Bueno are esto rápido u.u

Se que normalmente pido Reviews y no los respondo, verán aun no se cómo se responde aquí xD estoy acostumbrada al método de Amor Yaoi. Pero aun que no pueda responderlos, los eh leído se que debería tomar en cuenta sus criticas XD pero ya voy avanzada con la historia, si me acostumbre a escribir mucho y ahora tengo también mal acostumbradas a mis lectoras que mee leen en amor yaoi xD ¬¬ quieren la conty pronto pero a la vez más largo xDD

Bueno eso es de esperarse ahhahah en lo que estaba, sé que mi ortografía y mi método de escribir es un asco – no digan nada que se que es verdad- bueno en los primeros cap mi método de redactar si es un asco pero ya empezando del cap 13 y 14 y así sucesivamente hasta el 17 xD eh mejorado, pero no puedo decir lo mismo de mi ortografía, así que perdóneme por eso. Cuando termine el fic y este libre lo corregiré perfectamente

PD: los personajes no me pertenecen, la historia si. – aun que no se para que digo esto, si es demasiado obvio XD-

PD2: Perdonen por las molestias u.u

Pov Sasuke

¡Noooooooooooooooo!- el grito de Mei inundo el lugar, bueno prácticamente nos deja sordos a nosotros,- Los matare juro que los matare…-murmuro mientras empuñaba sus manos, aquella mirada era realmente terrorífica, sin duda daba un terrible miedo.

Muchos se preguntaran el por qué ella reacciono así, pues verán comenzare desde el principio. Naruto nos había comentado sobre el baile que hacia mi familia, explico que era importante que debiéramos asistir, y más yo por obvias razones. Deseaba con todo el alma ver a mi familia, sin ofender los días de estadía en esta casa –los cuales fueron increíble –, en fin lo que era Deidara, Lee y por supuesto Mei estaba completamente alegres y planeando todo, Kakashi y Naruto tuvieron que irse a la oficina, según Naru tenia algunos asuntos pendientes y que era mejor que nos encontráramos en el baile.

Eran aproximadamente medio día, mi estomago-kun no paraba de gruñir ¿Por qué no había comido? Pues tenía horas secuestrado –bueno no estaba solo, Gaara-chan también estaba junto a mi –, con una pila de trajes reposados entres nuestros brazo, ¿Por qué no escogíamos solo uno y ya? Pero no, según las palabras de Mei-chan debía ser prefecto y no quería nada de harapos.

Suspire por milésima ves, mire de reojo a Gaara-chan el cual estaba que se quedaba dormido, sonreí fije mi vista al frente y se encontraba Deidara-san con tres trajes a la mano, mientras se miraba en el espejo era chistoso las muecas que hacía.

A su lado se encontraba Lee con un traje blanco de un extraño diseño muy ceñido a su cuerpo, sus ojos extrañamente brillaban –bueno diría que estaban en llamas – mientras se miraba y caminaba de un lado a otro –como si estuviera desfilando –

Después de unos momentos apareció Mei, junto con un vestido color melocotón – al frente tenía un gran escote mostrando sus dotes femeninos, después continuaba pegado delineando su delgada cintura, y después terminaba en caída libre al suelo con un corte en la parte izquierda que daba vista a sus largas piernas –No paraba de alegar que era perfecto, que fue diseñado exclusivamente para ella porque el quedaba increíble.

Después de tantos y digo TANTOS trajes, regresamos a la casa Usumaki; después de nueve largas hora mi querido estomago-kun estaba satisfecho,-bueno no del todo- cada quien se fue hacer que sabe que, en cambio yo me encontraba en la cocina junto con Sora-chan, ella comía unas manzanas y yo unos tomates –lo sé es extraño, hasta yo mismo lo pienso, pero de hace días quería comer tomates y en realidad eran delicioso –al rato Deidara-san me llamo, ya que era hora de prepararnos, ya que debíamos estar perfectos para ese baile.

Cuando entre a esa habitación, sin duda alguna era de LOCOS cada quien corría de un lado a otro y bueno que mas podía hacer si faltaba media hora – que coste fue gracias a ellos por malgastar el tiempo –, me acerque a una silla y me limite a observar todo. Los trajes estaban todos tendidos en la cama, Deidara intentaba de peinarse el cabello, Lee estaba en las mismas y no se diga de Mei que tenia miles de rollos en su cabello.

Suspire y vi que los felinos de Sora-chan entraron a la habitación, no les puse cuidado –error mío -, ya que los pequeños traviesos hicieron algo que nunca tuvieron que hacer. Se subieron a la cama ensuciando la mayoría de los trajes con sus patitas llenas de lodo, el cual no sé de donde lo obtuvieron. Saltaron al escritorio que estaba a un lado donde había una bolsa de no sé qué –estábamos en el cuarto de Deidara y habían barios materiales artísticos en ese escritorio –, los felinos comenzaron a jugar y en un tropiezo del otro hiso botar toda la bolsa de así esparciendo todo el contenido a todos lados.

Abrí los ojos sobre manera, al igual que Gaara que acababa de entra a la habitación y vio el suceso, el resto volteo a mirar en cámara lenta, estábamos completamente en blanco –de verdad lo estábamos ya que el contenido cuando se esparció hiso una nube de polvo –, Mei se acerco a paso lento hacia los trajes, tomo su vestido en sus manos. Todos temblamos cuando levanto sus vista hacia los gatitos que continuaban jugando, pero se detuvieron cuando presenciaron la terrible presencia de la Usumaki inmediatamente salieron corriendo de la habitación al escuchar el tremendo grito que dio ella.

Y bueno eso sucedió, ahora Deidara se encontraba desmayado, Lee comenzó a llorar mientras estrujaba su traje y bueno Mei…

-Los matare el juro- dijo mientras se acercaba a la puerta para ir en busca de los gatitos, pero cuando abrió la puerta se encontró a Sora-chan la cual cargaba en sus brazos los gatitos.

-¿Tía Meiki que sucede? – Pregunto inocentemente –, ¿por qué están llenos de polvo blanco?

-Lo que sucede es que tus gatitos hicieron un accidente, dentro del cuarto –le explique mientras me acercaba, ella me miro extrañada y frunció el ceño.

-¿Eso es cierto Dei, Yoko? Son unos gatitos malos, muy malos – le regaño a los felinos, estos solo bajaron sus orejitas –espero que los disculpen ellos son muy juguetones no se enojen por favor .

-Tranquila pequeña- le acaricie el cabello y ella sonrió- tu tía no está enojada, todos saben que fue un accidente.

-Aun que Mei-chan quería cometer un Gato-micidio –se rio de su mismo comentario Lee, el cual había dejado de llorar

-¿Gato-micidio? ¿Qué es eso?-me miro curiosa, yo solo atine a sonreír nervioso –no era bueno que se enterara que su tía quería matar a los adorables gatitos-

-Emm… es un…-mire a los chico para que me ayudaran no sabía que decir.

-Es una comida especial, una receta mágica por así decirlo- dijo Gaara mientras le sonreía tiernamente

-¿Comida mágica?- sus ojos brillaban y sus mejillas se sonrojaban, todos sonreímos felices-por así decirlo- Yeiii, gracias tía Meiki –corrió abrazarla, dejando a Mei con culpa- se le notaba que se sentía culpable de lo que iba hacer hace unos momento a los felinos

-No es nada petit- la abrazo igualmente.

-Ahora que hacemos –pregunto Dei mientras miraba los trajes- ni supe cuando despertó-

-No lo sé y lo malo que no hay mas trajes – murmuro deprimido Lee, tenía razón faltaba media hora –aun que bueno ¿quien llega temprano a un baile? Nadie, pero aun así teníamos que estar listos-

-Cierto… no podemos… oye ¿donde se metió Sora-chan? –pregunte mirando a los lados ¿Cuándo se había ido?

-De seguro fue tras sus gatitos-dijo Gaara- bueno piensen ustedes, ya que son los genios en ropa.

-No sé, yo no traje vestidos elegantes solo casuales- explico Mei mientras se sentaba.

-Yo tampoco, toda la ropa que tengo, no es apta para ese tipo de eventos- suspiro Deidara.

-¿No asistiremos?- pregunto Gaara, NO yo quería ir, algo se les debe ocurrí…

El sonido de algo arrastrándose nos saco de si, prácticamente nos quedamos estáticos, esperando a que el sonido se detuviera pero cada vez se acercaba. De repente se detuvo todos nos miramos extrañados y con cierto miedo –si lo admito- y nuevamente continuo, todos dimos un respingo cuando vimos una sombra acercarse a la puerta, y ahí estaba la pequeña Sora arrastrando lo que se podía decir un baúl, todos soltamos el aire contenido por el miedo ¿nos había asustado una adorable rubia de 5 años? Era totalmente chistoso desde el punto de vista que lo viese.

-¿Qué traes en ese baúl Sora-chan?- pregunto deidara mientras se le acercaba.

-¡La solución a sus problemas!- dijo feliz mientras se sentaba encima del baúl ¿solución de nuestros problemas? –los ayudare con una condición.

-¿Ayudarnos?- murmuro Lee

-Jejeje quiero que me lleven con ustedes al baile también- dijo sonriente, cierto Naruto dijo que era mejor que se quedara ya que esos bailes duraban hasta tarde y no era bueno para una pequeña de su edad- si me llevan los ayudare.

-Y como nos podrías ayudar Sora-chan y por cierto que es lo que contiene el baúl- se inclino Mei mientras tocaba dicho objeto- ¿de dónde lo sacaste?

-Hace tiempo lo encontré en una habitación secreta-comenzó a relatar mientras movía sus manos de un lado a otro, se bajo y lo abrió – creí que tenia tesoros pero me encontré con muchos trajes bonitos.

Me acerque y tome una de las prendas eran kimonos, y muy hermosos cada uno tenía un diseño diferente y únicos. Sacudimos la cama y los colocamos en ella – esta vez sí vigilamos que los felinos no estuvieran cerca – nos quedamos un rato contemplándolos, después cada uno tomo uno.

-¡Son increíble me encantan! –grito Lee emocionado.

-Cierto, esto sí que es la solución de nuestros problemas- secundo Gaara mientras los admiraba.

-Mira Sora-chan hay uno para ti- le dije mientras se lo mostraba ella se me acerco emocionada, aun que no estuviéramos en Japón, no tendría nada de malo si los utilizáramos. Al fin de cuentas mi familia también es japonesa.

-Bueno es mejor que comencemos a prepáranos se nos está haciendo el tarde-comento Deidara mientras llevaba barias cosas al baño

-Tiene razón Dei-chan, así que andando no tenemos tiempo que perder.

Dicho esto, todos comenzamos a vestirnos –por supuesto Mei y Sora fueron a vestirse en otra habitación- después de una hora nos encontrábamos listos y relucientes, nos subimos a la limo que nos esperaba, el viaje trascurrió tranquilo lleno de platica, sobre cómo nos veíamos, todo estaba sucediendo perfecto por ahora. Aun no se como será mi reacción cuando vea a mi familia, ¿me desmayare? ¿Diré alguna tontería? Bueno no se pero por suerte mi memoria estaba regresando, a paso lento pero agradecía que al menos recordaba algo. Pose mi vista a la ventana, había comenzado a nevar, había pasado aproximadamente tres días que no hacia aquellos bellos copos, que me recordaron automáticamente aquel día donde había besado con intensidad a Naruto bajo aquel árbol cubierto de una bella manta blanca. Jamás olvidaría ese día, se que tan solo ah pasado una semana desde que lo conocí, pero no puedo evitarlo era como si una gran corriente me arrastrara a estar a su lado, sus caricias, sus palabras… sus labios, aquellos ojos azules que me hipnotizaban amaba todo de él. Lo único que quiero es pasar la vida con alguien y ese alguien es Usumaki Naruto.

-Solo espero que todo salga bien- susurre para mi mismo mientras sonreía de medio lado.

~O-o-O-o-O-Primera campanada-O-o-O-o-O~

Su rostro melancólico

Suave y dulce y suave y tan frágil

Verlo - No puedo describir lo que estoy viendo - es demasiado

Hermoso para las palabras

Capitulo 15 "Doce Campanadas de Cenicienta"

Primera parte

El reloj ya daba las nueve, el ambiente era realmente acogedor. los reporteros eran realmente discretos, daban preguntas a los invitados sin pensar de las infinidades de fotos. Las bellas melodías de la música lenta se hacían presente, y barios de los invitados –que normalmente eran entre ejecutivos, socios, personas importantes y sin decir unas que otras personas famosas- tomaron a sus parejas y bailaban al son de los acordes de los instrumentos, de cuerdas que eran acompañados de los de viento. Sin duda alguna la familia Uchiha era reconocida por esa clase de eventos increíblemente perfectos; los meseros sirviendo vino a los invitados, la mesa de cocteles y sin decir de la hermosa vista que daba el salón a los jardines que eran cubiertos por los delicados copos de nieve.

Naruto miro nuevamente el reloj ¿Por qué se tardaba tanto? Hace unas horas tuvieron que haber llegado, dio un sorbo a su copa de vino, y poso su vista al paisaje que se veía atreves del cristal ¿Cuánto tenía que esperar? En la mañana tuvo que retirarse temprano ya que Itachi le había pedido ayuda con lo de la seguridad, debía tener la mansión asegurada. Y lo estaba, por suerte Itachi no le había preguntado al respecto de Sasuke, dedujo que ya lo sabía todo gracias a su hermano ¿Qué si sabía sobre la cita que tubo Dei con e Uchiha? Claro que lo savia, conocía a Itachi y era un buen hombre, así que confiaba plenamente en el, pero si le hacía daño a su querido hermano no dudaría dos veces darle una paliza.

-Así que tu eres el supuesto Naruto Usumaki- aquella vos femenina lo saco de sus pensamientos, se giro y se encontró con una joven de la misma edad de su prima Mei, ella sostenía una copa en su mano se fijo en los ojos se parecían mucho a los de Sasuke, solo que estos estaban ligeramente maquillados, su piel era igual de blanca pero con un toque semi rosado en sus mejillas, su cabello liso era oscuro como sus orbes, y era sujeto delgado por un prendedor de una pequeña flor. Siguió analizándola era más delgada que Sasu pero se podía ver que estaba bien dotada gracias a él hermoso vestido negro que tenia puesto era completamente ceñido a su torso la espalda tenía un gran escote, una vez en sus caderas había barias rosas en su lado derecho, la falda del vestido era a estilo campana llegaba hasta sus rodillas pero su parte trasera descendía una larga cola que arrastraba en el suelo. Tenía unas medias trasparentes negras que llegaban más arriba de sus rodillas, sus tacones negros igual.

-Me temo que si lo soy señorita- dijo amablemente, ella sonrió de lado – ya que tú sabes mi nombre, de seguro no le molestarías decirme el suyo.

-Tienes razón, Soy Saya Uchiha un placer- le extendió la mano en forma de saludo "ella es la hermana menor de Sasu y Itachi" pensó el rubio- se que conoces a mi hermano…

-¿Ah sí? Y a cuál de los dos hermanos Uchiha te refieres- dio un sorbo a su copa mientras la miraba detenidamente a los ojos.

-Pues a Itachi-niisan creo que ya lo conoces… pero yo me refería a Sasuke- comento seriamente, se podía notar que era toda una Uchiha.

-En eso no te equivocas señorita- contesto de la misma manera.

-Por favor dime Saya- el asintió-quería peguntarte algo, si no es molestia claro.

-Puedes peguntarme lo que quiera Saya-chan, aun que espero que no sea algo muy persona.

-Descuida no es nada de eso, solo quería peguntar desde cuando conoces a Sasuke.

-Desde hace un buen tiempo…- le respondió tangente.

-Uhm… bueno, ¿y qué clase de relación tienes con él? Me explico profesional o emocional – sonrió de lado

-Por lo visto ya Itachi te conto ¿eh?-sonrió de lado- Pues nuestra relación es mas…-Enmudeció al ver que las puertas se abrían, sonrió bobamente no lo podía creer los que sus ojos veían.

Y Hay estaban el centro de atención de todos los invitados, cuatro donceles y una joven además de una pequeña, vestidos con unos hermosos kimonos. Descendieron las cortas escaleras los reporteros no paraban de tomarles fotografías, todos estaban embobados por tanta belleza que desprendían con aquel peculiar atuendo. Los ojos de Naruto estaban clavados en el frágil y hermoso cuerpo de SU doncel que sostenía de la mano a su pequeña hija, era la imagen más hermosa que había visto en su vida.

Su corazón comenzó a latir fuertemente, sus piernas comenzaron a moverse por sí mismas dejando atrás una sonriente pelinegra, se acerco cada vez más al bello doncel que había proclamado como suyo –bueno públicamente no – sin duda alguna la palabra hermoso le quedaba corta, era como un Ángel recién caído del cielo para caer en sus brazos. Sin decir que se veía adorable con su hija tomados de la mano, era lo que siempre deseó. Una persona completamente increíble, atenta, educada, y lo mejor aun con un gran corazón. Ahora podía decir que Sasuke le quedaba como aniño en el dedo de ser su futuro esposo e madre de su pequeña, ahora si Sora-chan podía tener a alguien a quien aferrase cuando estuviera triste, que la abrazara y que la hiciera sonreír.

Todo su alrededor desapareció, ahora se encontraba frente a frente de su amado, se veía tan precioso. Su cabello brilloso hacia resaltar el hermoso rostro, aquellos ojos ónix que brillaban, sus mejillas con un suave color carmín dándole un toque adorable, su kimono era totalmente blanco como la mismísima nieve que caía en estos momentos en todo Londres, tenía un estampado de pequeñas flores de cerezo blancas pero por una estaña razón resaltaban con un pequeño color rosa, estas iban desde la cintura esparciéndose a todo su largor, era como si el mismo viento las había revuelto en el atuendo. Era perfecto sencillo, pero perfecto. Poso la vista en su pequeña hija, la cual miraba con sus grandes ojos jades todo su alrededor con admiración; Su cabello era recogido con una peineta te tenía una bella flor de un sube color rosa, dejando unos travieso mechones caer por su inocente rostro sus mejillas estaba sonrojadas a igual que su Okaa-chan. La pequeña vestía un hermoso kimono de color azul oscuro, el estampado cubría todo el atuendo era entre pequeñas mariposas de un azul un poco más claro, y diversas flores de diferentes tamaños con diferentes tonos de azul oscuro. Estaban hermosos ambos, sonrió de lado maravillado, su hija se dio cuenta de su presencia y se abalanzo a abrazarle feliz

Te ves hermosa hija-le susurro colocando más feliz a la menor- ambos lo están.

Lo sé Otou-san – sonrió feliz – ¡tú también te ves lindo Otou-san! ¿Cierto Okaa-chan?

Por supuesto, tu padre está muy apuesto esta noche- sonrió de lado con ternura. Naruto sintió morirse ¡era hermoso cuando sonreía así!

Me siento muy alagado Sasu- le tomo la mano y la beso con delicadeza, haciendo sonrojar más de la cuenta al Uchiha-realmente estas hermoso mi Sasu…

Gracias…Naru…-le respondió tímidamente, pero el momento fue roto ya que la menor dio un pequeño grito de felicidad

¡Ero-sennin!- decía la rubia contenta al ver que sus tátara abuelos se acercaban, el mayo inmediatamente le dio un tic en el ojo izquierdo al escuchar la vocecita de su rubia menor- ¡Ero-Sennin te extrañe!

Tal palo, tal estilla-murmuro la mujer rubia de ojos miel, que acompañaba al hombre de blanca y larga cabellera- ¿Sora-chan no me saludaras?

¡Tsunade-Obaa-chan!-corrió y la abrazo – ¡estas como siempre!

Sin duda alguna se parece a mi hijo- comento una pelirroja con un bello y sencillo vestido blanco apareció detrás de los mayores, acompañada de un rubio de elegante traje negro – hasta tiene sus mañas…

Eso sin duda querida -comento el rubio mayor y se acerco a su hijo, el cual en estos momentos tomaba de la mano al doncel Uchiha- es bueno verte de nuevo hijo.

Lo mismo digo padre – sonrió de lado – quiero presentarte ah…

Nee Otou-san ¡Déjame! ¡Déjame a mí!- le jalaba la manga de su traje, el rubio suspiro y dejo que la menor prosiguiera- Ojiisan, Obaa-chan verán él es mi Okaa-chan, Uchiha Sasuke.

Tanto como los familiares del rubio y por supuesto el moreno quedaron en shock con los que había dicho la menor, la cual miraba todo con inocencia. La primera en regresar a la "normalidad" fue Kushina, se acerco al doncel y este por instinto dio un paso hacia atrás. La mujer achino sus y se puso a escanearlo de arriba y abajo, coloco su mano en el mentón, meditando un poco la situación. Sonrió se lado y se abalanzo abrazar al moreno.

¡Eres tan adorable! –chillo la mujer mientras restregaba su mejilla con la del menor, todos miraban la escena con una gotita en la sien- ¡eres muy hermoso Sasuke-kun!

Mamá suéltalo que lo vas a asfixiar –reclamo el rubio al ver como su madre abrazaba con más fuerza al doncel- no deberías comportarte así.

Sabes hijo, eres un amargado- se cruzo de brazos la pelirroja.

Otou-san siempre es así –sonrió radiante la menor- por cierto Kushi-Obaa-chan no abrase mucho a Okaa-chan, porque Otou-san se enoja mucho cuando alguien más lo abraza.

En realidad eres muy celoso con mi hijo ¿eh? Naruto-kun- todos voltearon a la dueña de aquella vos, y se encontraron con la progenitora del Uchiha, Mikoto vestía un delicado vestido de un rosa muy claro.

Sasuke quedo mirándola por un momento sus piernas se movieron hasta llegar al frente de la mujer, ella sonrió con ternura mientras extendía sus brazos, el joven sin dudarlo la abrazo con gran necesidad, "Sasuke, hijo…"pudo sentir las lagrimas que caían en su hombro, estaba feliz, tanto tiempo había pasado desde que abrazaba a su hijo. Desde lo sucedido con su padre, se convirtió más distante, extrañaba a su pequeño, a su adorable Sasuke – tranquilo mi pequeño… - la vos suave y dulce de su mamá, clamaba el cuerpo del menor, era igual como cuando era pequeño. Tan indefenso y sensible. Acaricio sus subes cabellos azabaches con ternura mientras el menor solo sollozaba de felicidad…

La familia de Naruto sonrió feliz al ver tal escena, y más el blondo al ver como su doncel abrazaba a su querida madre, si Sasuke era feliz el también lo seria. Sasuke dejo de abrazar a su mamá y la miro con una sonrisa en el rostro, ella limpio con el pulgar las pequeñas lágrimas. Ese era el Sasuke que recordaba el de hace diez años, sea lo que sea que le hicieron los Usumaki, se lo agradecía en el alma.

Te ves hermoso mi pequeño, y como dijo Kushi-chan te ves adorable- los ojos de la mayor brillaron, sacando una risita nerviosa del doncel.

Mamá no digas eso – se ruborizo el menor.

Tu mamá tiene razón Sasu- intervino Naruto mientras le sonreía zorruna mente, tanto como Kushina, Minato, Tsunade y Jiraiya, se sorprendieron… Hace tiempo no lo veía que sonriera de esa manera- te ves increíblemente adorable y más cuando te avergüenzas…- y nuevamente Sasuke se sonrojo increíblemente con lo que había dicho SU Naru.

Miko Obaa-chan!- grito completamente feliz Sora – Jejeje ¡te dije que vendría! Siempre cumplo mis promesas…

Sora-chan –sonrió con ternura- sabia que vendrías pequeña.

Un momento, desde cuando se conoces Sora-chan y tu – Sasu miro curioso a su mamá

Es cierto, Sora hija de donde conoces la mamá de tu Okaa-chan- se cruzo de brazos Naru mientras miraba con los ojos entrecerrados a su hija- Sora Usumaki Namikaze…

Etto… yo… Otou-san Jejeje es una historia muy chistosa – decía un poco nerviosa la pequeña, mientras se rascaba la mejilla. Todos sonrieron al ver a la menor en "aprietos"- ¡estaba en una misión de rescate! Y ahí conocí a Miko-Obaa-chan

Tuviste que habernos dicho eso jovencita- suspiro Naruto- pero bueno, no importa… siempre andas metiéndote en problemas.

Oye eso no es cierto Otou-san- Sora hiso un pequeño pechero, mientras se cruzaba de brazos – nunca me meto en problemas…

No deberías reprocharle, eso a Sora-chan – dice Kushina uniéndose a la conversación- tu querido si mal no recuerdas, te metías en el doble de problemas…

Jajajaja ves Otou-san!- le saco la lengua a su padre el cual tenía un pequeño puchero.

Sasuke observaba como su Naru se defendía, mientras el resto de los familiares sonreían divertidos de las expresiones infantiles del supuesto frio Usumaki, porque si se ponen a pensar Naruto no tenía nada de frio ahora. "es una bonita escena… Naruto… gracias a ti eh recuperado mi memoria, gracias a ti me siento amado y protegido. Hacía tiempo que no había abrazado a mi madre, y como la extrañaba su aroma… su cabello olía a cerezo" en efecto Sasuke había recordado parte de su memoria, justo cuando bajo las escaleras. Un montón de imágenes y escenas sobre su vida en esta casa, sonrió melancólico… extrañaba estar junto con su familia.

Miro a lo lejos algo que le llamo la atención, función levemente sus labios, mientras intentaba de descifrar quien era esa persona. Sus ojos se abrieron con aprensión "ella…" se dijo mentalmente "ella es la mujer… es…" barios flashes se le vinieron a la mente, esa cabellera rosada… esa mujer era la niña que conoció hace años "Sakura…" apretó sus manos con rabia, ahora todo estaba claro…

::::

~O-o-O-o-O-Segunda campanada-O-o-O-o-O ~

Esperando fielmente

Y sonriendo de manera pacífica

Y esperando pacientemente

Tranquilamente que deseen

Estaba cansado de esperar, no es que no estuviera acostumbrado a tratar con ese tipo de personas, mas frías que su padre. Ya estaba acostumbrado además era su trabajo, una sonrisa falsa y tratar a todos con sumo respeto. ¡Qué estupidez! En la mayoría de la velada, estaba más que ansioso, quería verlo. Aquel dueño de esos ojos azules tan brillantes y hermosos, es que ni se le cruzo por la cabeza que tenía que ver a Sasuke, suspiro nuevamente mientras miraba la exquisita copa de vino que sostenía entre sus manos. Quería verlo ¿era mucho pedir? Alzo la vista y diviso a lo lejos a su hermosa mamá que charlaba amenamente con unas de sus amigas, a pesar que su padre estaba en ese terrible coma ella seguía con una sonrisa en el rostro, no era porque a ella le agradaba verlo así, solo que Fugaku la hiso jurar que no se deprimiera por su enfermedad fuera lo que le sucediera. Sonrió de lado, sus padres se amaban, a pesar de que el hombre Uchiha era reservado y cerio, con ella era distinto y le alegraba eso. Camino entre los invitados, aun con su falsa sonrisa, irritante odiaba esperar. De repente había una multitud en la entrada del salón, lo cual le extraño, bueno no del todo. Ya que en la velada llegaban una que otra celebridad, eso se debía gracias a su hermana y primo, pero eso no le importaba ahora solo quería ver a su adorado rubio. Aun le quedaba algo pendiente aquella noche… no terminaron con lo que habían empezado…

Ya te fijaste de quien llego. Ita-niisan…-dijo Saya mientras tomaba el brazo de su hermano, este alzo una ceja ¿a qué se refería? – Sasu-niichan llego, al igual que tu amado Deidara…

El… esta… -volteo a mirar donde se encontraba reunidas unas cuantas personas, pero ni señal de alguna cabellera rubia- ¿donde está Saya-neechan?

Je… por lo visto si te gusta y demasiado – sonrió de lado, mientras su hermano la miraba con reproche.- está bien, Deidara se encuentra cerca de los ventanales, platicando con Sasori-san

¿Sasori? ¿Que hace Sasori con él?– esto si no le estaba gustando, ¿Qué hacia el agente de Sasuke con SU rubio? Nunca, lo que se dice nunca ese tipo le agrado. Si no fuera porque él es importante en la carrera de su hermano, no hubiera venido a la velada-

Pues, cuando ellos llegaron obviamente atrajo la atención de todos, como moscas a la miel – explico mientras le daba un sorbo a su vino, miro de reojo a su hermano el cual se moría de cólera. Pero era de esperarse, y entendía a su hermano el por qué- y por supuesto que Sasori-san poso sus ojos en él, no dudo que quiera cortejarlo en toda la noche…

Uhm…- fue lo único que dijo, antes de irse dejándola a ella con una grata sonrisa.

Estaba molesto, ¡nadie podía acercarse a su rubio! además de él claro. Discretamente fue buscando entre las personas, la música fluía podía oír como la cantante entonaba una suave canción. Se detuvo en seco al verlo, su cabello rubio tan lacio y sedoso caía sobre su espalda, aquella piel tan suave y tersa. Como tenía ganas de tocarla y saborearla con su lengua, el era como las obras de arte que le había mostrado en el museo, mejor aún era perfecto. Ese kimono de un suave color naranja unas seis flores grandes de color blanco, que se extendían entre las mangas hasta llegar a su cintura, le acentuaba su belleza a la perfección. Su corazón palpitaba fuertemente quería, abrazarlo, besarlo, proclamarlo suyo. Pero sus ideas fueron al caño cuando vio que Sasori el actual agente de su hermano, le tomaba la mano al joven rubio, sus mejillas se habían entornado en un leve color carmín ¡Qué impertinente era el! ¿Cómo se atrevía a tocar algo que le pertenece a un Uchiha? Era suyo y no lo compartiría con nadie. Se acerco a la pareja y carraspeo un poco para llamar la atención de ambos, el pelirojo frunció completamente el ceño y el rubio, pues sus ojos azules miraban con impresión al joven Uchiha.

Ah Itachi, vaya ¿acaso no tienes modales? No ves que estoy ocupado con este bello Ángel- le dijo con cierto toque de molestia, lo cual noto el moreno además pudo leer atreves de las líneas "vete, que me estorbas ¿no ves que ya es mío?" oh no, Deidara no sería de un cabeza de cerillo. ¡Claro que no, sobre su cadáver!

Uhm… la verdad los tengo. y mejor que tu Sasori, porque es de mala educación referirse así de él, sabiendo muy bien que tiene un nombre – sonrió de lado- ¿no es cierto? Deidara.

El rubio solo se limito a asentir, estaba nervioso y con tan solo su presencia. Su corazón latía, ni se diga de sus mejillas que comenzaban a arder, Itachi se veía increíble; su porte y elegancia lo colocaba así, era el hombre prefecto. Y eso que en toda su vida había visto personas hermosas, pero Itachi superaba todo. era un dios en todo sentido de la palabra. Después cayó en cuenta de lo que ocurría, Itachi estaba celoso, y se notaba a kilómetros y le encantaba, sonrió tiernamente ese hombre como lo sorprendía.

Estaba presentándose, pero lamentablemente "alguien" nos interrumpí….

¡Ita-kun!- dijo alegre el rubio doncel mientras se abalanzaba a abrazar al Uchiha, tanto como el moreno y el pelirojo se sorprendieron por la acción del doncel- te extrañe mucho – sonrió dulcemente mientras se separaba, se acerco lentamente al rostro del Uchiha para así depositar un leve beso en su mejilla.

Dei-chan… yo también te extrañe estos dos días- le sonrió dulcemente mientras clavaba sus oscuros ojos en aquellos azules brillantes, tomo su mano y entrelazo sus dedos, sacándole otra sonrisa al rubio. Poso su vista en el pelirojo y sonrió de lado- sé que es lo que estas pensando, y si tengo una relación con Dei-chan… eso te lo dejo a tu imaginación, por ahora y si me disculpas quiero sacar a Dei-chan a bailar una pieza

Uhm… no importa, nos vemos después Deidara Usumaki- dio una reverencia y se retiro con sus manos empuñadas y el ceño fruncido, no se iba a quedar así el se acercaría nuevamente, no se daría por vencido. No dejaría ir a tan bello doncel, no señor.

Es idea mía o no se llevan muy bien ustedes – sonrió divertido, por el reciente acontecimiento.

No es idea tuya –sonrió de lado- pero eso no es de importancia, ahora si quería pedirte que me dieras el honor de bailar conmigo esta pieza.

Para mí es un placer –tomo la fría mano del mayor, y se dirigieron al centro del salón.

El sonido de las violas y el piano comenzaron con una suave, mientras Itachi tomaba suavemente a Su rubio de la cintura apegándolo un poco más a él, Deidara poso sus brazos alrededor de cuello, sus mejillas estaban realmente teñidas del cautivante color carmín. Aquellos ojos oscuros se conectaron con los azules, comenzaron a moverse de forma pausada hiendo al ritmo de la música.

Bailas bien Dei-chan…- susurro al oído del rubio- por cierto estas más que hermoso…

G...Gracias Ita-kun, -sonrió un tanto avergonzado.

Aunque debo admitir, que siempre me sorprendes.

Si lo dices por como estoy vestido… pues ahí una larga historia detrás de ello-bajo la mirada – se que no era como debí haber venido de esta manera… yo… lo sient…

Deidara… no tienes que disculparte, además no deberías, solo digo que me sorprendiste. Y me alegro de que vinieras con este kimono puesto, ya que hace resaltar la belleza natural de ti –dice tiernamente- es tonto que te disculpes por verte más hermoso que nunca, eso me gusta de ti. eres tan único, y me alegro que seas mío y no de otro...

Uh… ¿y quien dijo que yo soy tuyo? – lo mira inocentemente con el ceño levemente fruncido – no me respondas…- lo abrazo de así colocando su cabeza en el pecho del moreno, podía oír su corazón palpitar al compas del suyo- lo sé… desde ahora te pertenezco de corazón, confió en ti para que me cuides, porque si no es así mi hermano te dará una paliza…

Lo sé…- beso sus rubios cabellos, que desprendían un exquisito aroma a frutas- te cuidare y protegeré con mi vida si es posible… Deidara… quiero que estés siempre a mi lado…

::::

~ O-o-O-o-O-Tercera campanada-O-o-O-o-O~

Todo esto me hace sentir completa,

Ahora me entregaré.

Soy tuya.

No sabes nada de mi vida, ¿he sido capaz de sonreír tanto?

Estoy segura.

He estado andando en un camino lleno de errores,

Siempre yo sola.

Miedo, si eso era lo que sentía. Sus manos temblaban increíblemente, paso de largo y tomo una copa con timidez, aun no podía creer que estuviera ahí. Lo podía ver como un sueño o mejor dicho una pesadilla, podía sentir las miradas sobre el ¿acaso era muy notable que era una persona pobre? ¿Qué casi toda su vida había sido un sirviente? Se mordió levemente el labio mientras miraba el paisaje atreves del cristal. Hace poco habían llegado y todos se habían dispersado, claro no quería estorbar, además el salón donde se encontraba ahora era demasiado grande lleno de personas, y a un extremo se encontraba una pequeña tarima lo suficiente grande para que estuvieran los músicos. En estos momentos una bella melodía llenaba el ambiente, pudo divisar a lo lejos que la mujer cantaba con sentimiento… suspiro ¿donde se encontraba Sai? Según él se encontrarían ahí, pero no había señal de el…

Unos brazos rodearon su estrecha cintura, su cuerpo se sobre salto al igual que los colores se le subían al rostro. Sintió la cálida respiración de su opresor dar en su cuello, haciendo que una corriente eléctrica recorriera por toda su espina dorsal

Como te extrañe mi Gaara-chan- "esa vos"… sonrió tiernamente, era él, el hombre que aparecía en sus sueños. Si, el aparecía constantemente aun no podía olvidar sus besos, su calor, sus palabras. Sai se había aferrado muy fuerte en su corazón, su inocente y puro corazón – te ves increíblemente precioso…

Sai…-murmuro mientras se daba vuelta, para quedar frente a frente con el hombre que aparece constantemente en su mente- yo también te extrañe…

¿Tienes mucho tiempo esperándome?-acaricio con delicadeza la mejilla de SU pelirojo, el solo negó un poco sonrojado-me alegro, quieres bailar o ir a otro lado mi bello Gaara-chan…

En realidad no sé bailar así que prefiero ir a otra parte contigo…-dice tiernamente el pelirrojo, sacándole otra sonrisa sincera al moreno.

Sai tomo de la mano a su querido pelirojo y se dispusieron a alejarse a un lugar más privado. Por parte de Sai, estaba más que feliz y bueno maravilladlo de la belleza de su pelirojo. Cuando lo vio bajar por las escaleras había quedado en shock ¡era el ser más hermoso que había visto en la vida! Gaara tenía puesto hermoso kimono negro, sus mangas los estampados era de hojas de otoño podía verse que como resaltaban con los colores, rojo, naranja, amarillas. También podía notarse que habían una en el borde donde terminaba el traje barias de ellas, como si danzaran con el mismo viento. Los ojos del doncel eran más brillantes lo cual lo hacía ver más adorable, sus mejillas teñidas del suave color carmín sin decir esos exquisitos y delgados labios que tanto le gustaba. Gaara era la primera persona que había despertado aquellos sentimientos de protección, y deseo de tenerlo siempre a su lado. Jamás lo dejaría, anterior mente pensó que nunca pasaría el resto de su vida con alguien, es mas pensaba que el amor solo eran sentimientos inútiles y lo importante era el sexo. Pero ahora, estaba seguro de que estaba equivocado, no se podía imaginar que sería su vida si el… por primera vez en su vida estaba enamorado, y debía darle crédito a Gaara, ya que lo cautivo en poco tiempo.

Aun tomado de las manos se dirigieron al jardín, el cual en estos montos se podía apreciar el escenario de invierno en el, Sai lo guio por un estrecho pasillo. Comenzaron a correr ya que sus cuerpos fueron azotados por una ráfaga de viento helado además estaba también los pequeños copos que caían en sus rostros y ropas. A lo lejos pudieron divisar un pequeño invernadero de cristal, Gaara intuía que era ahí donde mantenían cálidas a las flores en este invierno. Entraron sin ningún impedimento, tenía razón al rededor se podía apreciar en unas repisas, varias masetas con infinidades de flores, muy bellas flores.

Esto es hermoso Sai…- murmuro mientras observa con admiración las flores.

Normalmente vengo aquí a cuidar de ellas-comento el moreno, mientras se dirigía a una banca perfectamente blanca, sus cojines eran del mismo color pero con distintos estampados, de lirios y rosas- nadie lo sabe, bueno solo mi tía Mikoto… pero eres el primero que entra aquí..

Soy el primero-dijo asombrado y un tanto sonrojado el pelirojo, el moreno sonrió y le hiso una seña para que lo acompañara- debo decirte que me sorprende todas las flores están tan bien cuidadas…

Me recuerdan a mi madre…-confeso- además que de dan una increíble paz al cuidarlas, lo hago des de que era pequeño…

Te entiendo-sonrió- y agradezco que me cuentes todo esto…

No debes por que agradece- le tomo la mano y la acaricia con dulzura- quiero que conozcas quien soy, quiero que tú seas el único que conozca mis secretos… todo de mi.

Sai…- su corazón palpitaba increíblemente, lo que estaba sucediendo era un sueño. Un increíble sueño.

No quiero sepárame de ti Gaara-chan- susurro mientras se acercaba mas al su rostro- quiero amarte, quiero ser la única persona a la que vas amar, quiero ser la razón de tu sonrisa, quiero ser parte de ti… Gaara… yo…- inmediatamente fue callado por los dulces y subes labios del pelirojo, sus labios se movían lentamente, no era un beso como cualquiera. Era uno lleno de amor y ternura, poco a poco se fue profundizando cada vez mas…

Amaba lo que sentía en estos momentos, los delicados brazos de SU doncel rodeándole el cuello, con la fiel necesidad de profundizar el beso. Hábilmente lo tomo de la cintura asiéndolo sentarse con sus piernas a cada lado, podía sentir el corazón de su pelirojo palpitar. El calor comenzaba aumentaba mientras, sus manos comenzaron a subir y bajar por aquella espalda, quería sentir su suave piel, tocarlo marcarlo como su propiedad. Sus labios se separaron a debido de la inevitable necesidad de oxigeno, se miraron por un momentos… en sus ojos solo había ternura y deseo, ambos sonrieron, sus respiración aun estaba agitaban. Estaban satisfechos…

Sai…-susurro con vos ronca mientras se acercaba al oído de su moreno – quiero…quiero… que tú me tomes como tuyo…

El moreno abrió sorpresivamente sus ojos, sus mejillas se ruborizaron. Su petición había sido tan sensual que lo había excitado, sonrió con ternura y tomo el rostro de su pelirojo para depositar un pequeño beso en los labios…

Te amo mi Gaara…- nuevamente descaderaron un beso lleno de deseo y pasión sus lenguas se encontraron.

Las manos de Sai se colaron por debajo del Kimono, de así tocando las blanquecinas y suaves piernas de su doncel. Por otra parte Gaara se disponía a desabrocharle la camisa dejando a la vista el bien formado torso, se quedo observándolo por unos momentos. "es perfecto" pensó antes de sentir como aquellos labios de adueñaban de su cuello.

Ahh… Sai…

El moreno comenzó a succionar aquella deliciosa piel, dejando pequeñas marcas en el cuello, era igual que aquella vez en el Jet, pero a diferencia de esa, esta vez lo tomaría suyo. Desato el kimono dejando ver el delicado pecho del doncel, acerco nuevamente sus labios a la deliciosa piel fue Descendiendo hasta llegar aquellos rosados pezones los saboreo con gula. El pelirrojo no paraba de suspirar mientras se sostenía de los hombros, sus miembros estaba más que endurecidos por la excitación del momento. Después de unos minutos Sai se despojo de su pantalón, dejando a la vista el palpitante miembro, Gaara se mordió el labio, quería sentirlo no quería desperdiciar esta oportunidad de sentirse amado…

Estas seguro de esto Gaara-chan…- ronroneo cerca de su oído mientras con sus dedos comenzaba a invadir la rosada y virginal entrada, el pelirrojo se aferraba con fuerza al cuello de Sai, se sentía tan bien que no quería detenerse… quería ser uno con el…

Estoy seguro…

Continuara...~

Gracias por leer :3

Se que la cosa esta interesante.. XD

Mañana público el próximo para que queden, ya más avanzados y actualizados conforme va la historia… aun estoy escribiendo el cap 18 xDD –en lo personal están que me matan – xDD

Espero sus reviews, bueno no se… eso si creen que me los merezcan xDD

u.u Sayonaraaaa