Hola, llegó con un capi de mis historias viejas…porque enserio, no quiero abandonar una más.
Besos y disfrutenla…y muchas gracias a los que aun la siguen y esperan a que haya una actualización.
CUIDALA
CAPITULO 16
Cuanto tiempo había pasado, no sabía exactamente, tampoco estaba muy recía a averiguarlo…en algún rincón de mi mente algo me decía que ya había pasado más de un mes en el cual: no veía a mis amigos, no veía a Sesshomaru…no tenía idea de donde estaba y tampoco estaba segura de la ultima vez que había comido.
Especialmente cuando sentía que todo había perdido sentido aparece la cruda y cruel imagen de Sesshomaru, algo que de alguna u otra forma me había ayudado a sobrevivir y que despues de mucho tiempo se había olvidado el verdadero objetivo que tenía referente a él. Algo detro de mi, decía que ya no importaba, pero, tampoco quería aceptar el absurdo sentimiento de que a pesar de no querrer destruirlo, necesitaba y ansiaba que estuviera cerca…para llenar de alguna forma el inmenzo espacio que faltaba.
No quería la cercanía de Inuyasha, ya no pertenecía a su mundo y mucho menos a su causa, era absurdo imaginar que aun podía estar cerca de él siendo un demonío creado por su hermano. A base de una venganza, porque de alguna forma esto tenía que ver con un intrincado plan para hacer esto más doloroso para el hibrido.
Respire nuevamente el aire suave y volví a tener miedo.
Sin darme cuenta me encontre frente al pozo…ese en donde estaba mi verdadero mundo, en donde era humana y no era ninguna reencarnación de una sacerdotisa, tampoco arriesgaba mi vida ni buscaba una legendaía piedra que ahora hacía parte de mi cuerpo.
Sonreí con nostalgía y camine hacía este, antes de darme cuenta cruce el pozo y desde el fonde de mi corazón deseé que todo acabara y volviera a ser la misma Ahome de siempre.
Sin garras, sin venenos, sin superfuerza, ni supervelocidad…y aun más…sin Sesshomaru cerca.
Cerré los ojos con fuerza y al abrirlos noté el cambio en el aire, el olor a bosque se había perdido y había mas ruido…un suspiro de frustración se deslizo por mi garganta, al igual que una sonrisa triste. Sin pensarlo mucho de un salto, salí de aquel pozo y noté que nada había cambiado a los pocos recuerdos que venian a mi cabeza.
Extrañamente tampoco esperaba cambios, más bien mi familia se caracterizo por dejar las cosas y más el pozo en su estado, como las anteriores generaciones lo habían dejado, evitando alterar la espiritualidad y la conexión que había con el pasado. Caminé tranquilamente por las escaleras hacía la salida, porque de alguna forma no podía huir de mi destino, pero tampoco podía simplemente olvidar a mi familia y dejarla pensar en que algo me sucedió en la epoca antigua.
Antes de todo queria despedirme e ir a encontrar la verdadera razón del porque ahora eres una demonio y solo había una persona me te lo diría y algo me decía que no me iba a gustar la idea, tampoco iba a reaccionar de la mejor forma, pero era mejor que seguir estando a la deriva sin recibir respuetas.
Tomé aire y abri la puerta, sabiendo que todos estaban alli al reconocer la voz de mi familia mucho antes de salir del pozo, estaban hablando de las ventas del templo… Luego se volvió algo que dejo de importarme y me extrañe por eso, porque de alguna forma había perdido el interes por lo que pasaba por sus vidas humanas, un sentimiento egoista que debía ser parte de los demonios. No faltó mucho para estar al frente de la puerta en la que se encontraba mi familia y sin importarme lo que pudiera pasar o antes de arrepentirme y huir como una cobarde, abrí la puerta y entre a la reducida sala. Inmediatamente noté que todos me miraban con aquella expreción que de alguna forma no se me hizo extraña, es más esperaba esa mirada en sus rostros. No dije nada, cerré la puerta tras de mi y me senté lejos de ellos y antes de sentirme peor dirigí mi mirada hacía la Tv apagada. Sonreí tristemente y escuche el aire de mi madre salir de sus labios, ahí noté que todos habían dejado de respirar y a continuación todos hicieron lo mismo que mi madre; dejando escapar el aire acumulado.
-¿Eres Ahome…? Claro que lo eres…. ¿Qué te sucedió?-Esa era la voz de mi madre con el tinte de pánico.
-No lo sé- dije sinceramente – un día…abrí mis ojos y estaba convertida en esto- dije, aunque en parte era mentira, otra era verdad. Reí y voltié a verla con algo de tristeza y en cuestión de instantes vi como su rostro se quebraba a llorar. Hace mucho que no lo hacía, tampoco quería recordar la ultima vez que lo había hecho, porque de alguna forma me haría más daño.
-Y… ¿Qué haras?... ¿Hay solución?- dijo mientras secaba sus lagrimas con el delantal.
-No…no la hay.-dije mientras volvia el rostro al vacio espacio.
-Pero…algo debe de solucionarlo- esa era la voz del abuelo, senti como algo dentro de mi se apretujaba e intentaba con todas sus fuerzas liberarse.
-Claro hermana, el abuelo tiene razón- ahora era Sota.
-No…no la hay.- y tenía una plena seguridad de que así era- Ya no tengo una parte humana que salvar.
-Pero…
-Vasta…enserio, no, no es necesario que piensen en una solución, es algo que ya acepte de alguna forma.
-Y… ¿Inuyasha?-por alguna razón mi madre se había dado cuenta de mi amor por Inuyasha hace mucho tiempo y tampoco me había esforzado demasiado en ocultarselo, pero de alguna forma el que ella me lo recordase se hacía extraño, porque era otro sueño al que debía renunciar.
-Supongo que tampoco puedo hacer nada por ellos, ya no es lo mismo…lo que buscabamos ya lo encontramos y esta seguro- me refería a la perla de Shikon que ahora estaba en mi cuerpo.- Creó que ya todo acabo.
-Pero…Ahome…
-No mamá, esta bien, enserio.-dije mostrandole una de mis sonrisas, aunque no fuera real, era un vago intento de tranquilizarla.
-Y… ¿qué haras?
-Nada…supongo que ahora solo intento olvidar todo.
-Te estas…-pero la interrumpí.
-Si…mamá, en realidad el objetivo de venir aquí fue desde el principio el de despedirme.
-Ahome…-volvio a decir entre un chillido. Noté que todos lloraban, pero cuando intenté calmarlos la puerta se abrio bruscamente dejando entrar el aroma que en cierta forma se aprecía al mío.
-Sesshomaru-susurre sin verlo, lo dije con todo el amor y el odio que le podía sentir en esos instantes.
- ¿Cuanto pensabas demorarte?
-No es que sea de tu incumbencía…-dije altaneramente.
-Humanos…Ahora yo me encargaré de ella.-Dijo a mi familia con su tono altanero e indiferente.
- ¿Comó?
-Ahome…son tan parecidos- dijo mi madre pasando de ver a Sesshomaru a mi y nuevamente a Sesshomaru.
-Vamos- dijo ignorando el comentarío de mi madre.
No pude negarme, me levante y miré por ultimoa mi familia…a mi pequeña e indefensa familia. Intente por todas las formas no derramar una lagrima, no quería mostrarme debil ante Sesshomaru. Los miré a cada uno por ultima vez jurandome a mi misma que no volvería. Me di la vuelta y encare a Sesshomaru, noté que en su rostro nuevamente no había nada y este se dirigió a la salida, antes de seguirlo, susurre:
-Adios- dijé y segui la figura de él, aunque no sabía que hacía aquí, aun no le preguntaría, solo hasta cruzar el tiempo y volver a la epoca antigua.
A lo lejos escuche el torpe caminar de mi mamá…ve volteé a verla y ahí vi su rostro iluminado por el sol, tan brillante, tan vivo…-Cuida de ella Sesshomaru- gritó, sonreí para mi misma y me voltee nuevamente.
…sabía que lo había escuchado…Sesshomaru.
Si, se acabó y shadark es una irresponsable, pero adicvinen estana a un click de decirle todo lo que se merece.
Besos y cuidense mucho.
