Capitulo 2

Recuerdos

Jem Carstairs

Abrió un poco los ojos, todo se veía borroso, lo único que alcanzaba a distinguir eran las siluetas de un hombre y una mujer.

– ¿Cuánto le queda? –le escucho preguntar al hombre.

–Tres años –le contesto la mujer.

Entonces todo se volvió negro y volvió a perder la conciencia.

"Escucho el sonido de vidrios rompiéndose, fue cuando abrió los ojos muy exaltado.

El sonido de golpes y cristales rompiéndose era lo único que se escuchaba.

El grito desgarrador de su madre llego a sus oídos. Rápidamente se apresuro a bajar por las escaleras.

Cuando llego a la sala principal los cristales estaban rotos, los muebles destrozados y las paredes desgarradas.

Todo estaba obscuro, la única luz que había provenía de la biblioteca, aunque no era lo suficientemente brillante para que alcanzara a ver a la distancia.

Lentamente se dirigió hacia la habitación alumbrada. El aire escapo de sus pulmones al ver la escena desgarradora.

Sus padres estaban atados en sillas. Su madre estaba pálida, tenía los ojos rojos y tenía un horrible corte en su mejilla mientras que los hombros de su padre estaban tensos y su camisa estaba manchada de sangre.

Vio que el rostro de su padre se tenso y grito su nombre.

¡JEM, DETRÁS DE TI! –Jem volteo lentamente.

Detrás de él se alzaba un demonio espeluznante de aspecto siniestro.

Lo reconoció inmediatamente, había una ilustración de él en un libro que le había dado su padre, era Yanluo, un demonio mayor.

Estaba demasiado aterrado que no se movió cuando el demonio lo tomo por el cuello y lo arrojo hacia una pared y cayó al suelo dolorosamente.

Su madre gritaba con desesperación y su padre rogaba para que lo soltara, pero Yanluo parecía no escucharlo y solo reía mostrando sus afilados dientes.

El seguía tendido en el suelo tratando de recuperarse del golpe.

Cerró los ojos fuertemente esperando que así se le pasara el dolor.

Entonces sintió un dolor fuerte en el brazo.

Yanluo lo había tomado por el brazo y lo apretaba fuertemente con sus garras haciéndolo sangrar.

El gritaba con desesperación y sintió un sabor salado en la boca a causa de sus lágrimas. El demonio se acerco a su oído y le susurro provocándole un escalofrió que le recorrió la columna.

Hay que darles un buen espectáculo a tus padres, y tú, pequeño nefilim, serás mi ayudante –comenzó a reír a carcajadas.

Jem voltio la cabeza lentamente y miro a sus padres que lo veían con un inmenso dolor mientras rogaban por qué no lo lastimara.

Minutos después sintió un dolor punzante en su brazo que estaba ileso, sintió que la piel le quemaba y vio como sus venas se tornaban de un color negro. El veneno recorría sus venas haciéndolo gritar y haciendo que mas lagrimas cayeran por su delicado rostro, ahora mas pálido que de costumbre. El dolor era insoportable.

Ya había pasado bastante tiempo desde que la tortura había comenzado y parecía no tener fin.

La voz de su madre se había vuelto ronca y sollozaba tratando de contener las lágrimas y su padre solo la miraba con el corazón desgarrado.

Su visión se había vuelto borrosa y los sonidos eran distantes y solo distinguía algunas palabras.

Espero que hayan disfrutado el espectáculo… porque será el último –escucho los llantos de su madre y su padre tratando de consolarla en vano y escucho como sus padres lo llamaban por última vez, todo se volvió negro y se sintió caer en una inmensa oscuridad.

Después de eso solo escucho algunas palabras

Instituto… Londres… veneno…muerte."