Capitulo III
Encuentro..
-Rukia-san..-decia la rubia en un suave murmullo buscando a la pelinegra-Rukia-san
-Matsumoto-fukutaicho?-pregunto la chica solo tenia una yukata de baño puesta
-sssshhh-murmuro haciéndole una señal con la mano para que se acercase a lo que esta con paso tranquilo lo hizo
-que sucede fukutaicho?-dijo con curiosidad elevando una de sus cejas
-mi taicho quiere verla en el campo de cerezos-al escucharla decir que él quería verla su corazón empezó a bombear la sangre mas rápido-que le digo
-esta bien iré-Rangiku desapareció con el viento y ella quedo pensativa, su hermano prácticamente le había prohibido verlo a él, pero seria la ultima vez ya que se iría seguramente por largo tiempo no le haría daño si no se enteraba.. cierto?
Y sino venia? Para que le había dicho que se encontraran?.. tendría que haberse alejado tal y como dijo el Kuchiki mayor, el no sabe quien es ella nunca había tenido la necesidad de ver ni estar con alguien, el único deber era proteger a su amiga Hinamori pero a que se debía el comportamiento de esa tarde con Kuchiki Byakuya? Claro un extraño sentimiento de protección para defender a la pequeña chica.. pero que le sucedía quizá se dañaron sus neuronas y las hormonas se estaban aprovechando ...
-Hitsugaya-taicho-la shinigami había hecho acto de presencia a lo que él dejo sus cavilaciones para otro momento-que necesitaba-dijo evitando la intensa mirada que le daba su acompañante.
-Yo ... solo-no podía decirle que solo necesitaba verla para saber que le habría hecho Byakuya, tenia que buscar una excusa rápido-seguiremos con el entrenamiento..-que jugada le hizo el cerebro
-Pues si taicho solo que..-como decírselo sin que se destrozara ella misma por dentro y sus voz no sonara quebrada, no podía ser fría como con los demás, delante de él no podía esconder sus sentimientos y con la sinceridad por delante siguió- tendremos que esperar un tiempo para reanudarlo
-hmp .. esta bien-como preguntarle el por que no la vería-disculpa pero acaso te... vas?
-Si pero no puedo decir a donde-estaría a ciegas sin él
-esta... bien-la tengo que dejar ir seria lo... mejor-me tengo que ir
-Hitsugaya-taicho me podría..-solo una ultima noche para ese nuevo sentimiento-acompañar en un paseo- seria buena idea?
-Vamos..-dijo caminando mientras ella intentaba ponerse al paso de él cuando al fin lo logro, miles de pétalos de cerezos caían alrededor, por su camino de un momento a otro la distancia entre los dos cuerpos era casi nula y los pasos eran acompasados al igual que sus respiraciones de repente la voz de el vuelve a escucharse-se poco de ti...
-si.. es cierto-dijo dándole la razón estaba ida pero sonó seria-solo Nii-san me conoce- en la mirada del chico se noto la frustración al recordar las mismas palabras de Byakuya
-cuéntame-hablo dejando de caminar y ella hizo lo mismo solo para responder pero sin virar su rostro del horizonte estaba totalmente abstraída
La poca luz que se encontraba allí le daba a su rostro una belleza indescriptible, sus labios entre abiertos estaban exquisitamente formados preguntándose si Kurosaki había tenido la oportunidad de probarlos, ya que ellos estuvieron juntos un tiempo y sin notarlo su ceño se frunció, le molestaba tener ese pensamiento aunque no tenia el derecho de entrometerse en la vida de la shinigami era un estúpido
-no debo..-era algo que su hermano le había prohibido divulgar por allí y menos se lo diría él sabiendo que podría salir herido por su hermano-hablar seria peligro para usted Taicho-que ocultaban los dos Kuchiki seria tan malo y terrible..
-como quieras Rukia-su nombre se escucho glorioso en la boca del peliblanco se había dejado de formalidades y tal vez ella también debería de hacerlo-no quise entrometerme-tan hermoso nombre merecía ser dicho una y mil veces mas
-mm-saliode sus labios negando con la cabeza-no importa Toshiro-kun-el nombre de el algo que nunca se había atrevido a decir, al menos en voz alta.
El solo decir sus nombres hizo que ambos sonrieran, mostrando en esa simple sonrisa lo cómodos que se sentían el uno con otro, fue como si se hubiesen rozado la piel algo intimo que nunca se atrevieron hacer pero que al hacerlo se sintió tan bien que lo repetirían tanto como fuese necesario, ya que se llenaban con la sola presencia tanto de uno como del otro...
sentimientos extraños buscarían el significado porque la distancia no es nada comparada con esos sentimientos.
...
