Double Face
Capítulo 8: La calma
Había sido necesario hospitalizarlo ya que entro en una crisis nerviosa muy fuerte, al inicio Yami no quería ser atendido por los doctores y batallaba con ellos debido al pánico que lo invadía, después de tanto batallar con él los doctores lograron sedarlo y finalmente se quedó dormido. Los doctores revisaron las heridas de sus manos ya que veían algunas manchas rojas en los vendajes, debido al esfuerzo realizado cuando se metió las manos en los bolsillos y por batallar con su familia por evitar ser llevado al hospital las heridas habían comenzado a abrirse.
En la sala de espera del hospital Zora, Yugi y Solomon esperaban impacientes que el doctor apareciera para que les dijera como estaba Yami, estaban preocupados por él no solo por la crisis que había tenido sino también debido al mensaje que le había llegado, se preguntaban ¿Quién era el que causaba todo eso? ¿Por qué se había ensañado con Yami? Él no le había hecho ningún daño a nadie. Mientras esperaban llamaron a Alin quien al enterarse de lo sucedido de inmediato salió de la estación de policía para dirigirse al hospital. Cuando llego al hospital Alin vio que el doctor hablaba con Zora así que se acercó.
–Ya estoy aquí ¿Qué paso?
–Le decía a la madre del joven que las heridas de sus manos comenzaron a abrirse, según me explicaban fue porque realizo movimientos bruscos, cuando llego tenía una fuerte crisis nerviosa y se negaba a ser atendido. Ahora ya está tranquilo.
–Dios mío ¿Por qué se puso así?
–Yo note en él un miedo profundo, mucha ansiedad, su familia aun no me dice la causa por la que entro en ese estado. –contesto el doctor serio.
–Contesten ¿Qué paso?
Ninguno de los presentes sabía cómo explicarle a Alin lo sucedido, así que Yugi solo se acercó a Alin y le entrego el teléfono de Yami.
–Tía es mejor que veas esto ya que es la causa por la que Yami se puso muy mal. Mira los últimos dos mensajes.
Alin tomo el teléfono de Yami y observo el primer mensaje con la palabra serán, al mirar el segundo mensaje sintió un escalofrió recorrerle el cuerpo.
–Ese maldito ¿Cómo consiguió su número? –dijo para sí misma, nadie logro escuchar esas palabras por el tono bajo en que lo dijo excepto Yugi quien decidió no preguntar.
El doctor termino de dar su diagnóstico y después de decir el número de la habitación de Yami se retiró para atender a sus pacientes, todos estaban preocupados por la situación.
–No entiendo ¿Por qué alguien querría dañar a Yami? Es tan dulce y jamás haría algo para lastimar a otra persona ¿Quién es el monstruo que le hace estas cosas a mi niño?
–No lo sé, hare todo lo posible para frenar este acoso. Por ahora ustedes vayan a ver a Yami, yo iré en un momento.
Zora y Solomon se adelantaron para ver a Yami pero Yugi se quedó junto con Alin ya que quería preguntarle algunas cosas.
–¿Qué pasa Yugi? ¿No quieres ir a ver a tu hermano? –pregunto Alin al ver que Yugi no acompañaba a Solomon y Zora.
–Claro que si tía pero hay algo que me tiene intrigado.
–¿Qué es? –Yugi estaba manteniendo en esos momentos una actitud misteriosa.
–Tía dime ¿Tu sabes quién está haciendo esto?
–No querido, no se quien hace estas cosas pero voy a descubrirlo.
–Entonces ¿Por qué dijiste ese maldito como consiguió su número? –Alin abrió los ojos en impresión al escuchar la pregunta de Yugi, había pensado que nadie la había escuchado. –sino sabes quién es ¿Por qué dijiste eso?
–Porque tengo una idea de quién puede ser el responsable y realmente me gustaría que fuera otro sospechoso y no ese desgraciado.
–¿Quién es tía? Por favor dime quien es.
–No Yugi, tu no querrás saber quién es. –No quería decir quién era su sospechoso, sabía que le causaría un miedo terrible a su sobrino si decía algo.
–Alin merezco saber quién le hace estas cosas a Yami así que por favor dime, prometo que no le diré nada a nadie.
–¡Ya basta! –soltó enojada por la persistencia de Yugi. –he dicho que no.
–¿Por qué no? ¿Qué tan malo es ese tipo?
–Solo te diré esto, he estado tras el por mucho tiempo, es alguien que sabe esconderse muy bien y cuando finalmente lo atrape pagara no solo por lo que le hizo a tu hermano también por todas las vidas que se ha llevado.
Yugi asintió tras esas palabras, no le preguntaría más a Alin ya que era claro que ella no diría nada, con lo que Alin dijo aún no se hacía una idea de a quien se refería, decidió no pensar en ello ya que si lo descubría seguramente no le gustaría. Alin se reservaba ya que no quería causar pánico a su sobrino menor, pensaba ¿Cómo aquel asesino había conseguido el número tanto de la casa como del celular de Yami? La respuesta fue instantánea: debió registrar a Yami y ver en su cartera lo que traía, no había otra explicación. Para evitar más acosos a su sobrino cambiaria tanto el número de su casa como del celular de Yami además de las cerraduras de la casa para evitar sorpresas desagradables.
Ambos llegaron a donde estaban Solomon y Zora, en la cama Yami yacía dormido pero con un gesto que denotaba el terror que sentía aun estando dormido. Ver esa expresión en el rostro de Yami, Alin sintió su corazón romperse ya que Yami no merecía este tipo de cosas.
Después de un rato Yami despertó, abría poco a poco sus ojos hasta que un recuerdo vino a su mente y los abrió de golpe mostrando el miedo que sentía.
–Tranquilo Yami, ya paso sobrino. –dijo Alin tomando de las manos a Yami delicadamente para no lastimarlo.
–Tía. –al ver a los demás miembros de su familia ahí comenzó a tranquilizarse.
–Mi bebé, que bueno que estas bien.
Zora se acercó y abrazo a Yami quien se aferró a su madre como niño pequeño. Era comprensible su miedo después de haber sido atacado y recibir amenazas.
–Me alegra que estés bien hermano. –Yugi también se unió al abrazo al igual que Solomon. Querían hacerle saber que no estaba solo.
–Zora, papá, Yugi, necesito que salgan un momento ya que debo hablar con Yami a solas.
Los 3 accedieron a salir para que Alin pudiera hablar con Yami, sabían que seguramente le preguntaría sobre lo sucedido así que era mejor dejarlos a solas
–Yami, sé que esto es muy difícil para ti y no has de querer recordarlo pero necesito que me digas ¿Qué paso? –Yami dio un suspiro para reunir fuerzas y contarle a su tía lo sucedido.
–Bueno Yugi y yo estábamos viendo la televisión cuando sonó el teléfono, hablo una voz algo extraña, distorsionada con un aparato de los que alteran la voz, dijo que ya nos habíamos visto y repitió lo que me dijo en el callejón: no intentes nada o aquí mismo te matare. Me dio pánico y colgué y el volvió a llamar diciéndome que si colgaba de nuevo me iba a cortar la cabeza. Ya no quiero seguir hablando.
–Yami sé que es difícil y que te da miedo pero debes decirme todo lo que paso, no omitas nada y no te reserves nada, tranquilo. –nuevamente tomo las manos de Yami en señal de apoyo.
–De acuerdo. –soltó un suspiro. –le pregunte qué ¿Qué quería? Y me respondió que solo escuchar mi voz mientras hacia el intento por estar tranquilo y me pregunto si extrañaba mis dedos, tiene mi cartera tía así es como supo el número de la casa y mi celular, me dijo que nos veríamos pronto y que cortaría otra parte de mi cuerpo, después me llego ese horrible mensaje que hizo que saliera de mí mismo. Me siento como todo un cobarde.
–Es comprensible que tengas miedo, ya te ha hecho daño y esas amenazas atemorizarían a cualquiera, ya no te hará más daño. Cambiare tu número de celular y el de la casa para evitar que te acose por teléfono. Solo reposa un poco más y en un rato te llevaremos a casa, te prometo que no te hará más daño.
Yami asintió a las palabras de Alin quien hizo una señal para que los demás entraran a ver a Yami. Después de un rato se lo llevaron a casa. Alin salió de nuevo llevándose consigo el celular de Yami, tenía que averiguar de dónde había venido esos mensajes y llamadas y la manera de hacerlo era consiguiendo los registros telefónicos. Ahora más que nunca debía estar alerta ya que por lo que veía la nueva presa del merodeador era Yami y si no lo detenía antes de que atacara de nuevo Yami perdería la vida y no permitiría que eso pasara.
Al revisar los registros telefónicos tanto de la compañía de celular como de la casa Alin se llevó una gran decepción ya que la llamada y los mensajes eran de teléfonos de prepago, sabía que esos teléfonos no eran rastreables. Aquel día había sido de emociones intensas, no quería que nada malo le ocurriera a su familia, en especial a Yami que estaba en la mira de aquel astuto depredador.
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La noche llego nuevamente a la ciudad de Domino, todos cerraban bien las puertas y ventanas para evitar a los intrusos. En uno de los departamentos de la ciudad se encontraba un hombre mirando fijamente un cuchillo mientras lo afilaba.
–Mi plan va bien hasta ahora, si esa detective de pacotilla cree que me atrapara antes de que mi juego termine esta mal. Preparemos el juego de mañana.
Aquel malvado se levantó y se dirigió hacia la ventana observando la tranquilidad de la ciudad. Sabía que esa tranquilidad se debía al miedo que había causado en los ciudadanos de Domino, saber eso le causaba mucha gracia y una gran satisfacción ya que tenía a la ciudad a merced del miedo. Estaba orgulloso de eso.
–Descansa tranquilamente esta noche ciudad de Domino ya que no saldré de cacería, tengo un juego que preparar.
Se encerró en la habitación de su departamento, debía planear con cuidado como llevaría a cabo las acciones del día que vendría, el juego apenas comenzaba.
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En la casa de los Motou ya todos estaban durmiendo excepto Alin que solo estaba sentada en la sala, la única luz que se podía observar era la del celular de Yami, Alin no dejaba de ver aquel mensaje que tanto terror le trajo a su sobrino.
–La próxima vez cortare una pierna y te sacare un ojo. –leyó Alin el mensaje. –como si fuera a permitir que eso pase, maldito ¿Por qué Yami? ¿Por qué él? Sé que no es una víctima al azar como las demás ya que de ser así lo habrías matado cuando lo atrapaste en el callejón, lo escogiste por algún motivo ¿Por qué cambiaste tu modo de operar así tan repentinamente? ¿Qué planeas con esto?
Le daba muchas vueltas al asunto pero por más que pensara en las respuestas a sus preguntas más confuso se hacía ya que no encontraba una respuesta, Alin se paró del sofá y fue a su habitación para intentar conciliar el sueño. Aquel asunto la estaba desgastando poco a poco.
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Era un nuevo día en la ciudad de Domino, la familia Motou ya se había levantado excepto Yami ya que Zora no quería que se levantara. Zora y Solomon iban a salir a hacer las compras pero Alin decidió ir a hacerlas para que Zora y Solomon no dejaran solo a Yami y Yugi. El menor de los dos hermanos quiso acompañar a Alin a hacer las compras, Alin accedió y ambos salieron de la casa al súper mercado.
En el camino ambos iban platicando, a Yugi le gustaba estar un tiempo a solas con su tía ya que ella jamás estaba en casa por su trabajo e ir por las compras con ella era una excelente oportunidad para pasar tiempo de calidad.
Al llegar tomaron un carrito, iban buscando las cosas que estaban en la lista que Zora les había dado. En un momento mientras Alin buscaba algunas cosas Yugi se separó de ella para ver algunos juegos que presentaban en aquella tienda. Al ver aquellos juegos sintió un escalofrió recorrerle ya que sentía que alguien lo observaba, el pequeño tricolor volteo pero solo veía a la gente que hacia sus compras, eso no le quito la sensación de que era observado. Comenzó a hacerse hacia atrás cuando escucho una voz que hablo en susurro.
–Morirás.
Eso hizo que Yugi corriera buscando a Alin, choco con una persona lo cual hizo que soltara un grito que al escucharlo Alin corrió buscando a Yugi dejando las compras en el lugar. En la búsqueda de su sobrino vio un pequeño tumulto de gente que observaban algo con mucha atención, al abrirse paso entre la gente vio a Yugi sentado en el piso respirando agitadamente con un joven aun lado de él, este lo revisaba para ver si estaba bien.
–Oye amiguito ¿Ya estas más tranquilo? –pregunto aquel joven.
–Yugi ¿Estas bien? –pregunto Alin preocupada acercándose a Yugi.
–Si tía, me lleve un susto muy fuerte al chocar con él. –señalo al joven que estaba a su lado. –pero ya estoy bien.
Alin volteo a ver al joven reconociéndolo de inmediato, saco una pequeña fotografía que llevaba en la bolsa de su chaqueta comparándola con el joven que estaba frente a ella.
–Alin ¿Te ocurre algo? –pregunto Yugi al ver a Alin que tenía un gesto de sorpresa el cual cambio a una sonrisa.
–Nada es solo que ya encontré a mi testigo.
Yugi se quedó en duda al igual que el joven que estaba junto a Yugi ya que no sabían a que se referían con que ya había encontrado a su testigo.
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Hola a todos, disculpen el retraso de esta historia, tratare de sacar los capítulos más seguido, espero que les esté gustando la historia, en este capítulo no hay palabra para el mensaje pero si para el siguiente mientras sigan formándose una idea de cuál sería el mensaje del asesino PD: el susurro no cuenta.
Agradezco a todos los que me siguen en esta loca historia, en especial a Kisaki Yazmin, DarkRose00, Alexia Astyan, Sissie131, Nae-DC, Kayra Isis, Bastet Yugi Motou, Sicopata14 y Miley Atem. Gracia a todos por su apoyo, a partir de diciembre se reanuda prueba de fuego. Sin más que decir me despido. Nos vemos en el próximo capitulo. Sayonara.
DarkYami Motou.
