Ni Naruto ni sus personajes me pertenecen.


Llevaban un par de horas andando sin caminar. Habían recorrido un largo trecho, y se encontraban cerca de su destino. El viaje había sido silencioso la mayor parte del tiempo, exceptuando algunas de las clásicas peleas entre un ojiazul y un ojinegro.

- ¡Teme! ¿Me estás escuchando? - gritó Naruto tratando de llamar la atención.

- Hmp... ¿Qué, dobe? - contestó irritado.

- ¿Qué harás si nos encontramos con Itachi? – soltó componiendo una mirada seria que pocas veces se veía en él, a menos que la situación lo ameritara.

Ambos se encontraban detrás de todos lo bastante alejados como para que les fuera imposible escuchar algo. En el momento en que Naruto preguntó eso, disminuyeron su velocidad para hablar y tener más privacidad.

El rubio le estaba dando vueltas al problema hace bastante tiempo. Le preocupaba el que Sasuke en su afán de cobrar su tan esperada venganza se cegara, y cometiera una estupidez poniendo la vida de su mejor amiga en riesgo.

- Hmp –

Y Sasuke sabía porque tanta insistencia en el asunto. Lo que Naruto en realidad quería saber era si arriesgaría la vida de su amiga para llevar acabo su venganza, o no. Pero de lo que el rubio aún no se percataba era que él quería a la pelirosa, y la protegería.

Así que le miró a los ojos, mientras seguían saltando mostrándole todo aquello que jamás saldría de sus labios.

- No lo haré, usoratonkachi – declaró escuetamente.

Y con esa mirada y esa simple frase, Naruto comprendió las intenciones de su mejor amigo y que no había de que preocuparse. Tanto el ojinegro como el ojiazul recuperaron el ritmo y se colocaron a los flancos de Kiba quien era el que los guiaba.

Su cuerpo se tensó sintiendo la adrenalina de una próxima batalla, y Akamaru lanzó un fuerte ladrido mientras su dueño informaba su actitud.

- Estamos a punto de llegar, y hay alguien más adelante -

Ambos equipos se pusieron alertas y aumentaron un poco más su ritmo. Hinata activó su byakugan adelantándose a la orden que le daría Kakashi, quien era el líder del escuadrón.

- Son dos personas – contó.

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- ¿Y por qué debemos vigilar a Itachi? - preguntó un hombre con características muy parecidas a las de un tiburón.

- Porque Madara así lo ha querido - repuso la mitad blanca - Y no confía en él - agregó la otra parte negra.

Kisame no agregó más nada. No había que decir. El Uchiha había sido su compañero por bastante tiempo pero no es como que le hubiese tomado cariño, ¿cierto? Bah, bobadas él era un solitario y despiadado asesino que disfrutaba matar y hacer sufrir a sus víctimas los más posibles por simple gusto.

Si había aceptado el hecho de que Itachi fuera su compañero, es porque sabía que en la organización se trabajaba de esa forma. No tenía nada en contra de él, pero si por alguna extraña razón le ordenaban matarlo, él lo haría sin pensarlo dos veces.

Volvió en sí cuando siete figuras y un enorme perro, con el distintivo de Konoha, se aparecieron frente a ellos. Genial lo que faltaba, pensó aburrido. De todas estas sólo logró reconocer tres: el ninja-copy, el hermano menor de Itachi y al jinchuuriki del Kyubi. Las demás no le eran familiares.

- ¿Dónde está Itachi Uchiha? - exigió saber con dureza pero sin perder la calma Kakashi.

Le resultó raro que Konoha estuviese buscando a Itachi. Si, era un criminal y estaba en el libro bingo, pero ellos nunca le tomaron tanta importancia. Lo único que se le ocurría era que el hermano menor había regresado a la aldea para pedir ayuda y poder cumplir su venganza.

- Parece que ellos también lo buscan Zetsu - comentó lo obvio a su compañero mientras sonreía.

- ¿Por qué han secuestrado a Sakura-chan? - soltó de bocajarro el rubio perdiendo la paciencia. Él había tomado la sonrisa de Kisame como una burla.

- ¿Quién? - no pudieron evitar decirlo a coro, pero es que no entendían de lo que los acusaba el chico.

- ¿Cómo que quién? - habló esta vez el pelinegro - Itachi ha dicho que ustedes han secuestrado a Sakura, la alumna de la Hokage - finalizó.

Aunque les dijeran todo eso aún no sabían de qué hablaban. Sí sabían que ella era la prodigio alumna de la Hokage pero no tenían idea de lo del secuestro. Parece que Itachi ha estado haciendo de las suyas bajo el nombre de Akatsuki.

- Sabemos quién es ella - comenzó a hablar tranquilamente Zetsu blanco al notar la impaciencia de todos - Pero no tenemos idea acerca de un secuestro - concluyó el negro.

- Eso es mentira, ¿cómo no van a saber nada? - se oyó la terca voz de Kiba.

- ¿Para qué nos preguntan si no nos creen? - respondió tranquilo el tiburón.

La situación no era buena, Kakashi y Kurenai lo podían ver. Sus alumnos estaban ansiosos por encontrar a Sakura, y el enemigo tampoco se le veía muy contento como para seguir con esa conversación. Con una mirada entre ellos se decidieron.

- Esta bien - dijo Kurenai llamando la atención de todos - Sí no lo saben sigamos buscando -

Antes de que la joven generación comenzara a reprochar, Kakashi se adelantó dando el ultimátum.

- Kurenai tiene razón. Sí ellos no saben nada, nos vamos. No hay porque pelear con ellos - aseguró con calma.

Todos asintieron para momentos después percatarse de la ausencia de sus posibles enemigos.

- Sigamos adelante - sugirió Shino, que en todo momento se había mantenido al margen.

- Vamos - ordenó el peligris - Kiba - esta vez más calmado - guíanos.

El chico perro olfateó el aire tratando de encontrar el aroma de Sakura, pero le fue imposible. Desde que se encontraron con Akatsuki que no lograba encontrarlo, pero pensó que sólo era por estar nervioso por la posible lucha. Sin embargo, ahora ya no había rastro. Frunció el ceño molesto.

- No lo encuentro. Aquí termina el aroma de Sakura. Es como si se la hubiese tragado la tierra. - informó con disgusto.

- De acuerdo - afirmó Kakashi. Realizó una serie de sellos e invocó a sus perros. - Nos dividiremos en grupos de dos y uno viajará sólo. - - Naruto y Hinata, Kurenai y Shino, kiba y yo, y Sasuke - Todos asintieron de acuerdo con lo dicho. - Cada uno llevará uno de mis perros excepto nosotros que vamos con Akamaru. -

Kakashi les pasó a informar que se desplazarían en un radio de 30 km, y si no encontraban nada volvieran a ese mismo lugar. Cada pareja se fue marchando y antes de que Sasuke se fuera, kakashi apoyó su mano en su hombro.

- Confió en ti - le dijo. Ellos sabían que no era por su poder, sino de que sí el Uchiha encontraba a Sakura, la protegería. De esta forma, todos salieron en búsqueda del paradero de Sakura.

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Se despertó gracias a un peculiar aroma a comida. Aún tenía sueño, pero tenía demasiada hambre. No había comido nada desde ayer con todo lo sucedido. Y en la noche cuando Itachi le contó toda la verdad acerca de su clan en lo último que pensaría sería en comer.

De repente, se sonrojó de gran manera al recordar lo que él le había confesado, y lo que ella había respondido. Pero nada de lo que dijo fue mentira. Esos eran sus sentimientos y no fue rechazada, sino correspondida. Y se sentía inmensamente feliz.

Recordando el delicioso olor y al notar la ausencia de un calor al que se estaba acostumbrando demasiado rápido, salió de la habitación. Aún estaba vestida así que sólo peinó un poco su desordenado cabello.

Cuando llegó a la cocina, se encontró con la espectacular vista de Itachi sin camiseta preparando unas tostadas. Aún caían algunas gotas de su cabello que se encontraba arreglado en su cotidiana coleta. Estaba segura de que debía estar toda sonrojada, porque sus pensamientos no eran muy sanos que digamos. Y antes de que pudiera hablar, él se volteó y sonrió de esa forma que lleva la marca Uchiha por todos lados.

- Buenos días - saludó Itachi. - Espero que te guste - dijo refiriéndose la comida.

- Bbueno días - genial vuelvo a tartamudear, pensó enojada.

El pelinegro sonrió por su sonrojo y su tartamudeo. Vio como ella se acercaba hacia la mesada. Pensó que para tomar una tostada, pero para su sorpresa ella se le acercó y le dio un tierno beso mientras apoyaba sus pequeñas manos en su pecho. Ese pequeño e inocente beso de parte de ella prendió una chispa de pasión en el interior de ambos.

- Sakura - susurró Itachi.

Apartó todo de la mesada, la tomó por las caderas y la sentó en esta. Ella soltó una exclamación de sorpresa y él aprovechó para apoderarse de su boca con desmedida pasión, mientras se colocaba entre sus piernas. La pelirrosa trató de seguir el ritmo como pudo, mientras su vientre se contraía con fuerza por todas esas nuevas sensaciones.

El besos era fogoso, exigía más, mucho más. Y ellos querían más del otro. El ojinegro comenzó a delinear sus suaves piernas por debajo del vestido que en este momento le parecía una molestia. Pero debido a la falta de aire se tuvieron que separar.

Mas él no paró ahí. Mientras Sakura recuperaba el oxígeno perdido, él fue bajando y besó su cuello con la misma vehemencia con la que besaba su boca. Ella lo único que hacía era soltar pequeños suspiros, pero no se quería quedar atrás. También quería sentirlo, y tocarlo.

Así que lentamente y con timidez fue subiendo sus manos hasta su cuello. Enterró sus dedos en su cabello mientras lo atraía más hacia su cuello, incitándole a seguir y lo abrazaba con las piernas logrando que sus caderas rozaran. Ambos soltaron una exclamación ahogada. Sakura se asustó un poco y su cuerpo se tensó al sentir la excitación de Itachi.

Éste pareció notar su cambio de actitud, porque la dejo de besar y levantó la cabeza. Sus miradas chocaron. En ambas destellaba el deseo por todo lo sucedido. Sin embargo, en los ojos jades se podía ver un leve destello de temor por lo que sucedería.

Itachi quiso golpearse por haber sido tan egoísta, y haberse dejado llevar por el deseo sin pensar en ella. Era obvio para él que ella aún era virgen. Sus sonrojos, su tartamudeo, el temor en sus ojos, era imposible equivocarse. Pero todo esto no hacía más que incitarlo a seguir. El ser el primero. Él quería enseñarle a amar, porque él no era sólo pasión también había amor, mucho.

Se alejó un poco de ella, tomó su cara entre sus manos mientras ella lo miraba expectante. Unió sus labios en un casto beso, y luego apoyó su frente en la de ella.

- Lo siento - se disculpó sinceramente.

Sakura lo miró sin entender. ¿Por qué se disculpaba? ¿Por haberla besado? ¿Por qué? ¿Acaso no le gustó? Todas estas inseguridades la asaltaron, y su mirada se ensombreció.

- Yo entiendo... si no te gus... - comenzó a hablar ella bajito, sin lograr terminar mientras ocultaba sus aguosos ojos con su pelo.

Itachi se percató de todo y sinceramente quiso reir. ¿Cómo ella podía pensar que no le gustó? Eso sería una de las últimas cosas por las que podría haberse detenido. Dios, si aún sus manos cosquillean por la expectativa de seguir con lo que comenzó.

- Sakura no - la miró seriamente - Dios sabe que un día de estos me matarás - ella le miró sin entender otra vez. - No sabes cómo me gustaría seguir con lo que comenzamos - ella se sonrojó y él sonrió - Pero tú aún no estas lista y yo te voy a esperar. Además, - miró la cocina - no creo que te gustaría hacerlo aquí. -

Ella se avergonzó totalmente, y se abrazó a él. Escondió su cara en la curvatura de su cuello. Se sentía totalmente a gusto y segura. Tenía la sensación de que mientras estuviese allí y él la rodease con sus brazos nada malo le pasaría. Soltó un suspiró de gusto, logrando erizar la piel de Itachi.

- Sakura, no me provoques - le advirtió roncamente al oído provocando un escalofrió en la espalda de ella. - Mejor desayunemos - dijo ahora con vos normal.

Ella asintió, y se separaron. Itachi le tendió una mano para ayudarla a bajar. Tonto, siendo que es una ninja, pero fue por caballerosidad.

Pasados unos minutos, ya habían terminado y mientras ordenaban todo Itachi le preguntó si le gustaría ir al pueblo con él.

- ¿Estás seguro? - le preguntó ella. Él sólo asintió - ¿Y si alguien nos ve? Konoha me está buscando, bueno a ambos - agregó ella.

- No importa. Estoy seguro de que no nos encontrarán, por lo menos no tan pronto - Itachi le sonrió para calmarla, y funcionó.

- De acuerdo, entonces, vamos - la invitó mientras le daba una mano. Se arreglaron, y salieron.

Caminaban tranquilamente el uno al lado del otro. Sakura pensaba en que se sentiría tomarlo de la mano. Pero antes de que siquiera pudiera intentarlo, Itachi ya lo había hecho. Miró sus manos entrelazadas, y luego lo miró a él. También la miraba, y tenía una leve sonrisa en su rostro.

Pero el mágico momento se rompió en cuanto sintieron movimientos extraños entre las hojas. Colocaron sus cuerpos en posición defensiva, pero el pelinegro se colocó un poco por delante de la ojijade.

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Naruto y Hinata fueron los primeros en irse. Llevaban un rato andando, pero aún no encontraban nada. Pakkun, que era el perro guía que les habían asignado, no conseguía dar con el aroma de Sakura. Pero, de repente comenzó a olfatear el aire. El rubio y la pelinegra se miraron entre ellos, y luego volvieron a mirar al can.

- ¿Que has encontrado, Pakkun? - preguntó con impaciencia el ojiazul.

- Mi shampoo - contestó provocando el asombro y enojo en sus acompañantes.

- ¿Y qué tiene...? - iba a seguir reclamando pero el can se le adelantó.

- Que ella usa el mismo que yo - informó con seguridad. - Vamos es por aquí. -

Naruto y Hinata no tenían de otra más que seguirlo. Después de unos quince minutos andando, sintieron movimientos un poco más adelante. Bajaron la velocidad para sorprenderlos. La heredera Hyuuga utilizó el Byakugan, y aseguró que efectivamente eran dos personas pero no podía ver muy bien quienes eran por las ramas y hojas. Sus cuerpos estaban tensos, listos para saltar y ver de quien se trataba.

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Después de lo que le dijo Kakashi, se fue. Iba acompañado por una de las invocaciones del Hatake. Aún no encontraban nada relevante, sin embargo llevaban mucho rato andando. Ya estaba cansado, no en resistencia, sino mentalmente. Sentía un vacío en el estómago. Tenía la sensación de que Itachi otra vez le arrebataría lo que quería, y que no llegaría a tiempo. Era odiosa toda esa situación. Pero él encontraría a Sakura. Ahora entendía que protegiendo lo que uno más quería, conseguía la verdadera fuerza.

- Eu chico – al parecer el can tampoco recordaba su nombre. - Hay alguien más adelante son dos personas, y en el aire se siente el aroma de Sakura. -

- Hmp -

Tensó su cuerpo, y bajaron la velocidad. Se ocultaron entre unas ramas, mientras activaba su sharingan que giraba furioso. Y ambos saltaron frente a las desconocidas siluetas.

Los ojos de Sasuke se abrieron con asombro pero nada salió de su boca.


Holas !

Bueno este iba a ser su regalo de navidad de parte mía pero me quedé sin Internet y no lo pude subir hasta hoy T.T

Espero que les guste porque le puse mucho esmero y estaba muy inspirada. ¿Quién creen que se encuentre con Sakura e Itachi? ¿Naruto y Hinata? o ¿Sasuke?

¿Y quién reaccionaría peor? Bueno creo que eso es obvio pero igual quiero saber que piensan.

Entonces espero que lo disfruten y no me maten por haberlo dejado hasta ahí. Les deseo un feliz año nuevo y próximamente voy a estar subiendo el capitulo 9.

Dejen reviews que es gracias a eso que encuentro inspiración (y la música) pero mucho más por sus reviews.

Besos bloom ;)