Cap 20- "Buenos momentos"
Soy una Robot que fue creada
Por un solitario científico
Si quieres darme un nombre dime
"MILAGRO"
Subí las escaleras saltando mientras entonaba una canción que había oído en la radio, Rin Kagamine unas de mis Vocaloid favoritas; ya que tiene cierto parecido a mí, en lo que estaba. Ah sí, hoy era viernes, acababa de llegar del centro comercial ya que fui con mis dos tías. Llegamos a la mansión Uchiha. Mi Otou-san dijo que podía ir cuando quisiera, así que bueno disfruto todo el tiempo posible con mi nueva familia. Tenía tantas ganas de contarle lo sucedido a mi abuelito Fugaku ya que últimamente no había podido ya que acompañaba a mi Okaa-chan a su trabajo como músico. habían pasado ya dos semanas y media desde el baile, precisamente hoy era treinta, un día para año nuevo. Continué mi recorrido, llevaba en estos momentos una falda de cuadros unas medias negra largas, una camisa blanca con un pequeño listón azul en mi pecho, mi cabello estaba suelto mientras era adornado por un cintillo azul oscuro.
El tiempo paso
Sola me quede
Cientos de siglos fui abandonada
Y este robot tiene un sueño
Que cumplir
Continué cantando mientras ahora saltaba por los pasillos, estaba tan feliz que no podía ocultarlo aun que en el fondo estaba preocupada. Llegue al frente de la puerta en la que correspondía a la habitación de mi abuelo, la abrí con cuidado. Para después encontrarme con el sonido que hacia la maquina que contaba sus latidos, se podía también oír sonido que hacia el respirador, sonreí tristemente. Como hubiera querido que no estuviera en ese estado. Me acerque y me senté en la silla que estaba al lado de la cama. De seguro que mi abuelita Mikoto ya le habría contado algunas cosas, pero quería igual forma contarle todo a mi punto de vista.
-hola abuelito Fugaku- salude primero mientras tambaleaba mis piernas en el aire- perdona por no hacer venido antes, es que mis nuevos tíos me han secuestrado Jejeje ¡cada uno me contó muchas cosas! Son tan agradables, hace rato llegue y hable un rato con mi abuelita Mikoto, aun que estaba un poco atareada, la hubieras visto estaba corriendo de un lado a otro – me carcajee un poco al recordar verla gritar por el teléfono- ah, quería contarte lo que sucedió en el baile que hubo, sucedieron muchas cosas... demasiadas para mi gusto, aun que algunas fuero buenas pero otras... en realidad no fueron nada agradables.
Suspire, era cierto no fue nada agradable y más cuando me entere de algunas cosas, como lo de Sakura. Todo lo que hizo esa mujer... ni tenía idea que ella y Sasuke se conocían ya. Me entere de todo cuando fingía dormir en la habitación de mi Okaa-chan. Sabía que ella era la razón de las desgracias de mi Otou-san, aun que el también tenía parte de culpa por ser tan tonto, pero a la final termino siendo perdonado y me alegra que haya sido así.
-en fin... ¿recuerdas que te había mencionado sobre Sakura mi madre biológica? Bueno ella apareció y pues lastimo a Sasu Okaa-chan. Con horribles palabras, ¡de veras! No puedo creer que una persona como ella exista en este mundo, ¡es tan desagradable! ¡Hasta lastimo a Gaa-san! El cuido de mí siempre, si no fuera por el… yo ya estaría consumida por la oscuridad...
Empuñe mis manos las cuales estaba sobre mis rodillas
- sin decir que ella no es la única mala que hay, también está la asistente/secretaria de mi Otou-san... Hinata...- gruñí su nombre, en realidad me costaba pronunciarlo ya que ni la soportaba- cuando estaba mi Otou-san distraído me escape para meterme debajo de las mesas, para investigar un poco. Y vaya que resulto, ya que me entere de los planes de Hinata y Sakura...
Me mordí ligeramente el labio, con enojo. Recordarlo hacia que me hirviera la sangre, soy pequeña pero no tonta.
-se que en parte tuve que contarle a alguien mayor lo que escuche... pero, nadie me creería o quizás pondrían en duda mi palabra-suspire- pero no me quedare con los brazos cruzados, yo misma evitare que eso suceda ! No permitiré que la felicidad que mi Otou-san y Okaa-chan se rompa por los caprichos de unas brujas! -levante mis puños en alto, yo aria lo que esté a mi alcance para proteger la felicidad que al fin eh encontrado – ah...hace poco fue Navidad vieras que fue ¡increíble! Nunca creí que navidad fuera tan divertida je, se convirtió en mi fecha favorita!
Mire el techo recordando aquel momento en la noche – veras lo que sucedió fue...
Estábamos toda la familia Usumaki Uchiha reunida en aquel gran salón, todo estaba adornado, con muchos colores brillantes, verde, rojo, blanco, amarillo, un sin fin de colores, era realmente hermoso, realmente era un ambiente navideño, me recordaba como aquellas caricaturas que miraba con mi Otou-san.
Mis tías Saya y Mei cantaban hermosamente, cálido al igual que divertido, Sasu 'Okaa-chan tocaba el piano, entando mis tíos y mi Otou-san tenían una competencia de quien podía comer más pastelillos y bueno, ninguno gano.
Después que se hicieron las nueve, mi tío Deishi saco los juegos artificiales y salimos afuera a quemarlos, bueno yo quería encender los grandes pero no me dejaron, pero me conforme con las luces de bengala, tan brillante aun que en cierta parte me daban miedo ya que era la primera vez que quemaba algo parecido. Mi tío Itachi quemo los más grande ya que mi rubio tío se había emocionado quemando, era una mezcla de inocencia y de placer que tenia dibujada en su cara, ahí fue que intuí que amaba demasiado las explosiones, -pobre de mi tío Itachi-
a las diez entramos de vuelta ya que la cena estaba servida, al entrar al comedor se podía sentir la variedad de olores, de puré de papas hasta el pavo relleno, creo que no había visto tanta comida junta, que juraría que babee en esos momentos.
Todos nos sentamos, Mi tío Dei junto a Itachi, mi tío Sai a su lado acompañad de Gaa-san, al lado de él estaba mi tía Meiki para después terminar con mi tío Obito, al frente de mi tío Dei se encontraba Mi Otou-san junto mi Okaa-chan yo estaba sentada a su lado y a mi lado se encontraba mi Tía Saya, al lado de ella estaba Kakashi-san a su lado se encontraba mi abuelita Mikoto y ya termino a su lado estaba mi abuelos Kushina y Minato. Después de dar las gracias, comenzamos a comer. En realidad no sabía por dónde empezar ya que todo se encontraba delicioso.
-tengo algo que anunciarles a todos- todos miramos a mi tío Itachi que levantaba su copa con ponche lo sé realmente extraño debería ser vino ¿no?- bueno...Deidara y yo hemos decidido que nos casaremos... y será lo más pronto posible...
-sé que es demasiado pronto, muy pronto diría yo – continuo mi tío Dei-chan- pero como ven no puedo negarle eso al Uchiha aquí a mi lado...
-Dei-chaaaan- yo reí divertida ya que mi tío Ita-san hacia un graciosos puchero y mi tío Dei lo miraba burlón entre reprobatoria mente.
-kyaaa! - ese fue el grito de mis abuelitas contentas, y el resto le dieron la felicitaciones...
Yo aplaudí animada mente, llamando la atención de los dos mayores y yo les sonreí- Tío Ita-san solo promete que cuidaras a mi Tío Deishi – le señale con mi dedo- no quiero que este con cara de perro amargado como ahora, por lo visto le hiciste algo que no se puede sentar bien-ambos enrojecieron sorprendidos, era cierto mi tío Dei tenía cara de pocos amigos cuando se sentaba - ¡del resto quiero más primitos!
-en definitiva eres mi sobrina favorita – los ojos de mi Tío Ita brillaban extrañamente.
-Itachi, ella es tu única sobrina- dijo mi Okaa-chan, mientras bebía ponche.
-pero no será la única, ¿cierto Sasuke? - pregunto mi tío Sai, mientras sonreía burlón. En cambio Okaa-chan se atraganto con su bebida – por lo visto tendremos más peques Itachi-kun, Saya-chan.
-por mi está bien, si son así de adorables como Sora-chan, entonces tengan unos veinte – respondió mi Tía Saya, no pude evitar reír por eso- además Sasu-niichan no será el único que me dará sobrinos ya que ustedes también lo harán.
-eso es cierto – apunto tía Meiki- deben tener mucho y ya como comenzaron a hacerlos desde ahora... ponga le que en algunos años la casa estará repleta de peques adorables!
-¡Mei-chan!-gritaron Dei, Gaa y Sasu Okaa-chan a la vez sumamente rojos, parecían tomates andantes jeje.
-Yeii! Tendré mucho primitos y hermanitos gracias!- dije sonrojándolos mas- abuelita Kushina, abuelita Mikoto tendrán muchoooo nietos jejeje
-tienes mucha razón Sora-chan – dijeron al mismo tiempo mientras a su alrededor había una atmosfera rosa- pero primero hay que planear la boda, donde será, quienes irán, que tan grande el pastel será...!
Y comenzaron a enumerar todo lo que era referente al tema, al poco tiempo la mesa se convirtió en un campo de batalla.
-bueno ya que ustedes están planeando bodas, no estaría mal que planearan la nuestra- sonrío mi tío Sai, mire a su lado a Gaa-san mi nuevo tío el cual estaba más rojo que su cabello, también creo que no respiraba...
-¡¿QUEEE?!- y ese fue el grito de mis abuelitas, para después gritar felices "boda doble!" Sip mi tío Gaa-san sufría en estos instantes un ataque, o bueno quería matar a tío Sai.
-¡waaa! Mi gemelo se casara también – lloriqueaba mi tía Meiki mientras lo abrazaba, el pobre estaba a su lado y se notaba claramente que está faltando el aire- ¿Sai-kun por qué? porque me lo quieres robar!
-suéltalo Mei-chan! Es mío- le dijo con muy claros celos, era una escena muy graciosa.
-¡deberías primero pedirme la mano a mí! Que soy su gemela- contrarresto abrazando aun con más fuerza.
-todos se van a casar, porque no hacemos lo mismo' ttebayo- aun que sonaba muy tierno, para mi Okaa-chan no lo fue, ya que cambiaba de colores, y bueno le faltaba el aire también... o es que era otra cosa...
-lamento decirte que tú no te vas a casar con mi Otouto, el aun esta pequeño, en unos años si te creo -explico mi tío Itachi, se notaba a kilómetros que no le agradaba la idea.
-Itachi, te quieres casar con mi hermano y yo no puedo casar con el tuyo 'dattebayo?!- tushé Otou-san...
-¡Deidara es mayor! ¡El si puede casarse, pero Sasuke sigue siendo pequeño! ¡Así que no!- golpeo la mesa mientras se levantaba.
-si yo no me caso con Sasuke, entonces no te casaras con mi hermano 'ttebayo! El es un doncel y yo como su hermano debo decidir quién es conveniente para el- oh... como dicen, Otou-san metiste la pata.
-¡pero Deidara es mayor! Así que él puede decidir con quién casarse- aun me pregunto, porque nadie ah, interrumpido esta absurda discusión, mire a mi alrededor y bueno... cada quien estaba en lo suyo, aun que mi tío Dei y Okaa-chan parecía un par de volcanes a punto de hacer BUM! Jejeje
-¡que no! El aun sigue siendo un doncel 'ttebayo- golpeo la mesa levantándose en el proceso- ¡papa! ¡di algo!
-¿eh?- sep., el único que estaba al margen de la situación era mi abuelo Minato, el estaba tan concentrado comiendo bollos rellenos de carne al igual que yo.
-¡papa! Al menos tienes idea de lo que estamos hablando 'dattebayo?
-emm... ¿de ramen?- solté una carcajada al ver la cara de mi Otou-san con esa respuesta, además de aquella aura gris que lo rodeaba - perdona hijo, es que estos bollos están deliciosos- dio un mordisco y sus ojos azules se le iluminaban.
-bueno, como sea. Naruto no te casas con mi pequeño Otouto y punto- dio por terminada la discusión mi tío, en cambio mis padres tenían un tic en su ojos.
-¿desde cuándo tú decides algo por mi? Itachi – él se estremeció- y lo mismo va para ti Naruto.
-cierto, nosotros no somos unos niños o juguetes para que decidan que debemos hacer- sus voces sonaba terroríficas ¡que divertido!
-pff jajajaja los tienen sometidos coff coff- se burlaba mi otro tío, Obito mientras se atragantaba con su bebida.
-P..Pero... Sasu 'neko-chan!
-Mi... Sexi y tierno Dei-chan!
-Que te dije sobre decirme así dobe/ baka!
Y como dije antes, el comedor se había convertido en un campo de batalla, y bueno los atacados era mi tío Ita y mi padre Naru, aun que también estaba la batalla que tenia tía Meiki y tío Sai por Gaa-san. Estaba también la de mis abues que discutían que tipo de lugar seria las bodas, mi abuelito Minato seguía con sus bollos. Mi tío Obito discutía con Kakashi-san, no sé porque pero había algo de conexión con ellos jejeje y yo que creía que el tenia algo con mi tía Meiki pero bueno.
-todo fue divertido y estaño, pero me alegra en que hayan decidido casarse! Espero que despiertes justo antes de las bodas veras de lo que hablo abuelito! Ah y en la mañana de navidad tuve muchos regalos! Fueron demasiados que no se cual es mi favorito... Por cierto el domingo es año nuevo- estire mis brazos a los lados- iremos todos a Japón! Es primera vez que paso un año nuevo haya y estoy emocionada! Hoy partimos, jejeje por eso mi abuelita andaba atareada, nos iremos en la noche, creo para llegar haya en la mañana, bueno no preste mucha atención con eso.
Y debí haberlo puesto, pero estaba tan entretenida viendo como mi Tío Obito perseguía junto con mi tía Meiki y Saya a Kakashi-san ya que se había comido todos los pastelillos y no dejo nada.
-aun que no me agrada mucho la idea de que pases año nuevo solito aquí, pero tengo que ir ya que tomare muchas fotos! Cuando despiertes te las mostrare, si puedo grabare también. Es más comenzare cuando estemos subiendo al avión...
Una vez terminado de conversar con mi abuelito Fugaku, decidí divertirme un poco con mi nueva familia ¿quién lo diría eh? Además es mejor que ver la tele ya que tío Obito y Tía Saya son muy chistosos, se la pasan corretease como un gato y un ratón o como un gato y una comadreja dijo mi abuelita Mikoto.
Se hicieron las cuatro de la tarde y en la entrada de la casa había un sin fin de maletas... la verdad me da curiosidad su contenido, pero bueno no podía ya que yo tenía una cámara en la mano y bueno ¡a tomar fotos se ah dicho!
La limosina que corresponde a la familia Usumaki Namikaze había llegado, ahí dentro estaban mi tío Deidara, tía Meiki, mi abuela Kushina, mi abuelo Minato, Kakashi-san, lee-san -que por cierto tenía una semana sin verlo. Ah y mi Otou-san, el cual estaba un poco molesto porque no podría ir con Okaa-chan.
Yo, gracias a mis encantos conseguí irme en la de los Uchiha, ahí estaba mi abuelita Mikoto, mis tíos Itachi, Sai -que por cierto estaban igual que Otou-san- tía Saya y tío Obito, Okaa-chan y Sasori-san ellos dos se encontraban charlando sobre algunos asuntos sobre algunos conciertos que debía dar a comienzo de año. En fin...
El viaje fue corto llegamos donde mantenían los aviones guardados, no recuerdo bien como se llamaba eso, bueno. Al bajarnos, fue como una escena de esas de películas, donde una persona corre hacia otra como si llevaran años sin verse, bueno eso fue lo que sucedió con mi Tío Sai, ya que corrió hacia Gaa-san y lo abrazo gritándole "te extrañe mucho, jamás me separare de ti mi Gaa-chan" Sip indiscutible estaño, ¡lo bueno fue que lo grabe! Ah, esa tampoco fue la única escena "romántica" mi tío Itachi también hizo lo mismo pero justo antes de llegar a los brazos de mi rubio tío, pero fue mandado a volar con un buen golpe en la barriga, hmm... por lo visto mi tío Deishi no es amante a lo romántico, y bueno mi Otou-san también tenía pensado de hacerlo pero Sasu 'Okaa-chan le dijo; "haz algo parecido y nunca llegaras a tener más hijos" así que solamente me abrazo susurrándome "tu Sasu 'Okaa-chan es muy cruel 'ttebayo" y pues yo simplemente me limite a reír por su forma de actuar, después de "ese reencuentro" nos subimos al avión, todos en parejas las cuales fueron seleccionadas por mi dulce abuelito Minato.
Lo único que se, es que este viaje será muy interesante. Aun que... presiento que será el ultimo.
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No estaba de acuerdo, ¡en nada lo estaba! Que me separen de mi amado Sasu 'neko-chan ¡es una aberración! ¡Una absoluta aberración!
-Naruto-kun, no deberías exagerar- mi padre, MI PADRE! Está en mi contra! - solo está a dos puestos delante de ti, no es tan malo- ¿que no es tan malo? Es terrible yo que quería hacerle cariñosos a mi Sasu...
-papá eres cruel...- hice un pequeño puchero, ok lo sé no es digno de un adulto como yo ... pero desde aquella noche me eh sentido completo, demasiado completo. Y la parte de mi que antes creí extinta, estando con el puedo ser yo mismo. Pero ahora como podre sobrevivir un viaje a Japón, alejado de su presencia, sus delicadas manos que son tan suaves... sus dulces labios, todo lo que corresponde a él, cada célula de su cuerpo. no sé si pueda resistir la tentación de abrazarlo.
-estas exagerando, Naru-chan- dijo mi hermano que estaba sentado a mi lado- mira el lado bueno.
-según tu ¿cuál es el lado bueno 'dattebayo?
-emm... la verdad no se...- debí imaginármelo, suspire y mire al frente donde se encontraba mi Sasu junto con mi pequeña y a su otro lado se encontraba su primo Obito. No sé cual familia es mas estaña, si la de mi Sasu o la mía... en lo que estaba, ellos se encontraban viendo los vídeos que recién fueron grabados por mi pequeña. Sonreí, se veía tan feliz, mi dulce pequeña, merecía una familia grande -aun que sea un poco alocada – cuando estaba Sakura conmigo, nunca tuvimos alguna salida familiar, o al menos una cena. Ya que nadie la toleraba, ni mis padres, ni mis abuelos, ni mi hermano y primos... siempre cuando veían terminaban discutiendo, no toleraba eso. Así que jamás arreglaba reuniones familiares, ni en fechas importantes como año nuevo o navidad.
Siempre la pasábamos solos en aquellas grandes paredes, solamente Sora y yo, ya que Sakura, siempre tenía planes y como en aquel entones era tan ingenuo, no quería retenerla. Así que ella se marchaba mientras mi pequeña y yo pasábamos la velada juntos viendo algunas caricaturas navideñas, mientras comíamos pastel de chocolate.
Siempre la felicidad de mi hija era lo primero, velar de que no le faltara nada... pero por lo que más quería, no logre que su propia madre la tratara como debería ser, pero ahora... con Sasuke en nuestra vida y con el resto de su familia, veo que no es tan tarde de que mi hija sienta el cariño que siempre ah merecido.
Sé que Sasuke la quiere mucho, a pesar que al comienzo fue complicado ha debido de su memoria, sus recuerdos y todo... la verdad me sorprende que aun siga con migo después de lo que le hice hace años, pero a remendare todo el tiempo perdido entre nosotros, quiero que él sea parte de mi familia, que sea parte importante para Sora, de que el este en las buenas y en las malas a su lado, quiero la felicidad para ellos dos... ya que son las dos partes importantes de mi vida, hasta ahora.
El viaje fue tortuoso, claro para mí y también para Itachi y Sai, del resto se encontraban más felices que quien sabe que. Nos viajamos del avión familiar y entramos a nuestras correspondientes limosinas que nos esperaban, equipaje fue llevado adelante ya que era demasiado, creo que Mikoto-san y mi madre no saben el termino de "unas cortas vacaciones" y bueno nuevamente, me toco separado de mi Sasu-chan. Creo que el destino está en mi contra, o es mi padre que lo está?
Bueno, tardamos como máximo tres horas hasta llegar a la mansión a estilo tradicional que tenia aquí en Japón la familia Usumaki. tenía tiempo de que no venia, por suerte se veía que no había nevado últimamente, así que se podía sentir el fresco ambiente, los cerezos estaba por florecer todo era perfecto, al bajarme fui en busca de mi hija y de mi doncel a ambos los tome de la mano, sin darle tiempo de decir algo los lleve hacia dentro, no me detuve para observar el interior de la casa, simplemente seguí con mi camino, quería mostrarles mi sitio favorito del lugar.
-¿Otou-san a donde nos llevas?- me pregunto mi pequeña mientras yo les soltaba las manos y me dirigía abrirle la puerta
-quiero que vean algo- le dije con mi mejor sonrisa, la cual últimamente estaba dibujada en mi rostro.
-Sabes, no era necesidad que nos arrastraras dobe- me rasque un poco el cuello mientras sonreía, tenía razón, pero quería mostrarles primero.
-lo sé Mi Sasu 'neko-chan- el frunció el ceño mientras hacia un pequeño mohín con sus labios, no le gusta que le diga así pero, no puedo evitarlo, abrí completamente la puerta y les hice una seña para que salieran, una vez afuera no puede evitar sonreí con ternura, sus rostros mostraban asombro, y no los culpo. Mi pequeña después de salir de su asombro, se rió dulcemente y comenzó a corre hacia el jardín que se hallaba completamente florecido – ¿les gusta?
-¡por supuesto! ¡Es tan hermoso Otou-san!
-estoy de acuerdo, es precioso Naru- estaba más que feliz, rodee su cintura con mis brazos pegando su espalda con mi pecho – gracias...
-no debes agradecer, el agradecido aquí soy yo...- le dije mientras apoyaba mi mentón en su hombro y miraba a mi hija oler las flores- por estar con nosotros... a pesar de todo...
-Naruto...- podía sentir su mirada sobre mí, simplemente sonreí y le bese la mejilla.
-¡Okaa-chan! ¡Otou-san! Vengan quiero mostrarles algo- grito mi pequeña, mientras daba pequeños saltitos y señalaba hacia un arbusto.
-¡ya vamos!- le dije mientras tomaba la mano de mi doncel para después dirigirnos donde estaba nuestra hija. Ya que no es solamente mía, sino de él también.
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Compras y compras, comida ah y mas compras, eso era lo que estaba en la mente de las dos mujeres mayores, todo debía estar prefecto para mañana y eso que ya llevaban cinco días planeado la cena de fin de año, pero en el viaje algunas cosas no resultaron bien, ya que varias cosas que pidieron nunca llegaron, así que los que apreciaban su vida se mantenían lejos de ellas dos.
Al otro lado de la casa- o mejor dicho mansión- se encontraba Sasuke, con su rostro pasivo viendo por la ventana como su primo era perseguido por una Mei esteárica, con una escoba de seguro lo encontró intentando de tener relaciones sexuales con Gaara, ya que a la joven pelirroja le dio un ataque de "mamá sobre protectora". Sip, no dudaba que Sai terminara castrado por la Usumaki.
-Sasu-niichan, ya llegue!- anuncio a pleno pulmón -que de seguro ya al otro lado del mundo fue oído,- Sasuke dio un respingo para después mirarla con mala cara, ya que por poco se le sale el corazón por la garganta por tremendo susto. Ella se le acerco agitando la bolsita de un lado a otro mientras se le acercaba.
-qué bueno que llegas, Naruto desde hace rato me anda buscando- suspiro el doncel recordando todo lo que tuvo que hacer para evitarlo, ya que el blondo tenía unas GANAS de hacerlo, pero ha debido que en los últimos días de tanto "satisfacer" a su rubio se le acabaron las pastillas anticonceptivas. Y pues aun no quería quedar embarazado, le parecía demasiado pronto, no se sentía del todo preparado.
-aun no entiendo porque no quieres darme sobrinitos- hizo un pequeño puchero, tenía tanta ganas de tener a un sobrino chiquitito para poder apapacharlo, aun que ahora Sora era el centro de atención de todos. Era como un ángel caído del cielo para la familia Uchiha.
-sencillo, aun no estoy preparado- se unido de hombros mientras tomaba la bolsa y sacaba el pequeño frasquito.
-es porque Naruto-kun aun no te ha propuesto formalmente ¿cierto?- ¿cómo hacia su hermana para saber lo que le pasaba? ¿acaso tenia poderes? Nahh, sabía muy bien que a Saya nada se le escapaba, era algo muy común de ella. Bajo la mirada, dando le a entender que tenía razón. ¿Por qué su dobe se tardaba tanto? ¿Que esperaba que llegara Kurama y se lo propusiera a él? O que la ojos de cloro... Se le acercara al su rubio y... ok, no era bueno pensar en eso- sabes que él es un poco lento en esas cosas, pero ten paciencia.
-sabes que me gustan las cosas formales...- le recordó con cansancio en sus palabras, la morena suspiro sonoramente, su hermanito no tenía remedio, pero qué más da.
-lo sé, pero recuerda que yo quiero sobrinitos-lo abrazo con efusividad, haciendo que el doncel se sonrojara-¡por favor! Sabes que no me gusta esperar mucho.
-aun tienes a Itachi y a Sai sin decir que Obito también- ah claro que no se le olvidaba, pero si se ponía a pensar quizás ya finales de año tendría varios sobrinitos, y eso le alegraba, por eso quería que comenzaran todos desde ya, aun que le faltaba de convencer a Obito, es que ¡era demasiado desesperante! De muy infantil a muy idiota, sus relaciones no pasaban de dos horas, ya que siempre metía la pata y bien metida, sin decir que él se comportaba mas hombre que doncel. Si, Obito era doncel pero no lo aparentaba NADA. Así que su única salvación era Itachi, Sai y Sasuke...
-lo sé, pero yo quiero verte panchosito- sus grandes ojos oscuros de iluminaron inmediatamente- si no fuera porque estas tomando anticonceptivos ya tendrías gemelos, que digo gemelos ¡trillizos!
"trillizos?" pensó la pequeña rubia, la cual estaba oculta detrás de la puerta oyendo la conversación, "Okaa-chan eres malo, pero no me rendiré! Are que quedes embarazado y ya se como" ahora tenía una misión, y sabia que la cumpliría, ya que quería tener lo más rápido posible hermanitos, y a ese paso jamás los tendría, aun que en parte quería regañar a su rubio padre, ya que no se le había propuesto formalmente a su Okaa-chan ¡hasta ella estaba de acuerdo de que iba muy lento su padre! Pero de eso ella se encargaría o dejaría de llamarse Sora Usumaki futura mente Uchiha.
-es que la idea de dar a luz me da... miedo- admitió Sasuke un tanto avergonzado, mayor mente no era los de temer, pero darse la idea que un ser saliera de sus entrañas... era perturbador y traumático.
-oh... vamos Sasu-niichan, no es tan malo. Es algo natural...
-¿ah, sí? Y si es "tan" natural como tú dices, ¿por qué no lo haces tú?- el rostro de la Uchiha menor sudo frio, ¿ella? ¿Ella embarazada? ¡Jamás! Bueno quizás sí, pero cuando tuviera unos treinta quizás...
-emm... mira la hora, creo que iré haber que hace Itachi-niisan – y como su vida dependiera de ellos salió corriendo dejando a un doncel con media sonrisa en su rostro, y a una divertida rubia, la cual no fue vista aun.
Sasuke observo por un momento el pequeño tarrito ¿estaría haciendo bien con eso? Quizás... suspiro, y dejo el tarrito en la mesita para después salir de la habitaron por busca de agua.
Por otro lado, no podía haber sido mejor. Y como si fuera una Ninja entro a la habitación, escondiéndose detrás de los muebles que había, de forma graciosa. una vez revisado toda el área con sus grandes ojos jades, tomo el frasquito en sus manos -Pastillas... anti...consectivas...- leyó en vos baja la etiqueta, así que abrió con cautela el frasquito y lo vació en el bolsillo del vestido que tenia a un lado, en el otro saco un tarrito de pastillas Tic Tac y hecho el contenido que creía suficiente en el frasquito, lo tapo y lo coloco en su sitio- perdón Okaa-chan pero yo quiero mis hermanitos pronto...- y con una sonrisa en sus labios regreso en sus pasos, eso sí haciendo los mismo movimientos Ninjas, pero no contó que la puerta nuevamente se abriera.
-¿Sora-chan?- la aludía dio un respingo, mientras se levantaba como resorte, el susto que le dio el doncel fue tan grande que creyó que su alma abandono su cuerpo por un momento. -pequeña ¿qué haces?
-O..Okaa-chan... y..yo...es...estaba...es...estaba... ¡buscando a mi tio Obito, Si! Mi tio Obito anda perdido- explico con dramatismo en su rostro, por dentro estaba muy nerviosa.
-oh, está bien- camino hacia donde estaba la pequeña mesa y tomo el tarrito de "pastillas"- de seguro debe estar detrás de la fuente, últimamente se esconde ahí ...
-¿de veras? ah... vaya no lo había pensado, gracias Okaa-chan eres el mejor!- y al igual que Saya la pequeña Sora salió corriendo. Dejando a un adornado Sasuke, el cual se tomo su pastilla sin problemas.
-¿qué es lo que les pasa a todos les gustan salir corriendo...? - se unido de hombro para, después darle un sorbo a su bebida.
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la noche había llegado, todos estaban listos, listos para salir. Ya que adentro "la supuesta cena" se volvió un desastre, por suerte cerca habían organizado la celebración de fin año. Todos estaba ya vestido y reluciente, los hombres iban con Yakutas -ósea Naruto, Itachi, Kakashi, Sasori, Sai, Minato– y los donceles y las mujeres con hermosos Kimonos – Sasuke, Deidara, Mei, Saya, Kushina, Mikoto, Gaara- (menos Lee ya que se fue para otra parte kukuku)
y por supuesto Obito, el cual no estaba nada de acuerdo conforme lo habían arreglado, este llevaba un elegante kimono azul marino con estampados naranjas, su cabello estaba bien acomodado, ahora si parecía un doncel, un verdadero doncel, eso si todo lo que tardaron para vestirlo sin mencionar que toco que perseguirlo por toda la mansión. Del resto se vistieron sin objeciones; Sasuke, tenía un kimono negro, con estampados rayos en azul (como el Chidori ) el de Deidara era de un naranja pálido con estampados de aves blancas (como las que él hace en el anime) el de Gaara era azul oscuro con unos estampados de estrellas pequeñas que comenzaba de su cintura para después terminar adornado el resto de kimono. (N/A: son los únicos que diré como son, ya que sería una larga explicación)
En las calles se podía ver como familias iban hacia aquella plaza alumbrada, llena de puestos de comida y de algunos juegos infantiles eh otras cosas. Y bueno la Familia Uchiha y Usumaki ya se hallaban ahí mirando todo lo que el festival de año nuevo le regalaba. Por otra parte tres personitas estaban de mal humor ¿quiénes? Pues nada más que Itachi, Sai y Naruto. Ya que sus donceles recibían la mayor parte de las miradas, y eso les disgustaba mucho, ni por las miradas mas amenazantes del mundo podían evitar que aquellos ojos depravados se posaran en los finos cuerpos de lo que ya habían proclamado como SUYO, los único que tenían el derecho era ellos y nadie más.
-como quisiera arrancarle los ojos a esos tipos-gruño el rubio cruzado de brazos, al ver como unos tipos se le salían los ojos al ver a su amado Sasu 'neko-chan.
-ni que lo diga, quiero degollarlos con mi katana- secundo el mayor de los Uchiha, su rubio-ángel se veía tan inocente viendo algunos calamares asados. Pero tanta belleza tenía su precio ya que el vendedor le daba unos calamares de más – en definitiva le coqueteaba-
-solo se si se atreven a tocar a mi Gaa-chan los castro... – susurro el mas pálido de los Uchiha, al ver como su pelirrojo se encontraba charlando amenamente con Sasuke, pero a su lado se encontraba unos tipos susurrándose cosas mientras miraban de reojo a su doncel ¡que insolencia!
-deberían calmarse, no creen? - los tres hombre lo miraron con el ceño fruncido, ¿exagerando? ¿Que tenia de malo proteger su pertenecía? Claro que no estaban exagerando, cualquiera en su sano juicio lo sabría, pero por lo visto Kakashi no lo sabía.
-yo como tú le prestaría más atención a Obito- dijo Sai apuntando con su mirada al otro Uchiha el cual conversaba animada mente con un vendedor el cual le daba más de su mercancía, el peli plata frunció el ceño. No podía evitar que el moreno le llamara la atención, su actitud explosiva y tan indomable... y se sorprendió mas cuando lo vio vestido con el Kimono, ya que él nunca había dado señal de ser doncel, Sip en definitiva mente el Uchiha lo había hechizado, la única que se había dado de cuenta era Mei, ya que esta se lo hizo saber y le concedió toda la ayuda posible, pero no había caído en cuenta que ellos también lo sabía.
-si ese vendedor le sonríe nuevamente, le meteré esos pinchos donde no le llega la luz -gruño el peli plata empuñando sus manos, si ahora los comprendía. Los tres hombres asintieron de acuerdo, no dejarían que nadie se acercara a sus donceles. Eso primero tendrían que pasar sobre ellos.
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-¿cómo que se fueron a Japón?- grito entre rabia y asombro – como sea, sigue vigilándolos- corto la llamada, y camino de un lado a otro bajo la mirada perlada de la Hyuuga, se detuvo de golpe mientras se mordía la uña de su pulgar, "el tiempo ya se acaba, mi tío de seguro si se acerca a Sasuke lo mantendrá en Londres y Naruto aria lo que fuera para recuperarlo. Uhmm... Tendré que deshacerme de mi querido tio, para controlar a Akatsuki para así deshacerme del estúpido doncel, y ahora como están en Japón se me ara más fácil acercarme a ellos..."sonrío de lado era un buen plan, se giro quedando de frente con su socia – querida, espero que tenga preparado como conquistaras a Naruto, porque en una semana separare a esos dos...
-¿Q..Que? ¿Tan pronto?- aun no se lo creía, la oportunidad estaba cayendo le del cielo, cada vez estaba más cerca, más cerca de su rubio de ojos azules del cual ah estado enamorada desde la entrevista de trabajo.
-por supuesto, te dije que lo aria. -sonrío con soberbia la peli rosa- solo necesito resolver algunos asuntos pendientes, para completar mi plan.
-nunca creí decir esto, pero eres excelente- le alabo la Hyuuga con una sonrisa de lado.
-lo sé, no tienes que decírmelo. -se carcajeo elegantemente- veras que ya pronto tendrás a tu rubio idiota entre tus piernas, pero eso si espero que hagas lo acordado, o si no, no dudare en alejarte de él.
-no te preocupes por lo del dinero, una vez que Naruto sea mío, todo su dinero pasara a ser tuyo...
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-Sai no es necesario que estés tan apegado a mi- susurro el pelirrojo, el cual era abrazado por un Sai muy meloso – le aplicaba el abrazo de coala- el cual comenzaba a molestarle.
-Gaa-chan, es que hueles delicioso- le olfateo el cuello, dándole un escalofrío al doncel mientras los colores se le subían al rostro. Era cierto que le encantaba como olía Gaara pero también estaba dejando entendido que él le pertenecía, era SU doncel, el futuro padre de sus hijos no natos, el que pasaría, el día de los días con su compañía hasta envejecer y convertirse en pasa. - ¡mira Gaa-chan! ¡Algodones de azúcar!
-¡Sai quiero uno!- los ojos del pelirrojo se iluminaron, no era tan amante de los dulces, pero se le antojaba comer algo en esos momentos. El moreno le tomo la mano y para así ir a comprarle su algodón de azúcar (en realidad no sé si en esos festivales de fin de año lo haya, pero bueno hagan de cuenta que si)
Después de obtener sus algodones, continuaron caminando. Ya habían hecho sus plegarias en el templo, solo faltaba la quema de los juegos artificiales que comenzaba en unos momentos. Llegaron hacia la colina donde todo mundo esperaba aquel momento, ambos se sentaron bajo un árbol de cerezo florecido esperando, Sai abrazaba a Gaara, pero este no se sentía del todo bien. Su estomago dolía demasiado para su gusto, es mas estaba que vomitaba todo lo que comió en la noche.
-¿te sientes bien...Gaa-chan?
-claro, solo me gusta hacer gesto de mal gusto- le respondió con un claro sarcasmo.
-Gaa-chan...- el moreno se hizo el dolido, por lo que le había dicho. En sus labios se adorno un pequeño puchero, mientras gemía lastimero- solo me preocupo por ti, porque te amo...
-perdona...-suspiro, vaya que Sai sabia como manipularlo- solo que me cayó mal algodón de azúcar.
-ven...- hizo que el doncel se arre costara en su pecho- ya sé que para la próxima no comerás ya que el algodón de azúcar te cae mal.- de beso su cabellera roja, últimamente su amado se encontraba un poco sensible en todos los aspectos, era como si...como si...co..Como...si... "¿será posible?"Sus ojos se abrieron con asombro. Bajo su mirada para encontrase con la mirada preocupada de su pelirrojo, ya que había sentido como su cuerpo se había tensado- G..Gaa-chan...
-Sai ¿qué sucede?-ahora sí que estaba, más que preocupado. El rostro del mayor estaba más pálido que costumbre, sus ojos estaba demasiado abiertos ¿estaba en shock?
-G..Gaa-chan... t...tu...
-¿yo qué? Oye Sai reacciona – le movió el hombro, su novio/prometido estaba en un evidente estado de shock – Sai, vamos...
los ojos de Sai derrengarte brillaron, para después sonreír bobamente, asustando mas al pelirrojo ¿qué era lo que le pasaba? -¡Gaa-chan!- a continuación, sintió como aquellas grandes manos tomaron su rostro para después besar con alegría sus labios- ¡estoy tan feliz!- abrazo con fuerza a su doncel.
-¿fe...feliz.. por qué?- pregunto con dificultad ya que el mayor le robaba el aire- Sai, dime lo que pasa.
-¿no lo sabes?- inquirió aun con aquella sonrisa única ya que solamente era presenciada solo por los ojos aguamarina.
-sabes que no soy adivino.- apunto entrecerrando sus ojos.
-¡amo que seas tan inocente Gaa-chan!-nuevamente se abalanzo a abrazarlo y besarle las mejillas, nariz, frente eh labios.- te amo, te amo, te amo, te amo, te amo.
-ok, ya dime que es lo que pasa Sai... – ordeno cruzándose de brazos, el moreno solamente soltó una carcajada, aun embriagado de felicidad.
-piensa amor, últimamente te has sentido mal... y?
-¿qué tiene de malo? A todo mundo hay momentos en los que se sienten mal- explico simplemente, Sai tomo su rostro entre sus manos para darle un castro beso.
-pero no todo el mundo, hace el amor espléndidamente sin protección. Bueno, en algunas parte sí, pero ese no es el caso...
-espera...-le interrumpió- quieres decir... que...- Sip, le costaba trabajar la información...
-ajam…- sonrío ampliamente, mostrando todos sus dientes- es más que evidente que seremos...¡pa...padres! Oh por dios... ¡Gaa-chan seremos padres! ¡Yo seré padre! ¡Un bebe! ¡Un bebe! Quizás sean dos! ¿Cómo aremos? ¿Cómo aras? ¿Cómo are? ¡Un bebe!
Ok, ya le entro el pánico de padre primerizo.
En cambio Gaara aun no salía de su asombro ¿acaso era posible? Claro que era posible, el mismo Sai lo había dicho "hacer el amor espléndidamente sin protección" ¿cómo era posible que Sai se diera de cuenta antes de él? Es no era justo! Espera... "¿padres?" oh, si ahora el que estaba en shock. Pero no le duro mucho tiempo ya que una oleada de felicidad lo invadió completamente, y sonrío mientras miraba a Sai decir un montón de cosas sin sentido alguno. ¡Tendría un bebe con Sai!... bueno aun no estaban del todo seguro, así que no era mejor precipitarse. Qué diablos, estaba feliz. Si su madre hubiera estado viva aun, podría haber visto a su futuro nieto...pero sabía que, sea donde estuviera ella, lo estaría mirando cuidándolo a él y a su nueva familia.
-Sai...- le llamo para después abrazarlo y cazar sus labios, en ese instante comenzaron los juegos artificiales, estaba feliz. Ahora tendría una familia propia, aun que los Usumaki siempre son como familia para el pero, ahora... la idea de tener un pequeño creciendo en su vientre, formándose era realmente grata.-Feliz año nuevo...
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-de verdad pido que me perdones Dei-chan- y hay estaba hiendo contra su orgullo, nunca se creyó estar en esa situación, "rogarle perdón" a una persona, pero si lo miramos bien el rubio Usumaki no era cualquier persona, era su prometido así que ¿no era tan humillante cierto? Bueno quizás sí, ya que se encontraba abrazándolo de la cintura, eso sí arrodillado como dios manda. Además de que algunas personas lo estaba mirando como si un loco se tratarse, -menos las mujeres y algunos donceles- ya que un adonis como el moreno, te estuviera pidiendo perdón sería algo de ensueño. Pero al Uchiha no le importaba lo que pensaran los demás, solo le importaba lo que pensaba el rubio de hermosos ojos azules ¿por qué no le perdonaba? El no tenía la culpa que el metido de Sasori lo provocara, es mas el muy peli teñido se lo tenía merecido.
-te comportas infantilmente, ahora suéltame- su vos era seria y decidida, no sedería con las suplicas de su prometido, se lo merecía por infantil, un celoso infantil.
-No, hasta que mi Dei-chan me perdone- hundió su rostro en el vientre del rubio, haciendo que este le saliera un notable tic en su ojo.
-Itachi...- su nombre había sonado tan terrorífico en los labios del rubio que lo hizo estremecer, aun que claro no lo demostró- vamos suéltame, no me quiero perder los juegos artificiales.
-te suelto, si me perdonas...- se aferro con más fuerza a la cintura del rubio, este suspiro y sonrío levemente.
-como quieres que te perdone, si le clavaste el pincho en el brazo a Sasori-san -le jalo la oreja- solo porque me regalo de sus calamares asados.
-auhhhss Dei-chan, duele.
-debiste disculparte Ita-baka!
-pero... solo fue un leve pinchazo amor- see, claro ¿acaso le veía cara de idiota o qué? El pobre de Sasori ha debido que el pincho estaba enterrado profundamente, regreso a la casa para curárselo como era debido. Solo por que le había regalado de sus calamares, ¡solo unos calamares! No era razón de ponerse celoso, Itachi si que era un celoso de primera.- perdóname...
-solo promete que cuando regresemos te disculparas – el Uchiha asintió- ok, vamos...
Caminaron hacia la colina donde todos estaban, se sentaron en la grama esperar de que el gran momento sucediera, pero no todo era miel sobre hojuelas para Deidara, ya que nuevamente le dieron Nauseas y bueno salió corriendo hacia un árbol para vomitar, tenía tres días así... y vaya que no le gustaba estar enfermo. "tengo que decirle" pensó. No era tonto, sabia las consecuencias de sus actos, aun que en realidad estaba más que feliz, aun que no se lo había demostrado tan abiertamente.
Preocupado por el bienestar de su prometido, el moreno se acerco escaneándolo de arriba y abajo, el rostro de su doncel; estaba pálido, sus ojos estaban rojos y cristalizados. Sabía que de tanto comer le había caído mal, de seguro la comida que le dieron esos bastardos a su rubio fue la razón de su estado, de seguro habían ratas cuando lo cocinaban, o lo dejaría caer al suelo oh! Quizás los mariscos estaban añejos. Frunció el ceño, ya los demandaría por ser los causantes del dolor de barriga de su amado Dei-chan.
-esos vendedores tienen la culpa- gruño mientras acariciaba la espalda de su rubio, el cual vomitaba el alma en esos momentos- jamás comerás, comida de esa Dei-chan.
-ellos...no tienen la culpa...¡ahggggg!- "malditas nauseas" pensaba mientras vomitaba.
-¡claro que la tienen! ¡Mira como estas!- señalo su estado.
-¡es tu culpa!- le grito con el ceño fruncido- ¡tú fuiste el que me dejaste embarazado!
-que no es mi cul... ¡¿qué?! - la cara del Uchiha era todo un poema.
-¡Sí! ¡Es tu culpa! - le grito- ¡ya que yo no me embarace solo!-suspiro, no era la forma en la que quería decidirlo, pero bueno. qué más da.
-¿em... em...embara...zado...? -dijo tartamudo, vaya que era épico ver a un Uchiha así.
-sí, estoy embarazado Itachi – sonrío débilmente, mientras bajaba la mirada ruborizado- serás padre...
-Okey...- el rostro del Uchiha pasó a ser completamente cerio, si una expresión ninguna. El blondo frunció el ceño ¿Okey? ¿Eso era lo único que diría? ¡Por dios! Le acaba de anunciar que serian padres y el solo dice ¡Okey! Cerró sus ojos con frustración, le daría un buen golpe por insensible, hace unos minutos había hecho una escena de celos, porque le regalaron algo. Pero noooo, el de decía que sería padre y respondía con un "Okey" "maldito Uchiha bipolar" dijo mentalmente para después abrir sus ojos azules y no encontrase con ¿nada? Miro a su alrededor y nada, en cuestión de segundos el cielo estallos con juegos artificiales, con infinidades de colores. Bajo su mirada hacia el suelo y hayo el cuerpo inconsciente de su prometido. Sip, no resistió la noticia y se desmayo.
-bueno, es mejor que nada- dijo el blondo mientras movía el hombro de Itachi con su pie.
No era que no le agradara la idea, estaba feliz pero... la noticia fue tan de repente, fue dada sin anestesia previa, que bueno pues...su cuerpo cayó al suelo como si un costal de papas se tratase. No era actitud digna de un Uchiha, si su padre lo viera en esos momentos ya se hubiera ganado un zape de su parte.
El blondo se sentó al lado del cuerpo inconsciente, mientras observaba el cielo estallar de colores, el olor a pólvora llenaba sus fosas nasales, sonrío feliz sería un buen año. Se acaricio su plano vientre y miro a su costado el rostro blanco de su Uchiha sobre la grama, con sus labios semi abiertos con algo de baba descendiendo de ellos. Itachi sería un buen padre y no lo dudaba...
-Feliz año...Itachi...
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-¡feliz año Otou-san, Okaa-chan! Los quiero a ambos- abrazo con ternura a sus padres, sus mejillas estaban tintadas en un leve color carmín, estaba tan feliz, parecía un sueño hecho realidad.
-feliz año, mi Hime hermosa- le dijo con gran ternura a su pequeña, le dio un pequeño beso en la frente.
-feliz año, Mi dulce Sora-chan- le beso la mejilla, para después acariciarle el cabello rubio de la pequeña.- también nosotros te queremos.
La menor sonrío risueña al tiempo que se abalanzaba a abrazarlos nuevamente, haciendo que los tres cayeran a la corta grama para después romper en carcajadas. Era una ensena hermosa pensaban algunas de las personas que estaban al rededor que admiraban el paisaje pirotécnico.
-oh, iré a darle el feliz año a mis abuelitos- anuncio la pequeña, levantándose del suelo- también a mi tío Obito, a Kakashi-san a tía Meiki, a tía Saya hmm... tío Deishi, tío Ita, tío Gaa-san, y tío Sai -dijo contando con sus pequeños deditos a los nombrados- jejeje tengo muchos tíos.
-si mi pequeña, ahora tienes una familia grande- sonrío su rubio padre, Sora le respondió con una sonrisa más grande y más brillante- por cierto te acompañamos...
-¡NO!- los mayores pestañearon, confusos- ustedes dos se quedan aquí, quieteshitooooooossssss- no dejaría que estropearan su plan.
-pe...pero... Sora-chan- la pequeña lo miro con sus ojos jades lastimeros, haciendo que el cuerpo del doncel se tensara.
-porfaaaa! Okaa-chan queden se aquí un ratito mas- pestañeo varias veces, con un leve puchero adornado en su labios-¿shiiiiiiiiiii?
Ambos mayores suspiraron derrotados y asintieron, haciendo que la menor gritara un "Yei" mientras aplaudía, para después ponerse seria, como si de algo importante tratase, y vaya que era importante, se acerco a su Otou-san y le dio una pequeña cajita amarilla.
-¿qué es esto pequeña?- pregunto en vos baja mientras miraba curioso, el objeto recién recibido.
-es un regalo de mi, para ustedes- le dijo con ternura, para después echarse a correr hacia donde estaban sus abuelos y tíos. Solo esperaba que su padre no fuera demasiado torpe para estropearlo…
-¿un regalo para nosotros?- la pareja se miraron mutuamente, sonreír con ternura. Su pequeña Sora era realmente fascinante. El rubio le hiso un ademan con su mano para que se acercara, lo cual hizo y se acurruco en su pecho, du fornido pecho, podía hasta oír sus latidos ir al mismo ritmo que los suyos. Sus oscuros ojos se posaron en la cajita, la cual fue abierta lentamente. – Naru…
Un par de sortijas de oro, se hallaban dentro. El doncel soltó una pequeña carcajada llena de felicidad, no se lo había imaginado así, pero… rayos estaba que lloraba.
-debo agradecerle mas tarde a Sora-chan- murmuro el rubio, en sus labios estaba dibujada una amplia sonrisa, si lo sabía era lento, menos mal que tenía a su hija a su lado ayudándole aun siendo una bebe. Tomo las manos del moreno, el cual relucía como la luna, sus tersa piel reluciente y pulcra. Sus finos y delgados labios, tentándolo para degustarlos, amaba sobre todas las cosas a Sasuke, lucharía por él. No permitiría que nada lo separara esta vez- Sasuke…- su vos sonó tan sube y llena de amor, verlo a los ojos hacia tener confianza por lo que haría…- tu… quieres pasar el resto del tiempo que queda, junto a mi… junto a Sora…
-no tienes que preguntarlo- rodeo el moreno cuello del blondo, así acercar su rostro sonrojado haciendo que sus alientos chocaran- te amo… los amo… - lo beso tiernamente- si quiero…
continura...
