Hola, vengo con un fic de Jack Frost y Elsa, desde que vi la película me fascine ante la idea de estos dos personajes juntos y ahora decidí transcribir mis ideas en un historia. Espero que si hay algún lector hispano que guste de esta pareja lea y disfrute mi historia. Una advertencia clara es que me tardo MUCHO en actualizar, pero tratare de no abandonar esta historia.

Atte: .Boss.


I.- El sexto guardián.


La aurora boreal es una señal de magia, una señal de vida y una señal de alerta. Fue diseñada por el hombre de la luna como un medio de comunicación entre los guardianes cuando el mundo corriese peligro, y fue divida en seis direcciones para cada uno de ellos. El mundo siempre corría peligro, las nuevas generaciones necesitaban cada vez de más magia, más asombro y más diversión para creer y tener esperanza.

No era una sorpresa que los guardianes estuviese ocupados todo el tiempo asegurándose de que estas importantes cualidades no se perdieran con el avance de los años. Los niños cada vez creían con menos facilidad o por periodos de tiempo más corto, quizás hasta los siete u ocho años. Aun cuando todos los guardianes tenían responsabilidades serias respecto a su trabajo, para sorpresa de todos nadie trabajaba más que Jack Frost. El guardián de la diversión y espíritu del invierno siempre estaba moviéndose.

En los últimos años era como si no importase cuanto congelara las cosas, el calor siempre podría derretirlas fácilmente, solo en países fríos como Rusia su invierno duraba consistentemente con solo un viaje, pero en otros países requería de constantes visitas para asegurarse de que todo estaba bajo control, que el invierno había llegado, y que los niños, por supuesto, estuviesen divirtiéndose con sus días nevados.

Jack quien siempre fue conocido por su actitud liberal, y relajada se veía constantemente estresado en las pocas reuniones que tenían y los otros guardianes empezaban a preocuparse, especialmente Norte. Y ahora tendrían la tercera reunión oficial entre guardianes por el 75 aniversario Jack como guardián, los tres esperaban pacientemente en la sala de espera a que el invitado principal llegara.

La sala estaba inundada de aromas dulces y deliciosos provenientes de los bocadillos que Norte había preparado, el hada había agendado suficientes hadas para hacer su trabajo sin la necesidad de estar distraída y a inicios de otoño conejo aun no tenía muchas preocupaciones, por supuesto norte estaba cercano a Navidad pero él podía confiar en sus asistentes para que hicieran su trabajo por un día, entonces la pregunta era, ¿Dónde está Jack?

-¿Saben qué? Yo creo que esto es una total pérdida de tiempo.

-¡Conejo! – El hada le reprimió al instante y él se encogió de hombros.

- ¿Qué? El chico no va a venir, han pasado cuatro horas desde la hora de encuentro y francamente no veo para que nos molestamos, ¡A mí nunca me hicieron celebraciones de ese tipo!

-Eso es porque nosotros cuatro fuimos elegidos al mismo tiempo y la gente ya creía en nosotros, lo que sucedió con Jack fue diferente. Además a él le gustan las fiestas. – Norte expreso con una sonrisa, pero conejo no compartía esa opinión.

-¡Por favor! ¡Dejen de engañarse! La única fiesta que le vi disfrutar fue la de los primeros 25 años, y de ahí en adelante las pocas veces que nos encontramos en Pascua no tiene siquiera tiempo de saludar. Admitámoslo, el chico se volvió arrogante.

-No, no digas eso.- El hada suplico en tono suave, volteo hacia Norte y Sandman por algo de apoyo moral pero el primero parecía dubitativo de ayudar y el segundo dormía hacia una hora, el Hada suspiro. – Escuchen, esto es algo muy nuevo para él, Jack siempre fue liberal y podía hacer lo que quería, ahora está atado a muchas responsabilidades, eso es todo.

-¡Oye, solo trabaja en invierno, todos tenemos responsabilidades, esa no es razón para actuar como un completo…!

-Un completo… ¿Qué? – Los guadianés exceptuando a Sandman se sobresaltaron cundo Jack se materializo en la habitación de los copos de nieve que estaba entrando por la ventana interrumpiendo a conejo, todos había asumido que al ser el polo una ráfaga como esa era común, y además la última vez que los 5 se reunieron Jack no podía hacer algo parecido. El guardián del invierno le envió una mirada seria a conejo, pero este solo pudo balbucear las siguientes palabras.

-¿Co-Como hiciste eso?

-Oh bueno, cuando tienes 75 años como guardián y encuentras tiempo libre aprendes ciertos trucos, pero por favor, continúen. Me encanta cuando hablan tan bien de mi.- Soltó el con desdén, Santa se removió incómodamente.

-¿Estabas escuchando?

-Cada palabra. – Soltó Jack seriamente, con un suave movimiento de su bastón congelo a uno de los duendes que llevaban galletas y tomo unas cuantas congeladas. – Por favor no se repriman, sigamos hablando de como Jack es un insensible cretino idiota.

Soltó el amargamente, los tres guardianes conscientes se miraron entre ellos, sabían que hablar de Jack estuvo mal, pero más que eso en sus ojos se compartía la misma preocupación, Jack estaba aún más huraño que hace 25 años. Norte fue el primero en reaccionar acercándose a él y poniendo una mano sobre su hombro en busca de una especia de contacto que lo hiciera sentirse mejor.

-Jack, escucha nosotros solo…

-¡No me toques! – Jack soltó una ráfaga Helada y se alejó de él, esto sorprendió y asusto hasta cierto punto a los guardianes, Sandman quien había estado durmiendo despertó y formulo un signo de interrogación y sorpresa hacia los demás.

La sala se llenó de silencio y la música se detuvo por unos cuantos segundos, nadie profería una palabra, ni siquiera conejo quien era el primero en replicar a un suceso como ese profirió una palabra, porque más allá de la forma en la que Jack exploto hacia ellos, era notoria su respiración entrecortada y ojos ligeramente llorosos de la emoción, el Hada, Conejo y Sandman se vieron entre ellos y después a Santa haciendo una especie de acuerdo silencioso de dejarlos solos y volver algún otro día, Jack necesitaba ayuda, y Santa era el único que podía proporcionara de momento.

Con una mirada los ayudantes y duendes los dejaron solos, y el silencio are era realmente abrumador, en la habitación eran solo Santa, Jack y el hombre de la luna iluminando el mundo de la sala. Jack le había dado la espalda a Norte, y este se veía dubitativo de acercase nuevamente, pero lo hizo de todos modos, todos estaban preocupados por el joven guardián de 375 años de edad.

-Jack, escucha nosotros…

- ¡Ya se lo que piensan no tienes que decírmelo! Jack es tan serio y engreído, nunca tiene tiempo para nosotros, ¿Qué le paso al Jack que le gustaba divertirse? ¿Pues adivina qué? Lo intento, ¡Enserio lo hago! Pero no importan que tanto lo intento siempre fallo en algo, siempre termina habiendo un lugar donde un día nevado no llego y donde un niño no pudo divertirse, ¡Año, tras año he fallado desde hace 50 años! – Santa no se sorprendió mucho por el hecho de que el guardián de la diversión explotase. Norte lo encaro y suspiro.

-Jack, no es tu culpa, por supuesto que es difícil, no todos tienen que lidiar con los cambios climáticos de la naturaleza como tú lo haces… - Santa hizo una pausa dudando acerca de lo que iba a decir a continuación, pero formulo su pregunta al final porque necesitaba una respuesta para poder ayudarlo. –Jack, en estos últimos 50 años algo más te he molestado, especialmente hoy, lo siento en mi panza, ¿Qué sucede?

Jack dejo salir un gran suspiro y miro a Santa con tristeza, y cansancio, mucho cansancio. Él no podía abrir sus preocupaciones a los otros guardianes como lo hacía con Norte, siempre había algo en el que te hacía sentir… confianza. Jack suspiro y hablo finalmente pasando una mano por su cabello.

-Es… Jamie. – Soltó derrotado.

- ¿Jamie? ¿Qué sucede con él? – Jack le envió una mirada apagada.

-El… murió, hace tres días. Yo… sabía que pasaría, es solo que… él fue el primero en creer en mi Norte, sin el yo no sería lo que soy ahora, él está pintado en el mural de mi montaña junto a todos esos niños que creyeron en mi aquella noche, descubrir que se fue… fue un golpe muy duro. – Admitió con simpleza, Norte le envió una mirada triste.

-Bueno Jack yo… no podría decir que se lo que sientes, por sería una mentira. – Santa al igual que los otros nació visible y con compañía, probablemente nadie jamás había experimentado tanta soledad como Jack, exceptuando quizás a Pitch Black, pero ese era un asunto completamente ajeno al problema presente. – Lo lamento.

-Está bien, era algo… natural. Tenía que pasar. – Soltó el más relajado ahora que finalmente hablaba lo que le afligía. – Sus amigos, todos dejaron de verme eventualmente, supongo que me molesto que luego de todo lo que pasamos ellos dejaran de creer, me distraía fácilmente, no hacia mi trabajo, una ciudad entera dejo de verme. – Soltó una risa marga y suspiro. – Y últimamente el clima no ha cooperado mucho conmigo, tanto calor… esta de locos.

-Lo sé, pero no te preocupes Jack, el hombre de la luna no te habría elegido como guardián si tú no fueras capaz de formular una respuesta. – Comento Santa con una sonrisa. – La fiesta esta obviamente cancelada, pero aun así quiero que te tomes este día libre. Te ves tan cansado como un Zimbo.

-Zombie. – Le corrigió Jack, Norte tenía la mala costumbre de confundir las palabras así que Jack debía corregirle, y si sabía de qué estaba hablando el mayor era meramente debido a que el escuchaba a los niños hablar de ello. Norte se limitó a reír y asentir.

-Eso también, ¡Ve Jackie, diviértete! Nos veremos en navidad. – Le comento el con una sonrisa y Jack asintió.

- Hasta entonces Norte. – Dicho esto cerró los ojos y empezó a desmaterializarse en miles de copos brillantes, de un reluciente azul turquesa que desaparecieron por la ventana, Santa no podía evitar verle con sorpresa.

- ¿Cómo demonios aprendió a hacer eso?

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Frio. Oscuridad. Soledad.

¿Cuánto tiempo había sido ya? ¿100 años quizás? Tal vez menos, llevar una percepción del tiempo cuando estabas tan solo era complicado. Jack observaba el pueblo de Arendell desde la torre más alta del palacio, el invierno empezaría pronto, claro él iba a causarlo. Pero… ¿Debería? ¿Cuál era el punto? Nadie lo veía, nadie. Él había visto ya a los guardianes, la gente los amaba, creía en ellos, los veía… ¿Por qué estaba el condenado a la abrumante soledad? ¿Qué había hecho mal? ¿Por qué demonios no encontraba una sola respuesta a sus interrogantes?

Jack se abrazó a sí mismo a modo de protección, y miro a la luna que estaba más resplandeciente y enorme que nunca, volteo el rostro con molestia y amargura, no deseaba ver al causante de todo esto, eso lo ponía furioso… tan furioso que no pudo contenerlo más.

-¡ESTOY HARTO! – Jack grito a los cuatro vientos, del norte, del sur, del este y del oeste, su grito fue tan desgarrador que su voz se quebró a la mitad, al igual que él. Porque, por supuesto, seguía solo. - ¡¿Te parece gracioso solo dejarme solo?! ¿Te parece gracioso que no importa lo que haga, siempre este solo? ¡¿Quién si quiera eres tu hombre de la Luna?! ¡No eres nadie! No tienes poder alguno, si lo tuvieras no me dejarías solo. Si lo tuvieras me habrías dado compañeros igual que a ellos ¡No pido mucho, solo una persona! ¡Un maldito compañero que pueda verme, tocarme, alguien similar que sea mi amigo! ¿Es eso mucho pedir?

Silencio. Solo silencio y viento. Y la realización de, que en su ataque de ira desenfrenada había desatado una tormenta, una realmente terrible, de esas cuya nieve lastima al tocarte por que el viento es tan fuerte, una tormenta que enfriaba hasta los huesos y apago una nueva luz. Jack dejo que acidas lágrimas de amargura descendieran por sus mejillas ante la falta de respuestas de quien le creo, ya ni siquiera pedía palabras concisas, con tan solo una señal habría sido suficiente. Pero eso no sucedió. La luz del hombre de la Luna se había enfocado en uno de los ventanales del castillo en lugar de él.

Si Jack no hubiese sollozado tanto, si no hubiese tenido el ruido del viento y a la nieve a su alrededor, habría escuchado los lamentos desesperados de la Reina de Arendell, seguidos de un silencio lleno de esperanza y asombro, y el llanto de una vida que había resurgido de la muerte, una vida que fue tocada por el hombre de la luna. Jack no escucho, no vio y finalmente voló lejos de Arendell para nunca volver. Sumergiéndose en la densa oscuridad dela noche.

Cuando Jack despertó era cerca de la media noche, el viento corría suavemente por las cavidades de su monte escarchado y los copos gigantes que adornaban la cueva chocaban entre si haciendo melodiosas sintonías que lo relajaba, debajo de los copos estaba una pequeña réplica del mundo que Norte le había regalado, Jack despertó perezosamente de su cama de nieve, el casi nunca dormía, pero las veces que lo hacía era por cansancio acumulado, como ahora. El mundo de Jack anunciaba una nevada ligera para Inglaterra esa noche, tenía tres horas para ir, más tiempo del necesario. Jack suspiro corriendo una mano por su cabello platinado.

Hacia siglos que no tenía un sueño como esos, en los cuales recordaba cuando resentía más su soledad, cundo se quejaba con el hombre de la luna. Por qué había tenido ese sueño en específico era un misterio en su totalidad, de hecho Jack había olvidado que eso sucedió hacia tanto tiempo. Jack suspiro tomando su bastón, listo para irse, pero justo en ese momento una luz con matices azules, amarillos, verdes y morados cruzo el cielo justo enfrente de su montaña escarchada. Jack frunció el ceño ligeramente. Alguien activo el aura, ¿Por qué? No iba a conseguir respuestas quedándose en la cueva, pero tampoco podía dejar su trabajo así que Jack bajo volando a la parte inferior de la montaña.

El eco que resonó cuando piso el suelo del piso inferior demostraba que no había nada hay más que paredes y pilares escarchados, miles de ellos con dibujos de animales, aves, conejos, perros y muchas cosas más. Jack busco entre los dibujos a una parvada de pájaros y los materializo como lo hizo con el conejo de Jamie hace años, pero esta vez agrego escarcha extra soplando sobre ellos. – Chicos, divídanse en tres grupos, una nevada ligera en Inglaterra, dos en Rusia, asegúrense de que sus copos toquen a los niños. – Los animales asintieron y emprendieron vuelo de inmediato. Y a si mismo lo hizo Jack.

La materialización y desmaterialización era algo que le costo años perfeccionar, después de 20 años siendo guardián Jack descubrió que los poderes de hielo siempre estuvieron en él, no en su bastón, el bastón era solo un medio para liberarlos, y cuando tenía algo de tiempo libre practicaba trucos nuevos, Jack voló hasta que su cuerpo toco la luz de la aurora y procedió a gritar. "¡Viento llévame al Polo!"

Dicho esto el viento soplo con más fuerza y el cuerpo de Jack comenzó a deshacerse nuevamente, viajando con el viento. Después de lo que fueron algunos minutos reapareció nuevamente en la Sala donde había estado (y arruinado) el día previo, cuando fue su fiesta, Jack apareció para su gusto y disgusto justo en frente de Conejo quien se sobresaltó y pego un brinco atrás.

-¡No hagas eso pequeño engendro! – Jack no pudo evitar la risa que este acontecimiento le produjo, y por un momento su risa hizo que Conejo sonriera con cierto alivio, los demás guardianes se miraron entre sí con una sonrisa, hacía ya 50 años que ninguno había escuchado la risa de Jack Frost, recibirla nuevamente era una sorpresa agradable.

-Ah, si te importo… - Se burló Jack al ver su sonrisa, conejo frunció el ceño y salto a otro lado.

-Oh cállate fue solo otro de tus horrendos copos. – Jack estuvo a punto de replicar pero el Hada los interrumpió.

- Chicos, por favor, recuerden que estamos aquí por un llamado, ¿Que sucede Norte? – Pregunto Ella en tono serio, todos vieron a Norte de la misma forma y el suspiro.

-Es el hombre de la luna, quiere decirnos algo. – Todos miraron a la luna señalando el centro del suelo, intensificándose. Jack les miro confundido.

-El hombre de la luna… ¿Qué significa esto? ¿Acaso Pitch Black planea regresar? – Sandman se negó y lo señalo a él con su arena de sueños, viendo que esta explicación no fue suficiente y solo confundió mas a Jack Conejo se dio a la tarea de ser más específico, su voz tan llena de confusión como Jack y todos los demás se sentían.

-No, esta… está eligiendo otro guardián…


¿Lo continuo o lo dejo? Acepto ideas y sugerencias en los reviews. Espero les haya gustado.