Sailor Moon no me pertenece.
Novia Rechazada.
El rey no llega solo.
- Darien. . .- Serena trataba de zafarse de los brazos a su esposo.- Tengo trabajo que hacer, el rey puede llegar en cualquier momento.- Darien. . .
- Deja que las demás criadas hagan ese trabajo.- Darien seguía acariciando a su esposa.- No has hecho más que trabajar de un lado al otro para tener todo listo y me habías prometido descansar.
- Pero sabes que no puedo estar tranquila si hay cosas por hacer.
Lo sabía y por eso había estado siempre cerca de Serena, para cuidarla y estar seguro de que Serena no hiciese nada peligroso que la afectara, desde que se había enterado de u embarazo un parte de él quería estar siempre cerca y evitarle cualquier daño, el saber que su madre había muerto al dar a luz a Chibi Chibi lo tenía algo nervioso, se iba a volver loco si algo malo le sucedía a su mujer.
- De todas formas me gustaría que al menos comieras algo, durante el desayuno apenas si comiste.
- Las náuseas Darien. . .
- Pero tienes que alimentarte bien.- Abrazo a su mujer.- Hazlo por mi al menos, sabes lo preocupado que me pones cuando te saltas alguna comida.
- Bien, voy a comer algo.
Tenía que admitir que Darien se había vuelto mucho más cariñoso y preocupado por ella, incluso lo había notado que él prefería pasar más tiempo con ella que en os patios de entrenamientos con los hombres, todas esas atenciones le gustaban, la hacían sentirse querida por su esposo.
- Perfecto, le acabo de pedir a Luna que haga una sesta, quiero que demo un paseo.- Le sonrió su esposo.- Los caballos ya están preparados, pero cabalgaras con cuidado.
- Si Darien.- Sonrió ante la idea de pasar unos momentos a solas con su esposo, durante las últimas semanas apenas habían podido verse, entre los arreglos para recibir al rey y todo lo demás.
- Vamos entonces.- Darien tomo su mano para llevarla hacia los establos.
- ¿Lo ves te lo dije?- Lita y Andrew estaban escondidos detrás de unos fardos de heno, ambos miraban a la pareja de irse a caballo.- Darien entro en la cocina pidiendo una cesta de comida para ir a comer con Serena a un lugar más privado. ¿Crees que se vaya a declarar?
- Pues no lo creo, teme mucho que Serena lo rechace, no sé cómo hacerle ver que sería todo lo contrario.- Murmuro el rubio.- Pero no pierdo las esperanza de que sea pronto.
- Tengo que admitir que Serena se ve más feliz ahora que cuenta con todo ese amor de parte de Darien.
- Ambos se ven más felices, solo falta que se declaren.
- Eso no podemos saber cuándo sucederá.- La muchacha le sonrió a su prometido.
- Mmm. . . Tienes razón mi amor.-
- Este lugar es precioso.- Serena no dejaba de admirar el florido paisaje a su alrededor, las flores de primavera florecían en todo su esplendor, el sol era cálido y les daba una hermosa atmosfera de tranquilidad, incluso de romanticismo.
- Hace días quería traeré aquí, pero no habíamos tenido tiempo preciosa.- Darien busco en la cesta.- ¿Quieres pan con queso o fruta?
- Fruta por favor.- Estaban debajo de un gran roble que les brindaba una buena sombra.- Es un lugar hermoso.
- El paisaje no se compara contigo Serena.- Darien sonrió al ver que su esposa se sonrojaba, no había perdido el poder de encantarla.
- Darien. . .- Serena podía sentir como le ardían las mejillas, bajo su cabeza un tanto avergonzada.
- No lo hagas.- Darien le alzo el fino mentón.- No me ocultes tu hermosos ojos preciosa.
Con cada nueva palabra cariñosa de parte de su esposo la joven se sentía flotar en el aire, era extraño recibir tanto elogio de parte de Darien, pero estaba acostumbrándose y le gustaban cada una de sus palabras.
- Toma.- Le hablo él con tono cariñoso.- Come la fruta, no quiero que tengas hambre.
- Si Darien.
La joven tomo la manzana con ambas manos y se la llevo a la boca, al dar el primer mordisco el jugo de la fruta comenzó a escurrir por las comisuras de la boca, iba a quitárselo ella misma pero su marido fue más rápido y eficiente en la terea tomo el jugo con sus propios labios.
- Sabes delicioso Serena.- Lo oyó susurrar antes de seguirla besando, o mejor dicho quitándole el jugo.
- Darien. . .- Los labios de Darien estaban en todo su rostro, en el cuello.- Darien. . .
- Shhh. . .- El el lord la estrecho contra sus brazos.- Shhh. . .
- Pero alguien puede vernos. . .
- Olvídalos. . .
- Pero los rumores. . .
- Ya hablan sobre nosotros. . . ¿Qué importa que digan que le hice el amor a mi esposa bajo un árbol?
- ¿Me trajiste aquí con ese plan?- Pregunto divertida.
- A decir verdad no.- Darien se parto solo un poco para verla a los ojos.- Mis intenciones eran traerte aquí para que comieran en forma tranquila y alejarte un poco de todo el estrés de los preparativos, pero eres un tentación esposa, una tentación imposible de ignorar.
- ¿Entonces qué esperas?- Quería aprovechar todo el tiempo que le quedase, cuando su embarazo ya estuviese más avanzado no podrían hacer el amor, sería muy riesgoso, llevo su mano hasta la entrepierna de su marido y de inmediato detecto su virilidad.
- Preciosa y traviesa. . .- Darien le mordió el labio inferior.- Eres perfecta mi amor.
Que Darien la besara no le dio tiempo para procesar el que la hubiese llamado su amor, aquello era algo de mucha importancia, al menos para ella, significaba mucho, de modo que procuro responder de la mejor forma aquel beso, abrió sus labios rendida a los brazos de su marido.
- Darien. . .- Sentía las mano de su marido aflojando la ropa.
- Shh. . . A penas si he podido estar contigo estos días.- Darien la estrecho contra su pecho.- Me tienes enfermo de deseo por ti esposa hermosa.
- ¿De verdad?
- De verdad.- Le sonrió él con aquellos ojos que le cortaban la respiración.- Eres una adicción para mi Serena, una adicción que me hace feliz.
- Oh Darien. . .- No sabía si era por el embarazo o por la emoción pero no pudo evitar llorar.- Lo siento.
Darien se apartó un poco asustado, las lágrimas de Serena solo podían significar algo, ella no estaba contenta con lo que le estaba diciendo, había pensado que era el mejor momento, pero obviamente se había equivocado.
- Lo siento no quise hacerte llorar. . .- Darien se arregló la ropa.- Si no quieres no importa.
- No es eso. . . Es que el embarazo hace que me emocione por todo.- Ella se abrazo a su marido, buscando el cálido refugió que él le daba.- Yo quiero estar contigo.
- No si te sientes obligada por mí. . .
- ¿Obligada? ¿Eso piensas?- Ella sonrió y le ofreció sus labios.- Estas muy equivocado esposo, y pienso demostrártelo.
Besar a su esposa era como estar en el cielo y por supuesto no iba a desperdiciar esa oportunidad, aunque aún no fuera el momento de hablar con ella bien podría posponerlo un poco más, ella no iba a apartar de su lado.
Tomo sus delicados labios y los devoro con hambre, sintió las manos de su esposa pasar por su cuello y acabar enredándose en su cabello, la rodeo de la cintura para acercar más los cuerpos, sentir los senos se du esposa en contacto con su pecho lo excitaba, aun incluso con toda la ropa que los separaba.
Le aflojo la blusa un poco para darle libertad a aquellos senos que se preparaban lentamente para la maternidad, agradecía estar bajo la protección de aquel árbol, no se perdonaría si aquella blanca piel quedase marcada por el sol.
- Serena. . .- Aparto la cesta y el resto de la comida para que ambos se tumbasen en el césped.
El contraste de su esposa contra el prado le daba una hermosa vista, se tumbó a su lado para besarle el cuello y seguir descendiendo.
- Darien. . .- Gimió ella al sentir la boca de su marido en sus senos, desde hace poco tiempo sentía con mayor intensidad las caricias de él.
Podia sentir la virilidad en crecimiento de su esposo y quiso darle un pequeño alivio, aun medio aturdida por las caricias de Darien pudo aflojar la ropa de él, busco inmediatamente su objetivo.
- Grr. . .- Lo oyó gruñir cerca de su oído.- No sabes cómo me gusta cuando haces eso.
Ella solo pudo sonreír, de modo que continuo con algo de timidez sus caricias, movía su manos hacia arriba y abajo con cuidado, a la espera de que Darien hiciese el siguiente paso.
El pelinegro busco las faldas de su esposa para subirla, no pretendida desnudara del todo, pues si alguien pasaba por ahí no iba a tolerar que mirasen a su mujer desnuda, así que al tomar las faldas las deslizo solo hasta el muslo, dejando el resto de las piernas visibles, las tomo y enredo en su cintura, estaba ansioso por poseer a su mujer.
- Serena.- Al buscar no tardó en encontrar el nido cálido de su mujer.- Estas lista para mí.
- Sigue. . .- Rogo la rubia.- Por favor. . .
- Todo lo que mi dulce esposa me pida.- La acaricio más, unos momentos después Serena no soporto más y rogo porque la tomara.
Primero lo hiso con cuidado y preocupado ante cualquier molestia de su esposa, pero al ver que nada malo sucedía comenzó a moverse con más rapidez, su mujer lo tomaba con pasión, lo aceptaba por completo.
- Oh. . . Serena. . .- La estrecho más contra suyo, desesperado porque nada empañara ese preciso momento.
- Más. . .- Gimió Serena mientras e aferraba a su marido para no perder la cabeza.- Más. . .
- Si mi amor. . .- La penetro con más rapidez, ambos estaban urgidos por la unión.
- Mi amor. . .- Serena repitió aquellas dos últimas palabras mientras besaba el cuello de su esposo.- Mi Darien. . .
Darien perdió el control que le quedaba y arremetió con fuerza y rapidez, arrancándole a su mujer un fuerte gemido lleno de placer, verla de esa forma, perdida por el amor que él le estaba dando le daba esperanzas de poder conquistar ese corazón herido, ganarse el amor de su esposa sería la más grande batalla, pero estaba dispuesto a todo.
- Darien. . .- Serena lo miro a los.- Mi amor. . .
- Preciosa. . .- Murmuro sin sentido.- Eres lo más importante que tengo.
- Darien.- Serena comenzó a sollozar de nuevo.- Dices cosas muy lindas. . .
- Mi preciosa.- Darien beso cada lágrima que salió de aquellos ojos azules, luego beso su cuello y sus senos.
Ambos se entregaron a la pasión entre gemidos y caricias que se perdían en el ambiente fue que llegaron a la cima del placer, quedando uno en brazos del otro, bajo la sombra del árbol que les brindaba un hermoso nido de amor.
- Seguramente están retozando en los prados.- Murmuro Andrew ante la preocupación de su mujer.- Ya pronto volverán no te preocupes.
- Pero esta por atardecer, algo les debió haber pasado.
- Claro.- Concordó el rubio.- Que se quedaron dormidos.
- No entiendes mi amor.- Lita miro a su prometido.- Serena está embarazada. . .
- Lo sé, todo el mundo lo sabe. . .
- Me refiero a que algo pudo haberle pasado, en su estado cualquier cosa puede pasar.
- Lo único que ha pasado es que seguramente hicieron el amor.
- Pero. . . Pero. . .
- Ya verás cómo aparecen sin ningún rasguño.- Andrew abrazo a su mujer, ambos estaban en el patio.
- Solo espero que tengas razón.
- Sabes que si.- Andrew diviso el movimiento cerca de la puerta.- Míralos por ti misma.
Darien entro en su castillo llevando a Serena consigo sobre su caballo, la habia notado algo cansada a mitad de camino y le había ordenado que montase con él, acto seguido se había quedado dormida en sus brazos a los pocos segundos.
- ¿Paso algo malo?- Lita se les acerco.
- Solo tenía sueño.- Respondió, mientras le entregaba las riendas de su caballo a Andrew para poder bajar.- Estaba algo cansada.
- Entiendo.- La castaña pareció tranquilizarse.
- Te preocupes mucho por mi mujer.- Observo el lord.
- Es mi mejor amiga.- Fue la respuesta.- ¿Quieres que te ayude a llevarla a la cama?
- Por favor, quiero que duerma el resto de la tarde, ha estado bajo mucha presión estos días.- Darien logro bajar del caballo sin despertar a su mujer.- Y cualquier cosa que surja por favor atiéndela tú.
- Claro Darien.
Unos momentos después Darien sonrió satisfecho al dejar a su esposa en la cama aun dormida, se iba a encargar que al menos por ese día nadie fuese con Serena para estresarla con las labores del castillo, si bien era cierto que el rey merecía el mejor traro no había nada más importante para él que la buena salud de su mujer.
Estaba comenzando a atardecer cuando Serena despertó, se sentía muy cómoda entre las mantas de la cama, no tenía idea de cómo había llegado ahí, pero tenía algunas sospechas, recordaba claramente que había estado bostezando sobre Dulce cuando emprendieron el camino a casa, por lo que Darien le habían ordenado subir a su caballo, después de eso se había quedado tan cómoda ahí que poco a poco sus ojos se cerrasen.
Se levantó de la cama con sumo cuidado, aun sentía algunas nauseas pero ya eran menos frecuentes, fue hasta el tocador y comenzó a arreglarse, antes de salir quería tener un aspecto perfecto sobre todo para verse frente a Darien, al salir al corredor sonrió al ver que su esposa caminaba hacia ella.
- Hola mi amor.- Darien le tomo el rostro con una de sus manos, podía sentir la calidez de la palma en su mejilla.- ¿Has dormido bien?
- Si, mucho, me siento con más energías. . . Muchas gracias por cuidar de mí.
- Eres mi esposa, es mi deber.- Murmuro el lord.- Y lo hago con mucho gusto.
- De todas formas quiero agradecértelo.
- Me conformo con un beso.- Le sonrio Darien.
Serena entonces lo ofreció su labios, nada mejor que besar a su esposo, sintió sus poderosos brazos rodearla por la cintura para estrecharla, pudo sentir la respiración de Darien cada vez más cerca de ella. . .
- Serena yo te. . .
- ¡Hermano! ¡Serena!- La pequeña Chibi Chibi apareció prácticamente de la nada sorprendiendo a los dos adultos.- Luna acaba de hacer pan, mira Serena te traje una pieza de pan recién hecho.
- Muchas gracias mi cielo.- Serena acepto el pan.- ¿Tú ayudaste a hacerlo verdad?
- Luna me dejo jugar con la masa.- La niña se rio.
Al ver a su hermana así de contenta lo tenía más tranquilo, cuando se había enterado del embarazo de su mujer se había preocupado por la reacción de Chibi Chibi, había llegado a pensar que la pequeña se iba a sentir desplazada, pero Serena se había encargado de hacerle ver que ella seguiría siendo la niña de la casa, ahora su hermana cuidada a Serena tanto o más que él.
- Vengan pequeñas a comer, la cena ya debe estar lista.- Les hablo a ambas.
- Iré por Zafiro.- La niña desapareció tan pronto como llegó.
- ¿Ibas a decirme algo Darien?- Serena de pronto lo miraba con sus hermosos ojos azules.
- Eh. . . Puede ser en otro momento.- No iba a correr el riesgo de que su hermana apareciese otra vez.- Ahora todo lo que me importa es que comas.
- Bueno.- La joven se atrevió a tomarse del brazo de su marido.- Vamos, a decir verdad tengo hambre.
Todo el castillo rumoreaban sobre el embarazo de la lady, los hombres decían que el lord era un hombre muy viril y las mujeres suspiraban ante las historias que se contaban sobre el romanticismo de la pareja, por su parte Serena procuraba hacer oído sordos, aunque se sonrojaba mucho cuando alguna de las criadas le consultaban sobre las proezas de Darien en el cama, en tanto el lord dejaba que hablasen cuanto quisieran, había aprendido que la lenguas chismosas de su pueblo eran imposibles de callar.
Aunque el otro rumor que corría fuerte en el castillo era la pronta llegada del rey, todos se preguntaban los motivos de aquella visita, algo que Serena no alcanzaba a comprender bien.
- Fui uno de los guerreros del rey con mejor reputación y aprobación de él.- Le explico Darien al verla confundida.- Cuando renuncie a ser un caballero de su corona todo lo que él me dijo fue que buscase a una hermosa mujer para tener hijos fuertes que continuasen mi legado, además quiere conocer mi trabajo como lord.
- Entiendo. . .- Serena se llevo ambas manos al vientre.- Supongo que se pondrá contento al ver que esperamos un bebé.
- Bueno el rey es. . . Es un hombre de familia, cualquier noticia de un nuevo bebé lo pondrá feliz.
- Espero ser de su agrado, no quiero fallarte Darien.
- No lo harás.- Darien le sonrió.- Eres una buena esposa, no me decepcionaras, al contrario me harás sentir orgulloso, como ya lo estoy.
- Prometo que el rey se sentirá muy cómodo.
- Harás un buen trabajo, lo sé, confió en ti.
El embarazo la había vuelto muy sensible a todas las hermosas palabras que Darien le decía, se sentía cada días más conquistada por ese hombre, quizá él no la amara, pero estaba aprendiendo a quererla y eso le brindaba muchas esperanzas.
- ¿Serena el bebé será niño o niña?- Chibi Chibi reclamo su atención.
- Pues eso es imposible de saber, puede ser un niño. . .
- ¿Se parecerá a mi hermano?
- Pues eso quiero.- Miro de reojo a su esposo.- Que sea una copia de Darien.
- ¿Y si es niña también se parecerá a él?
Darien, que hasta ese momento había escuchado la conversación muy animado se atraganto con el sorbo de cerveza que había tomado ante el comentario de su mujer sobre que quería que él niño fuese como él, pero lo que su hermana dijo lo tomo por sorpresa.
- Chibi Chibi.- Intervino.- Si es niña se parecerá a Serena.
- Ya veo. . .- La niña sonrió.- ¿Yo me parezco a mi mamá?
- Te pareces mucho pequeña.- Darien miro.
Internamente se imaginaba a su posible hija, muy parecida a Serena, hermosa y de ojos azules, una niña que lo iba a querer tanto o más que Chibi Chibi, ya quería que ese bebé naciera, quería tenerlo en su brazos y decirle al mundo entero que la mujer que amaba y él habían tenido un bebé.
- ¿No te parece que Chibi Chibi está muy animada con la idea del bebé?- Le pregunto Serena a su esposo, horas después cuando, ambos estaban en el cuarto, la rubia estaba frente al tocador soltándose el cabello.
- Yo diría que demasiado animada, pero es Chibi Chibi, no podemos pedir otra cosa.- Sonrió el pelinegro mientras desde la cama observaba a su mujer.
- Es una niña Darien. . .
- Que es demasiado curiosa, ya te lo había dicho.
- Supongo que se le pasara a medida que crezca, consultare con mi madre en mi próxima carta hacia ella, seguramente tendrá algún consejo.
- Déjala, me gusta que sea así.
- ¿Seguro?- Serena se volvió para ver a los ojos a su esposo.- ¿Aunque te haga atragantarte con la comida y la bebida?
- Aunque suceda eso.- Darien se levantó de la cama para ir en busca de su mujer.- Quiero enviar a fabricar una cuna.
- ¿No crees que aún es pronto?
- Bueno en realidad no lo sé. . . Yo no sé cuándo es el tiempo prudente.- Darien abrazo a su mujer.- Lo haré cuando creas que sea necesario.
- Puedes hacerlo mañana mismo si lo deseas Darien.
- Ven, vamos a la cama, tus ojos no hacen más que mostrar el cansancio.
- Siempre me ocurre después de comer o hacer el amor contigo.- Murmuro Serena muy sonrojada.
- Dejame ayudarte a acomodarte en la cama.
Darien aparto las mantas y le ordeno que entrara en la cama, posteriormente él hiso lo mismo, busco la mejor posición para ofrecerse como almohada para su esposa, Serena descanso su cabeza en su pecho y a los pocos minutos se quedó dormido, la arropo con las mantas y decidió dormir él también.
El movimiento de la mañana fue interrumpido ante la llegada de un caballero que portaba el emblema del rey, el cual solo podía significar una cosa, Darien espero a que algunos de los paje se acercara para informarle.
- El rey esta a unas horas de llegar lord Chiba.- Le dijo el joven paje.
- Bien, encárgate de que el mensajero sea bien recibido.- Darien se volvió para ver a su esposa.- Quiero que te mantenga tranquila y relajada.
- Si Darien, voy a estar bien, tranquilo.
- Lo sé, pero nada evita que me preocupe por mi esposa.
- ¿Serena me veo bien?- Le pregunto Chibi Chibi un tanto nerviosa luciendo su más hermoso vestido.
- Claro mi cielo, eres una hermosa niña, ahora recuerda que debes portarte bien, nada de preguntas que sabes que solo responden los adultos.
- Si Serena.
- Nunca antes había visto un rey.- Murmuro Lita, que estaba a su lado, las tres mujeres estaban a la espera de la llegada.- Darien y Andrew parecen ansiosos por verlo,
- Le sirvieron fielmente, es natural, además es el monarca.
- ¡Mira Serena ahí viene!
Una gran comitiva de varios caballeros que portaban la bandera de la nación fueron entrando, un hombre al centro, que Serena supuso era el rey, y tras él varios carros, entre tanta gente creyó reconocer un rostro, pero se perdió entre la multitud de personas.
- Serena. . .- Oyó a Darien llamándola, fue hasta su lado, un hombre de gran porte estaba a su lado.- Esta es mi esposa alteza, Serena este es el rey diamante.
- Es un placer conocerlo alteza.- Hizo una cortes reverencia.
- Tu esposa es muy hermosa Darien.- El rey se volvió al ver que su esposa se le acercaba.- Serena te presento a mi esposa Esmeralda.
- Bienvenida alteza.- Serena vio a la mujer de cabellos verdes.- Es usted una mujer muy hermosa.
- Su esposa se ve muy joven Lord Darien.- Murmuro la reina Esmeralda.- Pero hermosa.
- Muchas gracias.- Darien les sonrió a la pareja real.- Por favor pasen son bienvenidos, mi esposa personalmente ha preparado bocadillos y bebida para todos.
- Al venir aquí me he quedado impresionado Darien.- Comento el rey cuando caminaban.- Estas haciendo un gran trabajo en este feudo.
- Solo hemos oído elogios para consigo lord Chiba.- La reina hablo.- Por cierto nos hemos. . . Encontrados con unos. . . Amigos en el camino, espero que no sea mucha molestia.
- Por supuesto que no. . .- Murmuro Serena para tratar de tranquilizar a la reina, parecía no muy contenta con la situación.
- Mi esposa yo lamentamos esto, pero fueron atacados en el camino y no nos quedaba de otra ayudarlos.
- Altezas por favor no se preocupen.
- ¡Darien!- Una chillona voz se dejo escuchar.
Tanto Serena como Darien reconocieron a la autora de la voz, sin volverse siquiera a mirarla supieron que era Beryl.
- Que alegría volver a verte Darien y a ti también Serena.- La pelirroja corría hacia ellos.- Malachite también está muy feliz.
El pelinegro mira al rey, este último pareció disculparse con la mirada, y si Darien bien lo recordaba el padre de Diamante había sido muy buen amigo de los padres de Malachite y Beryl, aunque con la muerte de ambos progenitores la amistad se deterioró siempre hubo algo de compromiso.
- Fuimos atacados cuando íbamos al sur, a visitar a unos amigos de mi madre.
- Y tuvimos la suerte de encontrarnos con la comitiva del rey.- Murmuro Malachite acercándose.- Es un placer verte Serena.
- Hola lord Malchite, lady Beryl.- La rubia trataba de sonar natural.
- Lita por favor.- Intervino Darien al ver que su esposa se contenía para no golpear a la pelirroja.- Que algunas alcobas más sean preparadas para estos nuevos huéspedes.
- Mientras tanto.- Intervino el rey.- Andrew puede llevarnos a dentro.
- Por supuesto.- El rubio se acercó.- Si vienen conmigo.
- No sé que pretenden.- Darien le hablo a su mujer cuando los demás ya estaban lejos.- Pero no permitiré que se queden mucho tiempo.
- Al parecer el rey tampoco esta muy contento con tenerlos aquí.
- Los conozco, sobre todo a Malachite, que estén aquí solo significan que quieren problemas.
- Quizá Beryl aún no comprende que me perteneces.- Murmuro Serena sin pensar mucho en lo que decía.- Lo siento no quise decir. . .
- ¿Por qué? Después de todo es cierto, te pertenezco a ti y tu a mi.- Darien abrazo a su mujer.- No dejare que Malachite se te acerque, aunque también me preocupa Beryl, no quiero que sus maliciosas palabras te hagan daño.
- No lo harán, soy inmune antes esos dos.
- Promételo.
- Te lo prometo, no daré atención a esos dos, salvo como acompañantes del rey y la reina.- Le sonrió ella.- Se ven que son personas amables.
- Y lo son, ya los conocerás mi vida.
- Ven.- Serena le tomo las manos a su esposo.- No debemos ser mal educados y dejarlos solos, además seguramente querrán refrescarse después de tanto viajar.
- Si mi amor.
Interiormente el único deseo que Darien tenía era de sacar a aquellas molestias de su casa, Baryl trataría de hacerle daño a su esposa, de eso no tenía dudas y Malachite no dejaría de coquetearle, en ambos casos Serena parecía tener la fuerza para hacerles frente, pero era su deber proteger a su esposa de cualquier amenazada, y lo primero que haría sería descubrir el motivo por lo que aquellos dos habían llegado a su hogar.
Tenía que ser fuerte, y no tomar en cuenta las malas intenciones que Beryl tuviese, seguramente querría tratar de quitarle a Darien, pero ella no lo iba a permitir, Serena se prometió a si misma cuidarse de Beryl, pues las palabras adornadas de Malachite no tenían efecto en ella, solo las amorosas palabras de su marido le llegaban al corazón.
Dejen sus Reviews.
Barbielove: Aunque Serena no ha dejado de amarlo, Darien está haciendo grandes esfuerzos por "recuperar" el amor de su mujer.
Isabel20: Embarazada y muy enamorada de su esposo, quien esta recompensando el amor de ella.
Yesqui2000: El paseo les había dado un buen ambiente, pero Serena se emocionó mucho y Darien malinterpreto eso.
Harmonystar: Si amiga, tú y muchas más tenían razón del embarazo de Serena, ahora esto se pone mejor jijiji.
Sandivivaelanime: Espero que este nuevo capítulo también te guste, nos vemos en las demás actualizaciones.
Moonliss: Hay que reconocer que Darien esta haciendo un buen comienzo, preocupándose por Serena y queriendo cuidarla siempre.
Camony: Iba por el buen camino hasta que un molesto par apareció en la escena, espero que nada malo le suceda a nuestra pareja favorita.
Zagala Black: Es que ya no tenían muchos motivos para seguir peleadas, y fue en esa visita de los Kou que Darien acabo por darse cuenta de que amaba a su esposa.
Lita Wellington: Animo amiga, hay que vencer el pasado, muchos saludos y espero que la historia te siga gustando.
Ishy-24: La hermosa cigüeña que llego para poner el adorno al pastel de Darien y Serena jajaja, y en cuanto al rey pues llego con personas indeseables.
Nai Sd: Bienvenida al mundo de novia rechazada, espero que te diviertas con este par de chiflados que no entienden que se aman.
TsukinoDiamante: Y esta demostrándoselo, tanto que Serena se emocionada y Darien no puede declararse, pobres al parecer aun falta para decirse mutuamente "te amo".
Nadya: Cuando el amor es verdadero cuesta reconocerla y Darien tardo MUCHO tiempo, menos mal que ahora ya lo sabe y quiere hacer lo mejor para su esposa, darle su amor.
Ediebella: Pues los dos están contentísimos con la llegada del bebé, sobre todo Darien que lo tomo como una forma de poder recuperar a su mujer.
Diana: Pues la pasión esta, los regalos y las flores no eran mucho de esa época, pero me las arreglare para que Darien le obsequie cosas a su esposa.
Abril Odette: Amiga hay que tenerle paciencia a este torpe Darien, se tomó su tiempo para ver que la amaba pero ahora hará lo que sea por obtener el amor de su esposa.
No recuerdo bien si había prometido en el Facebook o en el capitulo anterior esta nueva actualización, pero aquí se las dejo, espero les guste y como ya saben estoy trabajando asi que mis tiempos de escritura se han acortado, de todos modos trabajo para ustedes lo más rápido que puedo, muchos saludos y buen comienzo de semana.
