Todos los personajes son propiedad de Suzane collins
Capítulo 2: Moriría por ti
Nunca antes me pregunte, ¿Cómo sería el momento de mi muerte? Pero jamás me imagine esto. Morir junto al gran amor de mi vida, y entonces recordaba todos aquellos momentos en los que siempre anhele su simpatía, su amistad, su amor, y en los que me sentía cada vez mas lejos de ella, al estar siempre junto a Gale, al preferirlo siempre a él. Pero… ese momento era completamente nuestro. Y por un instante me sentía el gran triunfador sobre Gale.
Aunque la sola idea me estremeció, ¿como tú?, ¿tu, querrías morir junto a mí? siendo que yo te habría dejado matarme sin dudarlo ni un solo segundo. En ese momento a demás de mi confusión, tuve la esperanza de que no fuera una actuación, ya que fui capaz de apreciar que tus sentimientos eran genuinos, al estar dispuesta a morir junto a mí, y yo estaría dispuesto a morir mil veces junto a ti, siendo tu imagen lo último que viera de este mundo, me iría feliz entre tus brazos, disfrutando de el perfume de tu piel.
Acaricie por lo que yo creí que sería la última vez, tu hermoso cabello, y nos dispusimos a comer aquellas vallas venenosas, aunque casi no pude verlas, porque me encontraba perdido en la inmensidad de tus hermosos ojos grises. Reconozco que no había lugar en mi corazón para el miedo a la muerte, ya que tenía lo que más amaba en el mundo frente a mis ojos, tú, siempre tú… Katniss Everdeen.
Pero por obra del destino o la suerte, que nos tenía preparados aun más, nos declararon a ambos los ganadores de los septuagésimos cuartos juegos del hambre, y sentí un enorme alivio, al no tener que morir.
Pero, fue entonces, cuando caí en la cuenta de que todo había sido parte del juego, una maravillosa mentira, que al final de cuentas nos permitió seguir con vida. Y de nuevo el dolor de la verdad me invadió, tu nunca me has querido, aunque al menos me quedaría tu recuerdo, el cual estaba dispuesto a atesorar toda mi vida.
El regreso a nuestro distrito, fue algo confuso al volver a la realidad de tantos y tantos años, viéndote solo de lejos, aunque ahora tenía más de lo que algún día pude soñar… los recuerdos de aquellos momentos, que aunque fueran solo una actuación, para mi fueron los más hermosos de mi vida. Y los que me acompañaran hasta el final de mis días.
Después de la jira de los vencedores, me conformaba solo con verte de vez en cuando, aunque los silencios incómodos volvieron, al menos estaba cerca de ti. Hasta aquel día en que sentí que el corazón se me rompía en mil pedazos cuando te vi besar a Gale, sentí una mezcla de celos, rabia, desesperación, impotencia ante lo ocurrido, sentí la necesidad de huir, muy lejos de ti, de no estorbarte, para que fueras feliz a su lado. Yo ya sabía que lo amabas a él, pero no tenía que verlos besarse, fue lo más doloroso que he sentido, aun más que la tortura de la que fui objeto en el capitolio, aun más que eso. Pero me contuve, no permití que las lágrimas que sentía al borde de mis ojos se escaparan de ellos, y solo guarde silencio. Ante tu mirada confusa al saber que los había visto, solo pude ignorarlo y como siempre tratar de ayudarte.
Pero, ¿no como puede ser?, ahora tendríamos que participar de nuevo en los juegos, sin dudarlo me ofrecí como voluntario para tratar de protegerte y sin dudarlo, tratar de dar la vida por ti ya que si por haberte amado un solo segundo de mi vida, por haber disfrutado del regalo más dulce, una sonrisa, un beso, una caricia tuya, merecía la muerte, entonces bienvenida sea por siempre.
