-Espíritu de Fuego-
Capitulo 2: De lugares impensables
Las clases habían comenzado y Rika fingía prestarle atención a su profesor. Fingía porque sus pensamientos, junto a ciertos gruñidos de frustración, estaban enfocados lejos del salón de clases; para ser precisos a los eventos de la noche pasada. Era algo tan diferente que aun no estaba segura de como manejarlo.
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Rika observaba al drástico cambio incrédula. Su boca estaba levemente abierta ante la impresión y su cuerpo mantenía su parálisis. Todo esto al observar las características de la supuesta nueva forma de Naruto, si es que era Naruto todavía. La armadura roja, el cabello rubio largo y sus ojos azules; ella no perdió detalle alguno. Su nueva estatura resaltaba el hecho de que no era una mera ilusión o alucinación por los eventos recientes: era real.
"¿Él Digievoluciono?" fueron las primeras palabras que lograron salir de su boca que igualaba al sentido de sus pensamientos incoherentes hasta el momento.
En el otro extremo, BlackGreymon y Seadramon pararon su batalla con Renamon, detectando la nueva intrusión de Digimon. Renamon fue la primera en verle, dando un paso hacia atrás intimidada en la familiaridad. En su tiempo en el Mundo Digital había aprendido sobre las leyendas de sus antepasados; lo que veía ante ella en estos momentos era toda una leyenda hecha realidad, un hecho que corroboraba historia tras historia relatada entre los Digimon.
"Es uno de los Antiguos Diez." Se dijo en voz alta sin quitar su vista de la, hasta el momento, leyenda. La vista del Digimon zorro capturo sus datos permitiéndolos ver en el Digivice de Rika.
"Agunimon, de nivel Campeón y de atributo Vacuna. Sus especialidades son: Dardos de Fuego, Salamandra Ardiente y Golpe Salamandra." Leyó en voz alta repasando los datos para convencerse de lo que en efecto veía era un Digimon hecho y derecho. "¿Cómo es posible que un Humano Digievolucione?" Cuestionaba aun aturdida.
"¡Patada Salamandra!" El cuerpo de Agunimon comenzó a destellar en fuego comenzando a girar de forma vertical en un salto. Todo se decidió en una potente patada igualmente vertical justo sobre la mandíbula de BlackGreymon. El Digimon reptil lanzo un grito ensordecedor dando varios pasos torpes hacia atrás ante tal poderoso ataque, eso permitió que Renamon lograra salir de su estado acorralado, reagrupándose junto a Agunimon. "¿Te encuentras bien?" preguntó.
"Si, gracias. Pero, como…"
"Las preguntas y respuestas para después, por favor. Ahora yo me encargare de BlackGreymon. Tu encárgate de Seadramon, agua y fuego no se llevan bien." Explico el Guerrero de Fuego, a lo que gano una cabezada de afirmación de Renamon y por suerte ninguna objeción de parte de su Tamer, tal vez debido a su impresión actual.
Ambos Digimon se separaron dividiendo a sus oponentes. BlackGreymon inicio a la batalla. Entre su enorme mandíbula el fuego azul creció y creció, aumentando su poder para luego lanzarlo hacia su oponente. Agunimon no se movió dejándose impactar por el ataque. Rika observo al inicio con horror y casi grito, de no ser porque el Guerrero de Fuego no mostraba indicios de quemarse. Al contrario, con un grito el fuego azul tenebroso se torno naranja y brillante.
El fuego comenzó a moverse alrededor para acumularse contra el Digimon. "¡Dardos de Fuego!" Agunimon no se movió, en cambio el fuego en su entorno lo hizo. La gran bola de fuego en la que Agunimon estaba comenzó a reaccionar enviando cientos de pequeños dardos contra BlackGreymon, bombardeándolo por todo su cuerpo.
Rika, la única observadora del evento, estaba impresionando. El Digimon que una vez fue Naruto utilizaba el fuego enemigo para potenciar sus propios ataques de una manera desbastadora. El gigantesco reptil fue perdido entre el humo, dejando a su oponente en la espera aun cubierto por grandes llamas. El rugido de BlackGreymon fue la señal indicadora de que aun estaba en buenas condiciones para la lucha. Agunimon no espero que su oponente atacara, rápidamente comenzó a enfocar las llamas en sus brazos comprimiendo todo el campo de fuego en espirales alrededor de sus brazos.
"¡Salamandra Ardiente!"
Fueron dos puñetazos de fuego. El primero justo su estomago, causando que todo el reptil se retorciera hacia adelante. El segundo fue el concluyente con su mano derecha, golpeando justo la mandíbula inferior. BlackGreymon cayó noqueado al instante. La inestabilidad en su base de datos se hizo evidente al punto de que en cualquier momento seria suprimido. Rika miraba sorprendida cuando Agunimon revelo el extraño Digivice. En el mismo instante los datos de Digimon fueron fragmentados.
"¡Codificando!" El Digivice emitió una luz hacia los datos dispersados de BlackGreymon y pronto lo que parecía simple polvo de datos se hizo toda una hilera de códigos. "¡Digimon que has caído en el mal, te purificare con el fuego de mi Digivice! ¡Digicode: Captura!" Los datos fueron absorbidos y tan pronto como el Digicode se integro al Digivice apareció un pequeño huevo el cual se elevo al cielo y desapareció.
Con esto resuelto tan solo quedaban los sonidos de la lucha entre Renamon y Seadramon. El primer nombrado no tenia problemas al evadir los ataques oponentes con gran habilidad, pero la paralización de Rika había hecho se su lucha fuera mas difícil y larga, forzando a Agunimon a actuar por segunda vez. "¡Golpe Salamandra!" Un golpe de flamas fue directamente en la cabeza de la gigantesca serpiente marina y pese a que era un ataque poderoso, no causo mucho daño.
"Mis ataques no serán de mucha utilidad." Confeso Agunimon cayendo junto a Renamon, rápidamente miro de reojo a Rika. "Y temo que tu Tamer tampoco esta en condiciones de guiarte en una batalla." Agrego convincentemente. "Estos últimos meses me esforcé por tener alguna charla con Rika, creo que ahora yo seré el que tenga que escapar." Esto causo una leve risa en voz baja de parte de Renamon, en verdad que concia a su Tamer.
"¿Atacamos juntos?" pregunto Renamon.
"Me parece un buen plan." Con fuerza logro sacar de los orificios en sus puños una cantidad decente de fuego puro. "¡Dardos de Fuego!"
"¡Koyousetsu!" La combinación de fuego y cristales explosivos abrumo a Seadramon, lo suficiente para aturdirlo por unos segundos para el siguiente ataque. Renamon y Agunimon saltaron por sobre la cabeza de la enorme serpiente. "¡Touhakken!" Sus pies y manos se encendieron en un brillante color azul y con un giro golpeo de una patada a su oponente.
"¡Patada Salamandra!" Simultáneamente al ataque de Renamon, Agunimon le golpeo en el mismo punto con una patada de fuego.
La combinación de ambos ataques contundentes fue suficiente para que Seadramon cayera definitivamente. Renamon y Agunimon regresaron a tierra frente a él a tiempo para que la última absorbiera los datos del Digimon, mucho al disgusto del Guerrero de Fuego. Segundos después en un espiral de DigiCode Agunimon desapareció dejando en su lugar a Uzumaki Naruto. Inmediatamente este cayó en sus rodillas respirando agitadamente.
"¿Te encuentras bien?" pregunto Renamon.
"Creo que mi cuerpo no esta… acostumbrado. Es la… primera vez que lo hago." Confeso regresando lentamente a su ritmo de respiración habitual.
"¿Qué demonios fue eso?" Fue el grito de Rika alcanzando a ambos. Se veía furiosa. "Tu… Digievolucionate, habías dicho que ese Digivice era solo de juguete." Argumento aceleradamente la Tamer. Quería respuestas y nada se iba a interponer en su camino.
"Es primera vez que lo hago. Si te lo hubiera dicho antes no me hubieras creído a menos que te lo mostrara." Replico Naruto. Por lo menos Rika tenía la vergüenza de sonrojarse por ello sabiendo que era verdad, causándole al rubio una sonrisa satisfecha.
"¿Cómo lo conseguiste en primer lugar? Además, ¿Qué es exactamente?" cuestiono reponiéndose con rapidez. Ella no seria puesta en vergüenza o mostraría debilidad, ante nadie y menos ante él de toda la gente.
"Se les llama DigiSpirit, son dos Espíritus Digimon creados por el antiguo Guerrero Legendario del Fuego. Al que hoy logre Digievolucionar es Agunimon, el DigiSpirit Humano. El que aun sigue dormido es BurningGreymon, el DigiSpirit Bestia." Explico la segunda pregunta. "Respecto a como los obtuve, me eligieron así como tu obtuviste a Renamon." Era la una explicación que podía dar sin revelar algo adicional. Técnicamente fue elegido, pero no podía revelar quien lo hizo o de donde vino.
"¿Y cuales son sus propósitos?" cuestiono rápidamente.
"Rayos, ella es aguda." Pensó amargamente ante la pregunta rápida de Rika. "N-no lo se…" En verdad intento sonar convincente, pero la pregunta vino demasiada desprovista. "…sentí que ellos decían que yo era el indicado para ser su portador."
"¿Sentir?" cuestión extrañada por el termino que uso.
"Bueno, pude sentirlo cuando Digievolucione. Era yo, pero a la vez no lo era. Creo que Agunimon también estaba presente." Eso último sorprendió a Rika. "Creo que tendré que investigar un poco mas sobre Agunimon y BurningGreymon."
Con todo esto dicho, Rika resoplo para marcharse en compañía de su Digimon, tenia mucho que pensar respecto a este extraño día al igual que Naruto, salvo que también tendría que tener una charla con sus padres sobre esto. Finalmente había despertado el DigiSpirit Humano, algo que habían estado esperando durante meses desde su llegada a este mundo.
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Entre todos estos pensamientos a Rika se le paso el día por completo, teniendo muchas dudas sobre los acontecimientos. Antes de que se diera cuenta ya estaba de regreso a su casa. "Si él no es un Tamer, ¿Qué es? ¿Por qué y para que le eligieron?" Esas eran las preguntas principales que no parecían tener respuesta. "Abuela, ya llegue." Anuncio Rika al entrar a su casa. Rápidamente corrió a su habitación para encontrarse con Renamon entre las sombras.
"Renamon, ayer te escuche murmurar algo sobre ese Agunimon." Pregunto la Tamer mientras se cambiaba de ropa de la habitual de su instituto a una más cómoda.
"Era una leyenda antigua del Mundo Digital, muchos cuestionaban su existencia." Explico mientras su Tamer tomaba asiento frente a la mesa, comenzando a organizar su baraja.
"¿Era una leyenda? ¿Cuál?" Esto le sorprendía bastante.
"Hace miles de años uno de los Digimon principales en el Mundo Digital se revelo, proponiendo gran anarquía y destrucción por todo el nuestro mundo e incluso con la promesa de atacar el mundo humano." Con ese comentario Rika dejo mover sus cartas, poniéndole atención completa. "De entre todos los Digimon hubo diez que se atrevieron a estar frente a él: AncientGreymon, el guerrero del fuego; AncientGarurumon, el guerrero de la luz; AncientKazemon, la guerrera del viento; AncientBeetlemon, el guerrero del trueno; AncientMegatheriumon, el guerrero del hielo; AncientSphinxmon, el guerrero de la oscuridad; AncientWisemon, el guerrero del metal; AncientMermaimon, la guerrera del agua; AncientVolcanomon, el guerrero de la tierra; y AncientTroiamon, el guerrero de la madera."
"Entonces cada uno de ellos creo dos de estos espíritus que mantenían sus poderes una vez que habían detenido a aquel villano." Completo Rika causando que Renamon asintiera. "¿Por qué?"
"En caso de que el Mundo Digital volviera a peligrar." Explico Renamon tomando en cuenta la mirada exaltada de su Tamer. "Eso es lo que decía la leyenda…"
"…que ahora demostró ser realidad." Finalizo Rika. La muchacha paso unos segundos analizando la situación ante ella. Finalmente suspiro desganada viendo que no tenia otra opción. "Vamos a buscar a Naruto, tal vez él tenga más información." Confeso con angustia, sinceramente era lo último que deseaba hacer.
Renamon tuvo el impulso de reírse. Los meses recientes había estado estudiando y entendiendo la actitud de su Tamer, y mientras negara que considerara a Naruto como un amigo y lo mucho que detestara su compañía, en realidad era todo lo contrario. El Digimon sabia que muy en el fondo Rika podía confiar en el rubio.
La Tamer salió de la casa para ir a casa vecina, pero se sorprendió de ver a Naruto y a dos adultos saliendo de la casa. Curiosa se decidió a acercar para aclarar sus dudas. "Naruto…" dijo la muchacha castaña rojiza, informándole al rubio de su presencia.
Los tres individuos miraron a la joven recién llegada, el rubio menor hablo primero. "Rika-chan." Saludo en su alegría habitual, mucho a su irritación. "Me gustaría quedarme a hablar, pero ahora voy a un viaje a la montaña con mis padres." Respondió alegremente. "¿Tenias algo de que hablar?"
"Se-será cuando regreses." Respondió algo sonrojada. Era difícil dirigirse al rubio, en especial cuando sus padres escuchaban la conversación. Diciendo esto la joven se fue rápidamente no queriendo prolongar el encuentro.
Naruto la observo alejarse solo para sentir la cara de su madre sobre su hombro, llevaba una sonrisa traviesa que no le gustaba para nada. "Entonces… Rika-chan." Sonrió la pelirroja al sentir la vergüenza del rubio. "Pensé que te habías dedicado a Sakura-chan."
"¡Ma-mamá!" grito avergonzado. "Rika-chan y yo solo somos amigos, bueno…" ante eso su vergüenza desapareció, demostrando una leve tristeza. "…no creo que ella me considere su amigo." Su padre y madre iban a intentar hablarle, pero Naruto cambio con su clásica postura optimista. "¡Bien! ¿Qué esperamos?" grito el rubio con fuerza, haciendo a sus padres sonreír con orgullo y respeto. Nada desanimaría a su hijo por mucho tiempo.
La familia se reagrupo de tal forma de ver si alguien venia. Con la zona asegurada, Minato tomo a su esposa e hijo por sus respectivos hombros para desaparecer en un destello amarillo.
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En verdad que las montañas de Tokio eran hermosas, muy similar a lo que era Konoha por eso era el mejor lugar para entrenar sus habilidades. Kushina se dedicaba a recuperar su capacidad de chakra perdida, mientras que padre e hijo se dedicaban a no oxidarse en tiempos de paz.
Aquella era la rutina habitual, pero en esta ocasión la rutina fue alterada. Kushina observaba el encuentro entre padre en hijo, o más bien el intento de Naruto de repetir lo que había realizado la noche anterior. Lamentablemente todo intento fue inútil, por alguna razón algo faltaba y no tenia idea de que era aquello. Por otro lado era gracioso ver como se salía de quicio su hijo, era tan fácil. Lamentaba no haberlo visto cuando era más pequeño.
"Calma, Naruto. Respira, respira." Repetía su padre calmando sus alterados ánimos. "Cierra los ojos y repasa los momentos que viviste en aquel momento." Naruto hizo caso y regreso a la batalla contra BlackGreymon y Seadramon, recordando cada detalle de la batalla. Renamon acorralada y Rika en peligro. "Bien, ahora inténtalo manteniendo esos sentimientos."
"¡Yosh!" grito con determinación. A su sorpresa, ahí estaba otra vez en su mano el DigiCode. Minato y Kushina observaban con detenimiento.
"¡DigiSpirit!" grito el rubio repitiendo las acciones de la noche. "¡Digivolve a!" La cadena de DigiCode se prolongo cubriendo a todo el rubio mostrando al extraña armadura. No se dieron cuenta ni como ni cuando, pero Naruto ya no estaba presente físicamente. "¡Agunimon!"
Los padres observaron con detenimiento el cambio radical en su hijo. "Entonces este es el guerrero legendario del fuego. Naruto, ¿sigues ahí?" pregunto Minato caminando lentamente alrededor del peculiar Digimon, estudiándolo. Técnicamente para ambos era la primera vez que veían un Digimon tan de cerca, Chinlongmon había sido algo lejano para su enorme tamaño. "¿Naruto?"
"Estoy aquí, y a la vez… no lo estoy." Confeso un tanto confuso. "Puedo sentir que no estoy solo, creo que es el Espíritu de Agunimon el que me acompaña." Kushina se asombró en el cambio de voz de Naruto, se oía más áspera y un poco más adulta, pero las señales estaban ahí. Él seguía siendo su hijo. "¿Qué tal si nos familiarizamos un poco más con las habilidades de Agunimon?" pregunto el Digimon desafiadoramente a su padre, este demostraba una sonrisa.
"Contaba con ello, hijo." Realizando un sello de mano junto a una explosión de humo, Minato estaba de vuelta en su traje habitual de Jounin de Konoha, e incluso su banda estaba sobre su frente, manejando habilidosamente un Kunai de tres puntas entre sus dedos. "¿Comenzamos?"
"Mamá indica'ttebayo." Esto hizo que los adultos se rieran, incluso siendo un Digimon, Naruto no perdía sus tics verbales.
Kushina se posicionó en medio de los dos, estando un poco apartada de ambos para que ellos pudieran luchar con tranquilidad. Miro previamente a ambos opositores en esta batalla de practica y entonces alzo su mano al cielo para bajarla con fuerza, señalizando el inicio de la batalla.
"¡Dardos de Fuego!" Desde la parte metálica sobre sus puños, Agunimon saco fuego para luego usar su mano libre y lanzarlos como dardos a Minato. El rubio humano observo sorprendido esto, ya que tenía mucha similitud con un ninjutsu de manipulación elemental de fuego. Usando su ya catalogada velocidad de los libros de historia de su pueblo, Minato evadió el ataque para acercarse a gran velocidad en una finta a su oponente.
Empuñando un kunai ataco al Digimon de fuego, quien bloqueo dicho ataque con las mismas muñecas metálicas. El rubio y anterior Hokage catalogo inmediatamente su fuerza superior en su cerebro, debería ser un poco más inteligente en sus tácticas. "Ninpo: Kunai Kage Bunshin no Jutsu!" El Kunai en la mano fue lanzado para ser acompañado en pleno vuelo por otra docena. Agunimon evadió el ataque corriendo hábilmente a la derecha; lo que era otro punto en el diccionario de Minato, también era veloz y tenía buenos reflejos.
Esto fue solo para tomar la velocidad necesaria para el siguiente ataque. Agunimon fue corriendo directamente hacia su oponente. Su brazo derecho formo un espiral de fuego para canalizarlo justo en su puño. "¡Golpe Salamandra!"
Minato no se quedo de brazos cruzados. "¡Rasengan!" La esfera espiral y el puño de fuego chocaron; con la fuerza de ambos ataques, los dos oponentes fueron repelidos en una gran explosión. El viento de chakra reunido en el ataque fue suficiente para desatar una potente explosión, que afecto parcialmente a ambos.
Agunimon observo a Minato y saco rápidamente una sonrisa. "Eso me da una idea." De su ya conocida muñeca metálica saco fuego, el cual enfoco en su palma realizando un ejercicio muy familiar con el fuego que brotaba. Minato dio un paso hacia atrás intimidado ante el reconocimiento. Inmediatamente Agunimon salto hacia su oponente. "¡Sansho Rasengan!" [[N/a: Rasengan Salamandra]]" Minato salió de su trayectoria, pero el Digimon siguió de todas formas, quería probar su ataque en un objetivo, en este caso un árbol.
El fuego esférico fue desatado contra el árbol, realizando la característica perforación del Rasengan. Lo que no esperaba es que a lo largo de aquellas perforaciones se extendiera el fuego, lo que cubrió al árbol por completo, incinerándolo en el acto. Sus padres observaron este hecho sorprendidos solo para que segundos más tarde Agunimon desapareciera, revelando a Naruto de nuevo. Estaba de rodillas, respirando agitadamente.
"Definitivamente fue mejor que la vez pasada, pero todavía me agota." Confeso el rubio observando los resultados de su ultimo ataque.
"Naruto, ¿Te encuentras bien?" Pregunto Kushina, acercándose a su hijo.
"Estoy bien, Mamá. Solo cansado." Sus padres sonrieron al ver su sonrisa honesta. Pronto se enderezo. "¡Vamos, hay que seguir con el entrenamiento! ¡Debo acostumbrarme a las habilidades de Agunimon y a mantener su forma por más tiempo'ttebayo!" grito con determinación. Los dos padres se miraron manteniendo su sonrisa, orgullosos por el hijo que se había formado aun si no estuvieran presentes antes.
"¡Bien!" Minato sacó un Kunai para tomar una postura de ataque. "Cuando quieras."
"¡DigiSpirit digivolves a!" Era toda la respuesta que necesitaban ya que señalizaba el inicio del nuevo entrenamiento de Naruto. Uno bastante distinto a cualquier otro que hubiera tenido antes, un para manejar un poder que ningún shinobi había tenido antes.
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"¡Imposible!" grito el joven de cabello castaño claro en punta. "Jamás, jamás he podido ganarte en una partida." Agrego guardando sus cartas.
"Si Hirokazu, ya deberías resignarte." Comento un niño de gafas. "Desde hace semanas que perdimos la cuenta a la cantidad de derrotas que llevas. De lo único que estamos seguros Takato y yo es que jamás le has vencido."
"Si eres tu para hablar, Kenta. Tu tampoco has logrado derrotarle y Takato mucho menos. ¿A caso es invencible?" Replicaba en desesperación, Hirokazu, alborotándose su cabello en señal de su sentimiento. "Prometo que algún día te derrotare, te lo puedo asegurar." Señalo a su oponente invicto hasta la fecha. Se rumoreaba en la escuela que nadie le había vencido una vez, pero era un rumor imposible, ¿Cierto? "¿Alguna vez has perdido, Naruto?"
"Por supuesto que pierdo, de hecho varias veces'ttebayo." Se explico el rubio.
El trio de niños le observaron incrédulos. "¿Quién?" pregunto esta vez, un niño de cabello castaño pero a diferencia del otro estaba un poco mejor peinado y liso, se dejaba guiar por la gravedad. Su nombre era Takato, un compañero de clase de Naruto, al igual que los otros dos.
"Rika-chan y Papá." Comento como si fuera lo más normal del mundo. "Con Rika-chan llevamos una cuenta de setentaiocho a setentainueve partidas, con ella llevando a ventaja por ahora. A Papá jamás le he derrotado, creo que una vez estuve cerca pero su estrategia es demasiado buena." Concluyo apenado de ello, incluso sospechaba que él se dejaba en ocasiones.
"¿Rika-chan? ¿Pierdes ante una chica?" se burlo Hirokazu, causando una risilla de gracia de parte de Kenta. En Takato no hubo reacción de ese tipo, pero pronto fue llamada la atención a algo más importante. "Espera… ¿Dijiste Papá? ¿Juegas cartas con tu Papá?" Cuestionó en sorpresa.
"Si…" Naruto regreso sus cartas a su protector de cartas, a diferencia de los otros que lo guardaban en cajas. Se hacia tarde y las clases estaban por comenzar. "… él tomó interés poco tiempo después de que yo inicie a jugar. Le enseñe como hacerlo, tomo algunas cartas que yo no usaba y se formo su propia baraja. Jamás le he derrotado desde el primer día." El grupo le miro como si fuera un alíen. Que un adulto jugara un juego de cartas era raro, pero que un adulto jugara y que además fuera bueno era algo para los libros de records.
Sin darles oportunidad a más preguntas, Naruto juntó sus cartas y las acomodo en su porta-baraja, para regresarlas a su bolso junto a todos sus cuadernos. De un salto, el rubio bajó de la estructura de juegos infantiles, mientras que sus amigos seguían ahí arriba. A diferencia de ellos, él se llevaba sus cartas, sus amigos las dejaban ahí. Desde hace algún tiempo habían comenzado la costumbre de juntarse antes de clases para jugar cartas un poco, pero Naruto no iba todos los días; después de todo siempre era divertido molestar a Rika y la desviación tomaba todo el tiempo que ganaba al estar aquí.
"Bien, no quiero llegar tarde a clases." Sin decir más el rubio se fue rumbo a clases corriendo.
Hirokazu y Kenta le siguieron al bajarse de la estructura, pero Takato fue detenido ya que la caja que contenía sus cartas se cayó esparciéndose antes del impacto. Durante la caída de sus cartas fue cuando noto una extraña carta azul que no recordaba haber tenido; fue tal su atención que ni siquiera noto que sus amigos ya se habían marchado o que el timbre de su escuela ya había sonado tres veces, dando por inicio una nueva jornada de estudio.
Jornada a la cual obviamente el no llego a tiempo.
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Naruto escuchaba las risas de sus compañeros de escuela. Mientras un lado de Naruto estaba tentado a reírse al final no lo hacia, ya que él mismo estuvo en la situación de Takato muchas veces en el pasado; quien era el motivo de risa en la clase. Aun recordaba sus travesuras junto a Kiba, Shikamaru y Chouji; y por supuesto recordaba las que el hizo solo, pero también recordaba los severos castigos de Iruka y sinceramente, por muy divertido que fuera, no quería pasar por ellos de nuevo. También estaba el factor de que sus padres estaban presentes, de haber consecuencias en la escuela, también las habría en su hogar; eso y que la profesora actual le aterraba.
El rubio contuvo un escalofrió. Ver a su profesora enfadada era una cosa, pero ver a su madre enfadada superaba cualquier enemigo al que se hubiera afrontado hasta ahora, y eso incluía a Tobi en su lista. No quería darle motivos para desencadenar la fura del Habanero Sangriento.
"Takato ¿Estas arrepentido por haber llegado tarde a clases?" Pregunto la profesora manteniendo su atención en el pizarrón e interrumpiendo el hilo de pensamientos aterradores de la mente de Naruto.
"¡S-si profesora!" grito nervioso el niño en el pasillo. Su nerviosismo no era ayudado por las risas de sus compañeros.
El silencio regreso a la clase segundos más tarde en lo que la profesora reanudaba su lección, el problema fue que pronto se escucharon murmullos salir desde el exterior del salón, específicamente del lugar de donde se encontraba Takato. Sin inmutarse la profesora salió del salón a donde su estudiante castigado debería encontrarse en pie. Debería, porque en lugar de ello estaba sentado contra el muro y al parecer bastante absorbido por un dibujo.
"¿Es un dinosaurio?" cuestiono la profesora al observar la obra de arte de su estudiante.
"¡Pero que estas diciendo, esto es un Digimon! ¿Eh?" Ya era demasiado tarde, sus palabras ya habían dejado su boca y su atención regreso al lugar correcto. Frente a él se encontraba su profesora mirándole atentamente con una mirada reprobadora.
"Tal parece que no estas arrepentido por tu error." Cuestiono la profesora.
"¡No! Yo solo…" Takato se puso en pie horrorizado. "¡Lo lamento!" gritaba realizando varias reverencias a su profesora como disculpa. Por su nerviosismo clase fue desatada nuevamente en un ataque de risa, mientras Naruto reía levemente compartiendo las gracias de su compañero.
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El rubio se reía entre dientes escuchando la conversación en el interior del salón de clases. Era la última hora de clases, específicamente educación física y como ya era habitual Naruto salía más temprano debido a su excelencia en los deportes. No le interesaban demasiado y debido a los estándares ninja los ejercicios de la educación actual eran casi una perdida de tiempo. Como terminaba de hacer los ejercicios antes superando las expectativas de sus profesores, podía elegir marcharse más temprano.
Justamente ahora iba al salón de clases para recoger sus cosas cuando escucho una voz venir de adentro del salón. Yuri parecía estar haciendo su acto del títere perro en Takato y la voz de este último se escuchaba bastante nerviosa. Naruto se movió a un costado de la puerta, a tiempo para ver a Juri salir y desde un borde de la puerta asomo su títere de perro hacia el salón de clases.
"¡Guau-guau! Si no terminas la composición que la maestra te ordeno, se enfadara aun más, ¡Guau!"
Con esa ultima advertencia, Naruto vio a Juri alejarse del salón con su flauta en mano. El rubio entro en el salón a tiempo para ver a un Takato completamente sonrojado causando una leve carcajada propia.
"Así que te gusta, Juri'ttebayo." Concluyó Naruto.
"De… ¿De que estas hablando?" Cuestiono nervioso Takato mientras tomaba asiento para evitar la mirada acusadora del rubio. "Ella solo quiso advertirme…"
"Si, si, lo que digas." Ignoro por completo sus palabras falsas para acercarse a su banco y ver en lo que trabajaba. No tardo en entender el motivo de la advertencia de Juri y el castigo de su maestra, ya que estaba sin pena sobre el banco una pequeña libreta de apuntes. "Entonces el motivo de todo tu castigo es porque trabajando en un nuevo Digimon." Takato se vio interesado en la revisión de Naruto de su libreta, una nueva opinión de alguien que conocía los Digimon en vez de llamar un simple dinosaurio. "Vaya, hasta créate estadísticas de ataque. ¿Su nombre es?"
"Guilmon." Proclamo orgulloso el estudiante.
"Guilmon, suena bien." Sonrió Naruto regresando la libreta a su lugar de descanso momentáneo. "Debo irme, recuerda terminar lo que la maestra te dijo. Estoy seguro que no quieres más castigos… …a menos que quieras ver a Juri."
"¡No sé de que hablas!"
Naruto salió riéndose sin voltear al avergonzado compañero de clases. Era divertido ver a otros relacionarse entre si sin problemas: sin misiones, sin organizaciones secretas, sin complots para acabar con su vida; y mientras esas cosas existían en este mundo, estaba bien observar que los adultos se preocupaban de mantener a los niños alejados de sus problemas para que ellos pudieran vivir una infancia feliz llena de inocencia y libre de la maldad del mundo.
"Ahora pienso como un anciano, Dattebayo." Concluyo sus pensamientos en voz alta.
Tranquilamente el rubio caminaba por las calles rumbo a otra escuela. Tenía tiempo libre, el entrenamiento con su padre tardaría unas horas más y como era costumbre algunas veces a la semana lograba salir antes debido a la clase de deportes. Con todo en mente su destino estaba claro: Rika.
A dos semanas desde su primera actuación como Agunimon algunas cosas habían cambiado, no mucho, pero se sentía distinto. Si, Rika mantenía su actitud de mala sangre a gran medida, seguiría su camino si Naruto no estaba allí, pero por lo menos las insistencias del rubio ya no eran repudiadas. Antes él se forzaría en su presencia, estaría allí invitado o no y ella respondería con varios intentos para repudiar su compañía. Ahora no intentaría deshacerse de él o no daría intentos visibles, incluso respondería a algunos de sus intentos de charla.
Primero, podían hablar sobre una nueva carta o estrategia descubierta, decidiendo si seria útil o no. Segundo, al momento de la caza de Digimon Naruto había aprendido a no meterse en el camino de Rika y por ende, ella no se metería en su camino si él encontraba un oponente primero, simplemente el resultante se quedaría a observar; esto era debido al respeto de Rika como Tamer. Sentir que Naruto le respetaba como un Tamer al momento de luchar sus propias batallas, causaba que su actitud de aligerara de cierto modo y al mismo tiempo ella correspondería con la misma cortesía. Tercero, ocasionalmente, ya sea durante un momento aleatorio donde ambos irían juntos a la escuela o posterior a una batalla con un Digimon, Rika mostraría su curiosidad sobre su Digievolucion, lo que siente al ser un Digimon y otras preguntas relacionadas.
Seria la tercera vez que venia a la escuela de Rika, no sobraba decir que él resaltaba a la vista puesto que era una escuela solo para chicas, más aun con el cabello rubio poco común en Japón y sin contar las tres líneas naturales que el rubio mostraba en cada mejilla. El timbre de salida ya había sonado y varias estudiantes salían por la puerta principal. Naruto eligió apoyarse contra una de las murallas contiguas esperando a la llamada reina Digimon y por fortuna dicha espera no fue larga.
"¡Yoh, Rika-chan!" Llamo el rubio.
"¿No te dije que no volvieras aquí? Las chicas ya comienzan a hablar." Acuso la enfadada Tamer, y como razón se escuchaban los cuchicheos de las diversas jóvenes que se encontraban a espaldas, costados, y frente a ellos. Era raro que alguien masculino viniera a buscar a una chica, salvo las que tenían novio que eran escasas o las llamadas populares, lugar en el que Rika no se encontraba. Era conocido que ella nunca hablo con alguien a pesar de lo hermosa que era considerada entre las chicas.
Verla con un muchacho causaba revuelo inmediato.
"¿Eso me debería importar?" contesto el rubio patilludo. "Me dejaron salir temprano de clases, mientras los demás siguen en ellas. No tengo nada más que hacer y por la hora recordé que tu salías antes." Contesto alegremente.
"¡Eres molesto!" Gruño Rika.
"Y tu gruñona'ttebayo." Respondió Naruto felizmente.
Si, la típica normalidad era algo que Naruto podría disfrutar.
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"¡Les digo que es verdad!" gritó Takato.
"¿Qué cosa es verdad?" Cuestionó Naruto recién llegando al llamado sitio de reuniones de Takato, Kenta y Hirokazu.
"Takato cree que los Digimon existen y no quiere admitir que fue solo un sueño." Respondió Kenta ajustándose sus lentes.
"¡Es verdad! Era una batalla con un Tamer de verdad. Era un Digimon parecido a un león, pero estaba en llamas; y su oponente era un zorro de color amarillo, lo importante es que caminaba en dos patas. Recuerdo también que lanzaba unos cristales como ataque." Kenta y Hirokazu se reían sin piedad ante los disparatados cuentos de Takato. Naruto no compartía sus risas, de hecho estaba bastante callado.
"¡Imposible! ¿Takato estuvo anoche? No lo vi en ningún lugar." Pensaba alertado, porque lo que relataba su amigo en estos momentos era exactamente la batalla de la noche pasada en la caza de Digimon de Rika. Había estado presente, pero tan solo se dedico a mirar a la distancia.
"¿Naruto? ¿Estas bien?" Pregunto Hirokazu.
"Si, de hecho te ves bastante pálido." Agregó Kenta.
"¿Eh?" El rubio reorganizo sus pensamientos rápidamente para ver a sus amigos. "No, por supuesto que estoy bien. Eso solo que se me hizo familiar el Digimon que nombro Takato." Mintió de forma oportuna al recordar cierta carta que ahora traía consigo. "Les había prometido traer mis cartas para cambiar…" El rubio movió su bolso sobre su regazo para revisar su interior en busca de un nuevo porta-cartas, este era un poco más grande del habitual. "…y recordé que entre ellas tengo una parecida."
Naruto abrió el pequeño objeto sacando un total aproximado de sesenta cartas. Las caras de Kenta y Hirokazu brillaron al ver solo una muestra de miradita de su contenido, como mínimo vieron cinco cartas y cada una de ellas bastante raras. Los dos muchachos se apegaron a cada hombro de Naruto para revisar las cartas mientras su amigo buscaba la carta que podría ser la que Takato nombraba.
"¡Santo cielo! ¡Cuánto por esa, y esa…. Y esa!" Hirokazu gritaba al ver cada carta pasar a una gran velocidad. No alcanzaba ni a tocarla cuando Naruto usaba su mano libre para golpear levemente a de él. "¡Oye!" se quejo Hirokazu.
"Se mira, pero no se toca." Fue la respuesta desatendida de Naruto. No le dio importancia Kenta, el solo se dedicaba a babear al ver tales cartas. "¡Aquí esta! ¿Es esta, Takato?" El rubio saco una carta del montón y la presentó ante su amigo.
"¡Si!" grito el muchacho castaño al reconocerla. "Así que su nombre era Lynxmon, de tipo Armadura ¿Por casualidad tendrás la otra? La que se parece a un zorro." Se aventuro a preguntar.
"No recuerdo una carta así. Pero tengo más en casa, ahí debería encontrar algo." Mintió el rubio guardando las cartas antes de que Hirokazu pudiera adelantarse a verlas. "Las veras después, recordé que tengo algo que hacer." Rápidamente dio media vuelta y bajo del escondite.
"¡Oye, espera! ¡Por lo menos dime que es lo que buscas!" grito Hirokazu siguiéndole.
"¡No te adelantes!" Agrego Kenta regresando en si mismo luego de semejante banquete de cartas raras. Rápidamente se puso al tanto de Naruto y Hirokazu. "¡Yo también quiero una oportunidad! ¡De seguro tengo algo que te pueda servir!"
Los tres se fueron dejando atrás a Takato, quien revisaba un aparato desconocido a Kenta y Hirokazu, pero muy familiar a Naruto. El muchacho se exalto inmediatamente al ver la figura de un huevo roto en su interior, algo que había estado esperando ansioso. Estaba seguro porque su cuerpo podía sentirlo, algo estaba apunto de suceder.
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"¡Olvide que hoy papá saldría temprano para entrenar!" El rubio corría a gran velocidad, a escala de humano normal, por las calles de su ciudad cuando fue distraído por un pilar de luz en el cielo. "¡Un nuevo Digimon! Supongo que papá me perdonara si me debió por esa razón." Con una sonrisa de zorro asunto, utilizo su Shunshin no Jutsu cuando nadie miraba en su dirección.
De la zona residencial a la zona empresarial los edificios iban aumentando su tamaño a medida que se iba a cercando a la zona donde ocurrió el destello. Pronto estaba en una zona industrial, lleno de tuberías, grúas y otras cosas de aquella índole. Lo bueno de eso es que no se acercarían curiosos a revisar, también indicaba que Rika no llegaría pronto por lo que le daría tiempo de ganarle y obtener experiencia de lucha como un verdadero Digimon.
El Digi-campo de batalla fue desplegado en forma de una densa neblina. El rubio, adherido al muro superior con sus googles puesto noto algo moviéndose en el centro. Estaba preocupado de que algún humano hubiera hecho contacto primero, las consecuencias no podrían ser medidas.
"¡Imposible!" Se detuvo en choque al ver que no era cualquier humano el que estaba ahí y tampoco era cualquier Digimon. Había visto un bosquejo en un papel hace un poco más de un día, pero solo eso, un dibujo. Ciertamente lo que veía ahora no era para nada un dibujo. "Es Guilmon y Takato'ttebayo" Rápidamente una sonrisa vino a su rostro. "Así que Takato también es un Tamer; y ya que pensaba que con Rika-chan ya me había acostumbrado."
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Minato sonrió al ver a su hijo dormir. Si, tal vez había exagerado un poco con el entrenamiento de hoy debido a su pequeño retraso, pero tenia que dar mano dura para que su hijo comprendiera la importancia de los entrenamientos, así como la importancia de la puntualidad. Con cuidado le cubrió con sus sabanas y frazadas, ya que el muchacho inquieto parecía quitárselas a cada segundo y luego salió.
Desde la puerta de su habitación podía escuchar a su esposa viendo la televisión. Desde que llegaron la pelirroja se había hecho adicta a las llamadas telenovelas, presentando el mundo televisivo avanzado del que carecían en Konoha. Suspirando iba a acompañarla, pero un destello al costado de su ojo llamo su atención, más específicamente un pilar de luz que se alzaba al cielo lo que indicaba la llegada de un nuevo Digimon a este plano existencial.
Iba a dar media vuelta para despertar a su hijo quien era el encargado de estas situaciones, pero dicho pensamiento fue cancelado inmediatamente. Le había hecho pasar por un riguroso entrenamiento y al día siguiente tenia escuela; no era justo cargar con todas las responsabilidades él solo.
"¡Kushina-chan, regreso en un momento!" grito el adulto rubio al salir de la casa.
"¡Vuelve pronto!" Kushina estaba demasiado centrada en su telenovela como para darle la atención necesaria a su marido.
Movió sus manos en formas de varios sellos y en unos segundos ya estaba de vuelta en su traje Jounin habitual. Si, no tenía un Digimon, pero no fue nombrado Yondaime Hokage por meras palabras vacías. Un Biju fue su máxima victoria durante su vida en Konoha; algo como un Digimon, sin importar el nivel, seria como un comentario al margen.
Rápidamente se abrió paso de tejado en tejado hasta llegar a la zona de la densa neblina se acumulaba. El ninja elite noto dentro a una figura borrosa grande que perseguía a una pequeña, al acercarse vio que eran dos Digimon. El grande, más fácil de ver lo reconoció inmediatamente.
"Es Monochromon, Digimon de nivel Campeón." Era una de las tantas cartas que había visto. Se tuvo que acercar a un más para ver a quien perseguía. "Es un Veemon, un Digimon de nivel Novato." Recordó al ver al pequeño personaje azul con blanco.
"¡Auxilio! ¡Alguien sálveme!" gritaba Veemon corriendo de la furia de Monochromon. Finalmente este le acorralo contra una muralla. "Vamos. Solo quería conocer el mundo real, nada más. Ni siquiera te conozco." Intentaba razonar con el oponente segado en furia inútilmente. Monochromon ya iba a embestirle con su cuerno desarrollado al frente. "¡No!" El pequeño Digimon cerro los ojos esperando lo peor, pero tan solo sintió un movimiento brusco, al abrirlos noto que alguien le sostenía.
"¿Te encuentras bien?" Pregunto Minato.
"¿Eh?" El Digimon estaba más allá de sorprendido. "Tu-tu-tu… …me salvaste, un humano."
"Si, mi nombre es Minato." El rugido del Digimon sin control llamo su atención, golpeaba con su pata delantera izquierda con furia el suelo. "Quédate atrás, este será un combate difícil."
"¿Eh? No me digas que le quieres enfrentar, eres tan solo un humano… a menos que seas un Tamer." Dedujo sorprendido.
"No, no soy un Tamer, pero tampoco soy un humano ordinario." Antes de que pudiera seguir explicando, su oponente comenzó su ataque de cuerno de nuevo. Minato corrió hacia él a una velocidad que sorprendió al observador azul. Justo antes de que el cuerno fuera encajado contra su cuerpo, el rubio dio un salto y en su mano cargo una esfera azul. "¡Rasengan!" Fue un ataque directo contra la cabeza de Monochromon y de un salto, Minato regreso a un lado de Veemon.
"¡Eso fue asombroso!" Grito Veemon.
"Pues parece que no fue suficiente." Reclamo Minato en voz baja al ver al Digimon inafectado. "Su coraza es demasiado fuerte para que un Rasengan le haga algún daño significativo y ciertamente aun no tengo la destreza de mi hijo para crear un Rasen Shuriken." Nuevamente Monochromon inicio su ataque en su contra. "Futon: Kunai Kage Bunshin no Jutsu." Un kunai impregnado con el elemento de viento fue lanzado hacia el Digimon en embestida, que rápidamente fue multiplicado en varios. Lamentablemente él seguía su camino como si nada, forzando a Minato a tomar a Veemon y salir del camino de un salto. "Esto se complica."
"¿Y si atacamos juntos?" Sugirió Veemon.
"Suena un buen plan." Asintió Minato.
"Bien, voy primero." Grito Veemon saltando bastante alto sobre su oponente. "¡Vee Cabezazo!" grito Embistiendo desde el cielo. El ataque le golpeo justo en su cabeza, logrando aturdirle lo suficiente para que Minato lograra atacar.
"¡Rasenrengan!" El rubio impulso dos esferas a ambos lados de la mandíbula de Monochromon con gran fuerza. Esto solo enfureció al Digimon, causando que este estallara en llamas lo que Minato miro en precaución. Rápidamente dio un salto para alcanzar a Veemon que aun estaba sobre su cabeza y antes que las llamas pudieran tocarle desaparecieron en un destello amarillo, reapareciendo a unos metros seguros de la bestia. "Esto estuvo demasiado cerca; me había olvidado de sus ataques de fuego."
"¡Amigo, eres asombroso!" Grito Veemon al ver su rescate tan fantástico. "Lastima que acabo de llegar a este mundo y ya voy a ser borrado, todo lo que quería era verlo y tal vez conocer un Tamer." Confeso depresivamente el Digimon.
"¿Un Tamer?" Cuestionó el rubio sorprendido por la simpleza del Digimon.
"Si, en el Mundo Digital corre el rumor de que ellos te pueden hacer increíblemente fuerte, pero también pensé que seria interesante conocer a un humano. Que bueno que no me equivoque, eres un buen tipo." Confesó Veemon al sonreírle a Minato.
"Gracias Veemon y solo por eso te ayudare a buscar un buen Tamer. También tengo que salir de aquí con vida, mi hijo y esposa me esperan." Afirmo el anterior Yondaime Hokage. "Así que, ¿Me ayudaras a terminar con él?" Veemon miro a Minato con gran admiración para estrechar su mano fuertemente en señal de aceptación, confianza y amistad.
"¡Por supuesto!"
Ninguno espero un destello blanco que apareció de inmediato entre ambos que comenzó a tomar una forma bastante familiar al rubio. Era la descripción que le había dado Naruto sobre el Digivice de Rika, la diferencia estaba en que en vez de ser de color blanco con los bordes de la pantalla y teclas azules, era de color completo amarillo con las teclas y borde de la pantalla de color blanco, la correa igualmente era de un color blanco. Minato observo el aparato con atención.
"¿Un Digivice?" Se dijo Minato al observar el aparato que flotaba frente a él; como reacción reflejo cambio su mirada a Veemon protegido bajo su brazo y luego de nuevo al aparato. "Entonces, ¿Soy tu camarada?"
Lamentablemente no había tiempo para analizar el asunto más profundamente. Monochromon venia en su dirección y hasta ahora su fuerte armadura era invulnerable contra su Rasengan y por ende a todos sus kunai. Veemon le observo, entendiendo lo que sucedía.
"Vine a este mundo a encontrar a mi camarada, nunca espere que fuera tan pronto." Comento Veemon alegremente. Seguido a esto se zafó del brazo de Minato y aterrizo a tierra sobre sus dos pes. "¡Vamos a hacerlo!"
"¡Enterado!" Minato llevo su mano hacia su baraja; la había traído solo como medio de información en caso de que fuera un Digimon conocido, nunca espero tener que usarla. Naruto le había hablado de Rika y su Digivice, por lo que ya sabia que hacer al ver la ranura en el aparato. "Y tengo la carta adecuada para la situación, ¿Preparado?"
"¡Nací listo!"
[Digimon Tamers OST: Slash!]
Minato giro la carta sobre su propio centro y la tomó entre su pulgar e índice. Rápidamente la impregno con chakra del elemento de viento y la lanzo. Realizar un efecto curvo con chakra elemental de viento era realmente fácil, por lo que la carta no tardo en regresar en su dirección. Minato puso el Digivice en la trayectoria y la carta se deslizo por si sola solo para ser sostenida por su mano libre una vez que hubiera hecho el recorrido completo.
"¡Cambio de carta! ¡Digiegg del Valor!"
Notas del autor:
¡Soy un infeliz al cuadrado! Asi es, dos capitulos consecutivos que hago lo mismo. No tengo miedo de decirlo, despues de tanta espera es lo minimo que merezco. En fin, hablando en serio, espero que les haya gustado el capitulo. Tuve que recolectar datos, ordenar ideas y molestar al siempre infalible Kouteikuro [¡Muchas gracias!].
Una parte quiso retrasar la introduccion de Minato como Tamer, pero no pude evitarlo. Espero que sea de su agrado. Espero que no disminuya la aceptacion enorme que ha recibido esta idea. [35 Reviews, wow... no tengo palabras]
Se que dije que actualizaria una vez que cambiara de nombre y todas las historias a la vez, pero el sitio donde pleaneo respaldar mis trabajos esta tardando un poco y debido a deje de actualizar un tiempo quise compensarlos. Tambien, el sitio esta pasando por una mala racha, ultimamente no hay historias buenas o nuevas ya que la mayoria de los autores se fueron, cosa que no los culpo por hacer, por eso quise darles un poco de entretencion. Los que salen pagando, ademas de los autores, luego de las acciones de nuestros queridicimos administradores son ustedes. Merecen algun respiro de vez en cuando.
¡Reviews! ¡Prueben que aun vale la pena leer!
¡Necesito saber que aun siguen ahi pese al caos actual del sitio!
¡Boton azul, grande y bonito!
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