Double Face

Capítulo 3: Pesadilla

Ya era de noche en Domino, todos en la ciudad habían cerrado sus puertas con llave y habían asegurado bien las ventanas, el terror hacia el asesino hizo que hubiera un toque de queda ya que cuando empezaba a oscurecer nadie se atrevía a salir de sus casas por miedo a ser el siguiente en la lista del merodeador.

Por su parte Alin apenas iba regresando a su casa, bajo de su vehículo para después entrar a su hogar, cuando entro encontró como de costumbre todo apagado, sabía que al ser las 11 de la noche todos en casa ya debían estar dormidos así que simplemente se sentó en la mesa y prendió la computadora que llevaba en la mano ya que aunque ya hubiera regresado aun continuaría con su trabajo sobre el caso del merodeador. Revisaba cada fotografía, cada pieza de información y aun se preguntaba ¿Qué le hacía falta? Sin duda el asesino era hábil ya que no había dejado ninguna huella o cabello que pudiera identificarlo y aunque en su última víctima había dejado su ADN este no servía de mucho hasta que hubiera un individuo para compararlo. Poco a poco el cansancio fue dominando a Alin hasta que se quedó dormida frente a la computadora.

En otra parte de la ciudad un hombre joven apenas iba llegando a su hogar ya que en su trabajo había salido tarde, estaba frente a la puerta de su casa sacando las llaves para entrar sin saber que pronto su vida iba a terminar. Al momento que abrió la puerta el joven fue empujado con fuerzas por una persona que lo había visto llegar. Cuando el joven volteo a ver a quien lo había empujado se encontró con la figura de una persona de vestimentas negras, una especie de capucha negra en la cabeza y una pañoleta que le cubría nariz y boca. Por lo oscuro que estaba no se podía ver sus ojos. Aquel joven se dio cuenta que estaba frente al merodeador aunque no iba a dejar que lo mataran sin dar una pelea antes así que se levantó y se abalanzo contra el para darle un golpe pero aquel sujeto lo esquivo con facilidad para después sacar su cuchillo y enterrarlo en el abdomen del muchacho.

–Valiente intento pero de nada te servirá ya que esta noche morirás, no podre torturarte como a los demás pero servirás para un propósito.

El joven estaba aterrado por aquellas palabras, el asesino enterró aún más profundo el cuchillo, lo sacaba y enterraba repetidas veces causando varios quejidos por el dolor. Finalmente el joven cayó al piso inconsciente. De entre sus ropas el asesino saco una especie de hacha y arremetió contra aquel hombre joven que finalmente murió.

No le gustaba que las muertes de sus víctimas fueran rápidas, siempre le gustaba ver sufrir a las personas mientras aplicaba su tortura, le fascinaba escucharlas suplicar por sus vidas y escuchar cada quejido de dolor pero en esta ocasión sería necesario cambiar un poco su modo de operar para realizar lo que tenía en mente. El merodeador se fue de aquel lugar llevándose algo consigo, algo que usaría para su plan.

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En la casa de los Motou Alin comenzaba a moverse desesperadamente, en su rostro reflejaba una infinita tristeza, lo que estaba soñando no era nada placentero.

Iba llegando a la escena de un crimen donde ya había varias unidades de la policía que habían respondido al llamado, se podían apreciar las luces rojas y azules de las patrullas que destellaban en medio de la noche, también se podía ver que los patrulleros hacían lo posible para alejar a varias personas curiosas que con morbo observaban los cuerpos ya tapados por una manta blanca que había teñido algunas de sus partes de rojo, ver este tipo de escenas no le sorprendía puesto que ya estaba acostumbrada pero está en especial terminaría por romperle el corazón.

–El maldito volvió a atacar ¿A quién tenemos ahora?

La forense ya estaba en el lugar examinando los cuerpos, cuando volteo a ver a Alin expreso una mirada de tristeza ya que no sabía cómo darle la noticia.

–Alin no sé cómo decirte esto.

–¿Decirme qué? ¿Qué sucede Anika?

–El merodeador volvió a atacar y esta vez se llevó dos vidas.

–Ya veo esta vez fueron dos personas, déjame ver los cuerpos.

–Alin solo quiero que estés preparada porque esto va a ser muy duro para ti.

Desconcertada por las palabras de la forense Alin volteo a ver los cuerpos cubiertos con la manta, tomo valor para destaparlos llevándose una horrible sorpresa, abrió los ojos hasta mas no poder debido a tan fuerte impresión, sus piernas no aguantaron y cayó de rodillas.

–Es mentira, esto es una maldita mentira ¡MENTIRA!– eso ultimo lo grito.

Su cuerpo temblaba sin control al ver frente a ella los cuerpos de sus dos sobrinos, ver sus cuerpos cubiertos de sangre por múltiples heridas, sus ojos abiertos que habían dejado de tener ese brillo que siempre los caracterizo, había sido un impacto muy fuerte. Los ojos de Alin habían sido cubiertos por lagrimas que comenzaba a derramar, finalmente no se contuvo y comenzó a gritar al aire enloquecida por el dolor, su amiga la forense la abrazo pero eso solo hizo que gritara al aire aún más fuerte.

–Alin cálmate, por favor guarda la calma.

Pero era inútil Alin seguía gritando al aire, el dolor era tanto que no sabía cómo calmarlo, finalmente la forense le dio una bofetada y es cuando despertó, se llevó una mano a sus ojos viendo que las lágrimas no solo las había derramado en aquella horrible pesadilla, miro frente a ella viendo la pantalla de su computadora, noto que la batería estaba a punto de terminarse, ver de nueva cuenta las fotos de las escenas del crimen hizo que cerrara de golpe su computadora portátil y se levantara para ir a ver a sus dos sobrinos, abrió la puerta de la habitación que ambos compartían para verlos dormir plácidamente, eso le trajo algo de paz.

–Me alegra ver que aquello solo fue una espantosa pesadilla y ustedes estén bien, los amo con toda mi alma y jamás permitiría que les hicieran daño.

Vio que el pequeño Yugi no estaba cubierto totalmente con las cobijas así que con cuidado lo cobijo y le dio un beso en la frente lo que hizo que inconscientemente sonriera, esa sonrisa le trajo paz, también le dio un beso en la mejilla a Yami ya que él estaba dormido de lado, él solo se movió un poco pero no despertó, salió de la habitación deseándoles a ambos chicos hermosos sueños.

–Es mejor que vaya a descansar, todo este asunto está afectándome.

Fue a su habitación donde solo se acostó sin molestarse en cambiarse de ropa, aquel sueño la había perturbado demasiado, el solo imaginarse que algún día tuviera que encontrarse con una escena así la perturbaba, la hacía enloquecer por completo pero era mejor no pensar en ello ya que no permitiría que nada ni nadie le hiciera daño a su familia y quien se atreviera Alin no dudaría en dispararle.

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Era un nuevo día en la ciudad de Domino, nadie se imaginaba que había ocurrido un nuevo asesinato, una chica iba a casa de su novio ya que sabía que los miércoles era su día de descanso, al llegar a la casa de su amado encontró que la puerta estaba abierta y al entrar se encontró con una horrible escena, la chica grito al ver el cadáver de su novio y de inmediato llamo a la policía.

Alin estaba desayunando junto con su hermana, padre y sobrinos, después de aquella pesadilla quería pasar un momento con su familia antes de irse a su trabajo, en medio de la armonía familiar sonó su teléfono, al contestarlo hizo un gesto de desagrado.

–Voy para allá.

–¿Qué pasa tía? –pregunto Yugi.

–Una nueva escena del crimen, al parecer volvió a atacar. –todos se quedaron serios sin decir nada. –sigan desayunando, no dejen que esto les arruine el día.

Sin decir más palabras salió apresurada de la casa para dirigirse a su vehículo e ir a la nueva escena del crimen.

–Maldito.

Maldijo al asesino, sabía que él no se iba a detener así que le correspondía detenerlo. Al poco tiempo llego a la escena del crimen donde su amiga la forense ya estaba ahí examinando el cuerpo.

–¿Qué me tienes Anika?

–Hombre joven de aproximadamente 25 años, recibió múltiples puñaladas en pecho y abdomen, por el rigor no tiene mucho que murió a lo mucho lleva 8 tal vez 9 horas muerto, no hay señales de tortura.

–¿Qué? ¿No fue torturado?

–Aparentemente no pero si fue mutilado, le falta el brazo derecho y por la sangre coagulada donde comienza el corte aún estaba vivo cuando lo mutilo.

–¿Qué rayos le ocurre a ese maldito enfermo?

–¿Crees que haya sido el merodeador? –pregunto la forense ya que por lo que veía del cuerpo no entraba en el modo de operar del merodeador.

–Mi instinto me dice que si pero si me equivoco significara que tenemos un segundo asesino entre manos. Revisen la casa perfectamente, que no quede ni un solo sitio sin revisar. –Ordeno al equipo de escena del crimen quienes asintieron mientras hacían su trabajo. –¿Quién encontró el cadáver?

–La novia del chico detective. –dijo uno de los oficiales.

Alin se acercó a la chica, al ver lo intranquila que estaba decidió llevarla a un hospital para que le dieran calmantes ya que en la condición en la que estaba no podría decir nada, en el hospital la entrevistaría para que le dijera como había encontrado el cadáver.

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Los dos hermanos ya habían llegado a su escuela para un nuevo día de clases, en la entrada se habían encontrado con sus amigos, platicaban alegremente mientras se dirigían a los casillero en donde uno de los dos hermanos se encontraría con una desagradable sorpresa.

Yugi ponía la combinación de su casillero al igual que Yami ya que sus casilleros estaban juntos, al momento que Yugi abrió su casillero algo salió disparado golpeándolo en el pecho.

–¿Qué fue eso? –pregunto Yugi desconcertado.

–Oh por Dios ¿Eso es un brazo?

Dijo Yami sorprendido al ver el brazo de una persona en el piso, al ver al suelo Yugi se hizo hacia atrás y al ver su uniforme vio que este tenía manchas de sangre, estaba aterrorizado.

–Eso no es gracioso. –se expresó Tea al ver semejante broma. Joey se agacho para verlo mejor dándose cuenta de algo aterrador.

–Amigos no es un brazo falso, es real.

Se levantó rápidamente queriendo alejarse lo más posible de aquel brazo cercenado, todos los que se acercaban murmuraban sobre el horrible descubrimiento, Yugi estaba paralizado de terror, para cuando reacciono lo único que se le ocurrió fue abrazar fuertemente a Yami, todos se preguntaban ¿Quién haría algo así?

Yami volteo a ver el casillero de su hermano viendo una nota, sin soltar a Yugi tomo la nota viendo lo que decía lo cual fue desconcertante ya que solo había una palabra: en.

–(Pensando: ¿Qué significa esto? Primero la rata con la nota que decía los y ahora esto con la palabra en ¿Qué está pasando?)

Uno de los maestros se acercó para ver porque tanto alboroto, al ver el brazo sangrante decidió retirar de ahí a los alumnos y llamar a la policía.

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Hola a todos mis queridos lectores he aquí el tercer capítulo de este especial, espero que les esté gustando, un nuevo horrible descubrimiento se ha dado en la escuela Domino ¿Qué querrán decir las notas? ¿Cuál será el mensaje? ¿Qué más va a pasar? Esto y demás cosas en los próximos capítulos.

Agradezco a los que me siguen en este fic de actualización diaria en especial a Kayra Isis, TsukihimePrincess, Sicopata14 y Nae-DC, gracias por seguirme en este fic, sin más que decir me despido, espero que hayan tenido un feliz Halloween y nos vemos en el próximo capítulo con más sorpresas. Sayonara.

DarkYami Motou.