Traducción autorizada por just-an-artist-pl
Parte 2. Hola
Blaine nunca llevó algo como un vaso usado a su casa. Especialmente no cuando no era su propio vaso. Se aseguró de lavarlo por dentro y fuera – pero no el mensaje al lado – y se llevó la taza con él. No es que coleccionara algo como esto pero no quería que ninguna otra persona encontrara el número si era un número que él debía encontrar. Aun así, ¿qué clase de persona sana hacia algo así? ¿Escribir un número, dejando el vaso en una mesa cualquiera y esperando, suponiendo que sería la persona que lo encontraría? Esto era enormemente extraño, ¿cierto? De vuelta en casa su madre lo saludó con un beso en la frente y le preguntó cómo fue su primer día de trabajo. Simplemente genial, dijo y se sentó en la cocina. Ella habló sobre algo que el realmente no escuchaba. Su mente siempre volvía al número y si debía escribirle a esa persona un mensaje o no. Había más cosas que hablan contra eso como, ¿qué si realmente escribieron ese número para él y querían burlarse de él? ¿Burlarse de él? ¿Por qué no? El hecho de que la gente lo dejara solo no significaba que iban a ser así para siempre. Oh, ahí iban sus años de ser una sombra.
―¿Estás bien, cariño? ―su madre preguntó cuando no dijo nada.
―Um… sí. Sólo cansado, supongo.
Ella le sonrió como una madre sólo podía sonreír a su hijo―: Entonces termina tu pizza y ve a dormir. Tu papá tardará de todas maneras.
―Uh huh ―asintió con la cabeza e hizo exactamente eso.
Después de cenar y una rápida ducha, sacó su pijama favorito de Star Wars y se dirigió a su habitación. Su cuarto estaba siempre acomodado y limpio, y decorado con algunos posters y fotos. Una foto de cuando ganaron las nacionales y todos estaban sonriendo mientras él se quedó allí, totalmente incómodo en su traje y ruborizado. A veces cuando se sonrojaba el calor era tan fuerte que incluso sus gafas se empañaban y se sonrojaba aún más. Afortunadamente nunca ocurría con demasiada frecuencia. Resoplando apartó los ojos de la foto y dio un rápido vistazo a su bufanda de Ravenclaw y miró a sus posters. Uno con Han Solo justo sobre su escritorio, uno de los campos Qudditch y otro de la última película de Harry Potter. A veces deseaba poder ser como Han Solo. No porque siempre estuviera en problemas y habla demasiado pero le gustaría tener un poco más de él. Que pudiera hablar más o sonreír más y ser un poco más seguro de sí mismo. O incluso hacer algo loco que usualmente nunca haría. Ser inteligente y tener buenas calificaciones no era suficiente y de seguro no todo en este mundo. O que pudiera escapar dentro del mundo de Harry Potter y montar una escoba, jugar Quidditch y experimentar todas esas maravillosas cosas que había ahí. Por supuesto no quería atravesar por las mismas cosas que Harry – sólo pensar en Voldemort le hizo estremecerse a pesar de que pensaba que Tom Riddle era un personaje interesante – pero al menos teniendo esos amigos. Sólo haciendo cosas locas y saber que podía, pero Blaine era demasiado temeroso de siquiera intentarlo. ¿Qué tal si se metía en problemas de verdad? ¿Qué sobre sus calificaciones? ¿Qué pensarían sus padres? ¿Y si hacia algo en contra de la ley?
Basta, no estás planeando un robo o algo, se dijo y se fue a su estantería. No se sentía como para leer. Leyó todos los libros de Potter al menos diez veces, incluso leyó El Señor De Los Anillos aunque ese era uno muy detallado. Demasiados libros en dos estante y ni uno le llamó la atención. Se fue a su otra estantería justo al lado de la pantalla de su televisor de pantalla plana donde todas sus cajas de DVD estaban. Gracias a Dios sus padres tenían más que suficiente dinero y a que él era un excelente estudiante de otro modo nunca conseguiría esas cosas. Vio las series que tenía, Supernatural, Friends, Sherlock – ¿cuándo vio todo eso? – y su prime serie, Queer As Folk. La primera vez que vio el programa tenía casi dieseis y ya entonces sabía que era gay. Así que le pidió a Cooper que le comprara las cinco temporadas porque tenía mucho miedo de hablar con alguien sobre eso y realmente quería saber si… si algo pasaba dentro de él al ver eso. Blaine nunca olvidaría la cara de Cooper y la manera que le preguntó si sabía de qué era la serie. Blaine sólo asintió y en algún punto se declaró gay a su hermano quien sólo lo abrazó sin ninguna palabra.
Pero cuando Blaine comenzó a ver la serie, entendió por qué Cooper estaba tan indeciso sobre comprar la serie para él o no. La vio, la escuchó y sus ojos se agrandaron. Era su decimosexto cumpleaños y se sentó solo en su cuarto, mirando el primer episodio y se ahogó con su vaso de leche. Impresionado se limpió la boca seca y luego el vaso se cayó de su mano y ahí estaba, una gran marca blanca en su manta de color azul oscuro. De alguna manera Blaine se revolvió el pelo, sacudió la cabeza con incredulidad e hizo un extraño ruido, tan alto que su madre lo escuchó y en la televisión estaban besuqueándose y no era realmente silencioso. Apagó la televisión, saltó de su cama y dijo que estaba bien sólo se le cayó el vaso. Ni siquiera podía ver el lugar húmedo blanco en su manta, a pesar de que sabía que no era… eso. ¡Era leche! Ese fue uno de los momentos más embarazosos en su vida y por suerte su madre nunca llegó dentro de su habitación esa noche. Incluso ahora sólo pensarlo lo sonrojaba notoriamente. Más tarde esa noche, tomó su laptop, sus audífonos y vio la primera temporada sin ningún descanso. Fue la noche que supo que era gay, era la primera noche que se masturbaba con el pensamiento de Brian Kinney aunque fuera un idiota. Aún era… de alguna manera impactante para él lo que vio allí pero con el tiempo entendió más y más, y el programa se convirtió en uno de sus favoritos. Por supuesto que se aseguró de sólo verlo con audífonos y en su laptop porque las cosas que pasaban ahí no eran hechas para los oídos de sus padres. Y él no se declaró gay ante ellos en ese momento. Fue el principio de su amor por las series en general y después que vio las cinco temporadas se declaró gay con sus padres y también en la escuela.
Ahora casi tenia dieciocho, casi terminaba la escuela y cómodo con su sexualidad. Aun sí, no se sentía como para ver Queer as Folk, no en realidad. Decidió ver algo más inocente y divertido, Lilo and Stitch – si, amaba Disney y nunca dejaría de hacerlo.
Se metió en su cama, después puso el DVD dentro y prendió la televisión. Pero no podía concentrarse en la película, sonrió en las partes graciosas, pero solo porque sabía cuándo vendrían. Ese estúpido vaso, ese estúpido vaso en su mochila. Le molestaba, estaba ahí en su mente y no le daba paz.
Miró su mochila en el piso justo al lado de su cama y después de unos segundos la agarró y la abrió. No necesitaba a Sherlock Holmes para decirle que nunca podría dejar de pensar en el vaso y el mensaje en él. Y además no necesitaba a Sherlock para decirle que escribiera un mensaje a ese número. Por supuesto, no porque Blaine estuviera curioso y cuando Blaine estaba curioso, realmente lo estaba. Escribir un mensaje no le haría ningún daño. Quien quiera que recibiera el mensaje, tanto como Blaine no dijera quien era, las cosas estarían bien. Estaba seguro ahí en su cuarto – aunque Stitch hacía la vida de Lilo un lío en la pantalla del televisor. Sosteniendo el vaso en su mano puso su mochila de nuevo abajo en el piso y buscó su teléfono en la mesa de noche.
Escríbeme xo.
Dios, estaba tan inseguro porque no podía decir que pasaría después de eso. Qué si la persona lo escribió y esperaba que Blaine encontrara el número y respondiera algo como: Jaja, No puedo creer que hagas esas cosas – o algo peor. Blaine levantó la vista, viendo a Lilo y Stitch surfeando con su hermana y se puso de pie. No, probablemente demasiado inocente. Necesitaba algo más. Supernatural, sí, eso era bueno. Episodio 6, temporada 4, realmente le gustaba el episodio porque Dean siempre era tan valiente, pero en este tenía miedo de las pequeñas cosas como… un gato.
De vuelta en su cama mientras el episodio comenzaba escuchó a Dean corriendo y sonriendo a si mismo porque sabía lo que venía pero sus ojos estaban concentrados en el número. Ahora o nunca, se dijo, tomó un profundo respiro y escribió el número debajo, guardándolo bajo el nombre de 'Número vaso', abrió la opción de mensajes y miró al espacio vacío. Y… ¿ahora? Sus dedos estaban temblando, sudorosos y sus gafas se deslizaron por su nariz. Los echó hacia atrás, moviendo los pulgares justo sobre la pantalla y tecleó un sencillo: ¿Hola?
Si eso estaba bien, ¿cierto? No tenía nada de qué preocuparse. Sólo un simple saludo.
Dios, su corazón estaba latiendo tan rápido sin razón y mientras pulsaba enviar que casi tiró el teléfono lejos y quiso esconder su cara entre las almohadas. Mordiendo su labio inferior, ubicó el teléfono justo frente a él, cruzando sus piernas y buscando a tientas con ellas el borde de la manta, mirando a la televisión pero no poniendo atención realmente a lo que estaba pasando. Dean estaba recostado en su auto, tambores de aire para Eye of the Tiger y Blaine sonrió cuando Sam regresó e hizo a Dean brincar y Blaine brincó también cuando escuchó a su teléfono vibrar. Oh… oh mierda… oh maldición. Lo miró por un largo tiempo, lo tomó entre sus manos y desbloqueó la pantalla.
Número vaso 10:34pm:
¿Hola? ¿Eres el barista del The Lima Bean?
¡Hostias! Así que, ¿el número estaba realmente escrito para él? Tragó duro, sintiendo una clase de curiosidad y nervios, pero respondió.
Blaine 10:37pm:
Uh… sí. ¿Quién está ahí?
Pulsó enviar y vió a la televisión mirando como Dean y Sam condujeron a un edificio antiguo, Dean estando enfermo – y, Dios, Blaine se sentía enfermo también – y tomó un sorbo de la pequeña botella con alcohol que siempre llevaba cerca. Blaine en realidad no bebía o al menos no tanto como para emborracharse, pero él realmente podría tomar un sorbo de whisky o algo para calmar sus ardientes nervios. ¡Hagámoslo!; Dean gruñó y sí, deseaba poder decirse eso y convencerse. Nuevamente su teléfono estaba vibrando y bajó la mirada.
Número vaso 10:38pm:
Eres Blaine, ¿cierto?
Oh… oh, de acuerdo esta persona realmente quería que encontrara su número. Correcto, bien, se rascó la cabeza y pensó en sus opciones y lo que podría pasar si decía quién era. Como antes eso podría ser una broma. ¿Tal vez era Finn? No, Finn no haría tal cosa. Puck lo haría o Santana. ¿De verdad importaba si le estuvieran hacienda una broma? Blaine tenía a sus amigos que se enfrentarían a su lado y que estaban acostumbrados a eso. Pero, ¿valía la pena darles lo que querían? ¿Si ese era el caso? Por alguna razón respondió y si, tal vez era el momento de hacer algo loco.
Blaine 10:39pm:
Sí, es Blaine y ¿tú eres?
La respuesta llegó inmediatamente.
Número vaso 10:39pm:
Kurt Hummel.
De repente alguien gritó y Blaine no estaba seguro si fue él o Dean en la televisión o quizás ambos gritaron, pero soltó el teléfono, tomó una almohada y comenzó a golpear el teléfono con la almohada unas tres veces, como si tratara de matar una araña, hasta que se presionó la almohada en su teléfono como tratando de ahogarlo. Lo que era… imposible. Oyó a Dean tragando, suspirando, eso daba miedo, y el infierno lo era. Blaine estaba temblando, sintiendo como su sudor corría por su rostro y su corazón latiendo tan rápido contra su pecho.
¿Kurt? ¿Kurt Hummel? ¿Kurt Hummel le estaba escribiendo? ¿Kurt conocía su nombre? De ninguna manera… eso era una broma. Entonces sintió el teléfono vibrar y mueca de dolor, otra vibración y otra mueca de dolor. Oh Dios, no estaba pasando.
―¿Blaine!? ―escuchó a su madre detrás de la puerta―: ¿Está todo bien? Escuché un grito.
―Si… ¡Si mamá! ¡Era sólo Dean porque vio un gato!
¿Qué estaba diciendo? Como si... Dean estuviera en justo en su cuarto o algo.
―Entonces bájale, me asustaste.
―¡Lo siento!
Lo hizo y cuando estuvo seguro que se fue, volvió a concentrarse de nuevo en la almohada, escuchando pero su teléfono siguió callado. Blaine estaba básicamente jadeando, incapaz de moverse, porque ese era Kurt fantástico Hummel escribiéndole. ¿Cierto? O… espera. De repente se calmó y pensó sobre la posibilidad de que Kurt increíble Hummel supiera quien era y su nombre. No, no era posible, era cercano a un milagro o algo así. No había manera que supiera quien era Blaine. Pero… ¿por qué alguien pretendería ser Kurt Hummel? Por qué… ¡oh mierda! ¿Alguien sabía que lo quería? ¿Alguien lo vio mirando a Kurt? ¿Era uno de sus tantas ensoñaciones de las que no debía tener? Una tan obvia que no pudo controlarse y la gente vio su rostro, ¿podían leer su rostro? Oh no… No, no, no. Eso no estaba pasando. No tenía ni idea de dónde provenía la confianza pero miró debajo de la almohada, lentamente sólo levantándola un poquito para que pudiera ver a su teléfono – Jesús era su teléfono y no algún animal peligroso o araña que pudiera atacarlo. Correcto, bien, puso su almohada a un lado y desbloqueó el teléfono.
Número vaso 10:44pm:
Soy yo de verdad. El verdadero Kurt Hummel.
Número vaso 10:50pm:
¿Blaine? ¿Aún estás ahí?
Sí, claro que era Kurt Hummel. Esa era la broma de la semana.
Blaine 10:52pm:
No te creo.
No. Podría ser cualquier cosa menos ingenuo. Por supuesto que Blaine tenía suficiente imaginación más que suficiente con todos sus libros y DVD pero no era ingenuo. Sabía que era real y que no, que era posible y que no. Y ese Kurt Hummel que le escribía, o lo conocía, no era real, imposible.
Número vaso 10:53pm:
¿Qué exactamente no crees?
Blaine 10:54pm:
Que seas Kurt Hummel.
Esperó un rato y entonces vio un nuevo mensaje, pero esta vez no era un mensaje, era una foto. Lentamente Blaine empujó las gafas en la nariz y abrió la foto. Santas hostias, maldijo en su cabeza. Eso… eso era una foto… una foto de Kurt. Una foto de Kurt Hummel sonriéndole y sentado en una habitación que podría ser su cuarto. La segunda siguiente era Kurt haciendo pucheros como si se asegurara de que Blaine no pensara que era falso. Llevaba la misma camisa de color negro, el mismo cabello estilizado, misma habitación.
Era real… ¡estaba pasando! ¡Tenía una foto, no, tenía DOS fotos de Kurt fantástico Hummel en SU teléfono! Kurt Hummel le estaba escribiendo. Kurt Hummel sabía su nombre. Kurt Hummel le dio su número para… ¿para qué exactamente?
Blaine 11:00pm:
¡Oh Dios mío!
¡Blaine escribió y – demonios – eso no era para que Kurt lo leyera! Eso era sólo un pensamiento, sólo para él porque, oh Dios mío, se vea tan hermoso cuando lo vio así de cerca. Más hermoso de lo que Blaine imaginaba. Y acababa de arruinar todo con su comportamiento extraño cuando no se pudo controlar. Gimiendo deseaba poder caer en un agujero negro y no salir nunca de nuevo. Blaine tomó su almohada y la golpeó contra su cara, tres veces y gimiendo en ella para que su madre no lo oyera. Otro mensaje y tiró su almohada, sintiéndose exhausto y cansado pero leyó el mensaje de todas maneras.
Número vaso 11:03pm:
¿Me veo tan mal?
Blaine 11:03pm:
¡No! No… yo… no te preocupes. ¡Te ves simplemente bien!
¡Más que bien! Dios, era la persona más hermosa que Blaine había visto en su vida entera.
Número vaso 11:06pm:
¡Gracias! Así que… viste mi número. ¡No estaba seguro si lo notarias, pero me alegra que lo hicieras!
Si, guau… era un sueño.
Número vaso 11:07pm:
Y probablemente te estas preguntando por qué lo escribí.
Blaine 11:08pm:
Supongo, sé por qué.
Número vaso 11:08pm:
¿En serio? :)
Oey, guau, ¿cuál era el asunto con la cara feliz ahora?
Blaine 11:09pm:
¿Te burlas de mí?
No importaba cuan asombroso era escribirle y saber que conocía su nombre, Blaine todavía escuchaba a su cordura y lo que era real. ¿Por qué Kurt le escribiría? No era como si tuvieran algo en común. En realidad no tenían nada en común. Vivian en dos mundos diferentes y justo ahora sus caminos se cruzaron por unos minutos y entonces volverían a adentrarse en sus mundos. Kurt Hummel nunca sería amigo de Blaine o algo más.
Número vaso 11:11pm:
En realidad quería invitarte a salir en una cita. O al menos ser amigos.
¿Pedirle… salir? ¿A él? ¿Blaine? ¿Kurt Hummel quería pedirle salir en una cita? Blaine creyó que moriría sólo con esa idea. Pero, incluso si era verdad, incluso si Kurt realmente quería hacerlo ¿qué podría hacer con él? ¿De qué debería hablar? Nunca fue a una cita, nunca había tenido novio. Guau, de acuerdo, cálmate Blaine, se dijo, nadie es novio de nadie aun y eso no pasará. Con dedos temblorosos respondió.
Blaine 11:13pm:
Nunca me hablas en público. No te creo.
Número vaso 11:14pm:
Lo haré. ¡Lo prometo! ;)
Para con esas sonrisas, Blaine pensó.
Blaine 11:16pm:
Fue agradable escribirte.
No era que no quisiera escribir a Kurt, en realidad no podía pensar en otra cosa más increíble que eso. Sin embargo, él no quería ser el objetivo, ser engañado y un chico ingenuo. Esos sentimientos que tenía por Kurt eran serios, fuertes y estaba bien con tenerlos para sí mismo y no hablar sobre ellos o mostrarlos. Solamente lo harían vulnerable y no quería eso. Kurt no parecía ser gay así que ¿por qué incluso ir más lejos y hacerse daño? No, Blaine no lo permitiría. Apagó su teléfono, tomó una manta recién salida de su armario y apagó el televisor y las luces. Dormir, sólo dormiría y despertaría, dándose cuenta que no fue más que un sueño.
Pero la mañana siguiente sentía como si no hubiera dormido en días. Durante la noche se levantó, fue al baño, bebió un vaso de leche y fue a la cama a tratar de conciliar el sueño. Eventualmente alrededor de las 4 a.m. finalmente se durmió pero necesitaba estar levantado a las 8 a.m. Dios, nunca se sintió así en un tiempo. Completamente agotado, casi como si tuviera resaca porque su cabeza dolía tanto. Se bañó, se afeitó y esta vez no usó algo de gel para alisar sus rizos, pero todavía se hizo presentable, con un corbatín alrededor del cuello de su camisa blanca, tirantes negro y pantalón oscuro. Después del desayuno limpió sus lentes, tomó su mochila y puso su lonchera dentro que su madre dejó para él en la cocina antes de que se fuera a trabajar. Dios, afortunadamente sus padres no estaban en las mañanas de lunes a viernes. Su mamá estaría tan preocupada y le preguntaría qué pasabas. Sí, no podía decirle la razón y no quería.
Se metió en su auto y condujo al The Lima Bean, cantando junto a Arctic Monkey – A Certain Romance, asegurándose que su ventana estuviera cerrada así nadie realmente lo escucharía. Bueno, sus amigos le decían que era un cantante maravilloso pero… incluso si eso era cierto, quería mantenerlo dentro del club Glee y no en otro lugar. Demasiada atención.
En cuanto llegó y dejó su auto, entró y detrás del mostrador se puso el delantal y saludó a sus compañeros de trabajo. La primera oleada de clientes ya había terminado y la segunda acaba de llegar alrededor de las 4 p.m. Blaine nunca trabajó más de seis horas porque sólo era un pequeño trabajo para ganar algo de dinero. Aún quería disfrutar sus vacaciones de verano antes de que regresara a estudiar para su último año. Así que estuvo de acuerdo con trabajar seis horas al día y esto para las cuatro primeras de las seis semanas – los fines de semanas estaban libres. Entonces pasaría algo de tiempo con sus padres, sus pasatiempos y las últimas dos semanas sus padres irían a su viaje anual a California y se quedaría en casa y repasaría todas las cosas de la escuela del año anterior. Sí, quizás para otras personas sonaría aburrido pasar las vacaciones de verano como él lo hacía. Y sólo quizás cambiaria algunas cosas este año como ir a la fiesta de verano de Rachel o tal vez iría a Scandals, el único bar gay lo suficientemente cerca como para llegar a casa dentro de una hora. En realidad eso era una buena idea, ¿cierto? Para hacer algunas experiencias con otros hombres. Por supuesto, nada sexual, pero ¿coquetear? Ugh, gimió, ¿coquetear? Nunca coqueteó con alguien. ¿Cómo? No conocía a ningún otro chico gay en su escuela ¿y Kurt? No. Él seguro que no estaba interesado en los chicos y sólo se burló de Blaine. Era mejor pensar de esa manera y sólo olvidar lo que pasó anoche. Por suerte llegó un cliente y Blaine puso una sonrisa en su rostro. De pie detrás del mostrador tomó la orden de una señora mayor y le sonrió, diciendo que le traería su café en un minuto. Trabajar, necesitaba concentrarse en su trabajo. Tomó la cafetera, una taza y llenó la taza.
―Hola, Blaine.
Blaine volvió la cabeza hacia el mostrador y vio… ¡oh mierda!
Sus ojos se agrandaron, todavía vertiendo el café en la taza mientras miraba a Kurt, de pie hacia él, sólo el mostrador entre ellos, sonriendo y mirando directo a sus ojos. Kurt Hummel. Kurt Hummel acababa de hablarle, dijo su nombre y le sonrió. Le habló, a Blaine Anderson como si fuera algo que siempre hacia. ¿Y Blaine? No dijo nada porque su mente estaba en blanco y su cuerpo incapaz de moverse.
Gracias por leer. Gracias por comentar. Gracias por sus favorite/follow.
