Capitulo 4

Realidades

–No –contesto en un susurro casi inaudible

– ¿No? –Will parecía sorprendido ante su respuesta –pero…

Vio como el chico se acerco a una ventana dándole la espalda

–Mis padres están muertos –le contesto y Will vio que los hombros del chico se tensaron.

–Yo… lo siento –se disculpo, mirándolo con preocupación, pero se sorprendió al ver que el chico volteo y le mostro una sonrisa sincera.

–No importa, tengo fe en que volveré a verlos, quizás, en otra vida –Dijo, mientras daba unos pasos hacia Will.

– ¿crees que existe una vida después de esta? –pregunto con bastante interés

–Tengo fe en que así sea –dijo el chico mientras le sonreía.

El chico era tan amable y no parecía afectado por su comportamiento hace un momento.

–Puedes decirme Jem –le dijo –claro…, si tú quieres –titubeo nervioso.

–Yo… –no acabo la frase ya que Charlotte entro por la puerta con Henry a su lado. Detrás de ambos se encontraba el mismo hermano silencioso con el que había estado hablando Charlotte.

–James, acompáñanos por favor –dijo Charlotte en un tono serio.

Jem asintió y comenzó a caminar hacia la puerta lentamente y salió de la habitación con Charlotte y Henry detrás de él.

–Pero… –Will corrió hacia la puerta pero el hermano silencioso le impedía el paso haciendo que Will se detuviera de golpe.

Después de un momento, el hermano silencioso retrocedió y se dirigió hacia la biblioteca sin hacer ningún ruido. Will espero un momento a que este desapareciera por el corredor para luego seguirlo. Llego a las puertas de la biblioteca y se asomo por ellas. Charlotte, Henry y el hermano silencioso estaban enfrente de Jem.

–Jem, hay algo que debemos decirte –dijo Charlotte mientras movía las manos nerviosamente y Henry le colocaba una mano en el hombro para tranquilizarla.

–Lo que tratamos de decirte Jemes que… -Henry dio un largo suspiro antes de poder continuar –cuando Yanluo te torturo, inyecto so icor en ti, fue demasiado la cantidad y desafortunadamente… eres adicto al yin fen.

"Por el ángel, a eso se referían cuando dijeron que debía tomar la droga" pensó Will, tuvo que taparse la boca para evitar lanzar un grito.

–pedimos ayuda a los hermanos silenciosos, pero, no hay cura, lo lamento James –dijo Charlotte con una profunda tristeza.

– ¿Cuánto? –pregunto Jem con los ojos cerrados, esperando la respuesta.

–Tres años, quizás –le contesto Charlotte.

Will vio como Jem se dejo caer en una silla con los ojos aun cerrados.

"No puede morir, por el ángel, iba a morir a menos que tomara la droga, lo había tratado mal y al instante, Will se sintió muy culpable por su comportamiento hace un momento."

–Jem, ¿te sientes bien? –pregunto Charlotte preocupada al ver que el chico se sujetaba la cabeza.

–Sí, solo un poco mareado –contesto –creo que volveré a mi habitación –dijo mientras se ponía de pie y se dirigía a las puertas.

Rápidamente, Will se escondió rápidamente y vio como Jem subía por las esclareas. Estaba dispuesto a seguirlo cuando escucho una voz en su cabeza haciendo que se tensara

–William Herondale.

Will escucho una voz en su cabeza y un escalofrió le recorrió toda la espalda.

–Espiando a tus tutores –dijo el hermano silencioso, su voz no transmitía ninguna emoción y esto alarmo más a Will, pero este se quedo inmóvil y la voz prosiguió –como notaras, es un asunto el que… -Will lo interrumpía antes de que acabara la frase.

– ¿Va a morir? –pregunto, Will conocía la respuesta, pero el hecho de escucharlo era inimaginable, el deseo de que fuera una simple mentira lo inundo.

La respuesta fue todo lo que necesito para salir corriendo hacia la habitación de Jem.

– "Si" –le había contestado.

El corazón de Will se acelero mientras subía corriendo por las escaleras y llegaba a la puerta de Jem. Tenía tantas preguntas que quería hacerle.

Cuando se decidió a entrar, se sorprendió al ver la habitación vacía.

Por un lado no se sorprendió, escuchar eso debió ser muy duro para Jem, no le sorprendió que quisiera estar solo.

Will dio la vuelta y salió de la habitación. Se dirigió hacia su recamara, se recostó en su cama y cerró los ojos, esperando que el sueño llegara a él.