Nota importante: Sailor Moon no me pertenece.

Novia Rechazada.

La fugitiva.

Cinco años después. . .

- Feliz cumpleaños Serena hija mía.- Lady Ikuko Tsukino abrazo a su hija de ya diecisiete años.- Espero que seas muy feliz.

- Muchas gracias mamá.- Serena estaba despertando hacia un nuevo día.

- ¿Serena puedo pasar?- La voz de su hermano menor Sammy llego desde las afueras de su cuarto.

- Claro.- Sonrió a su madre, el más joven de la familia Tsukino ya con quince años era todo un caballero respetuoso.

- Quería felicitarte por tu cumpleaños.- El chico le entrego una cajita.- Yo. . . Espero que te guste hermana.

- Muchas gracias hermano.- La joven Serena no perdió tiempo en abrir su obsequio, dentro de la cajita habían dos listones para el cabello.- Muchas gracias hermano, me lo pondré en mis chonguitos esta mañana.

- Bien yo. . .- El chico de pronto se puso serio.- No debo faltar a mi entrenamiento, nos vemos después hermana.

- Tu hermano está muy emocionado desde que tu padre le ha permitido entrenar en el grupo de los jóvenes mayores.- Le comento su madre al quedarse ambas mujeres olas

- Papá dice que tiene mucho potencial.

- Lo y eso me llena de orgullo.- Lady Ikuko sonrió ampliamente.- Bien tengo que dejarte hija, ya sabes que a tu padre le gusta que lo rasure yo.

Su padre era de los que creían que el enemigo estaba en cualquier lugar incluso en quien se preocupaba de su asea personal, por eso desde siempre solo dejaba que su mujer cuidase de él, Lady Ikuko le cortaba el cabello, lo rasuraba y se preocupaba de que sus ropas estuvieran listas para el día siguiente.

Serena salió de la cama y abrió las ventanas de su cuarto, saludando al nuevo y soleado día, podía ver a los jóvenes caballeros entrenando, los vasallos de la casa trabajando, era un día fenomenal y estaba dispuesta a pasarlo en grande.

- Después de todo es mi cumpleaños.- Se dijo a sí misma.

Serena tomo un relajante baño en la tinaja que había sido llevaba por las doncellas que servían en el castillo, se vistió con el mejor vestido que tenía y salió de su cuarto, a poco andar vio a su hermana Mina, parecía que también había salido de su cuarto.

- Buenos días Mina.- La saludo cordialmente.

- No veo que tengan de buenos.- La hermana mayor respiro hondo.- Lo siento, no pase una buena noche.

- No te preocupes.- De un tiempo hasta esa parte Mina sufría extraños ataques de cambio de humor, pero ella ya estaba acostumbrada.- ¿Vas a bajar?

- No, quiero dormir un poco.- Mina la miro como si estuviera enfadada con ella.- Que nadie suba a molestarme.

- Si hermana.- Serena pudo ver que su hermana ya había cambiado de humor, así que decidió seguir su camino.

- Espera.- Mina la detuvo.- Feliz cumpleaños Serena.

- Gracias Mina, espero que puedas dormir bien.

Serena respiro hondo, su hermana se había vuelto un enigma para todos en la familia desde hace poco más de cinco años, sus padres atribuían sus constantes cambios de humor a la partida de su prometido, aunque ella sospechaba que se trataba de otra cosa pues Mina prácticamente nunca nombraba a Darien.

En tanto para ella el tema de su enamoramiento ya estaba superado, de hecho esperaba ansiosa la boda de la pareja, había escuchado que Lord Darien Chiba iría pronto al castillo Tsukino para comenzar a ultimar los detalles de la boda que había sido retrasada por la muerte del lord del castillo Chiba y padre de Darien, Armando Chiba había muerto hace once meses, muy poco sabia del tema ya que su padre aun echaba de menos a su amigo y no hablaba mucho de él.

- ¡Serena!- Seiya la llamo cuando ella estaba yendo hacia los establos para ir en busca de su yegua.- ¡Feliz cumpleaños!

- Gracias Seiya aunque no sabía que supieras que era mi cumpleaños. . .

- ¿Bromeas? Siempre he sabido cuando es tu cumpleaños.- Seiya le sonrió, se había transformado en todo un caballero , ya con veinte años era uno de los mejores guerreros que tenía su padre, junto con el hermano de su amigo, Yaten.

- Pues si no recuerdo mal tu cumpleaños es en tres meses y. . . Siete días.- Era muy rápida para sacar cuentas.

- Exacto, veo que tú también me conoces mucho.- Sonrió el joven caballero.- Serena yo he querido hace mucho tiempo decirte que estoy. . .

- ¡Hermano!- Yaten se les acercaba, como siempre con una expresión de pocos amigos.- Tenemos que ir a entrenar.

- ¡Ya voy!- Seiya le sonrió.- Supongo que tendré que decírtelo después, odio tener público.

- Suerte en tu entrenamiento. . .

- Con el humor que tiene mi hermano esta mañana necesitare a una curandera cuando acabe conmigo.- Intento bromear el pelinegro.

- ¿Qué tiene tu hermano?

- Paso una mala noche, ahora que lo recuerdo desperté a mitad de la noche y no estaba en su cama.

- Mmm. . . Quizá esté enfermo.- Pensó inmediatamente en su hermana, ella también parecía sufrir de algo parecido.- Quizá nos ataque algún tipo de fiebre.

- Esperemos que no. . .

- ¡Seiya!- El grito de Yaten fue aún más fuerte que el anterior.

- No vemos después.- El joven aludido le sonrió antes de alejarse.

La joven enfilo su camino hasta el corral donde estaba su yegua, como todas las mañana cepillo su cabello, le hablaba sobre todo tipo de temas, al igual que con su madre la joven lady le contaba todos sus secretos íntimos.

- Creo que Seiya me gusta un poco. . .- Le confeso.- Es muy amable conmigo, y siempre me divierto estando a su lado, además después de que Darien se marchó a servir al rey él fue un gran apoyo para mí, tal vez esté siendo vanidosa pero creo. . . Creo yo le gusto, por favor dejame que te explique mi querida Dulce, él siempre me busca cuando estoy en los patios, cuando estoy hablando con algún otro hombre se acerca a mí y no se aleja hasta que el otro sujeto se va y siempre dice que le gusta mi sonrisa y supongo que un hombre le dice esas cosas a la mujer que le gusta. ¿Tú que crees?

La respuesta de la yegua fue acercar su cabeza a la de su joven dueña, entre ambas existía una estrecha relación de amistad.

- ¿Crees que estoy alucinando verdad?- Serena suspiro.- Quizá tengas razón y sea solo una suposición mía, después de todo Seiya nunca a ha intentado besarme ni nada parecido.

La joven Serena paso gran parte de la mañana cabalgando por los alrededores del castillo de su familia, tenía mucho en que pensar ya que ahora tenía diecisiete años y muy pronto sobre ella se harían planes de matrimonio, ya había escuchado a sus padres algunos días atrás.

Flash back.

Serena iba hacia el solar donde sus padres pasaban tiempo juntos sin las interrupciones de los vasallos que servían en casa que siempre necesitaban hablar con alguno de sus progenitores.

- ¿Casar a nuestra Serena?- Escucho claramente la voz de su madre cuando se acercó para tocar la puerta del solar.- ¿No crees que es aún muy joven?

- Mi querida Ikuko sabes que te estoy hablando de una idea, aun no sé quién podría ser un buen candidato, nuestra Serena es muy especial.- Lord Kenji hablo con mucho orgullo.- Merece el mejor de los hombres a su lado, para que la cuide y ame.

- Bueno ella ciertamente es muy hermosa, y atrae las miradas de más de uno de tus aprendices querido.- Dijo Ikuko.- Entre ellos podríamos buscar un buen joven que la quiera.

Serena se aferró aún más a la puerta, siempre había sabido que como a su hermana seria sus padres los que le escogieran un prometido, pero siempre había esperado poder dar su opinión respecto al tema.

- De todos modos.- Continuo hablando el lord del castillo.- Será Serena quien escoja, nosotros podremos tener una lista de posibles candidatos, que ella escoja entre quien más le guste.

- Oh mi querido marido me haces feliz con esas palabras, odiaría pensar que hemos forzado a Serena a una matrimonio con quien ella no quisiera.

- Ninguno de mis hijos se casara por obligación, mira por ejemplo a nuestro hijo Kenji, él ya se ha casado y pronto traerá a este castillo a su esposa y nosotros no hemos intervenido en su vida.

- Eso es porque Kenji se ha enamorado de una hermosa joven hija del lord a quien él apoya en la frontera, en sus cartas me dice incluso que la joven la ya está embarazada.

- Que alegría, tendremos nuestro primer nieto Tsukino.- Celebro el viejo Lord.- Y mira Mina, le dimos la oportunidad de rechazar la propuesta de matrimonio de Darien y ella acepto casarse con él.

- Es cierto, bueno entonces haremos eso con nuestra Serena.

Fin del flash back.

- ¿Cómo me veo hija?- Su padre la recibió cuando ella volvió al castillo.

- Muy guapo padre.- La joven fue a los brazos de su padre.

- Feliz cumpleaños mi pequeña.- Kenji abrazo a su hija.

- Gracias padre.- La joven le sonrió a su progenitor.

- Tu madre y las cocineras están preparando un gran banquete para esta noche.- Su madre sonrió.- Mas tarde te daré tu obsequio querida.

- No tienes porque padre. . .

- Eres mi hija querida y me deber es darte obsequios siempre que yo quiera y en especial en tu cumpleaños.

- Esta bien padre.

- Bien ahora si me permites tengo que ir a supervisar a nuestros caballeros.

- ¿Padre?

- Dime mi pequeña.

- ¿Puedo invitar a un amigo a la celebración?- Inmediatamente pensó en Seiya.

- ¿Qué amigo?- Kenji Tsukino miro con expectación a su hija.

- Seiya padre. . . Seiya Kou, él y yo somos amigos desde el primer día que llego aquí y esta mañana me felicito y pensé. . .

- Seiya Kou. . . Kou. . .- El lord estaba mirando hacia arriba.- ¿El de cabello plateado?

- Ese es Yaten su hermano mayor. . .

- Ya lo recuerdo, el chico de cabello negro que cabalga muy bien.- El viejo Lord miro sonriente a su hija.- ¿Estas interesada en ese muchacho querida?

- Bueno. . . Es mi amigo y yo. . .- La joven se sonrojo.

- Puedes invitarlo querida.- Kenji hablo de pronto.- Dile que lo esperamos a la hora de la cena.

- ¿Puedo ir a decírselo ahora?

- Ve hija.

- ¿A dónde va Serena querido?- Lady Ikuko llego al lado de su esposo en el momento en que la hija de ambos salía corriendo hacia afuera del castillo.

- A invitar a un joven a su celebración.- Contesto el lord riendo de buena gana.- Necesito pedirte un favor mi adorable esposa.

- Puede decirme mi lord. . .

- Pensé que tanta formalidad había quedado atrás hace muchos años mi lady.- Kenji abrazo a su mujer.- Además me gusta cuando dices mi nombre.

- Bien me corrijo entonces.- La mujer miro a su marido.- Dime que puedo hacer por ti Kenji.

- Serena me ha pedido permiso para invitar a un amigo, aunque yo creo que es el muchacho que le puede gustar, y yo le dije que sí. . .

- ¿Y quieres que vea cómo se comportan entre ellos?- Concluyo la mujer.

- Mi esposa es muy inteligente.- Sonrió el hombre.- Eso quiero que hagas. . .

- ¿Puedo preguntar quién en el joven en cuestión?

- El joven Kou, Seiya Kou.

- Mmm. . . Ya sé de quién se trata, de vez en cuando los veo juntos charlando.- Pensó la mujer.- No te preocupes esposo mío, hare mi trabajo sigilosamente.

- Siempre puedo confiar en ti.

- ¿De verdad puedo ir a tu celebración?- Seiya estaba sorprendido.

- Mi padre me dijo que puedo invitarte.

- Yo. . .- El joven la miraba preocupado.- Bueno. . .

- ¿No quieres ir?

- No es eso, es que me sigue sorprendiendo, pero iré, no te preocupes.

- Muchas gracias por aceptar Seiya.

- Al contrario.- Seiya le sonrió.- El agradecido soy yo.

- Bueno te dejo seguir entrenando, mi padre vendrá pronto a supervisar.

- Bien, nos vemos Serena.- Seiya volvió al campo de entrenamiento.

En algún lugar de aquellas tierras. . .

- Oye Darien.- Andrew se acercó a su amigo.- ¿A dónde vamos ahora?

- Ordena que desmonten el campamento, iremos a buscar a mi novia.- Dijo Darien sonriéndole a su amiga y mano derecha.

- ¿Estamos como a tres o cuatro días de distancia verdad?

- Cuatro para ser exactos.- Murmuro el hombre.- Ya quiero llegar. . .

- Oye Darien no quiero ser. . .

- Habla.- Corto el caballero.- No me gusta cuando divagas. . .

- Es que han pasado cinco años amigos y en todo este tiempo no han tenido ni el mínimo contacto con tu prometida y. . .

- Ve al grano.

- Bueno en todo este tiempo ella bien puedo haber cambiado de efectos e incluso tú también.

- Yo amo a Mina, y sé que ella me corresponde con la misma intensidad. . .

- Bueno ella nunca fue muy afectuosa contigo y. . .

- Cuida tus palabras Andrew.

- Darien sabes que digo la verdad.- El rubio no se intimido por la mirada asesina de su amigo.- Ella siempre se comportó muy extraño contigo, en especial el último tiempo que estuvimos en las tierras de su familia, sin contar con que cada vez que la besabas era porque tu quería y no porque ella te alentara.

- No sigas Andrew.- Darien tomo su espada para guardarla en su cinto.- Además Mina se comportó como una Lady, las hija de buena familia no instan a los hombres a besarla, e el hombre el que roba sus besos. . .

- Si tú lo dices amigo, iré a que comiencen a guardar las cosas para partir.

Castillo Tsukino.

- ¡Muchas felicidades!- Todos los invitados a su celebración de cumpleaños le sonreían.

- Gracias a todos.- La joven miraba en todas direcciones, estaba buscando a su mejor amigo, por suerte lo encontró.

- Serena.- Sammy le hablo de pronto.- ¿Ya podemos comer pastel?

- Si.- Serena tomo uno de los utensilios para cortar el pastel.- Tú tendrás un gran trozo.

- Gracias hermana.

La gente a su alrededor platicaba y reía de buena gana, Serena respondió a todas las preguntas que le hacían de muy buen humor y en algún momento de la noche pudo acercarse para hablar con Seiya.

- ¿Qué te ha parecido la fiesta Seiya?

- Muy divertida Serena, de nuevo muchas gracias por invitarme. . .

- Quería celebrar con mis amigos.- Le sonrió.- Y te considero un muy buen amigo Seiya.

- Serena no sabes lo feliz que me haces al considerarme como tu amigo yo. . .

- ¿Lo está pasando bien joven Kou?- Lord Tsukino se le acerco.

- Si mi lord, estoy agradecido se haber sido considerado para esta magnífica celebración.

- Bien los dejo, sigan charlando.- El hombre se alejó de ellos.

- Bien.- Seiya volvió a hablarle.- Yo trataba de decirte que. . .

- Serena.- Sammy estaba yendo hacia ellos.- ¿Ya pediste tu deseo de cumpleaños?

- Si Sammy, pero no se debe decir cuál es el deseo o sino no se cumple.

- Lo sé. . . Iré por más pastel.- El más joven de los Tsukino se fue.

- Supongo que tendré que buscar otro momento para decírtelo, aquí nos pueden interrumpir en cualquier momento.- Comento Seiya sonriendo.

- Es cierto. . . ¿Es muy importante lo que tienes que decirme?

- Puede esperar, no quiero ser el único que esta noche tenga toda tu atención Serena.

La celebración continua, Serena se turnaba para hablar con todos los presentes, de vez en cuando se sorprendía al ver que Seiya la miraba, quizá no alucinaba después de todo y si le gustaba un poco al pelinegro.

Su padre le obsequio un hermoso colgante de diamantes en forma de luna, al parecer lo había encargado a la mismísima corte, con la ayuda de su progenitor se lo puso inmediatamente.

La fiesta se dio por terminada cuando sus padres comenzaron a despedirse, cuando la gente comenzó a abandonar el gran salón del castillo, ella decidió ir a visitar a su querida Dulce antes de irse a dormir, robo de la cocina una zanahoria para dársela.

- Hola cielo.- Serena saludo a su amiga.- Mira lo que te traje, espero que te guste.

Dulce comió su obsequio con rapidez, Serena cepillo la cola de su amiga y se quedó unos cuantos minutos con ella, para cuando comenzó a hacer frio acaricio la cabeza de amiga.

- Se hace tarde, ya me voy, mañana vendré a verte.- Le dio un beso.

Al salir de los establos sintió mucho frio, se acurruco con su capa y camino tranquilamente hasta el castillo, había sido una gran fiesta y estaba muy contenta porque su hermana había estado de buen humor gran parte de la noche.

- ¿Serena?- Seiya se le acerco.- ¿Qué haces aquí tan tarde?

- Vine a darle las buenas noches a mi Dulce.

- Entiendo, ven te llevare al castillo.- El pelinegro la tomo del brazo.- Es muy tarde para que una muchacha como tu ande sola por los alrededores.

- Gracias Seiya, me alegra mucho que hayas decidido venir.

- Pues me lo pediste tan dulcemente pequeña que. . .

- Seiya.-Serena sonrió ante aquel amoroso apodo, caminaban tranquilamente y muy cerca el uno del otro.

- Sabes muy pronto tendré que partir a mi casa al otro lado del país. . .

- ¿Vas a irte?

- Si Serena, pero volveré, yo quiero volver para pedir tú. . .

- . . .Mina mi amor. . .- Escucharon de pronto.

- ¿Qué fue eso?- Serena trato de buscar el origen del extraño sonido.

- Vámonos Serena. . . No es bueno que estemos aquí.- Seiya la tomo de los hombros.

- . . . Sigue mi amor. . .

¡Era la voz de Mina! Estaba segura y por el volumen de los ruidos estaba cerca y no estaba sola.

- Serena vámonos.- Le susurro Seiya.

- No, quiero ver que está pasando.- Serena comenzó a caminar sigilosamente, fuera lo que fuera que estaba pasando iba a averiguarlo.

Los ruidos provenían de la bodega donde su padre guardaba los implementos para que los jóvenes caballeros entrenasen, las puertas estaban abiertas, cosa extraña pues su progenitor en persona cerraba las puertas antes de irse a dormir y guardaba entre sus cosas la llave.

- . . . Mina te amo. . .

- . . . Sigue mi garañón. . . Sigue. . .

Serena se quedó paralizada al encontrar a su hermana casi desnuda abrazada a un hombre, esté la estaba besando y ambos gemían descontroladamente mientras estaban tendido en el suelo, aquella escena la sorprendió, no había esperado ese tipo de comportamiento de su hermana mayor, no había esperado verla acostándose con un hombre.

- . . . Yaten . . . Yaten . . .

Serena se volvió a ver a su amigo, por la expresión que Seiya tenía le demostraba que él ya sabía de eso.

- Vámonos por favor. . .- Le rego el pelinegro.

- No.- Serena tenía los ojos humedecidos.- Eras mi amigo. . .

- Por favor te lo suplico.- Seiya le tomo el brazo.- Vámonos puedo explicártelo.

- Mi amor. . .- Hablo de pronto el peliplateado.- Vente conmigo. . .

-¿Yaten, de verdad quieres que me vaya contigo?- Mina parecía emocionada.

- Te amo Mina, siempre lo he hecho desde que llegue aquí, parto dentro de dos días, vente conmigo, quiero convertirte en mi esposa.

- Te amo Yaten pero. . .

- Olvídate de ese Chiba, una vez conmigo serás mi esposa huye conmigo y nos casaremos con el primer religioso que nos encontremos por el camino, eres mi mujer desde hace muchos años.

- Si mi amor, me iré contigo cuando quieras.. . .

Serena tuvo que salir de ahí asqueada con todo eso, no podía creer que su hermana era una mentirosa, había engañado a su familia todos esos años, comenzó a caminar desesperado por llegar a su cuarto, pero alguien la detuvo, era Seiya.

- Dejame. . .- Le ordeno molesta.

- Serena por favor escúchame.- Rogó el pelinegro.- Puedo explicártelo. . .

- Hazlo entonces, pero no creas que te perdonare. . .

- Cuando llegamos a aquí, Yaten cayó rendido de amor por tu hermana, y al parecer ella correspondió siempre a sus palabras de amor. . .

- Pero ustedes llegaron cuando lord Chiba aún vivía aquí.- Dijo extrañada.- Significa que ella ha mentido todo este tiempo. . .

- Bueno yo. . .

- Dime algo Seiya.- Serena lo miro fijamente.- ¿Desde cuándo se acuestan esos dos?

- Serena no te hagas daño. . .

- ¡Respóndeme!

- Fue a los pocos meses de llegar, ellos se encontraban en la bodega siempre para besarse una noche la cosas se les salieron de control y bueno. . .

- Entiendo.- Corto el relato la joven.- Pobre Darien, él está enamorado de Mina y ella pretende dejarlo, huir con tu hermano.

- Pero Serena ellos se aman, no puedes negar que se quieres mucho. . .

- Es una maldita. . . Una maldita prostituta.- Serena estaba enojada completamente.- Me iré a mi cuarto, no quiero volver a verte Seiya. . .

- Serena te amo.- Exploto el chico de pronto.- Te he amado desde que llegue aquí y quiero casarme contigo.

Serena no fue consciente de lo que hiso, pero al ver su mano pegada a la mejilla de Seiya se dio cuenta de que lo había abofeteado, no había querido hacerlo realmente pero su mente estaba llena de pensamientos.

- Te amo.- Le dijo Seiya otra vez.

- Yo no.- Serena pensó inmediatamente en Darien, y como su hermana había jugado con sus sentimientos.- Yo no puedo amar a un mentiroso.

- Pero. . .

- Dejame sola.- La joven comenzó a caminar rápidamente hasta el castillo.

Ahora comprendía porque Mina nunca hablaba de su prometido, porque jamás quería saber de sus hazañas y el respeto y admiración que todo tenían para el más poderoso de los caballeros del reino, necesitaba hablar con sus padres, decirlo que sabía, así que tomo rumbo al cuarto de sus padres, pero no tuvo la valentía de hacerlo finalmente, pues Mina a pesar de todo era su hermana, y ella la quería, conociendo a su padre era capaz de mandar a Mina a un convento incomunicada.

- ¿Qué hago?- No podía permitir que Mina hiriera de esa forma a Darien, pero si la delataba sería ella la castigada.- Lo mejor será dejar pasar esta noche, ya mañana veré que hacer.

- ¿Serena?- Una voz femenina le hablo, era Mina.- ¿No puedes dormir?

- Yo. . .- Tuvo que vencer el deseo de golpear a su hermana.- Si, no puedo dormir y baje por una jarra de agua. . .

- Pero no llevas nada en las manos.- Observo la mujer.

- Perdón iba a bajar ahora por una jarra de agua.- Miro de pies a cabeza a su hermana.- ¿Tu tampoco puedes dormir?

- Durante la fiesta perdí uno de mis listones.- Mina le mostro la mano, tenía su listón azul.- Y recordé donde lo deje, baje por él antes de que las doncellas se lo quedaran, ahora me voy a la cama, buenas noches.

- Duerme bien hermana.

Al entrar Mina a su cuarto Serena hiso lo mismo, se dejó caer en la cama y comenzó a llorar, pero a llorar por el dolor que su hermana le estaba causando a Darien, era otro amor no correspondido.

Serena despertó cuando la luz del nuevo día iluminaba su cuarto, apenas había podido dormir, la imagen de su hermana entregándose a otro hombre aun la atormentaba, tenía que hablar con su madre y tenía que hacerlo cuando antes, se alisto rápidamente para bajar, iba a contar toda la verdad, le doliera a quien le doliera.

- ¿Lo que me dices es cierto mi amor?- Oyó a su padres hablar en el hall del catillo.- ¿Lord Chiba llegara en pocos días?

Se detuvo a penas escucho las últimas palabras de su madre. ¿Darien estaba por llegar al castillo? Aquello no podía ser cierto, no podía ser posible, Mina planeaba fugarse con Yaten Kou en pocos días.

- Así dice el mensaje, que Darien llegara dentro de dos días. . .

- ¿Qué?

Todos, incluida Serena se volvieron para ver quien había soltado esa exclamación, se trataba de Mina y estaba muy pálida, al parecer ella estaba tan sorprendida como el resto de la familia.

- Mina querida.- Kenji Tsukino se acercó a su hija.- Tu prometido llegara en dos días, ha mandado a un mensajero a toda velocidad para darnos estas buenas noticias.

- Yo. . .- Mina no tenía habla.- No sé qué decir.

- La pobre se ha quedado sorprendida.- Murmuro lady Ikuko.- Pero estoy segura de que está contenta con esta noticia.

- Si.- Mina se recompuso rápidamente.

- Querida por favor comienza los preparativos para recibir a Darien.- Ordeno de pronto su padre.- Según su mensaje vendrá con al menos veinte a veinticinco hombres.

- Hare que todo esté preparado mi amor.

- Bien.- El viejo lord miro a su hija.- Tu ponte muy hermosa Mina, Darien dice que estaba muy contento con la idea de casarte contigo al fin.

- Si padre.- Mina comenzó a alejarse, para su sorpresa aprecia realmente impresionada la noticia.

- Padre.- Serena se acercó a su progenitor.- De verdad lord Chiba llegara tan pronto, yo pensaba que vendría en varias semanas más. . .

- Y yo igual querida, pero quizá Darien está ansioso por llagar y casarse con Mina. . .

- Padre, Mina no. . .- No podía hacerle eso a su hermana, sabía que sería severamente castigada.- No. . . No se debe preocupar por nada, estoy segura de que mi madre hará todos los preparativos lo mejor posible.

Había decidido que hablaría primero con su hermana, haría lo posible por hacerle ver lo mal que estaba actuando, le haría daño no solo a Darién, sino que al resto de la familia, sus padres iban a sentirse muy decepcionados, por eso apenas pudo fue al cuarto de Mina, toco la puerta para entrar y espero el tiempo prudente para entrar.

- ¿Mina?- Su hermana estaba tendida en la cama, obviamente estaba llorando.- ¿Qué tienes?

- Déjame Serena, vete. . .

- Mina tengo que hablar contigo.- Ignoro lo que dijo su hermana y se acercó a la cama.- Sé que te acuestas con Yaten Kou. . .

- ¡Cállate!- Con una velocidad asombrosa Mina salió de la cama y se puso frente a ella, cara a cara.- No vuelvas a decir eso. . .

- Es la verdad.- No le importaba si su hermana se enfada.- Anoche te vi en la bodega de armas de nuestro padres, vi cómo te acostabas con Yaten. . .

- ¿Y qué? ¿Qué tienes que me hayas visto?-

- No puedo creer tus palabras.- Serena miro a su hermana sin cerrar los ojos.- Lord Chiba está enamorado de ti y tú siempre pareciste corresponder sus afectos. . .

- No he sabido nada de Darien en estos cinco años y esperas que siga queriéndolo. . .

- Nunca lo has querido.- La joven no temía a la reacción de su hermana.- Desde que Yaten Kou llego aquí que eres su amante. . .

Serena recibió la cachetada de parte de Mina sin intentar bloquearla, sabia que sus palabras habían sido insultantes para su hermana pero no iba a dejar de hablar con ella, necesitaba que la otra rubia se arrepintiera de sus actos.

- No tienes derecho a reclamarme nada. . .

- Lo tengo, estas tirando la reputación de nuestra familia por el lodo. . .

- ¡No me importan ustedes!- Estallo Mina.- Todo lo que me importa es poder estar con Yaten. . . Él me ama, me quiere de verdad.

- Pero estas comprometida con lord Chiba, él pronto llegara. . .

- ¿Acaso tú nunca has estado enamorada Serena?

Aquel fue un golpe muy bajo y sobre todo viniendo de Mina, aunque ella no supiera cuanto le afectaba todo ello, pero lo importante no eran sus sentimientos, sino hacer entrar en razón a su hermana y evitar a toda costa un mal momento para sus padres.

- Mina sé que Yaten te pidió que huyeras con él pero. . .

- Y me iré con él Serena, no seré la esposa de Darien Chiba, soy la mujer de Yaten Kou y su futura esposa y no voy a dejar que otros manejes mi vida.

- Tú aceptaste el compromiso con lord Chiba. . .

- Reconozco que al principio Darien me gusto de verdad, digo era un joven muy guapo, pero después el solo hecho de pensar en recibir un beso suyo me ponía enferma. . .

- No puedes decir eso. . . Tú lo alentaste a quererte aún más.

- Una mujer debe siempre recibir los afectos de un hombre. . .

- Mima por el amor del cielo, no le hagas esto a nuestros padres, ni mucho menos a lord Chiba. . .

- Sal de mi cuarto Serena.- Mina la tomo del brazo.- No quiero verte cerca de mí.

- Pero. . .

- ¡Sal!

Serena salió del cuarto de su hermana sumida en la más profunda de las tristezas, no había conseguido nada hablando con ella y ciertamente no quería perturbar a su madre con una noticia de aquellas y mucho menos hablarle a su padre de todo aquello, su progenitor haría un escándalo de proporciones.

- Serena.- Sammy le hablo horas después mientras ellas estaba en encerrada en su cuarto.- Oye Serena ya es la hora de bajar a cenar.

- Ya voy.- La joven trato de ocultar que había estado llorando.

- ¿Qué tienes hermana?- Evidentemente no lo había conseguido.- ¿Estabas llorando?

- Yo. . . Me sentí algo triste.- Intento dar su mejor sonrisa.- Pero ya me siento mejor. ¿Bajamos?

- Si hermana.- Sammy la miro de pies a cabeza.- ¿De verdad estas bien?

- Claro que sí, las mujeres somos una lloronas por excelencia. . .

- Si papá me dijo algo así, me conto una vez que mamá llora hasta cuando esta alegre por algo.

- ¿Ves? Es un tema netamente de mujeres. . .

- De todos modos Serena si alguien te hace daño tu solo dime y yo me encargare.

- De eso no tengo duda alguna, ven vamos a comer, tengo hambre.

Durante la cena no vio a su hermana mayor, aunque su madre la había excusado diciendo que Mina estaba indispuesta, de todos modos ya nada podía hacer, había decidido no hablar, dejar que su hermana hiciera con su vida lo que quisiera, iba a lamentar mucho todo el sufrimiento que le provocaría a sus padres pero Mina se había negado a entender.

- Cuando Darien llegue debemos recibirlo como si se tratase del rey mi amor.- Comento lord Tsukino.- El chico tiene mucha fama y el respeto absoluto del rey.

- Siempre supiste que llegaría lejos.- Comento Ikuko.

- ¿Papa entonces es cierto que Lord Chiba vendrá?- Pregunto Sammy.- Podre preguntarle todo sobre las cruzadas que ha hecho.

- Hija, Darien viene para casarse con tu hermana.- Murmuro de padre de familia.- Estoy seguro de que no tendrá tiempo para charlar sobre sus cruzadas.

- Ya veo.- El hijo menor se decepciono un poco.

- Estoy segura de que algunos de sus hombres de confianza pueda quizá hablarte de la valentía de lord chiba hermano.- Murmuro Serena para alegrar un poco a su hermano.

El resto de la cena se vivió en paz, de vez en cuando se tocaba el tema de los preparativos de la boda de Mina y lord Chiba, pero ella prefería no prestar atención, desde que había descubierto el engaño de su hermana se había dado cuenta de que seguía enamorada de Darien Chiba, y que solo había dejado aquellos sentimientos muy escondidos en su corazón.

Iba a tener que tener gran fuerza de valentía para no caer a los pies del lord y rogarle que la quisiera a ella y no a Mina, pero sería una locura, y lord Chiba creería que había perdido el juicio, y sus padres se avergonzarían de ella.

Cuando todos terminaron de cenar ella se disculpó para irse a su cuarto, tenía mucho en que pensar y sobre todo en orar a los cielos porque su hermana entrara en razón y no ocasionara una gran decepción en sus padres.

- Serena.- Mina la detuvo cuando estaba abriendo la puerta del cuarto.- Tengo que decirte algo. . .

- Dime.- Serena se apoyó en su puerta.

- Yo. . . Lamento mucho la discusión que tuvimos hoy en la mañana y quiero pedirte disculpas por haberte abofeteado. . .

- Mina. . .

- No, dejame terminar de hablar.- La rubia mayor se acercó.- Yo me quedare, no huiré con Yaten, me quedare aquí para casarme con Darien.

- Mina. . .- Serena se quedó paralizada.- Yo no sé qué decirte, pero me alegra a que entraran en razón. . .

- Y a mí que no hayas dicho nada a nuestros padres. . .

- Confiaba en que podías pensar mejor las cosas.- Sonrió ante la idea de que sus padres no sufrieran.

- Bien yo me iré a acostarme, mañana será un largo día para ayudar a nuestra madre con los preparativos.- Murmuro Mina.- Muchas gracias hermana.

- Descansa Mina.

Serena entro en su cuarto completamente confundida, aunque había rezado para que su hermana optara por no escaparse de casa, ahora que tenía una confirmación de ella se sentía extraña, puesto que significaba que ella se casaría finalmente con Darien, era algo que tendría a afrontar después de todo, por la tranquilidad de sus padres y porque nunca se enterasen de lo que estaba pasando con su hermana mayor.

- Serena despierta. . .- Una voz a lo lejos la llamaba.- Despierta Serena.

La joven abrió los ojos, ya era de día, se sentó en la cama para mejorar su visión y de inmediato se percató de que no estaba sola en el cuarto Sammy estaba ahí, parecía nervioso, entonces recordó la voz de sus sueños.

- ¿Sammy que ocurre?

- Mina Huyo.- Le dijo el joven.

- ¿Qué?

- Mina huyo con Yaten Kou, papá mando a varios hombres tras ellos. . .- El pequeño parecía acongojado.- Todo esto es mi culpa.

- ¿Por qué lo dices?

- Yo sabía que Mina y ese sujeto tenían una relación hace muchos años. . .- El chico sollozo.- Pero ella. . .

- Sammy. . . Sammy escucha.- Serena salió de la cama y tomo a su hermano de los hombros.- ¿Cómo es eso de que ya sabias de la relación de Mina y Yaten Kou?

- Los vi besándose hace años, incluso antes de que lord Chiba partiera a servir al rey. . .

- ¿Por qué nunca dijiste nada?- Serena no lo podría creer.

- Mina me amenazo, me decía cosas como que mamá lloraría mucho si se enteraba, y yo no quiero eso para mi mamá.- Murmuro el joven.- Incluso dijo que papá no iba a creerme y que me mandaría lejos como castigo por inventar falsas acusaciones contra Mina.

- ¡Oh por todos los cielos!

Mina no era la chica amable y cariñosa que sus padres creían que era, era una mujer mala, que había preferido hacerle daño a su familia, mintiendo y amenazando.

- Mamá está llorando, papá esta como loco diciendo que quiere matarla.- Le dijo Sammy.

- Tranquilo Sammy.- Serena corrió tras el biombo para cambiarse rápidamente de ropa, necesitaba ver por sí misma como está la situación.- Vamos.

Serena fue en busca de sus padres, su madre estaba llorando en la cama de la habitación de Mina, tenía un papel en la mano, lady Ikuko se lo tendió a penas la vio entrar, la joven rubia tomo el papel y lo leyó.

"No puedo y no quiero casarme con alguien por quien no siento nada, me voy a ser feliz con mi adorado Yaten, espero que algún día puedan perdonarme. . . Mina."

- No lo entiendo, todo este tiempo ella no dijo nada.- Sollozo lady Ikuko.- Soy su madre, debí darme cuenta de lo que pasaba.

- Mamá no es tu culpa.- Serena se arrodillo frente a su madre.- Tú has hecho un muy buen trabajo cuidando de todos nosotros. . .

- Pero. . . Pero. . .- Sammy quería hablar pero ella lo miro indicándole silenciosamente que era mejor callar.

- Mamá, nadie pudo prever lo que Mina iba a hacer.- No quería hacer sentir mal a su madre.- ¿Cómo esta papá?

- Muy mal, esta enfurecido, mando a varios de sus hombres a buscarlos, pero según tu padre las marcas en la tierra muestras que pueden haber huido en medio de la noche.

- Entonces ya debes estar lejos.- Murmuro la joven, ella misma se sentía mal al haber creído en las palabras de su hermana mayor.- Iré a ver a mi padre, Sammy quédate con mamá.

- Si Serena.- El joven se sentó al lado de su madre y la abrazo.

- Ve quería, tengo mucho miedo, está muy enfadado y puede suceder algo malo.

Serena corrió hacia los patios del castillo, la gente ya estaba murmurando sobre la huida de Mina junto a Yaten Kou, podía ver a los hombres de su madre entrando y saliendo de los grandes portones, por fin dio con su padre, estaba dando órdenes con voy muy enfadado.

- Los quiero vivos o muertos.- Decía molesto.

- Papá. . .- Serena toco el hombro de su progenitor.

- ¿Ya lo sabes verdad?- Kenji Tsukino se veía afectado.- No lo puedo creer, creí que Mina de verdad quería casarse con Darien.

- Papá. . .- La joven abrazo a su progenitor.- ¿Has mandado por ellos?

- Si, pero los hombres aun no dan con su paradero.

- Papá. . .

- ¿Cómo está tu madre? Estaba realmente acongojada.

- Esta con Sammy ahora, está muy triste, se culpa por no haber sabido de esta situación antes.

- No es su culpa, ella ha hecho el mejor trabajo cuidándolos, dedicándose a ustedes cuatro. . .

- Tranquilo papá, se lo dije, pero ya sabes cómo es mamá, no dejara de echarse la culpa por lo que Mina hiso.

- Maldita sea. . . Aun no puedo creerlo.- Dijo exasperado Kenji Tsukino.- Al menos espero que se casen. . .

- ¿De qué hablas? Pensé que estabas enfadado.

- Y lo estoy no me malinterpretes, pero si Mina me hubiese dicho que ya no quería casarse con Darien yo hubiese disuelto el compromiso, pero saber que ha huido siendo soltera y a la mano de un hombre a quien apenas conocemos. . .

- Pero Yaten Kou lleva cinco años y medio aquí en casa. . .

- Lo sé, pero de su familia sé poco, viven al otro lado del país, padres vivos y algo de familia en la corte, un primo de nombre Taiki Kou o algo así.

- Papá si Mina te hubiese dicho la verdad. . .- La joven no dejaba de pensar en todo el dolor que se podía haber ahorrado.- ¿Hubieses disuelto el compromiso y haber aceptado que se casara con Yaten Kou?

- Si eso la hacía feliz y ese Kou la correspondiese, por supuesto que sí.- El lord miraba a lo lejos.- Yo siempre he querido que todos mis hijos fueran felices, nunca la hubiese obligado a estar con alguien a quien no quisiera.

- Si Mina hubiera hablado todo esto se habría ahorrado.- Murmuro Serena.

- Pero no lo hiso, y ha desencadenado todo este problema.

- ¿Papá que harás con lord Chiba?- Serena estaba preocupada por la reacción que tendría Darien al saber que la mujer que llevaba años amando había huido.

- No lo sé, y llegara en un par de días más.- Dijo Kenji.- Darien quiere mucho a tu hermana, no sé cómo se tomara esto, sin contar la vergüenza que será tanto para los Chiba como los Tsukino si este rumor de la huida se expande aún más.

- Papá si hay algo que yo pueda hacer. . .

- Por ahora no hay más que buscarlos y hacer al menos que Yaten se case con Mina, por lo que puedo imaginar ellos ya. . .- Kenji respiro hondo.- Ya pueden incluso ser amantes.

- Yo creo que ellos se casaran.- Murmuro mientras recordaba las palabras de Yaten cuando lo vio acostándose con Mina.- Es posible que ellos se amen realmente.

- Eso espero hija, puedo hacer frente a los rumores e incluso al enojo de Darien, con tal de ver a mi hija casada con ese hombre Kou.

Pero Serena tenía su mente llena de preguntas. ¿Se casaría Mina con Yaten Kou? ¿Cómo iba a reaccionar Darien? ¿Iría tras la pareja? ¿Aceptaría que había perdido a Mina? Odiaría verlo sufrir, daría lo que fuera por ahorrarle a Darien el sufrimiento de saber que había perdido a la mujer que amaba a manos de otro hombre.

Dejen sus Reviews.

Flakis: Si es cierto Mina hace tiempo le ponía los cuernos a Darien.

Yesqui2000: En verdad los sentimientos de Serena estaban dormidos, pero despertaron a penas se dio cuenta de que engañaban a Darien.

Amigas/os aquí un nuevo capítulo de esta historia, quiero agradecer el gran apoyo que he tenido hasta el momento de todos ustedes y me alegra ver que esta nueva historia tiene buena acogida, muchos saludos.