Cap.22- "Seis Meses"
Seis meses después…
"El joven músico Sasuke Uchiha, fue visto hace pocas semanas en la Plaza del Pueblo en Shanghái junto con un doncel de cabellera roja. Muchos se preguntan el porqué un lustro músico doncel a cancelado todos sus conciertos de comienzo de año, pues la verdad es todo un misterio ya que su representante Sasori-san no quiere decir nada sobre el asunto. Todo los que esperaban con tantas ansias el concierto de comienzo del mes de febrero están un tanto desconcertados y decepcionados, aunque nadie sabe el paradero donde reside actualmente el doncel. También rumorean que el empresario Naruto Uzumaki Namikaze tenía una relación con el joven Uchiha ya que en ciertas ocasiones se han visto juntos, Al igual que Uchiha Sai el actual actor que en algunas ocasiones se ah visto con aquel misterioso doncel pelirrojo. Aun no sabemos qué relación tiene Sasuke "el príncipe de Hielo" con ese joven misterioso. Pero mantendremos las esperanzas en poder volver a escuchar una de las magnificas interpretaciones de nuestro queridísimo doncel Uchiha."
Fecha de publicación- 12/02/13
[Foto tomada por Shana Akiyama en la plaza del pueblo en Shanghái] al lado se encontraba dicha foto, donde se podía admirar el doncel de rasgos finos y de cabellera azabache con una chaqueta oscura y su cuello era cubierto por una bufanda de un suave color azul oscuro. A su lado se encontraba el joven doncel de igual rasgos finos y de cabellera roja corta y piel clara, con una chaqueta blanca y una bufanda roja, ambos se encontraban manteniendo una conversación mientras miraban hacia el frente, ajenos de que eran observados.
Miro al rente con su ceño fruncido, sus ojos azules se encontraban tan vacios que no parecía el mismo.
Y no lo era.
Desde hace seis meses que Sasuke había desaparecido junto con Gaara, nadie sabía el por qué y donde. Bueno, había alguien que si sabia pero… esa persona no había vuelto a pronunciar ninguna palabra desde entonces. Si, su hija aquella risueña la cual era vigorosa llena de vida desde aquel día no había dicho ninguna palabra solo asentía o negaba en algunas ocasiones.
Se sentía tan impotente de no poder hacer nada por ella, quería saber que era lo que había sucedido para que su pequeña temiera tanto y dejara de hablar. Al comienzo odiaba su silencio, la irritación siempre se hacía presente, cada vez que le preguntaba y ella esquivaba su mirada ¡odiaba que se comportara así! no sabía que él estaba sufriendo más que nadie, pero a la final se dio de cuenta que ella sufría más que él y lo único que podía hacer era entenderla aunque ahora se le hacía más difícil. Suspiro, Todo le salía mal. Dejo el viejo articulo a un lado frustrado, había movido todo lo que estaba a su alcance para buscarlo justo un día después de aquel desapareciera, también la familia Uchiha había hecho lo mismo, no habían dejado de buscarlos a ambos donceles. Es más cuando leyó dicho artículo mando a todos sus hombre que buscaran en cada rincón de China, aun que fuera imposible debía encontrarlo el no dejaría que se le escapara nuevamente, pero esos eran los días y no habían dado con el paradero.
Nadie en la familia había tomado bien la situación, y él era ejemplo de ello. Los primeros meses se iba a bares, o en dadas ocasiones no salía de la oficina y se quedaba arribando las doce de la noche bebiendo para al menos poderlo verlo en alucinaciones, extrañaba su calor, aquel dulce aroma que desprendía de su cuerpo cuando amanecía a su lado, aquel dulce aroma que lo tenía hipnotizado y sabía de memoria. Extrañaba cada célula de ese delicado cuerpo, su forma de reír, cuando se enojaba… hasta hubo una noche que creyó estar a su lado… pero se había equivocado ¡que había hecho para merecer tan cruel castigo! Bueno podía decirse que no fue todo un santo, pero por dios ¡el merecía al menos ser feliz! ¿Por qué le quitaban la felicidad justo cuando ya la tenía entre sus brazos? Era cruel… demasiado…
Tres golpes en la puerta de su oficina donde se encontraba lo sacaron de sus pensamientos, esperaba que al menos le trajeran buenas noticias de su doncel.
-perdone Naruto-sama, pero el señor Kurama no Kyuubi quiere hablar con usted- dijo la oji perla mientras daba paso al joven pelirrojo con reflejos naranjas, con una chaqueta de gris oscuro, bajo de ella una camisa en corte de V en azul oscuro. El era actual cantante del momento a demás que también sentía un gran cariño o posiblemente amor por el Uchiha pero por suerte –claro para el blondo- había sido rechazado por el doncel solo para esta con el…
-está bien- respondió de mala gana- por favor Hinata déjanos solos - la oji perla asintió, dándole una extraña mirada al blondo. El pelirrojo se había dado dé cuenta de ello… después de una reverencia la joven se retiro pasa así dejar a los dos hombre solos. El habiente era realmente tenso entre los dos, el rubio se levanto del pequeño mueble de cuero donde se encontraba y camino hacia el pequeño dispensador de agua, ya que sentía su garganta seca. Dichos movimientos fueron seguidos por los ojos inexpresivos del Kyuubi el cual no se había movido de su sitio – dime a que has venido.
-creo que tu ya lo sabes muy bien – su vos sonaba rasposa, hasta se podía sentir cierta furia entre ellas- estoy aquí por Sasuke…
-que sabes de el- se giro para mirarlo con sus fríos ojos azules, su seño aun estaba notablemente fruncido. Nunca le había agradado el músico ya que el tubo la oportunidad de pasar algún tiempo con su doncel azabache, conocía algunas cosas que él no sabía además que ellos tenían la suficiente confianza. Y si se ponía analizar, seguro Sasuke iría hacia el Kyuubi de seguro el sabia donde se encontraba – dímelo.
-si supiera de su paradero, no estuviera aquí – el blondo frunció lo mas que pudo su ceño, su rostro mostraba claramente que se controlaba para no saltarle encima al Cantante. En cambio este se encontraba con su rostro apacible pero se podía notar cierta molestia en aquellos ojos rojos – quiero saber que fue lo que hiciste, para que Sasuke desapareciera así.
-eso no te importa- le interrumpió- lo que haya pasado no te incumbe, además por eso no tienes por qué preocuparte encontrare a Sasuke.
Estaba decidido y ahora más que nunca "no dejare que te alejes por mucho tiempo de mi Sasuke…" pensó mientras se giraba y miraba el panorama desde el gran ventanal. Aun que estuviera buscando a ciegas, no se rendiría y el no era lo que se rendía tan fácilmente, no sabía el porqué Sasuke se fue, ni el por qué Sora quiere decirlo y por que Gaara se fue junto con el… pero lo descubriría.
-Sabes, si encuentro a Sasuke primero no te diré-el blondo frunció el ceño al oír eso, ¿acaso le estaba declarando la guerra? – si no pudiste mantener a tu lado a Sasuke por este tiempo, creo que no podrás en el futuro así que…
-¿así que…?
-lo encontrare para que esté a mi lado.
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Hiraite yuku chiisaku tojita kokoro ga
Yoru no sumi de shizuka ni
Irodzuiteku motto fukaku yasashiku
Asa no hikari wo ukete…
Acaricio suavemente la corta cabellera rubia de su sobrina, la cual ya hacia acurrucada en sus piernas durmiendo. Su rostro estaba un poco más pálido y sus mejillas estaban tintadas de un leve color carmín.
Namida no ame ga
Hoo wo tataku tabi ni utsukushiku…
Deidara sonrió con ternura al verla ya dormida, con cuidado la acomodo en la suave cama donde se encontraban, la menor vestía un pequeño vestido blanco con encaje en las mangas cortas y unas largas medias de un suave color paste. Con el edredón de un suave color azul cielo arropo el pequeño cuerpo. Se quedo contemplándola un momento, para así depositarle un suave beso en la frente pero se sorprendió al sentir como aquella pequeña mano le sostenía el brazo, los ojos jades de la menor se abrieron lentamente para encontrase con los zafiros del rubio mayor.
-¿Sora-chan sucede algo?- la mencionada negó- es mejor que descanses ya es demasiado tarde.
La menor desvió la vista mientras fruncía sus labios. El rubio sintió una pequeña punzada en su pecho, aquellos ojos jades habían dejado de ser brillantes como solían serlo, suspiro levemente "como quisiera que confiaras en mí y me cuentes lo que ocurrió" susurro mentalmente.
-si duermes, mañana nos acompañara a Itachi y a mí hacer la ecografía y después al centro comercial para comprar algunas cosas para tu primo o prima- le sugirió sabiendo ya la respuesta. La rubia asintió con una sonrisa pero aun así de sus labios no salió ni una palabra.- descansa pequeña…
Después de darle un casto beso en la frente abandono la habitación, y camino hacia donde seguramente se encontraba su prometido, acaricio levemente su abultado vientre… durante todo ese tiempo no había ido al control, ya que el estado de su sobrina le preocupaba así que todo el tiempo lo paso con ella. Y por insistencia de su madre y su suegra iría a primera hora a averiguar cual era el sexo del bebe. Aun que él lo quería como sorpresa, por también no había querido ir. Suspiro entrando al cuarto cerró la puerta tras de sí, llamando la atención del moreno que se encontraba en el escritorio con unas cuantas pilas de papeles y la laptop encendida.
-te dije que no quería que trabajaras en la habitación hasta tarde- le regaño mientras se sentaba con un poco de dificultad en la cama ya que su barriga en cierto modo estaba muy crecidita.
-perdóname Dei-chan, es que estaba leyendo los informes de esta semana- bostezo al tiempo que se estiraba en su asiento- ¿cómo te fue con Sora-chan?
-normal… le leí un cuento y le cante un poco para que pudiera dormir- suspiro bajando la vista. El Uchiha sonrió tristemente sabia que eso le dolía a su rubio y no le agradaba verlo así- por cierto recuerda que mañana tenemos que ir para hacer la ecografía a Sora-chan nos acompañara.
-¿era mañana cierto?- una pequeña mueca nerviosa adorno el rostro del mayor, en ese instante el rubio volteo su rostro lenta mente – D-Dei…
-¡no me digas que lo habías olvidado!- le lanzo una almohada la cual se estampo en el rostro del pobre - dijiste que irías, así que no me vengas con cuentos chinos y cánsela lo que tenias planeado.
-p-pero… tengo una j-junta…y –otra almohada se estrello en el agredido rostro.
-me importa un comino, tu iras y punto que esos tipejos se vayan a freír espárragos- le grito, casi dejándolo sordo- ¡primero tu hijo y yo y de ultimo eso tipos! ¡¿Ok?!
-c-c-como ordenes mi Dei-chan-sep. el único punto débil que tenía el Mayor de los hermanos Uchiha era su amado prometido futuro Otou-chan de su primogénito o Okaa-chan como decía Sora.
-uhm… ahora ven a dormir.- y como un soldadito obedeció apago las luces y todo dejando la habitación solo iluminada por los traviesos rayos lunares que se colaban por la ventana. Se acostó al lado de su rubio y lo abrazo por la espalda, deposito un suave beso aquel fino cuello que desprendía un dulce aroma– ¿no has encontrado nada..? – le pregunto aun manteniendo sus parpados cerrados. El moreno suspiro para después acariciar con suaves movimientos circulares la barriguita donde se encontraba su hijo.
-No… y lo peor es que cuando hiso retiro de parte de su herencia no dejo señal de nada hasta los videos de ese día fueron borrados. Sin decir que en su cuenta privada fue vaciada también…
-¿Naruto sabe eso?- pregunto con cierta preocupación.
-no, ya que conforme esta ahora no creo que deba preocuparlo de mas…
-¿y Sai?
-hace dos meces no se dé el… la desaparición de Gaara no le sentó nada bien. Me preocupa lo que haga ese tonto…
-todos están sufriendo… y mas Sora-chan con su silencio.-susurro al recordar cómo se comportaba la menor desde los últimos meses- ya ni le sostiene la mirada a Naruto… me preocupa.
-lo sé… - beso los rubios y lisos cabello de su prometido- es mejor que descansemos Dei-chan.
-Si…- después de unos minutos…
Quedaron dormidos.
Al otro día se encontraban en una amplia habitación blanca con algunos cuadros donde salían algunos donceles y mujeres con su bebes, otros donde mostraban como se formaban en el Útero. Algunos monitores y otros utensilios a referente el área. En una silla se encontraba sentado Deidara el cual miraba con un pequeño tic nervioso su alrededor, a su lado se encontraba Itachi con clara emoción en sus ojos, sin decir aquella sonrisa al ver algunos cuadros y por último se encontraba la péquela Sora que por primera vez en meses sus ojitos jades brillaban con emoción, en su rostro estaba plasmada una radiante sonrisa mientras miraba todo su alrededor con curiosidad.
Después de unos minutos de espera la doctora se hiso aparición, en verdad quería que su abuela Tsunade hiciera la ecografía pero ella se encontraba en América. A decir verdad la rubia era la única que no estaba al tanto de la situación donde ambas familias han estado preocupadas, solo esperaba que a su regreso ya haya aparecido ambos donceles. La doctora de cabellera castaña le hiso un ademan a Deidara para que la siguiera este temeroso la siguió y se acostó en la camilla que le habían indicado la castaña.
-bueno Deidara-san, me sorprende que en todo estos meses no hayas venido a hacerte un control sobre tu estado.
-es que… bueno la verdad quería que fuera sorpresa- sonrió nervioso- además me eh estado cuidando bien eh comido lo necesario para el bebe.
-me alegra-sonrió la doctora- ahora bien, vamos a ver como esta tu pequeño.
Dicho esto la castaña hecho un poco de gel sobre el abultado vientre del rubio el cual al sentir el contacto se estremeció ya que era un poco frio. Itachi se sentó al lado derecho de su Dei acompañado por la rubia que miraba con más curiosidad que nunca. La doctora poso el pequeño aparato encima del viscoso líquido, su vista se dirigió al monitor con una sutil sonrisa.
-bueno, ambos están en buen estado ¿ya quieren saber el sexo?
-¿Cómo que ambos? –pregunto el rubio con cierto temor- ósea que son…
-oh, sí son gemelos Jejeje- sonrió nerviosa la mujer al ver que no había dicho eso desde el principio.
-¿gemelos?- la cara de Uchiha era todo un poema (y pensar que se desmayo cuando se entero de que iba hacer padre, es muy compresible que este en ese estado)-gemelos…- hasta sus propias palabras sonaban en eco en su cabeza…
-¡Jejeje lo sabia!- la cantarina vos de la menor llamo la atención de todos los presente- bueno en realidad más a la de Dei y Itachi- la rubia no supo cómo pero en menos de un minuto fue apresada por los brazos caídos brazos del su rubio tío.
-di-dilo de nuevo…-susurro al tiempo que hundía su rostro en el cuello de la menor la cual se estremeció por completo por la repentina acción - por favor Sora-chan… repite lo que dijiste- le suplico mientras le tomaba el rostro para así ver directamente los ojos de la menor, la cual miraba con preocupación la reacción de su tío "perdón…tío Deishi pero si hablo de nuevo… creo que no podre resistir y diré el por qué Sasu 'Okaa-chan se fue… y si lo digo él y Gaa-san y mi hermanito… podrían..." se mordió el labio a la vez que desviaba sus jades ojos hacia un costado. Deidara sonrió tristemente y le acaricio el pequeño rostro con ternura – está bien… sabes que puedes confiar en mí, esperare a que vuelvas hablar de nuevo… ahora – le tomo la mano- ven vamos a ver que son tus primitos…
La Uzumaki asintió son una sonrisa, por otra parte Itachi miraba enternecido por la reacción que tuvo su rubio hace pocos momentos, sabía que estaba desesperado en poder oír la dulce e infantil vos de Sora ya que ese silencio hacia que todos se sintieran culpables, hasta Naruto se sentía culpable del estado de su pequeña. Y como si fuera un clip diera en su cabeza, todos los colores abandonaron su rostro, su corazón comenzó acelerarse o quizás a detenerse?
-¿Itachi escuchaste?- la vos del rubio saco al Uchiha de sus pensamientos- Itachi Uchiha…- su vos sonaba tan terrorífica cuando decía su nombre completo que… le daban ganas de ser un cuervo y salir volando en ese instante. Sudo frio al sentir como aquellos zafiros se convertían en unas filosas dagas, trago en grueso y se acerco lentamente hacia su prometido, este le jalo la oreja sacando un pequeño quejido al moreno- presta atención Uchiha.
-lo sé, perdóname Dei-chan-gimoteaba, en tanto la doctora los miraba con una pequeña gotita en su cien y la menor… pues solo miraba la escena divertida.
-está bien – lo soltó- dile lo que nos dijiste- se dirigió a la doctora la cual, un tanto temerosa asintió, quien diría que un adorable doncel infundiría tanto miedo, sin decir que secreción de hormonas hacia que su cambio de humor inestable… se compadecía por el Uchiha el cual le tocaría una vida muy dura.
-em… s-s-señor Uchiha, me alegra infórmale que son un sano niño y niña… y ambos se encuentran en perfecto estado.- le anuncio con una sonrisa nerviosa, solo quería salir corriendo en ese instante.
Regresando con nuestro Uchiha, el cual… estaba más pálido que el papel tapiz del consultorio y su ritmo cardiaco sobrepasaba los 200 ok no, solamente se habían detenido no era nada por qué preocuparse ¿o sí? En esos momentos experimentaba una especie de felicidad junto con nerviosismo ya que no todos los días te enteras que tu amado prometido tendrá un par de nenes, juntando la belleza de su rubio y sus genes daba por seguro que sus hijos serian realmente hermosos, tendría a su primogénito! Y a una pequeña! Ya no veía la hora en que nacieran así poderlos mimar y consentir como se debe. Aun que en verdad hubiera querido que su padre estuviera en tal acontecimiento, dándole apoyo… en verdad le hacía falta sus palabras de apoyo. Miro con innata felicidad el monitor donde se encontraba las borrosas imágenes donde se observaba un par de pequeñas siluetas, una sonrisa boba se adorno en su rostro eran sus bebes! Suyos y de su Dei-chan! No podía estar más feliz.
-son hermosos Dei-chan!-beso la frente del blondo- ¡un niño y una niña! Sora-chan tendrás a una primita con quien jugar – la menor asintió sonriendo al ver la felicidad de su Tío-¡ya no veo la hora en anunciarlo!
Deidara miraba con ternura a Itachi que no despegaba sus orbes oscuros de la silueta de sus retoños, mientras decía cuales eran los planes que le tenía a ellos eso si aun no habían nacido y ya había visualizado casi la vida entera. Después de algunas indicaciones que le dio la doctora salieron del consultorio tomando rumbo al centro comercial donde comprarían algunas cosas, como juguetes y ropa entre otras cosas. Al llegar el blondo desapareció de la vista del Uchiha, junto con la menor la cual no se despegaba de su lado, llegaron al sector de peluches donde habían grandes y pequeños de distintas formas y colores.
Los grandes ojos jades de la Uzumaki se enfocaron en el sector de animales, donde mostraban infinidad de especies, entre aves y conejos hasta Sapos y hormigas. Los modelos eran chistosos, pero perfectos para alguien de su edad, aun que haya dejado de comportarse como solía hacerlo, bajo la vista dejando que el flequillo de su rubio cabello cubriera sus orbes los cuales se mostraban melancólicos. Frente de ella se encontraba un felino del mismo tamaño como el de aquella vez en el que su Okaa-chan el había ganado justamente para ella. Lo extrañaba, quería estar con él y su hermanito pero la vida era injusta con ella… se auto abrazo mientras recordaba la última vez que miro aquellos ojos oscuros "pronto estaremos juntos los cuatro…Tu padre, tu hermano o hermana…tu y yo juntos…como una familia…" esa ves estaban llenos de lagrimas… era realmente torturante lo que les había hecho Sakura, siendo su madre biológica debería al menos velar por su felicidad y no arrebatársela de la peor manera…
-todo está bien mi pequeña – la dulce vos de su tío la saco de sus hirientes pensamientos- por qué no escoges unos, uno para ti y otros para tus primos. –la menor asintió con una leve sonrisa, ahora entendía que ella no era la única que sufría, se compadecía de su tío y le agradecía a ala ves ya que ha estado pendiente a pesar de su silencio. Regreso su vista a los peluches y agrando un poco su sonrisa y tomo un peluche de un conejito blanco ¿quizás podría confiar un poco en su tío dei? Al menos un poco… -¿te gusta ese? Vaya si que es muy bonito…
-Tio…Deishi…-susurro suavemente, dejando sorprendido al mayor – tú crees que ellos estén bien?
Aun que estaba sorprendido porque había hablado debía responder su interrogante, al menos eso era lo que podía hacer por ella. Así que con dificultad se agacho hasta llegar a la altura de su sobrina la cual se alarmo un poco.- descuida estoy bien…- se apresuro a decir para después acariciarle suavemente su pequeño rostro- no debes preocuparte mi pequeña… se que tu Okaa-chan está bien y Gaa-chan también, solo hay que esperar a que regresen ¿ok?
-¿y..y…si por alguien ellos no pueden volver? ¿Y si no regresan jamás?- sus ojitos mostraban desesperación, el mayor sintió una pequeña punzada en su pecho entonces sus sospechas y las de Itachi eran ciertas habían alguien tras la desaparición de sus dos amigos. Sora de mordió ligeramente el labio mientras abrazaba al peluche- yo… quiero que volvamos hacer una familia…
-Sora, pequeña sabes porque ellos se fueron?- pregunto pausadamente, para no agobiarla era un tema muy delicado, pero aun así debía aventurarse a preguntar.
-solo puedo decirte… que él se fue para protegerme…- bajo sus iris verdes a la vez que una traviesa lagrima descendía por su mejilla- Tío Deishi… no puedes decirle a nadie…
-está bien…- le beso la frente- ahora, continuemos porque tu tío debe estar desesperado buscándonos y ya lo conoces lo desesperado que es- se carcajeo un poco, sacándole una sonrisa a la rubia. "Después de todo… solo lo hiciste para protegerla… aun que quisiera saber por qué lo hiciste… y de quien la protegías… Sasuke" pensó Deidara mientras miraba de reojo a la pequeña que escogía con entusiasmo los peluches.
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"Nada el maldito doncel aun no aparece" pensó la pelirosa mientras era embestida por un par de hombres, de gran musculatura. Esas eran unas de las ventajas que tenia al tener todo ese dinero a su disposición, aun que a pesar del todo el dinero que tenia consigo había algo que no podía tener y ese era el paradero de Sasuke Uchiha ya que este desapareció sin dejar rastro y baya que eso la inquietaba además estaba la situación de la secretaria de su ex esposo, la cual se movía a paso de tortuga ¿Qué tan difícil era seducir a un hombre? Conocía muy bien al Uzumaki y cuando bebía perdía el control. Pero había algo que impedía sus planes, ya que él estaba en la búsqueda del doncel.
No podía arriesgarse a que lo encontrara primero eso sin antes de hacer que la Hyuuga se enrollara con el primero. Pero la situación no se había dado o quizás sí, pero conociendo a la joven de ojos perlados sabia que no. debía moverse rápido ya que habían pasado seis meses desde entonces, suspiro mientras aquellos miembros abandonaron sus entradas y hiso un ademan para que se retiraran.
Como siempre tenía que hacer ella las cosas.
Tomo su celular de su cómoda y busco el número de la joven Hyuuga para después enviarle un mensaje para que la viera. Sabiendo que esta haría cualquier cosa para obtener al Uzumaki nada le podía salir mal.
Pasaron horas desde que envió el mensaje ahora se encontraba en su sala de estar con uno de sus vestidos más caros, su cabellera rosada recogida dejando algunos mechones se colaran en su traslucido rostro, al frente se encontraba su socia con aquel típico traje de oficina, como odiaba las personas que vestían así. Pero que mas daba, el Uzumaki la mayoría de veces era ciego así que la apariencia no le importaba. Tomo el sobre que tenía a su lado y se lo tendió a la joven, esta extrañada de su contenido saco la pequeña hoja donde tenía escrito algo a mano, era una carta… una carta que supuestamente era de Sasuke para Naruto.
-necesito que le des esto a Naruto- se adelanto a decir la de ojos jades- con esto, Naruto dejara de buscarlo.
-p-pero… no creo que funcione…-dijo después de leer el contenido.
-claro que funcionara, además debemos movernos antes que aparezca otro inconveniente.
-p..pero…
-pero nada Hinata, tú te mueves lento y si me pongo a esperar a que lo "con quistes"-enfatizo la última frase- aparecerá Sasuke y todos mis planes se arruinaran.
-no creo que sea… necesario ya que estoy embarazada…- sonrió un tanto nerviosa- el hijo es de Naruto.
-uhmp… quién lo diría… después de todo no eres tan inútil como creí- sonrió de lado- pero aun así, dásela al Uzumaki. Hay que tener toda las cartas aseguradas…
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Detuvo su auto en una pequeña residencia en los suburbios, donde todo el ambiente era realmente tranquilo. Se bajo así recibiendo una ráfaga de viento en su rostro, sonrió levemente mientras se acomodaba sus gafas, el viaje de Londres a Japón en verdad había sido realmente largo y agotador pero valió la pena. a paso lento camino hacia la entrada, sin despegar la vista de su alrededor ya que tenía mucho tiempo en el que no había ido a visitar a su hermano ha debido de que la vida de cantante le quitaba tiempo.
Toco la puerta tres veces para después escuchar un "en seguida voy" de adentro de la casa. El aroma de Galletas recién orneadas llegaba a sus fosas nasales, haciéndolo sonreí melancólicamente.
-perdona estaba ocupa…-cayo inmediatamente el dueño de la casa al ver aquellos ojos rojizos- ¡Kurama-chan!
-te dije que no me gusta que me digan así Nagato – bufo el menor.
-me vale un comino si no te gusta- lo abrazo- ¡Kurama-chan te hemos extrañado tanto!
-lo sé, ¿y bueno me dejaras entrar?- inquirió al ver que aun seguían abrazados en la entrada, el mayor se separo haciendo un gracioso puchero para después hacer un ademan con la mano para que lo siguiera, la última vez que visito a su hermano mayor fue hace un año en diciembre en víspera de año nuevo, después de eso no había podido verse ya que estaba ocupado con conciertos y firma de autógrafos sin decir las ruedas de prensas. Pero aun así en las fechas importantes le llamaba para infórmale que se encontraba bien y bueno también para saludar o dar felicitaciones. Ambos llegaron a la cocina Nagato seguía como siempre, le recordaba a su difunta madre, con su cabello rojizo largo y su delgada contextura.
- de verdad yo creí que solo llamarías a Yahiko- comento mientras le sirvió un poco de jugo- ya sabes por el favor que le pediste…
- también yo, aun que en realidad me dieron ganas de venir a visitarte- el mayor alzo una ceja divertido- ok, solo quería escapar de mi rutina… por cierto ya ah encontrado algo?
-en realidad no tengo e idea, pero sé que el encontrara su paradero ya lo conoces – sonrió tranquilizador mientras le daba el jugo a su hermano menor- el encontrara a tu amado Sasu.
- yo no tengo nada con el- se sonroja levemente, maldecía la hora en la que se le ocurrió pedirle un consejo hace tiempo cuando en verdad sentía algo por el doncel, aun que no podia negar que le seguía atrayendo pero conocía muy bien los sentimientos de sasu a pesar de la situación, no tomaría ventaja de eso.- el es mi amigo.
-sí, claro y a mí me gustan los Sapos- sonrió burlón- se que sientes algo por ese doncel, te conozco muy bien.
-el ya tiene a alguien Nagato- le dio un sorbo a su jugo- y soy feliz si él lo es, aun que en estos momentos dudo que lo sea.
Se quedaron mirando por un momento, no sabía realmente en que situación se había metido su amigo doncel pero él lo averiguaría, pasara lo que parara lo haría y su cuñado lo ayudaría en eso ya que era policía y tenía muchos contactos, era mejor moverse sin levantar sospechas. Unas pequeñas pisadas los sacaron de sus pensamientos y sin saberlo en las piernas del cantante ya se encontraba una pequeña sentada mientras lo abrazaba hundía su pequeño rostro en su pecho.
-Tío Ku-chan regresaste- la vos cantarina de a menor le saco una sonrisa- nee, nee… dime me trajiste algún regalo!
-Hotaru-chan no deberías saltarle de esa forma a tu tío – le regaño Yahiko que se encontraba en la entrada de la puerta, haciendo que la menor sonriera nerviosa.
-Nee, Otou-san a mi tío le gusta que lo abrase – hiso un pequeño puchero a su padre, para después mirar a kurama con sus violetas ojitos de borrego – si me trajiste algún regalo?
-por supuesto pequeña, pero está en el auto- le acaricio el cabello rojizo mientras le sonreía levemente- mira cómo has crecido Hotaru-chan…- la aludida sonrió nerviosa mientras se sonrojaba levemente.- Saliste a tu Otou-chan Nagato, no como el feo de Yahiko.
-¡oye! Sn ofensas por favor –reprocho indignado, haciendo que todos de carcajearan.
-Otou-san no es feo, solo es rarito- alego haciendo que su padre lo rodeara una gran aura de depresión.
-mi pequeña cree que soy raro… que cruel – abrazo a su esposo, gimoteando desesperadamente -Nagato-chan dime que en realidad no piensas lo mismo
-Yahiko, deberías dejar el drama – dijeron a la vez kurama y Nagato con una gotita en la cabeza- por cierto ya has tenido alguna pista de lo que te pedí- inquirió el menor de los hermanos, el cual ayudaba a la menor a bajarse de sus piernas.
-esta tarde me informaran sobre eso, así que no te preocupes.
Kurama le agradeció con la mirada, solo faltaba poco para encontrar a su amigo y así sabría que fue lo que sucedió para que él se marchara de esa manera. Sabía muy bien que la familia de Sasuke no la estaba pasando muy bien del todo ya que hace unas semanas atrás se había encontrado con la menor de los Uchiha, la cual no mostraba un buen aspecto ya que estaba demasiado deprimida y preocupada asi que se enfrasco en su trabajo, su agente le había comentado que ella casi no salía de la cabina de grabación y le preocupaba. Un leve jalón en su mano lo saco de sus pensamientos y bajo su vista para encontrase con los grandes ojos de su sobrina.
-Tío Ku-chan vamos al parque un rato- pidió. El mayor miro a los padres de la pequeña los cuales asintieron, así que con una sonrisa la alzo para dirigirse afuera de la casa, e ir al parque que su sobrina estaba tan emocionada de visitar.
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(Sapporo- Japón)
-no te esfuerces demasiado- regaño a su amigo que se encontraba moviendo algunas cajas, el aludido solo sonrió ignorándolo en el proceso- de verdad, no sé si alguna vez me escuchas…
-hmp…- no recibió respuesta alguna sobre su queja, suspiro- pobre de tus hijos, con un padre tan amargado.- añadió después de un rato de silencio.
-¡no soy amargado! Solo me preocupa tu estado- se cruzo de brazos, el de cabellera rubia soltó una sonora carcajada y se sentó al lado del castaño. Este miro al frente, donde se encontraba el cristal que daba vista al paisaje pintoresco del parque del frente lleno de arboles de cerezo, blancos y rosa.
-te preocupas demasiado, estando así eres muy sobre protector- comento burlesco. Quizás… tenía razón y el embarazo lo tenga así. Sonrío de lado y comento a acariciar lentamente su pequeño abultado vientre de seis meses – no quiero imaginar cómo serás cuando nazcan.
-hmp…- el aludido lo miro con un pequeño puchero, lo cual le dio gracia a su amigo- tú no te quedas atrás Gaara…
-pero tú me ganas Sasuke…- el mencionado infló sus mejillas y fruncía levemente su ceño – ¡oh! Kabuto-san no deberías hacer eso, te falta pocas semanas para que des a luz – dijo un poco alarmado al ver como embarazado de cabellera plateada y anteojos cargaba algunos libros, este sonrió levemente mientras dejaba los libros en una mesa para después sentarse al lado de los dos jóvenes que estaba en su mismo estado.
-deberías estar descansado, la nueva empleada llegara mañana para ayudarnos con el local- le regaño Sasuke, su cabello ya no era azabache como solía ser… ahora era castaño el cual hacia resaltar su fino rostro, sus ojos oscuros eran ocultos por un par de lentillas azules, así no era reconocible. Lo mismo sucedió con Gaara, su cabello ahora era rubio un poco opaco, en cambio de Sasu el utilizaba unas gafas de contorno negro.
-ambos son sobre protectores- suspira el mayor- no me dejan hacer nada, es injusto Sasuke-kun, Gaara-kun…
-tú ya has hecho demasiado por nosotros así que déjanos hacer lo mismo por ti- explico Gaara seriamente, era cierto ya que el joven peli plata había hecho demasiado por ellos, y lo menos que podían hacer era preocuparse y velar por su estado ya que era muy irregular.
-además tu nos estas ayudando con lo referente a esa mujer-secundo Sasu con su ceño fruncido al recordar aquella mujer la cual era causante de sus problemas.
-chicos…- sonrió levemente- está bien… por cierto ya que la mencionas me llegaron los últimos movimientos de Sakura…-ambos donceles, cambiaron sus expresiones. Gracias a Kabuto habían estado al tanto de que Sakura no le hiciera nada a Sora o al menos a su Familias – por lo visto gasta tu dinero como si no hubiera mañana-suspira- pero aun que sigue buscándote… Sasuke
-lo se… no se rendirá - bostezo levemente- pero conforme estamos ahora dudo que lo haga… lo que si me preocupa es Sora…
-no debes que preocuparte, por lo visto esta mas enfocada en el dinero y de tu búsqueda- explico- al menos tenemos eso a favor ya que esta entretenida buscándote, olvidara por completo a la pequeña.
Sasuke sonrió levemente, tenía razón era unas de las ventajas de haber cambiado de apariencia sabía que Sakura estaba desesperada por encontrarlo, de seguro aun cree que se encuentra en China Ja, si supiera que se encontraba en Japón… suspiro levemente, ahora trabajaba ayudándole con la pequeña librería que tenia Kabuto no era muy grande pero si realmente acogedora con largos estantes llenos de libros de autores de renombres. Arriba de esa tienda era donde convivían, era un amplio apartamento que tenía todo lo necesario para tener al menos una buena vida. Pero a debido que kabuto estaba a punto de dar a luz necesitaba alguien que los ayudara así que contrataron a una joven, humilde la cual gustosa les iba ayudar.
El sonido de la campana de la puerta de entrada lleno el lugar, dándole paso a una pequeña que miraba todo con sus ojos violetas. Sasu se levanto y se acerco a atender a los nuevos clientes, con una sonrisa tierna en su rostro se dirigió a la menor la cual le recordaba a su rubia hija, la menor al notar su presencia le miro curiosa para después sonreír de la misma manera.
-buenas tardes, pequeña en que puedo ayudarte?- pregunto amablemente el doncel.
-woo, usted sí que es un lindo Doncel como mi Otou-chan – ese comentario hiso semi sonrojar al Uchiha- emm… vine por un cuento para que mi tío me lo lea! – explico risueña- Pero la mayoría ya lo eh escuchado y quiero saber si hay uno que sea único!
-creo que tengo uno que te gustara- la pequeña agrando mas su sonrisa, el Uchiha le hiso una señal que esperara ahí mientras el iba en búsqueda del libro perfecto para la pequeña.
Por otra parte, la menor seguía esperando a que le trajeran el libro, y también esperando a que su tío la alcanzara lo cual no tardo ya que la puerta del local se abrió dando paso a un hombre con gafas y una gruesa bufanda sin decir que también tenía un gorro que ocultaba su peculiar cabello, miro todo su alrededor y la encontró, sonrió levemente esa pequeña sí que tenia energías.
-Hotaru-chan, no debes escaparte así de esa manera – le regaño mientras le acariciaba sus rojizos cabellos, esta solo lo miro con un puchero y sus mejillas enrojecidas- me hiciste correr demasiado pequeña
-tío Ku-chan, no es mi culpa que seas tan lento- le mayor suspiro, le iba a decir algo pero cayó al sentir su celular vibra así sin dudar contesto.
-la información que querías ha llegado, según mi informante hay un par de donceles que viven en aquí en Sapporo – informaba Yahiko al otro lado de la línea- ambos tienen la mismo parecido a Sasuke Uchiha y Gaara Sabaku no…
-que bueno, dime la dirección para ir a ver.
-por lo visto viven al frente del parque donde te encuentras con Hotaru-chan – el pelirojo abrió sus orbes con sorpresa… así que estaba cerca- en una pequeña librería. Espero que te sirva de ayuda.
-aquí tengo el libro que me pediste – la suave vos del doncel llego a su oídos y no pudo evitar dejar caer su teléfono… - oh, veo que su tío ya llego. Bueno, espero que este libro sea de tu agrado - sus orbes rojizos se posaron en la figura que tenia al frente, no podía créelo aquel rostro… no podía olvidarlo, era él a pesar de que no tuviera su azabache cabellera y sus ojos oscuros… podría reconocerlo donde fuera…
-te encontré- el moreno levanto su vista al reconocer esa vos – te encontré Sasuke…
Continuara…
holaa, etoo bueno espero que les haya gustado, de verdad gomen por no responder los reviews pero no se como hacerlo! DD: de veras alguien me enseña? xDD
con respecto a un review me preguntaron cual era la cansion que toco Sasu y saya pss es Sayonara Memories de Supercell. espero que les haya gustado pronto publicare la conty
nos leemos despues Sayo
PD: gracias por leer :3
