V. I hate to leave, but I have to forget you.

Suaves, cálidos, dulces y nerviosos. La sensación de los labios de Steve era demasiado real para ser solo un sueño. Cuando abrió los ojos y dos brillantes ojos azules lo miraban aliviado, lo siguiente que sintió fue moverse hacia los labios que se moría por probar hacía demasiado tiempo.

Demasiado real para ser un sueño, pero tenía que serlo, porque cuando una voz lo despertó, estaba solo sobre su cama.

-Señor, la señorita Potts está al teléfono.- El virtual sonido de la voz de Jarvis retumbaba dolorosamente dentro de su cabeza. Odiaba la resaca.

-Dile que estoy durmiendo, o que estoy muerto. No estoy seguro.- respondió Tony tapándose la cara con las sábanas.

-¿Tony?-Demasiado tarde, Pepper estaba en la línea.- ¿Aún no estás levantado? Debes estar a más tardar esta tarde en casa.

-Pepper, déjame descansar.- suplicaba Tony aún resguardado.

-¿Descansar? ¿Y qué hay de mí? Llevo haciendo tu trabajo demasiado tiempo.-Su irritada voz taladraba su cabeza.

-No es mi problema, tú aceptaste el puesto.

-Como sea, lo discutiremos cuando llegues. Un Jet te esperará en la guardia dentro de dos horas. Nos vemos esta tarde.- La llamada se colgó.

Tony suspiró agotado y se pasó una mano por la cara, tiró las sabanas a un lado y se levantó despacio. Caminó hacia el baño maldiciendo por lo bajo mientras abría el grifo de la ducha. Mientras el agua caía se fue despejando de a poco y de pronto, con un respingo que provocó que su cabeza retumbara, recordó lo que había soñado esa noche.

¿Qué había sido aquello? ¿Por qué estaba soñando que besaba a Steve? O peor aún… ¿Por qué le había hecho sentir tan bien ese sueño? Los ojos azules de Steve ya se le habían aparecido en otros sueños, pero esto era distinto. No era solo un sentimiento de buena amistad. Era algo más. ¿Le gustaría Steve?

Salió de la ducha un poco mareado, pera ahora no solo por el exceso de alcohol de anoche. Se vistió y empezó a tomar las cosas que debía llevarse a casa. Cuando tuvo todo listo, decidió bajar a desayunar. No quería que Steve estuviera allí, no sabía cómo mirarlo a los ojos después de esa interna revelación. Aunque por otro lado, lo único que deseaba era ver esos ojos antes de irse.

Irse, si, eso debía hacer para olvidarse de Steve y así volver a centrarse en lo de siempre.

En el comedor estaban todos, incluyendo Steve, que dio un respingo al verlo entrar y se sonrojo de inmediato. Tony se extrañó por eso, pero lo ignoró de todos modos y se sentó al lado de Clint, quien tenía un aspecto peor que él. Natasha estaba fresca como una rosa.

-Buenos días- dijo Bruce- ¿Qué tal dormiste, Tony?

-Bien- respondió Tony secamente. Steve carraspeó.

-¿Estás listo para irte?- preguntó Natasha.

-Claro, en cuanto termine de desayunar.

-¿Quieren hablar más bajo?- se quejó Barton tapándose los oídos.

-Lo siento, princesita, no es mi culpa que ayer te emborracharas tanto.- bromeó Stark y Clint le lanzó una mirada de odio.

El desayuno continuó con normalidad, relativamente, pues el incómodo silencio inundaba todo el comedor. Apenas Tony hubo terminado, subió por sus cosas y bajó hasta el salón donde todos lo esperaban para despedirse de él.

-Bueno, es hora de que me vaya- dijo Tony.

-Nos veremos pronto, Stark.- Natasha sonrió y le estrechó la mano.

-En cuanto pueda escabullirme de Pepper de nuevo.

-Espero que pase un largo tiempo- bromeó Clint.

-Solo espero que estés en una misión cuando vuelva- Tony río y palmeó su espalada.

-Cuídate Tony- Bruce le estrechó la mano y le sonrió.

-Lo mismo digo Banner- Tony sonrió- Gracias por no destrozar mi torre por el momento.

-Um… De nada, creo.

Bruce, Clint y Natasha salieron después de despedirse de Stark. Steve se acercó a él algo nervioso y extendió su mano hacia él.

-Fue un gusto tenerte aquí, Tony.- Dijo Rogers con media sonrisa.

-Gracias,- Tony estrechó su mano.- la verdad es que disfruté mucho venir.

Steve lo miró a los ojos sin soltar aún su mano. Tony sostuvo la mirada y no pudo evitar sonreír. No quería caer en eso, ahora se iría y olvidaría todo lo que creía haber sentido por Steve. Despacio, sintiendo hasta el último roce, soltó su mano y carraspeó.

-¿Volverás?- la voz de Steve sonaba un poco preocupada. Tony sintió algo cálido en su interior.

-En cuanto me sea posible. – Tony suspiró. No quería irse en realidad, pero debía aclarar su mente.

Sonrió y entró al ascensor. Miró a Steve antes de que las puertas se cerraran y empezó a sentir un vacío en su estómago.

Condujo hacia la guardia y tomó su jet hacía Malibú. Durante el viaje tuvo mucho tiempo para pensar. Pensó en Steve, en su sonrisa, en la mirada que le dedicó antes de que el ascensor se cerrara, y en sus ojos que había visto antes de despertar. Pensó en que no debería estar sintiendo eso. Él era su amigo, solo eso. Pero le gustaba ¿no? Le gustaba Steve Rogers y él no podía hacer nada para evitarlo. Lo único que podía hacer era ignorar ese sentimiento hasta olvidarlo por completo.

Aunque no era eso lo que quería, ahora solo quería estar con Steve y decírselo, y que él sintiera lo mismo, estar con él y abrazarlo hasta sentir que sus brazos se rompieran. Pero todos esos pensamientos podrían haber surgido del exceso de alcohol. No podía aguantar mucho con eso, después de todo pasaría mucho tiempo antes de que volviera a ver a Steve, así que en ese tiempo tendría mucho en que pensar.

Cuando llegó a casa, Pepper lo esperaba en la entrada.

-¡Tony! Al fin llegas.-Pepper se detuvo antes de empezar a regañarlo.- ¿Te encuentras bien?

La cara de Tony era un poema. Estaba pálido y su rostro desencajado.

-No, creo que no…- Dijo Tony desparramándose en el sofá.

-¿Qué ocurre? ¿Estás enfermo?- Pepper se sentó a su lado.

-No, pero me duele mucho la cabeza.

-¿Estuviste bebiendo?- La pelirroja alzó una ceja.

-Sí, pero no es por eso.

-¿No? ¿Entonces por qué?- Potts ladeó la cabeza.

-Estoy confundido, Pepper.- Tony la miró

-¿Confundido sobre qué?

-Yo…creo que me gusta alguien que no debería gustarme.- Pepper intentó contener una sonrisa y mantenerse seria.

-¿Puedo preguntar quién?

Tony soltó un suspiro. No tenía por qué ocultárselo a Pepper.

-Rogers. Me gusta Steve Rogers.


Bueno... he aqui el capitulo cinco. Con un poco de retraso, pero listo, recién sacado del horno. Espero que les guste e.e

Bueno, como siempre, cualquier sugerencia, comentario, lo que sea es bien recibido c:

Nos veremos pronto con el próximo capitulo.