Traducción autorizada por just-an-artist-pl


Parte 5. Amigos

Blaine estaba sonriendo. Sonriendo como un idiota. Sonreía cuando iba a dormir, cuando se levantaba, tomaba una ducha y cuando comía su desayuno. Sonreí aún más cuando le llegaba el mensaje de buenos días de Kurt con la xo. Pero esta vez no fue una xo fueron tres.

Kurt Hummel 7:45 a.m.:

¡Buen día, guapo! ¡Te veo más tarde! xoxoxo

Oh si, Blaine estaba constantemente sonriendo como un idiota. Un idiota enamorado. Blaine Anderson tenía su primer novio y si alguien le preguntara, no tenía nada en contra si Kurt fuera su último novio. Oh y además tuvo su primer beso de su primer novio y de la persona que amaba por tanto tiempo. Si, Blaine Anderson tendría el mejor verano de todos y estaba a punto de escribirle a sus amigos y decirles lo que pasó, que por primera vez en la historia tenían suerte. Pero Blaine decidió no hacerlo. No le dijo a su madre porque, honestamente, estaba un poco temeroso de su reacción. Ya estaba enloqueciendo cuando le dijo que Kurt vendría casi como si estuviera lista para adoptarlo y no estaban ni siquiera juntos entonces. Así que ¿Cómo reaccionaría cuando supiera que su hijo tenía novio ahora? No, Blaine aún no estaba listo para eso todavía necesitaba tiempo para darse cuenta que era real, esta era su vida ahora. Kurt Hummel era su novio y le gustaba por quien era. Kurt vió algo en él, ¿cierto? Algo en él era especial para que quisiera estar con él y Blaine se preguntaba que era y si sería lo que Kurt querría por un largo tiempo. Dios ni siquiera podía evitar y pensar sobre el para siempre porque, maldición, para siempre sonaba tan bien en su cabeza. Como fuera, Blaine amaba soñar sobre las cosas pero además sabía lo que era posible y que no, y teniendo 18 años y esperando que su actual relación durara para siempre era mayormente como no posible. Uh, en realidad no quería que eso pasara y no quería pensar ello porque era demasiado pronto para preocuparse sobre algo así. Había otras cosas como… por ejemplo besarse.

Besar a Kurt era agradable, fantástico, la mejor de las sensaciones y en realidad quería besarlo más y aprender más porque no estaba seguro si lo hacía bien. Aunque Kurt parecía tener un poco de experiencia y ¿tal vez Blaine no fue su primer beso? Ugh, dolió un poco imaginarse que alguien más obtuvo el primer beso de Kurt porque quería ser su primer beso como Kurt fue el suyo. Aun así, no había manera que supiera como besar sin practicarlo. Porque Kurt sabía, lo sabía y dejó a Blaine sin aliento cuando decidieron besarse un poco más después de la película.

Pero Blaine además sabía que había más cosas que podía hacer con Kurt además de besarse. Como, dar una caminata tomados de las manos, planear fines de semana juntos y… sus mejillas se pusieron rojo remolacha cuando simplemente pensaba en eso. Po… podría dormir con Kurt. Su cabeza apenas se dejó caer sobre la mesa por el pensamiento. ¿Sexo? ¿Tener sexo con Kurt? No es que Blaine no tuviera idea de cómo funcionaba – gracias a Dios por Queer as Folk e Internet – pero ¿en realidad hacerlo? No estaba seguro de estar listo para esto, no podía ni siquiera hacer frente a lo que sentía cuando se estaban besando y luego… ¿sexo?

Uh, no. Era demasiado pronto para pensar en eso.

Era la última semana de Blaine en The Lima Bean y así que las cosas iban bien. Perfectas en realidad. Durante la semana trabajaba y los fines Kurt y él decidieron salir en lugar de quedarse en casa porque Blaine aún no estaba listo para decirles a sus padres que Kurt era su novio. Quería estar más seguro y cómodo consigo mismo antes de que sus padres supieran que era su novio. Esto significaba sentirse cómodo con tomar la mano de Kurt, con besarlo y simplemente tenerlo cerca. Pero Blaine siempre estaba nervioso en todo momento. A veces cuando Kurt lo besaba, él literalmente se congelaba y lo miraba como si necesitara verlo y darse cuenta que era real. Kurt siempre sonreía, se reía un poco y decía lo adorable que era, pero que necesitaba relajarse. De alguna manera terminaron haciendo lo mismo cada fin de semana. Ambos iban a un pequeño parque, apartados de todas las personas y el tráfico y pasaban su tiempo sobre una manta cerca de un árbol. Kurt ponía su cabeza en el vientre de Blaine y lo escuchaba mientras le leía Harry Potter a Kurt y realmente lo calmaba. Se acostumbró a esto, se acostumbró a la mano de Kurt tocando su vientre, su cabello, besando sus labios o tomando su mano, envolviendo sus brazos alrededor del cuerpo de Blaine cuando estaba leyendo y simplemente estando juntos. Se sentaban ahí por horas, Blaine leyendo mientras Kurt escuchaba y siempre se reía cuando algo gracioso sucedía o tarareaba simplemente porque le gustaba el sonido de la voz de Blaine. Nadie nunca le dijo que les gustara su voz y a Blaine nunca le importaba si a alguien le gustaba o no. A Kurt le gustaba y eso era importante.

Oh sí, Blaine ensoñaba mucho sobre esos momentos en los que simplemente estaban, o solamente se besaban y no era de gran ayuda cuando estaba trabajando. A veces se olvidaba de escribir la orden de café debajo, a veces incluso se olvidó de hacerlo pero hacia todo lo posible para no ser demasiado sospechoso. Sin embargo lo único que podía pensar era en el momento en que podía pasar con Kurt y fue realmente lo que esperaba con mayor interés.

De repente la puerta se abrió y una ola de voces riendo arrastró a Blaine fuera de su ensoñación. Levantó la vista, viendo a Puck y algunos otros jugadores de fútbol entrar, caminando hasta el mostrador, a él.

―¡Oye amigo! ―dijo con una sonrisa y no era como si no le agradara Puck. Sólo era que una vez lo usó para burlarse de Blaine, hasta que no le hizo caso, como los amigos de Puck y Blaine siempre se sintió incómodo a su alrededor. Esto probablemente nunca cambiaria pero eran amigos de Kurt y quería que a sus amigos les agradara. Pero sabía, que nunca sería tan genial como ellos eran. ¿Qué si sabían sobre ellos y le decían a Kurt que dejara de estar con él? ¿Qué si era así? Sólo porque estuvieran juntos no significaba que Kurt renunciaría a sus amigos – y Blaine nunca lo querría, al igual que él nunca dejaría a sus amigos por Kurt. Pero esto… le molestaba demasiado que ellos les disgustara y Kurt viera simplemente cuan aburrido Blaine era. Su humor cayó y Blaine suspiró tratando de ignorar el dolor en su interior. Terminó la orden y Puck y otro chico se llevaron los vasos a su mesa, todavía hablando, aun riendo y Blaine sabía que no se reían de él, pero se sentía así. Una mirada rápida a su reloj y casi gruñó cuando vio que aún tenía dos horas de trabajo. Y ellas pasaron, muy lentamente. Justo antes de que su turno terminara levantó la vista, escuchando la puerta ser abierta y vio a Kurt entrando, sonriéndole.

No se saludaban de beso en público – porque Blaine no se sentía lo suficientemente cómodo para hacerlo aquí con tantas personas alrededor, Por Dios que ni siquiera les dijeron a sus amigos sobre eso – pero nunca trataron de ocultar su afecto por el otro en sus rostros. Bueno esta vez Blaine no podía hacerlo. No con Puck y sus amigos – los amigos de Kurt alrededor. Ellos lo saludaron desde sus lugares y eso le dio a Blaine incluso más razones para no mostrar cómo se sentía.

―Hola, Blaine. ¿Casi acabas?

Oh sí, quería ir a la casa de Blaine porque sus padres estaban trabajando hasta la noche y Kurt lo recogió en la mañana así que podían conducir de vuelta juntos.

―Sí ―dijo evitando los ojos de Kurt al darse la vuelta y pretender que estaba ocupado. Él realmente no quería dar ninguna razón a sus amigos para hacerle daño de nuevo o lo que harían si supieran sobre Kurt y él. Demonios, Blaine ni siquiera sabía si sabían pero si lo hacían, ya se lo habría dicho, ¿cierto? Algo como, no entiendo por qué Kurt esta con alguien como tú, él es demasiado impresionante – o – Eres malo para Kurt, va a terminar como tú, un don nadie. No, Blaine no quería que eso pasara.

―¿Todo está bien? ―Kurt preguntó eventualmente.

―Por supuesto, casi terminado.

Blaine seguía sin mirarlo―: Espera fuera, estaré ahí en un minuto.

Y afortunadamente Kurt lo hizo. Sintiendo menos presión, caminó a la trastienda, se quitó el delantal y se fue con su bolsa en una mano, corriendo el riesgo de una última mirada a la mesa con los jugadores de fútbol y luego fuera donde Kurt estaba esperándolo. Jugaba con sus llaves y levantó la vista cuando vio a Blaine, su sonrisa había desaparecido. Esto… dolía incluso más. ¿Por qué no estaba sonriendo? Kurt siempre estaba sonriendo cuando estaba cerca de Blaine ¿y ahora? Kurt dio la vuelta y caminó hacia su auto y Blaine lo siguió. Se subieron, se sentaron pero Kurt no encendió el motor. Lentamente giró, mirando a Blaine y tomando gentilmente su mano.

―¿Hice algo?

Con las cejas levantadas Blaine lo miró, completamente confundido porque no fue Kurt quien hizo algo. ¿Cómo podía pensar eso? Y cómo podía Blaine pensar que Kurt no notaria que estaba actuando raro hace algunos minutos. Por supuesto que lo notó porque igual que Kurt nunca dejaba de sonreír cuando estaba con Blaine, Blaine nunca lo ignoraba o dejaba de sonreír tampoco.

―No, Kurt.

―Entonces, ¿qué pasó? Nunca me ignores así.

Ouch… eso dolía incluso más.

―Yo… no estaba… no quería hacerlo.

Blaine comenzó a temblar, tomando la mano de Kurt apretada y bajó la mirada a su mochila entre sus piernas. ¿Estaba a punto de llorar? ¿Por algo como esto? Escuchó personas hablando sobre los malos tiempos cuando estaban en una relación pero él y Kurt no llevaban tanto tiempo juntos para tener esos tiempos todavía, ¿cierto? No quería estos tiempos aún. Quería simplemente estar con él y feliz durante el descanso de verano.

―Oye, mírame. ―dijo Kurt y tomó la barbilla de Blaine entre sus dedos, de modo que él lo miraba. Y lo hizo.

―¿Qué pasó?

―Tus… tus amigos estaban ahí y simplemente… no podía.

―¿No quieres que la gente sepa que soy tu novio?

Los ojos de Blaine se agrandaron y negó con la cabeza demasiado rápido―: ¡No!

Se subió en el asiento, se inclinó hacía Kurt y le echó los brazos al cuello, lo oyó jadear y lo sostuvo cerca y tal vez demasiado fuerte―: ¡Quiero que estés conmigo y que la gente lo sepa!

Dios, simplemente no podía dejarlo ir aún. Aun había tantas cosas que quería explorar con Kurt y hacer con Kurt y simplemente estar con él. Estar con él hacía sentir completo a Blaine, como se encontró con este lugar especial en su vida que estaba buscando desde hace tanto tiempo. Por exactamente dos años y por supuesto soñó como sería con él pero la realidad era muchísimo mejor. Humming alegremente Kurt le devolvió el abrazo y le dio un pequeño beso en el hombro de Blaine, calmándose lentamente y Blaine retrocedió, mirando a Kurt y suspiró cuando lo vio sonriendo.

―Vamos a conducir a tu casa, ¿de acuerdo? Y entonces me dices cual fue la razón. ¿Suena bien?

Blaine asintió.


Cuando llegaron a la casa de Blaine y fueron dentro, la primera cosa que hicieron fue besarse. Dulces besos, cuidadosos besos pero se volvieron en más. No era como si Kurt tocara a Blaine en cualquier lugar por debajo de la cintura del pantalón, pero sólo sentir las manos acunando su cara, corriendo a través de su cabello, en sus hombros, cintura y entonces como sus labios querían más, como la lengua se deslizaba dentro de su boca – y Blaine necesitó un rato para acostumbrarse a esto – no sabía en que debía enfocarse más porque todo se sentía asombroso. Se volvió algo natural para ellos. Fueron al interior, dejaron que sus mochilas se deslizaran de sus hombros y Kurt se deslizara sus manos alrededor del cuello de Blaine y Blaine sostendría el rostro de Kurt o envolvería sus brazos alrededor de su cuerpo y luego unos dulces besos seguidos. La primera semana era siempre Kurt quien comenzaba a besarlo, luego fue Blaine y se hizo de más y más confianza para hacerlo. En algún punto Kurt comenzó a quitarle los anteojos a Blaine cuando se recostaban en la cama o la de Kurt y sus besos se volvieron más descuidado, más apasionados y los dejó sin aliento y mareados. Kurt era tan paciente con él que Blaine se preguntaba cómo merecía esto y como ya no era más un sueño llamar a Kurt su novio. Suspirarían felizmente, lloriquearían y se mirarían con los ojos oscuros y mejillas sonrojadas pero nunca hacían más a pesar de que a veces Blaine sentía su pene endurecer – y, a veces pensaba que incluso veía abombamiento en Kurt. Pero era demasiado tímido para decir algo sobre esto. Besarse estaba bien. Besarse era impresionante y hacia sus rodillas débiles y en ocasiones se tragó las dos palabras que quería decir, porque se sentía demasiado pronto.

Después de besarse en el pasillo fueron a la cocina, comían a veces y de vuelta en el cuarto de Blaine, se sentaban en su cama y Blaine leía a Kurt. Ya alcanzaron el tercer libro de Harry Potter.

―Así que, ¿vas a decirme lo que pasó? ―Kurt preguntó mientras se sentaba en la cama de Blaine y Blaine tomó el libro entre sus manos el cual estaba sobre su mesita de noche. Oh, sí, casi olvidaba eso. Arrastrándose hacia Kurt se sentó junto a él, pasando sus dedos sobre el libro y tomó aire.

―Estaban… estaban tus amigos. Y solían burlarse de mí y… pensé que tal vez no querías que ellos supieran que estamos juntos. Porque… no soy tan… genial.

De repente se sintió verdaderamente tonto pensando que esto porque ¿no era como si no confiara en Kurt? Confiaba en Kurt y sentía que Kurt no estaba jugando con él. Aunque estuvieran juntos por ¿cuánto? ¿Dos semanas? ¿Casi tres? No demasiado pero para Blaine se sentía como mucho más tiempo.

―¿Aún tienes dudas, Blaine?

―No, esa no es la razón. Simplemente… no quiero que le desagrades a las personas por mí. O… que si no me agradan y veas cuán aburrido soy.

Oh sí, este era su más grande miedo, que Kurt de repente viera solamente cuán no especial Blaine era, cuán ordinario era comparado con su novio. No podía cambiar quien era o lo que le gustaba y no quería porque eso lo hacía feliz, quien era y estaba cómodo con esto. Cambiar sólo para que Kurt se quedara a su lado no era inteligente y Blaine nunca hizo cosas estúpidas. Simplemente era contra su propia lógica y no podía evitarlo. Pero por Kurt… tal vez por Kurt lo intentaría.

―Para un chico listo como tú, puedes decir un montón de cosas tontas, ¿sabes?

Sus ojos miel vacilaron mientras quería mirar a Kurt y luego, cuando por fin se quedó con los ojos en el rostro de Kurt vio una sonrisa y una mirada como tratando de decir, ¿en serio?

―Sólo que no ves lo especial que eres, Blaine. Sabes todas estas cosas y tienes todas estas asombrosas cosas aquí. Y tienes un corazón tan grande, puedes cantar y muchísimo más que simplemente no ves.

Blaine volvió la vista abajo, mirando el libro que sostenía en sus manos y asintiendo lentamente. Bueno, para él no era nada especial, era simplemente quien era.

―Y para mí ―Kurt dijo y Blaine vio por el rabillo del ojo como empezó a barajar y acercarse, poniendo un beso en su mejilla y envolviendo sus brazos alrededor de su cuello, así que estaban mejilla contra mejilla―: todo esto, como te ves, lo que haces y quien eres. En verdad me gusta, Blaine. Me gustas y estoy feliz de poder llamarte mi novio.

Y Blaine sonrió, sintiendo calma, calidez y simplemente… amado, a pesar de que Kurt nunca dijo eso. Pero se sentía amado, tan amado como nunca antes. Blaine giró la cara para poder besar la comisura de los labios de Kurt y descansó la frente contra la sien de Kurt.

―Lo digo en serio, Blaine. Y ¿qué te parece si le decimos a nuestras familias y amigos sobre nosotros? No quiero decir que sea mañana pero ¿tal vez cuando acabes de trabajar? Tienes que trabajar por el resto de la semana y entonces eres libre y estaremos juntos por un mes.

―De acuerdo ―Blaine respiró alegremente y Kurt le sonrió orgullosamente y lo besó.

―Bien. ¡Ahora quiero saber quién es este tipo, Sirius Black! ―Kurt dijo y se pusieron cómodos en la cama de Blaine.


El trabajo estaba terminado y Blaine realmente estaba feliz. Aún tenía seis semanas de su descanso de verano, aun el tiempo suficiente para pasar con Kurt. Oh, él estaría sonriendo como un cachorro enfermo de amor y nunca se detendría. Pero no podía porque estaba a punto de tener su primer descanso real. Todo comenzaba con él diciéndole a sus padres que tenía novio y que este novio era Kurt. Su padre le sonrió, lo abrazó y le dijo que pensaba que Kurt era una buena elección. Pero su madre… su madre se convirtió en una loca. Ella se volvió loca la primera vez. Esta vez, sin embargo, fue muy demente.

―¡Ves! ¡Dije que se volverían pareja, James! ¡Te dije que eran perfectos el uno para el otro! ¡Y tú dijiste que sólo estaba viendo cosas que no existían!

Su padre suspiró y Blaine sólo la miró como si no pudiera creer lo que estaba sucediendo a su encantadora dama que tenía como madre.

―¡Necesito llamar a tu hermano! Necesita saber esto, va a flipar. ¡Oh! Y luego necesitamos limpiar todo. ¡Todo! ¡Y haré la cena! ¿Qué le gusta, Blaine? ¿Sabes qué? Olvídalo, salimos a cenar. ¡Todos los cuatro! Oh, y ¿tal vez puedas invitar a su familia también? ¡Podemos hacerlo una cosa familiar!

―¡Mamá! ¡No! ―Blaine tenía dificultad para respirar y estaba sudando porque era demasiado.

―¡No, tienes razón! Deberíamos conocerlo primero y entonces conocemos a su familia. ¡Oh Dios, cariño! ¿Hace cuánto tiempo, Blaine? ¿Han estado siendo cuidadosos? ¡Sabes que te compraré cualquier cosa que necesites si eres demasiado tímido para ello aun!

―¡Oh Dios! ―Blaine gimió y apretó la mano en la cara para cubrir el color rojo en sus mejillas―: Esto fue una horrible idea…

―¿Qué? ¡Estas avergonzado de nosotros, cariño? Sólo queremos lo mejor para ti.

―Meredith, cálmate cariño. Lo estas incomodando.

Ella miró a su marido como si hubiera hecho una mala broma de algo.

―Sólo lo estoy ayudando. ¡Quiero decir, no sé exactamente como dos chicos lo hacen pero quiero hacer lo correcto! Y es su primer novio y ¡quiero que sea perfecto! Blaine, cariño, si necesitas algo sólo llámame, ¿de acuerdo? ¡Voy a comenzar a limpiar la casa! ¿James? ¡Ocúpate de los baños!

Y luego literalmente se arremolinó fuera de la sala hacia la cocina, mientras que su padre le puso la mano en el hombro de Blaine y se lo apretó.

―Se calmará, Blaine. No te preocupes. Estamos felices por ti y realmente emocionados de verlo de nuevo.

―Lo sé, pero… Mamá se está volviendo loca y lo espantará.

―La mantendré vigilada, no te preocupes ―escuchó a su padre decir y mirarlo, viendo la sonrisa pero sabía que su madre era impredecible cuando se trataba de cosas como esa.


Noche de viernes y Blaine vió a su madre parada junto a la mesa y asegurándose que todo se viera simplemente perfecto. Era por mucho demasiada comida sólo para cuatro personas pero si eso la hacía actuar como un mujer sana, estaba bien con ello. Además estaba agradecido que su padre la mantuviera distraída así Blaine podría salir y esperar a Kurt quien llegaría unos minutos más tarde. Él bajó de su auto, sonriendo a Blaine y afortunadamente no tenía ningún regalo con él, porque Blaine no quería eso – ya lo hizo la primera vez.

―¿Por qué estas esperando aquí? ―preguntó Kurt con ojos curiosos.

―Sólo para advertirte. Mi madre está enloqueciendo pero no es siempre así. Es verdaderamente amorosa es sólo que está feliz y -

―Blaine, está bien.

No convencido abrió la puerta y Kurt lo siguió, tomando su mano mientras Blaine aún no se calmaba sino que seguía mirando a su madre con una mirada preocupada y temblando.

―Cálmate, Blaine ―Kurt dijo con dulzura y besándolo en los labios, sólo un poco pero suficiente para hacer que Blaine olvidara todo y su cuerpo se relajara.

―Estará bien.

Sonrió, pero entonces oyó a su madre tratando de no gritar como una niña pequeña – Dios los vio besándose – y presionó su cabeza contra el hombro de Kurt, que se rió en voz baja. Esta sería la cena más larga que nunca había tenido con su familia, Blaine estaba seguro de eso.

Mientras comían Kurt y el padre de Blaine estuvieron hablando sobre autos – Blaine sabía que el padre de Kurt era un mecánico – y luego sobre la escuela. La madre de Blaine estaba en silencio pero sus ojos estaban gritando con felicidad y vio cuan fuerte intentaba no hacer una pregunta tras otra o actuar como la fanática que fue antes. Sabía lo mucho que significaba para Blaine, cuánto Kurt significaba para Blaine. Y Kurt era genial, simplemente alucinante. Hablaba con ellos como si conociera a sus padres por mucho tiempo. Reía con ellos y terminó hablando con su madre sobre moda y ni siquiera intentó parar. Blaine estaba sólo viéndolo, observando sus ojos iluminarse, viendo cuan emocionado estaba sobre una nueva blusa con su madre y en un punto Kurt tomó su mano bajo la mesa y la apretó. Sí, definitivamente no era tan malo para una cena. Estaba bien, como Kurt le dijo. Era incluso mejor porque cuando pensaba en cuán difícil fue para él y sus padres cuando se declaró gay y ahora viéndolos como simplemente aceptaban a Kurt, les agradaba y estaban felices por Blaine… era como el paraíso. Era como si las cosas por fin tuvieran sentido y serían buenas para él. Finalmente.

Después fueron a la habitación de Blaine para tener algo de tiempo a solas antes de que Kurt tuviera que volver a casa. Nunca se quedaba toda la noche, nunca se dormía con Blaine y se levantaba con él, y Blaine no estaba seguro si estaba preparado para eso porque… esas cosas podrían conducir a algo para lo que no estaba listo, ¿cierto? Y quería que sus padres conocieran a Kurt antes de que estuviera de acuerdo en quedarse con Kurt durante la noche o Kurt con Blaine. Cuando Blaine cerró la puerta, tomó la mano de Kurt y lo besó dulcemente en los labios, sonriendo contra ellos―: Gracias.

―¿Por qué?

―Por… todo.

Kurt quitó las gafas a Blaine, poniéndolas sobre el buró y yendo a la cama de Blaine, llevando a Blaine con él y recostándose, poniendo a Blaine gentilmente arriba de él comenzando a besarlo. A Blaine simplemente no le importaba. A veces terminaba arriba de Kurt y ya estaba cómodo con esto porque cuando se volvía demasiado, se detenía y Kurt nunca lo forzó a hacer más o le importó. Esta vez, aunque se sentía diferente. Después de ver cuán fantástico fue con sus padres, como simplemente lo aceptaron – especialmente a su madre – Blaine sentía incluso más por Kurt. Sentía más confidencia, más amor y quería mostrárselo. El lento y gentil beso se convirtió en más. Abriendo los labios metió la lengua lo cual Kurt aceptó con un ligero zumbido feliz. Era siempre difícil para Blaine dejarse caer en las sensaciones. En los besos, abrazos, todo lo que compartía con Kurt. Pero los besos eran especialmente difíciles para él porque no podía tener suficiente y no podía parar. Cuando había más lengua, más ruidos, más manos tocando su piel, corriendo a través de su cabello como ahora intentaba ignorar su pene endureciendo y asegurarse que hubiera suficiente espacio entre su entrepierna y la de Kurt. Aunque no esta vez. Una rodilla estaba entre las piernas de Kurt, la otra su lado y se sintió conmovido y trató de no tocarlo con su bulto pero estaba demasiado concentrado en besar a Kurt y las manos en su espalda que simplemente se dejó caer sobre su cuerpo y se quedó sin aliento cuando sintió a Kurt… santo cielo. Kurt estaba medio duro, justo como Blaine y la sintió apretada contra sí. Estaba sintiendo el pene de Kurt contra su muslo, a través de sus pantalones. Y Kurt estaba sintiendo a Blaine… él…

―Oh Dios… ―Blaine respiró contra el cuello de Kurt y se sintió avergonzado, pero también excitado―: Lo lamento.

―¿Hacerme sentir bien? ―Kurt susurró y presionó sus labios contra la frente de Blaine.

―¿Lo… hago?

―Obviamente ―Kurt sonrió y movió sus caderas y Blaine lo sintió de nuevo y escondió su rostro más profundo en el hombro de Kurt. Oh Dios, no, no estaba listo para esto.

―No haré nada. No te preocupes y no te apenes. Me haces sentir bien y yo… te hago sentir bien, ¿cierto?

Blaine asintió sin dudarlo, porque sí, nunca se sintió mejor junto a nadie y nunca quiso a nadie más que a él.

―Bien ―dijo Kurt y rodaron lentamente, así que Blaine estaba tendido junto a él y pudo ver su rostro sonrojado y ojos negros, y Blaine realmente no sentía ninguna vergüenza. Kurt dijo que fue bueno, era normal y que no harían nada. Y Blaine lo hizo sentir bien, él, Blaine Anderson lo hizo sentir bien, ¿excitó a Kurt Hummel y eso le hizo sentirse orgulloso? Era loco pero en realidad se sentía orgulloso de sí mismo.

―Soy virgen, sabes ―escuchó a Kurt decir y Blaine literalmente se congeló, mirando a Kurt como si no pudiera creerlo. Bueno, en realidad no podía creerlo. ¿Kurt Hummel siendo virgen? ¿Kurt quien estaba tan cómodo, tan popular y probablemente tenía más que suficiente gente que quería estar con él pero escogió a Blaine, quien era virgen? No es que fuera algo malo, pero… Kurt siempre parecía tan experimentado como si en realidad supiera lo que estaba haciendo.

―Estas sorprendido ―rió y tomó las manos de Blaine en las suyas, sosteniéndolas y besando sus nudillos.

―Si… solamente… pareces tan seguro sobre todo y tan maduro. Pensé que tú ya…

―Te quiero. Estuve observándote por un año ya y no quise dormir con alguien que no significara algo, ya sabes.

Estaba soñando, debía estar soñando porque esto no podía ser real. ¿Quién esperaría por alguien sin saber si alguna vez funcionaría? Aparentemente Kurt e hizo que se hinchara el corazón de Blaine con tanto amor que era difícil de manejar. Apretó sus manos, se movió más cerca y lo besó como si quisiera decir gracias.

―Así que, mañana vienes a mi casa y conoces a mi papá, y entonces nos vemos con tus amigos, ¿correcto?

―Si ―oh, casi olvidó eso. Burt Hummel era un increíble padre, Blaine lo sabía. Kurt le habló sobre su padre, sobre como su madre murió y lo que a travesó con su padre y estaba alucinado por su relación y feliz por Kurt. Y Blaine no estaba temeroso de conocer a Burt Hummel, sólo estaba nervioso. ¿Pero verse con sus amigos y decirles que estaban juntos? Esto lo puso muy nervioso e inseguro de que no les agradara Kurt. Todos pensaban que debía ser rudo porque era popular. Sólo les dijo que tenía novio, pero no quien era su novio y estaban flipando, molestándolo así que Blaine tuvo que apagar su teléfono por un rato. Y Kurt vio en el rostro de Blaine cuan preocupado e inseguro estaba.

―No te preocupes, Blaine. Eres bueno para mí y soy bueno para ti. Nada más importa ahora mismo.


Si Blaine tuviera una camera habría filmado esto, las caras de Tina, Rachel, Finn y Mercedes. Sus ojos fueron de Kurt y regresaron a Blaine mientras se encontraron en The Lima Bean y sus bocas quedando abiertas no creyendo quien era su novio. Esto no era de ayuda pero exactamente lo que esperaba. Se quedaron allí y Kurt los saludó con una sonrisa y dándoles la mano, diciendo quien era – a pesar de que lo sabían – y la primera que sonrió fue Tina, luego Mercedes, Finn lo saludaron como un viejo amigo y Rachel… bueno Rachel lo miró como si fuera el enemigo. Tomó su café en silencio – lo que no era como Rachel Berry – mientras Finn preguntó, completamente sorprendido desde cuando estaban juntos y por qué Kurt nunca dijo nada sobre ellos. Kurt simplemente rió y no dijo nada, pero Blaine sabía, necesitaban averiguarlo primero y querían estar seguros y decirle a sus familias y amigos cuando se sintiera correcto. Entonces terminaron hablando de musicales, canciones y Blaine estaba feliz de ver como una grata sorpresa que Tina y Mercedes estaban y cuan fácil aceptaron a Kurt. Se sentía bien, realmente bien y hacia a Blaine realmente feliz que a sus amigos le agradaran pero Rachel… Rachel simplemente miraba a Kurt como si quisiera abofetearlo.

―¿Escuché que estas planeando unirte al club Glee? ―preguntó y Blaine frunció el ceño. ¿Qué? ¿Ese era el problema que tenía con él?

―¿Tal vez? No estoy seguro aun.

―Oh ―le espetó ella y se cruzó los brazos―: espero que no. Quiero decir no es el lugar correcto para alguien tan popular como tú, ¿cierto? Quiero decir somos un grupo de perdedores.

―¡Rachel! ―Blaine siseó y tomó la mano de Kurt bajo la mesa, apretándola y no pudiendo creer como le estaba hablando. Casi como… como si pudiera ser alguien que… espera un segundo. Blaine conocía ese gesto, conocía esta actuación obstinada, esta actuación Rachel Berry y suspiró. Veía Kurt como un rival.

―Rachel, pensé que estábamos por encima de esto―dijo Finn y Blaine estaba 100% seguro que tenía razón―: Tú aun eres nuestra Estrella.

―Lo escuché cantar, Finn. No necesito esto, no ahora. Es mi último año de instituto, el año en que necesito tener cada solo, cada papel en una obra así puedo ―y empezó a hablar sobre NYADA y como necesitaba todo esto así la gente vería lo talentosa que es. Blaine sólo negó con la cabeza, vió a Tina y Mercedes rodar los ojos y Kurt miró a Rachel perplejo pero entonces sonrió y giró la cabeza así estaba viendo de nuevo a Blaine.

Después de una hora se fueron a The Lima Bean, Kurt y Blaine compararon unas hamburguesas en su camino a su campo favorito. La tranquilidad, el campo de ensueño fuera de la ciudad donde no había nadie más que ellos. Bueno, no esta vez. Kurt detuvo el auto y se bajó mientras Blaine miró abajó y vio a los jugadores de futbol ahí, tirando la pelota de fútbol, corriendo por ahí y Blaine simplemente no quería dejar del auto.

―¿Blaine? ¿Vienes? ―Kurt preguntó y dio la vuelta abriendo la puerta pero Blaine no se movió en absoluto. Sus ojos estaban enfocados en la bolsa con las hamburguesas y se tragó, porque su garganta se sentía demasiado gruesa. Encontrarse con sus amigos y Kurt era diferente. Sus amigos eran del club Glee, sus amigos fácilmente aceptaban a otras personas y les daban la oportunidad. Sus amigos no eran populares como Kurt y sus amigos. Y Blaine nunca olvidó lo que le hicieron.

―¿Podemos ir a tu casa? ¿O la mía? En realidad no me importa dónde pero simplemente quiero irme.

Kurt dió la vuelta y lo escuchó reírse y gritando algo y entonces giró de vuelta a Blaine y tomó su mano.

―Hablamos de esto. No tienes que temer, Blaine.

―Pero mírame, y mírate y a ellos.

Kurt sólo sonrió―: Lo hago. ¿Y sabes lo que veo? Veo a mi novio, quien me hace feliz porque quiere estar conmigo. Y los veo, que no tienen lo que tengo. Y nos veo, pasando por esto juntos.

Finalmente Blaine lo miró pero aún no estaba convencido de dejar el auto.

―No me importan, Blaine. Sí, ando con ellos y si, algunos de ellos son amigos míos. Y si son verdaderamente mis amigos verán cuan feliz me haces y te aceptaran.

―¿De verdad no te importa?

―No, Blaine. En un año probablemente no los veré de nuevo, tal vez olvide a algunas de estas personase que llamo amigos. Pero esto ―le apretó la mano―: no olvidaré esto y no quiero que se acabe pronto.

Esto era probablemente lo que se siente ser aceptado por quien eres, lo que te gusta y simplemente todo tu ser. No importaba si Blaine era popular o no. Si vestía costosa ropa bonita o no, o si le gustaba el futbol o no. No importaba en absoluto porque lo que hacía a Kurt feliz era todo lo que Blaine era y no lo que no era. Y quería a Kurt, realmente lo quería. No por su status, no por su sentido de la moda o como se veía. Lo quería tanto por hacer sentir a Blaine feliz y querido.

―Yo también ―dijo Blaine y salió del auto.


Antes que nada, estoy muy contento por la aceptación que está traducción está teniendo y se los agradezco.

Luego viene algo que aunque no me guste, tengo que decir; lo pueden saber o no, pero desde que inicio el año me mudé y el lugar donde estoy actualmente no cuenta aún con Internet, así que he estado utilizando mi teléfono para actualizar, pero lamentablemente no es lo mismo y puede que tenga algunas dificultades para cumplir con mi promesa de actualizar diario. Sé que sólo faltan dos capítulos más y por supuesto que terminaré esta historia, pero considero mejor informarlos por si no puede actualizar.

Cuídense.

Gracias por leer. Gracias por comentar. Gracias por sus favorite/follow.