N.T. Hola a todos. Aquí os traigo el último y largo capítulo final de este fic de Unwritten.25. Como siempre agradecer a todos los que habéis dejado comentarios (siempre es genial leer vuestras opiniones) y a todos los lectores del fic.
Aquí os dejo el capítulo!
K&S
Todos ellos tomaron el mismo avión, pero no se sentaron juntos debido a que habían comprado los billetes en diferentes momentos, por lo que Kurt no vio a Sebastian hasta que el avión aterrizó y se reunieron en el aeropuerto. Una vez que estaban todos juntos, salieron a la calle y encontraron a los padres de Rachel esperándoles.
(Kurt estaba distraído, pero encontró la forma en que los padres de Rachel reaccionaron a Brody hilarante e hizo planes para burlarse de Rachel y Brody sobre eso en el futuro)
En el momento en que llegaron a la casa de Kurt era muy tarde, pero la luz seguía encendida en el salón. Los padres de Rachel los dejaron y Kurt y Sebastián tenían su equipaje casi en la puerta antes de que ésta se abriera y Burt fuera a toda velocidad para agarrar a Kurt en un enorme abrazo de oso.
Kurt presionó su cara en el hombro de su padre, riendo, y se sintió mejor de lo que lo había hecho en años. Cuando finalmente se separararon, miró por encima a Sebastian - que estaba mirándoles con una expresión lejana. Kurt se dio cuenta, con una opresión en el pecho, de que Sebastian probablemente nunca había sido abrazado por su padre de esa manera, y probablemente nunca lo sería.
"Papá, este es Sebastian" dijo Kurt. "Sebastian Smythe"
Burt dudó, examinando de cerca a Sebastian . "¿Este es el chico de Dalton?", preguntó, suspicaz. "¿El mismo que intentó tirarte un granizado y cegó a Blaine?"
Sebastián se encogió. "Sí, señor", dijo. Kurt se quedó con la boca abierta - él nunca había escuchado a Sebastián llamar señor a nadie antes. "Pero he madurado desde que pasó eso" Sonrió a Kurt. "Con la ayuda de su hijo"
"Kurt parece ser muy bueno convirtiendo a los chicos en hombres", dijo Burt, un poco irónico y Kurt sabía que estaba pensando en Finn. Su padre suspiró, mirando a Sebastian por un momento. "Bueno, ya que Kurt confía en ti, eres bienvenido aquí, supongo"
"Yo respondo por él" Kurt metió baza "Ya lo sabes, papá"
Burt miró entre ellos, encogiéndose de hombros. "Vamos dentro entonces, chicos", dijo, y los llevó al interior.
K&S
El día de la boda era soleado y frío. Rachel y Brody llegaron temprano para arreglarse y Kurt y Rachel echaron a sus respectivas citas en otra habitación, mientras ellos se cambiaban y arreglaban.
Kurt nerviosamente se examinó a sí mismo en el espejo, comprobando algunas arrugas. Había traído su traje de la tintorería ayer, pero no estaba seguro de que hubieran hecho un buen trabajo y eso parecía una rasgadura…
"Kurt" dijo Rachel, que vino detrás de él con exasperación. "Te ves absolutamente increíble. Vamos, Brody y Sebastian están esperando abajo con tu padre"
Kurt tomó una última mirada, luego se volvió hacia Rachel que se había vestido con las especificaciones exactas de Kurt en un impresionante vestido de fiesta rojo que sería la envidia de todas las mujeres que asistieran (a excepción de Santana, que siempre ha tenido un increíble sentido de la moda personal, en opinión de Kurt). Kurt estaba seguro de que Brody no sería capaz de apartar los ojos de ella y planeó presumir de ello toda la noche.
Kurt le ofreció su brazo y Rachel lo metió en el suyo propio con una risita. Marcharon por las escaleras y salieron por la puerta con tanta pompa y circunstancia como pudieron reunir, para encontrar a Burt, Brody y Sebastián de pie junto a un taxi. Los tres se giraron a la vez cuando se abrió la puerta y Kurt disfrutó de las mandíbulas sincronizadas cayendo cuando ellos le vieron a él y a Rachel. Fue difícil contener su propia mandíbula cuando vio lo que llevaba Sebastian.
Kurt realmente nunca había pensado en Sebastian con ropa formal, pero ahora que vio a Sebastian en un traje gris oscuro, fue difícil imaginar por qué. La chaqueta y los pantalones abrazaban la forma de Sebastian tan cuidadosamente que Kurt se imaginó que probablemente era hecho a medida, y las rayas diplomáticas acentuaban sus largas piernas y anchos hombros. Su corbata era delgada, gris oscura, y el toque de una rosa roja en el bolsillo de su chaqueta le daba un color inesperado. También, por casualidad, coincidía con la pajarita de Kurt casi exactamente.
"Te ves bien, cariño", dijo Sebastian, rastreando su mirada y estudiando a Kurt. "No está nada mal"
Kurt se ruborizó, miró a su padre, quien estaba mirando fijamente en la otra dirección. Rachel y Brody estaban distraídos, sus cabezas inclinadas juntas hacia abajo mientras hablaban. Kurt se tomó un momento para admirar lo bien que se veían juntos - Brody también había optado por un aspecto clásico, corbata sencilla, y él felicitaba el brillante toque de color de Rachel de forma agradable.
"¿No vas a devolver el cumplido?", preguntó Sebastián, llamando la atención de Kurt de nuevo hacia él. Él estaba bromeando, pero había una mirada incierta en su cara.
Kurt lo consideró. "¿Tú lo harías?", fue todo lo que dijo, pero el rostro de Sebastián se iluminó.
"¿Crees que conseguiré llamar la atención del padrino de la boda?" , bromeó.
Kurt frunció el ceño. "El único padrino es Finn" dio un chasquido. "A menos que seas muy persuasivo, es decididamente hetero"
Sebastian levantó sus manos, pareciendo un poco desconcertado. "Lo siento. Nada de bromas sobre acostarme con tu hermanastro, lo entiendo"
Kurt quiso replicar a la forma en la que él no quería que Sebastian bromeara acerca de acostarse con nadie, y mucho menos con Finn, pero su padre los estaba llamando y ellos se entremezclaron en el coche juntos. Kurt se metió en una esquina y echaba humo en voz baja mientras Rachel, Brody y su padre hacían una conversación tranquila a su alrededor. Sebastian le dio varias miradas a lo largo del trayecto, pero no trató de hablar con él.
K&S
La boda fue preciosa, aunque Kurt no tuvo nada que ver en su planificación: Sebastian le dio un codazo a Kurt cuando se dio cuenta de que Kurt estaba llorando después de que el Sr. Schue y la Srta. Pillsbury dijeran sus votos, pero cuando Kurt le miró, él no parecía estar burlándose, sino que se veía entretenido e incluso cariñoso.
"Mantén la calma, Hummel" murmuró Sebastián, pasándole un pañuelo.
Kurt se limpió los ojos, preguntándose de dónde Sebastian se sacó el pañuelo y el encanto caballeroso.
K&S
La recepción se celebró en un pequeño y modesto hotel de las afueras de Lima. Ya habían cenado y ahora varios miembros de los New Directions estaban actuando para que la gente pudiera bailar.
Kurt miraba a Sam dando un giro a Brittany, en la pista de baile junto a la pequeña morena -Marley, Kurt estaba bastante seguro de que ese era su nombre - y esa chica Kitty. Se reían, todos ellos.
"Extraño, ¿no?" Dijo Mercedes, tomando asiento a su lado. "¿Has visto a los demás?"
"Son todos tan . . . felices" dijo Kurt, un poco desconcertado. "¿Recuerdas ser así de feliz en Glee?"
Mercedes suspiró. "Oh, a veces. Cada vez que hacíamos un gran número de grupo o yo tenía un buen solo. Y hubo momentos en los que nosotros, ensayábamos juntos y me sentía como si tuviera una familia" Mercedes miró a los estudiantes bailando y negó con la cabeza. "Pero son diferentes, Kurt. Quiero decir, éramos felices juntos, pero a veces todo nuestro grupo sólo se sentía. . . vicioso. Como, ¿recuerdas aquella vez en que empezamos a meternos contigo y Sam porque pensamos que vosotros nos estabais engañando?"
"Si quieres un ejemplo de ironía" dijo Kurt y Mercedes se rio.
"Pero tú ves lo que quiero decir, ¿verdad? Nos amábamos, pero a veces nos odiábamos también. Estos chicos sin embargo. . . no tienen eso".
Kurt pensó eso. "Ellos no tienen esa competencia", dijo. "Quiero decir, es obvio que todos son talentosos y Blaine me dijo acerca de su competencia para ser la Nueva Rachel…"
"Apuesto a que a Rachel le encantó eso", dijo Mercedes, pero con una sonrisa.
Kurt puso los ojos en blanco. "No dejó de hablar de ello durante semanas. Pero lo que digo es que no son como nosotros, la mitad del tiempo estábamos tratando de quitarnos los solos los unos a los otros. Supongo que realmente no podríamos haber tenido un grupo diferente, teniendo en cuenta que Rachel y yo estábamos en el mismo. Y tú, por supuesto", añadió, chocando su hombro.
"Yo era más diva que vosotros dos juntos" Mercedes estuvo de acuerdo, con una sonrisa en sus ojos. "Pero tienes razón, creo. Los he visto juntos, ya sabes – en lo de Grease. Tienen peleas a veces, pero creo que siempre están tratando de ayudarse tanto como les sea posible." Ella hizo una mueca. "Bueno, a excepción de Kitty y Marley".
"¿Las sustitutas de Quinn?" Kurt preguntó y Mercedes asientió con una sonrisa. "Supongo que algunas cosas no cambian"
Mercedes se apoyó en su hombro y Kurt se sintió cómodo en su presencia: después de tanto tiempo sólo con Rachel y, después de un tiempo, Sebastian, es bueno tener a sus amigos a su alrededor de nuevo. El tiempo había desvanecido el recuerdo de su amor por él - y por ellos.
"No creo que ellos sean mejores, sin embargo" murmuró Mercedes. "Simplemente diferentes. Fuimos bastante legendarios, ¿verdad?"
Kurt sonrió. "Por supuesto" , dijo. "Fabulosos hasta el extremo". Mirando cómo bailaban, sintió un poco de nostalgia por aquellos días en que su mayor problema era si llegarían o no a los Nacionales y qué llevar a la escuela al día siguiente. Le encantaba Nueva York y su nueva vida y no renunciaría a ella por nada; pero Kurt también pensó que a pesar de los granizados y la intimidación, había algo más simple sobre la escuela secundaria.
"Ellos serán fantásticos también" dijo Kurt y Mercedes murmuró con acuerdo. Se puso de pie. "Vamos, vamos a bailar", dijo, tirando de ella a sus pies. "No puedes dejar que los niños tengan toda la diversión, ¿verdad?"
Ella dio un giro con él hacia la pista de baile, riendo, y Kurt sintió que el extraño dolor en el pecho se desvanecía.
K&S
"¿Te diviertes, princesa?" Sebastian preguntó cuando él y Kurt se encontraron en la mesa de postres. Había tres tipos diferentes de tartas de queso allí, todas ellas deliciosas.
"Inmensamente", dijo Kurt, sonriendo. "¿Qué hay de ti? ¿No estás demasiado aburrido en una fiesta de los New Directions?"
"¿Tu profesor tiene amigos adultos?" Sebastian preguntó, tan de repente que Kurt pensó con diversión que probablemente él había estado pensando en eso todo el día.
"No realmente", admitió Kurt. "El Sr. Schue está bastante dedicado a nosotros. Es un poco espeluznante pero también un poco agradable" Al igual que el propio Sr. Schue, en realidad.
Sebastián negó con la cabeza. "Ningún profesor en Dalton invitaría a sus alumnos a su boda", dijo, desconcertado.
Kurt recordó al profesorado de Dalton: siempre cortés, distante, educado. No era un gran fan de los métodos de enseñanza del Sr. Schue, pero incluso Kurt prefería la calidez y el absurdo del Sr. Schue a la fría distancia de Dalton.
Fueron interrumpidos por Puck, quien lanzó un brazo sobre los hombros de Sebastián. "¿Vas a cantar, Smythe?", preguntó. "Necesitamos sangre nueva allí arriba o Berry acaparará todo el espectáculo."
Sebastian hizo una mueca. "No creo que yo fuera bien recibido", dijo. "Aquí todo el mundo me odia, ¿recuerdas?"
"No todo el mundo" Kurt le recordó, luego pensó en ello. "Bueno, la mayoría de las veces, de todos modos" se corrigió, sonriendo ante la indignación de Sebastian.
"Sólo por eso", dijo, "Voy a cantar"
Kurt se animó un poco. Había pasado un tiempo desde que había escuchado cantar a Sebastian, y la última vez, en las Regionales, había estado tan enojado que él no había escuchado realmente. "¿En serio?", preguntó. "Y yo que pensé que tú decías que yo acaparaba los focos"
Sebastian se rió de él. "Bueno, de vez en cuando tengo que intervenir y aplastar tu ego", bromeó. Se volvió hacia Puck. "Vamos, Puckerman, estás conmigo. Es hora de dejarles alucinados".
"Prefiero alucinarlas a ellas" Kurt oyó que Puck dijo antes de que Sebastian lo arrastrara lejos.
Kurt puso los ojos en blanco, dirigiéndose hacia la pista de baile donde Rachel y Brody se entrelazaban el uno con el otro a pesar de que la música se había detenido. Kurt les hizo una mueca y , como si fueran uno solo, le devolvieron una mueca. "Vosotros dos sois repugnantes", declaró.
"Estás celoso de que tengo un novio que está como un queso", afirmó Rachel con aire de suficiencia. Brody parecía satisfecho de sí mismo y Kurt puso los ojos en blanco de nuevo. Rachel le dio una mirada de refilón . "¿Ha habido suerte con Sebastian?"
Kurt gimió. "Ni siquiera preguntes" , dijo.
Brody miró entre ellos, irónicamente. "Siento que me he perdido algo", dijo. "Esto no tiene nada que ver con la obvia y enorme tensión sexual entre Kurt y Sebastián que intentáis ignorar ¿verdad?"
"Brody" Rachel le regañó mientras Kurt le miraba boquiabierto. "¡Dijimos que nunca lo discutiríamos!"
"¿Hay obvia tensión sexual?" Kurt preguntó, un poco aturdido.
Antes de que Brody o Rachel pudieran responder, hubo un golpe en el micrófono y la atención de Kurt se dirigió hacia Sebastián, que estaba en el escenario con Puck, Sam y Artie. Blaine estaba felizmente ausente - Kurt no estaba seguro de cómo se sentiría acerca de su ex cantando con su nuevo amor, pero estaba seguro de que no sería nada bueno.
"Sé que la mayoría de vosotros no tenéis la mejor opinión de mí", dijo Sebastián. Kurt advirtió confusión entre la generación más joven de los New Directions y sonrió un poco. "Pero yo esperaba poder seguir el camino tradicional de un espectáculo de coro y ganar vuestro afecto a través del canto." Hubo un murmullo de risas entre la multitud y Kurt sonrió al ver la felicidad en el rostro de Sebastian. "Ahora agarrad a vuestra pareja y uno, dos, tres, cuatro…"
Un ritmo ligero y divertido empezó y Sebastián hizo una pirueta, sumergiéndose en el micrófono mientras cantaba: "Tú eres tan delicioso, eres tan suave y dulce en la punta de mi lengua."
Kurt agarró las manos de Rachel y tiró de ella lejos de Brody, riendo como un loco a la mueca en el rostro de Brody. Mientras Sebastian cantaba: "Tú haces que mi corazón lata más rápido" Brody llegó y, para sorpresa de Kurt, agarró a Kurt por la cintura, haciéndole bajar y riendo.
Cuando ellos se alzaron, Rachel se lanzó hacia ellos, riéndose, y por un momento giraron juntos, completamente fuera de tiempo y disfrutando de ello. "Tú me das la vuelta, hasta que no me puedo controlar"
Kurt de repente se alejó de Brody y Rachel agarrando a Mercedes, con quién él se meneó por un momento antes de que Santana lo reclamara, y de repente él fue pasando entre la totalidad de sus amigos de los New Directions- y pudo ver, entre jadeos y giros, que el resto de ellos estaban haciendo lo mismo, que nadie tenía la misma pareja por mucho tiempo. Era una orgía de baile, y Kurt se reía de alegría de eso, de repente recordando por qué estas personas fueron su hogar para él durante tanto tiempo.
"Es la forma en que creces, lento, empujando a la costuras" cantó Sebastian. Mientras giraba con Tina, alcanzó a ver a Sebastián, cuya mirada estaba fija en Kurt mientras él seguía cantando, "Es la manera en que sonríes, nene, cuando me tienes de rodillas"
Él hizo un guiño a Kurt para asegurarse y Kurt se ruborizó, mirando hacia otro lado para que pudiera concentrarse en el baile con uno de los nuevos miembros - Marley, él creía que era su nombre: la versión inocente, menos competitiva de Rachel Berry. Aun así, ella le sonreía maliciosamente, mirando entre Kurt y el escenario, y Kurt se ruborizó más profundamente ante el hecho de que alguien que no lo conocía en absoluto – con quién él nunca había hablado - pudiera darse cuenta de sus sentimientos tan fácilmente. Afortunadamente , él pasó a Finn poco después y Marley se perdió en la multitud de cuerpos en la pista de baile.
Finn sonrió hacia él y Kurt se dio cuenta en medio de una inmersión lúdica que Finn era feliz en Lima de una manera que ni Rachel ni Kurt podrían serlo - Lima le sentaba bien a Finn, lo hacía ser mejor. Fue entonces cuando se dio cuenta de que Rachel y Finn nunca volverían a estar juntos - que aunque pudieran tener relaciones en el futuro, siempre iban a terminar, y terminar mal.
Quería decir algo a Finn, porque él se había dado cuenta de la manera en que Finn se había pasado la noche mirando a Rachel y Brody, pero él fue agarrado por Brittany y fue demasiado tarde. Él se prometió hablar con Finn más adelante mientras intentaba seguir los complejos movimientos de baile de Brittany.
Una vez más, sus ojos capturaron a Sebastian, quien estaba vibrando en el escenario con Puck. Se veían tan ridículos uno al lado del otro que Kurt tuvo que reírse y los ojos de Sebastián se sintieron inmediatamente atraídos por él, como si pudiera oír por encima del estruendo - imposible, por supuesto, pero -
Sebastian le sonrió, lanzándole un beso cuando terminó, "Hazme un mentiroso, un gran desastre, tú haces que mi corazón lata más rápido", y la música se cortó con un chasquido.
Hubo una pausa mientras todo el mundo recuperaba su respiración y luego silbidos y aplausos hicieron eco en el salón de baile. Sebastián hizo una reverencia, haciendo un gesto hacia Puck Artie y Sam, que habían sido sus voces de coro, y todos se inclinaron de esa forma, sonriendo.
"Y ahora le paso el testigo a la más que dispuesta Rachel Berry" Sebastián anunció en el micrófono, gimiendo de forma amistosa. Cuando Rachel se apresuró hacia adelante, él la dejó tener el escenario y se apresuró hacia la multitud, haciendo un camino directo hacia Kurt.
K&S
Fue bastante fácil evitar Blaine en la multitud, pero después de una hora Kurt vio a Blaine de repente a su lado, con un ponche en la mano. Kurt se tensó por reflejo, obligándose a sí mismo a relajarse.
"¿Podemos hablar?", preguntó Blaine.
Kurt quería decirle que no, que ya habían tenido suficientes conversaciones en los últimos meses que para toda una vida, pero - bueno, este era Blaine. La primera persona que creyó en él, que lo apoyó – que lo amó. Kurt seguía estando un poco dolido y muy enfadado, pero eso no cambiaba el hecho de que Blaine seguía siendo muy importante para él.
"Claro", dijo, y siguió a Blaine fuera de la zona de recepción, a uno de los pasillos. Estaba desierto y felizmente tranquilo.
Por un momento, se miraron el uno al otro, incómodos. Blaine se rió un poco y Kurt no pudo evitar reírse también - en poco tiempo los dos estaban riendo abiertamente.
"Lo siento", jadeó Blaine. "Es sólo que…"
"Es muy raro" Kurt terminó de decir, consiguiendo el control de sí mismo. Él sonrió. "Lo entiendo"
La sonrisa de Blaine era un poco melancólica. "Es bueno verte reír", dijo. "Yo estaba un poco preocupado de que nunca lo vería de nuevo"
Kurt se mordió el labio. "Quiero que seamos amigos, Blaine" él dijo. Los ojos de Blaine se ensancharon. "Todavía estoy…dolido por lo que pasó y no creo que pueda volver a nuestra relación anterior. Pero eres mi amigo - mi mejor amigo - y ¿honestamente? Te echo de menos."
El rostro de Blaine se ablandó con afecto y comprensión. Kurt recordó por qué Blaine era tan fácil de amar. "Yo también", murmuró Blaine. "¿Amigos, entonces?" Él tendió una mano insegura.
Kurt puso los ojos en blanco, agarrando a Blaine para un apretado y cálido abrazo. Blaine se puso tenso por un momento antes de que se relajara, en los brazos de Kurt, metiendo la cara en el hombro de Kurt como siempre. Por un momento, Kurt se preguntó cómo sería volver a esto, que Blaine tuviera su corazón otra vez, volver de nuevo.
"¿Kurt? Te vi salir…"
Kurt se alejó de Blaine, girándose para ver a Sebastian en la puerta, mirándolos. Sus ojos no se podían leer, su boca fruncida en una línea dura.
"Sebastian", dijo Kurt, un poco sin aliento, porque sabía lo que iba a pensar Sebastian, lo que parecía, y…
"Siento interrumpir", dijo Sebastian, con una falsa sonrisa. Blaine estaba mirando entre ellos con curiosidad, sin ser consciente del aumento de pánico en Kurt. "Sólo os dejaré solos, tortolitos"
"Sebastian, eso no es…" Kurt comenzó, pero Sebastian cerró la puerta antes de que Kurt pudiera terminar. Kurt se quedó mirando a la madera oscura, sin comprender. "Mierda", murmuró, pasándose una mano por el pelo, sin preocuparse de lo que podría parecer. "Mierda…"
"Kurt" dijo Blaine, tocando el codo de Kurt. "Está bien…"
"¡No!" Kurt gritó. "No, no lo está, Sebastian… él cree…" Kurt tragó a través de la bilis que crecía en su garganta.
No debería importarle lo que pensara Sebastian. Kurt sabía que él y Sebastian nunca serían nada, que Sebastian nunca podría darle la relación que Kurt necesitaba - o viceversa. Pero él no quería que Sebastian pensara que había vuelto con Blaine, que se olvidó de meses de angustia. Él no quería que Sebastian pensara que estaba enamorado de Blaine.
Kurt ahogó una risa amarga. Él es tan patético.
"Te gusta Sebastian, ¿no?"
Kurt se giró hacia Blaine, quien miraba con ojos grandes y tranquilos. En ausencia de angustia o ira, Kurt se desinfló. "Sí", admitió en voz baja. "Realmente me gusta"
Para sorpresa de Kurt, Blaine se rió un poco. "¿Quién lo hubiera visto venir, no?"
Kurt le sonrió. "¿No estás enojado?", preguntó, para asegurarse.
"Me gustaría que no te gustara" Blaine admitió, y aunque su honestidad hizo a Kurt un poco incómodo, estaba contento de que pudieran ser sinceros el uno con el otro. "Esto significa que realmente lo nuestro se ha acabado. Y no sé si él podrá hacerte feliz." Blaine arrugó la nariz. "Pero eso no importa si realmente te gusta."
"Realmente me gusta", dijo Kurt de nuevo, con más libertad. Sintió su pecho apretarse. "Pero nunca iba a funcionar entre nosotros. Ya sabes cómo es".
Blaine suspiró, llegando a tomar las manos de Kurt. Sus dedos eran cálidos, donde se envolvían alrededor de Kurt, golpeándole con la palma de la mano, de forma tranquilizadora. Kurt tomó una respiración profunda, estabilizándose a sí mismo en las manos de Blaine.
"Quiero que seas feliz, Kurt" dijo Blaine, muy serio. "Realmente no sé si Sebastian puede hacerte feliz, pero si crees que puede - entonces tú necesitas ir a por ello. Dile cómo te sientes, si no lo has hecho. Haz que te mire." Blaine soltó una de las manos de Kurt, cepillando los dedos por la mejilla de Kurt con una ternura que Kurt había echado de menos. "Funcionó conmigo, ¿no?"
Kurt le sonrió a través de una bruma de lágrimas. "Yo ya estaba enamorado de ti, imbécil", dijo. "Tú solo te tomaste tu tiempo para darte cuenta"
Blaine se inclinó de puntillas para darle un beso en la frente a Kurt. "Te quiero", dijo. "No importa con quién estemos, o lo que pase, eso nunca cambiará. ¿De acuerdo?"
"Está bien", dijo Kurt , entonces . "Yo también te quiero"
La sonrisa de Blaine era luminosa, amplia, inesperada. "Gracias", dijo. "Por perdonarme. No sé lo que he hecho para merecer a alguien como tú en mi vida, pero gracias".
Kurt tiró a Blaine en otro abrazo, porque él sintió, de repente, que Blaine había tenido muy pocos en los últimos meses. En su dolor, su rabia, había olvidado los pocos amigos que Blaine tenía, el poco amor que había en su vida. No pasará de nuevo, él prometió. Blaine le hizo daño, pero él era el mejor amigo de Kurt, y Kurt no lo dejaría solo.
Blaine llevó a Kurt de nuevo a la sala de baile. "Vamos", dijo, de repente travieso. "Vamos a encontrar a tu príncipe azul."
K&S
En el interior, las parejas bailaban juntas. Kurt buscaba a Sebastián, cuando lo encontró bebiendo un ponche cerca de la mesa de la comida. Él se alejó de Blaine, inclinándose para susurrarle al oído: "Hablaremos más tarde, ¿de acuerdo?"
Blaine asintió, viendo como Kurt se apresuraba hacia Sebastian. Cuando Kurt se acercó a él, Sebastian miró hacia arriba - y algo vaciló en su expresión, una especie de sorpresa o amargura.
"¿Ya terminaste de besuquearte con tu maridito?" Él atacó mientras Kurt llegaba a su lado. "Yo pensaba que vosotros "tortolitos" os habrías quedado con los labios pegados ahora que os habéis reconciliado".
Kurt agarró la mano de Sebastian. Sebastian se sobresaltó al toque lo suficiente como para casi derramar su ponche, pero Kurt lo ignoró - en su lugar, empezó a tirar de Sebastian hacia la pista de baile con una determinación que le sorprendió incluso a él.
"Disculpa, princesa", dijo Sebastian, resistiéndose. "¿Qué diablos crees que estás haciendo?"
"Vamos a bailar", dijo Kurt, tirando más fuerte. Fue un poco gratificante cuando Sebastian se dejó arrastrar. "Y tener una pequeña charla"
En el escenario, Tina se estaba preparando para cantar. A sus espaldas, la banda comenzó a tocar una melodía lenta mientras Kurt y Sebastian caminaban por la pista de baile. Kurt se detuvo cuando se dio cuenta de que esta era una canción lenta y miró a Sebastian, un poco incómodo. La expresión de Sebastian no se podía leer, pero obedeció con bastante facilidad cuando Kurt alzó su mano para agarrar la de Sebastian.
"Lo siento", murmuró Kurt mientras dio unos pasos hacia los pies de Sebastián, ambos sintiéndose cómodos, sus cuerpos cerca.
Sebastian sonrió ligeramente. "No hay problema, querido"
Tina empezó a cantar: "He estado vagando alrededor, siempre menospreciando todo lo que veo . . . . "
Kurt tembló un poco, no atreviéndose a mirar a Sebastian. En su lugar, tomó una respiración profunda y murmuró al oído de Sebastian: "No fue lo que piensas, con Blaine. Estábamos hablando" Hizo una pausa, sintiendo la necesidad de enfatizar, "Sólo somos amigos. Vamos a seguir siendo sólo amigos".
Sebastian se quedó en silencio por un largo momento y todo lo que Kurt oía era la voz de Tina alzándose en: "Tú sabes que yo podría usar a alguien, ya sabes que yo podría usar a alguien…"
"Puedes volver con él, sabes" Sebastian dijo finalmente. "Nadie pensaría mal de ti por ello."
El corazón de Kurt se hundió. "¿Es eso lo que crees que quiero?", preguntó. "¿Volver con Blaine?"
Sebastian suspiró. Tan cerca como estaban, era fácil sentir el movimiento de su pecho, el silbido de la respiración sobre el cabello de Kurt. "Vosotros estabais enamorados, Kurt" dijo. "Y sé que todavía lo amas…"
"Como amigo" le corrigió Kurt.
"Tal vez", dijo Sebastián. "Pero eso no significa que tú no quieras amarle de esa forma de nuevo, ¿verdad?"
Kurt frunció el ceño, levantó la vista para ver a Sebastian mirando al escenario, no a él. Tina cantaba: "Tú sabes que yo podría usar a alguien, alguien como tú."
"No lo sé", dijo Kurt, porque tenía que ser honesto. "Pero en este momento, no creo que vaya a suceder." Sebastian estaba tan cerca y se sentía tan cálido. El corazón de Kurt golpeó contra su pecho. "Yo no quiero a Blaine de esa manera, Sebastian. Ya no." Se tragó todo un nudo en la garganta, obligándose a añadir, porque pensaba que él podía ver a dónde iba esto, "No me importaría si quisieras ir tras él, ¿sabes?".
Sebastian giró bruscamente la cabeza bajándola, y se quedó mirando a Kurt con una expresión de incredulidad abierta. "¿Qué?", dijo, lo suficientemente fuerte como para llamar la atención de las parejas cercanas a ellos. "¡Por supuesto que no!"
Kurt se mordió el labio. Sus rostros estaban tan cerca, mirándose a los ojos del otro, y era difícil mantener la concentración en la conversación cuando él dijo, "Tú nunca ocultaste que deseabas a Blaine, Sebastian. Y no estamos juntos, no es necesario que te preocupes por mí…cruzándome en tu camino".
La expresión de Sebastian se endureció. "Si tú piensas que aún me lo follaría después de lo que te hizo", dijo, "entonces no me conoces en absoluto." Trató de romper el agarre con Kurt, con los hombros tensos. Kurt lo agarró, sujetándolo más cerca.
"Todo eso está en el pasado, Sebastian" dijo Kurt. "Si tú realmente quieres…"
"Kurt", dijo Sebastian, un poco más suave ahora. "Tú puede que lo hayas superado y es posible que le hayas perdonado, pero yo recuerdo cómo estuviste, ¿vale? Confía en mí cuando digo que Blaine Anderson no va a conseguir que le perdone tan fácilmente como lo ha conseguido de ti" Kurt todavía debía mirar confundido porque Sebastián suspiró, impaciente. "Somos amigos, ¿no? No voy a ir tras un tipo que te puso en el infierno".
Kurt sintió una calidez en el pecho y un cosquilleo en sus dedos. Sebastian le estaba poniendo en primer lugar, Kurt se dio cuenta. Sebastian se preocupaba más por su amistad que por follarse a un chico. Él no quería acostarse con Blaine, a quién él deseó terriblemente porque hizo daño a Kurt.
En el escenario, Tina cantaba: "Espero que vayas a tomar nota, espero que te des cuenta, de alguien como yo", y antes de que Kurt pudiera darse cuenta de lo que estaba haciendo, él se inclinó y besó a Sebastian ante todos sus amigos más cercanos.
Por un momento, Kurt se deleitó en la suave calidez de la sorpresa de la boca de Sebastián - entonces se dio cuenta de lo que estaba haciendo, de repente, sorprendido por el silencio a su alrededor. Él se separó a sí mismo distanciándose, tropezando hacia atrás alejándose de Sebastian, quien lo estaba mirando fijamente, con los ojos abiertos como el resto de las personas que los rodeaban. En el escenario, Tina tenía la boca abierta hacia ellos, la canción olvidada.
Era difícil respirar. Kurt estaba temblando y él se dio cuenta que empezó a correr antes de que fuera consciente de que tenía que salir de allí.
K&S
"¡Kurt!"
Kurt no se detuvo, ni siquiera redujo la velocidad. Estaba jadeando alrededor de las lágrimas mientras corría, y se preguntó por qué siempre terminaba así en ocasiones formales. Se tambaleó un poco en una esquina y fue entonces cuando Sebastián - que debía de haber estado más cerca detrás de él de lo que Kurt había pensado - se las arregló para atraparlo por el codo.
"Kurt", insistió, sus dedos apretándose, obligando a Kurt a que se detuviera. Kurt se congeló, jadeando. "¿Vas a mirarme?, maldita sea …"
"Sólo déjame en paz, Sebastian" dijo Kurt, más cansado que otra cosa.
"Tú…" Sebastian sacó una gran ráfaga de aire, y luego otra. "Me besaste", dijo, más tranquilo ahora. "Kurt, tú me besaste…"
"Fue sólo un beso", dijo Kurt , demasiado rápido. "No significa nada"
Kurt estaba temblando un poco ahora porque lo que hizo significaba algo, por supuesto que sí, pero si Sebastian sabía eso, si se lo imaginaba, entonces su amistad habría terminado y Kurt perdería el pequeño pedazo de Sebastián que tenía.
"Kurt, mírame", dijo Sebastián, tan tranquilo que hasta Kurt estuvo obligado a girarse y mirar a los ojos de Sebastian. Él retrocedió - la voz de Sebastian podía ser tranquila, pero sus ojos brillaban con intensidad, totalmente centrados en Kurt. "Significa algo", dijo Sebastián, con la mano aflojándose en el codo de Kurt. "Los dos sabemos que significó algo"
Kurt sin poder contenerse observó los pómulos de Sebastián, el brillo del color verde en sus ojos. Creo que te amo, él quería decir, pero él sabía que Sebastian saldría corriendo. En su lugar, se escapó del agarre de Sebastian, girándose para que Sebastian no viera las lágrimas.
"No sé de lo que estás hablando", dijo, orgulloso de cómo incluso sonó, tranquilo. "Fue sólo un beso entre amigos. Pasa todo el tiempo".
"Así que si yo hubiera sido Blaine" Sebastian dijo, y Kurt estaba satisfecho de oír la furia en su voz. Si Sebastian estaba enojado creería a Kurt más fácilmente. "¿Todavía me habrías besado?"
Kurt se detuvo, temblando. Tú no quieres perderlo, se recordó a sí mismo, incluso mientras una voz le susurraba que esta respuesta haría que Sebastian lo dejara con más rapidez que una confesión de amor -
"Sí", Kurt mintió.
Hubo un largo momento de silencio.
"Ya veo", dijo Sebastian, las palabras salieron entrecortadas. Kurt se estremeció. "¿Sabes qué, Kurt? Estoy harto de esta mierda".
Kurt se giró en estado de shock para ver a Sebastian girando también, para regresar por el pasillo, de vuelta a la boda. Los dedos de Kurt estaban en el hombro de Sebastián antes de que se diera cuenta de lo que estaba haciendo.
"Espera" lloró, un poco desesperado porque estaba haciendo esto para mantener a Sebastian, no para alejarlo. "Sebastian…"
Sebastian golpeó la mano de Kurt de su hombro, volviéndose hacia él con tal furia que Kurt retrocedió por instinto. Sebastian lo vio y su furia se calmó un poco, pero todavía estaba allí en sus ojos, una chispa persistente.
Sus ojos buscaron en el rostro de Kurt y algo que vio le hizo ablandarse un poco. "¿Qué soy yo para ti, Kurt? ", preguntó.
Kurt arrastró los pies acercándose con nerviosismo. "Un amigo", dijo. "Uno de mis más cercanos, creo" Él se rio, de forma aguda y un poco histéricamente. "¿Quién habría pensado eso hace un año, eh?"
"Eso es todo lo que somos entonces", dijo Sebastian, la ira regresando. "Amigos. ¿Sólo amigos?"
"Por supuesto", dijo Kurt, su ansiedad suavizándose en la confusión.
Eso es todo lo que Sebastian quería, ¿no es así? Ser sólo amigos. E incluso si se sentía atraído por Kurt - Kurt sabía que era una posibilidad ahora, después de la fiesta y el baile, aunque él todavía no lo creía - serían sólo amigos que tienen sexo. Sebastian no quiere una relación: él se lo dijo a Kurt como una docena de veces. Sebastian piensa que las relaciones son una monotonía, trampas para esclavizar a los guapos hombres jóvenes a una persona en lugar de dejar que siembren sus semillas donde les plazca.
Sebastian se rio, los sonidos tan crudos y cansados que Kurt se estremeció. "Sólo amigos", repitió, frotando una mano por la cara. "Dios, ¿qué estaba incluso pensando?" Cuando se encontró con los ojos de Kurt de nuevo, Kurt fue golpeado por la tristeza allí. "No importa, Kurt. Olvida lo que te dije" Se giró para irse de nuevo, con los hombros caídos.
Kurt le agarró de nuevo. Sebastian se detuvo, pero no se dio la vuelta. "Sebastian", Kurt pidió de forma suave, preguntándose con la esperanza creciendo en él. "¿Qué te pasa?"
Hubo una pausa larga. Kurt casi se preguntó si Sebastian iba a decir algo cuando él se giró de nuevo hacia Kurt, atrapándole contra una pared cercana. A pesar de la situación y la furia en el rostro de Sebastian, Kurt no pudo evitar la chispa que recorrió su columna.
"Eres jodidamente irritante, eso es lo que pasa" Sebastian soltó, rozando su nariz contra la de Kurt. "Cada vez que pienso que quieres algo más, sueltas algo como esto y nos quedamos atrapados de nuevo en lo de sólo amigos"
El corazón de Kurt palpitaba en su garganta. "Sebastian", dijo. Él tragó, duro, obligándose a continuar, "Sebastian, eso es todo lo que tú quieres, ¿no?"
Hubo un largo silencio mientras Sebastian observaba el rostro de Kurt, con los ojos muy abiertos. De pronto, la tensión se liberó y se desplomó sobre el cuerpo de Kurt, riendo.
"Oh, Dios mío", dijo. "¿Todavía crees…? ¡Dios mío, debes ser el idiota más inconsciente que camina sobre la Tierra!"
Kurt se enojó. "Soy muy perspicaz, gracias", dijo con desdén. "Blaine es peor - Tuve que decirle que le gustaba a la cara antes de que él se diera cuenta de nada y yo no soy exactamente sutil."
Sebastian hizo una mueca. "¿Podemos no hablar de Blaine en este momento, por favor?", preguntó. Kurt lo miró y Sebastián sonrió. "Además, eres tan malo como lo es él" Antes de que Kurt se diera cuenta de lo que estaba pasando, Sebastian se inclinó, cepillando un beso en la boca de Kurt. Cuando se separó, su expresión era cerrada, pero sus ojos estaban mirándole, vulnerables. "Kurt Hummel", dijo. "Enorme y gran idiota ignorante: Creo que eres increíble y ridículo y me gustas" Sebastian toma una respiración profunda, añadiendo: "Y yo incluso puede que esté enamorado de ti"
Kurt tenía dificultades para respirar de repente.
Sebastián le miró, esperando a que hablara. Kurt no podía encontrar las palabras, el aliento para pronunciarlas: estaba demasiado conmocionado. Había imaginado cómo Sebastian se vería si Kurt le confesaba lo que sentía, cómo Sebastian reaccionaría, pero nunca había imaginado, ni siquiera en sus sueños más salvajes, que Sebastian sería el que…
"Kurt", dijo Sebastian, entre divertido y frustrado. "No quiero decir que te des prisa, cariño, pero tu continuo silencio me está creando un poco de ansiedad"
Kurt se obligó a encontrarse con la mirada de Sebastian. "¿Lo dices en serio?", preguntó, aunque hubiera querido decir algo más. Kurt estaba aún sorprendido por la ansiedad temblorosa en su voz, la forma en que temblaba: la expresión de Sebastian se suavizó inmediatamente como respuesta. "Pero tú…"
"Yo sé cómo he sido", dijo Sebastián. "Después de la fiesta, y con todo lo demás. Sólo estaba . . . . Estaba asustado, Kurt. Cuando estuvimos juntos en la fiesta me di cuenta de que podría sentir algo más por ti y eso me asustó hasta la muerte" Se encogió de hombros. "Así que te empujé lejos. Pero el ver a Adam y a Blaine, me recordó que a menos que te diga algo, es muy posible que alguien te arrastre lejos de mí. Y yo no podría…hacer frente a eso".
Kurt frunció el ceño. "Así que esto es sólo una cosa de celos", él soltó, a la defensiva. "¿Tú me quieres para que nadie más pueda tenerme?"
La boca de Sebastián se mantuvo firme. "Kurt", dijo. "En los últimos meses, te has puesto al día con mi mierda, cuidado de mí, y me has visto en mis momentos más embarazosos y débiles sin…juzgarme o rechazarme. Es cierto que me di cuenta de que quería estar contigo porque no estaba dispuesto a verte con otras personas. Pero también es cierto que no soy…bueno con las relaciones, y que no he querido estar en una desde hace mucho tiempo" el cuerpo de Kurt se sacudió en finos temblores. Sebastian puso sus manos sobre los brazos de Kurt, bajando la cabeza para estar al nivel de los ojos de Kurt. "Pero por ti, estoy dispuesto a hacerlo. Más que dispuesto …desesperado en realidad. Enfermizamente también" Sebastian tomó una respiración profunda. "Eres increíble, Kurt Hummel , y quiero que seas mi novio". Él sonrió, un repentino destello del Sebastian que Kurt conocía tan bien reapareció: "Voy en serio, cariño"
"No puedes cambiar de opinión, Sebastian" dijo Kurt, desesperado repentinamente. "Tú no me puedes decir esto hoy y luego decir algo diferente mañana. No voy a ser capaz de hacer frente a eso".
Sebastian se inclinó para besarlo. "No lo haré", prometió. "No voy a cambiar de opinión, Kurt. Te quiero, durante el tiempo que tú me quieras".
Kurt se le quedó mirando fijamente, empapándose en su sinceridad. "Oh Dios mío", le susurró, luego agarró la cabeza de Sebastián y lo acercó para otro profundo beso.
"Kurt", Sebastián intentó decir entre besos. Kurt apenas dejaba que su boca se apartara lo suficiente como para dejarle formar las palabras, pero él continuó, "Kurt, es esto…"
"Sí" dijo Kurt. "Sí, por supuesto que sí tonto, he estado suspirando por ti durante semanas"
Sebastián se iluminó y Kurt necesitaba besarlo otra vez - y lo hizo, deleitándose con el hecho de que podía hacerlo, sin pena o terror. Sebastian le quería. Sebastian le quería.
"Cama", exigió Kurt. Sebastian se alejó, mirando hacia él con confusión. "Cama, ahora mismo…"
"Kurt, no tenemos que apresurarlo", dijo Sebastian, suavizando el agarre. Kurt le arrastró de nuevo en un beso profundo y resbaladizo y cuando los ojos de Sebastián estaban parcialmente borrosos, Kurt sonrió.
"Cama", dijo, y esta vez Sebastian no protestó.
K&S
Ellos cayeron en la cama en una maraña de extremidades, no tanto besándose como jadeando en la boca del otro. Las manos de Sebastián estaban en todas partes - el cabello de Kurt, la espalda, la cintura. Kurt se arqueó hacia arriba ante las caricias, demasiado caliente, doloroso por…
"Kurt" Sebastian respiró contra la boca de Kurt. "Ropa, ahora"
Kurt sonrió. "Si saltas, yo salto", él dijo y Sebastian resopló una risa mientras sus manos frenéticamente revolvían en los botones de la camisa de Kurt. Kurt era un poco más estable sobre los botones de Sebastián, pero sus manos estaban temblando – podía ver un temblor perceptible, incluso en la penumbra de la habitación.
Sebastián hizo un ruido de frustración cuando los botones de Kurt se negaron a cooperar y entonces, para asombro de Kurt, procedió a tirar hasta que los botones estallaron todos de golpe, uno por uno, y la camisa colgaba suelta en el pecho de Kurt. Kurt se detuvo en un botón para dar a Sebastian una mirada incrédula - porque, en realidad, esa camisa era cara y conseguir re - abotonarla iba a ser jodido - pero los ojos de Sebastián se centraban en el pecho de Kurt. O, más específicamente, en su camiseta interior.
"¿Cuántas capas llevas puestas, cariño?" Sebastian gimió, desesperado.
Kurt metió su cara en el cuello de Sebastian y se rio sin poder contenerse. Las manos de Sebastián se asentaban en la parte baja de su espalda y Kurt sintió un beso presionado en el pelo.
"Vamos, cariño" Sebastian dijo, con una sonrisa en su voz. "Pensé que íbamos a tener sexo caliente y animal aquí".
"Sólo si me prometes renunciar al estilo de los cuellos alzados", dijo Kurt, levantando la cabeza para encontrarse con la mirada divertida de Sebastian.
Sebastian lo consideró. "Supongo que puedo dejarlo en el armario, por ahora" él decidió. "Hasta que vuelva a estar de moda"
Kurt presionó un beso a la esquina de la boca de Sebastián. "Oh, cariño", dijo. "Nunca estuvo de moda"
El mundo se inclinó y Kurt de repente estaba en su espalda, Sebastian se elevó por encima de él, metiéndose entre las piernas de Kurt. La nueva posición era suficiente para que Kurt se quedara sin aliento - la mirada burlona y oscura en los ojos de Sebastián le dejó aún peor, y la caliente, sensación de ansiedad en la piel que se había calmado durante sus bromas regresó de forma abrumadora.
"Sebastian", dijo Kurt, pero Sebastián se hundió hacia abajo y por un momento se besaron - lánguidamente, de forma hábil, devorándose el uno al otro. Kurt presionó hacia arriba contra la solidez del cuerpo de Sebastian, desesperado, pero sólo encontró una frustrante falta de fricción. Él se quejó contra la boca de Sebastian y Sebastian se alejó.
"La ropa, ¿recuerdas?" Sebastian dijo y Kurt lo miró. Sebastián sonrió, deshaciendo rápidamente los botones que Kurt dejó y deslizó la camisa fuera. Kurt observó el brillo de sudor en el pecho de Sebastian - bien definido y cubierto con una fina capa de pelo con los huesos de la cadera fuertes que Kurt solo quería lamer - y tragó con dificultad.
"Siéntate, cariño", dijo Sebastian y Kurt se inclinó para que pudiera extraer la camiseta de Kurt. Kurt se sintió un poco frío y expuesto sin sus camisas, pero la mirada en los ojos de Sebastian - oscura, depredadora en su intensidad - lo calentó de nuevo. Kurt se lamió los labios y Sebastian siguió el movimiento de su lengua con un enfoque decidido.
"Sebastian", dijo Kurt, un poco desesperado "creo que es hora de que te devuelva el favor, ¿no te parece?" Él barrió los ojos hacia abajo, su significado claro.
Sebastian gimió. "Vas a matarme. Vas a ser mi perdición", dijo.
Kurt puso los ojos en blanco, agarrando las caderas de Sebastian y, en otra jugada que aprendió de los Cheerios, les dio la vuelta por lo que estaba a horcajadas sobre Sebastian ahora. Sebastian le miró intensamente, extendido en la cama, y Kurt sonrió, agachándose para un corto y afectuoso beso antes de que se deslizara por el cuerpo de Sebastian. Él buscó a tientas los jeans- había pasado un tiempo y nunca había tenido tanta práctica como Sebastian de todos modos - pero se las arregló para sacar la polla de Sebastian con poco esfuerzo. Su cuerpo dio una sacudida interesada ante la vista de la misma -gruesa, de color púrpura en la punta - y Kurt pudo sentir su polla hinchándose contra la costura de sus pantalones.
Bajó la boca y chupó suavemente en los testículos de Sebastian, haciéndolos rodar en su lengua. Sebastian gimió, agachándose para agarrar el pelo de Kurt con fuerza, tirando de él a través de sus dedos. Kurt se estremeció un poco y chupó duro, cuando tocó con la lengua en la zona detrás de las bolas de Sebastian, los pantalones de Sebastian se deslizaron más abajo en sus rodillas.
"Kurt" Sebastian gimió, sus caderas retorciéndose. "Kurt, por favor…"
Kurt se alejó, sonriendo hacia la expresión consternada de Sebastian. "Tú has dicho la palabra mágica", ronroneó y cuando se inclinó de nuevo hacia abajo vislumbró la sonrisa de Sebastian.
Kurt aprendió mucho sobre sí mismo durante su tiempo con Blaine, pero quizás lo más importante fue que le gusta dar mamadas. Kurt recordaba haber pensado, antes de tener sexo, que a él no le gustaría: la idea de que alguien empujara su polla en su garganta nunca le había atraído, y había sido vacilante la primera vez con Blaine. Una vez que estuvo realmente allí, se encontró cambiando de opinión: las pollas olían y sabían un poco extraño, pero una vez que te acostumbras a ella, tener a alguien cayéndose a pedazos a causa de la boca y la lengua de Kurt le parecía ridículamente caliente.
Así que Kurt no estuvo sorprendido de que sólo le tomara unos pocos minutos de deslizar su boca sobre la polla de Sebastian, lamiendo sobre la vena abultada en la parte inferior, para que su propia polla estuviera totalmente dura, esforzándose en contra de los límites de los pantalones de Kurt. Kurt presionó sus caderas contra la cama para darse fricción y él sabía que la vibración de sus labios alrededor de la polla de Sebastián le volvería loco.
"Kurt, joder…" la mano de Sebastián volvió a retorcerse en el cabello de Kurt y Kurt se quejó de nuevo, más largo y más fuerte esta vez. Sebastian sacudió sus caderas y estaba metiéndose en la boca de Kurt ahora, bajando para que que Kurt pudiera tomarla sin ahogarse - incluso burlando los límites un poco cuando él podía, la cabeza de la polla deslizándose un poco en la garganta de Kurt antes de que él se retirara. Kurt sabía que iba a estar ronco esta noche y mañana, deleitándose en ello.
Se sintió como muy pronto cuando Sebastián tiró de su pelo, diciendo, "Kurt, acaba, estoy tan cerca…" Kurt chupó duro porque quería que Sebastian se corriera, en la garganta, todo sobre él - "Kurt, no así, vamos" Sebastian insistió con firmeza tirando de Kurt para alejarlo. Kurt se quejó, hecho polvo, al borde, y Sebastián lo besó con caliente y húmeda desesperación.
"Dios, ¿puedo follarte?", preguntó, jadeando. "¿Por favor?"
Kurt dudó. "Ha pasado un tiempo", admitió, un poco tímido. "Vamos a tener que ir despacio" Sebastian gimió.
"Vas a matarme", dijo de nuevo. "Mira, tengo un poco de lubricante y condones en el bolsa, voy a…"
Trepó fuera de la cama, quitándose sus pantalones y ropa interior. Kurt se relajó contra las sábanas, observando la curva del culo de Sebastian, el movimiento oscilante arriba y abajo de su polla dura, con interés caliente. Mientras Sebastián entró en el cuarto de baño, Kurt suspiró y se deshizo del resto de la ropa, extendiéndose desnudo.
Sebastian se detuvo cuando llegó a la habitación, con los ojos trazando el contorno de Kurt. Había fuego allí, pero Kurt notó también cariño y se estremeció.
"No pensé que esto iba a suceder de nuevo", dijo Sebastian mientras subía de nuevo en la cama, en el espacio de Kurt.
"Yo tampoco", admitió Kurt. Él sonrió a Sebastian, caliente y mareado y feliz, más allá de cualquier cosa. "Me alegro de que suceda, sin embargo."
Sebastián miró hacia él y luego presionó a Kurt en un beso largo y sucio que dejó a Kurt jadeando y con ganas en el final del mismo. "Déjame adivinar" dijo Kurt cuando resurgieron, jadeando un poco, "¿Voy a matarte? ¿A ser tu perdición?"
"Pero valdría la pena morir así", sonrió Sebastián y luego empezó a salpicar a Kurt con besos de nuevo y Kurt empezó a perderse en la sensación.
Sebastian hurgó un poco con el lubricante mientras besaba el pecho de Kurt. Cuando él cogió el pezón de Kurt en su boca, Kurt jadeó, arqueándose hacia el tacto, las manos volaron a la cabeza de Sebastian. Sebastian le mordisqueó por un momento y luego mordió suavemente - Kurt casi gritó, sacudiendo las caderas, sus manos luchando agarrando entre el pelo de Sebastian.
"¿Te gusta eso, cariño?", preguntó Sebastián, sonriéndole. "Tendré que recordar eso."
"Sebastian Smythe, ¿te vas a centrar y follarme de una vez?" Kurt soltó, fuera de sí por la excitación y frustración. Sebastián presionó un beso suave sobre el estómago de Kurt, justo por encima de su ombligo.
"Como tú mandes", dijo y se agachó para presionar los dedos resbaladizos lubricados en el agujero de Kurt. La caderas de Kurt se sacudieron y el dedo de Sebastian se deslizó dentro - la sensación tan llena y extraña que por un momento Kurt se olvidó de ajustarse, jadeando por la intrusión. Luego recordó relajarse, que era sólo un dedo, y Sebastian lo deslizó suavemente hasta el nudillo.
"¿Cómo diablos estás tan apretado?" Sebastián murmuró contra el estómago de Kurt, la respiración pesada y húmeda allí mientras le metía el dedo dentro y fuera.
"Yo no he estuve recibiendo muy a menudo" Kurt admitió entre jadeos. Sebastian gimió, añadiendo otro dedo. Kurt sentía la quemadura del dolor antes de que se endulzara en placer, y su polla saltó por la atención. "Sebastian, por favor…"
"Aguanta, cariño", dijo Sebastian, ajustando la muñeca un poco y luego deslizando sus dedos en el agujero de Kurt con fuerza, todo el camino hasta el tercer nudillo. Kurt gimió, sacudiendo las caderas, los pies luchando contra la colcha lisa.
Sebastian añadió un tercer dedo y bajó la cabeza a la polla de Kurt, presionando besos mojados, con la boca abierta sobre ella. Kurt estaba temblando y sería demasiado fácil para él correrse sólo por esto, sólo de los dedos y la boca de Sebastián, pero él no quería eso, él quería…
"Sebastián", jadeó. "Sebastian, estoy listo, por favor…"
"Cariño", dijo Sebastian, levantando la cabeza. "¿Estás…?"
"Lo juro por Dios, Sebastian…" Kurt escupió y Sebastián se rio, deslizando sus dedos fuera del agujero de Kurt con un sonido resbaladizo. Kurt se sentía vacío sin ellos, esperando con impaciencia mientras Sebastian deslizó un preservativo sobre su polla, deslizándolo para arriba. "Sebastian", exigió una vez más, cuando Sebastian se tomó su tiempo y Sebastián sonrió hacia él.
"No sabía que estabas tan hambriento de polla, cariño", dijo. "Pero estoy feliz de hacerlo"
Se movió hacia adelante, se alineó con el agujero de Kurt. Kurt podía sentir el calor presionando contra la piel arrugada allí, la cabeza de la polla contundente a la espera de romper el anillo de músculos. Sin darse cuenta, contuvo la respiración.
Sebastián besó a Kurt mientras empezó a deslizarse dentro y era más fácil centrarse en el gusto de Sebastián que en la quemazón dolorosa-placentera de estar tan completamente lleno. Sebastian iba despacio, centímetro a centímetro, pero había pasado tiempo y Kurt nunca tuvo la oportunidad de acostumbrarse a la sensación, por lo que le tomó un buen rato para que el dolor se desvaneciera, floreciendo en puro placer.
Kurt sentía las bolas de Sebastian cepillando el culo. La frente de Sebastian se presionaba contra la suya y Sebastián jadeaba contra la boca de Kurt. "¿Está bien?", susurró con la voz destrozada. Cuando Kurt no contestó, se quejó, diciendo, "Kurt, ¿estás bien? Porque yo…"
"Muévete", dijo Kurt contra los labios de Sebastian y Sebastian no necesitó más estímulo.
Los empujes de Sebastian fueron tentativos al principio y luego rápidamente se volvieron rápidos, contundentes - Kurt gritó cuando Sebastian rozó su próstata, estremeciéndose de placer. Tomó a Sebastian un par de intentos más para encontrarla otra vez, pero cuando lo hizo la golpeó con cada empuje. Kurt metió sus piernas alrededor de la parte posterior de las rodillas de Sebastián y sus manos se apresuraron a envolverse a lo largo de los hombros de Sebastián, sus uñas clavándose en los hombros mientras Sebastian le follaba duro, bombeando la polla en el agujero de Kurt.
La mano libre de Sebastian encontró la polla de Kurt y Kurt jadeó cuando sus dedos se envolvieron alrededor de ella. Él no quería que esto terminara, no quería que terminara, pero la combinación de los empujes de Sebastián contra su próstata y los dedos de Sebastian, apretados y calientes alrededor de su pene, fueron más que suficientes para enviarlo a través del final, escalando en uno de los orgasmos más dichosos que jamás había tenido.
Kurt tuvo la vaga conciencia de Sebastian follándole a través de su orgasmo, pero en realidad no pudo concentrarse en nada hasta que los empujes de Sebastian adquirieron velocidad, con una especie de desesperación. Kurt estaba todavía con el hormigueo que deja el orgasmo y la sensibilidad empezaba a volver, por lo que los empujes de Sebastián eran casi dolorosos ahora. Gritó mientras Sebastian le empujó profundamente y Sebastián se estremeció contra él cuando se corrió, gimiendo el nombre de Kurt.
Sebastian se derrumbó en la parte superior de Kurt y yacieron juntos así por un rato, respirando. Kurt estaría más que dispuesto a quedarse allí durante horas a excepción de un pequeño detalle -
"Sebastian", murmuró. "¿Puedes moverte? Estoy cubierto de semen, tengo que lavarme".
Sebastian gimió pero se desplazó al lado de Kurt. Mientras Kurt se puso de pie, tambaleándose, él le dijo sonriendo. "Me gustas todo cubierto de semen", ronroneó. A pesar de todo lo que ya habían hecho juntos, Kurt todavía se sonrojó, y Sebastián se rio. "Vuelve pronto, cariño", dijo. "Todavía podemos tener tiempo para acurrucarnos"
Kurt se apresuró hacia el cuarto de baño, limpiándose con un trapo húmedo. Se quedó mirándose a sí mismo en el espejo, observando los mordiscos de amor en su pecho y en el cuello, el rubor saludable en su rostro. Se veía apropiadamente follado, pensó y su rubor se profundizó.
Cuando Kurt volvió a salir, Sebastian ya estaba bajo las sábanas y colcha de la cama, con los ojos cerrados. Kurt suavizó su paso, pero uno de los ojos de Sebastian se abrió de repente de todos modos. "Ahí estás", murmuró. "Date prisa, está empezando a hacer frío"
Kurt se deslizó bajo las sábanas con él y se enroscaron juntos. Kurt se quedó mirando a la cara de Sebastian, un poco preguntándose.
"Todavía te gustaré mañana, ¿verdad?", preguntó antes de que pudiera detenerse. "Esto no va a ser como…" se detuvo, tragando saliva.
Los ojos de Sebastián se abrieron. "Kurt, sé que no he sido muy fiel", dijo él, cansado pero cariñoso. "Yo fui un estúpido. Pero te prometo que todavía me vas a gustar mañana." Se inclinó para besar a Kurt. "Y pasado mañana, y a la mañana siguiente. . . ."
Kurt sonrió en el beso, mirando a Sebastian derivando en el sueño antes de que él se dejó arrastrar también.
K&S
Kurt se despertó por la mañana con la vertiginosa sensación de déjà vu y un poco de pánico cuando se estiró y se encontró el lado de la cama de Sebastian vacío. Antes de que pudiera realmente ponerse ansioso, Sebastian se inclinó hacia él, sonriendo, y presionando un beso en la boca.
"Buenos días, Kurt" él dijo. "Todavía te quiero."
K&S
Era un sábado por la mañana días más tarde y el cielo fuera debido a la nieve, era de color gris plateado. Kurt estaba en la cocina preparando el té, cantando en voz baja junto a una de las listas de reproducción sin fin del iTunes de Rachel.
"Hazte cargo de esta ciudad , no te preocupes . . . . "
Unos brazos alrededor de la cintura, un fuerte mentón limpio se colocó fácilmente en la curva de su hombro. Sebastián presionó una sonrisa en el espacio detrás de la oreja de Kurt.
"¿Té?", él preguntó.
"Es bueno para ti", dijo Kurt, tratando de concentrarse en verter el agua caliente. Todo en lo podía centrarse era en el punto donde los labios de Sebastián se encontraban con su piel. "Es mejor que el café de todos modos."
"Ah , pero la cafeína me da tanta energía", dijo Sebastián. Inclinó la cabeza. "Aullando los fantasmas reaparecen", él cantó, "Montañas que están atrapadas por el miedo. Tú eres un rey y yo soy un corazón de león . . . ."
"Era demasiado tranquila" Kurt interrumpió en la parte instrumental. "Rachel tiene miles de listas de reproducción, yo sólo escogí una al azar."
"Es una buena canción" Sebastian dijo, y luego se quedó callado mientras Kurt removía la miel en el té.
Kurt se giró en la curva del brazo de Sebastián, una vez que él había acabado y se encontró con sus ojos. Era increíble para él todavía, ver el amor que colgaba de la curva de la boca de Sebastián, la calidez en sus ojos. Kurt todavía no estaba seguro de que pudiera confiar en eso.
"Aunque lejos, aunque muy lejos, aunque muy lejos. . . Estamos aquí para quedarnos, estamos aquí para quedarnos, estamos aquí para quedarnos. . . . "
Se besaron y el mundo se convirtió lentamente en algo almibarado: Kurt se deleitó en el sabor y la suavidad de la boca de Sebastián, sintió la curva de una sonrisa arroparse contra la suya propia como un secreto. Cuando se retiraron Kurt metió la cabeza en el cuello de Sebastian y respiró en él. Sebastian le acarició la espalda, las manos eran calientes a través del algodón de la camisa de Kurt.
"¿Estás bien, cariño?", preguntó.
Kurt sonrió, presionando besos en el cuello de Sebastian. "Estoy bien", dijo mientras se alejaba. "Simplemente ha pasado mucho tiempo desde que fui así de feliz, eso es todo"
La sonrisa de Sebastian en respuesta era un rayo de sol a través de nubes oscuras: brillante, encantadora. Besó la frente de Kurt, luego su nariz, su boca.
"Te amo", dijo sobre los labios de Kurt.
Kurt recordó otro momento como éste: en una tienda de café, el shock feliz que había sentido al responder, entonces la respuesta había florecido como un afecto duradero. Ahora esto era diferente: tranquilo, lento, una vela en lugar de una llama.
"Yo también te amo" dijo Kurt, en serio. Sebastian se inclinó y se besaron de nuevo.
"Pero tú eres un rey y yo soy un corazón de león, un corazón de león . . . . "
FIN
N.T. Espero que os haya gustado el final del fic.
Empiezo la traducción de dos fics más y la publicación de otro original que postearé esta semana (todos kurtbastian, por supuesto!). Así que os invito a leerlos. Nos vemos! ;)
