Un Final Perfecto

INUYASHA'S POV

Kikyo estaba de rodillas en el suelo pero luego vi como iba cayendo yo la sostuve

-Kikyo despierta- le dije con esperanza -vamos Kikyo ya despierta- la sacudí levemente

-¡Kikyo por favor despierta! No me hagas esto- le dije desesperado

-¡Kagome has algo!- le dije molesto

-¿cómo pudiste hacerle esto?- le pregunté

-ella me lo pidió- dijo ella tratando de excusarse

-y ahora yo te pido que la cures-

-lo siento Inuyasha, pero no sé cómo-

Yo estaba en shock y no sabía que hacer hasta que recordé a la anciana Kaede. Tomé a Kikyo en brazos y corrí ignorando los gritos de Kagome. Corrí lo más rápido que mis piernas me permitieron y alfin llegué con Kaede ella puso una cara como si estuviera viendo a un fantasma

-Kaede tienes que curarla- le dije luego recordé que Kaede no sabía que Kikyo había vuelto a aparecer

-esa es ¿Kikyo?- preguntó Kaede sorprendida

-no tengo tiempo para explicarte pero por favor cúrala- le dije con voz suplicante

Kaede se acercó a Kikyo y tomó su mano.

-rápido Inuyasha trae a Kagome yo buscaré al monje Miroku- me dijo comenzando a caminar.

Luego la llevé a la cabaña de Kaede y la recosté en la cama. Se me hizo raro que Kaede tocara su mano y se alarmara de esa manera así que toqué su mano y yo también me alarmé y me desesperé más ya que Kikyo estaba más fría que la nieve.

Salí corriendo en busca de Kagome.

Mientras corría pensaba en que nunca había tomado la mano de Kikyo y me sonrojé ligeramente nunca había tocado nada de ella sólo la había abrazado pero nada más.

Encontré a Kagome corriendo hacia mí, la subí en mi espalda y regresamos a la cabaña.

-Kagome entra a la cabaña- ordenó Kaede. Kagome entró y yo me quedé afuera caminando en círculos. De repente un pensamiento extraño pero hermoso cruzó por mi mente:

Comencé a pensar que me sentía como si Kikyo fuera mi esposa y estuviera dentro de la cabaña dando a luz a mi hijo. No tenía nada que ver con la situación actual pero no podía (o no quería) dejar de pensar en eso.

Kagome salió y yo seguía metido en mis pensamientos así que cuando la ví me acerqué a ella

-¿cómo está el bebé?- le pregunté pero su cara de sorpresa y confusión me hicieron reaccionar al instante

-¿cómo está Kikyo?- corregí

-ella no se puede salvar- eso me lo dijo con tanta naturalidad como si me estuviera hablando del clima

-¡¿có-cómo que no se puede salvar?!- pregunté desesperado no podía ser verdad ¿o si? Entré a la cabaña y Kaede lloraba mientras Miroku trataba de consolarla pero al verme entrar a la cabaña se acercó hasta mí

-lo siento Inuyasha pero lo que hirió a Kikyo fue demasiado fuerte para que podamos salvarla- me dijo Miroku. Luego salió de la cabaña.

Yo me acerqué a Kaede que lloraba a un lado de Kikyo

-¿por qué Inuyasha?- me preguntó Kaede -¿por qué cada vez que Kikyo puede volver Naraku acaba con ella?-

Yo no sabía que contestar. Bueno en parte la culpa no había sido toda de Naraku, Kagome también ayudó.

-te dejaré un rato a solas con mi hermana- dijo Kaede y luego se retiró.

Apenas se fue comencé a llorar era humillante pero necesitaba desahogarme. Me acerqué hasta Kikyo, me arrodillé ante ella

-Kikyo ¿por qué me haces esto?- le pregunté ocultando mis ojos detrás de mi flequillo

-esto no debería pasar Kikyo, nosotros debemos estar juntos, ese día de nuestro paseo en barca te dije que quería estar junto a tí, que quería que te convirtieras en mi esposa, quiero tenerte como esposa, tener hijos contigo, vivir toda mi vida junto a tí pero el destino no quiere que estemos juntos en la vida, bien, estaremos juntos en la muerte- y esa era mi decisión final la acompañaría en la otra vida. La pregunta era ¿cómo morirme? Podía envenenarme o quizá encontrar a un monje o miko para exorcizarme o mejor... yo tenía algo llamado GARRAS ¡perfecto! Contemplé un rato las garras que tenía, luego las acerqué hasta mi nuca y cuando iba a hacer el corte... Sango entró.

-TONTO- me gritó antes de darme una cachetada -¡¿cómo se te ocurre dejar a Kagome?! ¡enserio eres un idiota!- me gritó. Eso que hizo en otro tipo de circunstancias me hubiera dado lo mismo pero con tanto estrés que traía me enojé por tal comentario y se lo iba a hacer saber.

-¿idiota? Si para ti un idiota es amar a una persona más que a tu propia vida y querer estar con esa persona en donde sea no importando los demás, si un idiota es amar descontroladamente a una persona que ya ha lastimado y sabes que está prohibida para tí... entonces si soy un idiota- le dije con enfado

-un idiota que no se preocupa por la mejor persona que ha conocido..- me dijo Sango

-si te refieres a Kagome estas muy equivocada, aprecio mucho su apoyo y debo confesarte que la quiero pero a Kikyo la amo- le confesé

-¿la prefieres a ella que a mí?- preguntó Kagome al parecer había oído todo

-yo te he brindado todo mi apoyo, mi ayuda, mi confianza y aún así ¿la prefieres a ella?- preguntó mientras las lágrimas comenzaban a salir de sus ojos. Yo me sentía mal no porque se tratara de Kagome lo que pasa es que no soporto ver llorar a las mujeres.

Kagome salió llorando de la cabaña

-ve por ella- me dijo Sango pero no iba a dejar sola a Kikyo

-no iré- le dije

-si tu preocupación es ese fantasma moribundo...-

-NO LE VUELVAS A DECIR ASÍ ¿ME OÍSTE?-

-pues es lo que es-

-pues si tu te preocupas por esa niña gritona, celosa e irritante yo me seguiré preocupando por Kikyo-

-no le hables así a Kagome-

-es lo que es-

-ve por ella yo cuidaré de Kikyo-

-no-

-que vayas te digo-

-no-

-llamaré a Miroku y a la anciana Kaede para que estés más tranquilo-

No me convenció mucho pero tuve que aceptar salí corriendo porque quería regresar lo más rápido posible. Perdóname Kikyo…

Hola n.n espero les haya gustado este capítulo.

Siento haber puesto a Sango como alguien mala u.u pero es porque a ella nunca le agradó Kikyo. Sango se me hace un personaje adorable y por eso no quiero que haya confusiones c:

Muchas gracias por sus reviews, en especial hacia: Dany y Mishiel-chan Uchihalove.

Arigatou Gozaimazu, hasta el próximo capítulo n.n/ :*