Sailor Moon no me pertenece.
Novia Rechazada.
Las hermanas se entienden.
Volvió al castillo sin ánimos de conversar con nadie, lo que había oído por parte de Serena aun lo tenía impactado, había esperado que ella dijese abiertamente que lo amaba, pero no había sido así, ella simplemente había eludido la respuesta, dejándolo en una constante preocupación, necesitaba el amor de Serena, era algo a lo que había llegado hace poco, saberse querido por su esposa le deba a energía para vivir día a día. Vio a Andrew acercarse a él, no tenia deseos de hablarle pero de todos modos lo hiso.
- Necesito hablar algo contigo.
- Si se trata de Serena soy todo oído.
- Ella dejo de amarme. . .- Murmuro sombrío.- No puedo creerlo.
- ¿Y qué hay de sorprendente en eso?- Le pregunto el rubio.- Darien por favor al principio no quería ella si quiera estuviese a un metro de ti, eso cambio y después andabas detrás en ella dispuesto a hacerle el amor en cualquier parte. ¿No crees que esa actitud puede haber matado el amor que ella te tenia?
- No te comprendo.
- Ella bien puede haber supuesto que solo te era útil en la cama, que fuera del cuarto no tenia cabida en tu vida y eso quizá fue matando el sentimiento, cuando una mujer sabe que solo le importa el marido para acostarse con él las cosas se vuelven complicadas.
- Pero yo no quiero que Serena deje de amarme. . .
- Pues lucha por ella, haz que vuelva a quererte.
- No sé como hacerlo.
- Pues tampoco sé que como ayudarte, lo siento amigo.
- No tiene importancia, ire al solar, necesito estar a solas.
Serena llego al castillo siendo seguida por Seiya, había querido hace días hablar con él pero cuando lo encontró siguiéndola camino a la aldea decidieron parar, ella no quería levantar rumores entre la gente, pero ahora que estaba en casa y con muchos testigos de que nada pasaba entre ellos decidio aclarar algo.
- ¿Seiya?- Lo llamo.- Necesitamos hablar.
- ¿Por qué no lo hiciste antes?
- Pero que no espere que nadie me siguiera y menos tú, no estaba preparada para hablarte.
- Serena no hay nada que decir entre nosotros a menos que sea lo que deseo escuchar.- El pelinegro la miro.- Dime que vendrás conmigo.
- No puedo.
- Entonces no hay nada que decir.- Seiya se le acerco.- Verdaderamente espero que puedas tener una vida feliz aquí, aunque sea con un hombre que no te ama.
- No necesito que me digas lo que ya sé.
- Lo hago para que te des cuenta de que estas causándote daño a ti misma.
- Soy una mujer que puede luchar contra lo adverso.
- Pero Serena. . .
- Basta Seiya, no hables más de ese tema.- Lo corto.- Yo solo pretendía decirte que espero que puedas tener una buena vida, y que te perdone casi desde el principio que me hubiese ocultado la verdad respecto a mi hermana.
- Sé que cometí un gran error al no decirte nada de lo que estaba ocurriendo. . .
- Eso no importa ahora dejemos todo ese en el pasado, seamos amigos.
- No me pidas eso, entre tu y yo no puedo haber una amistad. . .
- La hubo todos esos años en que vivías en casa de mis padres.
- En ese momento no tenías dueño.
Ahora tampoco le pertenecía a alguien, mucho menos a Darien que al parecer prefería estar con Mina, pero no iba a decirle eso a su acompañante, Seiya volvería a decirle todo aquello de que huyera con él.
- Si es todo lo que tienes que decir. . .
- Es todo.- Seiya le dio la espalda.- Espero que algún día te des cuenta de que ese hombre no te ama.
Quería gritarle que se callara, pero Seiya ya iba muy lejos, de modo que camino para entrar en el castillo, tenía que hacer algo, cualquier tarea que la mantuviese ocupada, si de ella dependía no se cruzaría con nadie en todo el día, pero siempre había alguien que necesitaba hablar con ella.
- Serena.- Su marido se acercó.- Necesitamos hablar. . .
- Ahora no tengo tiempo Darien.- Quería hacerse a un lado.
- No puedo esperar.- Tomo a su mujer del brazo.- Es importante.
- Suéltame por favor. . .- Intento zafarse pero no puedo.- Por favor.
- No, tu y yo necesitamos hablar y en privado.
- No. . .- Las fuerzas se le estaban yendo.- No me siento bien. . .
- Serena. . . ¡Serena!- Alcanzo a tomarla en brazos, su esposa se había desmayado.- Serena. . . Serena despierta.
No obtuvo respuesta alguna, corrió con ella en brazos hacia el cuarto, desde un tiempo a esta parte ella lo estaba preocupando, el desmayo el día en que los Kou había llegado había comenzado a despertar sus miedos respecto a la salud de su esposa.
A penas entro en el cuarto la tendió en la cama y se quedó a su lado, estaba pálida y eso lo asustaba aún más, lo que fuese que Serena tuviese iba a mandar a buscar al mejor curandero de todo el reino.
- Despierta Serena.- Rogo.- Despierta preciosa.
Fue hasta la puerta y grito a todo pulmón el nombre de Lita, ella era la única más cercana en quien podía acudir, la castaña llego momentos después e inmediatamente estaba junto a Serena ayudándola a que reaccionara.
Parado desde una esquina no podía dejar de mirar a su esposa, quizá había dejado de amarlo pero lo necesitaba, si no hubiese estado a lado ella se habría caído al suelo.
- ¿Qué crees que es lo que tiene Lita?
- No lo sé. . . No había vuelto a sentirse mal desde hace semanas.
- Es mi culpa. . .- Murmuro sombrío.- Es mi culpa que todo estoy haya pasado.
- No digas eso Darien, Serena puede estar enferm. . .- Una loca idea cruzo por la mente de la castaña.- Ire por Luna.
- ¿Luna?
- Tengo una suposición. . . Necesito comentarla con otra mujer.
- No comprendo. . .
- Desde hace algunos días Serena ha sentido náuseas y mareos, síntomas comunes de un embarazo.
- ¿Serena esta. . .?
- Es solo una idea Darien, no te hagas ilusiones hasta que no lo confirmemos.
Pero si su esposa estaba embarazada solo iba a significar una cosa, Serena iba a estar a su lado, para criar a ese posible bebé, ella no lo dejaría, estaría con él, tendría todo aquello años para recuperar el amor de su esposa.
- Ire por Luna inmediatamente.- Salió del cuarto corriendo.
Estando Serena embarazada, ella no iba a dejarlo, mucho menos por aquel Kou, su mujer restaba las leyes del matrimonio, el bebé que pudiese estar esperando podría significar un salvavidas para su matrimonio.
- Luna.- Entro en la cocina.- Serena esta desmaya y Lita cree que puede estar embarazada, necesito que subas y lo confirmes.
- Mmm. . . Pues yo estoy segura de que si esta en cinta, hace varios días he querido comentárselo, pero la he visto muy nerviosa y eso no es bueno para una mujer embarazada.
- Luna. . .- Se sentía muy mal, por haber ocasionado el desmayo de su mujer.- ¿Qué tipo de cuidados debo tener con Serena?
- Pues depende bastante del tiempo de embarazo que tenga y sinceramente no creo que ella se dé cuenta de su estado.
- ¿Ella no sabe que esta embrazada?
- Darien. . .- La mujer mayor la miro sorprendida, como si no diera crédito a sus palabras.- Las mujeres primerizas tardan en darse cuenta de su estado, eso y tomando en cuenta todas las obligaciones que ha tenido.
- Entiendo. . . ¿Puedes ir a verla?
- Por supuesto, nada me gustaría más que verla embarazada.
Y ciertamente a él también, la imagen de una mujer embarazada nunca le había gustado mucho, pero al pensar en su esposa llevando un hijo suyo lo encantaba, ya se imaginaba a su esposa llevando en brazos a su hijo, ella era una mujer que entregaba amor, a pesar de que en ese momento no lo amaba, ella no iba a despreciar a su hijo, iba a entregarle mucho amor a ese bebé.
- ¿Embarazada?- Serena miraba a ambas mujeres en frente suyo, Lita le sonreía y Luna la miraba en busca de algún otro comentario.- No puede ser. . .
- Querida. . . Con todo el tiempo que has estado junto con Darien es esperable que. . . Bueno. . . Estés embarazada.
- Pero. . . Pero. . .- La idea de tener un bebe la tenía completamente confundida.- ¿Un bebé?
- ¿No estas contenta Serena?- Le pregunto Lita.
¿Lo estará Darien? Fue todo lo que su mente pudo preguntar, ella estaba contenta con saber que estaba embarazada, y ahora cuando pensaba en todos sus malestares se daba cuenta de que las señales siempre habían estado ahí, pero lo que la tenia realmente preocupada era conocer la reacción de su marido,
- Estoy feliz, no es algo que esperaba pero soy feliz al saber que estoy embarazada.
- Habrá celebraciones por todo el feudo.- Dijo Luna muy feliz.- El próximo Chiba nacerá para el otoño.
- ¿Cómo están tan segura Luna?
- Por lo que tu has dicho.- La mujer mayor la miro.- Y sacando los cálculos ese bebé fue concebido a mediados del invierno, por lo que ahora tienes más de dos meses de embarazo y por eso te digo que nacerá en esa época.
- ¿Dónde está Darien?- Pregunto la joven, necesitaba ver a su marido y contarle todo eso.
- Dijo que iba a estar en solar hasta que terminásemos de hablar contigo, creo que está ansioso por saber si estas embarazada o no.
- ¿Él ya lo sabe?- Pregunto nerviosamente.
- Esta muy nervioso cuanto te desmayaste Serena.- Murmuro Lita.- Pero cuando le dije que suponía que estabas embarazada se preocupó mucho por ti, pero parecía contento con la idea de tener un hijo.
- Tengo que ir a hablar con él.- Se levantó de la cama con cuidado.- Gracias por ayudarme.
Salió del cuarto en dirección al solar, estaba embarazada, era algo que no se esperaba, pero lo que más le importaba era conocer la reacción de su esposo, ese hijo podía ser una importante conexión entre ellos dos, Darien dejaría de tomar en cuenta a Mina para preocuparse de su bebé.
Pero nunca viviría en paz de esa forma, ella nunca podría usar a un hijo suyo para obligar a Darien a permanecer a su lado, llego hasta el solar y toco la puerta con cuidado.
- ¿Darien?- Entro con cuidado, su marido estaba de espaldas la puerta, pero se volvió para verla, ella decidió ser franca inmódicamente.- Estoy embarazada.
Darien no dijo nada, pero comenzó a acercarse a ella, por un momento temía alguna mala reacción por parte de su esposo, pero no fue así, su marido la miro a los ojos y de pronto sonrió, se inclinó frente a ella, quedando su cabeza a la altura de su vientre.
- ¿Estas feliz con la noticia?- Pregunto tímidamente y a la vez nerviosa.
- Muy. . . Muy feliz.- Darien beso el vientre de su esposa por sobre la tela del vestido.- Vamos a tener un bebé.
- Pensé. . . Pensé que la idea no te iba a gustar.
- Serena, estoy muy feliz con este bebé.- Puso sus manos en la cintura de su esposa mientras se ponía de pie.- Quiero cuidar de ti y de este hijo que viene en camino.
- Luna dice que llegara en el otoño.- Comento emocionada, no lo podía creer, aquello no era algo que se lo esperaba.
- Será nuestro bebé.- La abrazo.- Nuestro bebé.
- Estoy muy contenta.- Comento Serena mientras ponía el rostro en el pecho de su marido, se sentía tan tranquila refugiada ahí junto a él.
- Ahora tenemos que preocuparnos por ti y tu salud.- Le dijo Darien.- Nada de andar de un lado para el otro ayudando a la gente, no quiero que te canses.
- Si Darien. . .
- Y nada de andar corriendo detrás de Chibi Chibi, hablare con esa niña escurridiza para que se controle. . .
- Si Darien. . .
- ¿Me estas escuchando realmente o solo dices que si por qué sabes que es lo quiero escuchar?
- Ambas.- Respondió ella sonriendo.- Darien voy a estar bien, no te preocupes, me encanta ayudar a la gente y cuidar de la niña.
- Pero tu salud. . .
- Voy a estar bien.- Lo miro a los ojos.- Tienes que confiar en mi Darien, una mujer sabe en qué momento debe cuidarse.
- ¿Pero tus desmayo y tus otros malestares?
- Son los malestares típicos de los primeros meses, voy a estar bien.
- ¿Bien?
- Te lo prometo.
- Bien. . . Muy bien.- Darien la alzo en brazos.- Porque necesito estar contigo.
- ¿Aun estando embarazada?
- ¿Acaso no quieres que te toque?- Le pregunto Darien.- ¿Hay algún riesgo para el bebé?
- Pues hasta donde sé muy pocos. . .
Pero lo que realmente le sorprendía era que Darien siguiera deseándola estando embarazada, había escuchado muchas veces que los maridos no tocaban a sus esposas una vez en cinta, el que Darien siguiera deseándola la hacía ponerse contenta, ella ansiaba mucho estar con él, más ahora que sabía que una vida crecía dentro de ella y que era parte de ambos.
- ¿Entonces qué dices?- Le pregunto su esposo.
- Vamos al cuarto Darien.- Fue todo lo que pudo decir.
- ¿Embarazada?- Andrew miraba a su prometida un tanto sorprendido.- Darien debe estar contento.
- Eso espero, creo que erena temia por su reacción.
- Bueno hasta ahora no han bajado y solo puede significar algo.
- ¿Qué cosa mi amor?
- Pues que Darien se la llevo a la cama.
- ¡Andrew!
- Es verdad, acabo de pasar por el solar y no estaba ahí, le pregunte a una criada y me dijo que hasta donde sabia Darien estaba ahí, pero al no estar Serena a la vista y él tampoco la conclusión fue obvia.
- Ya veo. . .
- Que envidia.
- ¿Por qué lo dices?
- Porque Darien va a ser padre y yo aun no.
- ¿Quieres tener un bebé?
- No quiero un bebé Lita, quiero muchos.- El rubio abrazo a su mujer.- Dime mi amor. ¿Quieres que tengamos un bebé?
- Me gustaría mucho Andrew.- Lita se sonrojo, hasta el momento había tomado un té de hierbas que impedía la concepción, no era que no quisiera un bebé de Andrew, pero hasta hace poco había temido ser abandonada, ahora que estaba segura del amor de él podría dejar de tomar aquella infusión y dar rienda suelta a su deseo de ser madre junto al hombre que amaba.- Un hermoso bebé rubio.
- ¿Tienes algo que hacer?
- Ahora no, Serena seguramente va a estar con Darien el resto de la tarde y Chibi Chibi está en la cocina comiendo pastel.
- Perfecto.- Andrew la tomo de brazo.- Ven mi amor ya estoy ansioso por fabricar ese bebé.
- No tienes remedio.- Lita rio de buena gana.
Darien veía a su esposa dormir en la cama con mucha tranquilidad, se sentó a su lado en la cama y se la quedo viendo, aún tenía que resolver muchas coas con ella, y ciertamente quería ver que su esposa se reconciliase con Mina, sabía que Serena lo estaba pasando mal con la presencia de la esposa de Yaten Kou ahí, pero el saber que partitoria al día siguiente era una noticia que debía compartir con ella, tenía que hacer los arreglos para que Serena y Mina pudiesen hablar a solas, no sabía mucho sobre los problemas de las hermanas, pero en el fondo deseaba que su esposa no tuviese más preocupaciones y Mina Kou era una de ellas.
- Hola.- Serena de pronto lo miro, ya estaba despierta, se sentó en la cama para sonreírle.
- ¿Cómo te sientes?
- Bien, muy bien.- Sobre todo después de haber estado así contigo, quiso agregar pero solo sonrió.
- Serena hay algo importante de lo que tenemos que hablar.- Decidió hablar rápido y evitar que Serena rehuyera de la conversación.- Tu hermana Mina partirá a casa mañana temprano.
- Entiendo. . .
- Ella quiere conversar contigo antes de eso, y creo que deberías aceptar hablar con ella, nunca es bueno estar peleado con la familia.
- Lo sé.- Pero tenía tanto miedo de hablar con ella, había logrado escaparse de esa situación durante el tiempo que Mina llevaba ahí, pero ya no podía seguir haciendo eso.- Yo hablare con ella antes de la cena.
- ¿Me lo prometes?
- ¿Por qué tienes tanto interés en que hable con mi hermana?- Le pregunto molesta, Darien parecía insistir con ese tema.- ¿Qué te puede importar a ti si me encuentro o no con Mina?
- Lo hago por ti Serena, sé lo nerviosa que has estado con la presencia de Mina aquí, y hasta donde hable con ella se debe a una pelea que tuvieron antes de que ella huyera del castillo de tu padre.
Lo cual no hacía más que revivir aquel pensamiento e inquietud que había sido plantado en su mente, si Serena lo amaba porque había intentado impedir que Mina huyera, eso era algo que le preocupaba, y quería hablarlo con su esposa, pero primero quería que se resolviera en conflicto entre aquellas mujeres.
- ¿Lo haces por mí?
- Claro que si, no quiero que nada malo te pueda afectar, quiero cuidar de ti ya te lo dije en el solar y para eso necesito que estés en paz con todo lo que afecta.
Serena se quedó mirando a Darien en busca de alguna razón oculta, pero su esposo se caracterizaba siempre por algo muy importante, nunca mentir, y sonaba sincero al decir que hacia todo eso solo por ella.
- Yo. . .- Hablo con cuidado.- Te escuche hablar con ella en el solar en la mañana.
- Lo sé, y por eso saliste huyendo, si te hubieses quedado te habrías dado cuenta de que Mina solo quería disculparse conmigo por todo lo que hiso y a su vez pedirme ayudar para hablar contigo.
- Pero ella dijo. . .- De nuevo solo podía ver la verdad en las palabras de su marido.- La escuche decirte que lo único que quería era verte.
- Pero para pedirme perdón, sobre todo por no haberme dicho antes que estaba enamorada de otro hombre.
- ¿Solo hablaron de eso?
- Te lo prometo.- Darien se acercó más a su esposa y le tomo las manos.- No tienes que preocuparte por Mina y yo, y ciertamente le dije que si nos hubiésemos casados nunca habríamos ido felices.
- Yo. . . Hablare con ella.
- Serena no quiero que lo hagas por obligación, quiero que lo hagas porque así lo deseas.
- Lo hare por que quiero.
- Eso me gusta.- Darien se acercó para besarla.- Ve Serena, sé que podrás encontrar un punto de reconciliación.
- Si.
- Ahora tengo que dejarte, este día no he tenido tiempo de darle instrucciones a mis hombres.
- Ve tranquilo.- Le dijo ella.- Yo estaré bien, te lo prometo.
- Lo sé.- La beso otra vez y le acaricio el vientre.- Nos vemos después.
Solo cuando Darien salió del cuarto la joven se dio cuenta de su desnudes, tomo una de las mantas de la cama para cubrirse, siempre que estaba con Darien en el cuarto le daba poca importancia a ese tipo de cosas, sobre porque Darien parecía encantado de verla así, de hecho el siempre parecía gustoso de ver su cuerpo desnudo.
Decidió tomar un baño antes de ir y hablar con su hermana, ya que tendría que tener mucha valentía para hablar con ella y escuchar todo lo que tenga que decirle, sin embargo estaba más tranquila, Darien había demostrado no estar muy interesado en Mina, lo cual la hacía ponerse contenta.
Al ver a sus hombres trabajar Darien estaba orgulloso de todo lo que había logrado hacer, desde la muerte de su padre el feudo había quedado algo descuidado, había hablado con el rey y le había dicho que necesitaba volver a cuidar de su hogar, ahora que tenia una esposa y un hijo en camino tenía muchas más ganas de trabajar por esas tierras, para que sus hijos tuviesen un buen pasar.
- Lord Chiba.- Alguien lo llamo desde su espalda, al volverse se dio cuenta de que era Seiya Kou.
- ¿Necesitas algo?- No soportaba ver a ese sujeto.
- No te merece tener a Serena como tu esposa.
- Para ti es lady Chiba, no seas falto de respeto en mi casa.
- Para mí siempre será Serena, la mujer que amo.
- Kou no me fastidies. . .
- Yo bien puedo lograr quitártela.
- Nunca podría lograrlo.- Miro al pelinegro más bajo que él a los ojos.- Serena está embarazada de un hijo mío, ella nunca se apartara de mi, además ella me quiere a mi.
- No es cierto, no después del modo en que la has tratado con tanto desprecio.
- Veo que hace meses fuiste muy mal informado en la aldea, pues en aquel tiempo yo disfrutaba del placer de hacer el amor con mi esposa y a ella le sucedía lo mismo, rogaba por mis caricias, porque la hiciera mia y solo mia.
- Tu no la amas, no como yo si puedo hacerlo.
- Pero ella solo desea estar a mi lado, conmigo, piénsalo Kou, yo tengo algo que tu no, el amor de mi esposa hacia mi y hacia el hijo que ambos estamos esperando.
- Eres un maldito, solo harás infeliz a Serena. . .
- Al contrario, pretendo hacerla feliz el resto de mi vida.- Darien miro con desprecio al hombre.- No te acerques a mi mujer, Serena es mía, y ella se va a quedar conmigo.
- Maldito. . .
- Es mejor que prepares tus cosas Kou, pues sé que partes mañana hacia tu casa y realmente no deseo tenerte de vuelto aquí.
- No te preocupes, no pienso volver a poner un pie aquí, pero lo único que deseo es que pagues algún día por todo el mal que le estás haciendo con Serena.
- Largo de mi vista.
Toco la puerta del cuarto donde estaba hospedada su hermana, espero el tiempo prudente para entrar y abrió la puerta Mina estaba acercándose a la puerta, en tanto Yaten Kou estaba más atrás viéndola.
- Mina. . .- Miro a su hermana.- ¿Podemos hablar?-
- Claro.- Mina le tomo la manos.- Ven pasa por favor.
- Yo las dejare solas.- Yaten se acercó a su esposa.- Nos vemos después mi amor.
- Si Yaten.- Mina espero a que su esposo cerrase la puerta.- Ven Serena, tengo mucho que hablar contigo.
- Darien me hablo un poco de lo que usted hablaron. . .- Murmuro tímidamente mientras se sentaba en la cama.
- Yo quería pedirle perdón, sé la humillación que debió sentir, pero pareció comprender todo lo que hice y me perdono.- Mina la miro a los ojos, estaba sentada frente suyo.- Y lo que ahora más deseo es tu perdón.
- Yo no tengo nada que perdonarte Mina. . .- Después de todo el que su hermana hubiese huido ahora le había permitió estar ahí ahora y embarazada del hombre que amaba.
- Pero por mi culpa fuiste obligada a casarte con Darien, aunque un no puedo creer que nuestro padre te hubiese obligado a hacerlo.
- Papá no me obligo a nada.- Le dijo rápidamente.- Fui yo la que dio la idea de casare con Darien para cumplir el acuerdo entre nuestras familias.
- ¿Tú?- Mina la miro concentrada.- Tu está enamorada de Darien.
- Si.- Fue todo lo que puedo decirle.
- ¿Desde cuándo?- Pero no tuvo la valentía de responder eso, más Mina pudo ver la respuesta en sus ojos.- Desde hace muchos años verdad, incluso cuando sabias que nuestro padre me comprometió con él.
- Si.- Respiro profundamente.
- ¿Y estabas dispuesta a verlo casado conmigo? ¿Por qué?
- Por qué Darien nunca podría fijarse en mi como mujer, para él yo solo era la otra hija de lord Tsukino, nada más.
- ¿Darien te ha tratado bien? Hasta ahora solo he escuchado de lo mucho que ustedes dos están juntos. . .
- Es el rumor que no ha dejado de correr.- Murmuro sonrojada.- Pero lo cierto es que Darien si me ha tratado bien, muy bien a decir verdad.
- ¿Siempre ha sido así?
- Bueno al principio hubo algunos problemas de conexión entre ambos, solo tuvimos que acostumbrarnos uno al otro.
Oi que no te trataba bien.
- Bien a él también le costó adaptarse a su nueva esposa es todo.
- ¿Eres feliz Serena?
- Si mina, muy feliz, sobre todo ahora que me acabo de enterar de que estoy embarazada.
- ¿De verdad? Que alegría.
- Darien y yo estamos muy contento.
- Me alegro mucho por ti Serena, todo este tiempo estaba muy preocupada por ti, por lo que podrías estar pasando por mi culpa, me sienta muy mal y no hice más que convencer a mi esposo para que viniésemos.
- Pensé que primero pasarías por casa de nuestros padre.
- Tenia la leve sospecha de que mamá o incluso papá trataría de impedir que viniera aquí, por eso optamos por pasar aquí primero, ahora iremos a casa de papá y estaros uno días ahí, quiero que mamá sepa de mi embarazo.
- Yo le voy a escribir para contarle de mi noticia.- Sonrió Serena.
- Quiero pedirte disculpas por haberte abofeteado de aquella forma. . . Yo me descontrole al ver que no tenía más opción de huir con Yaten ya que nadie parecía comprender que no quería casarme con Darien.
- Y para colmo yo solo empeore las cosas al intentar obligarte a cumplir el compromiso.
- Serena ambas somos felices en nuestros matrimonios.- Mina le sonrió.- ¿Podremos volver a ser hermanas?
- Si. . . Te quiero mucho Mina.
- Y yo a ti Serena.- Ambas mujeres se abrazaron.
- ¿Puedes calmarte un poco?- Andrew miraba a su amigo ir de un lado al otro.- ¿Qué malo puede pasar entre ellas? No creo que ahora que Serena sabe que está embarazada de entren ganar de atacar a su hermana.
- No digas tonterías.- Miro al rubio.- Serena no atacaría a su hermana, ella no es así, Serena es una mujer amorosa, amable y nada agresiva.
- Vaya. . . Parece que conoces a tu esposa.
- Claro que la conozco.- Murmuro.- Serena es la esposa perfecta para mi, quiere con mucho cariño a Chibi Chibi y la pequeña corresponder a ese amor, Serena da y recibir amor de la gente a su alrededor, tu mismo has visto que la gente la quiere, respeta y la ayuda.
- Es evidente que has aprendido a conocer a tu esposa, y al parecer ha hecho un gran trabajo.
- No tan bueno, no he sabido retener el amor de Serena, ella dejando de quererme y eso no me gusta.
- ¿Dejar de quererte? No puedes hablar en serio.
- Andrew. . . Yo mismo la oi.- Decidió contarle a su amigo todo lo que había escuchado de la conversación de su esposa con Seiya Kou.- Y ella solo dijo que ya sabía que pensar, es obvio que ha dejado de amarme y eso me molesta.
- Ya te dije que tienes que luchar por ella, pero no sé que armas puedes tomar para ganarte el amor de tu esposa.
- Tengo que hacerlo, tengo que ganarme el amor de mi esposa, necesito que me quiera.
- ¿Y tú Darien? ¿Tú la quieres?- Andrew llevaba tiempo queriendo preguntarle eso a Darien y ahora considero que era el momento oportuno.
Darien solo puedo pensar en Serena, en lo mucho que ella lo cuidaba, se preocupaba por él y por sobre todo en la mucho que a él le gustaba estar con ella y no solo haciendo el amor, sino que simplemente saber que ella estaba a su lado, ya sea hablando o en silencio.
- Yo. . . Yo la quiero y mucho.- Sonrió de oreja a oreja.- Junto con Chibi Chibi, son las personas más importantes para mi, sobre todo Serena que ha llegado a mi vida para traer tranquilizad y cariño. . . Yo la amo
- ¡Hasta que al fin abres los ojos tozudo del demonio!- Andrew miro a los cielos.- Solo te resta decírselo a Serena.
- ¿Decírselo?- Darien palideció.- ¿Ahora?
- Por supuesto, nada mejor que decírselo ahora que ella rebosa de alegría ante la idea de estar embarazada.
- Pero no me quiere, solo estaría cargándola con un sentimiento que ella no quiere recibir.
- Retiro lo dicho sigue siendo un tozudo.- Andrew lo miro a los ojos.- Esta bien, haz las cosas como tu quieras, pero no dejes pasar mucho tiempo, y dile pronto que la quieres.
- Si eso, hare, pero primero me ganare su amor otra vez.
Haría lo que era necesario para que Serena lo amara otra vez, y una vez estando seguro del amor de su esposa para con él le confesaría que la amaba, no seria antes pues solo podía ocasionar un alejamiento de su mujer.
- ¡Hermano. . .!- Chibi Chibi corría hacia él.
- Hola pequeña no te había visto hasta ahora.- Se inclinó para quedar más cerca de la altura bajita de su hermana.- ¿Dónde has estado?
- Jugando con zafiro, comiendo pastel con Luna en la cocina. . .
- Eso puedo verlo.- Vio las migas de pastel en el vestido de su hermana menor.
- Oye hermano Luna me dijo que Serena es embarazada.- Darien presentía que se venía alguna pregunta estrambótica de parte de su hermana.- ¿Cómo es que Serena eta embarazada?
- Darien.- Intervino Andrew tratando de no reír.- Te dejo tengo algunas cosas que hacer.
- Pero. . . Pero. . .- Miro a su hermana.- Chibi Chibi. . . Eso es un tema de. . .
- Adultos.- La niña se decepciono.- ¿O sea que no vas a contestarme?
¿Dónde estaba Serena en esos momentos? Su hermana realmente no iba a quedarse en paz por nada del mundo, esa niña merecía era demasiado curiosa para esa edad, cosa que era preocupante.
A la mañana siguiente Darien estaba al lado de Serena mientras se despedían de los Kou, naturalmente deseaba que Seiya ya estuviese lejos, pero ya que estaban por irse no iba a armar un escándalo, de modo que solo sonrió.
- ¿Podré escribirte Serena?- Mina le hablaba a su hermana.
- Claro que si y yo también te escribiré, y avísame cuando nazca tu bebé.- Serena le sonreía a su hermana, desde la noche anterior se había dado cuenta de que ambas mujeres habían arreglado sus diferencias.
- No lo dudes y yo estaré esperando la noticia del nacimiento de tu bebé.
- Ha sido un gusto conocerte Darien.- Yaten le extendió la mano.- A pesar de las circunstancias.
Nunca había tenido nada en contra de Yaten Kou, de modo que jamás le había guardado rencor, así que estrecho la mano del plateado.
- Serán bienvenidos cuando quieran.- Le sonrió.
- Muchas gracias.- Yaten se volvió hacia su esposa.- ¿Ya estas lista Mina?
- Si.- La rubia esposa de Kou les sonrió a ambos.- Le contare a nuestros padres todas las buenas noticias.
- Espero que tengan un buen viaje.- Serena miro a la pareja y más atrás de ellos, ya montado en su caballo estaba Seiya a la espera de la orden para partir, al parecer no iba a despedirse.
- ¡Adiós!- Mina le sonrió antes de subirse al carro.
- Me alegra que te hayas reconciliado con Mina.- Darien abrazo a su esposa por la espalda, cuando el clan Kou atravesó las puertas de fierro..- ¿Te has sentido bien?
- Claro que si, solo estoy un poco cansada y con sueño.
- Te has levantado muy temprano para poder estar aquí a despedir a su hermana.
- Ahora que todo está solucionado todo con ella no veo porque deberíamos seguir molestas.
- Mmm. . . Me alegro que pienses así.- Darien hiso a su esposa volverse para verla a los ojos, estaba tan hermosa, tan preciosa.- Serena yo te. . .
- ¡Lord Chiba!- Uno de los pajes entro corría hacia ellos.- Ha llegado uno de los mensajeros del rey.
- Maldita sea.- Se vio obligado a soltar a su esposa, para volver y ver al paje.- ¿Un mensajero del rey? Pues tráelo aquí.
- Si señor.
- ¿Crees que el rey ha cancelado su viaje aquí?- Le pregunto Serena.
- Mmm. . . No lo sé.- Darien miro a u esposo y le acaricio la mejilla.- Pero ahora veremos que sucede.
Un hombre de estatura media y portando el emblema del rey en el corazón se le acerco, y tras una reverencia le entrego el mensaje, Darien no perdió el tiempo para comenzar a leer, al acabar miro a su esposa.
- El rey vendrá dentro de tres semanas y con una comitiva de veinte personas.- Miro a u mujer.- Es muy poco tiempo, hay muchas cosas que preparar, comida, hospedaje. . .
- Podemos hacerlo Darien.
- Pero tu salud.- Darien miro a su esposa.- Preparar todo lo necesario es mucho trabajo.
- Luna y Lita me ayudaran, además del resto de las criadas. . .
- Necesitaras tiempo para descansar. . .
- Y lo hare te lo prometo.- Le seguro su esposa.- Voy a preparar todo eso y te prometo que nada malo me podrá pasar.
- Me asegurare de que tengas tiempo para descansar.
- Si Darien.- Serena le sonrió.- ¿Qué ibas a decirme cuando te interrumpieron?
- ¿Eh? Pues. . .- No tenía la valentía de decirles ahora.- No era nada importante preciosa, vete a dormir el resto de la mañana. . .
- Pero los arreglos. . .
- Se harán después de la hora del almuerzo.- Darien miro a al mensajero.- Comida y bebida le serán provistos, que el paje te lleve a la cocina.
- Si señor.- Tanto el paje como el mensajero hablaron y se fueron prontamente.
- Bien, ahora a la cama lady Chiba.- Ordeno tiernamente Darien.- No permitiré que te desmayes otra vez.
- Pero siempre has estado ahí para evitar que caiga al suelo.
- De todas formas quiero que te vayas a la cama a dormir el resto de la mañana.- Darien le tomo la mano.- Vamos yo no tengo mucho que hacer y dormiré contigo.
- Si Darien. . .
Serena se dejó llevar por su esposo, estaba encantada por los cuidados que su esposo estaba teniendo con ella y de lo preocupado que estaba tanto por ella como por el bebé.
Darien comenzó a caminar con su esposa, aun no era el momento, Serena a pesar de la buena relación que estaban teniendo no consideraba que era el momento oportuno para abrirle su corazón a ella, cuando fuese el momento esperaba que sus sentimientos fuesen bien recibidos por Serena
Dejen sus Reviews.
Yesqui2000: Y al parecer ello seguirán sin hablar claramente el uno con el otro, de todos modos al fin Darien se ha dado cuenta de lo que siente por Serena.
Moon86: I also wanted it, but apparently it did not do it and was hurt.
PrincesLynx: Ambos son unos tontos, pero aun tienen tiempo de arreglar las cosas y ser felices junto con el bebé que esperan.
.7: Pero el hacerlo sufrir sirvió para que se diera cuenta de que estaba enamorado de su esposa.
Madamemoon: Pago por todo lo que Serena sufrió, ahora tienen la oportunidad de arreglar las cosas y estar juntos el resto de la vida.
Awase Kagami Ayumi: No se separaron tranquila, al contrario están más unidos que nunca jijiji, un bebé que los hará muy felices.
Camony: Aun no se declaran, pero Darien ya admitió lo mucho que ama a su esposa y quiere luchar por el amor de ella.
Ediebella: Pues ya se dio cuenta y costo mucho que sucediese eso, ahora hará todo lo posible por ver a su esposa feliz.
Barbielove: Esos malos pensamientos ya los dejaron a ambos, ahora están felices con el hijo que esperan, pero falta la declaración de Darien.
Zagala Black: Amiga actualizo lo más rápido que puedo, ahora que estoy trabajando no me queda mucho tiempo en la semana.
Moonliss: Y ahora que piensa que ha perdido a su mujer se da cuenta de que la ama profundamente, pero está dispuesto a recuperarla a toda costa, bien por Darien.
TsukinoDiamante: Pues al menos Darien ya se dio cuenta de que la ama, ahora solo es cuestión de que se lo diga.
Isabel20: Me alegra que esta historia te guste, actualizo lo más rápido que puedo, pero no siempre tengo tiempo.
Sandivivaelanime: Tardo pero llego, Darien aunque tiene miedo de perder a su esposa se ha dado cuenta de que la ama, esperemos que no pase mucho tiempo para que se lo diga.
Patricia Castro: Amiga como ahora trabajo tengo mucho menos tiempo, pero hago lo mejor que puedo.
Amigas/os mias/os, aquí les dejo el nuevo capítulo de esta historia, tras varias novedades, encontré trabajo y me resfrié, estoy contentísima con lo primero y no tanto con lo segundo jajaja, pero hay que hacerle frente a todo, espero les guste este capítulo, muchos saludos y buen fin de semana
