Su mano derecha se aferró con fuerza a la rama del árbol que estaba por encima de su cabeza. Se ayudó con el pie izquierdo contra la corteza del tronco para ascender hasta ella con el aliento entrecortado. Sentía el calor en sus mejillas enrojecidas. Su aliento dibujaba pequeñas volutas de humo al salir de sus labios. Miró hacia arriba viendo la distancia que aún le separaba de su objetivo.

Sentado, con las piernas balanceándose bajo él, Daryl observaba a Katniss trepar. Sonrió para sí mismo al ver que hacía caso de las indicaciones que le había ido dando minutos antes a los pies del árbol en el que se encontraban. Era ágil, silenciosa y a pesar de su aparente figura delgada y frágil, la fuerza en sus extremidades y su tozudez eran más que evidentes.

- Debes observar el camino completo.- Le recordó él una vez más viéndole dudar qué paso seguir.

Katniss asintió en silencio, mirando con cuidado qué rama era la conveniente para lograr alcanzarle. La de su izquierda era la más cercana de forma inmediata, pero varios metros más arriba le alejaba sobremanera para continuar su ascenso. Debía alcanzar la que estaba a su derecha aunque creyera que fuera tarea imposible.

- Exacto, usa la cabeza además de las manos y las piernas.

Katniss escondió la sonrisa tras una mueca de hastío estirando su brazo derecho. Su pie izquierdo estaba a punto de perder su apoyo en la rama sobre la que se encontraba. Con un gruñido rozó con la punta de los dedos su objetivo. Necesitaba acercarse más. Miró sus pies, volvió la vista hacia la rama y no lo pensó dos veces. Su mano derecha se aferró con fuerza a la rama aguantando todo el peso de su cuerpo tras el salto. Se balanceó hasta lograr encontrar un apoyo para uno de sus pies. Con la respiración acelerada alzó la vista de nuevo hacia Daryl.

- Bien hecho, Everdeen.- Le felicitó dando una palmada.- Ya lo tienes, vamos.- Le animó dando un mordisco a una manzana.- Si llegas de una pieza, te doy una de estas.- Katniss pegó su rostro al tronco del árbol riendo en bajo escuchándole a él.

- No tengo hambre.- Terció ella recuperando la compostura estirando su brazo izquierdo en pos de otra rama.

- Tienes que comer o no crecerás.- Contestó él dándole otro mordisco a la fruta.

- No soy una niña.- Replicó Katniss dando un resoplido apartándose el pelo de la cara.

- Tampoco eres una mujer.- La chica sintió el rubor cubrir sus mejillas en el acto. Eso era algo en lo que podía discrepar con él pero de lo que no tenía intención de hablar. En ese instante, ni en ningún otro.

- ¡Tengo quince años!- Exclamó finalmente tras atreverse a alzar la vista hacia él sin miedo a que pudiera leer en sus ojos lo que instantes antes había pasado por su cabeza.

- Lo dicho, tienes que seguir creciendo.- Daryl lanzó al suelo el corazón de la manzana ya terminado chupando la punta de sus dedos antes de limpiárselos en el pantalón.- Vamos, mujer, que no tenemos todo el día.- Le picó él hincando los codos en sus muslos mirándole con una expresión seria. Sus ojos pedían a gritos que sonriera.


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