¡Buenas noches! ¿Cómo están? Si, lo se, llevo un dia de retraso, pero ¡aquí esta! Espero que lo disfruten :)

El silencio inundo la habitación, Bellatrix, que hasta ahora había estado intentando hacer una especie de extraño moño con una cinta, la dejo caer en el sofá, concentrándose en la gravedad del asunto.

-Bueno, esto… del algún modo era lo esperable, ¿verdad?- la voz de mi esposa sonó monocorde, rasgando el silencio tenso- Ahora hay que pensar el curso de acción a seguir-

-¿estás loca? No hay nada que pensar, yo… no soy buena para Lucius. Lo lógico es que el acate las decisiones de su familia, sino, lo desheredaran. Lo entiendo y lo acepto- Narcissa sorbió por la nariz, pero mantuvo la compostura. Sin embargo, el rubio exploto inesperadamente.

-¿de verdad?, ¿lo entiendes? Porque yo no, ¡no lo entiendo ni lo acepto, Cissy! ¿Me desheredaran? ¡Bien! ¿Para qué quiero mi herencia, si no te tendré conmigo?- se detuvo, al ver las lagrimas bajar por las mejillas de su novia. Limpio los rastros salinos de sus mejillas con sus dedos, cariñosamente, mientras continuaba hablando, ahora más calmado- aunque me temo, querida, que no tengo nada que ofrecerte- mi amigo sonó derrotado.

-¿Quién iba a pensar que algún día oiría a un Malfoy desdeñar su fortuna y apellido? Increíble- el tono jocoso de Mione se ganó una mirada envenenada por parte de Lucius, ella levanto las manos, en un gesto pensado para tranquilizarle- tranquilo, que si me matas con la mirada, no te enteraras de la solución que tengo pensada para ti- mi castaña sonrió al ver la mirada atónita de la pareja.

-crees que tienes una solución para esto?- el tono de nuestro amigo fue de insultante incredulidad.

-tu falta de fe en mi me ofende, Malfoy- pretendió estar ofendida, pero luego sonrió- de hecho es un plan bastante sencillo-.

-ilumíname- el enarco una ceja, mientras se sentaba junto a Narcissa, que miraba atentamente a mi esposa.

-toma tu lugar junto a la Reina, hace siglos tu familia también trabajaba protegiendo a la corona. Asume la responsabilidad y brinda una disculpa pública en nombre de tus antepasados. Nosotros te respaldaremos, ¿verdad, Sev?- yo sonreí, atrayendo a mi brillante esposa hacia mí, abrazándola, antes de asentir- nadie podrá culparte de traición, fue un antepasado tuyo, y no tu el que cometió el error. Tu serás el hijo prodigo que regresa devoto y ansioso por proteger a su reina. Te aseguro que Su Majestad no les dejara sin nada, y será cuestión de tiempo para que amases tu propia fortuna. Poder, riqueza, honor y la posibilidad de casarte con la mujer a la que amas, ¿Qué mas puedes pedir?- nuestros amigos se miraron, con ojos brillantes, esperanzados.

-¿crees que lograras que nos acepten allí?-

-estoy segura- reafirmó mi castaña, antes de que Lucius y Narcissa se lanzaran sobre nosotros en un acto poco propio de ellos, generalmente reservados.

-¡sois los mejores amigos, la mejor familia que podríamos tener!- exclamo la sollozante rubia. Bella no tardo más que unos segundos antes de lanzarse a unirse al abrazo grupal, feliz de que todo pareciese poder resolverse para su hermana.

Al final todos nos marchamos a clases, excepto Hermione que decidió ir a hablar con la Reina, en persona, sobre la situación de los Malfoy. A pesar de que quise acompañarla, ella insistió en que me quedara y fuese a clases, no quería que siguiera perdiéndome "experiencias propias de la edad". Derrotado, me encamine hacia mi clase de herbología junto a Lucius y Narcissa, mientras Bellatrix, al estar en un curso más avanzado, se encaminaba hacia el aula de pociones, acomodándose nerviosamente el cabello bajo el grueso listón verde que hoy lucia. Ella actuaba extraño, pero lo deje pasar. Ella es extraña, simplemente.

Oooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo oooooooooooO

Me limpie las cenizas con desgano, mientras observaba mi reloj, aun tenía tiempo para llegar a clases de Historia de la Magia. Estaba cansada, y bastante ofuscada, me perdí todas las materias, excepto Historia de la Magia, hablando con la Reina y su consejo acerca de Lucius. No es que hubiese recibido una total negativa, pero me habían dejado en claro que lo relegarían a tareas irrelevantes y tendría que ir recuperando a paso lento la confianza de la Corona. Esperaba que este Malfoy fuese más paciente que sus antepasados.

Caminaba hacia el salón que me correspondía cuando vi a Bella en el concurrido pasillo, planeaba acercarme a hablarle cuando note que llevaba un pergamino cuidadosamente doblado en su mano y miraba nerviosamente la esquina opuesta del pasillo "la carta", pensé, decidiendo, inconscientemente, quedarme como espectadora.

Mi sorpresa fue grande al ver a Remus Lupin caminar a paso distraído, sumergido en la lectura, y a Bella, acercándose por detrás de él, disimuladamente, y haciendo levitar la carta, hasta que ésta se introdujo limpiamente, sin que el chico lo notara, en su mochila.

Continuara…

Bueno, eso es todo por hoy, al menos. Y de paso, quería dejarles este link: ravengwyllaimer . blogspot . com . ar/ que es mi nuevo blog donde estoy subiendo algunos contenidos de los que me gustaría conocer su opinión, por supuesto.

Bueno, ahora si, ¡me despido!

¡Besos!

R. G. Aimer