Ni Naruto ni sus personajes me pertenecen.
Ya habían pasado dos horas, e Itachi aún no regresaba. Estaba oscureciendo y le preocupaba. Que tal si alguien de Konoha le había atrapado o tal vez Sasuke por fin cumplió su venganza. Pero ¿qué estás pensando Sakura? Itachi era fuerte y volvería.
Aún seguía en la cocina, sentada en una silla. Pero en ese tiempo, estuvo analizando qué demonios le había pasado para ponerse nerviosa y sonrojarse. Por favor, ya tenía 18 años. Una explicación posible que encontró es que la apariencia del pelinegro era muy parecida a la de Sasuke.
Sin embargo, la descartó en el momento ya que ella ya no lo amaba. Sí quería que él regresara a la aldea junto con ella, Naruto y Kakashi pero ahora era como amiga no como enamorada. Entendió que él nunca le correspondería. Y consiguió, con mucho esfuerzo, lograr olvidarlo, para ya no sufrir ni preocupar a sus seres queridos.
Eso la llevaba al comienzo, no tenía idea del porque su nerviosismo frente a la cercanía de Itachi. Su corazón latía fuertemente al recordar lo cerca que estuvieron el uno del otro, como si en cualquier momento fuese a saltar de su pecho.
Entonces la única opción que le quedaba era que le atraía. Era guapo, misterioso, sexy, y esa mirada, por Dios juraría que cada vez que veía esos ojos olvidaba hasta su nombre.
Pero ¿qué cosas estaba pensando?, él era un asesino. La organización a la que pertenecía estaba, prácticamente cazando a su mejor amigo. En el sentido literal de la palabra. Pero no podía evitarlo le atraía, y mucho.
Estaba cansada y la cabeza le punzaba horriblemente, se fue a la habitación y se recostó en la cama. Apenas, apoyó la cabeza en la almohada, quedó profundamente dormida. E interiormente, lo agradeció.
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Itachi iba de regreso a la cabaña. A unas dos horas de esta, había encontrado un pueblo sin ninjas. Y que aparentemente, no lo reconocieron. Ya había conseguido alimento para dos semanas, más o menos. Además le había comprado algo de ropa a la pelirosa porque la suya estaba toda destruida.
Como eran demasiadas cosas, las tuvo que guardar en un pergamino, para llegar más rápido. Aún recordaba cuando estaba comprando y una anciana le preguntó si era para su novia, y él se ¡sonrojo! Que estupidez.
- Flash Back -
Estaba mirando que le podría llevar a Sakura. No entendía porque se tomaba esa molestia pero quería hacerlo. Hasta que algo captó su atención y pensó que quedaría perfecto en el pequeño cuerpo de la ojijade. Así que decidió comprarlo. Mientras pagaba la mujer mayor le habló.
- Jovencito ¿eso es para su novia? - dijo.
En vez de responder, se sonrojo levemente y la mujer rio un poco. Él iba negarlo pero ella volvió a hablar.
- Le quedará estupendo. Tome estos zapatos. - no iba a aceptarlos pero ella insistió.
Así que así terminó comprando todo el conjunto para la pequeña kunoichi.
- Fin del Flash Back -
Durante todo el camino, no pudo dejar de pensar en Sakura. Sus ojos jade, llenos de vida y paz, sus mejillas fuertemente sonrojadas. Dios, esa chica lo iba a matar. Lo admitía le gustaba demasiado. Despertaba en él un raro sentimiento de protección.
Eso le daba una buena explicación al hecho de haberla rescatado. Ahora se alegraba de haber aceptado esa misión, para poder salir de la guarida y tomar algo de aire fresco.
Le extrañó la actitud de Pain. Debería estar alerta porque no se creía eso de que tenía un mes entero sin misiones y que podría hacer lo quiera con la condición de no llamar la atención.
Antes de seguir pensando en Pain y Akatsuki, terminó imaginando quedarse con ella, mirando esos ojos que tanto le gustaban, y traían luz a su oscuridad. Pero luego volvía a recordar, la organización y lo último que debía hacer antes de morir.
Además, él era un criminal. Tenía enemigos por todos lados, que no dudarían un segundo en hacerle daño a ella, si veían que le importaba. Pero luego, se dio cuenta de que la pelirosa ni siquiera le gustaba él. Pero por como le miró en el bosque, y en la cocina podía suponer de que le atraía físicamente. No era mucho, sin embargo consiguió sacarle una sonrisa llena de arrogancia.
Tan ensimismado estaba que no notó que más adelante habían tres personas.
- ¡Itachi! - bramó una voz con profundo odio.
En ese momento se percató de las tres presencias. Frente a él se encontraba su hermano menor, el ninja-copy y el jinchuuriki de nueve colas. Los miró sin variar su expresión, y finalmente habló.
- Estúpido hermano menor - dijo sin interés. - ¿Qué los trae por aquí? - cuestionó.
Sasuke le iba a gritar que por fin cumpliría su venganza, pero Kakashi se le adelantó.
- Eso no es de tu incumbencia - pronunció con tono despreocupado mientras apoyaba su mano en el hombro de su alumno.
En ese momento, Itachi recordó que se encontraban, no muy lejos de la cabaña. Suponía que debían estar buscando a Sakura. Necesitaba hacer algo para alejarlos de la zona. No quería que se llevaran la única luz que dejaba entrar a su vida en mucho tiempo.
- Mmm... ¿Se les ha perdido algo o... alguien? - insinuó el Uchiha mayor.
Ante esto todos se tensaron, y la misma idea los asaltó. Era imposible que él supiera de la desaparición de su compañera a menos que él tuviera algo que ver.
- ¿Qué quieres decir? - preguntó Naruto tratando de contener la ira que lo invadió.
No debía descontrolarse. Ese no era el mejor momento, necesitaban recopilar información sobre el paradero de la pelirosa. Y definitivamente convertirse en un monstruo no era un opción viable.
- No sé, algo rosa - respondió él mientras hacia una mueca parecida a una sonrisa.
- ¡¿Qué le hiciste a Sakura, basura?! - gritó Sasuke con rabia.
El pelinegro menor no se encontraba muy lejos de perder el control. Su hermano siempre le arrebataba lo que le importaba. Esta vez sería distinto, él protegería a las personas importantes por él.
- Mmm... nada malo, espero no les moleste, que me la quede por un tiempo - dijo ahora sonriendo con arrogancia.
- ¿Para qué la necesitas Itachi? - pronunció el ninja-copy, con voz contenida. Cuando se trataba de su pequeña alumna, no podía mantener la calma. - Espero por tu bien que no le hayas hecho nada.- amenazó sin necesidad de subir la voz.
- Hm - musitó - así agradece Konoha que rescaten a sus ninjas - se burló.
- ¿De qué hablas? - preguntó, ahora confuso Sasuke - ¿De qué la salvaste? -
- Eso no importa, debo irme, me esperan - se despidió Itachi desapareciendo, mientras se transformaba en cuervos.
- ¡Espera! - rugió Naruto, aún más preocupado por su amiga.
Permanecieron en silencio unos minutos, estaban consternados por lo que acababan de descubrir. Finalmente, Kakashi habló.
- Debemos regresar a la aldea e informar de esto a la Hokage. Apresurémonos -
- Pero Itachi... - comenzó el ojinegro siendo interrumpido toscamente por su mejor amigo.
- Haz lo que quieras Sasuke. Si quieres venganza, ve y búscalo - suspiro mirando a la nada - yo iré a buscar a mi mejor amiga - terminó empezando a caminar en dirección a Konoha.
Nadie dijo nada y sorprendentemente el pelinegro los siguió. Y partieron de vuelta. Debían apresurarse, Sakura corría verdadero peligro, había sido secuestrada por Akatsuki.
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Después de su inesperado encuentro, Itachi desapareció. Esperaba que se alejaran de la zona. Pero para mayor protección colocaría un genjutsu alrededor de la cabaña.
Finalmente llegó. Cuando entró, no vio a Sakura por ningún lado. Lo primero que pensó, fue que Konoha la había encontrado y llevado. Dejó los víveres sobre la mesa y se dirigió a la habitación apresurado, y cuando abrió la puerta, la encontró.
Antes de acercarse dejó la ropa que le había traído en el viejo armario junto con su capa de Akatsuki.
Ella estaba recostada en la cama. Se acercó para verla mejor. Tenía las mejillas levemente rosadas y jadeaba. El pelinegro, posó una mano en su frente. Su temperatura había aumentado. y murmuraba cosas inentendibles.
- Sakura - pronunció mientras la zarandeaba levemente.
- Mmm - musito ella mientras abría de a poco sus ojos. La pelirosa tenía una mirada febril - No me hagas nada, por favor -
- Tranquila, soy Itachi -
- ...No... - su respiración era errática - no me toques - El ojinegro apretó los puños.
Esos malditos la habían traumado. Deseaba con todas sus fuerzas volverlos a matar, lenta y dolorosamente. Sí tan sólo hubiese llegado antes, los habría destruido.
- Shh... no te haré nada - dijo suavemente, a la vez que corría un mechón que caía sobre su rostro.
- ¿Itachi? - preguntó recuperando momentáneamente su lucidez.- No me dejes sola - suplicó con ojos llorosos.
- Está bien, voy a buscar un paño húmedo, ¿sí? - Sakura sólo asintió.
Rápidamente, fue por el trapo que había usado la primera vez, y lo mojó en el baño con agua. Volvió a la habitación y se lo puso en la frente. Una vez hecho, se acostó a su lado. El viaje había sido agotador, y en serio necesitaba un descanso.
Realizar el genjutsu lo había consumido mucho chakra, y sus ojos le ardían furiosamente. Necesitaba un médico para sanar su vista tal vez ella le ayudase. Colocó sus brazos detrás de su cabeza en forma de almohada, y cerró los ojos.
Pero los abrió inmediatamente al sentir un cuerpo cálido a su lado. Era Sakura, y lo estaba abrazando.
- Por favor, no te alejes - pidió jadeando.
Estaba en shock. Esa era la mejor forma de describir su estado. Ella tenía su cabeza apoyada en su pecho, y lloraba. No sabía qué hacer, debía reconfortarla. Así que bajó uno de sus brazos, y lo colocó en su espalda.
- ...No lo haré... - exclamó casi en un suspiro.
Al escucharlo, la pelirosa lo abrazó aún más fuerte. Se sentía protegida en sus brazos, como hace mucho no lo hacía. Lentamente, comenzó a cerrar los ojos dejándose caer en los brazos de Morfeo.
Instantes después, Itachi le siguió con una imperceptible sonrisa. Después de todo el día no había sido tan malo.
Holas,
¿cómo están? Espero que bien. Bueno espero que les haya gustado y pronto actualizaré.
Gracias por los reviwes. Ansío saber que les pareció el capitulo.
Besos bloom ;)
