Sailor Moon no me pertenece.

Novia Rechazada.

La llegada de la primavera y alguien más.

Castillo Tsukino.

- ¿Querido?- Lady Ikuko busco a su marido en los patios de entrenamiento, por fin lo encontró hablando con un grupo de tres jóvenes caballeros.- ¿Esposo podemos hablar?

- Claro, nos vemos después chicos.- El lord se volvió hacia su mujer, vio que ella tenía un papel en las manos.- ¿Llego algún mensaje importante?

- Uno de muchísima importancia mi querido.- La mujer se acercó a su esposo.- Hace semanas que me escribo con Serena, pero esta última carta me tiene muy contenta.

- ¿Dice algo muy importante?

- Recuerdas que hablamos hace algunas semanas atrás de que la posición de Serena puede estar en riesgo en ese castillo.

- Lo recuerdo. . . Dime mi amor qué cuenta nuestra hija.

- Pues lo que ella me dice el matrimonio ha sido consumado durante el invierno.- Murmuro la mujer sonrojándose poco a poco.- Y con mucha frecuencia mi amor.

- Bueno eso. . . Eso. . . Me alegra.- Dijo con dificultad el hombre.- ¿Crees que eso signifique un entendimiento entre los dos?

- Oh mi amor. . .- La mujer rio.- Yo creo que es mucho más que un entendimiento.

- Lo entiendo.- El hombre tosió un poco.- Dime una cosa. . . ¿Ha habido noticias de Mina?

- No mi amor, y eso me tiene muy preocupada, le escribí hace semanas pero creo que el mensaje nunca llego.

- Tal vez no te contesto.

- Como sea esposo tengo un terrible presentimiento.

- Y tu nunca te equivocas.- Kenji abrazo a su esposa.- Cuéntame mi amor.

- ¿Crees que Mina puede desviar su camino e ir primero a casa de Serena?

- Enviare a algunos de mis hombres a averiguar si ya están en camino.- Murmuro el lord.- Ya sea hacia aquí o hacia la casa de Serena.

- Es lo mejor mi amor.

- Enviare a mis mejores hombres inmediatamente.

Castillo Chiba.

Cuando sintió que tocaban la puerta del solar Darien dio la autorización para que entraran, era su hermana que al verlo sonrió, como siempre iba seguida por aquel perro, es que Zafiro nunca se separaba de ella, lo cual era bueno.

- ¿Necesitas algo pequeña?

- ¿Puedo hacerte una pregunta?

- Claro, ven siéntate aquí.

- Si.- La niña se sentó muy educadamente en la silla que su hermano mayor le indico.- Primero debes prometerme algo.

- ¿Qué, qué?- Eso no le gusto, Chibi Chibi había aprendido de Serena a hacerle esa proposición cuando se trataba de alguna extraña pregunta, de todos modos la insto a hablar.- Bien. . . Te lo prometo.

- ¿De donde vienen los bebés hermanos?

- ¿Chibi chibi estas segura de que tienes cinco años?- Fue lo único que se le ocurrió preguntar.- ¿De dónde sacaste esa pregunta?

- Ayer en la noche Serena asistió un parto.- Respondió la niña.- Pero no me dejo entrar con ella a la cabaña donde estaba dando a luz la mujer, cuando pude entrar ya había un bebé ahí.

- Entiendo. . . ¿Por qué me estas preguntando esto a mi y no a Serena?

- Se lo pregunte a ella pero. . .

- ¿Pero qué?

- Se puso muy roja. . . Roja como lo tomates hermano, y comenzó a balbucear cosas que no entendí.

- Mira pequeña.- Se acercó su hermana.- Este. . . Este tema es de. . .

- Ya sé.- Lo interrumpió Chibi Chibi.- Es un tema de adultos.

- Exacto.- Era su salvavidas perfecto, pero algo no lo complació.- ¿Temas de adultos?

- Serena me dijo que hay temas que solo deben ser hablado por adultos, y que yo todavía soy una niña pequeña.

- Mmm. . . ¿Qué querías saber cuándo ella te dijo eso?

- Yo le quería preguntar. . .- La niña de pronto cayo.- ¿No te vas a enfadar verdad?

- No cariño.- De todos modos su hermana ya lo había sorprendido.- Dime que le preguntaste a Serena.

- Le pregunte por qué a veces se encerraba en el cuarto contigo. . .

Respiro hondo, muy hondo, su hermana con cada nueva pregunta le quitaba un día más de vida, dentro de poco se sentiría como un anciano, miro a su hermana, no tenía idea que iba decirle.

- Serena me dijo que me iba a explicar eso cuando fuera una muchacha.

Su esposa ciertamente aliviaba un poco su estrés con aquella niña, además no podía enfadarse con su hermana menor, hace mucho tiempo atrás Artemis le había dicho que la niña era propensa a hacer preguntas de ese tipo.

- ¿Ya me puedo ir hermano? Le prometí a Zafiro que lo llevaría a buscar comida.

- Si puedes irte.

Darien espero hasta que su hermana cerrara la puerta, cada día Chibi Chibi lo sorprendió, y tenia que reconocer que esperaba ansioso todos los días alguna pregunta rara de parte de su hermana.

Salió del solar con la sola idea de interrogar a su esposa, tenía curiosidad por saber que era lo que Serena había intentado decirle a su hermana, como la noche anterior su esposa había asistido a un parto supuso que aun seguía descansando en el cuarto.

Entro en silencio esperando no despertarla, pero ella ya estaba en pie, era media mañana, había querido que su esposa durmiera más.

- Creí que descansarías más.

- Me desperté hace unos minutos.- Serena tenia el cabello suelto, estaba sentada frente al tocador.

- Chibi Chibi estuvo conmigo hace poco tiempo.

- Oh no. . .- Serena lo miro a los ojos.- ¿Te pregunto acerca de dónde. . .?

- ¿, , , Vienen lo bebés?- Concluyo por ella.- Si lo hiso y con mucha valentía a decir verdad.

- Lo siento Darien, supuse que ella no iría contigo.- Serena lo miro avergonzada.- Hablare con ella lo prometo.

- No tienes que preocuparte.- Se le acerco y puso sus manos en los hombros de su mujer.- La curiosidad de Chibi Chibi es algo que nunca podremos detener, solo tendremos que armarnos de valor para hacerle frente a sus preguntas.

- Gracias.

- No tienes que darlas, haces un gran trabajo cuidando y criando a esa niña loca. . .

- No le digas loca Darien.

- Tienes que admitir que hace preguntas muy avanzadas para su edad.

- Ella solo se deja llevar por lo que ve y lo que escucha.

- Pues es evidente que ve y escucha más de la cuenta.- Darien la puso de pie.- ¿No crees que deberías descansar más?

- Estoy bien. . . De verdad.

- Pero de todas formas te noto cansada, el parto fue prolongado y tu no te separaste de la criada en toda la noche.

- ¿No te importo que no estuviese contigo anoche?- Le pregunto, dado que el parto se había extendido hasta la mitad de la noche, y su marido rugía cada que no estaba con él en la cama.

- Sucede que planeo que vuelvas a la cama con conmigo, servirá para que descanses.

- Si Darien.- Serena le sonrió y más aún cuando su esposo la tomo en sus brazos y la llevo hasta la cama.- ¿Has puesto la tranca?. . . Ya sabes Chibi Chibi. . .

- Esa pequeña es demasiado escurridiza.

- Si.

- Pues sucede dulce esposa que ya pue la tranca y la niña me dijo que iria con Zafiro a buscatle comida.

- Entonces. . .- Serena tomo el rostro de su esposo entre sus manos ¿Qué esperas marido?

- Serena. . .

- ¿Para qué quieres que cierre los ojos Andrew?- Lita estaba en el salón hablando con su ahora prometido.

- ¡Quieres hacerme caso por todos los cielos!

- Bien.- La castaña cerró sus ojos.

- Solo ábrelos cuando yo te diga.- Andrew se revolvió su ropa buscando lo que necesitaba.

Había esperado largos días por aquello, cuando por fin se lo habían entregado en sus propias manos se había puesto feliz, inmediatamente fue en busca de su amada futura esposa.

- Bien ahora puedes abrirlos.

- Si. . .- Lita abrió sus ojos y se quedo maravillada al ver que delante de ella Andrew le estaba ofreciendo un anillo.- Andrew.

- Es para ti mi amor, un símbolo de lo mucho que te amo.

- Andrew no debiste. . .

- Silencio.- El rubio tomo la mano de su mujer y deslizo el anillo por el dedo de ella.- Te queda perfecto.

- Es hermoso.

- Por cierto ya he hablado con Darien, no servirás más como criada en esta casa.

- Pero lady Serena. . .

- Sé que le has tomado mucho cariño a Serena, pero fue ella quien me insto a hablar con Darien.

- ¿Qué hare ahora entonces?

- Desde ahora lo único que puedes hacer es hacerle compañía a Serena, pero no estas en obligación de hacer labores.

- Entiendo.

- Quiero que nos casemos cuando llegue Neflyte, lo cual será pronto.

- ¿Qué tan pronto?

- Las noticias dicen que llegara con el rey, y que este vendrá para el verano.

- Ya veo.

- Tiempo más que suficiente para organizar todo.

- Si mi amor.- Lita lo abrazo con fuerza.- Te amo tanto.

Por la tarde Darien se reunió con su mejor amigo para comenzar los trabajos de la primera, era hora de comenzar a trabajar para seguir manteniendo su feudo como uno de los mejores de la región.

- Me dijeron que me estaban buscando.- Andrew se reunió con él en los establos.

- Quiero que vayamos a inspeccionar las tierras del arroyo, creo que pueden ser muy buenas para aumentar las cosechas.

- Me parece bien.

- Además necesito que averigües algo muy importante.- Darien miro a su amigo directo a los ojos.- ¿Has vuelto a saber algo de aquel sujeto que buscaba a Serena en la aldea?

- Pues no, todo parece indicar que era un viajero. . .

- Que obviamente conocía a mi mujer.- Gruño molesto.- Si sabes algo. . .

- Te lo comunicare, no te preocupes.

- Si lo veo lo mato.

- Por favor. . .- Andrew evito reir.- ¿Aun no te das cuentas?

- ¿Cuenta de qué?- Miro al rubio confundido.

- Vámonos. . .- Andrew se acercó a donde estaba su caballo.- Si no partimos ahora regresaremos muy tarde.

- Lo sé.

El rubio no agrego nada más de modo que subió a su caballo, ya había pasado bastante tiempo, pero tenía que aceptar que había albergado las esperanzas de que Darien notase lo que estaba pasándole, así que supuso que tendría que darle más tiempo.

- Es un alivio saber que tras el invierno hubieron pocas muertes.- Serena estaba en la mesa junto con Lita, Artemis y Luna.

- Dos hombres de avanzada edad mi lady.- Comento el canoso administrador.- Un cifra que usted lucho mucho por reducir.

- Eso es cierto.- Murmuro Luna, su esposa.- Usted mi lady siempre estuvo muy preocupada por todos los del castillo y la aldea.

- Es el pueblo de mi marido, por lo tanto mi pueblo, y debo velar por ellos.

- Y todos nosotros estamos muy contentos de que usted este aquí.- Le dijo Artemis..- Mejor lady no podemos tener.

- Hay algo que yo tengo que decirles. . .- La rubia respiro hondo.- Es posible que recibamos la visita de mi hermana Mina y su esposa, no sé mucho sobre cuantas personas sean.

- Hare los arreglos mi lady.- Hablo Luna.

- Artemis yo. . .- Miro al hombre.- Preferiría que aún no le dijese nada a mi marido, eta visita aun no es confirmada, e posible que no se efectué.

- No se preocupe mi lady, lord Darien siempre deja ese tipo de cosas a Luna y a mi.

- Muchas gracias.- Serena se levantó.- ¿Lita donde esta Chibi Chibi?

- Jugando en los patios son zafiro mi lady.

-Iré con ella, nos vemos luego.

- ¿Lita tu sabes a que viene la hermana de lady Serena?- Pregunto Luna.- ¿Ea mujer no era la primera prometida de Darien?

- Si es ella, y lady Serena esta muy nerviosa por ella, dice que vendrá a visitarla para saber como esta y esas cosas.

- Pero si ella ya esta cada. . .- Hablo Artemis.- ¿No creen que viene a hacer algun tipo de daño?

- Lady Serena esta muy afectada por todo esto, incluso le escribió a sus padres para tratar de evitar la visita de su hermana.

- Por eso dijo aquello de que la visita no era algo seguro.- Comento la mujer mayor.

- ¿Qué sucederá con Darien cuando esa mujer llegue aquí?

- Oh señor Artemis es algo que ha atormentado la mente de lady Serena desde que recibió la carta de su hermana.

- Pobre de nuestra lady.- Dijeron Artemis y su esposa al mismo tiempo.

- Serena se ve muy contenta.- Murmuro Andrew.- Y tu también pareces más tranquilo y contento.

- Mi mujer me ha hecho un gran bien.- Admitió Darien mientras cabalgaban.- Serena es una buena esposa.

- La mejor que pudiste llegar a tener.

El lord comenzó a recordar lo mucho que Serena había hecho no solo por él y por su hermana sino que también por todos los habitantes de sus tierras, además había estado cerca suyo en todos los sentidos, muchas veces y a pesar de su evidente cansancio ella había respondido a sus caricias, había susurrado su nombre en medio de la pasión.

- Tienes razón.- Dijo él finalmente.- Serena es la mujer para mi.

- Por cierto Lita y yo nos casaremos al comienzo del verano.

- Muchas felicidades entonces.

- Quiero que sea una hermosa fiesta, Lita se merece lo mejor.

- ¿La amas mucho verdad?

- Ella lo es todo para mi.

- ¿Andrew como supiste que la amabas?

- ¿De verdad quieres saberlo?- Le pregunto.- Tiene algo que ver Serena en todo esto.

- No, pero me cuesta creer que con lo mujeriego que eras antes de volver aquí ahora solo tengas una mujer.

- Cuando volvimos para que tomaras posesión de tu feudo y la vi por primera vez ya ninguna otra mujer me importo, todo lo que podía hacer era pensar en ella, en estar cerca, no soportaba verla cerca de otro hombre, no quería que ningún otro la mirara.

- Pero nunca mostraste estar molesto por algo así.

- Porque a diferencia de lo que tu haces, yo supe desde el primer momento que la amaba.

- ¿A diferencia de mi? No te entiendo.

- Darien hazme caso piensa en lo que sientes por Serena y mientras antes sea mejor.- Andrew cabalgo más rápido.

- ¿Lo que siento por Serena?- Murmuro muy bajo.

¿Qué es lo que siento por Serena? Aquella pregunta retumbo en su mente, lo cierto era que esa misma pregunta se la había hecho hace ya algunas emanas atrás, una mañana cuando había despertado al amanecer, Serena estaba acurrucada a su lado, uno de sus brazos pasaba sobre él, en ese momento lo único que podía pensar era en la tranquilidad que ella le había dado, en lo contento que estaba con ella en sus brazos.

- ¡No te quedes atrás!- El grito de Andrew lo saco de sus pensamientos.

De modo que perdió el hilo de lo que tenia en la mente, sujeto con fuerza las riendas de u caballo y acorto la distancia que lo separaba de Andrew, ya tendría tiempo para analizar lo que sentía por Serena.

- Serena es hermoso.- Chibi Chibi miraba el hermoso vestido que le estaban mostrando.

- Ahora que el invierno termino debemos usar ropa más ligera, con el calor que hace no puedes cargar ropa abrigadora.

- Lo sé Serena.

- Toma pequeña.- Le sonrió.- Póntelo, Darien no tardará en llegar y quiero que te vea muy hermosa.

- Si.- La niña se cambio rápidamente de ropa.

- Ahora ven, voy a peinarte.

- Si Serena.

Ya era muy tarde, aunque aun el sol no se escondía, estaba por hacerlo, Darien entro en el castillo, habia sido una gran labor, pero estaba cansado y con hambre, bajo de su caballo y un chico de trece años fue para tomar su su caballo y llevarlo a los establos, tras despedirse el chico entro en el castillo.

- ¡Hermano!- Chibi Chibi iba corriendo hacia él.- Mira Serena me hiso un nuevo vestido.

- Estas preciosa hermana.- Le sonrió a la pequeña, ella estaba dando una vuelta, obviamente mostrándole su nuevo vestido.- Una hermosa niña.

- Gracias hermano.

- Dime pequeña. . . ¿Dónde esta Serena?- Miro en todas direcciones.

- Aquí Darien.- Serena apareció, al parecer ella también lucia un nuevo vestido.

- Estas hermosa esposa.

- Gracias marido.

- Ire a mostrarle a Zafiro mi nuevo vestido.- La niña se fue, dejándolos a ambos solos.

- ¿Tienes hambres?- Le pregunto Serena.- La cena será servida prontamente.

- Pues si tengo hambre.

- ¿Fue productivo tu paseo?

- Si, tengo muchos planes, creo que podremos aumentar las cosechas para la próxima temporada.

- Me alegra mucho.- Serena iba a volverse, tenía que hacer algunas cosas aun.

- ¿A dónde crees que vas?- Darien la abrazo.- ¿Es un nuevo vestido?

- Si.- Admitió realmente sorprendida, no había esperado que él no notase.- Es un vestido para la temporada de calor.

- Oye. . .- Darien comenzó a besarla.- Serena. . .

- Alguien puede vernos. . .- Trato de detenerlo.

- Al diablo con los demás, eres mi mujer, y tengo el derecho de besarte donde yo quiera.- La estrecho contra suyo.- Mi mujer.

- Si. . .- Le entrego sus labios, últimamente ansiaba con mayor frecuencia los besos de su esposo, estaba perdiendo el juicio por su esposa.

Estaba realmente asustada por la visita de Mina, estaba asegura de que Darien prácticamente se olvidaría de ella, necesitaba cada segundo con su esposo, ahora que estaban en relativa paz lo único que le hacia sentirse tranquila era estar en brazos de su esposo.

- Serena. . .- Darien le tomo por encima de la falda una de sus piernas.- Ven preciosa, ven al cuarto conmigo. . . La cena puede esperar.

- Si. . .- Ella sonrió.- Vamos. . .

Castillo Tsukino.

- ¿Qué dicen marido?- Lady Ikuko miro a su esposo.- ¿Hay alguna novedad?

- Llegaron hasta el cruce de los tres caminos, por lo que pudieron averiguar entre las casas que ahí hay es que ninguna comitiva bajo el nombre Kou ha pasado.

- Oh mi amor tengo un mal presentimiento.

- Yo también esposa.- Le dijo lord Tsukino.- Por eso envié a dos de mis jinetas más rápidos, ellos llegaran hasta el cruce de la región.

- ¿Es ese cruce que conecta con el camino que da hasta el castillo de Darien?

- Si mi amor, si lo que crees es cierto, Mina quizá haya cambiado de plan y quiera ir a casa de Serena antes de llegar aquí.

- ¿Qué hice mal esposo? ¿Qué hice para que sucediese todo esto?

- Nada esposa, tú no hiciste nada, no fue tu responsabilidad que Mina se enamorase de aquel Kou y menos que Serena haya decidido casarse y enfrentar aquella extraña situación con Darien.

- Pero yo. . .

- No esposa, no sigas, solo te harás daño innecesariamente.

- Si esposo.

- Ahora todo lo que tenemos que haces es esperar y ver que ocurre.

- Si marido.

Castillo Chiba.

Serena trataba de vestirse lo más rápido posible, se habían retrasado para la cena, se volvió para ver a su marido, Darien estaba sentado detrás de ella, le sonreía de buena gana, de modo que ella solo pudo hacer lo mismo.

- Vístete Darien.- Le Dijo después cuando fue consciente de que los minutos pasaban.

- ¿Es una orden esposa?

- Vamos a llegar tarde esposo, y todos nos van a quedar mirando raro.

- Deja a esos chismosos.- Darien la abrazo.- Pero como me convences con tanta rapidez hare lo que me pides, me vestiré.

Su marido tuvo el descaro de salir de la cama completamente desnudo, a pesar de que ella ya estaba acostumbrada a verlo de esa forma, cuando estaban solos en el cuarto u esposa era libra de andar como quisiera, de todos modos no pudo evitar sonrojarse, iba a decirle que se cubriera pero nada salió de su boca, no podía hablar, la sola imagen de verlo así le gustaba y mucho.

- ¿Ya estas lista esposa?- Le pregunto Darien momentos después.

- Si.- Ella termino por sujetar uno de los lazos que le ayudaban a dar cintura a su vestido.-Bajemos.

A penas aparecieron en el salón varias miradas chismosas se posaron sobre ellos, incluso si ponía atención podía hasta escuchar los comentarios, se sentía muy avergonzada, pero a la vez feliz, ya que durante el invierno ella y Darien habían alcanzo una buena relación, su esposo la tomaba en cuenta en algunas decisiones sobre el feudo, le consultaba sobre muchos otros temas también, todo le indicaba que Darien estaba confiando en ella y que respetaba lo que tuviese que decir, ya que varias de sus ideas habían sido ejecutadas, como por ejemplo la construcción de una cabaña especial para que ella y las otras mujeres que habían aprendido del arte de las curaciones pudiesen atender a la gente.

- Toma asiento Serena.- Darien le ofreció una silla.- Por favor que sirvan la cena.

- Buenas noches Serena.- Le hablo Andrew.

- Buenas noches.- Saludo ella y para su alegría vio a Lita sentada también en la mesa.- Buenas noches Lita.

- Buenas noches mi lady. . .

- Lita por favor, pronto serás la esposa de Andrew, somos amigas ahora, puedes llamarme por mi nombre.

- Si mi. . .

- Lita. . .- La interrumpio ella.

- Si Serena.- La castaña le sonrio.

- Vamos a comer.- Darien hiso una seña y las criadas entraron al salón cargando la comida y la bebida.

- ¿Serena por qué tardaste tanto?- Chibi Chibi la miraba.- Yo iba a subir a buscarte cuando te vi venir.

- Yo. . .- ¿Era idea suya o sus mejillas estaban subiendo de temperatura.- Me retrase por que tenia que terminar de cocer pequeña.

- ¿Y tú donde estabas hermano?- Volvió a preguntar la niña

- ¿Eh?- Darien que había aprovecha que Serena estaba hablando con su hermana para beber un trago de cerveza se atraganto, tras toser un poco se recuperó.- Yo subí a verificar algunas cosas al solar. . .

Ambas respuesta parecieron tranquilizar a la pequeña, de modo que el resto de la cena transcurrió con tranquilidad, la curiosidad incomoda de su hermana fue contrarrestada por Serena, cada que la niña iba a hacer alguna pregunta que todos sabían que sería extraña la lady le preguntaba cosas sobre Zafiro, así que cuando la pequeña se canso de hablar los adultos comenzaron a hacer comentario sobre la futura boda.

- De modo que será en verano.- Concluyo Serena.- Me parece un hermosa temporada.

- Aprovecharemos el buen clima.- Le dijo Andrew.

- Lita ya tienes ideas para tu vestido de novia.

- Aun no mi. . . Quiero decir Serena.

- Quiero ayudarte.

- Oh gracias Serena.

- Mañana mismo comenzaremos a ver qué tipo de vestido podemos hacer.

Andrew sonrió ante la amistad que había entre su mujer y Serena, apreciaba de todo corazón que la rubia fuera a ayudar a Lita, como ella había crecido sin madre y solo bajo la protección de Luna no tenía muchas mujeres con quien hablar de lo detalles de la boda.

- Podemos ir a la aldea a ver telas. . .

- Nada de eso esposa.- Darien interrumpió por primera vez aquella conversación.- Con la llegada de la primavera los comerciantes de tela y otras cosas abundan por estos lugares, solo tienes que esperar un una fila de a los menos cinco comerciantes diferentes llegaran aquí a las puertas del castillo.

- ¿Eso es cierto?- Serena recordaba que su padre solía encargar las telas a petición de su madre en la corte, pocas veces los comerciantes iban a su casa.- Bueno entonces eso seria muy bueno.

- Verás que lo comerciantes traen muy buenas telas.

- Si Darien.

- Serena ya tengo sueño.- Dijo Chibi Chibi al rato después.

- Bien, vamos pequeña.

- Buenas noches a todos.- La niña salto de la silla hasta el suelo.

- Que tengan buena noche.- Serena se levanto pero cuando iba a caminar Darien la detuvo tomando su mano.

- No tardes esposa, te espero en el cuarto.

- Si Darien.- Serena fue al encuentro de la niña, quien ya estaba en la salida del salón.

- Mi amor.- Darien oyo la voz de Andrew quien se dirigía a su mujer.- A la hora de compras las telas no dudes en comprar todo lo que quieras.

- Pero. . .

- Nada de peros, tendrás todo el dinero que quieras para hacer tus compras.

- Si Andrew.

- Por lo visto Lita siempre te hace caso.- Murmuro Darien.

- Ella siempre quiere agradarme.- Comento el rubio.- Pero no creas que no discute conmigo, cuando lo hace se enfada y mucho.

- ¡Andrew!- Lita le dio un codazo.

- Lo siento mi amor, pero no te preocupes, Darien es de confianza.

- Lo sé pero me haces ver como una regañona. . .

- Tranquila Lita.- Intervino Darien.- Serena hace lo mismo conmigo, algunas veces concuerda conmigo, otras discute.

- Todas las mujeres somos así mi lord.

- Tienes razón. Miro a la castaña.- Preferiría que desde ahora me llamases por mi nombre, eres la mujer de mi mejor amigo y compañero de batallas, además ya no eres una criada en esta casa.

- Lo intentare. . . Darien.

- Bien yo también me retiro que tengan buena noche.- Darien se levantó.

-. . . Y el valeroso caballero protector de la princesa de la luna le ofreció una hermosa flor como regalo.- Concluyo Serena su historia de aquella noche.

- ¿El caballero ama mucho a la princesa de la luna verdad Serena?

- Si pequeña, la quiere mucho, por esa la cuida y protege.

- Tus historias son muy hermosas Serena.- Chibi Chibi se acurruco en la cama y abrazo la muñeca que tiempo atrás le había regalado.- Buenas noches Serena.

- Duerme bien mi cielo.- Le dio un beso en la frente y se levanto.

Abandono el cuarto cuando la niña dio un gran bostezo, camino con tranquilidad, tenia una hermosa vida en ese castillo, rogaba a los cielo que nada impidiera que las cosas siguiesen así, que Darien siguiera siendo su hombre tanto dentro como fuera de la cama.

- Serena. . .- Una voz ronca le susurro cerca mientras pasaba sus manos por su cuerpo.

- ¡No!- Iba a defenderse.

- Tranquila.- El extraño la hiso volverse, era su esposo.- Soy yo preciosa.

- ¿Cómo es posible que cambies asi el tono de voz? Logras asustarme fácilmente.

- Me gusta verte asi, un poco asustada.- Darien la tomo en sus brazos.- ¿Ya se durmió?

- Si, cayo rendida de sueño cuando acabe de contarle el cuento.

- ¿Y que hiso ahora el valeroso caballero por proteger a la princesa de la luna?

- Pues la protegió de los malos que quería llevársela del palacio.- Le dijo mientras ponían las manos alrededor del cuello de su marido.- ¿Ahora que harás esposo?

- Mmm. . . Lo que llevo todo el dia. . .

- No todo el dia esposo, me llevaste a la cama antes de la cena.- Intervino ella.

- Bien como tu digas, lo que tu digas esposa.- Darien la sujeto con fuerza a su esposa, y comenzó a caminar hasta los aposentos que compartía con su esposa.

Serena se entregó feliz a los placeres que su esposo podía hacer despertar en ella, pero incluso en aquel momento en que Darien dormía plácidamente a su lado y sin dejar de abrazarla ella no podía dejar de imaginarse a Mina en aquel castillo, al lado de Darien, ambos riendo mientras ella trataba de acercarse a su marido, mientras rogaba por que no la dejara.

- Darien. . . Darien. . . ¡Darien!

- Serena.- Alguien le hablaba.- Serena despierta.

Abrió los ojos y no pudo evitar llorar, la imagen de sus sueños no podía alejarse de su mente, no podía y aquello la estaba matando.

- ¿Serena qué pasa? ¿Qué tienes?- Darien que estaba a su lado la tenía sujeta de los hombros.

- Darien. . .- Susurro entre lágrimas.- Darien.

Se abrazó a él con fuerza, aunque sabía que nada ni nadie iba a poder ayudarla a mantener a Darien a su lado cuando llegase el momento de tener que ver frente a frente a Mina.

- Tranquila mi preciosa.- La consoló su esposo abrazándola.- Tranquila, solo fue un mal sueño.

- Si.- Concordó ella reconfortada entre sus brazos.

- Vamos a dormir, mañana no recordaras este mal sueño.

- Si.

Se durmió al poco tiempo, en brazos de su esposo pudo conciliar el sueño, pero el que si estaba despierto y cuidando de ella fue su esposo, Darien se la quedó mirando durante largo rato, algo le estaba pasando a Serena, aquel no había sido un simple mal sueño, ella estaba sufriendo por algo, y tenía que ver con él, lo había llamado en sus sueños, a él, solo a él.

Los días comenzaron a pasar, Serena no volvió a tener aquellos sueños malos, pero a pesar de eso Darien seguía preocupado por su esposa, muchas veces la notaba asustada, sobre todo cuando alguien extraño se acercaba al castillo, quizá temiese la llegada de alguien por ejemplo de aquel extraño hombre que estuvo preguntando por ella.

¿Tendría miedo Serena de ese hombre? ¿Quién podría ser? Su esposa tenía miedo, podía verlo, pero también había otra cosa que lo estaba perturbando, Serena ya no lo miraba de la misma forma que antes, era como si el amor que le tenía se estuviese extinguiendo, aunque su actitud seguía siempre la misma, atenta a lo que él le pedía, correspondía a su caricias en la noche, de hecho pedía más.

- Darien.- Alguien le toco el hombro.

- ¿Eh?- Se volvió para ver a su amigo.- ¿Pasa algo?

- Viene llegando un comerciante de telas, ya mande a llamar a Serena y Lita.

- Bien. . .- De pronto miro a su amigo, Andrew era muy observador.- ¿Puedo hacerte una pregunta?

- La que quieras.

- ¿Han notado algún cambio de actitud un Serena?

- Pues ahora que lo preguntas. . .- Andrew lo miro a los ojos.- Si, la he notado extrañan, como más tímida.

- Lo sabía, hace algunas noches atrás tuvo un mal sueño parecía asustado y me llamaba a mí, tenía algún miedo respecto a mi, al menos eso creo.

- Como si tuviese miedo de perderte.

- Exacto.- Concordó.- ¿Qué crees que pueda estarle pasando?

- Pues obviamente tiene que ver contigo.- Le dijo el rubio.- ¿Por qué no se lo preguntas directamente?

- Porque sé que no me lo diría, es como si estuviese alejándose de mi.

- Mira amigo, lo único que puedes intentar hacer es hablar con ella.

- Si. . .- Miro hacías las puertas del castillo, el comerciante iba entrando con un gran carro, también vio a su mujer esperándolo en medio del patio, decidió ir con ella.- Voy allá.

- . . . La mejores telas mi señora.- Escucho que decía el comerciante, un hombre medio gordo.- Puede usted ver las que quiera.

- Ven Lita.- Vio a Serena.- Estoy segura de que encontraremos buenas telas para tu vestido de novia.

- Serena.- Le dijo él interviniendo.

- Dime.- Le dijo ella con una hermosa sonrisa.- ¿Pasa algo?

- Quiero que escojas telas para ti también, las que tu quieras.

- Pero. . .

- Por favor.- Rogo él al verla dudar.

- Bien, será como tu digas.

Se divirtió al ver a su esposa escogiendo telas no solo para ella sino para Lita, dado que Andrew le había dado la misma orden, al finalizar la compra el hombre estaba muy contento, entre ambas mujeres había comprado todas sus telas, los criados fueron a ayudarlas a llevar los rollos hasta el interior del castillo.

- Mi lord.- Un chico joven se acercó.- Se acerca una comitiva de a lo menos veinte a veinticinco personas.

- ¿Portan alguna bandera en especial?- Pregunto Darien, pero estaba más preocupado la ver que Serena se había sobresaltado al escuchar la noticia.

- Una bandera azul, la imagen no se puede ver.

- Déjalos entrar.- Si se trataba de el hombre que pregunto hace tiempo por su mujer iba a sacar su espada cuanto antes.

- Darien.- Andrew le susurro bajo.- Serena ha palidecido.

- Lo he visto.- Se acercó a su esposa.- Serena.

- Si.- Hasta su voz había cambiado.

- Quédate a mi lado.- Estaba dispuesto a proteger a su esposa a toda costa.

- Si.- Serena miro disimuladamente a Lita, había encontrado en ella una buena amiga y al parecer la castaña entendía su miedo.

- Ahí vienen entrando.- Andrew les informo.

La respiración de Serena comenzó a dificultarse al ver reconocer a uno de los hombres que encabezaba la comitiva, algunos otros hombres le seguían, luego un carro y al finalizar otros cinco hombre, siendo el que los comandaba alguien a quien ella conocía.

- Yaten. . . Seiya.- Los habia reconocido a los dos.

- ¿Serena tú los conoces?-Al parecer su esposo no los reconocía.

- Ellos son. . . Son los. . .

- Lord Chiba.- Intervino Yaten.- Mi nombre es Yaten Kou, hemos venido aquí a petición de mi esposa.

Darien sintió a su esposa mover hacia atrás chocando con él, no estaba seguro de entender que hacia esa gente ahí, lo único que le importaba era su esposa, estaba asustada y mucho.

- ¡Serena!

Una rubia salio del carro, por unos momentos tardo en reconocerla, pero al verla mejor lo noto, era Mina, estaba muy diferente a la muchacha que el recordaba.

- ¡Serena hermana!- La mayor de las hijas Tsukino iba a acercándose.

- Mina. . .- Las fuerzas de Serena se agotaron.

- ¡Serena!- Darien alcanzo a detenerla antes de que ella cayera al suelo, su esposa se había desmayado.- Serena despierta.

Dejen sus Reviews.

Camony: ¡Llegaron Mina y Seiya! Por ahora la que está sufriendo en Serena, pero ya le va a tocar a Darien. ¿Qué sucederá en esta visita? Eso aún no se sabe.

Flakis: No solo te imaginaste que Seiya pudiese ir al castillo sino que ya llego. ¿Qué hará Seiya al ver la clase de relación de Serena y Darien?

Eli Chiba: Los celos de Darien aún no se van y crecerán cuando se de cuenta de que Seiya no viene a una simple visita.

Yesqui2000: Darien ya está comenzando a preguntarse qué es lo que siente por su esposa, eso es un punto a favor pero. . . ¿Qué ocurrirá ahora con Mina en ese castillo?

Awase Kagami Ayumi: Mina se le escapo a sus padres por lo que veo, los Tsukino no pudieron hacer mucho, esperemos que pasa con ella.

Moonliss: Ahora no solo será sufre Darien sufre, sino que Serena también pasara otra vez por una nueva etapa de sufrimiento.

Malistrix: Pues aun no sé nada de bebes en el horno, primero pasaran por otro tenso momento con los Kou ahí.

Barbielove: Pues aún no se da cuenta, pero lo estaba pensando y analizando y mientras hace eso Seiya está entrando por la puerta grande del castillo.

Moon86: What do you believe that it could happen now with Mina and Seiya there in the castle?

Ishy-24: ¿Cuál será el propósito de Mina? ¿Qué hará Seiya al ver a Serena? Chibi Chibi, no podían faltar sus preguntas.

Madamemoon: Pues en un principio la que sufrirá será Serena. ¿Qué hará darían al ver que Seiya esta enamorado de su esposa?

Alitre: Thank you, I hope that I agree on this one be of your pleasure.

Princesa Selene Mai: Mucho, mucho afecto entre esos dos, pero las cosas pueden cambiar entre los miedos de Serena y los celos de Darien.

Harmonystar: Más preocúpate de los celos de Darien cuando se dé cuenta de que Seiya ama a su esposa, con lo posesivo que es no quiero ver que pasara.

Patricia Castro: Entre Mina y Seiya cualquiera de los dos puede arruinar la tranquilidad y paz de la pareja. ¿Qué pasara? ¿Qué pasara?

Abril Odette: Amiga por ahora nuestro lord no sabe qué hacer, está preocupado por la extraña actitud de su esposa, pero ahora con Mina ahí las cosas pueden cambiar.

UsagiShild: Amiga actualizo tan pronto como puedo, pero que este capítulo te guste.

Ediebella: Pues mucha felicidad no creo que tengas a partir de ahora, pero hay que ver que ocurre con esta visita de Mina y Seiya.

Amigas/os, aquí les dejo el nuevo y emocionante capítulo de esta historia, espero que le les guste y feliz fin de semana para todas/os ustedes, muchos saludos.