Caminaba de un lado a otro de la oscura habitación, quería ser claro y hacerse entender, no quería más errores:

- Es una tarea muy simple la que le estoy pidiendo, solo quiero que lo hagas bien. He cometido el error de encargar esta tarea a personas incompetentes, me hicieron perder tiempo y muchos de mi más preciados bienes. Soy muy generoso, yo siempre les di lo que necesitaban ¿Sabes? Quisieron movilidad y la tuvieron, quisieron armas y también las tuvieron, llegue entregar hasta algunas de las habilidades que más aprecio, mundos enteros; aún así, nadie pudo cumplir lo que pedía, y muchos de sus errores fueron imperdonables. Como el último: luego de casi doce años de arduo trabajo, logre conseguir su ubicación, él solo debía ir y traérmelos ¿Simple, cierto? Pero no, claro que no, debía hacer todo a lo grande. Debería haberlo sabido ¡Era un principiante! Minotauros, cinco minotauros, esa fue "su gran estrategia"; por supuesto que no sirvieron para nada, la Sombra los destruyó como papel. No me preocupa que ellos sepan que los persigo, él develó su ubicación, la que tanto me costó conseguir; y eso, querida, yo lo considero traición.

La situación es la siguiente, no soy el único que los quiere. Ellos son importantes, son poderosos. Si tan solo pudiera dar con ellos... no solo llevaría a la Raza Inmemorial a la gloría nuevamente, me tendría a mí como único Monarca y Amo.

Como dije, tu tarea es simple: quiero esa aura y al vampiro con vida, puedes hacer lo que quieras con el resto. Falla y la pasaras un poquito mal, traicióname y la muerte será tu único alivio. ¿Está claro?

- Tendrá al aura y al vampiro antes de que se dé cuenta.

- No, no, no, mejor que sea antes de que alguien más se dé cuenta ¿Si?