II. I wish there I could take away all the pain that you feel.

Tenía mucha prisa, debía pensar rápido que hacer. No sabía muy bien porque, pero debía ir a algún lado deprisa. Lo necesitaban. Pensó a quien tenía que salvar. ¿Bucky? No, no puede ser Bucky, él está muerto. ¿Erskine? No, él también está muerto. ¿Peggy? Sí, tiene que ser Peggy, pero alguien más. Todos lo necesitan, tiene que salvar a todo el mundo. No lo piensa dos veces y cierra los ojos antes de dejarse caer. Lo siguiente que siente es mucho frio y oscuridad.

Se despertó cubierto de un sudor frio sobre su cuerpo. Pasó una mano por su rostro para despejarse. Otra vez con las pesadillas. Miró el reloj digital de su mesita de noche y unos brillantes números verdes macaban las 4:17. Suspiró y se puso lentamente de pie.

Tomó una libreta y un pequeño estuche de escritorio de su habitación. Caminó hasta el elevador y subió a la azotea. Solía subir allí a dibujar cuando tenía pesadillas, o sino bajaba al gimnasio a entrenar un rato. Pasó al lado de la habitación de Tony en el último piso antes de salir, y se preguntó si habría podido dormir bien esa noche. Se sentó en una de las tumbonas de la azotea y alzó la vista hacia el oscuro cielo inundado de estrellas y suspiró. Se quedó inmóvil por unos instantes y luego abrió la libreta para empezar a dibujar bajo la luz de la Luna. Pintó los edificios a oscuras de Nueva York, apenas visibles de noche.

Estuvo dibujando a oscuras un par de horas hasta darse cuenta de que amanecería en poco más de una hora. Se incorporó para entrar e ir a darse una ducha cuando se dio cuenta de había alguien más allí. Tony estaba parado en el umbral de la puerta, observándolo dibujar.

-¡Stark!- Tony dio un respingo al oír su nombre, no se había dado cuenta de que Steve lo había visto.- Me has dado un susto.

-¿No podías dormir, capi?- Dijo intentando sonar casual.

-No…- Confesó Steve.- ¿Y qué haces aquí?

-Esto… yo tampoco podía dormir, así que quise bajar al taller un rato. Cuando salí de mi habitación vi la puerta abierta y salí a ver.

-¿Tuviste otra pesadilla?- Preguntó Rogers, aunque sabía la respuesta.

Sí, ¿y tú?- Steve asintió un poco avergonzado y sintió un poco de pena por Tony.

-¿Llevas mucho ahí parado?- preguntó Steve alzando una ceja.

-No- mintió Tony- acabo de llegar.

Rogers asintió despacio. Hubo un silencio incomodo entre ellos, donde no dejaban de mirarse. Era extraño, porque de pronto Steve estuvo seguro de que si se ponía a dormir justo en ese instante, en ese lugar y con Tony allí, podría dormir tranquilo. El capitán carraspeó y bajó la mirada.

-Creo… que iré a darme una ducha- informó mientras caminaba a la puerta. De pronto, por alguna razón Tony quiso moléstalo.

-Y a mí que me cuentas- Al ver que Steve se iba quiso sacar su lado arrogante.- ¿A caso quieres que te haga compañía?

Rogers se sonrojó y frunció el ceño.

-¡No seas ridículo, Stark!- dijo mientras entraba a la Torre deprisa.

Bajó a su cuarto y tomó una larga ducha, sacando todo fuera, incluso el sonrojo que aún estaba en sus mejillas. Se vistió despacio y bajó a desayunar cuando ya había amanecido. Natasha y Clint ya estaban allí. Los saludó y se sirvió algo de comer. Banner solía ser el último en levantarse, cuando ya casi habían terminado. Bruce llegó y se sentó al lado de Steve con un bol de cereales. Hablaron de cosas sin importancia y un rato más tarde llegó Tony, ya cambiado de ropa.

-Buenos días- saludó Stark- ¿Me extrañaban?

Todos en la mesa menos Steve rodaron los ojos y correspondieron al saludo. Tony Se sentó y empezó a desayunar con pereza. Rogers lo observaba mientras bromeaba con Barton y Natasha y cuando hacía referencias científicas con Banner. Parecía como si lo ignorara y Steve sentía una pequeña puntada de dolor en su pecho. De pronto, los ojos de Tony se cruzaron con los suyos. La primera intención de Steve fue apartar la vista, pero al darse cuenta de que Stark sostenía la mirada, no pudo hacerlo. Lo miró durante varios segundos sin que nadie se diera cuenta, pero luego decidió que no estaba bien, por lo que apartó la vista y se puso de pie.

-Con permiso- se disculpó y salió del comedor-

Fue hasta el salón con un libro y se dispuso a leer. Se sentó en el enorme sofá y abrió el libro para empezar a leerlo, pero no lo hacía realmente pues tenía muchas cosas en la cabeza. Pasaba las páginas cada un par de minutos y las miraba mientras pensaba. Sentía algo diferente desde que Tony llegó, pero no sabía porque. Tampoco sabía si era algo bueno o malo. La confusión en su cabeza fue interrumpida cuando oyó unos pasos detrás de él. Se dio vuelta y vio a Tony dirigirse al sofá para sentarse a su lado.

-¿Estás siguiéndome, Stark?- Steve alzó una ceja. No sabía porque había dicho eso.

-Eso quisieras, Rogers.- Tony rodó los ojos y lo miró.

Steve evitó su mirada y se volvió hacia el libro para buscar un párrafo en el que concentrarse. Sentía los ojos de Tony clavados en su rostro y eso lo puso muy nervioso. Un minuto después cedió y devolvió la vista.

-¿Se te ofrece algo?- preguntó Steve algo tenso.

-Hey capi, sin malos royos- alza las manos- Pero la verdad es que quiero preguntarte algo.

Steve se sorprendió. Nunca pensó que Tony fuera a preguntarle alguna cosa.

-Dispara- Dijo Rogers algo confuso.


Hola! Siento la demora u.u , pero aquí estoy otra vez con el segundo Capitulo. Siento (y se que es verdad) que este capitulo es bastante corto, pero lo tuve que reescribir, porque sentí que había puesto demasiadas cosas muy repetitivas. Bueno, después de 10 dias de esclavitud y perdidas de memoria temporales, pude terminar este capitulo. Espero que les guste y como dije acepto todo tipo de sugerencias, insultos, felicitaciones, amenazas de muerte, etc. xD

Besos :)