CAPITULO 16

(Pov Hannival)

Troy se tuvo que ir antes porque dijo que tenía asuntos pendientes con su esposa y Duque se fue antes que Troy.

Ese era el problema de traer a las crías con nosotros, eran una gran distracción.

Miré los papeles que esa mujer me dio y eran sus referencias y varias cosas más.

-Sabe... no es como me lo imaginaba-.

La miré por un momento, tenía unos grandes ojos marrones, tan diferentes a los de mi Anny.

-¿A qué se refiere señorita Cullen?-.

-Me refiero a...- se levantó y se puso detrás de mi-.

Se inclinó un poco rozando levemente sus pechos en mi espalda y respiré todo lo hondo que pude, esta actitud me daba asco.

-A que se refiere- me giré para mirarla, era rubia, tintada se notaba por el olor a amoniaco que desprendía su cabello, un olor sutil que a mí no se me escapaba-.

-Me lo imaginaba más mayor... ¿tiene una hija?-.

-Sí, tengo una-.

-Ella no se parece a usted- dijo caminando y sentándose sobre la mesa a mi lado-.

-Mi hija no está aquí, está en casa, con su marido-.

-¿Y la niña rubia?-.

-Es mi esposa-.

La rubia arrugó la frente.

-¿Cuántos años tiene?-.

-Dieciocho recién cumplidos-.

-Pero usted es mucho mayor-.

-Lo soy- encendí un cigarrillo- eres la segunda empleada que contrato desde que estoy en Barcelona y no me gustaría tener problemas contigo, así que mantente alejada de mi, esta relación es profesional, no te quiero cerca de mi ¿lo has entendido?-.

-Si...- abrió mucho los ojos, no me esperaba tan directo-.

Me levanté y dejé un par de documentos.

-Encárgate de que el club que acabamos de abrir esté abierto esta noche y haya un cargamento esperando en el muelle necesitamos a todos los hombres disponibles para ese golpe, necesitaremos dos cocineros, es mucha la merca-.

-Si señor Casannova-.

Caminé hacia fuera y vi a Anny mirando por la puerta medio escondida.

Respiré hondo y la tomé en brazos.

-¿Que hacías aquí?-.

-Ella quería besarte- se tapó la cara y empezó a llorar-.

-No lo ha hecho ¿has oído lo que le he dicho?-.

Asintió.

La abracé todo lo fuerte que pude.

-Si te portas bien te daré un baño con espuma ¿quieres?-.

-¿y tu vienes conmigo?- susurró-.

-Si- besé su mejilla-.

(Pov Troy)

-Espero que hayas aprendido la lección Juidt.

Ella asintió y se tumbó en la cama recién duchada, olía a coco por su gel, me gustaba ese olor.

Me acosté a su lado desnudo y apagué la luz, sabía perfectamente que quería que la tocase pero no lo hice.

-Troy- susurró -Te quiero mucho mucho mucho- murmuró-.

Sonreí en la oscuridad.

-Y yo pequeña, te quiero mucho-.

Su mano fue a parar a mi torso y se acurrucó a mi lado.

-Abrázame por favor, tengo frío-.

La abracé y respiré todo lo hondo que pude.

-¿Aun sigues enfadado?-.

-Puede ser-.

-Por favor-.

-Shhh, duerme o lo harás sola Judit-.

Besó mi cuello y me abrazó más fuerte.