"Donde hay amor, hay paz" dijeron
Alguna vez los labios de alguien
Hay personas que podrían estar de acuerdo,
Hay personas que lo encontrarían confuso.
Cap-18 "This Love"
-Pov Sasuke-
Llegamos a lo que eventualmente era mi habitación, estoy terriblemente agotado –mentalmente cierto-; se que no puedo culparlo, pero… aun esta esa gran incógnita ¿Qué fue lo que sucedió ese día después de que callera al rio? Suspire mientras era guiado hacia mi cama, con edredones y cojines blancos y negros. Me arre coste, aun estaba mi aroma impregnado en ella…
Sora-chan se sentó junto a mí mientras me miraba con preocupación, me sentí mal. Ver aquellos ojos jade de mi pequeña la que actualmente considero como mi hija, me hacia sentir diminuto y culpable, Por hacerla sentir de esa manera, no me gusta que se preocupen por mí. Jamás me ah gustado eso, ya que hace sienta un increíble peso de culpa sobre mí.
Mi hermana revisaba mi temperatura, por lo que sucedió creo que mi aspecto no era nada bonito o sano –por así decirlo-; Gaa-chan buscaba un poco de agua y algo para el dolor dentro de los gabinetes del baño. Después de un rato todo estaba en silencio, era extraño pero agradable. Aquellas cuatro miradas preocupadas sobre mí, hicieron que me sintiera un tanto incomodo. Es muy claramente que ellos querían una explicación de lo sucedido… lo haría pero… Sora-chan… era la que me preocupaba, ya que fue su madre la que me coloco en este estado… o ¿en realidad fui yo? Todo es tan confuso…
-¿Niichan ya te sientes mejor?- me pregunto suavemente Saya mientras me acariciaba la frente- ya no estás tan pálido… ¿pero ya te paso el dolor?
Asentí lentamente mientras en mis labios se formaba una leve sonrisa, no quería que se preocupara y ella entendió el mensaje. Así que relajo sus músculos y todas las facciones de su rostro, para después soltar un sonoro suspiro. Sora-chan se acerco a mí y me abrazo un tanto temerosa, pero le correspondí un poco animado, podía sentir su preocupación salir por los poros de su piel…
-Okaa-chan… -susurro mientras ocultaba su rostro en mi pecho- puedes confiar en mi… no se qué aria sin mi Okaa-chan, yo te quiero mucho… más que mi Otou-san…
-Sora-chan…-la abrase con ternura, aun no puedo creer que esta pequeña sea hija de esa mujer tan cruel, manipuladora.
-Niichan, ya regreso… hablare con mamá y con Naruto-kun, deben estar preocupados…- sonrió levemente mientras se levantaba y tomaba dirección hacia la puerta, cuando dijo el nombre de Naruto mi cuerpo se tenso inmediatamente. Podía sentir como aquella daga hecha de recuerdos y palabras se clavaba en mi pecho, me mordí ligeramente el labio mientras asentía. Gaa-chan y Kurama-san se sentaron al lado mío aun que pude notar como Sora-chan analizaba con la mirada a Kurama-san y le hacía unas que otras peguntas, sonreí por su ocurrencia.
Aquella mirada rojiza sobre mi hacia que mi cuerpo se estremeciera, como odiaba que me miraba así de intensamente tratando de saber qué es lo que pienso o siento. Al lado de Kurama-san me sentía expuesto, al igual como cuando conocí a Naruto, aquellos ojos cielo que siempre me desnudaba el alma. Gire mi rostro hacia un costado, con el intento de ocultar el rubor que se apoderaba de mis mejillas… ¿Qué iba hacer?
-Ahhh… ahh…- abrí con impresión mis ojos y mire a Gaara y a kurama ellos estaban al igual que yo de sorprendidos- ahhh…ammgg…- ¿eso… eran… gemidos? Los colores se me subieron al rostro y mire a mi lado a Sora-chan que estaba en blanco, rápidamente le cubrí sus oídos. Kurama saco un Mp4 de su chaqueta y le coloco los audífonos a Sora, le agradecí con la mirada y ella también lo hizo. ¡Alguien estaba teniendo relaciones cerca de mi habitación! Y de paso Sora-chan los escucho! Me las pagaran…
Le dije a Sora-chan que se quedara quietecita ahí en mi cama mientras me levantaba, ella solo asintió con un leve rubor en sus mejillas.
Ya no me sentía mal, solo estaba enojado ¡casi dejan a Sora-chan traumada! O es que la lo hicieron… Salí de la habitación, acompañado de Gaara y Kurama, aun que me toco que convencerlos por que no quería que me sintiera mal de repente, pero yo negué. Necesitaba dejarles las cosas bien en claro a los pervertidos que casi trauman a mi hija y bueno a mi por supuesto, llagamos a la puerta de al lado; solté una gran bocanada de aire y gire la perilla abriendo la puerta y lo que vi me dejo más que atónico, jamás en mi vida había visto algo como lo que estaba viendo ahora…
-ahh… Itachi… - y ahí estaba mi "cuñado" y mi "hermano" ¡dándose con lo que se dice todo! ¡Todo! Deidara estaba arre costado sobre la mesa, su respiración estaba irregular, de sus labios simplemente salían gemidos al ser fieramente penetrado por Itachi, sus piernas rodeaban la cintura de mi hermano, este besaba con gula su pecho. Y si anteriormente yo estaba sonrojado ahora estaba rojísimo de vergüenza.
-ITACHI- grite, haciendo que ambos cuerpos se tensaran y nos volteara a ver. Inmediatamente sentí como Kurama cubría los ojos míos y los de Gaara con sus manos, y agradezco enormemente eso. Oí como los pasos apresurados de los dos, me cruce de brazos. Pero aun así sonreí por dentro, ya hacía falta que mi hermano sentara cabeza y quien mejor que el mismísimo Deidara Usumaki. Después de un minuto kurama quito sus manos de nuestro ojos y afile bien mi mirada y mire a mi hermano que intentaba de colocarse la camisa y pues Dei, de seguro entro al baño a vestirse – Itachi… - el dirigió su vista hacia mí, sus mejillas estaban rojas el resto de su rostro estaba cubierto de sudor, hiso una pequeña mueca con el intento de sonreír pero yo se la borre con la fría mirada que le lance- hermano, ¿te digo algo? Estaba en mi habitación descansando porque me sentía mal, pero de repente escucho unos fuertes gemido… hubiera sido, pasable pero en mi habitación estaba una pequeña de cinco años ¡Sabes que pudieron haber dejado traumada a Sora-chan!
-Sasu… Otouto…- le interrumpí…
-Nada de Otouto, casi dejan traumada a la pobre Sora y de paso a nosotros – inmediatamente Deidara salió del baño, estaba mas pálido que Sai.
-Sasu-chan… dijiste que… Sora… ¿nos escucho? – asentí aun con mi pose seria, el en cambio pego un grito dándonos un respingo a nosotros. Comenzó a jalase sus rubios cabellos mientras decía miles de cosas en diferentes idiomas, pero como lo decía tan rápidamente era nada entendible- ¡por kami! ¡Mi pobre Sora-chan! ITACHI – tomo de la camisa a mi hermano y comenzó a zarandearlo a un lado a otro- sabia que alguien nos escucharía, pero noooo, tuve que hacerte caso cuando dijiste "Dei déjame escucharte"- dijo mientras intentaba de imitar la vos de Itachi, el cual estaba pasando a verde- sabía que no debía, a la próxima no te are caso, joder, joder… si Naruto se entera o peor ¡mi madre! O ¡Mei! Me castraran de seguro… ¡y también a ti! – Kurama soltó una carcajada, así llamando la atención del paranoico de Deidara – aun que estoy de acuerdo con el de que los mataran si se enteran- ¡que le ves de divertido hm!
-jajajaja perdona, es que es tan gracioso- mi hermano frunció el ceño y Dei enrojeció… no pude evitarlo la risa de kurama era contagiosa así que terminamos Gaara y yo riéndonos.
-Deidara-san jajajaja- decía entre risas Gaara- no te exaltes demasiado ja jajajaja…
-Por suerte Kurama-san tenía unos audífonos- dije ya haberme recuperado del ataque de risa- así que Sora-chan no continúo escuchando sus obscenos gemidos de placer. POR SUERTE
-De… de…de verdad no era mi intención – Deidara estaba más que nervioso y avergonzado aun que un poco aliviado- todo fue por culpa de Itachi! –; le grito a mi hermano y este instintivamente retrocedió, era re lindo ver a mi hermano tan sumiso Ja! Si Saya estuviera aquí- gracias por… ayudar que mi sobrina no escuchara tales cosas –; dio una pequeña reverencia Dei, kurama sonrió y mi hermano frunció el ceño.
-Es mejor que regresemos, no quiero saber que hará mi madre cuando se entere que no estoy entreteniendo a los invitados-; se coloco la chaqueta y se dispuso a salir de la habitación.
Después de eso, regresamos a mi cuarto. Sora estaba tarareando la melodía de la canción, sonreí esa era una de las canciones que había compuesto para Kurama y el obviamente con su vos quedaba perfecta. Me senté a su lado y le acaricie sus rubios cabellos, Gaa-chan me dijo que se tenía que retirar que de seguro Sai estaba vuelto un loco buscándolo, yo simplemente asentí divertido viendo como él se retiraba de la habitación dejándonos solos a nosotros cuatro. Si Deidara se había quedado, aun estaba nervioso por lo de hace un rato, aun que en verdad me había molestado un poco, pero le reste importancia ya que a mi hermano le urgía sentar cabeza, y sé que Dei está perfectamente calificado para eso.
Es que se nota a leguas que Itachi aria lo que fuera por él, y para ser sincero era la primera vez que lo veía tan avergonzado por que yo anteriormente lo había encontrado en un sinfín de situaciones similares a esa pero el siempre mantenía su rostro sereno o siempre hacia alguna que otra contestación avergonzarte para su acompañante, pero este caso era diferente ya que su rostro sonrojado, además de que no pudo articular una palabra concreta – o para ser exactos no dijo nada mientras Dei lo batuqueaba como un muñeco de trapo-; en fin, después de un rato Sora se quedo dormida para después recibir mi digno interrogatorio, le explique con lujos y detalle lo que había pasado, me sentía algo extraños contar serlo a kurama pero el insistió.
Les explique cómo nos habíamos conocido de pequeños, como llego Sakura a nuestras vidas también lo del accidente… de cómo Naruto había escogido a Sakura en vez de a mi… también les conté sobre lo sucedido en el baño, y el por qué me sentía tan mal… apesara de miles de insultos que murmuro Deidara en distintos idiomas, me entendió completamente. Sabía que podía confiar en él, Kurama a pesar de que se sentía un poco enojado por todo, me dijo que debía haber una explicación lógica y debía que preguntarle personalmente a Naruto, no debía dejarme llevar por las palabras de Sakura…
-Se que tiene razón… pero se me es difícil, es que… en la forma de que ella me lo dijo… y… - agache la mirada, como odiaba que las palabras de la maldita esa me afectara.
-Sabemos que es difícil Sasu-chan… pero como dijo Kurama-san debe haber una explicación, escucha a Naruto de seguro las cosas no son como parece-lo mire el solamente sonrió tiernamente… debe tener razón.- donde hay paz hay amor… y tu mi querido Sasu-chan la encontraste con mi hermano, sé que es un idiota sin remedio pero sé que te quiere mucho…
-Deidara tiene razón Sasu…- mire el rostro de kurama, sus ojos mostraban cierta melancolía pero aun así me sonreía tiernamente- si él te ama… ara todo por ti, solo ten paciencia y confía.
-gracias… de verdad- sonreí sinceramente mientras unas lagrimas descendían y mojaba mis mejillas.
Cada vez que sentía dolor
Tú me abrazarías
¿Será que en esos brazos amables
Yo encuentro esa paz?
-Oe, Sasu-chan dijiste que hace once años tuviste un accidente ¿cierto?- yo asentí mientras lo miraba- es que… veraz hace once años Naruto le sucedió algo…
-¿Qué cosa?
-pues… la verdad aun lo recuerdo muy bien, en aquel entonces Naruto se comportaba extraño. Su mirada era vacía, ya no sonreía y todas las noches lloraba… -explico mientras bajaba la mirada- el dormía en mi cuarto, y me sentía mal oírlo sollozar, ahora veo por qué Naruto se comportaba así… - hizo una pequeña pausa, mi corazón comenzaba a latir rápidamente – no comía… siempre se la pasaba sentado en el columpio que estaba debajo de un árbol, nuestros padres se preocuparon y después Naruto fue enviado con varios médicos, pero él no decía nada…
-¿Eso…eso en realidad… sucedió? –tartamudee y el asintió… en tenses el se sentía culpable por lo que sucedió… ¿pero Sakura?- ¿pero cómo?
El entendió a lo que me refería así que continuo- un día Naruto perdió el conocimiento, estaba muy débil así que duro un mes hospitalizado… cuando nos avisaron que despertó nosotros no dudamos en ir inmediatamente, pero cuando llegamos lo vimos tomado de la mano con una pequeña de espantoso pelo rosa… ahí Naruto nos la presento como su novia a Sakura…
-entonces hay Naruto… ¿no me recordaba?- vacile en preguntar… ahora todo estaba claro… del porque no me reconoció en el callejón, ella aprovecho la situación y manipulo a Naruto…
-por lo visto no… porque nunca te menciono… pero quizás Mei sepa, no se… quizás recuerde- sonrió de lado tiernamente- ya verás que todo se solucionara Sasu-chan.
Después de eso, continuamos hablando o bueno Deidara comenzó a interrogar a Kurama ya que era uno de sus cantantes favoritos, nos pregunto cómo nos había conocido, sobre sus canciones y otras cosas, sonreía abiertamente al ver como Kurama Se tensaba con algunas preguntas de doble sentido de mi Cuñado.
El reloj marco las doce, y en ese instante por la puerta entro Naruto acompañado de mi hermana. Abrí mis ojos sorprendido, no esperaba verlo ahí. Su semblante era cerio, nunca antes lo había visto así sus ojos azules se posaron en Kurama, pero este no se intimido por aquella mirada. El aire se puso completamente tenso, mire con el seño fruncido a mi hermana la cual estaba a recostada en la puerta suspirando, con eso me dio a entender que ella no tenía la culpa.
Ahora el problema era ¿Qué sucedería? Ni yo mismo tenía ni la remota idea, y eso hacía que mis nervios se elevaran a un punto crítico, me mordí mis labios era ahora o nunca…
-¡Otou-san! – enmudecí al oír la vos de Sora-chan ¿no que estaba dormida? Ella se bajo de la cama y lo abrazo, así rompiendo de inmediato aquella atmosfera tensa que había hace unos segundos – Otou-san, Okaa-chan se sentía mal pero ya se recupero – dijo con su vos cantarina- entre Gaa-san Saya-san y kurama-san lo cuidamos…
-te sentías mal – repitió mientras me miraba, mi cuerpo se estremeció inmediatamente- me alegro de que lo hayan cuidado mi pequeña- acaricio los cabellos rubios de Sora, mientras ella me sonreía. No sé porque pero me pareció que fue una sonrisa de "te salve el pellejo Okaa-san" aun que en realidad si lo hizo, pero si me pongo a analizar la situación no estábamos haciendo nada malo… bueno Deidara sí.
Me levante de la cama, con intención de enfrentarlo. Necesitaba que me digiera todo… se que él lo recordaba y si no, pues haría que recordara todo… sentí que mis pernas flaquearon, no sé el por qué. Quizás nervios, ante lo que me iba a enfrentar, pero no pude prevenir lo que sucedió…
En el instante que mis piernas flaquearon me tambalee, pero Kurama estaba a mi lado así que me tomo de la cintura, mis manos se apoyaron en su fornido pecho, no pude evitar sonrojarme por la cercanía. Lo mire a los ojos y el también pero antes de que yo le agradeciera, fue tirado hacia la cama con un golpe, cortesía de Naruto. Mire con preocupación a kurama, su labio sangraba. Me acerque preocupado pero fui sostenido del brazo, mire a Naruto a los ojos enojado y me solté de un tirón ¿Qué se creía ese dobe a golpear de la nada a Kurama?
-Kurama-san, ¿te encuentras bien?- me acerque a él, y inspeccione su labio- ¡por dios Naruto! Qué rayos te pas…
-descuida Sasu estoy bien- me interrumpió Kurama con mientras sonreía de medio lado, pero hiso una mueca de dolor.
-¡¿Naruto estás loco?!- grito Deidara mientras se acercaba a inspeccionar igualmente- que es lo que te pasa por tu mente idiota!
-hmp…- fue lo único que oír salir de sus labios mientras, se metía sus manos al los bolsillos, aun seguía con esa expresión desafiante y seria.
-Naruto-kun es mejor que nos esperes en el Salón- dijo mi hermana más seria que nunca, en realidad daba miedo. El solo soltó un bufido y dio media vuelta y salió tomando de la mano de Sora-chan…- vaya eso si no me lo esperaba, ¿te encuentras bien?
-no fue nada, solo es un rasguño- se levanto mientras se tocaba levemente el labio- se nota que es muy celoso…
-Celoso o no, no debió de hacerlo – inquirió Deidara mientras se cruzaba de brazos- es un idiota sin remedio…
-tiene sus razones por sentir celos- todos lo miramos interrogante, el dobe le acaban de dar un puñetazo en la cara y dice que ¿tiene sus razones? Creo que el golpe le afecto la cabeza- si yo estuviera en su lugar también haría lo mismo.
No supe como tomar eso como un alago o no sé, pero lo que estaba seguro era que con lo que dijo hiso que me sonrojara. Después de unos minutos ya le habíamos al menos curado su labio, Deidara que retiro con la escusa que tenía que ver a Itachi y Saya iba a ver que había sucedido con Naruto… dejándonos a Kurama y a mi Solos…
Pero cuando dejé de hablarte, cerrando mi corazón,
Esta pasión se perdió
Me levante de la cama, donde estaba sentado. El silencio que había entre nosotros hacia que mis nervios aun siguieran presentes… tenía tiempo que no me sentía así, y siempre ocurría cuando me encontraba a solas con él. Tome paso directo hacia el pequeño balcón que estaba en mi cuarto, había dejado de nevar, pero aun estaba ahí todo el paisaje cubierto por aquel manto blanco de nieve, suspire haciendo que de mis labios saliera una pequeña nube blanca… ¿Por qué las cosas debían ser tan difíciles?
-en que tanto piensas…- me pregunto mientras se paraba junto a mí, lo mire por un momento debatiéndome si hablar o no- sabes que siempre puedes confiar en mi Sasu…
-lo sé… es que… - me mordí ligeramente el labio- lo siento…
-¿Por qué?
-por lo que te hiso… Naruto… es que no se qué rayos le pasa a ese dobe, venir a golpearte así como si nada…
-tranquilo… no pasa nada Sasu… - lo mire a los ojos, no supe cuando pero ya me encontraba atrapado en ellos, tan intensos ese color rojizo. Aun no sabía cómo pero hacia que mi cuerpo se estremeciera…- además no debes que preocuparte, el lo hiso por celos solo entiéndelo.
-Celos o no… jamás tuvo que hacerlo, eres mi amigo… y…- sentí como sus brazos me rodearon, mi rostro quedo apoyado en su pecho, sus manos acariciaban suavemente mi espalda- Kurama-san…
-no te preocupes demasiado Sasu… - su palabras retumbaron en mi mente –no te preocupes…
-está bien…- lo abrace, pude sentir su corazón… me sentía tan tranquilo, ¿será que me preocupo demasiado? En realidad nunca antes me había comportado así, para ser sincero desde que me encontré nuevamente con Naruto y lo que sucedió con mi accidente mi vida ah cambiado, tanto como mi personalidad y mi estilo de música… siempre cuando tocaba con mi hermana, las canciones eran suaves, pero la que había tocado con mi hermana esta noche era totalmente distinta a todas las que había tocado, porque era llena de vida y melancólica.
Me separe un poco pero aun seguía abrazándolo, mire sus ojos había cierto brillo en ellos y no sé por qué sentía que ese brillo era exclusivamente para mí. Pude sentir como mis mejillas se calentaban y mi corazón se aceleraba, el tomo mi rostro con una de sus manos… sus labios fueron acercándose a los míos, me sentía morir. Su aliento choco con el mío, era mentolado y con cierto toque dulce, si anteriormente pensé que estaba sonrojado ahora diría que estaba rojo. Sus labios rosaron con los míos, mis parpados comenzaron a pesarme ¿estará mal lo que estamos haciendo? Quizás… pero… no puedo evitarlo…
Sus labios se juntaron con los míos, dando por comienzo un lento y tierno beso. Sus manos acariciaban suavemente mi rostro, sus labios se movían guiando los míos. Sé que hace años había querido que esto sucediera, pero no sé por qué ahora era tan distinto.
Lentamente él se separo y me miro a los ojos, era como si estuviera despidiéndose…
-Sasu… - mi nombre sonaba tan genial en sus labios… pero no era como me gustaba, no era la vos de Naruto que decía mi nombre…
-¿por qué ahora?- susurre, el sonrió de lado y me abrazo nuevamente dejándome escuchar como su corazón latía rápidamente… ¿el estaba nervioso?
-siempre quise intentarlo- comento- pero me di de cuenta que estabas enamorado, y no puedo hacer nada con eso… siempre me gustaste pero nunca tuve el valor de decírtelo o lo tuve pero siempre había algo que se interponía… hoy entendí que no eres para mí. De que tu corazón pertenece a otra persona…
-Kurama-san…-me separe y busque sus ojos, mostraban tanta seguridad y ternura…
-Naruto… se que él te cuidara mejor de lo que podría hacerlo yo, y confió en que serás feliz a su lado…- me acaricio nuevamente la mejilla, el contacto era sube y dulce- serás feliz a su lado, solo procura en no caer en malos cuentos, no eres plato de segunda mesa. Ella no es mejor que tú tampoco, tu Sasu eres el mejor doncel que eh conocido, y nadie se puede comparar contigo… mi pequeño príncipe de hielo…
-K…Kurama…- una lagrima rodo por mi mejilla… todo… todo lo que me dijo… hizo que mi corazón se detuviera… y que palpitara a la vez… sentía que se estaba despidiendo, aun que no quisiera… agradecía todas sus palabras, me da a entender de que debo luchar también…- gracias… de verdad gracias…
-shiifff no digas mas, sabes que te quiero… - me beso la frente para después darme una de sus radiantes sonrisas, había en pocas ocasiones que las mostraba y esta era una de ellas- ¡bueno! Iré a ver como esta todo haya abajo, de seguro mis fans me estarán buscando…
-jajajaja mínimo ya llamaron la policía por que su ídolo se esfumo- bromee, dejando el sentimentalismo atrás
-tienes mucha razón Sasu, mejor me apuro o sino llamaran a las fuerzas especiales- corrió hacia la puerta mientras se despedía.
-presumido- le grite cuando él estaba abriendo la puerta.
-¡tú lo eres mas Sasu!- solté una carcajada ya cuando cero la puerta, suspire. Al menos ya no me siento tan confundido como lo estaba antes cuando lo vi, pose mis manos en el barandal del balcón mientras miraba el oscuro cielo…- solo me falta hablar contigo… Naruto…
Esta vez no dejaré que mi corazón
Se me escape de las manos
Porque esta vez el poder de creer
Dejará al amor ser libre
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-solo espero que lo cuides bien, Naruto…- dijo el pelirrojo así continuando su paso hacia el salón, cuando había salido de la habitación se sorprendió de ver a Naruto are costado en la pared con la mirada perdida, no le tenía rencor por haberle ganado el corazón de doncel que siempre había querido, solo sentina un poco de admiración? Sea lo que sea solo quería, que Sasuke fuera feliz.
-lo hare…- respondió como para sí mismo el rubio, hace poco había llegado y había escuchado cierta parte de la conversación, no sabía si enojarse en ese momento ya que evidentemente él se le había declarado a SU doncel pero a la vez se estaba rindiendo, agradecía ese gesto… pudo notar que Kurama quería lo suficiente a Sasuke como para dejarlo con él, solo quería que él fuera feliz… "Kurama… yo hare feliz a Sasuke si eso me cuesta la vida misma" con ese pensamiento abrió la puerta, sus ojos azules viajaron por toda la habitación, hasta encontrarlo… y ahí estaba afuera en el balcón, su cabello se mecía con la leve brisa helada que había en esos momentos. Era tan hermoso… no podía permitirlo, no otra vez, no quería que se separaran. Cuando vio que el pelirojo lo había tomado de la cintura, sintió una pulsada en su corazón, así que no había dudado en golpearlo, pero cuando aquellos Ojos oscuros lo miraron con rabia, se sintió morir… aun que no lo demostró… le había dolido aquella mirada, era como aquella cuando lo sucedido con Sakura en el rio.
Camino dudoso hacia el ¿y si lo rechazaba? ¿Y si le decía que estaba molesto por lo que le hiso a su amigo pelirojo? ¿Cómo lo enfrentaría? No soportaría ver odio en sus ojos nuevamente. Se detuvo a mitad de distancia, debía disculparse pero…
-vas a quedarte toda la noche ahí dobe?- la dulce vos de Sasuke lo trajo a la realidad, levanto sus vista la cual hace unos momentos se encontraba agachada y se encontró con aquellos ojos ónix que lo miraban seriamente, una media sonrisa de medio lado estaba dibujada en su fino rostro, su piel resaltaba con el paisaje nevado que estaba a sus espaldas. Era un ángel sin duda alguna… un ángel en el cuerpo de un príncipe. Su corazón comenzó a latir desenfrenadamente quería correr y tomarlo en sus brazos pero sus piernas no le respondían… en esos momentos Sasuke era la viva imagen de la perfección…
-Sasu…ke…- no pudo continuar, era como si todas las palabras se esfumaran de su mente. El doncel fue acercándose, aun con sus brazos cruzados, aquella sonrisa aun no se le borraba de su fino rostro, eso hacia poner más nervioso al rubio.
-hm… dobe – le dio un suave beso en sus labios, para después sentarse en su cama, Naruto aun seguía estupefacto. Esperaba una cachetada al menos unos reclamos… pero ¿un beso? – ¿te vas a quedar ahí? Sabes que tenemos que hablar muy seriamente Naru…
Y como si fueran las palabras mágicas, trajo a rubio a la normalidad este se sentó a su lado y lo miro a los ojos, sip tenían que hablar ¿pero de qué?
-de que quieres hablar Sasu…
-¿me recuerdas verdad?- el rubio abrió ampliamente sus ojos ¿Qué si lo recordaba?
-de que estas hablándome…
-me recuerdas verdad? Nos conocimos hace once años atrás…- bajo un poco la mirada… "quizás aun no me recuerde, pero aun así debo intentarlo"
-Si… si te recuerdo…
Cuando éramos amigos y te preocupabas por mí
Imaginaba un futuro juntos
Y a pesar de que podía verse felicidad
No podía ver mis propios problemas
-¡por qué no me lo dijiste Naruto!- dijo exaltado- ¡debiste decírmelo!
-lo sé y perdóname por eso… pero estaba tan confundido… -le tomo las manos- no era por que quisiera hacerte daño… pero…
-¿cuando…?-interrumpió mientras lo miraba seriamente a los ojos, quería saberlo todo.- ¿cuándo lo recordaste?
-la noche en la que hicimos por primera vez el amor…- sonrió un poco nostálgico, como amaba esa noche. Donde pudo explorar con precisión aquel dulce cuerpo, que por derecho le pertenecía. El moreno abrió lo más que pudo sus ojos, mientras nuevamente sus mejillas se pintaban de carmín- esa noche soñé… con lo que había sucedido… tu accidente… el cual fue provocado por mi culpa, Sasuke yo… ¡nunca quise que eso sucediera! No sabes lo arrepentido que estaba, ¡quería morir! Con la esperanza de encontrarme contigo al otro lado… yo…
-eres un usuratokashi – ahora fue el turno del rubio abrir sus ojos hasta más no poder, sintió como aquella suave mano acariciaba con ternura su mejilla- sé lo que sufriste… Deidara… me lo conto…
-perdóname… -lo abrazo ocultando su rostro en el pecho del doncel, siempre había querido decirle eso… onece años y por fin pudo decirlo…- yo en realidad te amaba, y aun lo sigo haciendo… pero en aquel entonces me deje engatusar por Sakura, cuando enferme no recordaba nada… ella estaba al lado mío y me dijo un montón de cosas… y yo… yo…
-tranquilo… - le beso sus rubios cabellos- te creo… sé lo que es capaz de hacer esa mujer… pero ahora te tengo junto a mí, no dejare que ella me aparte nuevamente de ti… dalo por seguro dobe.
-Sasu…- no podía evitarlo, un par de lagrimas rodaron por sus mejillas, estaba de acuerdo con el no dejaría que esta vez ella los seria ¡sobre su cadáver! – Te amo…
-Y yo a ti…- susurro para después juntar sus labios, con cierta precisión, aun estaba aquel sabor exquisito que ambos amaban del otro. Lentamente Sasuke arre costo al rubio en la cama, quedando de por si el arriba, sus manos se entrelazaron, aun manteniendo aquel fogoso y necesitado beso, las caderas del moreno se movían inconsciente mente, haciendo que cierta anatomía comenzara a cobrar vida…
La necesidad de estar juntos era más que evidente, se amaban. A pesar de los problemas que habían entre ellos, su pasado, sus errores… ahora solo importaba lo que sentía en estos momentos ambos…
Y aunque dijimos que nuestras promesas serían nuestro compás
Perdimos la dirección en la que iba este amor
En vez de esperar un milagro
Quiero que nos tomemos las manos
Porque esta vez el poder de creer
Me dejará ser libre
Sus labios se movía lentos y pero eran cargados con deseo, los latidos de sus corazones estaban sincronizados parecía que había pasado años sin estar juntos, sin tocarse… pero la noche anterior lo habían hecho, pero esta vez era diferente ya que no había nada de que ocultar, ya sabían lo que necesitaba saber del otro, lentamente sus labios se separaron a la vez que sus frente eran juntadas y también estaba presente aquel puente de saliva, la cual no se sabía de quien provenía, solo era una mescla perfecta de ambos, distintos sabores. Pero que estaban destinados a estar juntos.
-no dejare que te apartes de mi esta vez- susurro el rubio en tono sensual, haciendo sonreír de lado a su hermoso doncel- te perdí una vez ahora eres… mío de… por… vida… -le dijo entre pequeños beso.
-descuida… porque si sucede algo, te seguiré está ves. Si tengo que implantarte un chip de GPS lo hare – le mordió ligeramente aquel semi moreno cuello, haciendo sonreír – hablo enserio dobe…
-ok, yo también are eso contigo, pero antes debo ver adonde te implantare ese "chip"- ronroneo juguetón, mientras se posicionaba arriba de su príncipe… se veía tan hermoso, ese kimono, sus mejillas, labios, cabello todo en el es perfecto. – esta vez cumpliré mi promesa, eres mío teme~
-¿ah sí? ¡Y quien lo asegura?- rodeo el cuello del rubio, para así acercarlo un poco más a su rostro – dime dobe~
-Je, Yo lo aseguro mi príncipe, recuerda soy Naruto Namikaze Usumaki 'ttebayo- Sasuke sonrió abiertamente, tenía tiempo que no escuchaba esa muletilla. Era en cierta manera terna, y característica de él, cuando lo había conocido esa fue una de las cosas que llamo su atención.
Sus labios nuevamente se unieron, ahora sus manos se movían sin pudor alguno sobre sus cuerpos, estaban necesitados. Si alguien los viera diría que pronto Sora-chan tendría a su deseados hermanitos…
No tenemos que temer este amor
No tenemos que temer este amor
Este amor…este amor...
El calor iba en aumento, se podía oír el sonido obsceno de sus bocas moverse con desespero, aquellos gemidos y jadeos que salían involuntariamente de sus labios. Las manos del blondo se colaron debajo de la tela que representaba el kimono, fue tocando, en forma circular de arriba y abajo aquellas níveas piernas. Sus labios mordisqueaban aquel pedazo de piel en su cuello, tenía un sabor dulce y adictivo, fue descendiendo al ver que ya había dejado lo suficiente rojo en aquella parte, aquella parte que había proclamado como suya, ahora si venia lo mejor.
El resto del cuerpo de su doncel...
Torpemente se deshizo de la prenda del menor, se quedo contemplándolo por un momento, quería memorizarlo cada parte de su cuerpo, ya lo había visto anterior mente, pero había algo en su mente que le decía que había algo que no había visto, y por lo que veía cada vez que lo encontraba desnudo era diferente… era mejor que cualquier exposición de arte, Sasuke era mejor que el cuerpo de afrodita. Su estrecha cintura, aquellos pezones rosados y apetecibles, su delgado abdomen… se re lambio sus labios, cuando sus azules ojos se posaron en aquella anatomía la cual ya había cobrado vida… era prefecto sin duda alguna.
-deja… de mirarme así… - se sentía algo avergonzado e intimidado por aquella mirada llena de lujuria, podía creer que su dobe quería comérselo en ese instante, parecía un lobo asechando a la linda ovejita.
-no puedo evitarlo… eres demasiado perfecto Sasu…- rápidamente fue desprendiéndose de sus ropas, aun con aquella oscura mirada encima, que miraba cada detalle de su masculino cuerpo, sonrió con prepotencia, cuando una vez se había quitado su bóxer dejando a la vista aquel enorme miembro palpitante y deseoso en entrar en el dulce doncel…
- es idea mía dobe, o tú tienes eso más grande- dijo un poco temeroso, no se equivocaba las anteriores veces le pareció grande pero en este momento era gigantesco – bueno no tanto- pero era un poco más grande, o era que su mente le estaba haciendo una mala pasada.
-hm… averigüémoslo….
Esta vez no dejaré que mi corazón
Se me escape de las manos
Porque esta vez el poder de creer
Dejará al amor ser libre
En vez de esperar un milagro
Quiero que nos tomemos las manos
Porque esta vez el poder de creer
Me dejará ser libre
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La música seguía fluyendo, ya había dado las doce y debía ir en busca de su respuesta, y daba por hecho de que todo saldría como ella esperaba. Siguió caminado con elegancia, ya algunas personas estaban a comenzar a irse, era el momento perfecto. Se acerco a ella, la muy torpe secretaria de Naruto, esta la miro con el seño fruncido y su semblante serio. Por lo visto ya tenía su respuesta…
-dime querida… ¿ya decidiste?- pregunto Sakura mientras se paraba a su lado sin verle la cara.
-¿me aseguras de que lo separaras…?- la pelirosa asintió- está bien, entonces cuenta conmigo…
-de acuerdo, veras que no te vas a arrepentir Hinata…
Continuara…
