Baje por las escaleras de roble y mármol negro y me dirigi hacia la sala donde usualmente recibíamos a los mensajeros. Alli me encontré con una imagen tan graciosa que tuve que toser levemente para esconder una pequeña risa, y mantener la seriedad. Hermione, con una sonrisa controlada trataba de explicarle al novato mensajero que Dobby es un muy confiable empleado que solo intentaba ofrecerle algo de té al invitado, pero el hombre no le oia, estaba en el suelo, posiblemente había caído de la silla por el susto, y temblaba, palido, observando a la extraña criatura frente a si.
-Señor Page, le ruego que se tranquilice- el tono, ligeramente mordaz, de mi esposa parecio devolverle algo de cordura a aquel hombre, que se paro de inmediato, acomodándose la corbata, pero sin perder de vista a Dobby ni por un segundo- Dobby, gracias por traernos el té, yo me encargare de servir las tazas- su voz fue claramente mas dulce, lo que le gano una disimulada mirada de reproche por parte del mensajero. Comence a caminar hacia ella, cerrando la puerta tras de mi, y de pronto todo sucedió muy rápido, Dobby, que aun no se había sacado esa terrible costumbre impuesta por Lucius se lanzo sobre la tetera al grito de "Dobby asusto al invitado de la Sra. Snape, DOBBY MALO!" dispuesto a tomar la tetera y vaciársela en las manos; a continuación observe, casi en cámara lenta, como Mione daba un paso hacia el, mientras le pedia "Dobby, no! No lo hagas!" mientras Dobby se detenia, contrariado entre acatar la orden o castigarse, logrando que se tambaleara y algo del agua de la tetera cayese sobre la mano extendida de mi castaña, que la retrajo, saltando ágilmente hacia atrás, mientras siseaba por el dolor, sosteniendo su mano contra el pecho.
-Hermione!- me encontré a mi mismo casi gritando, mientras corria a su lado, tomando con delicadeza su mano para observar el daño, mientras Dobby se jalaba con fuerza sus orejas, observándonos con sus enormes ojos empañados de lagrimas chillando entre hipidos cosas que sonaban a "Dobby se ira ahora mismo", "Dobby es un terrible sirviente", "Dobby debería suicidarse por haberle hecho daño a la Sra. Hermione Snape" y "después de todo lo que la Sra. ha hecho por Dobby"- Dobby, calmate y ve a mi despacho y trae las botellas que dicen "Descurainia Sophia" y "Esencia de Dictamo"- el elfo desapareció deshaciéndose en lagrimas, ante el hombre que ya todos habíamos olvidado que estaba allí, en estos momentos abriendo y cerrando la boca como un pez fuera del agua, con los ojos fijos donde segundos antes Dobby había desaparecido. No había pasado mas de treinta segundos cuando éste regreso, con un sonoro "crack" se hallo junto a mi, extendiéndome todo lo que le pedi.
Cure con suavidad la quemadura, y la cubri con un pañuelo de seda negro humedecido en la esencia de dictamo. En todo ese tiempo, Hermione procuro no hacer ni un solo gesto de dolor ante el agonico rostro de culpabilidad del pequeño elfo, y asegurarme a cada instante que "no había sido nada".
Finalmente, tras regresar la calma a la habitación, todos nos sentamos alrededor de la mesa del té
-tengo entendido que trae un mensaje para nosotros, señor…- inquirí, levantando una ceja, al ver que aquel hombre parecía haber quedado mudo. Era obvio que se trataba de un muggle que nunca antes había tenido que traer mensajes a nuestra casa, ni a ningún otro mago o bruja. El se acomodo en su asiento, aun con un ligero temblor y un tic notable en su mejilla.
-Page, Henry Page- balbuceo el hombre, que no debía tener mas de 30, ni menos de 25- a-aquí tiene- me extendió, con manos temblorosas un sobre con el sello Real- p-puedo marcharme ya?- asentí, ante su tono de suplica, y lo vi casi correr hacia la puerta principal mascullando algo que sono como "nunca, nunca mas". Oi el ruido del motor de un coche frente a la casa, acelerando a mas no poder y alejándose. La sonora carcajada de mi esposa hizo que me girara a verla, ella apoyo su rostro contra mi hombro, impidiéndome verle el rostro, mientras su cuerpo temblaba a causa de la risa ahogada, segundos mas tarde me encontré a mi mismo riendo junto a ella, ¿Por qué habrían enviado a ese pobre hombre a traer el recado? Usualmente enviaban a alguien que pudiese manejar la situación. Los anteriores mensajeros, aunque sorprendidos y levemente desconfiados, habían mantenido la cordura frente al elfo domestico que les servia tan amablemente el té.
Oooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo oooooooooooO
"Dobby tendrá que juntar sus cosas. Dobby ya no es digno de servir a la Sra. y al Sr. Snape. Dobby daño a la Sra. ¡despues de todo lo que ella hizo por Dobby!". El pequeño elfo juntaba sus cosas, sollozando con mas fuerza al notar la gran cantidad de ropa que tenia para guardar en su maleta "toda esta ropa…¡todo gracias a los señores Snape a los que Dobby tan mal ha pagado!" Ahogo sus chillidos con su propia mano, mientras recordaba como la familia Snape había aparecido en su vida.
oOo
El señorito Lucius Malfoy había hecho que todos los elfos de la casa formaran una hilera, había dicho que una amiga suya vendría a llevarse a uno de nosotros para atender su mansión, que, como favor, le había pedido que le vendiera a uno de nosotros, asi que nos amenazo y nos ordeno que nos comportásemos. A Dobby no le gustaba que dijeran que lo iban a vender, como si fuera un trapo. Ninguno tenia expectativas de nada, porque si era amiga del joven amo, seguramente no seria muy amable tampoco. Al poco tiempo llego una dama joven y muy elegante, acompañada por un chico, que Dobby alguna vez había visto al ir a Hogwarts a llevarle algo al señorito Malfoy, vestido también muy elegantemente. Tras discutir la suma y que ella le entregara una bolsa de cuero en la que se oia el tintinear del dinero, y que el joven amo le entregara un contrato de propiedad, firmado por su padre, ella se acerco y nos observo de uno en uno. Algunos le devolvimos la mirada con curiosidad, ya que ella parecía estar evaluándonos, como si no le diésemos todos lo mismo. Al llegar a Dobby, la señorita me dio una mirada calida y me sonrio ¡Dobby no lo podía creer! "como te llamas?" pregunto, y su voz no fue para nada autoritaria, fue muy cortes, como si hablara con un igual ¡Dobby no pudo evitar que se le llenaran los ojos de lagrimas al decirle su nombre! Entonces ella sonrio, encantada y dijo que se llevaría a Dobby a trabajar a su casa, y con amabilidad le tendio la mano a Dobby, mientras con la otra se asía del brazo del chico de cabellos azabaches y desaparecia para aparecerse en la soleada y para nada tenebrosa Mansion Snape.
Alli, ella le dijo a Dobby que tomase asiento ¡que tomase asiento! Nunca nadie le había pedido a Dobby que se sentase, Dobby supo entonces que nunca había conocido a un mago o una bruja mas bondadosa que la Señorita que lo trataba como a un igual. Ella se asusto cuando Dobby no pudo contener su emoción y gratitud, y lloro y agradeció mientras tomaba asiento. Fue entonces cuando la Señorita se presento, diciéndole a Dobby que se llamaba Hermione y también presento a el señorito amigo de Lucius Malfoy, dijo que el se llamaba Severus Snape y era su esposo. Dobby estaba muy sorprendido, claro que si, eran tan jóvenes, pero Dobby creyo prudente guardar silencio; la Sra. Hermione Snape siguió hablando, con su mano entrelazada a la del Sr. Severus Snape, dijo que necesitaban alguien que se hiciera cargo de la casa, Dobby, naturalmente, aseguro que el seria muy obediente, pero entonces el Sr. Le hablo a Dobby por primera vez, dijo: "tu no quieres servir, verdad, Dobby? quieres ser libre?" Dobby se asusto mucho, una vez el señorito Malfoy había oído a Dobby decirle a otro elfo que quería ser libre y recibio un castigo muy muy severo que Dobby casi no había podido resistir. La Sra. vio el miedo en los ojos de Dobby y con voz dulce prometió que nada malo sucedería si decía la verdad, asi que Dobby dijo que quería, desde que tenia memoria, ser un elfo libre y los señores sonrieron e hicieron aparecer una caja verde con un moño plateado frente a Dobby, y dijeron que la abriese, Dobby obedeció y ¡casi muere de la emoción! Adentro, perfectamente doblada, había una túnica de bonito color verde a la medida justa, Dobby se vistió con ella a toda prisa, sin poder evitar llorar y agradecerles a los señores, Dobby nunca había conocido a nadie tan bondadoso ni bueno como los señores Snape.
Luego, los señores hicieron aparecer un contrato que le entregaron a Dobby, dijeron que Dobby podía elegir si quería trabajar, y que ellos pagarían bien a Dobby.
oOo
El solo recuerdo de el dia en que Dobby fue liberado y se le dio un trabajo y se le trato con tanta bondad hace que el corazón de Dobby lata a toda velocidad. Los señores, junto a la Sra. Eileen Snape lo trataban como si fuera de la familia y se interesaban por la comodidad de Dobby. Dobby nunca encontraría un trabajo asi, ¡Dobby duda incluso que alguien mas le de trabajo!
-que, en el nombre de Merlin y Morgana, estas haciendo, pequeño?- Dobby giro sobre si, para ver a la Sra. Hermione Granger mirarlo con calidez, a pesar del tono severo de su voz- A donde crees que vas?-.
-Dobby no es digno de servir a tan grandes magos y personas, Dobby se ira para no volver a causar daño- Dobby enjugo sus lagrimas- ¡Dobby lo siente tanto, Sra. Hermione Snape!-.
-Shhh tranquilo, Dobby. Mira, nadie te esta echando, personalmente, creo que deberías quedarte. Te necesito aquí, sabes? Nunca encontraría a un mejor ni mas dedicado empleado, ni a un amigo como tu. No estamos enojados contigo- Dobby no puede creer lo que esta oyendo.
-¡Dobby nunca conoció a alguien tan bueno, tan gentil, tan maravilloso como la Sra.!- Dobby no pudo evitar dejar escapar un chillido de gratitud, y la Sra. le alcanzo un pañuelo para las lagrimas que caian de los ojos de Dobby.
-Solo recuerda, Dobby, nosotros podemos haberte dado una prenda y haberte liberado, pero no seras realmente libre hasta que tu mente lo sea. Tienes que dejar atrás el pasado, y eso incluye lo de auto-castigarte, de acuerdo?-Dobby asintió con efusividad, y la Sra. le regalo una brillante sonrisa antes de salir de la habitación tan silenciosamente como había entrado. Dobby tuvo que correr hacia la puerta para verla alejarse por el corredor.
-Dobby se quedara, Sra.! Dobby se quedara mientras pueda serle útil a los Señores! Dobby servirá con todo su corazón!- cuando Dobby perdió de vista a la Señora, entro a deshacer su maleta, para permanecer en su hogar.
Oooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo oooooooooooO
Continuara….
Uffff este capitulo si que me costo! Dobby tiene esa forma de hablar en tercera persona y decir "Dobby, Dobby" a cada rato que me marea intentar imitarla jaja
Espero que les guste el capitulo n.n
Espero sus comentarios :)
Saludos!
R.G. Aimer
