Nota importante: Sailor Moon no me pertenece.
Novia rechazada.
Se necesita una sustituta.
En algún lugar de las tierras altas.
- Bien Darien.- Hablo de pronto Andrew.- Ya estamos a medio día de viaje hasta el castillo Tsukino, se seguir llegaremos después del mediodía.
- Si lo sé, ya quiero ver a Mina. . .
- ¡Lord Chiba!- Uno de sus hombres que cabalgaba detrás de él se le acerco.
- Dime.- Miro al hombre, era uno de sus mejores jinetes.
- Uno de los hombres fue herido mientras desmontaba el campamento de anoche.
- ¿Herido?- Nadie los había atacado.
- Pues fue mordido por una serpiente, su pierna está comenzando a ponerse de colores. . .
- ¿Y por qué nadie me lo dijo antes?
- Bueno el hombre herido no quería ser un problema para usted. . .
- ¿Andrew estamos cerca de alguna aldea o pueblo?
- Hay un pequeño pueblo a unos pocos kilómetros.
- Entonces vamos, no hay tiempo que perder.
Darien ordeno que el hombre herido fuese llevado en el carro donde transportaban los implementos para montar el campamento, y luego fueron rápidamente hasta la aldea más cerca, gracias a los cielos había un curandero que no dudo en ayudarlos.
- Tendrá que esperar afuera.- El hombre no los dejo entrar en su casa.- No sé cuánto tiempo tardare, la infección no se ve severa, pero me preocupa de todos modos.
- Haga lo posible por el hombre.- Pidió Darien, odiaba perder a quienes le servían.
- ¿Darien que hacemos con los otros hombres? No pueden estar todos aquí afuera de la casa.
- Tienes razón, diles que son libres de explorar el pueblo, que nos veremos aquí antes del mediodía.
- Bien, transmitiré tus órdenes.
Aunque estaba preocupado por la salud del hombre, Darien quería que lo atendieran cuanto ante para seguir su camino hasta el castillo Tsukino, llevaba años de no ver a Mina, al salir del castillo donde había entrenado por casi seis años se había jurado que no volvería hasta que tuviese el respeto del rey, ahora no solo el monarca lo alababa sino que además el resto de la corte solo tenía elogios para él, ahora solo le restaba tener una esposa que le diese hijos para continuasen con su legado de valentía y lucha por la corona.
- Tengo hambre.- Declaro de pronto Andrew.- Me dijeron de una buena taberna aquí.
- Mmm. . . Vamos a comer yo también me muero de hambre.
No le vendría mal una buena comida, desde que habían comenzado el viaje desde su catillo hasta las tierras de lord Tsukino se había visto obligado a comer lo que uno de sus hombres cocinaba con la provisiones que llevaba y ciertamente necesitaba comer algo mejor.
- Mira es allí.- Andrew le señalo una casa bastante grande, se escuchaba la algarabía que había dentro.
- Vamos entonces.- A penas terminaran de comer iría a la casa del curandero para ver como seguía su hombre.
El lugar estaba lleno, y eso por sus hombres, al parecer, todos habían tenido la idea de comer algo distinto, de todos modos tomo una mesa con Andrew, de inmediato una hermosa joven se les acerco para ofrecerles comida, ambos pidieron lo más contundente que le ofrecían y una buena jarra de cerveza.
- ¿Oye Darien aun estas preocupado por tu hermana?
- Por supuesto no comprendo por qué me mira como si me tuviese miedo.
- Pero Chibi Chibi es una niña pequeña aun, y tu eres mucho más grande que ella, es normal que le tema a la gente mayor. . .
- Pero adora a Artemis y a Luna.- Murmuro Darien con molestia aunque estimaba mucho a la pareja que cuidaba del castillo de su familia.
- Pero eso se debe a que Chibi Chibi ha estado más tiempo con ellos que contigo, Luna y Artemis estaban con ella cuando tu padre murió hace un año, además Luna la tomo bajo sus cuidados desde que tu madre murió a darla a luz.
- Lo sé, lo sé, pero ella debería darse cuenta de que soy el único familiar que le queda, debería quererme y no mirarme como si fuera a matarla.
- No exageres amigo. . .
Pero Darien no estaba exagerando, desde que había regresado a su hogar en los dominios de la familia Chiba, tras la muerte de su progenitor se había tenido que hacer cargo del castillo y las tierras bajo su mando, pero en especial había tenido que cuidar a su hermana pequeña Chibi Chibi, pero la niña de poco más de cuatro años parecía tenerle miedo, lo miraba como si él fuese a atacarla y apenas le dirigía una o dos palabras.
Flash back.
Darien Chiba, ahora convertido en el lord de la oscuridad, como lo había llamado dado a que sus tajes y armaduras de batallas eran del más oscuro negro, había decidido regresar a casa al enterarse de la muerte de su padre, todos habían dicho que se debía a la fiebre, pero aunque su padre había sido afectado por esa terrible enfermedad él sabía que su progenitor había perdido las ganas de vivir tras la muerte de su esposa, a decir verdad él pensaba que esos esos años su padre había solo vivido por su hermana pequeña, la ultimas vez que había ido al catillo su hermana tenía dos años y no había pasado mucho tiempo con ella ya que Luna la cuidaba con mucho mino, y siendo sincero no sabía que podría tener en común con una niña de dos años que aún no hablaba bien.
- Que alegría de verlo aquí mi lord.- Lo recibió Artemis el administrador del castillo y todas las tierras a nombre de los Chiba.- La pequeña se pondrá tan feliz.
- Niño Darien.- Luna siempre lo había recibido de esa forma, dado que ella había ayudado a traerlo al mundo y había cooperado en sus cuidados hasta la edad en que fue llevado al castillo Tsukino para iniciar su entrenamiento.- Iré por Chibi Chibi.
Tenía que reconocer que estaba entusiasmado con la idea de volver a ver a su hermana menor que ya debía tener más de tres años, después de todo era la única familia que le quedaba, su padre como si hubiese previsto su muerte le había enviado una carta rogándole que cuidara de Chibi Chibi, que viera la forma de hacer de ella una buena muchacha.
- Aquí está la pequeña.- Anuncio Luna momentos después, llevando de la mano a una niña.
- Chibi Chibi.- Había querido acercarse a su hermanita para darle un abrazo pero ella retrocedió asustada y escondiéndose detrás de las faldas de Luna.
- ¿Chibi Chibi pero que modales son esos?- Luna la había tomado de la mano y la había puesto delante de ella.- Ahora saluda a tu hermano mayor.
- Ho. . . Hola. . .- La niña no dejaba de mirarlo con temor.- Bienvenido mi lord. . .
- Pequeña.- Intento acercarse pero la vio ponerse aún más nerviosa y apegarse a las piernas de Luna.- Eres mi hermana puedes llamarme Darien.
La niña solo asintió, y ese fue el comienzo de todo, cada vez que había intentado hablar con su hermana ella huida despavorida, y cuando lograba hablar con ella era siempre con la cercana presencia de Luna, su hermana parecía confiar en su nana, más no en él que era su familia, aquello lo llevaba molestando.
Conforme fue pasando el tiempo había esperado que las reacciones nerviosas de su hermana para con él acabasen, pero al contrario ella cada día le tenía más miedo, varias veces incluso había llegado al extremo de llorar cuando él se le acercaba cuando estaban amos solos.
- La niña.- Le había comentado Artemis una noche mientras discutían ese tema.- Necesita una figura materna, ya sabe que Luna es su nana, pero necesita a una mujer que esté más cerca de ella y de usted para que sirva de conexión entre ustedes dos.
- Quizá tengas razón.- Murmuro pensativo.
Un par de días después había mandado un nota hacia el castillo Tsukino diciendo que llegaría dentro de dos meses para concretar el acuerdo de matrimonio, si lo que Chibi Chibi necesitaba era una figura femenina que la transmitiera confianza, la tendría, Mina iba a ser la mejor esposa, ella cuidaría de él y por sobre todo de su hermana.
Fin del flash back.
-¿Oye McGregor lo que dices es cierto? Una de las hija de lord Tsukino huyo de casa junto a un hombre.- Darien miro a Andrew, obviamente él también había oído las palabras de un par de hombre en una mesa no muy lejos de ellos.
- No sé si es cierto amigo pero es el rumor que se divulga por estas tierras.- Un hombre corpulento rio mientras bebía un generoso trago de cerveza.- Se dice que la mujer huyo con su amante de hace varios años. . .
- Darien.- Andrew le toco el hombre.- ¿Crees que sea cierto?
- Silencio dejame escuchar.- Darien miro molesto a su amigo.
- Pobre lord Tsukino y tan bien que me caía, ser humillado por una hija de esa forma. . .
- ¿Y se sabe cuál de las dos hijas fue la que huyó?
- La rubia de ojos azules.- Le contesto.
- Eres un idiota ambas hijas de lord Tsukino son rubias y de ojos azules.
- Pues no sé qué más decirte, solo sé que una chica rubia de ojos azules, y perteneciente a esa familia huyo con su amante, dicen que es de la familia Kou del otro lado del reino.
- ¿Recuerdas el apellido Kou?- Darien miro a su amigo.
- Kou. . . Kou. . .- Andrew miro el techo.- Ya lo recuerdo, Yaten y Seiya Kou, llegaron poco meses antes de nuestra marcha, el mayor Yaten era de pelo plateado, el menor de pelo negro, recuerdo que siempre hablaba mucho con lady Serena Tsukino.
- ¿Quién?
- La otra hija de lord Tsukino.
- Seguramente debe tratarse de ella.- Murmuro Darien, aunque había sabido desde el primer momento que Mina no podía estar involucrada en aquella loca historia.
- Pues no lo creo, es decir se rumoreaba que Seiya se había enamorado de lady Serena, pero todos sabíamos que ella no correspondía ese sentimiento más que como una amistad.
- ¿Tratas de insinuar que Mina fue la que huyo?- Aquello era el colmo.- Retira tus palabras o. . .
- Ya lo recuerdo amigo.- Hablo de nuevo en voz alta el sujeto McGregor.- Esta mañana escuche el nombre de la chica, se llama. . . Mina.
- ¿Qué?- Exclamo Darien completamente enfadado, se levantó de su mesa y fue hasta donde McGregor y su amigo platicaban.- Repite lo que acabas de decir. . .
- Oye amigo no sé a qué te refieres yo solo estaba hablando con mi amigo Morgan sobre los rumores que corren. . .
- Repite lo que dijiste hace un momento.- Darien tomo el cuello al hombre.- Dilo.
- Se rumorea que lady Mina Tsukino huyo con su amante y. . .
Darien dio un fuerte puñetazo al hombre, arrojándolo inmediatamente al suelo, y estaba por cortarle el cuello con su espada de no ser porque Andrew lo detuvo.
- Tranquilo amigo, quizá solo es una confusión.- Le dijo el rubio.
- Sí. . . Decía McGregor asustado.- Quizá yo entendí mal, pero es lo que todo el mundo dice. . .
- Maldito hijo de puta. . .- Darien tomo su espada de la empuñadura.
- Oigan.- Una hombre corpulento y muy grande se les acerco.- No quiero peleas en mi taberna, largo de aquí los cuatro.
- Sal Darien, yo pagare la comida.- Le aconsejo Andrew.- Y no hagas caso a las palabras de este hombre, quizá sean rumores falsos.
- Bien.- Darien miro al hombre en el suelo, después de todo Andrew podría tener razón, él mismo conocía la fuerza de los rumores falsos y como cambiaban la versión cuando pasaban de boca en boca.- Lo siento yo. . .
- ¡Largo!- Grito el dueño de la taberna.
Darien se apresuró a salir, no quería causar problemas, de hecho él nunca se metía en peleas de ese tipo y todo por rumores y chismes, pero el solo hecho de oír que pronunciaban el nombre de su prometida lo había hecho hervir de rabia.
- Oye amigo lo siento.- Andrew ayudo a McGregor a ponerse de pie.- Darien está un tanto alterado, no ha comido en días. . .
- Entiendo, entiendo.- McGregor se sacudió la ropa.- No es mi culpa que ese sea el rumor que circula por todos lados.
- Mira amigo necesito saber que tan cierto es eso que oíste.- Andrew dudaba de la cordura de su amigo de ser verdad todo aquello.
- Anoche visite en el castillo Tsukino a una novia que tengo ahí.- El hombre hablo con orgullo.- Ella fue la que me lo dijo, al parecer la muchacha llamada Mina huyó en medio de la noche y el lord ordeno que fueran tras ella y su amante.
- ¿Sabes quién es el hombre con quien huyó?- Andrew comenzó a pensar en las mil maneras en que Darien iba a matar al hombre que le había robado a su prometida.- ¿Fue Seiya Kou?
- No el otro sujeto, aquel de cabello plateado. . . Mmm. . . Mi novia me lo dijo. . .
- ¿Yaten Kou?
- Si ese mismo.- McGregor sonrió.- Mira amigo lamento si tu amigo el violento se enfadó, pero este rumor lo escuche de buena fuente, mi novia es la doncella personal de Lady Ikuko Tsukino, según mi Amelia la pobre señora está destrozada.
- Ya veo.- Y no era para menos, Andrew saco de su saco unas cuentas monedas y se las dio al hombre.- Lamento todo esto, por favor acepta esto como disculpas.
- Vaya. . .- McGregor miro las monedas.- Podre comprarle un bonito regalo a mi novia, incluso podría pedirle que se casara conmigo al fin. . . Es mucho dinero.
- Bien tengo que irme suerte con tu novia Amelia.
- ¿Por qué tardaste tanto?- Darien lo recibió a penas salió de la taberna.- ¿Qué estabas haciendo?
- Recolectando información.- Andrew respiro hondo.- Oye Darien respecto a lo que McGregor dijo. . .
- ¿No pensaras que voy a creerle o sí?
- Mira solo te diré que hable con el sujeto y me dijo que obtuvo la información de buena fuente. . .
- Andrew estas colmando mi paciencia.- Gruño Darien evidentemente enfadado.
- McGregor dijo que tiene una novia que trabaja como doncella personal de lady Ikuko Tsukino, y fue esa doncella la que le dijo todo.
- Maldita sea voy a matar a ese hombre.
- Darien.- Andrew lo detuvo.- Mira amigo lo mejor que podemos hacer es ir al castillo y verificar por nosotros mismos lo que estaba pasando.
- Si es cierto.- Pero Darien no podía dejar a su hombre ahí.- Tenemos que ir a la casa del curandero.
- Si vamos.
Castillo Tsukino.
Serena salió del cuarto a penas amaneció, había dormido muy poco durante la noche y siempre despertaba por culpa de una pesadilla en la que sus padres se enteraban de que ella sabía toda la verdad y sufrían porque les había ocultado lo sucedido, primero que todo fue hasta el cuarto principal del castillo donde sus padres dormían, al tocar la puerta la doncella personal de su madre abrió.
- Buenos días lady Serena.- Amelia era una chica de veinte años que llevaba más o menos cuatro años sirviendo a su madre en sus asuntos personales.- Lady Ikuko ya se levantó y bajo, ahora estoy ordenando el cuarto.
- Ya veo.- Su madre nunca se levantaba tan temprano, obviamente llevaba por la tragedia tampoco había dormido muy bien.- ¿Esta de mejor ánimo?
- Igual que ayer mi lady.- La joven sonrió.- Pero al menos ya está un poco más tranquila y menos asustada, al parecer todo porque su padre dijo que mataría al joven Kou.
- Comprendo, voy abajo a buscarla.
Serena sentía la necesidad de decirle a sus padres lo que sabía, pero dado que su madre había sufrido mucho el día anterior, no estaba segura si resistiría otra noticia de esas, además ya no había mucho que hacer, al menos hasta que encontraran a Mina y a Yaten Kou.
- Madre.- Serena vio a su progenitora en el hall del castillo.- ¿Cómo te sientes?
- Un poco mejor, pero aún sigo preocupada por tu hermana y su delicada situación, si ese joven se la llevo con engaños. . .
- No madre no pienses eso.- La rubia abrazo a la mujer mayor.- No te hagas más daño del necesario.
- Ikuko. . . Ikuko.- Kenji Tsukino entro en el hall a paso apresurado.- Mira lo que llego.
Ambas mujeres vieron al lord agitando una serie de papeles, se miraron entre ambos sin comprendes que estaba pasando.
- Se han casado.- Anuncio Kenji.- Mina y ese hombre se casaron miren.
Serena tomo uno de los papeles que su padre traía en las manos, era una carta de la iglesia, al parecer Mina y Yaten se habían casado en una capilla en la frontera de las tierras Tsukino, habían firmado como testigos Seiya Kou y otro hombre que no reconocía.
- Y mandaron un mensaje.- El lord comenzó a leer.- "Sé que deben odiarme por haberles arrebatado a su hija, pero la amo y mi mayor deseo era hacerla mi esposa, mando con este mensaje la copia del certificado de nuestro matrimonio como prueba de las intenciones serias que tengo para con su hija. Yaten Kou".
- No lo puedo creer.- Lady Ikuko se puso a llorar.- Mi hija casada. . .
- Mamá.- Serena se abrazó a su madre.- Creo que lo importante es que ellos dos se aman.
- Pero no tenían que llegar a esos extremos.- Murmuro la mujer mayor medio emocionada medio enfadada aún.- Todo nos hubiésemos ahorrado tanto dolor.
- Hay más.- Intervino Kenji Tsukino.- Mina también ha enviado una carta, toma querida Serena léela para nosotros.
- Si padre.- La joven abrió el sobre.- "Querida familia, como ya habrán visto Yaten y yo nos hemos casado, lamento mucho el dolor que les cause pero me vi en la penosa necesidad de huir al ver que no había forma de lograr romper el acuerdo de matrimonio con lord Chiba, nunca lo quise como les hice creer, tan solo fingí estar de acuerdo con todo aquello del compromiso para poder tener un poco de tranquilidad con mi amado Yaten, quizá nunca obtenga su perdón pero al menos quedo tranquila al saber que ustedes tienen una copia de la prueba de mi matrimonio con mi amado, créanme que quise que las cosas fueran diferentes pero nunca vi la oportunidad de ser sincera en lo que sentía, espero poder verlos en el futuro, los quiero mucho, Mina Kou".
- ¿Oh Kenji por qué nunca me di cuenta de que ella no era feliz con la idea del matrimonio con lord Chiba?- Lady Ikuko se sintió mal.- Soy su madre debí darme cuenta que. . .
- Tranquila mi cielo.- Kenji abrazo a su esposa.- Lo único que podemos hacer ahora es estar felices de que a lo menos están casados ante la iglesia, el escandalo será micho menor.
- Mamá. . . Papá.- Serena miro a sus dos padres.- ¿Qué haremos con lord Chiba? Él esta pronto a llegar aquí al castillo.
- Hablara con él, le hare ver la situación, es posible que él quiera acudir al rey debido a esto, pero tratare de que las cosas no pasen a mayores.
- ¿Querido y si lord Chiba se niega a aceptar todo esto, sabe que la iglesia puede disolver el matrimonio de Mina si se comprueba que estaba comprometida a otro.- Murmuro de pronto Lady Ikuko.
- Pues nunca firme ningún acuerdo con Armando, eso es un punto a nuestro favor, además no creo que Darien sea capaz de separar a una muchacha que está felizmente casada, a pesar de las circunstancias.
Pero Serena tenía serias dudas de la reacción que iba a tener lord Chiba, él la amaba aunque no haya mandado dado señales de ida en todos esos años que estuvo lejos del castillo, quizá por eso Mina termino por enamorarse de Yaten Kou, pues este siempre estaba ahí.
- Yo iré a cabalgar con Dulce.- Dijo animadamente, desde que había estallado toda aquella tragedia había dejado un poco de lado a su amiga para tratar de ayudar a su madre.- Nos vemos después.
- Yo hare que se divulgue la noticia de que nuestra hija se ha casado.- De pronto Kenji estaba muy alegre.
- Yo iré a la capilla para dar gracias a los cielos.
La muchacha caminaba hasta los establos sumida en la más profunda preocupación, Lord Chiba pronto iba a llegar y esa sospechaba de que por el camino hasta el castillo bien podría enterarse de los rumores que ya corrían de boca en boca, tan solo esperaba que él aceptara que Mina ya no podría ser su esposa.
- Hola.- Serena vio a su amiga.- Siento mucho no haber podido venir antes pero. . .
En ese momento Serena vio que en el lugar donde ella guardaba los implementos para cepillar a su querida Dulce había un papel, lo tomo extrañada de que hubiese algo así ahí.
- ¿Quién lo puso ahí Dulce?
La yegua solo movió la cabeza, la joven saco el papel y se sorprendió al ver que estaba firmado por Seiya, entonces lo comprendió todo, las personas que se preocupaban por los establos sabían que a ella le gustaba cuidar de su yegua, y nadie se acercaba a la repisa donde guardaba los implementos para Dulce, Seiya debió haber dejado la nota ahí consiente de que solo ella la descubriría.
- Veamos.- Comenzó a leer la nota.- "Mi amada Serena, no me alcanzara la vida para pedirte que me disculpes por haber guardado tantos años el secreto de la relación de Mina y Yaten, rezare todos los días para obtener tu perdón y espero que algún día pueda ir a su hogar y pedir formalmente que seas mi esposa, con todo mi corazón Seiya".
Sintió pena por haber sido tan cruel con Seiya, después de todo haberse delatado a Mina significaba delatar a su propio hermano, seguramente él había actuado de la misma forma en que ella lo había hecho, deseaba tanto pedirle perdón a Seiya pero ya estaba lejos, aunque sospechaba que iba camino a su hogar.
- Fui muy dura con Seiya.- Apretó la nota contra su echo.- Te perdono Seiya, espero poder decírtelo frente a frente.
Tierras de lord Tsukino.
- Maldita sea es la quinta persona que dice que es Mina quien huyo con Yaten Kou.- Murmuro Darien enfadado completamente.- No puedo ser cierto.
- Oye amigo estamos a poco de llegar, quizá una o dos horas de camino.
- Vamos a la aldea cercana al castillo, si vuelvo a escuchar el nombre de Mina involucrado en todo eso. . .
- Tranquilo Darien.- Andrew cabalgaba a su lado.
Darien contaba los segundos para llegar pronto a su destino y ver frente a frente a Mina, cerciorarse de que no era ella la que había huido, había dejado a su hombre herido en la anterior aldea con la orden de descansar e ir a su encuentro en el castillo Tsukino a penas tuviese fuerzas para continuar, siguiendo el camino solo con Andrew. Cabalgo a gran rapidez, seguramente su caballo iba a resentir todo el esfuerzo pero una vez que llegara lo dejaría descansar.
- Esa es la aldea.- Le dijo Andrew mucho tiempo después.- Vaya está muy cambiada.
- Han pasado cinco años Andrew.- Murmuro Darien enfadado.- Es natural que las casa y lo demás estén renovadas.
- Oye amigo cálmate lo mejor que puedes hacer en tranquilizarte ya verás que todo es un gran malenten. . .
- ¡Lady Mina Tsukino se ha casado con el caballero del reino Yaten Kou!- Gritaba un hombre por la aldea.- ¡Lady Mina Tsukino se ha casado con el caballero del reino Yaten Kou!
- ¿Qué?- Darien bajo de su caballo y fue hasta el lugar donde el hombre divulgaba la noticia.- ¿Cómo es esa historia?
- Buen día caballero.- El hombre le sonrió.- Lord Kenji Tsukino me encargado divulgar la gran noticia del matrimonio de su hija mayor Lady Mina Tsukino, que ahora se llamara Lady Mina Kou.
- No lo puedo creer.- Darien queria matar al hombre, pero necesitaba más información.- Pensé que los rumores decían que se había fugado con su amante.
- Eso se dijo al principio.- Murmuro el hombre.- Pero el propio Lord Tsukino me ha mostrado la prueba que muestra tal matrimonio, Lady Mina se ha casado en una iglesia que existe en la frontera de las tierras de lord Tsukino y lord Ferguson.
- Entiendo.- ¡Habían pasado por ahí hace pocos días!.- Gracias por la información.
¡Iba a matar a alguien! De preferencia a ese Yaten Kou por haberle robado a su prometida, pero lo primero que iba a hacer era ir al castillo Tsukino y pedir explicaciones por todo aquello.
- ¿Dónde vamos ahora?- Le pregunto Andrew.
- Al castillo Tsukino ahora mismo.
Castillo Tsukino.
Era ya media tarde cuando Serena se reunió con su madre a beber un poco de agua, después de haber estado cuidando a su yegua había decidido ir en buscar de su progenitora solo para cerciorarse de que ella estaba mucho mejor, sonrió al ver que era así, lady Ikuko estaba radiante de felicidad ahora que la crisis de la huida de Mina había sido resuelta en parte.
- Sabes, a pesar de todo me alegra saber que Mina este casada con el hombre que ama, me gustaría tanto poder escribirle, pero no sé dónde se ha ido.- Comento de pronto su madre.
- Quizá fueron a al castillo Kou.
- Es cierto, escribiré ahí, suponiendo que si no están ahí, la gente del castillo sepa dónde dirigir la carta.
- Lo entiendo.- Serena miro a su madre.- ¿Quieres que traiga. . .?
- ¡Mi lady! ¡Mi lady.- Amelia, la doncella de la lady del castillo iba a hacia ellas corriendo.- Se acerca una comitiva de dos hombres, uno de ellos porta el emblema de la casa Chiba.
- ¡Oh no!- Ikuko Tsukino palideció.- ¿Mi esposo ya lo vio?
- Él me mando a decírselo, solicita su presencia en el hall para recibir a los visitantes.
- Bien iré ahora mismo.- La mujer se pudo se pie.- ¿Vienes Serena?
- Yo. . . Iré.- Estaba ansiosa de ver a lord Chiba después de tanto tiempo.
Aunque estaba segura de que no sería el mejor momento para verlo, cuando lord Chiba se diese cuenta de que Mina ya no podría ser su esposa seguramente se armaría una disputa entre ambas familias, el caballero bien podría tener razones para declararse en contra de la familia Tsukino, mal que mal el acuerdo de matrimonio no había sido cumplido, dejando al joven caballero como el perdedor.
- Mi amor.- Lady Ikuko fue a los brazos de su marido.
- Él está llegando mi cielo, ha llegado al patio de entrada.- Murmuro lord Tsukino muy seriamente.- Que bueno que estés aquí Serena, hazle compañía a tu madre.
- Si padre.
- ¡Lord Darien Chiba de la tierras del norte está llegando!- Anunciaron los porteros.
Serena se agarró del brazo de su madre apenas vio a lord Chiba entrar en el hall del castillo, estaba incluso más guapo que hace cinco años, tenía un cicatriz que atravesaba una de sus mejillas hasta el cuello, pero aun así era muy atractivo, la muchacha tuvo que contener que dejar de mirarlo pues la mirada del hombre era tan fría que ella comenzó a temblar.
- Lord Tsukino exijo saber cómo es aquella ridícula historia de que mi prometida se ha casado con Yaten Kou.- Darien no saludo a nadie, quería ir directo al grano.
- Darien. . . Lo que ha pasado fue lo que has oído, Mina huyo de casa para contraer nupcias con Yaten Kou.
- ¡Ella estaba comprometido conmigo!- Exclamo Darien enfurecido.
Debido a los gritos del caballero los criados y demás trabajadores que servían dentro del castillo comenzaron a acercarse temerosos de que hubiese una lucha en pleno hall.
- Ven conmigo a al solar y poder explicarte todo lo que ha pasado.- El lord miro a su esposa.- Querida por favor atiende al compañero de Darien.
- Si querido.- La lady tomo entonces una actitud muy amable.- Joven Andrew que bueno tenerlo aquí después de tantos años.
- Y para mí es un gusto estar aquí y que usted me reconozca después de tantos años.- El rubio le sonrió a la mujer mayor y después miro a la más joven.- Lady Serena está usted igual de hermosa.
- Venga conmigo, alimento y bebida le serán servido.
- Muchas gracias.
- Madre.- Susurro Serena muy bajito.- Yo quiero ir a ver. . .
Sabía que era imposible entrar en el solar mientras ambos hombres estuviesen discutiendo, pero necesitaba saber que iba a pasar con su familia y sobre todo con lord Chiba.
- La sala de costura.- Murmuro Ikuko muy bajito.- La sala de costura hija.
- No entiendo. . .
- Desde ese lugar se puede escuchar lo que hablan si corres un poco el telar de la pared y encuentras el agujero.- Susurro la mujer.- Ve hija, que yo también quiero saber que ocurrirá.
- Gracias.
Serena corrió escaleras arriba, ahora comprendía la necesidad de su madre de ir a coser al cuarto de costura siempre que su padre tenía asuntos importantes, aunque estaba seguro de que su padre compartía todo lo que sucedía con su madre.
Entro en el cuarto de costura e inmediatamente busco el telar que había en la pared, tenía bordado el emblema de los Tsukino, lo toco y comenzó a buscar la forma de moverlo, al encontrar el agujero sonrió al ver que podía oír claramente la voz de su padre, estaba charlando con lord Chiba.
- . . .Siento que te hayas enterado de esta forma Darien.- Murmuraba su padre apenado.- Pero las cosas han sucedido tal y como te acabo de decir, Mina huyó hace dos días con Yaten Kou, te soy sincero cuando te digo que mande por ellos para evitar que cometieran una locura, pero al saber que se han casado me siento mucho más relajado. . .
- Maldita sea. . . Ella era mi prometida.- Estallo lord Chiba enfadado.- No es posible que usted lord Tsukino esté contento al saber que falto al acuerdo. . .
- Mira Darien no me siento nada bien al haberte traicionado pero después de leer la carta que Mina envió junto con el certificado de matrimonio me quedo claro que ella no podía casarse contigo.
- ¿Qué carta?
- Mira Darien. . . Léela tu mismo.
Serena hubiese dado la vida con tal de que lord Chiba no leyera esa carta, Mina dejaba claro que nunca lo había querido como él creía, y a pesar de que era hombre sabía que se iba a sentir dolido.
- No. . . No puede ser cierto.- Escucho la voz de lord Chiba.- Ella me quería, me quería a mi.
- Darien por favor entiende, ella no te amaba, fingió hacerlo solo para no decepcionarme, ella sabía que a mí me hubiese gustado que ustedes se casaron.
- Maldita sea necesito casarme por Chibi Chibi.
¿Quién era Chibi Chibi? Serena no sabía nada de la familia de lord Chiba más que lo que su padre contaba de su amigo lord Armando Chiba, pero de pronto recordó que su padre alguna vez había mencionado la existencia de una hermana de pocos años de edad.
- Sé que debes estar desesperado por alguien que te ayude a criar a tu hermana pequeña, pero el matrimonio no debe ser tomado a la ligera, si yo hubiese obligado a mi hija a casarse contigo ella hubiese sido muy infeliz e incluso se habría visto acorralada y te habría engañado tarde o temprano.
- Maldita sea. . . ¿Ahora qué hago?- Darien parecía a punto de estallar.
- Mira Darien sigo muy apenado por todo esto y estoy dispuesto a ayudarte a encontrar una buena novia, una joven que te ayude a cuidar a tu hermana pequeña.
- Mmm. . .- Oyó al joven caballero gruñir.- Si es todo lo que se puede hacer.
- Ya te lo dije Darien no voy a obligar a mi hija a volver y mucho menos para casarse contigo obligada.
- ¡Ya lo entiendo!
- Mira quédate algunos días, descansa, el viaje desde el castillo Chiba hasta aquí es de varios días. . .
- Tres días y medio.- Corrigió el caballero.- Tres días y medio de andar a caballo, cabalgar incansablemente solo para llegar hasta aquí.
- Piensa en mí oferta, al menos quédate esta noche.
- Bien lo hare, pero no te aseguro que me quedare, este lugar pudo haber sido mi hogar muchos años pero también me trae recuerdos que quiero olvidar.
- Ven vamos abajo para que puedas comer algo, seguramente necesites comida y bebida.
Serena salió del cuarto de costura solo cuando vio que no había nadie cerca, bajo tranquilamente con una clara idea en la mente, aunque no estaba segura de cómo iba a planteársela a sus padres o si ellos la iban a entender, quería ser una ayuda para todos, tanto para su familia como para lord Chiba.
Durante la cena lord Darien y su compañero Andrew hablaron sobre sus aventuras aunque el lord no hablaba mucho en realidad y solo comentaba lo que el caballero rubio decía, era evidente que aún estaba guardando rencor con todo lo que estaba pasando.
- ¿Por cierto lord Chiba cuantos años tiene la pequeña Chibi Chibi?- Oyó que su madre hablaba.
- Cumplió los cuatro años hace poco más de cinco meses.- Contento el aludido.- Es una hermosa niña.
- Recuerdo a tu madre, éramos amigas cuando teníamos diez años, nuestras familias Vivian muy cerca y nuestros padres era muy amigos.- Murmuro su madre.- Estoy segura de que tu hermana se parece mucho a tu madre.
- Luna así lo dice, que es igual que ella.
El resto de la cena transcurrió en completa calma, Sammy charlaba animadamente con ambos caballeros y quizá eso hiso de poco a poco lord Chiba se relajara y hablara más, desde su primer batalla al servicio del rey hasta su llegara a su hogar en las tierras de los Chiba.
- He oído muchas cosas obre usted lord Chiba.- Oyó hablar a su hermano menor.- ¿Es verdad que usted solo pudo batallar con cuatro hombres?
- Fue una batalla absurda, dos clanes en disputa por unas tierras sin dueño.- Contento Darien alegremente.- Dos hombres de cada clan no querían ver mi punto de vista de modo que se fueron contra mí. . .
- ¿Y usted los venció?
- No eran rivales para mí.- Afirmo el lord muy orgullosamente.- Los vencí sin problemas, además no tenían el entrenamiento adecuado para vencerme.
Cuando dieron por terminada la cena lord Chiba y Andrew se disculparon para ir a descansar, Serena respiro hondo, su madre pronto se iba a retirar al cuarto conyugal y esa sería la ocasión perfecta para hablar con sus padres, pues el lord del castillo siempre se retiraba junto a su esposa.
Serena toco la puerta suavemente, espero el tiempo prudente para poder entrar, al hacerlo vio a su madre sentada en el tocador del cuarto cepillándose el cabello y su padre estaba sentado en la cama quitándose las botas.
- Pasa querida.- La animo su madre al verla parada en la puerta.
- ¿Sucede algo querida?- Su padre la miraba preocupado.
- Mamá, papá. . . Yo he estado pensando en lo que ha ocurrido estos días. . .
- Mmm. . . Querida no tienes que preocuparte de eso, aunque este molesto Darien acabara aceptando todo esto. . .
- Lo sé papá, pero yo quiero. . .- Respiro hondo.- Yo quiero ser una opción para lord Chiba.
- ¿Una opción?- Lord Tsukino miro a su hija y después a su esposa.- No creo comprender.
- Mi amor.- Intervino lady Ikuko.- Yo creo que lo que Serena intenta decir es que quiere que veamos la posibilidad de que ella se case con lord Chiba.
- ¿Es eso hija?- El viejo lord la miro sorprendido.- Pero eres muy pequeña querida, además no sería conveniente que tu tomes un lugar que no te corresponde solo porque te sientas al por lo que hiso Mina.
- Pero yo. . .- Intento hablar pero su padre se levantó del tocador.
- Querida.- Su madre le sonrió.- ¿Por qué no dejas que yo intente hablar con tu padre?
- Pero. . .
- Tranquila.- Su madre la abrazo y le susurro.- Yo veré que puedo hacer.
- Gracias.- La joven sonrió al reconocer en su madre un apoyo.- Buenas noches madre, buenas noches padre.
- Descansa hija.- Dijo el lord.
- Ve y duerme tranquila.- Ikuko cerró la puerta al ver que su hija ya se alejaba, lentamente se volvió para ver a su marido.- ¿No te das cuenta verdad?
- Ven aquí y explícame todo esto.- Ordeno dulcemente el lord.- No comprendo.
- ¿Recuerdas que hace un tiempo hablamos de casar a Serena con un buen muchacho?
- Si, lo recuerdo y pensamos que Seiya Kou podría ser un candidato, pero él se fue con su hermano antes de poder seguir estudiando la situación.
- ¿Si te cuento algo que yo sé desde hace cinco años prometes no decir nada frente a Serena?- Le consulto a su esposo.
- Mmm. . . Lo prometo.
Lady Ikuko relato una a una las razones por las cuales había comenzado a ver que su hija menor se había enamorado de Darien Chiba hace tantos años, le hablo del dolor se la hija de ambos al saber del compromiso de la otra hermana con el hombre en cuestión, pero también le hablo de la determinación de la hija de ambos por aceptar todo aquello.
- A decir verdad yo supuse que Serena haría algo como esto.
- Dejame entender esto.- Lord Kenji respiro hondo.- Serena lleva todos estos años enamorada de Darien Chiba, acepto de buena gana que él se comprometiera con Mina solo porque no quería que nadie viera que sufría por un amor no correspondido.
- Aja. . .
- Y ahora quiere una posibilidad de convertirse en la esposa de Darien.- Concluyo el lord.- Entiendo. . . Pero Serena sabe que Darien ama a Mina. ¿Aun así está dispuesta a ofrecerse a sí misma como prometida de él?
- Una mujer enamorada puede hacer mucho querido. . .
- Pero Darien quizá nunca pueda corresponderle, y eso la haría infeliz al final, yo no podría soportar la idea de verla infeliz por tomar una decisión abruptamente.
- Querido conozco a Serena incluso mucho más de lo que conocí a Mina.- Murmuro la mujer algo apenada.- Y si ella ha tomado esta decisión es porque cree que puede llegar a ser una buena esposa para Darien, además sabes que ella estaba más que preparada para ser la ama de un castillo.
- Habría que hablar con Darien, pero no sé qué clase de respuesta pueda darme usted.
- ¿No podrías hacer un esfuerzo querido de hacerle ver que puede ser una buena idea?
- Dime mi amor que debo hacer.- Kenji miro a su esposa y vio como ella se alejaba de él.- ¿Dónde vas?
- A conversar con Serena, si quieres una respuesta de que hacer voy a cerciorarme de que Serena sabe lo que esta haciendo.- Sonrió ella amablemente.- Vuelvo en un momento querido.
Serena contuvo las lágrimas, desde un principio sabía que no iba a hacer una buena idea ir a hablar con sus padres, seguramente su padre pensaba sé que había vuelto loca, y quizá su madre también dudara de su cordura, pero quería casarse con Darien Chiba porque lo amaba y quería ser una buena esposa para porque él se lo merecía.
- ¿Serena?- Su madre entro sigilosamente al cuarto.
- ¿Tú también crees que perdí el juicio verdad?
- No querida, pero creo que estas arriesgado mucho, lord Chiba puede no llegar a quererme nunca y también es posible que no acepte esta idea.
- Lo sé, pero quería intentarlo.
- Mira mi cielo, es una idea algo poco juiciosa pero si estas dispuesta a arriesgarte puedo convencer a tu padre de que hable con lord Chiba y le plantee esto.
- Mamá te juro que quiero hacerlo, no me importa si Darien nunca puede llegar a quererme, sé que puedo ser una buena esposa para él y sobre todo cuidar de su hermana pequeña.
- Lo sé querida, yo misma he visto cómo has trabajado todos estos años para prepararte para dirigir tu misma un castillo algún día, también sé que lo amas a pesar de que él estaba comprometido y profesaba su afecto a Mina.
- Madre ayúdame por favor.
- Lo hare querida.- Le dijo Ikuko.- Pero sabes que él puede rechazarte.
- Te prometo que tomare su rechazo sin protestar, pero quiero intentarlo.
- Bien, hablare con tu padre, lo convenceré, y de todo corazón hija deseo que seas aceptada.
- Muchas gracias.
- Bien ahora duerme, no te prometo nada hija, pero hare mi mayor esfuerzo.
Al quedarse en el cuarto Serena deseo con todas sus fuerzas que lord Chiba al menos pensara en ella como una buena opción, podía ser una buena esposa, estaba segura de eso, pero todo dependía de lo que el hombre decidiera.
Dejen sus Reviews.
Serena amiga no te entregues en bandeja de plata, jijiji. ¿Qué creen ustedes que dirá Darien? Espero que este capítulo les haya gustado, agradezco mucho todo el apoyo que me han dado y han hecho de esta historia una de sus favoritas, lamento el retraso pero ya me pondré al corriente, con esta y otros trabajos que estoy haciendo, muchos saludos.
