Capítulo 9: Sonrisa "Ni te atrevas a negarte"

-Ji Na! Vinieron por ti! – gritó Ajumma.

- Ya voy! – grité también desde mi habitación.

- Toma tu almuerzo, vayan con cuidado – dijo entregándome mi almuerzo.

- Ne! Adiós! – dije apurada y salí corriendo de casa – Buenos días Baro! – dije sonriendo mientras corría hacia él.

- Buenos días Ji Na, te quedaste dormida hoy? – dijo riendo.

- Si xD – respondí riendo también mientras me subía a su moto.

Habían pasado cinco meses desde la muerte de papá, pude superar todo ese dolor con el apoyo de Ajumma, Donghae y Baro.

-FLASHBACK (Hace 5 meses)-

- Que haces Ji Na? - preguntó Donghae entrando a mi habitación.

- Yo... me voy... - dije con voz apagada y seca, estaba sentada en piso haciendo mis maletas.

- Te vas? adonde? - dijo despreocupado - Oye... porque estas haciendo maletas? a donde vas...? - dijo ahora confuso mientras su voz iba bajando poco a poco.

- Me voy, papá murió, que se supone que tengo que hacer ahora? estaba aquí mientras él regresaba pero... - dije mientras mis lagrimas empezaban a salir - Él ya no regresará...

- Y piensas dejar la escuela? nos dejarás? me... me dejarás...? - dijo con voz triste.

- Me iré - dije bajando la cabeza, en realidad me dolía esto, pero no quiero causarles mas problemas.

- Estas hablando en serio... - dijo riendo con sarcasmo - Y a donde se supone que irás?! cómo vivirás sola ahora?! - dijo alzando la voz se notaba muy molesto.

- No lo sé! Me iré a casa y trabajaré! - dije alzando la voz también.

- A casa…? - dijo agachándose para después tomar mi rostro entre sus manos – Ji Na... esta es tu casa, no puedes huir de ella...

- N-no - dije empezando a llorar fuerte - No quiero causarles molestias! no puedo quedarme aquí para siempre..

- Si puedes! - dijo para luego abrazarme fuerte - Deja de decir estupideces! no te dejaré ir a ninguna parte.

En realidad no quería irme ni separarme de ellos, pero sentía que ya no debía estar aquí, ahora tenía que causarles molestias permanentemente? No quería ser una carga para ellos, ya le había causado suficientes problemas a Donghae en su carrera. Quizás... era mejor buscar mi propio camino ahora que estaba sola.

- Que es lo que sucede? porque están gritando? - dijo Ajumma entrando a mi habitación.

- Mamá, Ji Na quiere irse de casa! - dijo Donghae acusándome como si fuera un niño pequeño.

- Ji Na... no te sientes a gusto aquí...? - dijo Ajumma con ojos tristes.

- Ajumma, n-no es eso, yo... - paré sin saber que decir, la expresión triste de Ajumma me hizo sentirme horrible.

- Piensa que nos causará molestias si sigue aquí - añadió Donghae.

- molestias? - rió Ajumma - como puedes decir que causas molestias? eres parte de esta familia, deja de decir tonterías, tú no vas a ningún lado me oíste? - dijo picándome la nariz, luego Donghae empezó a devolver mis cosas a su lugar.

- Gra-gracias - dije con la cabeza baja llorando fuerte mientras Ajumma me abrazaba acariciando mi cabello.

-FIN FLASHBACK-

Donghae regresó a sus actividades con Super Junior, llamaba a casa cada vez que podía y me enviaba uno que otro mensajito casi todos los días pero, hace ya casi un mes que no me escribe, ni siquiera llama a casa, no es que esté desesperada ni esté exagerando las cosas pero es que en verdad lo extraño…

-Sucede algo con tu celular? - Preguntó Baro mientras comíamos en el receso.

- Nada, porque? – dije despegando la vista del celular para después guardarlo en mi bolsillo.

- Porque lo parece, haz estado obsesionada con tu celular toda la semana, lo revisas hasta en medio de las clases, pasa algo?

- En serio? Creo que es tu imaginación – dije tratando de sonar despreocupada.

- …No te ha llamado cierto? Por qué no lo llamas tú?

- …Debe estar ocupado, no puedo interrumpirlo si está trabajando – sonreí – No moriré por una llamada o si?

-

De regreso a casa después de clase Baro me llevó a una cafetería y arrancó un letrero de la puerta que no llegué a leer.

-Vinimos por el trabajo de meseros – dijo al encargado del lugar y le entrego el letrero que había arrancado segundos antes.

- Oye Baro, que estás haciendo? – dije hablando bajito mientras halaba la manga de su saco.

- Pueden empezar mañana entonces, espero su trabajo – dijo el encargado sonriéndonos.

- Muchas gracias, trabajaremos duro – dijo Baro haciendo una reverencia mientras yo solo miraba las situación confundida – Que estás haciendo, chica sin modales – decía sonriendo nerviosamente hacia el encargado mientras empujaba mi cabeza para que hiciera una reverencia.

- Trabajaremos? – pregunté confundida ya fuera de la cafetería.

- Si, trabajaremos, tienes algún problema con eso? – dijo sonriéndome modo "ni te atrevas a negarte".

- Ehh.. no pero, porque trabajaremos? Necesitas dinero?

- Algo así… además será divertido no crees? Vamos a casa ya – dijo para luego subirnos a su motocicleta, me llevó a casa y luego se fue a la suya.

- Ajumma! He vuelto! – dije quitándome los zapatos.

- Llegaste justo a tiempo, acabo de terminar de hacer la comida – dijo Ajumma sonriente mientras me quitaba la mochila de la espalda, lo hacia todos los días, me sentía realmente bien cuando lo hacía, en realidad la sentía como mi madre – A cambiarse – dijo dándome unas nalgadas.

- Desde mañana trabajare de medio tiempo – dije mientras comíamos.

- Trabajarás? – preguntó Ajumma sorprendida – Necesitas dinero?

- No pero, creo que Baro si, él fue el de la idea, dijo que también sería divertido.

- Solo no deben descuidar los estudios, está bien?

- Ne – dije asintiendo – Ajumma… ha llamado Donghae?

- No cielo… no ha llamado – dijo Ajumma triste, las dos estábamos a la espera de su llamada. Bajé la cabeza decepcionada - Oh… y donde trabajarán? – cambiando el tema.

- Una cafetería, de meseros – dije tratando de sonreír.

-

Bienvenido – dijimos Baro y yo al unísono al ver entrar a nuestro primer cliente.

Trabajábamos de lunes a viernes después de clases y los sábados de 10:00 AM a 3:00 PM, trabajando me distraía bastante, como dijo Baro era divertido y ya no estaba tan obsesionada con el celular aunque si esperaba algún mensaje de parte de Donghae, pero nada llegaba…

-Toma – dijo Baro dándome un sobre, lo que creo que era su sueldo del mes.

- Por qué me lo estás dando? – dije confundida después de haber mirado dentro del sobre confirmando mis sospechas.

- Con esto y esto – señalando su sueldo y el mío – Podrás ir a Seúl y ver a ese suju idiota.

- Baro ya te he dicho que no lo llames así… te gustaría que te dijeran Baro el idiota?

- Ok – dijo rodando los ojos - Entonces irás o no?

- Baro, si repasamos las cosas bien, trabajaste duro por todo un mes y el dinero que ganaste me lo estás dando para que valla a Seúl y vea a una persona que ni siquiera te agrada, estás seguro que estas en tus plenas facultades mentales? – dije con una ceja levantada provocándole una pequeña carcajada.

- Buenos, creo que pensándolo de la forma en que lo dijiste, parece que no, pero igual no lo estoy haciendo por él así que no discutas y solo tómalo, hago lo que quiera con mi dinero.

- Ir a Seúl… como iré yo sola? No conozco Seúl – dije pensando en voz alta, luego miré los dos sobres – Tomaré tu dinero a cambio de algo.

- De qué?

- Ven conmigo – dije sonriendo ahora a modo "ni te atrevas a negarte".

- Nooo… no lo haré – dijo cerrando sus ojos y tapando sus oídos…


Espero que les haya gustado!

Ando a escondidas así que me voy rápido antes de que mi mamá cometa homicidio en mi contra. Bye!