Capitulo IV
el primer día de muchos...
-Rukia-san!-saludo Inoue desde el suelo de la habitación de Ichigo
-Ruki..a?-dijo sin poder creérselo el pelinaranja cuando la vio entrar por la ventana poniendo la misma cara de idiota que la primera vez
-no pongas esa cara de idiota-dijo la aludida con una sonrisa en su rostro el chico solo se levanto del suelo y le sonrió
-Rukia...-dijo poniendo una cara de enfado y acercándose hasta quedar frente a ella le revolvió el pelo-enana la idiota eres tu-intercambiaron unos cuantos insultos mas y decidieron sentarse
-Inoue...-Saludo la pelinegra
-te hemos echado de menos-respondió con alegría dando a entender que el chico también la había extrañado
-Inoue habla por ti-dijo intentando ser cruel, pero la verdad es que el Kurosaki se le notaba que desbordaba de la alegría, parecía que había recuperado fuerza, ella le hacia mas fuerte-y vienes a quedarte?
-Si Ichigo durante tiempo indefinido-el solo recordar ese tiempo indefinido le hacia recordarlo-me voy a quedar contigo...
-pero en donde Rukia-san?-Ichigo y Rukia se le quedaron mirando como si fuera la pregunta mas tonta del mundo, así que el chico al ver que ella nunca se había enterado de que ella vivía en su armario decidió decírselo,la pelinegra se adelanto con unos muy explicativos chappis.
En el primero aparecía Ichigo durmiendo plácidamente y de repente ella salia de su armario el se despertaba, peleaban, aparecía Kon se desquitaban con el y se iban al escuela. Lo cual dejo a Orihime con varias gotitas y una sonrisa en su rostro mientra Ichigo peleaba otra vez con Rukia por que le dijo que sus dibujos eran horribles.
Cuando se despidieron de Inoue al atardecer se fueron a la tienda de Urahara
-Estarás en el cuerpo del gigai cierto-pregunto un poco preocupado sabiendo a que sitio se dirigían
-si pero Ukitake-taicho me dijo que no debilitaría mi poder espiritual-el chico solo suspiro como si le quitaran una carga de encima
A pesar de saber que ella había recuperado todo su poder no podría evitar verla frágil, como una simple humana ella era parte de su fuerza, debía admitirlo a pesar de tener cierta atracción hacia Orihime y haber comenzado una relación mas allá de la amistad, seguía teniéndole mucho aprecio a la pequeña Kuchiki que de pequeña no tenia casi nada era hermosa y estaba seguro de que si le ocurriera algo el la protegería de nuevo, no era amor lo que el sentía hacia ella tal vez seria cariño de hermanos eso tenia mas sentido..
-bueno enana iras al instituto de nuevo eh?-una floja risa salio de los labios de ella, no estaba segura de querer ir de nuevo a ese lugar, pero si con ir lograba olvidar al poseedor de aquellos ojos verde agua, lamentándolo mucho...
-si Ichigo no tengo nada mejor que hacer-dijo con un suspiro que el chico noto con preocupación pero decidió quedar con la duda tendría mucho tiempo para hablar con ella..
caminaban en silencio cada uno envuelto en sus pensamientos el pensando en ella y ella pensando otro que no era el...
El Seiretei de blancas e inmaculadas paredes esa era la vista desde la oficina del décimo escuadrón y su capitán Hitsugaya Toushiro, todo tenia su característico silencio Matsumoto se había ido de juerga con su pandilla de borrachos, el papeleo el ya lo tenia terminado y sus pensamientos solo eran ocupados por cierta chica de ojos negros y brillo purpura la atracción hacia ella era mas de lo que podía soportar, necesitaba estar con ella si apenas habían pasado tres semanas y no había podido alejarla de sus pensamientos en ocasiones suspiraba sonoramente al recordar la ultima vez que la vio aquella noche...
El tiempo era un peligroso enemigo, pero luego de tres semanas se había decidido a averiguar a donde se había ido y tan seguro y firme como solo el es capaz de ser se encamino en busca de Ukitake y si el no le decía nada iría con Kuchiki si era necesario. Así que irrumpió en el despacho de Ukitake dispuesto a hacerlo hablar.
