la mirada, y un Severus Snape que parecía mantener la calma, aunque sus ojos se viesen algo irritados, como si hubiese llorado, y en sus negras orbes, que nada podían ocultarme, nadaba la preocupación.

-como estas, Herms?- esta vez fue el rubio el que pregunto, mientras con un ademan les pedia a las chicas que salieran de la habitación, y se adentraba en ella junto al moreno que aun se mantenía callado.

-Oh, me siento mejor de lo que me veo, te lo aseguro- rei, sabiendo que mi aspecto debía ser lamentable, a juzgar por su escaneo visual al segundo de verme. El se rió.

-pues no sabes cuanto me alegra oir eso, porque te ves horrible- se burlo, con una premeditada sonrisa inocente. Acto seguido, beso mi frente antes de marcharse de allí, dejándome a solas con Severus. La puerta se cerro suavemente, y el silencio se prolongo incómodamente. Observe como su mano se movio, acercándose a mi rostro con indecisión, deteniéndose y alejándose en dos oportunidades, antes de mirarme a los ojos y acariciar mi mejilla con gentileza, logrando que me relajara, cerrando los ojos y suspirando, mientras presionaba mi rostro contra su palma. El cambio en su respiración me advirtió acerca de su estado emocional. Abri mis ojos, encontrándome con dos pupilas azabaches que me miraban con la mas agonica y culpable expresión que yo vi en la vida.

-tu…- su voz se quebró, lo vi tragar saliva antes de intentar proseguir- tu crees que amo a Evans, que te engañe con ella, y aun asi… aun asi arriesgaste tu vida por salvar a mi madre, tu…-

-shhh- le calle, mirándole a los ojos- te debo una disculpa, Severus- el me miro, incrédulo, intentando interrumpirme- no, espera- tosi un poco, porque aun dolia un poco hablar- dejame terminar. Si, te debo una disculpa, porque yo te conozco y se que si amaras aun a Lily, no estarías conmigo, no eres de esos chicos que están con una y otra chica solo porque si- sonreí- se, también, que jamás me engañarías, eres honesto, y se que si quisieras quedarte con Evans entonces simplemente me dejarías, pero no me engañarías- mi voz se hizo un poco mas ronca, y el se apresuro a acercarme el vaso con agua a los labios, bebi un sorbo pequeño, y lo mire, agradecida, antes de proseguir- pero me costo recordar esto en aquel momento…verte allí con ella, saber que te había besado… no puedo describir como me senti, el dolor que se siente ver a la persona amada en brazos de otra que no eres tu… no hay palabras que puedan describir ese tipo de sufrimiento. Los animales huyen cuando están heridos, y al igual que ellos, yo también necesite esconderme en mi madriguera para lamerme las heridas en soledad. Pero quiero que sepas que no estoy dispuesta a renunciar a ti, en cuanto me recuperé, supe que pelearía por tu amor con todo lo que soy, no seria tan fácil para Evans deshacerse de mi. Asi, si aun asi la elegias a ella, sabria que no había nada de lo que fuera a arrepentirme, porque habría hecho todo lo que estaba a mi mano para ganarme tu corazón- sonreí, viendo su expresión incrédula y anonadada- y sigo estando dispuesta a competir, en cuanto me levante de esta cama, y si Evans ya dejo de vomitar babosas- su risa resonó en la pequeña habitación al oir esto ultimo, aunque sus ojos se volvieron abrasadores, tan calidos y llenos de amor, de sentimientos. Esa mirada refutaba a todos aquellos que decían que esos ojos negros solo eran capaces de transmitir frialdad y desden- y aun si pierdo- dije, para finalizar, mientras sus dedos describían fugaces caricias en mi rostro- sabes que estare allí, aunque solo sea como amiga, para hacerte al menos un poquito mas feliz cada dia, como lo prometi, lo sabes, no?- su respuesta vino en forma de un calido, suave y tierno beso.

-no hay competencia- susurro, contra mis labios, al separarse de mi- no hay competencia posible, porque te pertenezco desde que te vi por primera vez, y tu me perteneces, y alguna vez ya te lo dije, ¿no lo recuerdas? Jamas te dejare marchar- las lagrimas de felicidad recorrieron mi rostro- te amo, Hermione. Es mi culpa que te sintieras tan insegura, debi habértelo dicho antes, pero tenia miedo de no ser correspondido una vez mas. Te amo y me encargare de recordártelo cada dia- sus susurros se apagaron en cuanto mis labios tomaron posesión de los suyos, en un beso que aumentaba a cada momento de intensidad. Me aleje un poco en cuanto recorde una pregunta que moria por hacer.

-como esta tu madre, esta bien?- pregunté, mirándolo con ansiedad. Su semblante se oscureció.

-ella esta….-

Continuara….

Holaaaaaa! Yay! Que habrá pasado con Eileen? No lo sabran hasta el próximo capitulo :3 que mala soy muajajaja (?)

Hasta la próxima!

Besos!

R.G. Aimer