IV. I want to spend it with you the last day of freedom.
Steve sorprendentemente había pasado una buena noche, pero aun así había tenido un sueño de lo más extraño.
Se encontraba de pie en medio de una calle totalmente destruida. Había más personas allí, pero Steve no estaba pendiente de ellas. Solo tenía ojos para observar el gigantesco agujero que había en el cielo. Estaba esperando que algo pasara, pero no estaba seguro de que. Fuera lo que fuera, se tardaba más de lo que debería. Esperó nervioso a que algo pasara, cuando vio que el agujero se cerraba y un diminuto punto caí donde antes estaba. Suspiró aliviado, pero su preocupación volvió al ver que Tony no desaceleraba. Cuando Hulk lo atrapó y lo dejó en el suelo, corrió a su lado con una angustia terrible. Tony tenía que estar bien. Se acercó y esperó a que reaccionara. Nunca había sentido tal angustia. Cuando Stark abrió los ojos, fue cegado por una luz brillante y un alivio tremendo.
Despertó confuso y un poco acalorado. No sabía que había significado ese sueño, o si había sido o no una pesadilla. No sabría definirlo bien. Se levantó de su cama algo mareado y vio el reloj, eran las seis en punto de la mañana, buena hora para levantarse. Caminó hasta el baño y se metió en la ducha. Mientras el agua caliente corría por su cuerpo, el intentaba recordar ese confuso sueño, que ahora solo era un pequeño borrón en su mente.
Se vistió despacio y limpió su habitación. Bajó hasta el comedor y se sirvió algo de comer. Aún no había nadie, así que se llevó el desayuno hasta el salón y se sentó en el sofá mientras veía la televisión. Pasó todos los canales por lo menos dos veces hasta detenerse en un programa de noticias.
Los comentarios sobre la participación de Los Vengadores en la batalla de Nueva York no habían parado a pesar de ya haber pasado vario tiempo. A Steve le preocupaba un poco que empezaran a tomar mala fama y que la gente dejara de confiar en ellos. Mientras reflexionaba en esto, Barton entró y se desparramó a su lado en el sofá.
-¿Qué ves, Steve?- preguntó mientras bostezaba.
-Noticias- se limitó a responder.
-¿Siguen con el royo de la batalla?- Steve asintió- No sé de qué se quejan. Les salvamos la vida.
-Lo sé, pero tuvieron costos muy altos.
-Creo que deberían empezar a darse cuenta de que podemos ofrecerles más ayuda de la que en realidad necesitan. Después de todo, demostramos que somos capaces de sacrificarnos por ellos.
Natasha entró y comenzó a hablar con Clint. Steve se levantó y los dejó en la sala mientras se dirigía hacia el taller de Tony. No lo había visto en toda la mañana, así que decidió ir a saludarlo. Cuando entró al taller, encontró que estaba vacío. La voz de Jarvis lo recibió.
-Buenos días, Capitán Rogers.
-Um… Hola- Steve no se acostumbraba a que la voz de Jarvis lo sorprendiera a veces.- ¿Tony no está?
-El señor Stark salió temprano del edificio.
-Entiendo… ¿Sabes dónde fue?
-Mencionó que iría a dar una vuelta.
-Gracias.- Steve salió un poco cabizbajo del taller.
Esperaba pasar un rato con Tony, pero al parecer ni iba a ser posible ahora. Subió a su habitación y se quedó allí un buen rato. Había pensado salir a buscar a Tony, pero luego se dio cuenta que sería un poco difícil encontrarlo en una ciudad tan grande. También en que le diría si lo encontraba. ''Hola Tony. Desperté esta mañana y te echaba de menos por lo que vine a buscarte. '' Sonaba demasiado desesperado, y ni si quiere sabía bien porque quería ir a buscarlo. No, lo mejor sería quedarse en la Torre como cualquier otro día antes de que Tony llegara. El problema es que nada era muy divertido antes de que Tony llegara.
Bajo a comer un poco tarde, cuando ya todos estaban sentados. Se disculpó y se sentó con ellos. Estuvo particularmente callado. Todos hablaban entre ellos, pero él no estaba de mucho ánimo. De pronto la puerta del comedor se abrió y un Tony un poco acelerado entro por ella. La cara de Steve no pasó desapercibida para nadie.
-Buenas tardes, muchachos. Lamento el retraso.- Tony se sentó en la mesa.
-¿Dónde fuiste, Tony?- preguntó Natasha.
-Salí a pasear un rato y me entretuve cuando me llamó Pepper.- Tony suspiró- Se enfadó y quiere que vuelva a más tardar mañana.
Steve puso hizo una mueca y siguió comiendo en silencio. Tony no podía irse, no quería que se fuera. Aunque por otro lado se estaba asustando de las ganas que tenía de que estuviera allí.
-Bueno, tendremos un periodo de paz al fin.- bromeó Barton.
Tony le lanzó un trozo de pan, que Clint esquivó con destreza.
-Entonces no estarás invitado a la fiesta de fin de mis vacaciones.- Dijo Tony con tono burlesco.
-¿Fiesta, que fiesta?- Preguntó Bruce.
-Esta noche, como despedida. Solo nosotros cinco, en el pent-house.
-Buena idea.- Dijo Clint.
-Será genial.-Mencionó Natasha. Banner asintió y se encogió de hombros.
-Yo no voy.- Steve no tenía ganas de despedidas o algo así.
-Vamos, no seas aguafiestas Rogers.- Reclamó Clint.
-Es que no estoy de humor…-Intentaba excusarse Steve.
-Por favor Steve, solo esta noche.-Tony lo miró con cara del lastima, una cara a la que Steve no pudo resistirse.
-Yo…Está bien.- suspiró derrotado.
-¡Estupendo! Entonces, nos veremos esta noche.- Tony sonrió y salió del comedor.
Steve se pasó una mano por el rostro. Y se levantó. Bruce, Clint y Natasha hablaban de lo esa noche, y él se dirigió al elevador. Entró a su habitación y se estiró en la cama. Le había dado varias vueltas a lo que le pasaba con Stark y había llegado a una conclusión: Tony le gustaba.
No sabía cómo ni por qué había pasado, pero estaba seguro de que era verdad. Le resultaba extraño, después de todo Tony era un chico. En sus tiempos eso no era común ver eso, pero ahora era muy normal. Le daba igual, le gustaba Tony Stark. Pero solo había un problema. No creía que a Tony le gustara él.
Se pasó las manos por el rostro y miró el reloj. Aún faltaban varia horas para subir donde Tony. No le diría nada, no quería asustarlo o que pensara que estaba loco. Decidió dormir una siesta antes de la hora.
Despertó un poco aturdido, aún faltaba una hora. Se cambió de ropa y se puso algo cómodo. Bajó al salón donde se juntarían todos para subir juntos. Bruce ya estaba allí y Natasha también. Se veían muy bien. Luego llegó Barton con aspecto muy relajado. Subieron en el elevador, los demás tenían aspecto muy animado pero Steve estaba pálido y muy nervioso.
-Bienvenidos a la Súper Fiesta marca Stark- Dijo Tony en la puerta con cara sonriente.
-Gracias Tony- Dijo Bruce. Todos entraron en el pent-house y se acomodaron. Steve fue el último en pasar y antes de entrar del todo Tony lo llamó.
-Gracias por venir, Steve- Le dijo con una sonrisa. A Steve se le encogió el estómago.
-Gracias a ti por invitarme Tony.- respondió Steve sonriéndole y entró.
Stark sacó cosas para beber y comer. Estuvieron charlando, riendo, bailando toda la noche. Hasta Rogers pudo distraerse y pasarlo bien. Al final de la noche los únicos que podían mantenerse en pie eran Bruce y Steve. El primero porque no había bebido casi nada en toda la noche y el segundo por la inmunidad al alcohol que le proporcionaba el suero.
-Creo que es hora de llevar a estos a la cama- dijo Bruce señalando a Clint, Natasha y Tony que cantaban desafinadamente una canción de Bon Jovi. Steve rio.
-Si tienes razón.
-Yo acompaño a Barton y Romanoff, tu lleva a Tony.- Steve se sonrojó pero asintió. Bruce se las apaño para convencer a los agentes que los acompañara. Steve se acercó a Tony.
-Vamos Stark, es hora de dormir.- Dijo Steve sonriendo. Lo ayudó a incorporarse y que caminara hasta su habitación.
-Dormir es para perdedores, capi.- Tony intentaba hablar con normal, sin mucho éxito- La noche es joven, anciano.
-Mañana te arrepentirás, debes tomar un avión temprano.- Dijo Steve haciendo que se tumbara en la cama. Pero de pronto Tony se alzó un poco y lo besó.
Steve sintió los labios de Tony moverse sobre los suyos y correspondió antes de haberse dado cuenta. El sabor a alcohol y Stark se mezclaban en su boca. Tony se sujetó de su cuello haciéndolo acercarse más mientras seguía besando a Steve que estaba en una nube. Se separó lentamente y se estiró en la cama.
-Que tengas lindos sueños, Steve.- Balbuceó Tony antes de quedarse dormido.
-Los mejores- suspiró Steve y salió de la habitación.
Bueno, ese es el capitulo 4 e.e Espero que les guste. Gracias por los comentarios c: Siento que este capitulo fue...raro xD No sé, diganme ustedes. Nos leemos en el capitulo 5 e.e
Recuerden que cualquier comentario, sugerencia, etc. es bien recibida C:
Besos.
