"Hace años, poco mas de una década, recibí una llamada de mi mejor amigo Stanley.
Me encontraba viendo la televisión en la sala… un viejo mueble que solo servía para cambiar los canales. Indeciso por la basura que vería en esa ocasión, el sonido del teléfono sacó mi apacible consciencia de su letargo.
– ¡Ayúdame, Kenny!... este sitio es el infierno.
Después de esa oración, mi vida jamás volvería a ser igual".
Desde que nos separamos
South Park no me pertenece, ni sus personajes, ni la historia original.
– ¡RICHARD!
– ¡TWEEKERS!
El Craig que se encontraba a metros de la camioneta, se giró en dirección del rubio, quien cayó frente a todos los presentes, seguido del sonido enmudecido de gemidos provenientes de toda garganta ahí.
Kenny había disparado directo a la cabeza de Tweek… o eso había parecido. En realidad, solo eran el sonido de un disparo, vestido con la horripilante imagen de una simulación en polvo de salva.
El Craig que estaba ahí, sobre el vagó del tren, de nuevo fue presa de la alta presión y su cuerpo colapso similar al enclenque rubio que temblaba sobre el césped.
Mamá Delorn, Gregory, Christophe, Clyde, Eric y Kyle contemplaban en completa confusión y un silencio cómplice que rogaba por conocer la verdad.
El pecho de Kenny subía y bajaba como si acabara de recorrer el camino a su propio fin. Su mirada, fiera, salvaje, por un completo contraste a su celeste pálido, dejaban escapar un par de lagrimas encolerizadas.
– ¿Que mierda está pasando? – Fue lo único que Craig pudo argumentar.
Segundos atrás, el era Stan Marsh… era el chef Second… ¿porque?, ¿desde cuando?, ¿Cómo?
Ahí estaba Tweek, temblando y retorciéndose.
– ¿Stan? – Gregory reconoció al chico por el que compitió por su primera novia… el moreno junto a Kenny y sus amigos.
– ¡No soy Stan!, ¡mi nombre es Craig Tucker!
– ¡El es Craig Tucker! – Respondió Christophe visiblemente enojado, apuntando en dirección del chico a los pies de Gregory. – Vino con nosotros desde América.
– ¡El es Stan! – Respondió Craig.
– ¡Tu eres Stan! – Contestaron Gregory y Christophe en un grito.
– ¡AH CALLAR! – Kenny volvió a disparar el sonido sin balas, pero con efectivo resultado.
Tanto Christophe, como su madre y Gregory, dejaron al Craig inconsciente a bordo del tren y saltaron hasta la superficie verde. Aquello era tan retorcido como el más complicado de los acertijos.
– ¿Tu lo sabes, cierto? – Clyde alcanzó a Tweek y lo ayudó a apoyarse en su pecho. Kenny observó al castaño con indiferente expresión y enfocó de nuevo su atención al grupo en el tren.
Eric y Kyle se acercaron hasta el tren, donde el "otro Craig" esperaba.
– Si… Tweek. Esta es la verdad.
–O–O–O–
Cuando teníamos 14 años, Kyle, Cartman, Stan y yo éramos inseparables…
Nuestra adolescencia distaba muy ligeramente de nuestra infancia, así que las memorias se volvieron maravillosas. Peleábamos, nos reíamos, jugábamos y llegamos a compartir nuestras mas grandes desgracias…
En aquel tiempo, la secundaria particularmente, Stan y yo nos volvimos muy cercanos. Tanto como lo fue alguna vez con Kyle y como este comenzaba a serlo con Cartman.
– Tengo pesadillas espantosas, Kenny… horribles sueños… de lo que le hice a Tweek…
Me confesó mi amigo con el rostro cubierto en llanto.
Stan se enamoró perdidamente en secundaria. También por aquel tiempo, su diagnostico de Asperger pasó a convertirse en un caso severo de depresión. Fueron tantos los diagnósticos y tan variados, que sus padres comenzaron a restarle atención.
Fue su enfermedad, sumada al desenfrenado amor que podía llegar a sentir, a sufrir, que tomó las peores decisiones que podría haber escogido.
Supongo que… mi amigo estaba destinado a ciertas cosas… y la vida no hizo mucho por ayudarlo.
– ¿Debería confesarlo todo?
– ¿Y que ganarías con eso?, ¿eh?, Tweek ya se fue y Craig está perdido también… después de su ultima rabieta, su familia lo envió a una especie de reformatorio, ¡no lo vale, Stan!... lo que sucedió fue horrible, pero… piensa también en Tweek… quizá el lo haya superado ya… si jamás te demandó, ¿no crees que te ha dado otra oportunidad?
Debí ayudar a Stan… ayudarlo de verdad. Pero era tan solo un adolescente que no quería perder a su mejor amigo.
En lugar de rescatarlo del abismo… até rocas pequeñas a sus piernas. De esa forma, al saltar, estuvo perdido.
…
…
Con los años me volví mejor en cibernética. Clyde y yo competíamos para ver cual de los dos era capaz de las más grandes hazañas en cuanto al campo de las computadoras era. Leía más y salía menos, solamente Eric y Kyle me recordaban que había un mundo allá afuera.
Stan permanecía ahí, a mi lado… solitario en extremo, serio, aislado. Yo lo observaba mirando el mismo punto en la pared durante horas… dejó de asistir a clases con frecuencia y sus peleas con Kyle, si es que las había, terminaban con el judío desesperado por no saber que hacer.
Lo vi hundiéndose… pero no hice nada.
Y aun así me llamaba "su amigo".
…
….
– Quiero internarme, Kenny… ¿tu que piensas?
En la preparatoria todo era diferente. Casi no salíamos juntos y cuando lo hacíamos, terminábamos peleados o aburridos. Cartman dejó de ser divertido y Kyle comenzó a volverse más liberal en ciertos aspectos, así que solo ellos se aguantaban. Yo me volví antisocial al máximo y Stan parecía más un zombie que un adolescente.
– Si es tu iniciativa, creo que está bien… – Aquella noche yo tecleaba como demente para poder crear un virus que pudiera joder la computadora de Clyde. – ¿Y donde o como?
– No lo sé… tengo familia en Detroit y dicen que hay un hospital psiquiátrico ahí… no lo sé… quizá pueda echar un vistazo…
Nunca noté que esa fue la conversación mas larga con Stan desde la secundaria.
Dejé escapar tantas señales… por un mundo que desconocía mi existencia.
– ¿Psiquiátrico?, pues suena bien… debe haber expertos y esas cosas…
Dos semanas después de nuestra conversación, mi amigo desapareció. El señor Randy me dijo que se había mudado a Detroit, así que mi mente conectó los puntos.
Me llamó una o dos ocasiones, cuando aun no era internado. Nuestras conversaciones eran cortas, el mencionaba una leyenda urbana sobre el hospital y ciertas cosas extrañas que sucedían en el edificio vecino, a pocos kilómetros de ahí. Yo lo tomaba como las típicas boberías de los hospitales.
Entonces, de pronto en el invierno… el dejó de llamar.
Stan dejó de comunicarse conmigo.
–O–O–O–
– ¿Estás diciendo que Marsh estuvo internado en el mismo hospital que Richard y mi Chris? – La madre de Christophe se encaminó hacia Tweek, para intentar apoyar al rubio. Arrancó una pequeña franja de su vestido y la colocó sobre su nuca.
– No solo ellos, ¿cierto? – Clyde se puso de pie y cedió el cuidado de Tweek a la francesa.
– ¿Que dices?, ¿y quien carajo eres? – Christophe se acercó mas y mas al grupo que comenzaba a lucir mas terrorífico que antes.
– Mi nombre es Clyde Donovan… soy el mejor amigo de Craig… sin ofender, Tweek… Craig estuvo internado en aquel sitio también… hablamos de el Centro Psiquiátrico Especialista en Detroit…
– ¿Craig? – Los ojos verdes de Tweek se vistieron de pánico. – ¡No es verdad! – Como lo impulsaba a lucir el terror.
– Si ni conocimiento no es errado… Primero internaron en ese sitio a Craig Tucker… 3 años después internaron a Stan y a los ocho meses te internaron a ti, Tweek… los tres, al mismo tiempo estuvieron habitando la prisión de Mengel.
Tweek se puso de pie casi con un salto. Craig, quien se dejó caer lentamente sobre la hierba, comenzó a recordar cosas… terribles… acerca de sombras tenebrosas.
– En medio de la calle yo… golpee a dos sujetos… ellos… mi familia… mamá estaba furiosa… ¿Quién soy, Kenny? – Una leve mascara de llanto cubrió sus mejillas. El moreno estaba por completo desesperado.
– ¿Entonces Stan es? – Tweek miró con horror al hombre que había llamado chef Second, Stan Marsh y ahora… ya no sabia que creer…
– Todo esto es… ¡no puede ser!, ¡hay demasiadas cosas que no encajan! – Christophe se encaminó hasta Kenny y lo confrontó con la mirada.
– ¿Quién es el sujeto que llegó hasta Tweek diciendo que era dueño de nuestro edificio?
– Era Stan…
– ¿Y el chef Second?
– Era Craig Tucker…
– ¿Pero porque ambos estaban tan seguros…? – Comenzó Gregory, cuando de inmediato Tweek lo silenció con su monótona voz.
– La reprogramación… ellos dos… ¿cierto?
– Así es… son las únicas victimas de la reprogramación que han sobrevivido…
– ¿Re-que?, ¿de que hablan? – Clyde intervino. Para varios ahí todo eso no cobraba sentido alguno. Solo se volvía peor.
–O–O–O–
– ¡Ayúdame, Kenny!... este sitio es el infierno.
– ¿Stan?, ¿eres tu?, ¿que sitio?, ¿de que hablas?
Después de tantos años sin comunicarnos, la voz de mi amigo había cambiado considerablemente. Tanto, que podría no reconocerla… por poco.
– ¡Este hospital, Kenny!, ¡te lo imploro!, ¡es el infierno!, ¡sácame de aquí!, ¡SACAME DE AQUÍ!
– Espera… ¡hablaré con tus padres!
– ¡NO LO HAGAS!, ya lo he hecho y no escucharán, piensan que estoy loco, ¡pero no lo estoy!, ¡por favor, Kenny!, ¡KENNY, AAAAHHHHH!
Y la llamada se cortó en ese momento.
Nunca supe como o desde donde el consiguió un teléfono, pero el punto es que lo hizo.
Al principio dudé, lo admito… pero cuando, por curiosidad, investigué ese hospital, más y más huecos volvían real la pesadilla de Stan.
Finalmente, tal y como sucede con el hombre que busca… encontré la verdad.
Necesité toda la ayuda posible, de Kyle, de Cartman, de mi entonces novio, Butters y de mi hermana Karen. Las únicas personas en las que confiaba. Las únicas que creyeron en Stan.
En aquel sitio… experimentaban con la gente.
–O–O–O–
– ¿En que consiste la Reprogramacion? – Gregory se acercó a Christophe y puso su mano sobre el hombro del castaño. Su cuerpo temblaba de temor… Christophe Delorn temblaba de temor…
No hace falta agregar lo sorprendido que se tornó el británico.
– El gobierno busca maneras de aprovechar el poder psicológico. De alguna forma encontraron esta tortura tan beneficiosa para el verdugo… – Kenny guardó el arma dentro de su bolsillo y caminó en dirección del Craig inconsciente, al que llamaba Stan. – La reprogramación es una terapia intensa de electroshock… someten a una persona en totalidad a golpes eléctricos que bloquean parcial o totalmente su cerebro… llegando a matar neuronas o "bloqueando" sus memorias… a cada paciente o "sujeto" le entregaban dos cuadernos en blanco. En uno escribían todo en cuanto ellos sabían sobre si mismos… su nombre, sus recuerdos de infancia, las experiencias vividas, los momentos mas vívidos en su cabeza… en el segundo escribirían los nuevos conocimientos adquiridos después de cada terapia. Entre menos escribieran en el segundo, mas terapia sufrirían… pero ellos descubrieron algo…
Guardó silencio una vez junto a Stan y tomó asiento al borde de la entrada, recargando la cabeza del moreno sobre su regazo, tal como las madres hacían con los niños.
– No conozco la historia con exactitud… para cuando los saqué de ahí, las únicas personas que la conocían la olvidaron. Solo sé lo poco que Stan me contó en un momento de lucidez… de alguna forma, aquellos que programaban los experimentos descubrieron que, si se intercambiaban los cuadernos, la información que "adquirían" era por completo contraria… y sus memorias pasadas se reescribían también…
– No lo entiendo… – Clyde se inclinó para ver a Tweek, pero el rubio parecía captar lentamente aquello…
– Es sencillo, en realidad… – Continuó el rubio. – El "diario" de Stan pasó a manos de Craig y viceversa… de esa forma, cada vez que "vaciaban" sus conciencias, el otro adquiría los recuerdos que leyera, aun si no eran suyos… Craig se volvió bueno en los números y la administración… Stan se volvió un prodigio de la cocina.
– Entonces… los libros que yo leía… – Tweek pensó en aquellos libros mecanografiados que leía bajo el seudónimo de "Second" en las dos horas libres que tenia en la prisión. – Eran…
– Escritos por Craig, quien comenzaba a creer que era Stan o al menos, que sus recuerdos eran esos.
– ¡Pero aun si todo eso es cierto!... ¿Cómo justificas el cambio físico?
– ¿Cuál cambio físico? – Se burló el rubio. – Los ojos "negros" del Craig con el que Tweek compartió apartamento fueron efectos secundarios de los químicos que usaron en ellos… los ojos azules de Stan son…
– Lentes de contacto… – Terminó Clyde, para sorpresa de todos. Tweek recordó lo que había dicho el moreno al reencontrarse con el en Haworth.
¡Si!, me recuerdas… que bueno… y, yo, perdona, creía que estabas con Craig, Craig Tucker… ya sabes, por… lo demás… Si te quitaras los contactos serias idéntico a él… ¿verdad, Tweek?
– No lo había notado… – Admitió Tweek. Estuvo tan enfocado todo el tiempo en odiar a Stan que muy pocas veces se acercó lo suficiente como para ver a detalle sus ojos.
– No puede ser… – Susurró Craig, tirado casi por completo sobre la hierba. Con miedo encajado en el alma, colocó la yema de su dedo índice sobre su pupila izquierda y comprobó que había algo recubriendo su ojo. Al retirarlo, su mirada se cubrió de negro, tal cual era naturalmente. – No… NO… ¡NO!, ¡NO ES VERDAD!
– ¡Tranquilo! – Kyle corrió para sostenerlo por la espalda. El también estaba triste de perder a Stan completamente.
– ¿Por qué? – Pronunció suplicante.
Tweek comenzó a llorar tal como un niño, rompiendo todos los corazones que pudo. Todo ese tiempo, después de tanto sufrimiento… de nuevo estaba ahí junto a Craig. Todo el tiempo, había sido él.
Aquellos momentos que le fueron arrebatados en el pasado… se los robaron de nuevo…
Es extraño, ¿sabe?... no recuerdo esa actitud en usted…
Dilo de nuevo… "Craig"
Me recuerda a ti… muchas otras veces te escuché llamándolo, ¿cierto?
Tú estás aquí… Eso me da fuerza para seguir indagando.
Yo no creo que vayas a morir solo… Si eso sucede, cuando vayas morir, yo estaré ahí… y no volverás a estarlo, ¿vale?
Estuvo junto a Craig, junto a SU CRAIG todo ese tiempo… el Craig de su adolescencia, su mejor amigo, el único ser humano que lo comprendía… su primer amor.
– Hace 12 años… Tweek… – Comenzó el recién descubierto Craig Tucker. Tweek se puso de pie como pudo, ayudado por Clyde y mamá Delorn. Todos estaban ahí, reunidos. Todos excepto Stan y Kenny, a bordo del tren y a cierta distancia. Craig se liberó del agarre de Kyle y se enderezó, aun sobre el césped y la maleza silvestre. – Yo te amaba… demasiado… tu te fuiste, dejándome solo por completo y yo jamás supe porqué… jamás supe que había echo o dicho para perderte de aquella manera… tu me escribiste una nota, ¿recuerdas?
– Cada día de mi vida, Craig… – Respondió el rubio, de nuevo cubierto en llanto. – Yo… Sé que te quiero porqué no puedo describir lo que siento por ti. Entonces pensé: "¡Hey!, debo estar enamorado". Si mis sentimientos te incomodan, perdona mi sinceridad. Olvídalo y sigamos como hasta ahora… no quiero dejar de ser tu amigo. Quería decírtelo… Me gustas". – Musitó de memoria.
El corazón de Craig se contrajo. En ese momento, renació…
Christophe se recargó por completo contra Gregory y dejó que el rubio lo abrazara con fuerza. Aquella parecía la más cruel de las guerras jamás antes peleada… y habían sido testigos. Clyde, Kyle y Eric, quienes estuvieron ahí desde el principio, no pudieron sino contener sus respiraciones.
– Tú me gustas también, yo… – Después de 12 años, por fin ambos escucharían una respuesta. – Me gustas, Tweek… tu también, me gustas mucho.
Tweek ladeó la cabeza con una sonrisa de satisfacción, una mirada de angustia y con los brazos cubriendo su pecho.
– Gracias… Craig…
– ¿Kenny? – Stan abrió los ojos ligeramente… encontrándose con la mirada del rubio. Este le sonrió amablemente y ladeó la cabeza para poder indicarle algo a la distancia.
Stan se giró lentamente…
…allá estaban esos dos…
…Craig Tucker…
…cierto…
– Me lo prometiste… – Susurró cansado hacia el hombre que lo sostenía en su regazo.
– Y lo cumplí. – Contestó Kenny con una sonrisa tranquilizadora.
–O–O–O–
– ¿¡Que está sucediendo, Kenny!?
– ¡Comencé una revuelta!, hay descontrol por todas partes, ¡andando, Stan!, es nuestra oportunidad… Cartman Kyle esperan en una camioneta a varios kilómetros de aquí…
– ¡Espera! – El moreno contuvo la mano de McCormick con fuerza. Vestí una bata de hospital y unos jeans, pero su aspecto demacrado resaltaba sobre ello aun bajo aquella penumbra.
– ¡NO HAY TIEMPO!, la distracción no durará demasiado…
– ¡Habrá otras formas de escape para mi, Kenny!, ¡pero tu toma esto!
El rubio se desesperó por completo. Había recorrido como desquiciado cada piso, cada sala y cada recamara u oficina del lugar para poder dar con el sitio donde ocultaban a su amigo. En un plan perfectamente ejecutado, tanto Cartman como Kyle lo ayudaron para sacar a Stan de un sitio de seguridad máxima; era poco más de las 3 de la mañana y las alarmas inundaban el edificio. Kenny les quitó la electricidad, pero todo era momentáneo… contaba solo con minutos para escapar de ahí.
Y Stanley se preocupaba más por entregarle una estúpida libreta.
– Al fondo del pasillo a la izquierda hay una escaleras que conducen a celdas aisladas… he visto a Tweek ahí, Kenny…
–¡¿De que mierda hablas?!, ¡VAMONOS, STAN!
El rubio tomó con brusquedad la muñeca de Marsh, pero este detuvo su paso y lo empujó contra una pared.
– ¡Yo saldré de aquí después!... y "el" también… ¡pero Tweek necesita tu ayuda ahora!
– Pues no se la voy a dar… ¡Stan, es una locura!, ¡VINE POR TI!
– ¡Entonces has algo bueno por mi para variar y sácalo de aquí!, ¡tu y yo sabemos que es por mi que está en este sitio!, ¡Kenny, ayúdalo!
– ¡Pero…! ¡TU!
– ¡Júramelo, Kenny!
El rubio se detuvo en seco, el sonido comenzaba a llegar hasta aquel pasillo. Era cosa de tiempo para ser alcanzados…
– ¿Que cosa?
– Júrame que vas a proteger a Tweek, que nada le va a faltar…
– Pero…
– ¡Júrame que te vas a encargar de él siempre!... hasta que… encuentre a quien busca…
– ¡Stan!
– ¡JURAMELO!
El rubio no tuvo opción… su mejor amigo era decidido.
– Te lo juro… ¡pero tu!
– Toma el cuaderno y vete de aquí… si no te busco en dos meses, entonces no vengas mas, Kenny… olvídame…
– No me digas eso… – Kenny se asustó verdaderamente por su compañero. Sus ojos azules ya no lo eran tanto y en su lugar, su mirada le recordaba a la de aquel líder de pompón rojo. – Ellos… a pesar de esta mierda… te curaron, ¿cierto?
– Lamentablemente… – Aceptó con sarcasmo. Acarició el antebrazo de su amigo y lo impulsó a seguir su camino. – Recuerda que me lo has jurado.
– ¡VOY A VOLVER POR TI, STAN!
–O–O–O–
– Se ha dormido… está vez para siempre. – Kenny llegó hasta el grupo, quien se giró con espanto para comprobar que Stanley dormía.
Tweek abrazaba con fuerza a Craig, sin desear que ese momento terminara… solo quería suspenderlo justo ahí. Con toda la verdad y el dolor… con todas aquellas respuestas al fin frente a él.
– ¿Eso que significa?
– Cuando los ayudé a escapar y cambié mi identidad para desaparecer de la sociedad y el gobierno… Stan me dio un cuaderno que escribió a escondidas… un cuaderno diferente. Escribió sobre los medicamentos, experimentales y no experimentales, sobre las terapias y los estudios… algunas cosas fueron por completo inútiles debido al grave deterioro de sus habilidades motrices en aquellos días… pero otros… me dieron todas las respuestas que nos han traído aquí…
– ¿Que pasa conmigo? – Preguntó Craig atemorizado.
– Tu cuerpo y el de Stan sufrieron terribles daños irreparables… su cabeza, en específico.
– ¿Que le sucede a su cabeza? – Tweek abrazó con mayor fuerza al moreno. Kyle y Cartman caminaron lejos de ellos, en dirección de Stan.
– Es extraño volver a verlo de esta forma… – musitó el pelirrojo. Cartman simplemente lo abrazó por los hombros, entendiendo que el otro comenzaría a llorar. – Tener que despedirme ahora no es… no es… – Comenzó a lloriquear… – No es justo…
– El daño es demasiado avanzado… Esta noche, mientras duermas, tu cabeza volverá a borrar todos los recuerdos del día de hoy. Mañana, tú no sabrás que eres Craig Tucker.
– ¿Mañana volveré a ser Stan Marsh? – Preguntó el moreno, sin disimular el pánico que eso le hacia sentir.
– No… no serás nadie… Craig… el daño en tu cuerpo es peor aun que el de Stan. Sus cuerpos fueron reprogramados en diferentes escalas… aquel hombre de traje, al despertar, volverá a ser Craig Tucker. Por siempre… es su castigo, eterno.
– ¡Pero el no es Craig! – Tweek se levantó furioso. Justo cuando lo recuperó, lo volvería a perder.
– ¡Eso ya lo se! – Contestó Kenny enfadado. Todos ahí pretendían que el la tenia fácil por conocer toda la historia… cuando en realidad era lo contrario. – ¡Pero no hay solución!, ¡es como un cáncer, es terminal!... Stan está perdido por completo, tanto en su propio cuerpo, como en el de Craig, puesto que él no puede almacenar recuerdos…
Entonces todo quedó claro para los presentes… y en especial, para Tweek.
– Por eso… me secuestraste…
– ¡No quería ver morir a mi amigo! – Gritó Kyle al rubio. Todos se giraron para verlo, mientras caía en brazos de Eric, quien ya no tenía nada más que hacer. Para el fue mas fácil resignarse a verlo morir.
– No queríamos ver morir a Stanley… – Admitió Kenny con el rostro empapado.
– Me trajeron para ver si podía guardar recuerdos en la mente de Craig… recuerdos de Stanley…
– Los medicamentos que robé del gobierno dejaron de ser efectivos… de esa forma solo causaban sueño en Stan, pero no le ayudaban a guardar recuerdos… y en cuanto a Tweek, el también sufre efectos de terapias a las que fue sometido, la diferencia es que las drogas solo las necesita cuando se encuentra bajo severa presión… y casi siempre borran fragmentos de su pasado. De esa forma Tweek sigue siendo Tweek, pero Craig es Stanley…
– Porque yo no soy Stan…
– ¡Pero Stan ya no es mas él!...
– ¿Por qué no intentaron lo contrario? – Interrumpió Christophe. – Tomar al verdadero Stanley y regresarle sus recuerdos… eso era más lógico…
– ¡NO PUDIMOS!, ¡Era imposible! – Kenny empujó a Clyde y Christophe fuera de su camino. – Con drogas, sin ellas, con terapias, con químicos, con lo que fuera, ¡CUALQUIER COSA!... su mente se perdió por completo… una "reprogramación" perfecta… ¡el cree que es Craig Tucker por completo!... mientras que Craig es solo una marioneta hueca… a la que es fácil manipular… Stan va a morir pensando que es Craig hasta su ultimo aliento… su mente puede romperse, pero solo durante segundos en los que es tan real, tan vívido… que seria una tortura nueva someterlo a ello, a reconocer que no está dentro de su propia vida, sino viviendo una ajena…
– ¿Y por eso tomaron a Craig?
– Cuando volví por Stan, descubrí a Craig también… pero ambos ya habían sufrido suficiente reprogramación… mi amigo estaba perdido… el hombre al que amó con tal fuerza, con tan locura y enfermedad también lo estaba… la familia de Craig no dudó ni por un segundo que era él… dejé a mi mejor amigo en casa de unos desconocidos ricos que lo llamaban "hijo" y "hermano"…
– Rubí jamás cayó en ello… ella supo desde el principio que no se trataba de Craig… – Susurró Clyde, llamando la atención de todos, en especial de Tucker. – Ni Token, ni yo le creímos porque… bueno… pensamos que simplemente eran cosas de una chica que envidiaba el dinero de su hermano… lo lamento, Craig… – Reconoció en medio de llanto leve.
Craig agachó su mirada y observo penetrante en el césped… como si ahí se encontraran todas las respuestas.
– Stan pasó de un antisocial cuya familia no se interesaba en él a uno de los hombres mas ricos del mundo, con la posibilidad de estudiar en las mejores escuelas y conocer el mundo… aun bajo otra personalidad… eso era un lujo que yo jamás podría darle…
– Y arrastraste a Craig contigo… – Pronunció Tweek con rabia.
– Estaba perdido… el necesitaba un hogar… y nosotros necesitábamos a nuestro mejor amigo de regreso… una cosa complementaba a la otra… le di educación, tal cual hice contigo, un hogar, un nombre y una fama que nadie nunca le hubiera entregado a un fugitivo de un hospital psiquiátrico. A ti y a Christophe jamás les faltó un techo o comida en sus bocas… ¿soy un villano, Tweek?... lo único que hice fue cumplir una promesa… un juramento a un amigo que abandoné, alguien a quien pude haber cuidado más…
– ¿Tu lo sabias?
– ¿Que cosa?
– Lo que ese tipo hizo a Richard… – Preguntó el francés, liberándose del abrazo de Gregory.
– Lo supe después que Tweek dejó la secundaria, Stanley me lo confesó… puede que no valgan estas palabras ahora, ayer o mañana, pero… muchas veces quiso confesar lo que había echo… solamente… no tuvo el valor. Quizá algunas cosas serian distintas, pero sin dudas, el dolor seguiría aquí…
– ¿Por qué me hizo tanto daño?
– ¿Porqué, Tweek?... porque estaba demente. Simple y sencillamente… mi amigo veía en ti a un enemigo…
– ¿Enemigo?
– Yo era de quien estaba enamorado Stanley… – Concluyó Craig. Por eso aquel recuerdo de esa libreta. Todo el tiempo soñó que pertenecía a Tweek, cuando en realidad, el lo descubrió poco antes. – Mi nombre dentro de un corazón…
– Buscaba que te alejaras de Craig y lo consiguió… pero alejándote a ti, lo alejó a él también…
– Oh por Dios… esto es tan… retorcido… – Clyde se acercó a su mejor amigo. Se sentía estúpido por haber llamado de aquella manera a Stanley durante tantos años. El engaño había sido simplemente bueno. – Recuerdo que ya no hablábamos de nuestros días de la infancia… Token y yo suponíamos que era por Tweek, porque lo habías amado y el te había dejado sin decir una palabra de despedida… y por eso jamás te presionábamos con eso… jamás imaginé que la verdadera razón era que no recordabas nada… ¡mejor dicho!... que no lo sabías…
– Entonces… ¿esto que significa?, ¡para todos nosotros!, ¿que va a suceder de aquí en adelante?
– ¿Que vamos a hacer?, ¿que podemos hacer?
– ¿"Nosotros"?, ¿no prestaste atención a la clase?, ¡yo no voy a hacer nada!... estoy harto de escapar, huir, esconderme y todo para mantenerte a ti y a Christophe alejados del gobierno americano… si tienen una pizca de inteligencia se van a quedar aquí en Europa… yo voy a regresar por Karen y Butters… No tiene solución… Craig es Craig y Stan es Craig… la diferencia es que al menos Stanley es quien está registrado en totalidad, nombres, identificaciones, ADN y huellas dactilares, como "Craig Tucker"… y si hacen algo para cambiarlo, el gobierno de inmediato atará cabos y tu y tu y tu – Apuntó a Christophe, Tweek y Craig. – Irán de nuevo a Detroit y el resto a prisión por conspiración y encubrimiento de escapistas…
– Pe… pero… ¡no pueden terminar las cosas aquí!, no quiero de nuevo…
– Claro que… existen otros caminos, pero… solo nos conciernen a Christophe y a mí.
– ¿Nosotros? – Christophe se estremeció y miró a Tweek con preocupación. – ¿De que hablas?
–O–O–O–O–
…
…..
…..
– ¡AAAAHHH!
Tweek se levantó temblando con verdadero pánico. La respiración se le había escapado por completo, sus extremidades temblaban y el sudor cubría su rostro por completo.
– ¡RICHARD!
– ¡CHRIS, AYÚDAME!
El francés tiró, literalmente, la puerta y entró como perro salvaje en la habitación.
Tweek estaba recostado, cubierto así como empanada, con su cabellera rubia alborotada y sus brazos extendidos por encima de los cobertores.
– ¡Chris, Chris!, ¡es Kenny, el me secuestró! Y Craig y yo y Stanley, pero nada era nada y nadie era nadie…
– ¡Tranquilízate, Richard!... otra vez otra de tus pesadillas… ¡deja de ver esas películas antes de dormir!, ¿Cuál Craig, cual Stanley?, ¿de que hablas?
– Yo no… yo estaba… y también tu… y Gregory…
– Ni me hables de ese maldito británico… se le ha metido en la cabeza que me divorciaré de ti y me casaré con el para fin de mes… ¡lo castraré!, ¡el estará castrado para final de mes!
– ¿Divor…? – El rubio se puso de pi y corrió hacia su guardaropa. Su filipina estaba recién planchada y doblada, las revistas se encontraban en su sitio, todo era tal como recordaba. Se trataba realmente de su habitación. – ¿Lo soñé?
– Hoy me voy temprano… ¿ya llegaron tus libros de AMAZON?
– ¿Eh?, yo no sé… – Seguía temblando severamente, pero comenzaba a sentirse mas tranquilo.
Un sueño… aquello había sido parte de una pesadilla. Pero… ¿hasta que extremo?
Los golpes de alguien llamando a la puerta, sacaron de sus pensamientos a ambos chefs.
– ¡Voy! – Contestó Chris, siendo seguido por Tweek de cerca. – ¿Missy?, ¿que haces aquí, marica?
– Buenos días a ti también, Chris… aquí están las llaves… supongo que nos veremos después…
– ¿Missy? – Tweek se sacudió, dejando sus tortuosos recuerdos atrás y asumiendo que todo había sido el más terrible de los sueños. Después de todo, en esos momentos gran parte de la historia completa estaba desapareciendo – ¿A dónde vas?
– Me iré de vacaciones o algo así… necesito un respiro, conocer el sol, ya sabes… – Dijo con su característica sonrisa el de cabello verde.
– Ya veo…
Todo seguía como antes… todo había sido un sueño.
– Entonces se los encargo.
– Claro. – Contestó Christophe ya calmado por el susto que Tweek le hizo pasar y cerró la puerta mientras Missy se despedía con la mano, brillante y sombrío en esa extraña mezcla que solo el podía hacer.
– No entiendo… –Susurró Tweek para si mismo. Christophe lo observó confundido y abrió la boca ligeramente, pero al instante fueron interrumpidos de nuevo.
– ¿Quién puede…? – Chris abrió la puerta solo para encontrarse con la mirada de Craig Tucker, sosteniendo dos copas de cristal y una botella de vino caro, a simple vista. – ¿Que carajo quieres aquí, Tucker?
– Vine a pedirle azúcar a Tweek.
– ¿A Richard?, ¿en copas de cristal?
– Ajá… digo, si el británico puede venir a pedir azúcar sin copas a las 2 de la mañana, ¿Por qué yo no? – Calló al instante al francés… lo que avivó su furia.
– ¡Eso no te incumbe marica!, ¿y la botella para que es?
– ¡Eso no te incumbe a ti, francés retrasado, vine a hablar con Tweek!
– ¡Pues Richard, MI NOVIO, no quiere verte!
– ¡Que me lo diga él!
Al escuchar aquella discusión tan familiar, Tweek abrió los ojos con leve llanto y corrió para abrazar a Craig. Christophe y el moreno se espantaron por la reacción… aunque claro, esas expresiones cambiaron al instante…
– ¡Craig!, ¡Craig!... todo fue mentira, ¡una mentira!, ¡lo sabia, ese no podías ser tu!
– ¿Tweek?
– Richard… – Suspiró cansado el castaño… hasta que un acento británico lo sacó de su confusión para devolverlo al coraje desenfrenado.
– ¡Christophé Delorn!, ¿pero que carajo?
– ¡Andando, maldito británico! ¡Y CUIDADO CON HACER PREGUNTAS!
El rubio de ojos anaranjados ladeó su cabeza, severamente extrañado. El supuesto esposo de Christophe abrazaba amorosamente a otro sujeto en sus narices.
Entonces quedaron ellos dos, ahí… en medio del pasillo.
El sueño de Tweek, pero no aquel tenebroso, sino el del Tweek adolescente, se haría realidad… ¡a como diera lugar!
– Te quiero, Craig. Siempre te he querido.
Susurró antes de ser abrazado con mayor fuerza por el moreno.
– Yo siempre te amaré, Tweek.
…
….
–O–O–O–
...
...
– ¿Cómo sabremos que no recordará quien es algún día?
– No podemos estar seguros… solo alertas…
– ¿Y sobre Richard?
– En unas horas habrá olvidado aquella pesadilla por completo… y Craig será Craig para siempre.
– Querrás decir, "Stan".
– Es lo mismo… ahora… y en el futuro.
– Entonces… al suspenderle la medicación ¿el simplemente no volverá a ser…?
– No hay vuelta atrás… como les dije antes…
– ¿Y Craig?, ¿que…?
– Siempre podrá ser el chef Second… ¿no es suficiente bueno?
Christophe, abrazado de Gregory y frente a Kenny, miraba en dirección del departamento donde dejaron al par que probablemente comenzaría una nueva vida a partir de entonces.
– ¿Que clase de final es este? – Gregory tomó la mano de su ahora prometido y entrelazo sus dedos con los del castaño.
– Es un principio. – Corrigió Kenny. – Y no hay inicios buenos o malos.
– ¿Algún día Richard me perdonará por elegir sobre su futuro?
– '¡Bah!, no hay nada que perdonar. Elegiste lo que no lo destruiría emocionalmente… si no le dices, jamás se enterará… – Un taxi se detuvo junto a las escaleras, sobre la acera, donde Kenny estaba listo para abordarlo. – Todos aquí obtuvieron lo que habían estado buscando… lo demás, no es importante. El resto… es desencanto.
Muchas gracias por leer hasta el final.
Debo admitir que este ha sido mi Fic mas extraño y retorcido de todos. Creo haber aclarado todas las dudas.
A forma de aclaración, pueden hacerme todas sus preguntas en los reviews, por si algo faltó por aclarar a la perfección (que confío no haya sido demasiado).
Los invito a volver a leer el Fic desde el principio y verán que este final estaba bastante claro desde los primeros 5 capítulos… si saben leer entre líneas, claro jaja.
Yo iba a dejarlo en el capitulo 1, pero me pidieron que continuara y pues ahora tenemos esto.
Tweek terminó con Stan… aunque esta crea que es Craig, pues… ¡no lo es! Jaja. ¿Ven porque era perfecto dejarlo hasta el capitulo 1? Al menos ahí si podías imaginar que terminaba con Craig.
Pero bueno.
De nuevo, muchas gracias por sus comentarios, favoritos, seguimientos y todo el apoyo.
Espero que nos leamos en otros fics largos o one–shot.
Nos leeremos pronto.
By: Roglia15.
