Halo

Capítulo 5

Resultó que a Sakura Kinomoto si le gustan las películas, hasta las comedias pero un humor un poco más negro que uno tonto pero bueno es algo, los últimos tres fines de semana no la hemos pasado haciendo maratones. A mí se me ocurrió luego de terminar héroes, y pues estamos esperando para la siguiente temporada, sí estamos porque a ella también le gustó. Y como ya no había nada que ver pues renté un par de películas el fin de semana siguiente al del maratón de héroes, los capítulos que no vimos el domingo los vimos en la semana por la noche, y al final pues no había más serie que ver así que el viernes decidí rentar algunas películas y cuando las estaba viendo ella llegó a mi cuarto con palomitas de maíz y me preguntó -¿qué estamos viendo?- Cuando le dije que "Locos de ira" y que era comedia pues no le vi mucho entusiasmo pero la película le gustó aunque en la parte donde Adam Sandler le propone matrimonio a Marissa Tomei se levantó para servir un poco de gaseosa y se perdió esa parte, pero al final resultó que si le gustaban las comedias después vimos Italian Job y The fast and the furious. Decidimos hacer eso los fines de semana, ella me aclaró –si no tienes algo más que hacer- pero negarme a pasar tiempo con ella era absurdo. El siguiente fin de semana fue algo combinado rentamos algunas películas de acción o pelea y unas fantásticas, renté la última de Jet Li porque me gustan las coreografías de peleas y ella eligió una viejísima de Jackie Chan y como no queríamos ninguna otra de artes marciales (después de dos ya uno se cansa) pues rentamos la de la Brújula Dorada pero no me gustó y a ella la aburrió pues como a la media hora de la película se durmió. Eso era lo otro de nuestros fines de semana, dormir juntos; a ella no le molestó la primera vez que pasó y pues como la segunda vez fue igual y nadie dijo nada, bueno más bien ella no dijo nada, pues ahora cuando vemos películas ella se queda a dormir conmigo en mi cuarto.

Hoy al llegar del trabajo me dijo que ella elegiría las películas hoy y pues mientras ella llegaba yo estaba preparando las palomitas y unos sándwiches.

-Hola –dijo cuando llegó, dejó la bolsa encima del mesón y me acerqué a ver que había rentado, pues como no sé que le gusta bien podrían ser documentales de tiburones o algo así. Abrí la bolsa y vi los títulos, cuatro películas de miedo, Juego Macabro V, Hostal, Rec y El Orfanato. No me esperaba esa selección de películas por parte de ella.

-¿Estás segura de que las quieres ver todas? –pregunté aún dudando.

-Pues para eso las alquilé ¿no?, para verlas.

-Bueno sí, pero no sabía que te gustaran las películas de miedo.

-De todo hay que ver –dijo tomando los platos con sándwiches y colocándolos en una bandeja- ¿sabes qué raro me pasó subiendo? –preguntó.

-Ni idea… viste a alguien conocido –intenté adivinar.

-No –rodó los ojos- el administrador me dijo que le entregara esto a mi novio.

Me quedé quieto, ¿cómo así que su novio?, ¿quién era idiota y por qué yo no sabía nada? ¿Será que Tomoyo la convenció para que saliera con el tal Yaisuke? Me quedé pensando en las posibilidades de eso y analizando su actitud últimamente; era igual que siempre nada de andar enamorada o feliz por nada, no hablaba con nadie por teléfono, no salía y los fines de semana los pasaba conmigo ¿entonces quien era el miserable que me la estaba robando?

-¿Puedes creerlo? –me preguntó como si yo entendiera un chiste o algo así.

-No, no entiendo –le dije- ¿Qué novio? –pregunté sin rodeos.

-Pues tú tonto, el administrador cree que eres mi novio y supongo que piensa que vivimos juntos en ese plan –me explicó, luego me miro directamente- pero ¿de quién pensabas que hablaba? A quién más se iba a referir el administrador sino a ti. –eso era obvio si era que entregara algo sólo podía ser yo, si soy un tonto- ¿loco no?

-¿Qué? –pregunté.

-Shaoran estas en una nube, loco que crean que soy tu novia.

-Jaja si… y claro es loco porque… -no sabía porque era loco así que esperé que ella completara la idea.

-Pues es loco porque tú ya tienes novia, aunque ya llevan mucho de estar peleados ¿no?

Mmmm ¿qué? ¿Cómo que yo tengo novia?

-Yo no tengo novia Sakura, recuerdas que te dije que este es mi apartamento de soltero, es porque estoy soltero.

-¿Y la chica rubia?

-¿Quién?

-La chica rubia –respondió y al ver que yo no reaccionaba siguió explicando- la que llevaste hace tres meses al restaurante, recuerdas yo los atendí… rubia, alta, ojos azules.

La chica de la fiesta de Tomoyo recordé.

-Oh esa chica, pero ella no es mi novia Sakura –le dije.

-¿Entonces por qué estaban almorzando juntos? –me preguntó terminando de poner todo en la bandeja.

-Es una chica que conocí, salimos en una cita y jamás volví a ver, de hecho si no me la describes no creo que hubiera podido recordarla, te acuerdas más tú que yo de ella.

-¿Mmm entonces no son novios?

-Para nada, con decirte que ni recuerdo su nombre, ¿tú lo sabes?

-No. –Contestó- bueno entonces vamos a ver las películas.

-¿segura que no te asustas?

-No creo, la verdad ahora no hay casi películas de miedo buenas.

-Ok –le dije, tomé la bandeja y comencé a subir a mi habitación, ella iba detrás con la bolsa de películas. Me emocionó el hecho que pensara que tenía novia, tal vez por eso no me ponía atención, bueno es una teoría.

Nos sentamos cuadramos todo y pusimos la primera película Hostal. Tal y como dijo ni un gritito soltó en toda la película, lo máximo era decir como –Uy- y un gesto de asco cuando le cortaron los tendones de los pies a un chico o cuando salió una chica sin ojos.

La siguiente Saw V y al igual que la anterior solo consiguió gestos de asco ante los cortes. Al paso que íbamos no iba a lograr que se acercara a mi ni por error, podría hasta resultar yo asustado en vez de ella, no exagero la verdad esas películas tampoco me emocionaban mucho, era pura sangre nada de miedo.

Ya eran las 3am, los sándwiches y el maíz se habían acabado y por eso decidimos dar por terminada la noche, apagamos todo y salió de la habitación. ¿Por qué? me pregunté, se supone que dormiríamos juntos ¿no? Salí y empujé la puerta de su cuarto justo en el momento que se estaba colocando unas medias para dormir, se volteó a verme y me sonrió.

-Es que tenía que ponerme mi pijama, no me había cambiado –me explicó. Claro, razoné no iba a dormir con los jeans que fue al trabajo. Sonreí y vi como se alistaba para dormir, tenía una bata un poco más baja de las rodillas verde claro con manga larga.

-A ti te gustan los colores pasteles ¿no? –le pregunté.

-Si –respondió- ¿cómo lo supiste?

-No sé, pero te sientan muy bien –y ahí estaba ¡un sonrojo! Mi noche estaba completa.

La verdad si sabia porque le gustan los colores pasteles, es porque todas sus pijamas son de esos colores y además son pijamas muy juveniles como ella, en su diario vivir ella viste de colores muy fuertes y oscuros, colores tierra más que todo y un poco de blanco, pero es de noche que se pone esos colores que le gustan; cuando nadie la ve, es ahí donde de alguna manera se viste como es realmente y no la mujer seria que aparenta ser pero… ¿por qué?

-Eres muy detallista Shaoran Li, me gusta vivir contigo –me dijo y salió hacía mi cuarto.

¿Dijo que le gustaba vivir conmigo?

-Shaoran ¿vienes o no?

-Un… segundo –respondí, pero es que estaba memorizando este momento para toda la vida, ¡Sakura dijo que le gustaba vivir conmigo! No pude quitar mi sonrisa de oreja a oreja y me dirigí a mi cuarto, entré, saqué mi pijama, fui al baño, me cambié y luego salí para poder dormir.

-¿Por qué tan feliz?

-Porque –¡porque te gusta vivir conmigo, porque con eso me hiciste el hombre más feliz del mundo y porque siento que nada me puede bajar de la nube en la que estoy! Por eso- también me gusta vivir contigo Sakura.

-Que tonto eres –si lo soy en verdad lo soy.

-Aja.

Nos acostamos en la cama y ella se arropó y enredó en las cobijas.

-¿Tienes frío? –le pregunté.

-Aja –me levanté- ¿qué haces? –preguntó.

Yo no le puse cuidado y busqué entre los cajones del armario, luego de encontrarlos se los pasé y me volví a acostar.

-Ay guantes, gracias –dijo- es que he olvidado comprar unos y mira como tengo las manos –acercó una a mi rostro; era suave y pequeña y sí estaba fría.

-Bien ahora ya los tienes no hay de qué preocuparse –le dije- ahora a dormir –anuncié como cuando un papá declara la hora de acostarse. Apagué la luz y después de un mutuo buenas noches me quedé dormido.

No sé qué hora era cuando me desperté, sentía un fuerte dolor de estomago así que decidí tomar alguna pasta, fui al baño al gabinete a ver que encontraba y al fin ahí estaba la pastilla que calmaría mi ardor, pero como no había vaso tuve que bajar al primer piso a tomar un vaso de agua, al subir desde la puerta de la habitación puede escuchar como Sakura se comenzaba a intranquilizar, entré y me recosté en la cama y ella ya se estaba moviendo intranquila en la misma, no sabía qué había pasado pero lo cierto es que el sueño o más bien la pesadilla comenzaba, no faltaba mucho para que comenzara a gritar desesperada, no quería despertarla así que comencé a tocar su mano derecha suavemente pero no pareció ayudarla mucho así que tomé su mano con fuerza con la mía y comencé a decirle suavemente:

-Estoy aquí Sakura, no te preocupes, estoy aquí.

Su respiración comenzó a ser acompasada y poco a poco dejo de mover la cabeza de un lado a otro y al final volvió a su posición relajada, tranquila y sin pesadillas a la vista.

Me sentí mejor al saber que ella dormía bien y comencé a pensar en qué podría estar soñando… ¿seguramente su familia murió en la casa? Aunque no era muy posible ya que según lo que dijo Eriol habían tenido un accidente… aunque su madre tuvo cáncer, seguramente si murió allí. Lo peor era especular y pensar en cómo ayudarla pero saber que si ella me decía que no, no podría hacer nada más.

-*-*-*-*-*-*-

Me desperté y lo primero que vi fue a Sakura frente a mí, sonreí, como me gustaría levantarme así todas las mañanas y verla a mi lado que se despertara y me besara… esa sería la mejor manera de comenzar el día.

Vi como abría los ojos lentamente.

-Buenos días -dije

-Buenos… días –me contestó y se fijo en nuestras manos; la mía seguía sosteniendo la suya.

-Eh... bueno… es que… esta mañana estabas teniendo una pesadilla y cuando te tome la mano te calmaste.

-Ah… está bien –me dijo y se soltó suavemente, sin querer hacerme sentir mal- bueno entonces ¿qué quieres de desayuno? Va a ser tu recompensa por cuidar de mí.

-Bueno en ese caso quiero… pancakes.

-Muy bien –dijo mientras se paraba de la cama y luego salió del cuarto, 20 minutos más tarde ya estábamos desayunando.

-Es raro que haya tenido pesadillas –dijo cuando comenzó a comer- siempre que estoy contigo no tengo pesadillas.

-Bueno es que… luego de que nos quedamos dormidos me desperté porque tenía un ardor en el estómago y bajé por agua y cuando subí ya estabas comenzando a tener esa pesadilla.

-A ya. Gracias por cuidarme –me dijo mirándome fijamente.

-¿Qué vas a hacer hoy?

-Nada.

-¿Qué te parece si me acompañas a comprar algunos adornos de navidad?

-Mmmm.

-Ya sé que falta mucho, pero pues ahora tengo tiempo.

-Mmmm.

-Vamos Sakura acompáñame que tu también vives aquí y también va a estar decorada tu casa.

-Es tú casa Shaoran.

-Es nuestra, porque tú también vives aquí y por más que yo haya comprado en este lugar eres tú quien paga todos los servicios.

-Bien, bien, creo que tienes razón no quiero que esto se vaya a convertir en el Polo Norte y alquiles duendes y un hombre gordo para llenar esto con el espíritu navideño.

-Jajajaja bien, bien duendes y hombre gordo eliminados. Se van a poner muy tristes los aparté desde marzo.

-Jajaja bueno entonces déjame me arreglo y salimos.

-Si ok, yo también.

-*-*-*-*-*-*-

Llegamos al centro comercial y a pesar de ser finales de Noviembre ya el lugar parecía la Villa de Santa, por eso sabía que podíamos conseguir los adornos fácilmente. A Sakura no le gustó mucho el ambiente, había gente por todas partes y familias enteras comprando adornos felices, además de parejas por todo lado yendo tomados de la mano o demostrándose su amor algo que era a mí a quien más molestaba porque Sakura casi ni los notaba eran como inexistentes ante ella.

-¿Bueno a dónde vamos air?

-Pues no estoy muy seguro, donde veamos muchos adornos y un árbol.

-¿Vas a comprar un árbol? –me preguntó sorprendida.

-Bueno no es para armarlo mañana mismo, es solo que en mi casa de China siempre la navidad se celebra, adornamos y preparamos el árbol.

-Y… ¿te vas para China en navidad? –preguntó pero miro a otro lado.

-No creo, este año es pura libertad jajaja –sólo yo entendí mi chiste de independencia- voy a ir donde Eriol a la fiesta que tiene preparada.

-Pero entonces para qué quieres que el apartamento esté decorado si ni siquiera vas a estar allí en navidad.

-Vamos ¿no? –Indagué- ¿o es que no vas a ir a la fiesta?

-No.

-¿En serio?, tenía la esperanza que fueras.

-¿Por qué?

-Bueno porque quería… pasar navidad contigo.

-Yo también –me contestó sonriéndome- quería pasar navidad viendo películas contigo Shaoran.

-¿En serio?

-Sí, ese era mi plan, pero como dices que vas a la fiesta de Hiraguizawa pues veo que ya no.

-No importa le diré a Eriol que ya no voy a ir, no me va a extrañar además que falta mucho y no creo que diga que hay algún inconveniente o que sea necesaria mi presencia.

-¡Genial! –dijo genuinamente animada.

Entramos a tres lugares en total en uno compramos guirnaldas y algunos objetos para decorar el árbol, en otro compramos un árbol plástico de más o menos 1.70mts porque no quiero que sea demasiado grande para la sala del apartamento y en el último compramos luces y una que otra cosa para adornar el lugar, medias, santas y demás cosas de la época.

-¿Bueno y cuándo vamos a poner todo esto? –le pregunté, ella había dicho muy poco y no estaba muy interesada en las compras o en la navidad en general, planeaba poner todo el próximo fin de semana cuando ya se inicia Diciembre pero quería saber si podía contar con ella.

-No sé, cuando digas supongo.

-Ese es el espíritu –le dije cuando estaba encendiendo el auto para irnos a casa.

-Como sea –no intentó defenderse de mi broma y el resto del camino no dijo nada más.

Al llegar a casa bajé todo y lo puse en la sala de manera que no molestara el paso y subí a mi habitación, me senté en el borde de la cama y me dejé caer. A veces me molestaba un poco esa actitud de ella; es decir no es mi culpa que a ella le hayan sucedido cosas malas y si en realidad no quería ir conmigo a comprar lo de navidad debió haberlo dicho y si no quiere ayudar pues que no ayude y que no haga mala cara, prefiero verla feliz y sin hacer nada a que me haga mala cara a cada momento mientras me ayuda. Detesto que sea tan diferente, ¡es que no parece normal! ¡¿A quién no le gusta la navidad?! Solo a ella el resto del mundo está esperando regalos y queriendo estar con amigos y… familia. Bien soy un cretino por molestarme con ella cuando no ha hecho nada, sólo complacerme y no puedo culparla por estar desanimada supongo que ahora no le gusta la navidad, ni la compañía, ni compartir, ni nada de eso… de alguna manera es amable por no negarse a hacer las cosas que yo le dije. Pero la verdad es que no quiero obligarla a nada, si en realidad le molesta todo lo de la navidad pues no la obligaré a ayudar. Seguramente es en estas fiestas donde más recuerda a su familia porque no importan los años los recuerdos están ahí y a ella eso la lastima. El idiota soy yo por molestarme porque ella no se muestre con un gran espíritu navideño.

Toc, toc

-El almuerzo está listo Shaoran ¿vas a bajar? –me preguntó mientras abría la puerta, ya no estaba molesto y por el tono conciliador creo que supo que lo estaba.

-Claro ¿qué es?

-Bueno calenté unas hamburguesas congeladas que había comprado.

-Genial –le dije sonriendo y levantándome al fin de mi cama.

-Bueno pues como ya es un poco tarde por eso quise hacer algo rápido.

-Si está perfecto –le dije ya saliendo de la habitación. Me siguió y llegamos a la cocina y ella sirvió, la verdad las hamburguesas quedaban perfectas porque si tenía hambre y no había tiempo de ponernos a hacer algo muy complicado.

-Gracias, estaba delicioso.

-Bueno gracias al microondas porque yo sólo las puse allí.

-Bien entonces gracias por ponerlas allí Sakura. ¿Y qué vamos a hacer? –le pregunté

-¿Qué tal si vemos las otras películas que alquilé?

-Es un poco temprano para ver películas de miedo ¿no crees?

-Bien entonces no sé qué hacer –dijo cruzando los brazos.

-Bueno podríamos…

-Es que en realidad no hay mucho que hacer, acabamos de llegar del centro comercial y ver películas no porque no es la hora apropiada para el género, no podemos ir a comer porque acabamos de comer y en la casa no hay nada que hacer como para decirte que arreglemos el desastre.

-Sí la verdad que somos muy juiciosos.

-Yo antes era un desorden completo ¿sabes? –me contó- pero mi hermano siempre fue muy ordenado al igual que mi padre, en la casa siempre era yo la que me despertaba tarde, llegaba tarde y era un desastre. –terminó pero pareciera que se perdía en sus pensamientos.

-¡Qué bien que cambiaste!

-Sí, que bien…

-Aunque ahora eres un poco más rígida ¿no?

-¿Por qué lo dices?

-Bueno… no por nada.

-No, dime ¿por qué?

-Bueno porque se ve que no quieres cometer ningún error.

-Sí, es que no quiero cometer ningún error… -de nuevo se perdió en sus pensamientos. No sabía que decir así que comencé a recoger la mesa y a lavar los dos platos y vasos que usamos y la bandeja donde ella calentó el almuerzo.

-¿Quieres ir por un café?

-¿Ah?

-Bueno como no hay nada que hacer me preguntaba si quieres ir por un café y damos una vuelta.

-No la verdad… ahora no quiero, lo lamento.

-No hay problema –le dije, se levantó y se fue a su habitación.

No habían pasado ni 30 minutos cuando sonó el timbre de la puerta eran Tomoyo y Eriol.

-Hola chicos –los saludé.

-Hola Shaoran –me contestaron sonriendo.

-¿Sakura está? –preguntó Tomoyo.

-Si en su cuarto -le dije dándole paso para que siguiera y así lo hizo. Eriol se quedó conmigo y se burló de las cajas de la sala.

-¿Ya llegó Santa? –preguntó mofándose.

-Si vino hoy y dejó esto –le contesté.

-¿Para qué compraste todo esto?

-Porque me gusta la navidad.

-Ah si claro y esta navidad no la vas a pasar con tu familia.

-No… ah eso me recuerda no puedo ir a tu fiesta de navidad Eriol.

-¿Qué? ¿Y por qué?

-Bueno Sakura y yo planeamos pasar el día juntos.

-Has avanzado mucho con ella ¿no?

-Si y no… la verdad es que no veo oportunidad alguna de estar con ella en un plano romántico, solo somos amigos.

-¿Y entonces por qué todo esto? –dijo señalando los adornos.

-Por mí, porque me gustan estas fechas a ella en realidad le molestó un poco la compra… es sólo que me gusta que esté a mi lado.

-Mmm amigo te enamoraste –sentenció.

-¡No digas estupideces Eriol! ¿Cómo me voy a enamorar si ni me da la hora?

-Pues así, no te das cuenta que quieres que ella esté contigo sin esperar nada a cambio, eso es amor.

-No lo creo, pienso que yo sabría si estuviera enamorado de Sakura y te puedo decir con confianza que no, sólo que ella me gusta mucho y quiero lo mejor para ella.

-Así no sea contigo.

-Pues si fuera conmigo sería… perfecto… pero sino no importa desde que esté bien.

-Amigo estás enamorado jajaja.

-Si claro…

-Sakura no está de humor para salir –dijo Tomoyo cuando llegó a la sala- le dije que si quería ir con nosotros a bailar pero me dijo que no.

-Bueno es un poco temprano Tomoyo –intenté justificar a su amiga.

-Pero es que es una reunión en mi casa, pues será algo aburrida pero pues vamos a estar los cuatro y no creo que eso esté mal, además que como es elegante tenemos el tiempo preciso para arreglarnos y presentarnos a las 8pm para que mi madre y sus amigos nos vean. Mi madre quería ver a Sakura –sonaba decepcionada- pero dice que no quiere salir… tampoco es que nos vayamos a trasnochar mucho a las 11-12 estaríamos terminando nosotros.

-Bien es que hoy salimos de compras y está cansada.

-¿Salieron de compras? –indagó.

-Sí, fuimos a hacer compras de navidad y es que tengo el tiempo ya sabes en diciembre las cosas en la oficia se agitan y más cuando estamos a punto de cerrar el año.

-¿Fueron de compras navideñas? Ustedes… es decir ¿Sakura fue?

-Sí –le dije mostrándole las cajas que ignoraba. Se dio la vuelta y vio todo- bueno ella me acompañó, supongo que no quiso ser descortés –le dije como explicando porque 1)era verdad creo que fue más cortesía que gusto y 2)porque Tomoyo estaba muy sorprendida.

-Veo… bien… que bueno que hicieron las compras tan temprano.

-Si ¿cuándo las haremos nosotros amor?-preguntó Eriol al ver la sorpresa en el rostro de su novia.

-Pronto –dijo sin salir de la burbuja en la que estaba- bien… creo que nosotros nos vamos Shaoran. Adiós.

-A… adiós –les dije, Eriol se despidió con una mirada y preocupándose por su novia.

Raro, esa actitud en Tomoyo había sido muy rara. Subí a ver qué le había dicho a Sakura y oh sorpresa estaba leyendo.

-Ya se fueron –le informé.

-¿Se veía molesta? –preguntó.

-No para nada, más bien quedó sorprendida al saber que hicimos compras navideñas.

-Aaa, bien es que ella siempre me invita pero como antes no era mi casa la que iban a adornar pues no la acompañaba. –me dijo con una sonrisa.

-Bien tiene sentido ¿qué lees?

-Nada interesante, creí que leer un libro de dinosaurios sería entretenido pero resultó de lo más aburrido.

-Bueno y qué tal si nos preparamos para la sesión de miedo.

-Pero apenas son las seis Shaoran, creo que tienes razón debe estar oscuro para ver las películas.

-Bueno entonces que tal si hacemos una tarta, con eso matamos el tiempo y tenemos algo para comer en la película.

-Es una muy buena idea –sonrió- me gusta como piensas Li –dijo acercándoseme.

Y a mí me gustas tú, pensé.

-Vamos –dije dándole la espalda y bajando rápido.

Resultó que hicimos más de la cuenta, de postre nos decidimos a hacer un tiramisú, pues era el que no llevaba tanto tiempo por el horno, y además hicimos las infaltables palomitas y una picada de jamón con papás fritas y salchicha además de malteadas de brownie, todo aparentemente no lo íbamos a comer los dos. Aunque no sabía cómo.

-Bien estamos preparados, sube el postre y yo subo lo demás –le dije. En el cuarto comenzamos a acomodarnos y preparar la película, encendí el televisor y mientras encontraba la película que íbamos a ver el televisor mostro una película de Jet Li y me quedé viéndola, pero es que en serio que me gustan sus películas.

-¿La vas a ver? –preguntó.

-No, no solo… pensaba en si ya la había visto antes –dije bajando la mirada porque no la había visto.

-Ah bueno entonces veámosla.

-No importa seguro la repiten –le dije, se supone que estábamos en fin de semana de miedo.

-Bueno pero es muy temprano para asustarse así que si vemos ésta seguro cuando termine es la hora adecuada para que nos asustemos.

-¿Segura? –ella asintió -Genial –le dije y nos sentamos para ver la película, no supe cómo nos acabamos medio tiramisú y la picada de papas que preparamos al terminar la película puse "Rec" y comenzamos a verla.

Si bueno una buena historia y una idea muy original pero no me parecía tan aterradora, es decir aparte de la imagen al final del monstruo pues no habían sino otros tres susticos. A ella la película le gustó aunque no la asustó la idea de la historia le pareció muy buena.

Puse la de "El orfanato" pero antes de darle play decidí comer lo que quedaba de tiramisú y Sakura se antojó así que le di más de lo que quería jajaja creo que a ambos nos gusta el dulce, ya las palomitas estaban a unos pasos de acabarse así que comencé con la tarea apenas le di play a la película.

Bueno comenzó y muy buena, muy interesante pobre señora que pierda a su hijo y luego empezó lo bueno un niño con un costal comenzó a aparecer y eso asustó a Sakura, se me acercó, la película siguió y siguió y Sakura ya me tenía abrazado del brazo y completamente pegada a mi lado. La película para ser honesto era buena, si era de miedo y yo estaba asustado o algo asustado porque cada que Sakura se movía la miraba y la película desaparecía, sentí el momento cuando abrazó más mi brazo y recostó su cabeza un poco en mi pecho, su cabello olía a frutas, con el brazo contrario acaricié sus manos que apretaban mi brazo. Escuché en la película:

-Uno, dos, tres toco la pared –decía la protagonista.

Y Sakura se estremeció, escondió su rostro en mi pecho por cuatro segundos y luego se animó a volver a ver. Esto era de lo mejor, ¡sólo necesitaba una película para que ella se me acercara, que tonto!

-Ahhh –grito, me estremecí y liberé el brazo que abrazaba y lo pasé alrededor de su cuerpo, se acomodó mejor en mi pecho.

-¡No puedo creerlo! Lo hizo para estar con su hijo –expresó- bueno el final es como bueno ¿no?, generalmente arruinan las películas con malos finales. –dijo mientas se separaba y se levantaba.

-Si –respondí desanimado por no poder abrazarla más.

-Pero es buena.

-Si es buena.

-Creí que ninguna te iba a asustar, me causó gracia cuando me abrazaste miedosito jajajaj.

Pensaba que la abracé porque tenía miedo jajaja la broma era para ella.

-Sí, sí mucho miedo jajaja.

-Bueno ya vengo me voy a cambiar –se acercó a la puerta y luego se devolvió- mejor me acompañas.

-¡Jajaja quien es la miedosita ahora! –me tomó de la mano y me haló a su cuarto sacó su pijama y nos devolvimos a mi habitación, luego entró al baño y se cambió. Cuando salió tenía puesta su pijama rosa que le vi la primera vez. Sin decir nada entré al baño y me puse unos pantalones de pijama pero olvidé la camisa a juego, salí a buscarla.

-¿Qué no tienes frío? –me preguntó al verme. Bien yo podría decir lo mismo con esa pijamita.

-¿Y tú?

-Yo estoy perfecta.

-Yo también –mentira sí tenía frío, pero aún así me acosté en la cama como si fuera el día más caluroso del año, sin camiseta y con las cobijas en la cintura aparentando calor. Ella apagó la luz y ambos nos quedamos dormidos pronto.

Me desperté con Sakura abrazándome y yo a ella, yo tiendo a dormir de lado por eso es difícil que las personas me abracen pero creo que el frio me paralizó porque lo único que había movido había sido mi brazo izquierdo para rodear a Sakura. Ella si estaba prácticamente sobre mí, su cabeza en mi pecho y su brazo izquierdo abrazándome, no me incomodó la situación en absoluto, pero recordando mi reloj volteé el rostro pero ya estaba apagado.

-Mmm –sentí que se movía pero no despertó. De hecho durmió un rato más, como hora y media más, luego si se movió despertándose, yo me hice el dormido para que no pensara que la acomodé o algo, cuando se percató de nuestra pose se movió rápidamente para quitarse de encima, el movimiento fue brusco y obviamente tenía que despertarme.

-Sakura –le dije- ¿cómo amaneciste?

-Bi… bien.

-Genial, tuve una gran sueño, ojalá no me hubieras despertado –más bien ojalá y no se hubiera despertado.

-¿Sí?

-Aja. –le dije inocente.

-Y… ¿qué fue?

-Bien estaba abrazando a una princesa vestida de rosa, una chica hermosa y lo mejor es que ella me abrazaba muy fuertemente, se sentía muy real, sabes.

-Ahh ¿sí?

-Sí –jajaja bien molestarla también era muy divertido y más si se sonrojaba como ahora- una chica en verdad hermosa –concluí.

-Creo… que haré el desayuno. –Dijo parándose muy rápido y saliendo de la habitación.

Jajajajaj esto era bueno, muy bueno.

Me bañé y baje a desayunar Sakura estaba terminando de hacer bolas de arroz y ponerlas en una bandeja, bajé y serví el té.

-¿Y qué quieres hacer hoy? –le pregunté.

-Eh… pues voy a leer un poco.

-¿Leer? Pero dijiste que no te gustó el libro de dinosaurios, dijiste que era aburrido.

-Si… pero le voy a dar otra oportunidad. Además tengo que hablar con Tomoyo.

-¿Para qué, por qué?

-Porque es mi prima y no me gusta que esté molesta, además que ella dijo algo de mi tía, Sonomi es una gran mujer y quisiera verla, qué mejor que ahora en vez de en una fiesta aburrida y donde no pueda hablarle.

-Supongo que tienes razón.

-Si –fue lo último que dijo en el desayuno, comió rápido y no volvió a mirarme mientras comía, la verdad parecía nerviosa y no entendí por qué.

Por la tarde se fue para donde Tomoyo y no volvió sino hasta las 8pm, yo mientras ella no estuvo dormí un rato y de resto me puse a ver televisión. Cuando Sakura llegó solo dijo ya llegué y se encerró en su habitación el resto de la noche.

La mañana siguiente Sakura se había ido cuando me desperté algo extraño porque siempre desayunamos juntos pero supuse que tenía algo importante que hacer… aunque el restaurante de Eriol abriera a las 11am… pero seguramente quería hablar con Tomoyo.

Estaba en la oficina y el trajín de Diciembre comenzó, tenía tres reuniones una con socios, una con el departamento de administración y la última con el de economía. Teníamos que analizar los balances generales de la empresa y compararlos con los otros de China para ver el cambio. Y hablando de China mi madre me llamó justo cuando estaba saliendo a ver a Sakura así que le dije que tenía un almuerzo de negocios y la llamaría luego y no es que ponga a Sakura primero que a mi madre, es sólo que me gustaba almorzar con ella… de alguna manera.

-Hola –le dije cuando me pasó la carta.

-Ho…la –me contestó sin mirarme.

-Saliste temprano esta mañana –le dije para saber la razón de su partida temprana.

-Sí.

¿Qué estaba pasando? Ella me estaba hablando con monosílabos y no me miraba, era como… cuando nos conocimos… ¿qué?

-¿Y qué vas a querer? –me preguntó mirando su libreta, ella me estaba ignorando y eso… dolía.

-Eh… olvidé que tengo que llamar a mi madre… es algo de la oficina además que le tengo que decir que no iré para navidad. Me tengo que ir.

-Adiós –me dijo se dio la vuelta y se fue a la barra.

Salí y comencé a dirigirme a la oficina, me sentía como un idiota ¿amigos? Si claro en mis sueños, porque sólo allí podía abrazarla y cuidarla y besarla como quería, bueno besarla no era de amigos pero al menos antes podía hablarle como si fuéramos amigos, pasar el tiempo como si fuéramos amigos y ahora de nuevo sentía que estábamos distanciados, como cuando apenas y la conocía, cuando iba al restaurante únicamente para que me notara, para que supiera que existiera.

Rabia.

Eso era lo que sentía en este momento, ¿por qué me hacía esto Sakura?

Seguramente se enteró que quiero ser más que su amigo, que me gusta, que me encanta que quiero estar siempre a su lado… jodido, estaba jodido. Porque según lo veía había perdido lo poco que había ganado con Sakura… seguramente había sido Tomoyo ayer, ella estaba sorprendida porque nosotros fuéramos a comprar cosas de navidad, seguramente le contó la verdad para que Sakura se alejara de mí y lo consiguió, hizo que Sakura se distanciara de mí. ¿Es que en realidad pensaba que yo era tan malo para ella? Cuando no hago más que pensar en ella, estar con ella y buscar su bienestar.

Ring, ring.

Contesté inmediatamente.

-Buenas tardes madre –sabía que debía ser ella, aunque no habían pasado ni 30 minutos de mi supuesto almuerzo de negocios, seguramente le iba a dejar alguna razón a mi secretaria.

-¿Shaoran cómo es que estás ahí? –me preguntó.

-Hubo una cancelación en mi almuerzo.

-Que detalle tan de mal gusto –me dijo.

-Pues es que su hija tuvo un accidente –inventé para justificar la grosería de mi no cliente.

-Bien eso lo justifica.

-Sí, claro.

-Bueno Shaoran ya que estás ahí te digo que he revisado el balance que enviaron en la mañana y me gustan las cifras que veo, en navidad podemos revisar algunos de los planes que enviaron, bueno no en navidad propiamente claro, ya sabes que las fiestas son muy importantes para la familia.

-Sí. Sobre eso madre quería comentarle que no pasaré las fiestas en China por eso le envíe los balances hoy.

-¿Qué? ¿De qué estás hablando Shaoran Li? Nosotros siempre estamos juntos para navidad, los Li se reúnen para navidad siempre y lo sabes.

-Si madre pero no este año.

-¿Cómo que no este año?

-Bueno madre ya soy adulto y quiero pasar esta navidad… –me detuve antes de contarle mis planes, porque supongo que la noche de películas estaba cancelada- con unos amigos, una fiesta a la que ya acepté a ir.

-Bien entiendo tus razones pero si no vas a venir a navidad espero que al menos pases una semana antes con tu familia en China.

-Sí me parece bien además que quiero darles sus regalos.

-Muy bien entonces te espero dentro de dos semanas.

-Claro, adiós madre.

-Adiós Shaoran, cuídate hijo.

-*-*-*-*-*-*-

Al llegar a casa no había nadie y como no había comido nada en el día decidí preparar algo, cuando estaba terminando llegó Sakura del trabajo.

-Hola –le dije- ¿cómo te fue?

-Bien –me dijo sin mirarme.

-Preparé la cena, espero te guste.

-Lo siento pero no tengo hambre me voy a acostar ya. Se subió y no la volví a ver en toda la noche.

Tres días más pasaron y la actitud de Sakura seguía igual, no me hablaba, había intentado ir al restaurante pero al ver cómo me trataba decidí dejar de ir, no quería sentirme mal por la manera en que me trataba. Decidí ignorarla yo también y comenzar a pensar que vivía solo de nuevo.

El fin de semana me desperté y bajé a desayunar, comí cereales y luego de bañarme y colocarme una sudadera y comencé sacar lo que había comprado la semana pasada y a adornar el apartamento, en China yo también ayudaba a arreglar la sala de la casa y desde pequeño con mis hermanas decorábamos a el árbol de navidad, era una tradición y ahora mis sobrinos nos ayudaban. Comencé a preparar todo, saqué las guirnaldas y las comencé a colocar por todas partes, puse los adornos en la sala y el comedor y unos pequeños papá Noel en las puertas de los dormitorios, en el mío y en el de invitados, pensé que a Sakura no le gustaría el adorno. Luego comencé a armar el árbol. Como a las 3pm terminé todo y me senté en la sala a ver mi obra, escuché cuando la puerta en el segundo piso se abrió y unos pasos comenzar a bajar, no me moví. Escuché como sacaba algo de la cocina, seguramente para comer y luego volvió a subirse sin decir nada. Decidí salir a comprar los regalos que iba a llevar para mi familia.

En el centro comercial no me fue muy difícil saber qué comprarle a cada uno, para mi madre y Meiling lo ideal eran joyas, Femei y Faren habían hablado de algunos perfumes, a Futtie ya le había comprado unos zapatos de colección que tenía y para Shiefa el último bolso de Channel era el regalo perfecto, ahora mis sobrinos, los hijos de Faren eran muy activos compré algunas pistolas de agua y una pista de carreras muy interesante que vi, para las hijas de Sheifa compré unas barbies, al igual que para la hija de Futtie y para el bebe de Faren compré unos cosas de plastilina que espero lo estimulen o algo así, o eso decía la caja, para estimulación temprana.

Llegué al apartamento cansado de caminar. Tenía que informarle a Sakura de mi viaje en unos días y decidí hacerlo esa noche, para qué esperar más, igual iba a notar mi ausencia… tal vez.

Subí a su cuarto, ya no cenábamos juntos, ni desayunábamos juntos tampoco, me detuve antes de golpear, tomé aire y al fin lo hice.

-¿Quién es?

¡Quién podría ser! Solo vivíamos ella y yo en el lugar y era muy tarde para una visita sorpresa de Tomoyo. Pensé en hacer una broma pero creo que el ánimo no estaba para bromas.

-Soy yo Sakura, Shaoran, Shaoran Li –le dije identificándome completamente.

-Pasa Shaoran –al menos eso seguía igual y no me había vuelto a decir Li.

-Quería comentarte que en cinco días me voy de viaje a China.

-¿En serio?

-Sí bueno pues como no voy a pasar las fiestas con ellos mi madre sugirió que al menos fuera esta una semana y me pareció una buena idea.

-Qué bien –dijo medio animada.

-Si bueno, solo quería que lo supieras.

-Ok –bueno me voy a bañar.

-¿Tan tarde? -me miró extrañada, obviamente no era mi problema –lo siento no quería molestarte, estás en tu casa –le di paso.

-Gracias –me dijo dando el primer paso para salir del cuarto- es que tengo mucho calor, por eso quiero bañarme –me explicó.

-Sakura espera –la interrumpí- ¿qué pasa?

-¿De qué hablas?

-¿Por qué no me hablas?

-Estamos hablando Shaoran.

-No, desde la semana pasada apenas y me hablas, creo que hoy me has hablado más que en toda la semana.

-No sé de qué hablas, estamos hablando igual que siempre Shaoran.

-No, no es lo mismo –nos miramos fijamente- ¿qué hice?

-Es… bueno es que yo… -me comenzó a contar bajando la mirada- el domingo pasado yo…

-¿Si? –dije cuando ella comenzó a dudar.

-No, no es nada olvídalo –dijo saliendo rápido y entrando al baño.

-*-*-*-*-*-*-

La semana no fue distinta a la pasada en casa, Sakura no se levantaba temprano, bueno no ella no salía porque como todos los días se despertaba gritando por su pesadilla, y ahora si era de todos los días.

El viernes llegó y el viaje era a las 11am, ya tenía todo arreglado en la oficina por eso no iba a ir pero decidí despedirme de Sakura, golpeé su puerta.

-Sigue Shaoran –lo hice.

-Hola Sakura.

-Hola.

-Bueno quería despedirme, en unas horas me voy a China.

-Ah sí, lo había olvidado. ¡Qué tengas un buen viaje!

-Gracias… adiós.

-Adiós.

Esa fue nuestra gran despedida.

-*-*-*-*-*-*-

Al llegar a China me di cuenta que las cosas no habían cambiado mucho, me instalé en mi cuarto y fue extraño estar ahí, ya no era mi cuarto aunque sabía que mi madre nunca lo cambiaría. Arreglé la ropa en el closet y bajé para estar con la familia. Mi madre me esperaba en el estudio para hablar de negocios, me felicitó por mi manejo de la sucursal de Japón, me dijo que estaba muy contenta y orgullosa. Luego de discutir una nueva propuesta salimos a tomar el té con mis hermanas.

-¡Shaoran! –me saludaron ellas, las cuatro, me abrazaron, estrujaron y besaron.

-Hola –dije y me separé de ellas.

-¿Cómo has estado?

-¿Qué tal Tokio?

-¿Ya tienes novia?

-¿No quieres volver ya a Hong Kong?

Sonreí ante todas sus preguntas y comencé a responderlas.

-Bien, interesante, no y no –contesté mirando a cada una por su pregunta. Quedaron un poco perdidas jejeje.

-¿Qué? –dijeron al unísono.

-Que he estado bien, Tokio ha sido interesante, no tengo novia y no quiero volver a Hong Kong, me gusta vivir en Tokio.

-¿No tienes novia, cómo es eso? –preguntó Shiefa.

-Pues así, no tengo novia.

-No me digas que ya terminaste con alguna chica ¡ya te dije que eso de salir por un par de semanas no es bueno! –me reprendió Faren.

-No Faren, no tengo novia. No he tenido novia en Tokio.

-¿Qué?

-Eso, no tengo novia.

-Increíble, mi primito Shaoran Li solterito y a la orden –entró diciendo Meiling, luego se me acercó y me abrazó fuertemente.

-Hola Mei ¿cómo has estado?

-Muy bien –me contó y comenzó a contar su aventura del día, que las compras, que sus amigas, que el club, bla, bla, bla. Me pregunté que estaría haciendo Sakura en ese momento, seguramente ya habría llegado del restaurante y se estaría preparando para dormir aunque como era viernes se pondría a leer para acostarse más tarde.

Los días pasaron y las actividades también; jugué con todos y cada uno de mis sobrinos, la verdad casi y no me dejaban descansar, mis hermanas al saber que traía regalos los quisieron abrir inmediatamente pero como les dije que tendrían que esperar empezaron a rogarme como lo hacían sus hijos, eso fue muy divertido.

El miércoles Meiling se me acercó a pedirme un favor.

-Por favor Shaoran solo será una semana, lo que dura la sesión de fotos.

-Ya le dijiste que si ¿no?

-Bueno sí, es que le dije que mi primo era muy bueno y no vería problema alguno en que ella se quedara unos días en su apartamento.

-¿Cuándo es que es?

-En enero como la segunda semana creo, y sólo son unos días.

-Pero es que no la conozco Meiling no le puedo decir que sí.

-Bueno pues por eso no te preocupes que hoy viene a cenar, se llama Emily y es de América.

-¿Cómo la conociste?

-En un evento en París.

-Veo –seguramente otra amiga descerebrada de Meiling.

Pero resultó ser todo lo contrario, Emily además de ser hermosa; tenía el cabello negro, los ojos miel, era alta, delgada y muy atractiva, era muy entretenida; graciosa, hablaba de temas interesantes y contaba con una sonrisa arrolladora.

Al conocerla le dije a Meiling que no había ningún problema que Emily tenía las puertas de mi apartamento en Tokio abiertas.

-Sabía que dirías que sí –comentó Meiling sonriendo cuando le dije que no había problema con Emily.

-Bueno es una chica muy hermosa e interesante.

-Sí lo sé, justo tu tipo.

-Jajaja no me digas que la buscaste para mí.

-Por supuesto que no, sólo que tus hermanas me contaron que habías estado algo solo en Tokio y pues ella es una gran chica.

-Bien gracias –pensé en lo que ella dijo, solo en Tokio… no era cierto yo estaba con Sakura, bueno al menos hasta hace dos semanas; cuando ella me hablaba y me sonreía, ahora con suerte y me miraba.

El viernes viaje a Japón, quise llamar a Sakura a avisarle pero no le vi sentido alguno a eso, seguramente y decía un bien u ok y no quería su indiferencia.

Al llegar a casa sabía que no había nadie pues era muy temprano para que Sakura estuviera en casa, subí las maletas y me sorprendí al ver el papá Noel que había sobrado en la puerta del cuarto de Sakura, al final si le había gustado decorar la casa jajajaja.

Tomé un baño y al salir me puse algo muy informal, bajé para prepararme algo de comer y para mi sorpresa Sakura estaba preparando la cena.

-Hola –le dije, ella saltó de la sorpresa y se dio la vuelta para mirarme y luego sonrió.

-¡Shaoran! –se me acercó sonriendo- ¡qué bueno que regresaste! –yo estaba sorprendido por su actitud.

-¿Estás bien? –le pregunté porque tal vez no se acordaba que me estaba ignorando y necesitaba unos segundos para recordarlo.

-¡Por supuesto que estoy bien! Solo algo sorprendida de verte, no sabía que llegabas hoy.

-Bueno dije una semana y una semana estuve en China.

-Sí tienes razón, bueno entonces siéntate para comer algo, ¿tienes hambre no?

-Algo.

-Bueno siéntate y me cuentas cómo te fue con tu familia.

-Pues bien –le dije sentándome donde me indicó.

-¿Estaban felices de verte? –¿y ese interés? No se supone que está molesta por algo que no sé qué es.

-Sí, felices.

-Por favor no me des tantos detalles no quiero saber tanto de tu viaje –no capté el sarcasmo sino hasta que me dijo- ¿Shaoran me vas a contar o no?

-Bien llegué el viernes hablé con mi madre sobre la empresa; me dijo que le gustaba como la estaba manejando. Luego vi a mis hermanas y hablamos un rato; me preguntaron cómo estaba y después vi a mi prima Meiling. El resto de días fueron casi iguales me los pasaba con ellas y mis sobrinos, son unos niños muy divertidos.

-¿Tienes sobrinos?

-Sí, 13 en total.

-¿13? Son demasiados.

-Jajaja bueno somos cinco hermanos.

-Tu familia es muy grande.

-Supongo.

-¿Y tú cuántos hijos piensas tener?

-Creo que cuatro estarían bien ¿no?

-Supongo.

-¿Y tú qué hiciste?

-Lo de siempre, trabajar, leer y dormir.

-Seguiste teniendo pesadillas.

-Sí, ya sabes qué sino estás no se me van.

-Si –hubo un incómodo silencio. Terminé de comer y decidí ir a dormir.

-Gracias por la comida Sakura, como siempre te quedó deliciosa.

-Gracias.

-Bueno me voy a dormir.

-Bien, buenas noches.

-Si… adiós –le dije y me subí a dormir, la verdad ese cambio me gustaba, es decir me preguntó cómo me había ido ósea que le interesaba. Buena señal y según veía lo que fuera que tenía ya se le había pasado porque estaba igual que antes conmigo.

-*-*-*-*-*-*-

De nuevo lunes en la oficina, las vacaciones comenzaban el miércoles, por lo que estos dos días eran más que todo de inspecciones y revisiones. El miércoles decidí salir a comprar los regalos de navidad de mis amigos. A Eriol le compré ese condenado teléfono del que tanto hablaba aunque en realidad no entendía por qué no lo había comprado ya él mismo, en fin… a Tomoyo le compré un brazalete, no me quería complicar de a mucho con ella y por último Sakura. Según tenía entendido iba a pasar la navidad con ella viendo películas pero en realidad no sabía en qué habían quedado esos planes porque aunque me hablaba normal yo no había vuelto al restaurante, ni volvimos a desayunar o cenar juntos y el sábado pasado cada uno lo pasó aparte y por la noche no vimos ni siquiera un capítulo de muñequitos animados juntos, así que no sabía cuál era en verdad nuestra situación. ¿Qué le debería comprar? Todo lo que veía no me satisfacía…

Hasta que lo encontré; un juego de magia, unas cartas rosas que servían para adivinar el futuro; era un libro rosa con un león en la portada y una luna en la contraportada, traía 53 cartas y era un juego para niños, obviamente, pero cuando las vi recordé ese sueño que tuvo Sakura luego de ver "héroes" en donde ella tenía poderes mágicos y yo manejaba una espada, cuando me contó el sueño le dije que podía ser cierto ya que yo sabía manejar la espada y ella me dijo que entonces en dónde estaban sus cartas y se las acababa de encontrar y para mi suerte el juego se llamaba "Sakura Cards" para chicas y "Clow Cards" para niños; estás no eran rosas sino rojas con bordes dorados.

Navidad era en dos días y todavía no sabía que iba a hacer para celebrarla; si iba a ir a la fiesta de Eriol, si vería películas con Sakura o si me quedaría solo en mi apartamento.

Incertidumbre, eso era lo que sentía al llegar al apartamento decidido a preguntarle a Sakura en dónde habían quedado nuestros planes navideños.

-Sakura… -comencé- bueno quería preguntarte ¿al fin para navidad qué vas a hacer?

-Vamos a ver películas ¿no? En eso habíamos quedado.

¡Sí!

-Oh sí, sí claro.

-A y no mentiras… vamos a ir a la fiesta de Eriol.

-¿Qué?

-Sí, recuerdas que te dije que Tomoyo se enojaría porque fuimos a hacer las compras navideñas –asentí- pues efectivamente se molestó y me dijo que lo único que podía hacer para reivindicarme era pasar navidad con ella, así que iremos a esa fiesta.

-Veo –le dije- bien espero que sea divertida.

-Yo espero lo mismo, aunque lo dudo. ¿Qué traes ahí? –me señaló mis paquetes.

-Esto –levanté las bolsas- nada más compras navideñas.

-Si que te gustan las fiestas ¿no?

-Si bueno, desde niño la celebro con mi familia; mis hermanas y yo siempre armábamos el árbol de navidad. Era muy divertido.

-Sí, te entiendo.

-Bueno te veré en la mañana voy a guardar esto –levanté los paquetes.

-Bien, adiós.

-Hasta mañana.

Subí y guardé todo lo que había comprado, me puse a ver las noticias y la gente estaba al igual que yo comprando todo a último minuto jajaja, después de ver las noticias me acosté a dormir.

-Noooo.

El grito diario de Sakura me despertó, fui a su cuarto a despertarla y la vi llorando, la desperté y como siempre se disculpo por despertarme, me devolví a mi cuarto y me bañé y vestí. Hoy no tenía nada que hacer, ya tenía todas las compras de navidad, no había que ir a la oficina y no tenía que revisar nada.

Llamé a Eriol y quedamos de almorzar juntos y pasar la tarde juntos, seguramente contándome de su vida, negocios y Tomoyo, la idea me gustó pues hace rato que no sabía mucho de mi amigo y mañana en la fiesta no podríamos hablar.

Me comí una tostada como desayuno y vi a Sakura leyendo en la sala, no sé que era pero estaba muy concentrada, ni siquiera noto mi presencia en el primer piso. Seguramente ya no era ese libro de dinosaurios, debía ser algo más interesante, me dirigí al hall de la entrada y tomé las llaves del bowl de la mesa de entrada abrí la puerta y escuché:

-Adiós Shaoran –me dijo Sakura, me di la vuelta y había bajado el libro y me miraba fijamente. Solo asentí y salí, aparentemente me había ignorado a propósito, no era como al principio cuando yo en realidad no existía sino que esta mañana quiso ignorarme, por eso no dije nada estaba molesto por la manera en que me trataba.

-¡Hola Shaoran! –me saludó Eriol palmeándome la espalda.

-Hola Eriol ¿Qué tal todo?

-Bien, bien –me dijo y me senté en la mesa, habíamos quedado de ir a un restaurante japonés pues primero estaba cansado de la comida inglesa y segundo ya no me gustaba el restaurante de Eriol, ya no quería ver a Sakura- ¿Pero qué tal tú Shaoran cómo vas con Sakura?

-Mal, peor, horrible no sé que más decirte…

-No entiendo, la última vez que te vi habían ido a comprar adornos de navidad y tú estabas más que feliz por vivir con ella.

-¡Pues es eso precisamente, no sé qué paso en estas semanas! –le dije- ese día fuimos a comprar lo de navidad y vi que no le gustaba mucho el ambiente pero aún así me acompañó, luego vimos unas películas dormimos y cuando nos despertamos el domingo ella estaba diferente y desde ese día ya nada ha sido igual.

-Eso sonó como si hubieran dormido juntos.

-Sí, dormimos juntos –le dije confirmado lo obvio.

-¿Qué? ¡¿Te acostaste con Sakura?! –me dijo sorprendido.

-Sí, no te lo había dicho… -intenté recordar y por su cara parece que no.

-¡No puedo creerlo! Y Tomoyo pensó que no ibas a atener oportunidad alguna con ella jajaja –comenzó a reír mientras tomaba un poco de su trago –bueno pues seguramente hiciste algo mal para que halla cambiado contigo –terminó.

-No creo, es decir fue igual que las otras veces, siem…

-¡Fue más de una vez! –me interrumpió sorprendido y emocionado- ¡No me lo puedo creer, Shaoran de verdad que nadie te queda grande! Ni siquiera Tomoyo cedió tan rápido Jajaja –entendí su tono y por qué tanta sorpresa.

-No me acosté con ella Eriol, no en ese sentido –le dije, me miró fijamente confundido- lo que pasa es que los fines de semana veíamos películas en mi cuarto y generalmente ella se quedaba dormida en mi cuarto y pues yo la acomodaba en mi cama y así dormíamos juntos, pero no pasaba nada más, solo dormíamos –le expliqué.

-¿Ósea que no han tenido relaciones?

-No.

-Entiendo, ya me parecía raro que lograras avanzar tanto con ella.

-…si bueno en fin, la cosa es que desde ese domingo cambió completamente conmigo, primero me volvió a ignorar, me fui a China y cuando volví me volvió a hablar como antes, como amigos pero las cosas no han sido iguales, ya no desayunamos juntos, no pasamos tiempo juntos nos medio hablamos pero no como antes y lo peor es que no sé cómo debo comportarme con ella; es decir debo hablarle normal, hablarle lo mínimo, ignorarla –lo miré- no sé qué debo hacer.

-Bien eso está raro, dices que dormían juntos pero no como pareja.

-Sí, veníamos durmiendo juntos desde hace algunos fines de semana pero ese día ella cambió.

-¿Esa mañana hiciste algo raro para molestarla?

-No.

-¿Tú hablas dormido?

-No… sé.

-Bien puede ser eso, seguramente dijiste algo que no debías; como que estás perdidamente enamorado de ella y se asustó.

-¿Tú crees?

-Claro Sakura no está lista para algo así, he visto un gran cambio en ella pero aceptar el amor… no creo menos de alguien que apenas y conoce.

-Nos conocemos hace cuatro meses.

-Si pero luego de la pérdida de su familia supongo que para que ella esté lista para algo se necesitaría que la conocieras por años.

-Si… tienes razón… seguramente sí dije algo indebido; porque aparte de eso no puedo pensar en nada más, ese día la molesté un poco con un supuesto sueño, pero ella también es sarcástica o graciosa así que no pudo ser eso.

-¿Cómo así que un supuesto sueño? Explícame eso.

-Bueno cuando desperté Sakura me estaba abrazando y cuando ella al fin despertó se puso nerviosa y se separó rápidamente la molesté diciéndole que había soñado con una princesa que me abrazaba… pero fue jugando, solo quería que se sonrojara un poco.

-¡Pues eso fue amigo! Sakura te escuchó hablando dormido de cuánto la amas y luego se despierta y están abrazados y tu le dices que soñaste con una princesa pues claro todo eso se acumuló en su mente y la asustó, pudo haber pasado lo del abrazo pero si le agregas tú sueño y tu comentario del otro día; puff una bomba de tiempo que ella no quiere ver cómo estalla.

-Tienes razón, soy un idiota no lo pensé, al despertarse y separarse de mí de esa manera debí haberlo imaginado pero en cambio me puse a molestarla.

-Si calculaste mal las cosas.

-Terriblemente mal, y ahora ninguno de los dos sabe cómo actuar con el otro, seguramente no quiere darme esperanzas y por eso se distanció tanto al principio.

-Seguramente.

-¡Soy un idiota! –exclamé dándole un puño a la mesa, luego me tomé el trago de un sorbo, pedí otro y otro, quería dejar de pensar en mi estupidez por unos minutos, logré calmarme y Eriol lo notó, para tranquilizarme un poco más o sacar el tema de mi mente comenzó a hablar de algo distinto.

-¿Y cómo te fue en China?

-Bien, bien todo sigue igual, estuve con mis hermanas, mis sobrinos, mi madre y mi prima más que todo, también visité algunos amigos allá pero más que todo la pasé en familia –recordé algo- y conocí a una chica espectacular.

-¿En serio? Yo pensé que Sakura ocupaba todo tu cerebro.

-Bueno no soy ciego Eriol, además me pidió el favor de vivir aquí unos días en Enero.

-Wow, no sé como lo haces pero logras llevarlas a tu casa muy rápido amigo.

-Jajaja bueno no sé que tanto sirva, es decir Sakura ocupa toda mi cabeza, Emily ocuparía mi vista mientras no esté Sakura al lado.

-Jajaja si que estás flechado.

-Para nada, deja de decir eso ya Eriol, solo me gusta… mucho.

-Sí claro, niégalo, aunque no ganas nada.

-Mmm –amar a Sakura, ¿estaba enamorado de ella? Es que si lo estuviera sería algo muy fuerte, más cuando me rechaza como lo hace. No, definitivamente me gusta mucho y me importa lo que le pase. Nada más.

-Bueno y ¿cómo van los negocios?

-Muy bien en realidad esta semana revisamos… -comencé a hablarle de negocios a mi amigo y de paso me enteré de sus nuevas inversiones y la compañía que estaba montando con Tomoyo, esos dos ya tenían un futuro juntos, no dudaba que en unos meses Eriol le propusiera matrimonio, porque por muy loco que sea es un buen hombre y ama mucho a Tomoyo y sé que ella también lo quiere mucho.

Así pasamos la tarde, luego de almorzar salimos a su casa, me invitó un trago y hablamos más y más cuando noté la hora ya era algo tarde y debía ir a mi casa, me despedí y me dirigí allí.

Al llegar las luces estaban apagadas, subí y me cambié, me bañé la cara y los dientes, cuando salí Sakura estaba sentada en el sillón frente el tv, preparándose para ver alguna cosa, la saludé.

-Hola –ella dio un brinquito, no me había escuchado entrar.

-…hola ¿a qué hora llegaste?

-Acabo de entrar, me estaba bañando los dientes.

-No te escuché.

-Me di cuenta –le sonreí, vi que el menú de una película estaba en pantalla y le dije- ¿qué vas a ver? –se volteó a ver la película y luego volvió a mirarme.

-Oh nada, es que no sabía a qué hora ibas a llegar y decidí poner algo porque no tengo sueño –me contó apagando la televisión.

-No, no, por mí no hay problema en que la veas, tranquila.

-No te preocupes igual ya es tarde.

-Pero…

-No importa, ya me voy, hasta mañana Shaoran.

-Adiós –le dije mientras la veía recorrer los tres pasos para que saliera del cuarto, recordé lo hablado con Eriol y le pregunté- ¿Sakura yo hablo dormido? –detuvo su trayectoria y me miro.

-¿Qué si hablas dormido?

-Sí, es que hoy se me vino a la cabeza esa pregunta y eres la única que me la puede contestar.

-No.

-¿Qué? –no hablo dormido o no me va a contestar.

-No hablas dormido, o al menos lo suficientemente fuerte para que te escuche y me despierte, eso sólo lo hago yo.

-No, no, no hablo de cuando estás en tu cuarto, hablo de las veces que dormimos juntos ¿recuerdas? En alguna de esas veces hablé dormido.

-Mmm no que yo recuerde.

-¿Nunca? No hay problema si me lo dices, es más si dije algo indebido me disculpo.

-No, en serio Shaoran no hablas dormido, nunca escuché que dijeras nada y menos indebido ¿por qué lo preguntas? ¿Qué hiciste? –me sonrió, esa sonrisa me encantaba hace días que no la veía, ya la extrañaba.

-No nada… solo una teoría –vi su confusión- es que… me despierto agitado y pensé que tal vez hablaba dormido porque como no recuerdo el sueño si hablo tal vez eso me ayude.

-A ya, no lo siento pero no hablas dormido.

-Bien gracias –me quedé pensando.

-Buenas noches.

-Buenas noches –le dije.

Bueno si no fue eso ¿qué fue?, es decir sino fue que dije algo por qué comenzó a actuar extraño conmigo… definitivamente Sakura es un misterio y no me puedo confiar que la conozco porque con ella no se sabe.

-*-*-*-*-*-*-

Al día siguiente me desperté muy tarde, no tenía ganas de hacer nada así que me decidí a no hacer nada, prendí el televisor y me puse a ver que estaban pasando, vi una película para niños Toy Story, la película me gusta, eso de que los juguetes hablen es divertido.

Como a las 12m salí de mi cuarto y bajé a prepararme algo de comer, me sorprendió ver a Sakura cocinado ya no la veía hacerlo.

-Buenos días Shaoran –me saludó aún con su mirada en lo que freía.

-Buenos días.

-¿Qué tal dormiste?

-Bien.

-No me escuchaste gritar ¿no? –me preguntó, la verdad es que no, había tenido un sueño muy profundo.

-No –se me ocurrió una teoría de eso- ¿no tuviste pesadillas hoy? –seguramente por eso no la escuché y por eso me estaba preguntando para decirme que la pesadilla se había ido.

-Si, como siempre –sonaba decepcionada- solo que me extrañó que no te despertaras, pensé que habías vuelto a dormir.

-No, la verdad fue que no te oí. Lo lamento.

-¿Qué? ¿qué pudiste dormir bien hoy? Pues yo no lo lamento, al contrario me agrada eso.

-Creo que estaba muy cansado ayer.

-Muy tomado más bien.

-Ni tanto, solo unos cuantos tragos en casa de Eriol.

-No importa, bueno como hoy no hay cena navideña aquí decidí hacer algo especial de almuerzo.

-¿Qué es? –olía delicioso.

-Pollo relleno.

-Excelente –sonreí, encantado y con hambre. Sirvió y comimos felices nuestro almuerzo navideño. Al terminar lavé los platos y luego subí a ver un poco más de televisión, cuando fue suficiente me levanté y me bañe. Me preparé para ir donde Eriol y saqué los regalos de donde los había guardado. Eran casi las seis de la tarde cuando decidí entregarle a Sakura su regalo.

-Sakura –golpeé en su puerta.

-Dime –dijo ella desde el tocador, terminado de ponerse unos aretes. Tenía un vestido verde esmeralda de un hombro, ceñido a su cuerpo el cabello lo tenía suelto y liso y un poco de brillo en los labios, no necesitaba más para verse espectacular. Seguramente le había tomado menos tiempo que a mí arreglarse.

-Quería saber si estabas lista –le informé.

-Ya casi solo me faltan los zapatos –sacó un par de zapatos verdes a juego con el vestido y se los puso.

-Es raro verte de ese color –le dije, pues los colores los guardaba para las pijamas.

-Bueno fue un regalo de Tomoyo y me pareció adecuado para la ocasión- me contestó. Claro, ella no se compraría un vestido así para que la vieran normalmente.

-Pues te queda muy bien –eso era poco.

-Gracias, Tomoyo dijo que combinaba con mis ojos.

-Lo hace… perfectamente –lo último lo dije un poco más bajo pero creo que me escuchó, igual me sonrió y me dio las gracias. Bajamos y la detuve antes de salir.

-Sakura, quería entregarte esto antes –le mostré el regalo- bueno en la fiesta seguramente habrá mucha gente y ruido y no podremos estar tranquilos y bueno… toma –le entregué el regalo. Ella dejó la bolsa que llevaba en el piso y tomó el regalo- Feliz Navidad –le dije.

Ella tomó la caja y comenzó a abrirla, quito la envoltura y al final sacó el libro rosa, lo comenzó a analizar y luego lo abrió y vio las cartas. Su cara no me decía mucho de sí le gustaba o no el regalo.

-Es para que puedas practicar –le dije, seguramente ya no recordaba su sueño así que iba a comenzar a explicarle el por qué del regalo cuando dijo:

-Mis cartas… ya voy a poder salvar el mundo –me miro con una gran sonrisa- Gracias Shaoran me encanta.

¡Gracias Dios! Gracias por permitirme ver esa sonrisa y por ser el causante de la misma.

-De… de nada Sakura, vi el juego y pensé en ti además que tiene tu nombre.

-Me encanta –volvió a ver el libro- bueno ahora voy yo –me dijo y se agachó por la bolsa que tenía y sacó un regalo en forma de óvalo- mira es para ti, Feliz Navidad Shaoran.

-¿Me… me compraste un regalo? –le dije sorprendido pues no me lo esperaba- gra…cias. –lo abrí y era un osito de felpa muy tierno, era café y tenía los ojos verdes.

-En Tomoeda había una tradición; que si le regalabas un oso de felpa a otra persona y esta le colocaba el nombre de quien se lo regalo siempre estarían juntos –sacó una pequeña cajita y la abrió, era un listón- quisiera que le colocaras Sakura.

Sonreí, era la mejor navidad, Sakura quería estar siempre conmigo, eso era lo mejor que me había dicho y la mejor noticia que había recibido. ¡Por supuesto que le podría Sakura al oso! Tenía sus ojos y si eso me aseguraba que estuviéramos juntos por siempre lo iba a cuidar como el tesoro más valioso del mundo.

¡Sakura quería estar siempre conmigo! Eso era tan alentador y me hacía tan feliz.

-Claro que quiero que se llame Sakura –le dije y ella sonrió y comenzó a colocarle el listón- gracias Sakura es un lindo detalle –dije cuando terminó con el listón.

-Ya tienes una Sakurita para ti –bromeó.

-Y me encanta –le dije.

-Bueno será mejor que salgamos ya o no llegaremos –me apresuró.

-Si tienes razón solo déjame guardar… a Sakura jaja –le dije y subí a colocarla en mi cuarto, bueno la vista era como si fuera una quinceañera a la que el novio le regala un oso, y tiene el cuarto lleno de peluches infantiles pero no me importaba porque ese oso me lo había dado la persona más importante para mí- vamos,- le dije entrando a su cuarto, ella estaba colocando el libro en su escritorio.

-Sí, vamos –me contestó.

Bajamos y salimos hacía la casa de Eriol, al llegar Tomoyo alagó lo hermosa que se veía Sakura y comenzó a decirle que quería presentarle a alguien y por lo que me había contado Sakura seguramente era un posible pretendiente, la idea no me gustó pero cuando las iba a seguir Eriol me interceptó.

-Amigo ¿y esa felicidad? No se supone que tienes que estar serio a la hora de conquistar, esa era tu táctica, que intentaran derretir al hielo que eras.

-Jajaja si esa era la estrategia pero eso era antes –le contesté.

-¿Antes? Antes de Sakura querrás decir.

-Sí antes de Sakura, sabes; me hizo un regalo de navidad.

-¡En serio! Vas bien amigo, vas bien.

-Sí supongo ¿Y dónde está?

-Bueno Tomoyo quería presentarle a algunos amigos.

-Pretendientes querrás decir, no entiendo por qué lo hace, a Sakura no le gusta eso y por si no se ha dado cuenta Sakura no está interesada en mí así que no hay peligro que la pueda lastimar.

-Bueno es más bien que no quiere que esté sola, y no te niego que la idea que esté contigo la asusta un poco, por eso prefiere que Sakura elija a alguien más, aunque no sé que tanto consiga, ya es un milagro que te hable jajaja.

-Si es cierto, un verdadero milagro.

-Ven vamos a saludar –me dijo y nos adentramos con los invitados, saludé a algunos conocidos y Eriol me presentó a los que no conocía. Comencé a hablar con una chica linda aunque un tanto simple, era lo de siempre preocupada por tontadas, que le daba pena que alguien más había usado el mismo vestido que ella y esperaba que la gente no lo notara, pero si lo estaba contando difícil que no lo notaran… me aparte de la insulsa conversación. Me acerqué a la barra y pedí un whisky, cuando mire a mi izquierda Sakura estaba pidiendo un vodka, eso me extraño.

-No sabía que tomaras –le dije.

-Bueno soy grande y esto es una fiesta ¿no? –me dijo sarcásticamente.

-Sí tienes razón –sonreí- y ¿cómo la estás pasando?

-La verdad –asentí- muy aburrida. Tomoyo me ha llevado a todo lado a presentarme a un montón de gente que no me importa en absoluto, además que un chico que hace arto me quería presentar y está que me sigue.

-Jaja bueno creo que estamos igual, aunque yo no tengo a nadie siguiéndome.

-¿Estás aburrido? –me preguntó sorprendida, asentí- Pero creí que este era tu ambiente, que estas fiestas eran las que te gustaban.

-Sí cuando tenía 20 años, donde podía conquistar a cualquier chica con dos palabras pero no ahora.

-Estoy segura que todavía las puedes conquistar con dos palabras –me dijo como diciendo algo obvio.

-Pues no, no a la que quiero, de hecho me tengo que esforzar mucho –la mire significativamente, pero no me quería exponer y asustarla y que volviera a ignorarme cambié el tema- además que la mayoría de chicas aquí no son interesantes, es como hablar con mi prima Meiling y eso no me emociona para nada.

-Pues que…

-Sakura –dijo un hombre que llegó- te me perdiste en un segundo –me miró un poco desconfiado, seguramente era del que Sakura se quería librar. Ya iba a hacer algo para que Sakura se librara del idiota pero Tomoyo me llamo.

-Shaoran ven por favor que alguien te quiere conocer –dijo tomándome del brazo y haciendo un mínimo de fuerza para que me fuera con ella- dejémoslos a ellos tranquilos, ven conmigo.

No me pude negar así que dejé que me guiara, me presentó a una chica pero apenas y le dije hola, no me interesaba, pero para nada, ni siquiera sé de qué hablaba aunque supuse que nada interesante. Me puse a buscar a Sakura con la mirada y vi que un amigo de Eriol se le acercaba, seguramente se le había perdido al otro tipo. El hombre que se le acercó llevaba un trago en la mano y Sakura lo acepto, el hombre comenzó a hablar y… Sakura comenzó a sonreír.

¡Sakura le estaba sonriendo a ese imbécil! Y era mí sonrisa.

Sentí como si me dieran un golpe en el estómago, me enfurecí, quise ir hasta ellos y darle una paliza a ese tipo por hacer reír a Sakura, hacerla reír tan fácilmente si a mí me había constado meses de verla y hablarle un mínimo de palabras para que por fin me sonriera mínimamente y este imbécil llegaba y en una noche, no ni siquiera en unos minutos conseguía lo que a mí me tomó meses.

¿Cómo era posible? Es que acaso ya Sakura podía reír normalmente desde que la hice reír o el tipo le encantó y la deslumbró a tal manera de hacerla reír tan rápido. No sabía qué era lo que pasaba pero sentí mucha ira de ver la escena, hasta mareo alcancé a sentir y sabía que no podía ser el licor porque era mi primer trago de la noche.

El maldito que estaba con Sakura levantó la mirada y me di cuenta que estaban bajo un muérdago y seguramente tenía intención de besarla. La sonrisa de Sakura se borró de su rostro, obviamente la idea no le gustaba pero el tipo seguía sonriendo como insistiendo en el pedido pero Sakura miro a otro lado con su mirada de hielo. Eso fue suficiente, ella no quería al tipo cerca, me dirigí hacía ellos dejando a mi pareja sola y dándole mi trago vacío, cuando me acerqué pude escuchar al tipo insistir diciendo: es una tradición, y en dos pasos llegué hasta donde ellos.

Por instinto abracé a Sakura por la cintura y luego de la sorpresa ella sonrió. La mire y me gustó esa reacción.

-¿Y tú quien eres? –me preguntó el tipo hostil.

-No es obvio –le contesté, luego mire a Sakura que seguía sonriendo- lamento haberme demorado- le dije tocando suavemente su rostro con mi mano libre, estaba a punto de besarla pero recordé que era Sakura y no podía actuar tontamente así que me detuve a tiempo ella no se molestó por el contacto por eso decidí dejar la mano allí. Cuando despegué la mirada de sus ojos el tipo se había ido, volví a verla y ella se separó un poco.

-Gracias –me dijo sonriendo y comenzando a salir del salón, la seguí- me libre del amigo de Tomoyo y luego llegó ese tipo y cuando me di cuenta estaba diciéndome que lo besara, por esa tradición occidental de besarse bajo el muérdago y me negué pero el tipo estaba insistiendo y yo me estaba molestando hasta que llegaste tú a salvarme jaja.

-Sí… bueno te estaba mirando y vi que te incomodabas así que decidí acercarme.

-Gracias, creo que si no llegas lo hubiera gritado o golpeado. La verdad pensé que era un mesero porque me dio un trago y luego me decía que debía besarlo, fue algo muy raro.

-Pero te vi sonreír con el –le dije y sonó como celoso, pero que podía hacer si lo estaba- por eso no me acerqué antes.

-¿Sonriendo con él? –pensó- no te equivocas, yo estaba sonriendo pero pensando en ti –ya habíamos salido de la casa y estábamos en el jardín, cuando dijo eso me quedé quieto sin entender- el tipo me dio el trago y cuando me iba a apartar se presentó y comenzó a hablar y hablar y yo me puse a pensar en ti, en cómo me gusta pasar tiempo contigo y cómo me haces sonreír… la verdad a mi no me gusta sonreír y nada me hace sonreír, una vez te lo dije… pero contigo extrañamente olvido que no me gusta y sonrió. Mientas él hablaba yo pensaba en qué tienes tú que le falta a los demás… y no lo he podido descifrar ¿sabes?

Así que pensaba en mi, aunque estaba al lado de ese tipo, en realidad el tipo fue un suertudo por haber visto su sonrisa aunque no era para él era para mí, ¡para mí! Jejeje

-Bien es que me tu importas mucho –le dije como causa para su sonrisa.

-No creo –me sorprendí, era cierto a mi Sakura me importaba mucho- es decir no es solo eso –me explicó- porque a Tomoyo le importo mucho pero con ella no me dan ganas de reír, sé que te importo pero hay algo más, algo que no he descubierto aún –me dijo.

Que te amo, pensé y me sorprendí a mí mismo. La amaba, por eso no me importaba que no estuviera conmigo en un plano romántico, sólo quería que estuviera bien, que estuviera a gusto, por eso me afectaba tanto que me ignorara y por eso había sentido celos y como si me golpearan en el estómago mientras ella hablaba y sonreía con ese tipo. Había estado ciego, por más que lo quise esconder o maquillar al mentirle a Eriol, al negármelo a mí mismo yo amaba a Sakura Kinomoto y por eso cada pequeño detalle que ella tenía hacía mí me parecía la cosa más grande e importante del mundo y me afectaba tanto. Me había enamorado de ella, de un caso perdido, de alguien que nunca me iba a corresponder…

-¿Estás bien? –me preguntó

-Sí, sí solo que me di cuenta de algo.

-¿De qué? Te ves un poco triste.

-No nada, nada. –solo que me di cuenta que te amo y es algo imposible de conseguir.

-No te preocupes, lo que sea lo conseguirás Shaoran –me dijo sin saber de qué hablaba realmente- pero anímate que es navidad.

-Sí tienes razón –le contesté mirando las estrellas en el cielo.

-No en serio ya es navidad, feliz navidad Shaoran –me dijo, baje la mirada y vi que efectivamente ya eran las 12 ya era navidad.

-Feliz navidad Sakura –le dije y me acerqué a abrazarla, ella me correspondió; la abracé fuertemente como tratando de fundirme con ella, diciéndole con ese abrazo que me dejara entrar, que me diera una oportunidad que no se arrepentiría. Quise decirle que la amaba, que me encantaba estar con ella, que por favor me dejara hacerla feliz pero no dije nada, solo sentí como me devolvía el abrazo con la misma fuerza que yo.

-Sakura, Shaoran vengan a celebrar con los demás –dijo Tomoyo haciendo que nos separáramos- no sabía que les había gustado tanto la fiesta, le diré a mamá que vas a ir a celebrar año nuevo con nosotros –le dijo a Sakura- ¿de acuerdo?

-¿Tu vas? –Me preguntó sin contestarle a Tomoyo, Eriol me había comentado algo pero nunca había confirmado nada.

-Si tú vas ahí estaré –le dije mirándola fijamente.

-Sí dile a tía Sonomi que ahí estaré –le dijo a Tomoyo quitando la sonrisa de su rostro, era en serio eso de que solo reía conmigo.

-¡genial! –le dijo su amiga.

Al entrar al salón le di la feliz navidad a Eriol y a Tomoyo, otras personas se acercaron y también les deseé feliz navidad. Poco después la fiesta siguió pero Sakura ya se quería ir así que ambos nos acercamos a la pareja anfitriona y nos despedimos no sin antes entregarles sus regalos y ellos los nuestros.

Tomoyo le regalo un vestido a Sakura, uno rosado que seguramente le sentaría muy bien, y Eriol le regaló un anillo de corte clásico.

Ella les regaló a Tomoyo un cofre que se veía antiguo y a Eriol una corbata. Eso fue gracioso porque el regalo que Tomoyo me dio fue una corbata y un reloj, y Eriol me regaló una colección de películas de jet Li.

Luego de despedirnos salimos a la entrada principal y mientras esperábamos que trajeran el auto Sakura se me acercó y me miro sonriendo.

-Mira –dijo señalando el techo- muérdago, es tradición –levanté la mirada y vi que la matica estaba sobre nosotros.

-Si –le dije bajando la mirada, ella se me acercó y tocó mi rostro con una de sus suaves manos y me dio un beso en la mejilla. Sentí como la cara se me ponía roja, estaba sonrojado por el beso que me estaba dando, luego sonreí. Y ella se separó- me gustó pasar navidad contigo Sakura –le dije.

-A mí también, aunque tal vez las películas habrían sido mejor.

-Tal vez aunque no habría muérdago –le contesté.

-Tienes razón.

-Señor su auto –dijo un hombre entregándome las llaves de mi carro.

-Gracias –le recibí el objeto y le abrí la puerta a Sakura luego me monté y nos dirigimos a nuestro apartamento.

Continuará:

N/A: Primero que nada quisiera disculparme por el retraso del capítulo pero es que me surgieron algunos inconvenientes que hicieron que no pudiera escribir mucho en la semana. Espero que el capítulo largo compensé el retraso, de paso quisiera que me dijeran si les parece bien que el capi sea largo con eso si en algún momento me sale otro así de largo pues sé si es mejor cortarlo y publicarlo en dos partes o dejarlo así extenso.

Bueno ahora sí el capi ¿qué les pareció? Hubo muchos acontecimientos y emociones en el capi no jejeje, la verdad no lo quería dividir porque lo que pasaba hacía parte de un todo para las reacciones y hechos finales. Y bueno a ver si saben ¿por qué Sakura cambió con Shaoran? Porque como vieron él no habla dormido así que ¿qué fue lo que asustó a Sakura? Bueno espero me digan sus teorías (aunque creo que lo deje muy obvio :P)

Las películas que menciono aquí y la serie Héroes son pelis y series que he visto y me gustan y de pasito le pongo a Shaoran mi punto de vista sobre las mismas, aunque como él apenas y vio El orfanato aclaro que a mi si me dio mucho miedito jajaja.

Quiero agradecer a todas las personas que me han dejado reviews aquí en fanfiction y en el grupo de crónicas, la verdad esos reviews me hacen escribir más rápido y con más ganas. Quisiera mencionarlos a todos, pero hoy estoy un poco corta de tiempo igual MUCHAS GRACIAS.

Bueno ya saben que me pueden comentar lo que les gustó, desgusto o lo que quieran dejándome un rr, un mensaje en cronicas o un mail al correo.

A las personas que también leen Una Nueva Oportunidad les quiero comentar que ya estoy escribiendo el nuevo capi y espero publicarlo mañana.

Y les adelanto alguito del próximo capítulo:

-No seas idiota Shaoran solo no quiero ir.

-Sabes creo que aquí la idiota eres tú Sakura no yo, y bien si no quieres ir entonces quédate aquí sola igual Emily y yo iremos.

-Haz lo que quieras y en realidad me importa muy poco lo que haga ella.

-Sabes que; deberías ir porque estoy seguro que la pasarás horrible –le dije y salí de su habitación enfurecido. Estaba cansado de esa actitud suya y esa nueva agresividad hacía Emily, que era una chica tan amable.