Bueno había olvidado ponerlo pero creo que ustedes saben que los personajes de CCS no son míos y que solo los utilizo con fines de entretención.

Halo

Capítulo 4

Dejé las llaves en la mesa cerca a la puerta y le di paso para que entrara al lugar. Camino por el pequeño hall, llegó a la sala y se detuvo.

-Vives bien –me dijo.

-Bien quería un lugar agradable como departamento de soltero.

-¿Departamento de soltero? –preguntó.

-Si… bueno imagino que sabes que soy soltero ¿no? –se volteó a verme y subió las comisuras de sus labios.

-Claro que sé que eres soltero –me dijo sin dejar la sonrisa, no dije nada porque seguramente la quitaría de su rostro y la verdad le sentaba muy bien- solo que dijiste que el apartamento también era de tu prima.

-Oh no, lo que pasa es que mi prima es una molestia –le sonreí- desde pequeña se me pega a todo lado, hubo un tiempo que decía que era mi prometida –rodé los ojos- al fin me libre de ella en la universidad pero con todo y eso me visitaba en el campus, cuando se abrió la sucursal en Tokio pues decidí vivir aquí y ella dijo que también quería venir pero como viajaba cada rato a Hong Kong y Tokio pues ella sólo me acompañó las primeras tres veces luego se aburrió.

Creo que le hablé más que nunca.

-Oh –me respondió. Claro ella nunca rompía su record de dos frases… bien tres.

-Bien déjame mostrarte el lugar. –Le dije. Me acerqué y comencé por el primer piso y lo obvio- bueno como ves esta es la sala, el comedor –señalé con la mano dando un pequeño giro- y la cocina –comencé a andar hacía las escaleras- ven- subimos y seguí con el tour- bueno estos son los cuartos, mira creo que este sería bueno para ti –la llevé al cuarto que era de Meiling y la verdad estaba nuevo porque ella siempre se quedaba con sus amigas chismeando, así que antes de abrir la puerta le dije- Está nuevo y acondicionado para chicas.

-¿Acondicionado para chicas? –Subió una ceja extrañada.

-Bueno era para mi prima, le dije al decorador que lo hiciera como para una chica aunque no es rosa ni nada de eso solo no… sobrio… como el mío.

-Ah… bien quiero verlo –me dijo acercándose a la puerta. La abrí. Entramos y el lugar era claro, brillante; las paredes eran tres blancas y una azul claro, en la pared frente a la puerta estaba la cama y tenía una colcha blanca, las ventanas eran grandes y dejaban entrar la luz del día, tenía una vista parecida a la de mi cuarto, pues el lugar estaba organizado de mi cuarto, un baño y este cuarto. Había un tocador cerca a una pared y al lado un espejo de cuerpo entero, cerca a la puerta había un escritorio con lámpara y una silla, a su derecha un estante para libros, no había televisión pero si un equipo de sonido sencillo en centro del estante y al lado izquierdo del escritorio un pequeño mueble de dos puestos, azul marino. Creo que no le gusto pues no dijo nada, en cambio salió, la seguí confundido y dije lo que creí era lógico.

-Puedes cambiar lo que tú quieras, no tiene que estar así.

-Así está muy bien –me contestó- lo que me preguntó es qué hare con los muebles que tengo.

-Pues los puedes vender o traerlos aquí.

-¿Y para qué quiero dos camas? –me preguntó definitivamente siendo sarcástica. Pero le contesté ignorando su tono.

-Puedes traerla para el otro cuarto, las amigas de Meiling no se extinguen –Já.

-Pero los muebles que tengo no son tan finos como estos.

-No importa, nadie dirá nada.

-Creo que mejor los vendo y con eso te pago de una y no te puedes echar para atrás. –Si claro, como si la idea de vivir con ella pudiera molestarme.

-Bueno creo que deberías pensarlo… es decir vivir conmigo puede ser un problema. – Le dije en un tono superior.

-¿En serio? –Captó mi tono bromista- creo que estoy lista para la prueba. ¿Puedo ver los otros cuartos?

-Claro –tome su mano y la dirigí al cuarto de Meiling y sus amigas- Como ves este cuarto tiene varias camas para Mei y sus amigas.

-La verdad que si cuidas a tu prima, se ve que la quieres mucho.

-Bueno es familia, por muy molesta que ella sea –le contesté. Entró al lugar vio las 4 camas el tocador lleno de cosas; esmaltes, perfumes, cepillos, y muchos frasquitos más que no sé de que eran. Luego salimos y fuimos a mi cuarto, antes de abrir la puerta me sentí un poco cohibido no sabía qué pensaría ella del lugar. Entré yo primero y no fue por ser descortés fue porque quería revisar que todo estuviera presentable, aunque yo no fuera desordenado uno nunca sabe algún descuido. -Este es mi cuarto.

Dio dos paso para poder ver bien, observó todo y se acercó al mueble frente a la cama.

-Así que a ti si te gusta la televisión.

-Bueno a veces me distrae, pero en realidad es para ver películas. Eso si me gusta.

-Ah –caminó tres pasos más y estaba en la cabecera miró reprobatoriamente que la cama no estuviera hecha. –¿necesitas ayuda para mover un poco las cobijas? –me preguntó y movió hacia arriba la colcha y sábana y la cama estuvo tendida- Dios mío es que no tener 3 segundos es duro ¿no?

Me sonrojé, estoy seguro que me sonrojé.

-¿Vamos por tus cosas no? –dije viendo a otro lado.

-Pero ya es un poco tarde –me dijo mientras se acercaba.

-Bien, entonces mañana temprano nos vemos para que te puedas mudar.

-No creo –me extrañó la respuesta, me asustó la respuesta- la verdad no he empacado todo y pues tengo que vender los muebles que no necesito. Lo dejamos para la otra semana mejor.

-Eso no es problema, los muebles los podemos llevar a una venta de salas. Allá los compran y los arreglan para revenderlos, en eso no nos demoramos nada y pues empacas hoy y listo.

-Bueno entonces creo que podemos hacer todo el fin de semana ¿no?

-Pero ¿para qué esperar?

-Pero son dos días.

-Ya sé, mira no te preocupes yo me encargo de todo. Mañana llamó a uno de esos lugares para que compren los muebles y arreglo que la compañía de mudanza pase a tu edificio.

-Pero mañana trabajo, es mejor el fin de semana, tengo todo el día libre.

-Pues yo hablo con Eriol para que mañana te dé el día libre.

-No es necesario –Sí, si es necesario, porque me asusta que tal vez cambies de parecer.

-¿Déjame hacer esto a mi manera?

-Pero no veo cual es el afán. –Me respondió abriendo un poco más los ojos.

-No hay afán, solo que quiero que estés bien –Bien con eso ya sabe que me gusta y fijo sí lo reconsidera.

-Yo estoy bien Shaoran y ahora que tengo a donde ir no importa si me mudo hoy o en dos días ¿o es que me vas a quitar la oferta?

-¡Por supuesto que no! Yo no haría eso, ese cuarto ya es tuyo.

-Bueno no mío pero desde que no cambies de parecer todo está bien.

-Tu tampoco.

-¿Qué? –me preguntó.

-Que no cambies de parecer… en estos dos días.

-No creo que lo haga, la verdad que es un apartamento muy bonito tu apartamento de soltero.

-¿Te estás burlando de mi? –Le pregunté.

-Bien es que no entendí porque le llamas así, ¿es que tienes pensado comprar un apartamento de casado?

-No –le respondí- una casa –completé.

-¿Piensas comprar una casa de casado?

-Bueno sí… la verdad no creo que un apartamento sea lo mejor cuando tienes hijos.

-Pero acá puedes tener por lo menos a cinco hijos, con todas esas camas.

-Sí, pero cuando son adolescentes siempre quieren su propio cuarto. –creo que con eso sí soné como papá.

-Mal por ellos.

-¿Por qué? –le pregunté inquieto- ¿Si pudieras no le darías todo a tus hijos?

-Supongo que sí… tienes razón lo mejor será comprar una casa –me gustó como sonó eso, es como si ella se incluyera. Un pensamiento un poco tonto pero me gustó.

-¿Quieres algo de té? Estamos aquí hace una hora y no te he ofrecido nada. Pero no es que sea mal anfitrión sólo lo olvidé.

-Eso es ser mal anfitrión –dijo mientras me seguía bajando las escaleras.

-No, solo olvidadizo.

-¿Si que te gusta ser perfecto no? Bien entonces no eres mal anfitrión.

Mientras preparaba el té me alegré de cómo habían salido las cosas, desde que comenzamos con eso de buscar apartamento para ella, ella me hablaba un poco más normal. Recuerdo cuando me refutaba por esos lugares horribles que a ella le parecían bien o por los que yo consideraba bueno y ella malos. Creo que podríamos decir que somos amigos. Y desde mañana íbamos a ser compañeros de apartamento. Bien algo es algo. Por algo se empieza.

-¿Entonces me vas a dejar hacerlo a mi manera? –Retomé el tema, ella también se había perdido en sus pensamientos.

-No.

-Vamos con eso no te preocupas por nada.

-Pero si son mis cosas, obviamente me tengo que preocupar o más bien ocupar de todo.

-Bien entonces lo hacemos a tu modo –parecía molesta.

-Gracias –dijo mientras le servía el té.

No hablamos mucho más, me preguntó hace cuanto vivía allí y luego dijo que era un bonito lugar. Terminó el té y me dijo que se iba y obviamente le dije que no y la llevé a su edificio.

Ella tenía estos dos días para empacar todo y yo los tenía para averiguar qué lugares daban buen precio por los muebles.

El sábado llegó y me levanté muy temprano para arreglar todo, me aseé, ordené mi cama, desayuné un poco de cereal y salí a encontrarme con Sakura. La verdad es que si estaba algo nervioso, es decir iba a vivir con la chica más hermosa que había conocido, una chica que no me daba ni la hora pero de la creía ya era amigo. Me emocionaba vivir con ella, además que ya no estaría solo y siempre que quisiera hablar con alguien ya podría hacerlo.

Llegué al edificio de Yamasaki, bajé del auto y subí rápidamente a su apartamento. Ella ya estaba lista, me dejó pasar y me brindó un té mientras yo confirmaba el camión de mudanza por la tarde y el de la reventa de muebles. Tuvimos que esperar media hora para que el de los muebles llegara, cargaron todo y cuando estuvo listo nos dirigimos al local, Sakura y yo siguiendo el camión en mi carro.

Al llegar al local un hombre analizó los muebles, como había dicho Sakura no eran finos eran muy normales, los valoraron y dieron un precio con algo de negociación logré que subieran un poco el precio, aunque no fue gran cosa, se hizo el cheque, factura y el negocio estuvo terminado.

Como el camión de mudanza iba a ir un poco más tarde al apartamento de Sakura aprovechamos para almorzar aunque ella no quería nada específico así que terminamos pidiendo un perro caliente en un lugar cualquiera. Después del "almuerzo" regresamos a su apartamento a esperar el camión que resultó muy grande para sus cosas, yo pedí uno mediano pero igual fue demasiado grande.

Se cargaron las cajas creo que fueron como unas 13, tres maletas de ropa y dos bolsas negras grandes. En realidad si Sakura llevara sus antiguos muebles si necesitaríamos un camión más grande. Todo se llevó a mi apartamento y se descargó en la sala. Cuando toda la gente de la mudanza se fue me acerque a las cajas y las comencé a subir, ella hizo lo mismo.

Acomodó la ropa de las maletas en el armario, otras tres cajas eran solo zapatos y también los acomodó, las cosas del baño y del tocador, aunque no tenía tantas cositas como Mei, después los libros, esas eran la mayoría de las cajas, tenía una alfombra que puso cerca al escritorio y una lámpara que puso cerca al mueble azul marino.

Acabamos todo como a las 10:30 pm, pero acabamos, ella ya estaba instalada en mi apartamento. Me acerqué y le mostré un llavero con una estrella y del cual colgaba una llave, la llave de la puerta principal.

-Esto es para ti.

-Gracias –me dijo tomando la llave- entonces es oficial ya vivimos juntos.

-Si –el día había sido agotador pero por fin había acabado y ella estaba conmigo a dos puertas de mi cuarto- bien creo que ya es tarde, me voy a mi cuarto.

-Si yo también creo que me subo.

Así lo hicimos y al llegar a mi cuarto a pesar de estar cansado prendí la tele y comencé a ver una película de vampiros, no era muy buena; un virus que se esparcía en el desierto y contagiaba a las personas solo un pequeño grupo se daba a tarea de acabar con el resto. A pesar de ser mala la vi toda y me arrepentí, decidí acostarme cuando vi que la película que seguía era la segunda parte. Tenía sed y quise agua pero en vez de ir al baño salí con destino a la cocina, de camino me di cuenta por la puerta entre abierta que Sakura tampoco se había dormido, estaba leyendo pero creo que también se iba a acostar porque se quitó las cobijas y se levantó para llevar el libro al escritorio y ¡Dios Mío! Sí que se veía hermosa con pijama, era una camisilla con tirantes rosa y unos shorts del mismo color dos cuartas más arriba de la rodilla, dejándome apreciar las hermosas, largas, torneadas, estilizadas, firmes y delgadas piernas de mi compañera de vivienda. Se veía un poco más fresca con esa ropa, de color pastel, se veía tranquila, despreocupada y agraciada además tenía el cabello recogido en una cola alta pero se acercó al tocador y se la soltó y se cepillo una vez el cabello que le caía suavemente, la estaba como viendo en cámara lenta y se me hizo que cada movimiento para meterse en la cama era para seducirme al fin apagó la luz y yo seguía frente a su puerta muy… emocionado. Si Sakura era hermosa con su ropa normal, con su uniforme –que no es para nada favorecedor- con esta pijamita de algodón era veía irresistible, una tentación aún mayor a la que ya tenía en mi cabeza. Me devolví a mi cuarto con la imagen de ella caminado, como desfilando frente a mí con un libro en la mano y luego dándome la espalda y acostándose en la cama. Me quedé con esas imágenes en mi cabeza hasta que me quedé dormido.

Estaba de nuevo en el restaurante esperando por mi pedido cuando de repente salió Sakura de la cocina con una sonrisa de oreja a oreja y con un plato cubierto, lo puso sobre la mesa y me miro.

-¿No lo vas a abrir? –me preguntó. Moví mi mano hacía la tapa y la quite, pero el plato estaba vació, no había comida en él, la miré extrañado y ella seguía sonriendo.

Se me acercó y comenzó a desabrocharse la camisa, yo estaba muy nervioso y emocionado, ella se sentó en mis piernas al momento de quitarse la camisa y se quedó en la blusa de pijama que le había visto. Me quedé mirándola un segundo y luego bajé la mirada a su pecho, la escuche sonreír, vi sus piernas en el pequeño short y me di el lujo de tocarlas. Me sentí como un niño que prueba por primera vez el dulce, ella me abrazó y estábamos a unos centímetros del otro, yo miré sus labios; rosados y brillantes que seguían sonriendo subí la mirada a sus ojos verdes radiantes, con las pestañas largas delineándolos se veía tan exquisita quise probarla y me acerqué un poco más pero sentí que iba a decir algo, abrió la boca y gritó.

-NOOOOOO.

El grito me despertó y quedé algo desorientado.

-Nooo, nooo, nooooo

Seguían gritando. Despabilé. Era Sakura que estaba gritando, me paré rápidamente de la cama preocupado y entré a su cuarto, se estaba moviendo en la cama intranquila, estaba sudando, movía su cabeza de una lado para otro.

-No, no, no –repitió- noooo- gritó. Me acerqué y traté de detenerla, la atrapé por los hombros y comencé a llamar su nombre.

-Sakura, Sakura, despierta, despierta es una pesadilla –le dije pero ella no despertaba, me senté en la cama y la tomé con más fuerza y comencé a decir un poco más alto- Sakura, despierta, despierta.

-Nooooo –seguía gritando.

-¡Sakura despierta! –la zarandeé un poco y al fin abrió los ojos, a penas fue consciente me miró extrañada por tenerla de esa manera. Le expliqué- Estabas gritando, tenías una pesadilla –le dije soltándola pero sin pararme de la cama.

Ella analizó mi respuesta y luego me dijo.

-Lo siento, no era mi intención despertarte –bajó la cara apenada.

-No hay problema, solo me preocupé.

-La verdad es que tengo ese sueño muy seguido, no sabía que gritaba –levantó de nuevo la cabeza para decir- bueno nadie se había quejado porque como vivía sola.

Entendí su intentó de chiste pero no me pareció muy gracioso, ella dijo que ese sueño lo tenía seguido, qué sería.

-No hay problema ¿qué soñabas? –le molestó mi pregunta, tal vez era un poco metido pero me preocupaba que fuera un sueño constante, es decir ella estaba gritando y sudando no podía ser bueno que lo tuviera seguido.

-Solo… solo soñaba con mi casa de Tomoeda –me dijo.

-Entiendo –claro el trauma de ser la única de su familia.

-Ahora es un lugar muy solo –me explicó.

-Bueno no te preocupes ya estás conmigo ¿bien?

-Trataré de ponerle algo a la puerta para que el sonido no te moleste.

-Eso no importa –le dije- no me importa despertarme, creo que lo importante es que no sueñes eso que te pone mal. ¿Qué leías? –le pregunté- Antes de dormir ¿qué leías? Cuando bajé por un vaso de agua te vi leyendo tal vez eso te hizo tener ese sueño,- sé que es infantil pero a veces pasa que cuando ves películas sueñas con eso tal vez su libro le dio razón al sueño.

-No creo… era un libro de estudio de marcas y sectores. Se acerca el examen final y tengo que estudiar desde ya.

-Ah, bien trata de dormir –le dije pues mi teoría no tenía sentido siendo ese el tema de su libro- No te preocupes yo estoy a dos puertas por si necesitas algo ¿ok? No dudes llamarme.

-Bien –me dijo- y lamento haberte despertado –se disculpó de nuevo- ¿tenías un buen sueño? –me preguntó y al recordarla a unos centímetros de mi rostro con esa misma pijama y sentada en mis piernas a punto de besarla; me sonrojé.

-No, no la verdad no era un sueño bueno.

-Entonces te hice un favor.

-Sí, sí –le dije acercándome a la puerta con la cara roja- Hasta mañana.

-Hasta más tarde –me dijo después de mirar su reloj, eran las 4:30 am. Salí de su habitación y me dirigí a la mía.

Me acosté en mi cama e intenté dormir, pero la idea de ella unos centímetros míos sonriendo me seguía persiguiendo, tenía tantas ganas de que se hiciera realidad, de tomarla como lo hice para que se despertara y besarla, besarla tanto y como yo quisiera. Y que ella me respondiera y me sonriera, me sonriera como lo hacía cuando se mofaba de mí, era una sonrisa pícara y me gustaba.

Esto de vivir juntos iba a ser un problema si seguía teniendo ese tipo de sueños, tal vez un día no aguantara y me fuera a su cuarto a besarla y abrazarla hasta que me cansara, que no pensaba fuera posible, así que tal vez me quedara besándola para siempre, era una muy buena idea… besarla debe ser tan…

Toc, toc, toc.

Los toques en la puerta me sacaron de mis pensamientos, me levanté y vi a Sakura cubierta con una toalla en pantuflas con la cara agachada.

Definitivamente tenía una figura de diosa, sus hombros se veían suaves, su piel blanca me hacía querer acercarme a tocarla y abrazarla… NO, tenía que sacar esas ideas de mi cabeza y cuanto antes, porque si me emocionaba mucho iba a tener un problema.

-¿S..sí? –le pregunté pensando en un hombre gordo y en tanga.

-Es que… bueno no pude volver a dormir y quise tomar un baño pero… no sabía cómo usar la ducha y creo que la dañé –me dijo.

-Pero es muy sencillo, ven te muestro –le dije y me adelanté al baño entre nuestros cuartos, entré a la ducha y al querer mover la palanca me di cuenta que como dijo la había dañado, me sonreí, me volví a verla y le dije- no hay problema el lunes llamo a alguien para que venga y lo arregle.

-Lo siento, es que por ver como servía moví esa cosa y solo escuché un crack y lo dejé quieto.

-No hay problema –le dije tomándola de los hombros, en realidad disfruté ese contacto- pero te va tocar bañarte en mi cuarto por hoy.

-Gracias, y no te preocupes yo pago todo.

-No hay necesidad de eso, llamamos a la administración y listo –le dije sonriendo.

-Bien –parecía una niña regañada aunque yo no estuviera molesto, o le hubiera dicho algo para castigarla jajajaja.

-Ven –entramos a mi cuarto y luego al baño –mira así se usa –le expliqué como abrir la manija y graduar la temperatura del agua.

-Sabes… mejor báñate tú primero, es tu baño –me dijo bajando la mirada.

-Jajaja te ves bien sonrojada jajajajaj –no pude evitar el comentario y la risa, la verdad es que era la primera vez desde que la conozco que se sonrojaba y le sentaba muy bien.

-¡Pues es tu baño! –se defendió pero seguía con la mirada abajo.

-Jajajaja –me seguí carcajeando- no… te preocupes, báñate tu jajaja.

-Bien -entró y cerró la puerta duro, estaba molesta –jajajajaja- eso me causó más risa, me senté en mi cama y me recosté. Por fin me calme y escuché como el agua comenzaba a salir, ella cerrado la puesta de la ducha. Cerré los ojos y su rostro a centímetros míos volvió a mi mente, quise seguir ese sueño, que terminara al fin cuando la besara… pero no pasaba no me imaginaba qué sería besar a Sakura…

-Listo –me dijo cuando salió del baño, de nuevo estaba frente a mí cubierta por la toalla, se apresuró a salir pues sus brazos aún tenían góticas de agua escurriendo. Me levanté y la miré de arriba abajo, me le acerqué… un poco más de la cuenta, estábamos a un paso de distancia, se extrañó por mi cercanía, supongo que se preguntaba que quería, comencé a inclinarme un poco y a levantar los brazos también.

-Mmm –dijo y me desperté, di un paso atrás y me di la vuelta para no verla.

-Creo que ahora me bañaré yo –le dije y con agua helada, agregué para mis adentros.

-Gracias –me dijo y salió del cuarto.

Esto estaba muy mal, la chica más hermosa del mundo vivía conmigo, pero yo me comportaba inexperto con ella, además que aunque me doliera decirlo ella no sentía nada por mí…

Cuando salí del baño me vestí y bajé a la cocina a desayunar.

Al llegar me di cuenta que ella ya había preparado el desayuno tamago yaki, con umeboshi nabo seco y té. Todo tenía muy buen sabor.

-Tú haces los platos –me dijo.

-Claro –y cómo no si ella cocino y estaba delicioso.

Y así comenzamos a vivir Sakura y yo.

Y luego de un mes juntos me preocupa que no se le pasen esas pesadillas, las tiene casi todos los días y siempre se despierta gritando no, a veces la veo acostada durmiendo y siempre se está moviendo desesperada en su cama, intranquila así no se despertara gritando sus sueños no son tranquilos; no he podido ayudarla pues cuando le digo que debería ver a un médico por eso me dice que no tiene importancia y ya. Ella no le ve relevancia al hecho de que tenga la misma pesadilla casi todos los días pero yo sí. Algo está mal, y creo que es el recuerdo de su familia lo que la atormenta pues ella dice que ve su casa de Tomoeda sola y comienza a gritar es como el vacío de su familia, de su vida.

El lado bueno de vivir juntos, aparte de tenerla cerca y soñar con ella cada tanto, son los desayunos, siempre los hace, y pueden ser desde cereales, waffles, o un tradicional desayuno japonés, pero me encanta bajar y verla cocinar, se ve tan tranquila y de cuando en cuando se da cuenta que la veo y sonríe. Me gusta vivir con alguien y no estar solo pero más que todo me gusta vivir con Sakura Kinomoto.

Ya no la saco de mi mente, en mis sueños está, en mi almuerzo está, en mi casa está, siempre que tengo un momento libre me veo pensando en ella y es que me encanta estar a su alrededor, con ella soy… distinto. Ella me mira tan… normal y eso me hace sentir bien. Ella no me mira con miedo o respeto como mis empleados, no me mira con admiración como todas las chicas a las que conquisto porque ¡ah sí! nada funciona con ella, ni me mira con desconfianza como algunos socios antes de leer un contrato; ella me mira a mí, a Shaoran Li, el hombre, no el jefe, el seductor o el empresario, a MÍ.

Y eso me encanta. Ella me encanta.

Y pues así ella no quiera nada conmigo debo confesar que ya no me importa tanto, es decir no es mi prioridad gustarle, sería excelente, pero me preocupa su bienestar por eso la ayudé a conseguir un apartamento, y terminé ofreciéndole el mío y por eso también me preocupan sus pesadillas. Yo no quiero que ella sufra, quiero que esté feliz, porque solo la he visto complacida pero no feliz, quiero que sonría todo el día, que esté alegre siempre, sin preocupaciones ni problemas. El problema es que ella no me deja ayudarle, me deja acercarme, que con Sakura Kinomoto ya es mucho; de solo recordar la mirada de Eriol cuando le dije que iba a vivir con ella me vuelvo a reír, pensó que estaba delirando jajaja, pero pues más allá no puedo llegar, no si ella no me deja.

Como era sábado ella no tenía que trabajar pero como siempre buscaba algo que hacer, siempre se ponía arreglar lo que no necesitaba arreglar, sus cosas las había limpiado, arreglado y re-arreglado unas 15 veces. Cuando no eran sus cosas bajaba y movía y limpiaba lo de la cocina o compraba cosas del mercado también hacía postres, bueno de eso no me quejo, pero creo que era para compensar lo de la renta, pues decía que le parecía poco, pero pues no es mi culpa que no gastemos tanta luz, agua, gas y teléfono como ella quisiera. Por eso trataba de igualar las cosas arreglando algo en el apartamento.

Yo estaba mirando unas cosas de la oficina, unos balances que decidí traer a casa y una propuesta del departamento de ventas, estrategias.

Era hora del almuerzo, generalmente nos turnábamos, es decir ella siempre hacía el desayuno así que yo hacía el almuerzo o la cena, pues en la semana ambos almorzábamos afuera. Cuando era fin de semana la cena a veces lo hacía ella, a veces yo o a veces pedíamos algo a domicilio.

Decidí comenzar con lo del almuerzo, ella estaba en la sala leyendo un libro que ya no necesitaba leer pues sus exámenes habían pasado solo tenía que recoger sus notas, pero ella seguía estudiando, claro eso era bueno pero sólo estudiaba. Nunca hacía nada para divertirse. Para el almuerzo corte unas cosas, cosí y frité otras y al final voila estaba el almuerzo, también le había hecho cosas chinas para que probara algo de mi país natal.

-¿Y qué vas a hacer hoy? –le pregunté sabiendo la respuesta estudiar.

-Pensaba comprar algo de ropa –me dijo dudosa- pero no estoy segura.

-¿Por qué?

-Bueno no es que creo que necesito comprar dos camisas, aunque tal vez debería esperar a necesitar más ¿no?

-No veo porque, si necesitas o quieres dos ahora cómpralas.

-No quiero, las necesito –me aclaró y no sé por qué.

-Bien entonces creo que debes comprarlas.

-Mmm si tal vez tienes razón llamaré a Tomoyo para que me acompañe.

Ese era otro problema Tomoyo, a ella no le había gustado nada la idea de que Sakura viviera conmigo, ella sabía de mi interés por Sakura y no quería que alguien como yo, un playboy, le hiciera daño pues ella ya había sufrido mucho. Al principio intenté razonar de que mis intenciones eran serias que quería que Sakura fuera mi novia pero eso no mermó la preocupación de ella lo único que la calmó fue contarle que Sakura no tenía interés alguno en mí.

Según lo que escuché Tomoyo la recogería en para ir por las blusas. Eran las 7pm cuando Sakura llegó con una bolsa, no se demoraron mucho, pero recordando la manera de Sakura de comprar ropa no me sorprendió. Era raro ella compraba cualquier cosa, no lo que le gustaba, pues yo me acordaba de esa vez que compró el pantalón y le gustó una chaqueta pero no la quiso. En fin así era ella. Comí un poco de lo del almuerzo solo porque ella cenó con Tomoyo y no quería nada, se subió a su cuarto y yo hice lo mismo al terminar de comer.

Decidí hacer un maratón de "Heroes" pues había comprado la primera temporada pero sólo había visto los primeros dos capítulos. Así que me hice algunas palomitas y comencé mi maratón.

Cuando estaba por empezar al quinto capítulo Sakura entró a mi cuarto.

-¿Qué ves? –me preguntó viendo la imagen. A ella no le gustaba mucho la televisión o las películas cómicas, mucho menos historias románticas o con su moraleja familiar. Por eso me extrañó su interés en lo que yo veía.

-Una serie de televisión que compré hace rato y no la había visto.

-¿Es buena? –se acercó para verla.

-Sí es muy interesante.

-¿De qué es? ¿Amor?

-Jajaja no, no sé porque piensas que a mí me gustan las películas rosas no soy una chica ¿sabes? –Sonrió y rodo los ojos- es de acción y suspenso, pero más acción. La trama es muy interesante ¿la quieres ver? –le pregunté pensando que iba a decir que no porque tenía que estudiar, no era la primera vez que la invitaba a ver algo.

-Si -¿qué?- como ya no tengo que estudiar no tengo mucho que hacer ¿comenzó hace mucho?

-No… digo sí, pero ven te cuento –le dije, se sentó en el sofá frente a mi cama y le expliqué la trama de la serie hasta donde iba y le di recomenzar al capítulo que estaba viendo.

A las 2 am ella se quedó dormida a mi lado, yo seguí viendo los últimos dos capítulos del DVD y al fin lo apagué. Me extrañó que no comenzara a moverse o algo por el sueño, traté de no despertarla mientras me quitaba de su lado y me ponía frente a ella para cargarla y acostarla en mi cama pero mala suerte la mía se despertó cuando la soltaba.

-¿Se acabó?

-Sí, pero no te preocupes mañana la volvemos a ver, duérmete –le dije pasito pero ya estaba despierta.

-Pero ya no tengo sueño.

-¿Quieres que sigamos viendo la serie?

-No –me respondió yo estaba sentado frente a ella, se corrió a un lado y me dijo- mejor cuéntame que hiciste hoy.

Me acomodé en el lugar que me dejó y le dije lo poco que hice.

-Creo que tu viste lo que hice hoy, después de desayunar me bañe y después me puse a preparar el almuerzo, luego me puse a revisar unos balances y estrategias de la oficina y cuando llegaste comí y me después me puse a ver "Heroes" y ya ese fue me día. Mejor dime cómo te fue con Tomoyo en el centro comercial.

-Bueno pues tampoco hicimos mucho ella me recogió aquí y fuimos hablamos algo mientras llegábamos.

-¿Hablaron? –me pregunté más yo que a ella.

-Sí, hablamos. Bueno me contó que en la empresa le va muy bien y como siempre hizo su intento de presentarme a alguien.

-¡¿Qué?!

-Ella siempre me dice eso –me explicó- siempre que salimos a algún lado; me comienza a hablar bien de algún chico que conoce, aunque esta vez estaba más entusiasmada con ese chico Yaisuke -¿cómo así que le hablaba de chicos? No que no quería que la lastimara, ¿eso sólo lo podía hacer yo?

-¿Y tú que le dijiste? –pregunté preocupado.

-Lo mismo de siempre; que no me interesa –suspiré aliviado.

-¿Y luego qué hicieron?

-Bueno llegamos al lugar y como siempre en el primer lugar encontré lo que buscaba, pero Tomoyo quiso caminar un poco más, para ver lo nuevo de algunas tiendas y supuestamente la que iba a comprar era yo pero fue ella la que salió llena de bolsas, al final comimos un crepé y regresamos.

-Entiendo y ¿viste algo que te gustara?

-¿De qué?

-De todo.

-Solo necesitaba las camisas.

-Pero… pues hablo –cerré los ojos- de algo que te gustara… sin necesitarlo –tomé la cobija de la cama y me cubrí pues tenía mucho frío.

-No, es decir sino lo necesito para que comprarlo ¿no? –creo que me miró, eso asumo pero no se porque tenía mis ojos cerrados y la luz estaba apagada- para que perder el tiempo con eso.

-Pero… si te gusta…por…qué… no tenerlo… es como los juguetes de los niños… no los necesitan… pero les gusta.

-Pues no, no quería ningún juguete –estaba hablando de juguetes o de que nada le gustó, no supe- para qué iba a comprar algo que me guste –preguntó pero no respondí pues estaba a punto de ser vencido por el sueño, creo que dije un pues pero no estoy muy seguro.

Al día siguiente me desperté y a mi lado estaba Sakura durmiendo de lo más tranquila, sonreí por verla ahí, a mi lado en mi cama, era algo irónico, pues nos quedamos dormidos ninguno intentó que durmiéramos juntos jaja. Me puse a verla dormir, sus cejas eran perfectas y sus pestañas largas se veía que dormía plácidamente sin preocupación alguna. Me alarmé pues recordé que ella todos los días se pone a gritar y sino pues entonces se mueve intranquila en la cama, me cercioré de que estuviera respirando y sí todo estaba aparentemente bien, y ella estaba durmiendo tranquila en mi cama.

La alarma de mi despertador sonó e intenté apagarla rápido pero ella se alcanzó a despertar.

-Buenos días- le dije

-Buenos días.

-¿Qué tal dormiste? –le pregunté.

-Muy… bien –contestó como extrañada- muy bien.

-¿Y qué soñaste? –se rió.

-No me lo vas a creer pero soñé que tenía poderes –se burló- soñé que tenía cartas mágicas y con ellas salvaba la ciudad y tú me ayudabas con una espada jajaja.

-Yo sé manejar espadas –le dije- tal vez no sea mentira.

-Aja, y entonces las cartas y mi magia…

-Bien ya la encontraras jajaja.

-Y no grité –reflexionó.

-Si me di cuenta, creo que si no hubiera sido por mi despertador hubieras dormido un poco más.

-Tal vez, ¿raro no? Que no gritara…

-Tal vez te hizo bien dormir conmigo –bromeé.

-Más bien me hizo bien ver esa serie ¿la seguimos viendo hoy?

-Sí, claro si quieres.

-Sí, la verdad es que es muy interesante.

-Bien entonces vamos a desayunar y seguimos viéndola ¿no?

-Sí –me respondió, nos levantamos y así lo hicimos después de desayunar seguimos viendo la serie, repetí los capítulos que ella no vio, y como a las 3pm pedimos una pizza pues no queríamos cocinar y así pasamos el domingo viendo "héroes" y comiendo pizza, muy entretenidos.

Continuará---

N/A: Bueno hasta ahí lo dejo porque si no me queda muy largo el capi. Espero les guste el avance de Shaoran con Saku y que tal los sueñitos de Shao jajaja con eso me divertí y bueno los de Saku son preocupantes qué tal la relación que llevan ahora que viven juntos???

Gracias a America, Ashaki, Sauma Sakura, Carla, lfanycka, YachiChan, Amy, Micaa, Maga oscura, satorichiva, por sus comentarios y a todos los que leen la historia.

Intentaré subir el siguiente capi esta semana, pues aunque tengo las ideas ya en mi cabecita me salió un proyecto y no sé si tenga tiempo pero pues haré todo lo posible.

Ya saben comentarios, opiniones críticas a mi correo o en un RR.

Bye.