Sailor Moon no me pertenece.
Novia Rechazada.
Eres lo más importante para mi.
Darien llego al castillo sin perder más tiempo, en ningún momento había dejado de ver a Serena que seguía inconsciente entre sus brazos, no parecía querer despertar prontamente y era eso lo que lo tenía desesperado.
- Andrew mi amor.- Lita corrió hacia ellos al verlos llegar.- Que bueno que la han encontrado, las mujeres han estado orando en la capilla junto a Neflyte.
- Lita por favor.- Hablo Darien.- Que Luna y tu suban conmigo, alguna de ustedes tiene que saber cómo despertar a Serena.
- ¿Le han hecho algún mal?- La castaña se vio preocupada y asustada.
- Llegue a tiempo antes de que hubiese sido tomada a la fuerza, pero esos hombres la golpearon y perdió el conocimiento.
- Iré por Luna inmediatamente.- La mujer volvió corriendo hasta el interior del castillo.
- ¡Hermano!- Chibi Chibi corría hacia él.- La encontraste. . . ¿Dónde estaba?
Naturalmente no iba a contarle a su hermana toda la historia, pero sabía que tenía que responderle, por lo que hiso grandes esfuerzo por buscar las palabras correctas y que ella no sospechara de todo el peligro que su mujer había corrido.
- La encontré pequeña, ahora ella esta dormida, pero despertara pronto te lo prometo.
- ¿Puedo ir contigo y con ella?
- Claro, vamos a que se recueste.
- Yo iré a asegurarme de que Malachite y Beryl estén siendo llevados al palacio real.
- Gracias.- Darien miro al rey, sin su ayuda nunca hubiese podido detener a los hermanos.
Darien vio como la gente se acercaba a él solo para saber si Serena estaba bien, fue testigo de la gran preocupación que le profesaba toda la gente, su mujer era querida por todo, pero el amor más grande era él suyo, solo necesitaba tener la oportunidad para poder decírselo.
Entro en la recamara que compartía con Serena desde la primera noche que le hiso el amor, camino hasta la cama y la tendió, ella seguía sin reaccionar y era algo que lo tenía preocupado.
- Hay que ponerle algo en ese chichón hermano.- Murmuro Chibi Chibi con solemnidad.- Serena misma me enseño todo lo que hay que hacer.
- Parece que has aprendido mucho con Serena.- Le puso una mano en la mejilla de su esposa, estaba helada, pero suponía que se debía a que aún las mañanas eran frías en esas tierras.- Vas a ponerte bien mi amor. . .
- Papá siempre me dijo que llamaba a mamita como su amor, y era porque él la quería mucho. . . ¿Si llamas mi amor a Serena es porque la quieres?
- ¿Quererla?- Darien miro a la niña a los ojos.- La amo desde el fondo de mi corazón.
- ¡Serena se pondrá muy feliz!
- Eso espero. . .- Susurro tan bajito que estaba seguro de que su hermana no había escuchado nada.
Lo único importante ahora era que su mujer despertara, necesitaba saber que ella y el bebé estaban bien y sabía que solo Luna podía indicarle esto último, así que rogo que la mujer mayor llegara cuanto antes para sacarlo de tantas dudas.
- Mi amor.- Le toco la mejilla.- Por lo que más quieras despierta.
Pero su mujer no daba señal alguna que querer hacerlo, y eso termino por volverlo loco, se levantó de la cama y fue hasta la puerta, estaba desesperado.
- ¡Luna! ¡Lita!- Grito con todas sus fuerzas, había dado por seguro de que las gruesa paredes de piedra habían vibrado con su grito.
- Hermano mira. Le hablo Chibi Chibi.- La herida de Serena esta sangrando.
Volvió a su lado y efectivamente la herida de la frente de su mujer estaba sangrando otra vez, se movió por el cuarto, sabía que el bolso que Serena cargaba siempre con sus hierbas y otras cosas debía tener algún vendaje.
- Aquí.- Tomo el bolso y comenzo a buscar dentro algo que le pusiese servir.
- Darien.- Luna entro en el cuarto seguida de Lita quien llevaba paños limpios y agua caliente.- Ya estamos aquí.
- Por favor. . .- Les rogo.- Esta sangrando y no sé que hacer.
- Dagame a mi Darien.- Luna tomo el mando de la situación.
Darien iba a de un lado al otro llevado por el miedo de que algo malo estuviese pasando con su Serena, miraba a Luna trabajar y se alteraba cada vez que venia aquellos paños antes blancos machados de sangre.
- La herida no es profunda, y dejara una pequeña cicatriz que se ira con el tiempo.- Concluyo la mujer al terminar de poner la venda.- El golpe debió dejarla inconsciente, puede que despierte en pocos instantes o dentro del dia.
- Necesito que despierte ahora.- Murmuro Darien con preocupación.- Tengo miedo. . .
- Nada malo va a pasarle te lo juro, quizá el cuerpo de Serena no resistió tanta presión, dormirá un par de hora hasta reponerse por completo, ya lo verás.
- Pero necesito saber si el bebé esta bien.- Con todo el amor que Serena habia estado demostrando por el futuro hijo que esperaban no queria siquiera penar en que lo podía haber perdido por culpa de esos malditos.- Dime Luna. . .
- Bueno eso es difícil saberlo, a menos que Serena comience a sentir alguna molestia no creo que tenga forma de saberlo, el embarazo aun es algo complicado de entender.
- Maldita sea.- Dio un puñetazo en la pared de piedra.- Esto me esta desesperando.
- Lo único que tienes que hacer es conservar la calma Darien. . . Puedes estar transmitiéndole a Serena su miedo.
- Como ella me transmitió el suyo. . .- Murmuro muy bajito.- Ella me transmitió su miedo, podía sentir como me llamaba.
- Tus padres tenían ese tipo de conexión, yo fui muchas veces testigo de ese tipo de cosas.
- Mi amor.- Se acerco a Serena.- Por favor mi cielo despierta, te necesito conmigo, a ti y a nuestro bebé.
- Debo confesar que cuando te vi llegar con ella nunca crei que te oiría decir eso.- Murmuro Luna mientras guardaba sus cosas.
- Nadie lo creía a decir verdad.- Intervino Lita que estaba cerca.
- Pero Serena supo ganarse el amor de todos aquí en el castillo.- Dijo Luna.
- Y de las personas de la aldea.- Agrego la castaña.
- Y el mío.- Exclamo Chibi Chibi que estaba sentada a los pies de la cama.
- Por supuesto pequeña.- La mujer mayor miro a su lord.- Pero ella supo ganarse el amor de quien más deseaba.
- El mío.- Darien sonrió, se sentó al lado de su mujer y le tomo la mano.- Mi amor. . .
- Yo ya hice mi trabajo.- Luna se acerco a la puerta.- Te dejo entonces, no dudes en llamar si ella despierta y necesita algo más.
- Gracias Luna.
- Yo también me voy, pero también estaré pendiente.
- Gracias Lita.
- ¿Cuándo va a despertar Serena?- Pregunto Chibi Chibi.
- No lo sé pequeña.- Miro a su hermana deseando poder darle una respuesta más concreta.
- ¿Puedo ir a jugar con Zafiro?
- Claro.- Necesitaba estar a solas con su mujer.- Yo te llamare cuando ella despierte.
- Gracias hermano.
Darien vio la puerta cerrarse tras la última persona que abandono el cuarto, se tumbo al lado de su mujer y la estrecho en sus brazos, ella seguía dormida, casi inerte y era esto último lo que más lo tenía asustado.
- Eres la más hermosa flor que he visto mi amor.- La miro, era su princesa dormida.- No he tenido el valor de decirte que te amo y ahora que estuve a punto de perderte me sentí sin vida, loco y a punto de acabar con todo.
La abrazo más desesperado por sentir su respiración, los latidos de su corazón, algo que le indicase que su mujer estaba con vida.
- Nunca pensé en amar, siempre vi el matrimonio como el medio para prolongar el apellido Chiba, un medio para tener herederos.- Sonrio al verla.- Pero tenías que llegar a mi vida. . . Tenías que ser la más hermosa y amable mujer que ha pasado por mi vida. . . Tenías que robarte el corazón de este idiota que solo te hiso sufrir al comienzo.
Aun recordaba todas las veces que había huido de su esposa, en un comienzo había optado por tener el mínimo contacto con su esposa, de hecho la veía solo durante las comidas del medio día y la noche, pero aun así Serena había llegado a lo profundo de su corazón, la gente solo tenía elogios para ella, la admiraban por la preocupación que ella mostraba por todas las personas, por el cariño que le profesaba a todas las personas, sin importar si eran hombres o mujeres, niños o adultos.
- La única mujer que pone las necesidades de los demás por encima de las suyas. . .
Si reconocía la verdad llevaba hace mucho tiempo queriéndola, desde que se había dado cuenta de que Andrew y Serena pasaban mucho tiempo hablando y sonriéndose el uno al otro, los celos muchas veces lo habían atacado, siempre que había visto al rubio al lado de su esposa había ido a su lado y los había despachado con cualquier tonta excusa con tal de mantenerlo lejos de su propiedad.
- Porque eres mía mi amor.- Le susurro en el oído.- Así como yo soy tuyo, nos pertenecemos el uno al otro. . .
Desde que había tomado a Serena como su mujer no había siquiera pensado en la idea de tener otra mujer, ella llenaba todo su mundo, cuando llevaba mucho tiempo sin verla la echaba terriblemente de menos, y cuando estaba con ella lo único que quería era hacerle el amor y que nadie intentara separarla de él.
- Nunca imagine que una pequeña muchacha llegaría hasta lo profundo de mi.
Serena no tenia asco de sus cicatrices, y él tenía muchas, al contrario parecía adorar tocar su cuerpo herido, muchas veces ella lo había excitado con sus caricias, en cambio con otras mujeres, ellas reusaban tocarlo.
- Pero tu no. . . A ti eso no te importa. . . Al contrario, besas mis marcas de guerra con mucho amor.
Flash back. . .
- Eres un hombre muy guapo esposo.- Serena yacía sobre su cuerpo habían acabado de hacer el amor y ella estaba sobre él mirándolo con una hermosa sonrisa.- Estoy segura que muchas mujeres te ambicionaron.
- Solo llevadas por mi fama y reputación. . .
- Recuerdo que al castillo de mi padre siempre llegaban los rumores sobre tus batallas ganadas, las criadas suspiraban al escuchar de tu valentía.- Serena le beso una cicatriz que le cruzaba el pecho.
- No lo hagas.- Quería detenerla.- Son asquerosas. . .
- Son las marcas que demuestran tu valentía y poder Darien.- Serena lo miro.- Y no puedo hacer otra cosa más que besarlas.
- No te comprendo. . .
- ¿Sufrirte mucho cuando te hicieron estas heridas?- Ella le toco la cicatriz de la cara.
- Nunca es bien recibido el dolor.
- Es cierto, pero estas vivo y eso es lo que importa.- Serena le sonrió antes de volver a besar sus marcas.
Fin del flash back.
- Sé que debí decirte esto hace mucho tiempo, pero tarde en reconocerlo y me siento un tonto por no haber reconocido lo que sentía por ti.- La miro y respiro hondo.- Te amo Serena y pienso dedicar el resto de mi vida a hacerte feliz.
Su mujer no despertó ante sus palabras, de modo que Darien supo que no iba a despertar pronto, se acurruco a su lado y puso una manta sobre ellos dos, iba a quedarse a su lado hasta que ella abriera los ojos.
El cuerpo le dolía, Serena sabía que debía abrir sus ojos y enfrentarse con lo que le había pasado, pero tenía miedo de ver el rostro burlesco de aquellos hombre que seguramente la habían tomada de la forma en que ellos habían querido.
"No quiero abrir mis ojos porque Darien no estará ahí para cuidarme".
Sabía que de ahora en adelante tendría que vivir en el infierno, tendría que ser esclava de esos hombres y ser violada, pues nunca iba a entregarse de buena gana a otro hombre que no fuese Darien.
"Vamos Serena. . . Abre los ojos y afronta lo que te espera de ahora en adelante".
Poco a poco abrió sus ojos y antes de ver bien supo dónde estaba, en su hogar y para su alegría estaba donde quería estar el resto de su vida, en los brazos de su marido, por un momento pensó que todo lo vivido había sido un mal sueño, pero el dolor en su frente le indico que había vivido todo aquello, pero no comprendía como había llegado hasta ahí, lo último que recordaba era la roca ir directo a ella.
Se sentó en la cama y se quedó mirando a su marido, no tenía señales de haber batallado, por lo que supuso que él había enfrentado a esos comerciantes de esclavos sin ningún problema.
- Darien. . -. Susurro muy bajito, tenía la boca seca- Darien. . .
- Mmm. . .- El pelinegro se revolvió en la cama pero abrió los ojos.
Para su alegría se encontró con unos hermosos ojos azules, que lo miraban con un brillo especial y supo sin duda alguna que tanto su mujer como el bebé que esperaban estaban en perfectas condiciones.
- Darien. . .- Dijo ella sonriéndole.
- Serena. . .- Se sentó en la cama rápidamente.- Has despertado al fin.
- ¿Dormí mucho?
- Mmm. . .- Darien miro hacia la ventana y vio que el sol estaba ocultándose.- Casi toda la tarde.
- Dime Darien. . . No entiendo cómo fue que volví aquí, debo suponer que tu lograste rescatarme pero esos hombre iban a violar. . .
- No lo hicieron mi amor.- Darien le tomo ambas manos para llevarlas a su pecho.- Los mate a penas te golpearon con esa roca.
- ¿Entonces ellos no me tocaron?- Al recibir una respuesta afirmativa de su marido ella se refugió en sus brazos alegre.- No quiero que otro hombre me toque. . . Solo tu mi amor.
- Solo yo. . . De eso no tengas dudas.
- Tengo hambre. . .- Susurro Serena al sentir su estómago rugir.
- Llamare para que traigan comida.- Darien se levantó de la cama.- ¿Tienes algún otro malestar mi amor?
- Solo me duele la frente y por lo visto tengo que vendaje.- Se tocó la tela que tenía en la frente.- ¿Es una herida muy fea?
- Solo algo pequeño, no te dejara marca.
- ¿Darien, cómo pudiste encontrarme?
- Tú me llamaste. . . A mi Serena, solo a mí, sentía tu voz en mi corazón y eso me guio hacia ti y también tu zapatilla.
- Yo la arroje al camino, tenía la esperanza de que me estabas buscando.
- Y lo hacía, junto con Andrew y Diamante.
- Malachite y Beryl me tendieron una trampa, un niño me dijo que tu me necesitabas en los establos y fui ahí, al llegar Malachite estaba ahí y me atraparon.
- El rey los ha condenado a la orca.
- Hay algo más que deben saber.
Termino contándole todas las locas idea de Malachite por quedarse con el poder del reino y de sus planes de sacar al rey Diamante, naturalmente Darien no se mostro impresionado, y termino contándole que era algo que sospechaba desde hace mucho tiempo y no solo él pues el rey estaba también al tanto.
- Ahora quédate aquí.- Darien abrió la puerta y comenzó a llamar a los criados.
Lita y Andrew fueron los primeros en llegar, ambos sorprendidos con que Serena hubiese reaccionado por fin y contentos al ver que no había grandes daños, la castaña salió del cuarto con la orden expresa de traer muchos alimentos.
- Todos hemos estado muy preocupados por ti Serena, las mujeres no hacían más que orar y los hombres iban de un lado al otro desesperados por tener noticias tuyas.- Explico el rubio.
- Lamento haberlos preocupado. . .
- Al menos estas bien y eso es lo que importa.- Andrew le sonrió.- Iré abajo para calmar a las mases desesperada por información.
- Darien.- Llamo a su esposo.- Tenia tanto miedo de no volver a verte.
- Yo también.- Él se acercó para abrazarla.- Pero ya no pienses eso, estas aquí conmigo y te prometo que nunca más voy a dejar que te apartes de mi lado.
- ¿Lo prometes?- Aunque Darien no la amase que dijera eso le servía mucho, pues significaba que nunca la iba a apartar de ese castillo que ya era su hogar y por supuesto no iba a alejarla de él.
- Lo prometo, a partir de ahora pondré mayor seguridad, nadie saldrá ni entrara de este castillo sin ser revisado.- Le sonrió.- Y nunca dejare que estés mucho tiempo lejos de mi vista.
- Gracias.
- No tienes que darlas, eres mi esposa y este es tu hogar, el lugar donde debes sentirte protegida.- Darien la miro a los ojos, era el momento perfecto.- Serena yo. . .
El sonido de la puerta abriéndose estrepitosamente los asusto a ambos, Chibi Chibi estaba parada en medio de la puerta respirando con dificultad.
- Vine a penas supe que desertaste Serena.- Murmuro la niña.
- Ven mi cielo.- La rubio abrió sus brazos.- Durante las horas de terror había llegado a pensar que nunca más volvería a ver a esa adorable pequeña.
- Serena me sentí muy triste cuando no te encontramos. . . Yo y Darien te buscamos como locos por todo el castillo.
El pelinegro se acercó a una ventana, trato de no gruñir de la molestia que le había causado que su hermana menor, hubiera estado a punto, pero como siempre Chibi Chibi había invadido el único lugar que le podría haber brindado algo de paz.
- Me alegro que estés aquí con nosotros Serena.- Chibi Chibi estaba abrazada a Serena y él sintió envidia por eso.
Durante los minutos que siguieron la cosa empeoro, Lita volvió llevando la comida pero siendo seguida por Artemis, su esposa Luna y Andrew, todos queriendo saber cómo estaba Serena. Él en tanto se vio relegado a un rincón del cuarto, viendo como su mujer atraía la atención de todos.
- Serena.- Diamante entro en el cuarto, junto con su esposa.- Nos alegra tanto que estés bien.
- No deje de orar por que te encontraran sana y salva.- Le sonrió Esmeralda.
- Los cielos escucharon nuestros ruegos.- Neflyte también entro en el cuarto.
Al parecer todo el mundo quería estar ahí, pero ignoraban por completo que no hacían más que entorpecer lo que él quería hacer, vio cómo su mujer le sonreía a todos, les agradecía por sus buenos deseos. De pronto al tener a tanta gente en el cuarto se sintió falto de aire, de modo que camino hasta la salida para respirar el aire fresco de los pasillos, pero todos sus planes se fueron por la ventana al ver que los criados estaban haciendo fila para entrar en el cuarto.
- No puede ser. . .- Susurro al borde de la locura.
Sabia del cariño que le tenía la gente a su esposa, pero aquello ya era mucho, las personas no parecían comprender que Serena necesitaba descansar, de hecho parecía todo lo contrario.
- Podemos retrasar nuestra boda si deseas descansar.- Murmuro Lita. . .
- Claro que no, la boda es mañana y por nada del mundo puede atrasarse.
- Pero tu salud Serena.- Trato de intervenir el rubio.
- Yo me siento bien, de verdad, más ahora que estoy aquí en mi hogar y con la gente que amo.
Darien se sobresaltó el escuchar eso y deseo con todas sus fuerzas encabezar la lista de personas a quien Serena amaba, y solo necesitaba sacar a toda esa gente del cuarto para saber lo que necesitaba.
- Mi esposa tiene que descansar.- Murmuro tratando de no dejar de ver su enfado.
Sin embargo sus palabras no sirvieron de nada, todos parecían no haberlo escuchado, aquello hiso que la sangre la hirviera de rabia.
- Maldita sea. . .- Gruño con voz fuerte y subiendo el volumen.- ¡Pueden salir de este cuarto para poder decirle a mi esposa que la amo!
Todos, incluyendo Serena, lo miraban sorprendidos, no había querido decir aquello, pero había dejado que sus sentimientos dominaran su boca, ahora lo miraban como si se hubiese vuelto loco.
- Nosotros. . .- Diamante tomo la mano de su esposa.- Nos vamos. . .
- Yo. . .- Lita lo miraba sorprendida.- Tengo que arreglar aun algunas cosas de la boda. . .
- Yo voy contigo.- Luna salió detrás de la castaña.
- Olvide hacer las anotaciones en los libros sobre la nuevas cosechas de primavera.- Artemis también huyo del cuarto.
- Ven Chibi Chibi.- Andrew le tendió la mano a la pequeña.- ¿Alguna vez te conté la historia de cómo me caí de un árbol?
- No. . . Hermano, Serena. . . Iré con Andrew y así me contara la historia.
- Si pequeña.- Serena simplemente asintió sin poder decir nada más.
Darien espero que el rubio y su hermana salieron del cuarto para ir hasta la puerta y poner la tranca, ya nadie iba a molestarlo, se volvió para ver a su esposa, había planeado confesar lo que sentía por ella de una manera más tranquila y romántica, no de esa forma tan abrupta y sin cuidado.
- Serena. . .
- Darien. . .- Hablaron al mismo tiempo, de pronto al mirarse a los ojos sonrieron el uno al otro.
Se acercó a su mujer y se sentó a su lado en la cama, no tenía idea de cómo arreglar eso, pero sus futuras palabras tendría que ser escogidas con cuidado, Serena bien podría amarlo pero merecía una hermosa declaración, no solo un grupo de palabras.
- Serena yo. . .- Respiro hondo.- Desde hace mucho tiempo he querido decirte algo que para mí es muy importante.
- Puedes decirme Darien.- Ella lo miraba a los ojos.
- Sé que no he sido un buen marido, sobre todo al comienzo de nuestro matrimonio, al contrario he sido el peor. . .
- Tu no tienes la culpa Darien, no te casaste con la mujer que querías. . .
- Pero me case con una mujer maravillosa a la que amo profundamente.- La interrumpió desesperado por poder confesar al fin.
Serena se quedó callada, pero sin dejar de mirarlo a los ojos, era como si estuviese buscando la verdad en ellos, de pronto cuando pensó que ella no iba decir nada vio las lágrimas empañar los ojos de su mujer, algo andaba mal, ello no tenía que estar llorando.
- Serena.- Con sus manos le quito las lágrimas que ya se estaban deslizando por las mejillas.- Lo siento. . . No creí que. . . Lamento si esto no te gusta. . . Yo no puedo cambiar lo que siento por ti. . . Creí que estarías feliz de saber que te amo. . . Pero obviamente no es lo que querías escuchar.
- Darien.- Ella lo tomo del brazo al ver que él se movía, obviamente para levantase de la cama para buscar distancia.- No estoy llorando por lo que crees. . . Estas equivocado, yo no estoy triste. . . Estoy contenta. . . Muy contenta, nunca creí que te iba a escuchar decir eso.
- Mi amor.- Darien la estrecho en sus brazos, saber que sus palabras habían sido bien recibidas era un gran alivio.- Yo te juro que te recompensare todos los malos momentos que te hice pasar, de ahora en adelante dedicare el resto de mi vida para hacerte inmensamente feliz.
- Yo ya soy feliz mi amor. . . Tengo a la gente que me quiere, a Chibi Chibi, este bebé que estamos esperando y ahora te tengo a ti.- La rubia lo miro a los ojos.- No puedo creerlo, soñé tantas noches con que me decías que me amabas.
- Lo hago ahora.- Le tomo las manos y se las llevo a la boca, para besarlas.- Mi amor hay algo que necesito saber. . .
- Dime.- Ella no dejaba de sonreírle.
- Cuando Mina estuvo aquí me dijo que tú intentaste detenerla para que no huyera con Yaten Kou.- Escogió con mucho cuidado sus palabras.- Y por lo que he visto en ese tiempo tu me amabas. . .
. Si. . . Yo siempre te he amado marido.
- ¿Y aun así estabas dispuesta a verme casado con tu hermana?
- Si porque era lo que tu quería Darien, hace años te oi hablar con Andrew sobre lo mucho que deseabas casarte con Mina y sabía que si ella lograba huir con Yaten tu ibas a sufrir mucho y yo no quería que eso te sucediese.
- Serena.- Ella había estado dispuesta a sacrificar mucho por él.- Mi amor juro que nunca más vas a sufrir por mi.
- Si Darien.- Iba a ponerse a llorar desconsoladamente, debido a su embarazo todo lo que su marido le estaba diciendo le provocaban más lágrimas.
- Mírame mi amor.- Le enjuago las lágrimas que estaban rodando por el rostro femenino.- Desde este día nunca más vas a llorar por mi culpa, tus futuras lagrimas solo serán de felicidad y placer.
- Te amo. . .- Estaba tan contenta de poder decírselo en voz alta y que sus palabras al fin fuesen bien recibidas.
- Te amo. . . Te amo como un loco.- La estrecho con fuerza en sus brazos, no quería que nadie en el futuro planeara quitársela.- He tenido tanto miedo de no poder decírtelo, temía que hubieses dejado de amarme.
- Eso nunca. . . Pero. . .- Serena lo miro sonriendo.- ¿Desde cuándo sabes que te amo?
- Desde la primera vez que hicimos el amor. . .
- ¿Me escuchaste?- Ella abrió los ojos muy grandes.- Creí que estabas dormido.
- Pues no, me quede despierto mirándote largo rato y para serte sincero no esperaba que me dijeras eso, no después del modo en que te había tratado, pero lo cierto es que me sentí el rey del reino al saber que mi mujer me queria.
- Entiendo. . .
- Ahora todo ese amor que tu me has tenido yo te lo daré.- La beso ligeramente en las comisuras de la boca.- Todo lo días te levantaras y sentirás que mi amor te rodea constantemente.
- Lo vengo sintiendo desde hace mucho.- Murmuro alegremente.- Cada caricias tuya me llena de felicidad.
- Creo que te amo desde hace mucho, pero no me había dado cuenta.
- ¿Nunca dejarás de amarme verdad?- Sabia que no podía predecir el futuro pero necesitaba que Darien lo dijese.
- Nunca. . .- Darien le sonrió.- Nunca dejare de amar a una pequeña muchacha de cabellos rubios que me enamoro, que supo llegar a mi corazón y se ha quedado ahí para el resto de nuestras vida y eso es lo que quiero.
- Dices palabras muy hermosas Darien. . .
- Es lo que me sale del corazón, yo nunca había pensado en decir este tipo de cosas.- Le sonrió.- Y es porque nunca antes me había enamorado.
Ella no iba a inmiscuirse en su vida ante de casarse, naturalmente Darien habría estado con varias mujeres, cualquier hombre lo haría, lo único que ahora le importaba era saberse amada por su esposa.
- Tengo algo para ti.- Darien fue hasta el baúl donde guardaba.- Lo encargue hace un tiempo, llego hace un par de días y espero que te guste.
Darien puso delante de sus ojos un collar de oro, que tenia un hermoso adorno de media luna hecho de brillante, su esposo se puso detrás de ella y se lo abrocho, luego fue por un espejo pequeño y se lo tendió.
- ¿Te gusta?
- Es precioso Darien.- Ella no podía dejar de derramar lágrimas de felicidad.- Pero no debite. . .
- Si debí, quiero que esta sea a prueba de mi amor, sé cuánto te gusta ver la luna en la noche.
Muchas veces Darien había estado con ella en la almena del castillo, Serena miraba a la luna pidiendo una y otra vez el amor de su esposo, en tanto Darien se contentaba solo con estar al lado de su mujer, abrazados en medio de la noche ambos eran testigo de la luna iluminando todas las tierras de Darien en medio de la noche.
- Gracias Darien.- Ella lo miro.- Prometo que será una buena esposa, me esforzare por hacerlo bien. . .
- No tienes que hacer nada, ya eres la mejor esposa que pude haber pedido pero lo más importante que eres la esposa que quiero.- Darien se tumbó en la cama a su lado.- Nunca más te veré llorar por mi culpa.
- Ahora todas mis lágrimas son de felicidad.- Murmuro ella mientras tocaba su collar.
- Te amo y tú. . .- Darien la beso poco a poco mientras le susurraba con amor.- Eres lo más importante para mi.
Serena sonrió llena de alegría, mientras su esposo la abrazaba y besaba con fervor ella solo podía estar agradecida, ahora ya no era una novia rechazada, ahora era una esposa amada.
Dejen sus Reviews.
Adileyne: Todos esos momentos se borraran a penas Darien la sostuvo en sus brazos para protegerla.
Camony: Todos pagaron por la osadía de querer dañar a Serena, y en cuento a loe bebes tranquila que ya estoy en el epilogo.
Analang: Darien siempre había estado tras Serena, por eso dio con ella tan pronto y puedo evitar que la deñaran.
Makita: Cuando hay amor de verdad los corazones de unen en uno solo, por eso Darien no tardó en dar con su esposa.
Harmonystar: Pues lo siento no quise poner la ejecución en este capítulo que era dedica al amor, lo siento de verdad, pero ten calma que veré la forma de agregarlo en el epilogo.
Isabel20: Me alegro que te haya gustado, espero que este nuevo capítulo también sea de tu agrado.
Princessqueen: Pues con este nuevo capítulo no creo que estés nerviosa, más bien contenta al ver que Darien se confesó al fin.
Sandivivaelanime: Pues se declaro, casi a medio grito pero lo hiso, pobrecito sus idas estaban poco claras al principio.
Yesqui2000: Pues tanto Serena después y el bebé están bien y Darien ya tuvo el momento de declararse.
Sakura-Mayen: Pero no dejo que nadie le arrebatara lo que más le importaba, a su mujer, y le pudo decir todo lo que sentía por ella.
Serena potter pataki: Bienvenida amiga, no importa por lo menos conociste esta historia y te ha gustado.
Yssareyes: La encontró sana y salva y no dejo que la hicieran más, ahora ya tuvo que confesar lo que sentía por ella.
Luz de luna lk2: Darien pudo declarare y Chibi Chibi no resultó ser un obstáculo, creo que Andrew tuvo que contarle muchas historias para evitar que fuera al cuarto.
Katy28: Espero que te hayan crecido las uñas para este nuevo capítulos jajaja, y pues Darien se animo al fin y creo que no lo hiso tan mal.
Vere canedo: Quizá deje el anterior capitulo en suspenso pero que mejor que un bonito desenlace.
Unniestar: Y yo me transporto a otro mundo cuando escribo mis fic, espero que este capítulo te haya gustado.
Mi luz Dari: Gracias a los cielos solo fue un mal sust y ahora Serena esta en el lugar que le correspondo como la mujer de Darien, a su lado para siempre.
La dama oculta mistress9: Pues Andrew hiso el trabajo de llevarse lejos a la pequeña y funciono pues no volvió a interrumpir la declaración de Darien.
Madamemoon: Ya no habrán molestias para Darien y Serena, ahora solo les restas a amarse para siempre.
Abril Odette: Amiga alguna vez alguien dijo. . . "Todo lo bueno tiene que acabar" Sin embargo estoy preparando una nueva historia para los próximos días.
Luxy1985: Tranquila que nada malo le paso a Serena, ella esta bien y el bebé también, y por fin Darien tuvo la oportunidad de declararse.
TsukinoDiamante: Técnicamente no pudo declarare a penas Serena despertó porque lo invadieron los chismosos, pero tuvo mucho valor al echarlos.
Starvenus: Darien hiso todo lo que estimo conveniente para proteger a su mujer y eso le permitió regresar con ella a casa sana y salva.
Diana: Amiga por lo visto ni Chibi Chibi se lo quería perder, pero de todas formas salió de buena gana permitiéndole a Darien la tranquilidad tan necesaria.
Moonliss: Me da mucha alegría al saber que te gusta, y ten por seguro que me esforcé con la declaración de Darien.
Christydechiba: Ahora sin importar el radar de la pequeña Darien tuvo el valor suficiente para declararse aunque en un principio lo hiso en forma abrupta jajaja.
Awase Kagami Ayumi: Vencio las interrupciones y pudo confesar lo que llevaba tiempo queriendo decir.
.7: Solo le dejo una marca que Darien podrá borrar con sus besos, ahora que logro por fin confesarse.
Amigas estoy preparando el epilogo de esta historia que veo que les ha gustado mucho, por favor si creen que hay algún cabo suelto háganmelo saber y estaré feliz de incorporarlo. Espero que este nuevo capitulo les haya gustado, muchos saludos y feliz comienzo de semana.
