Capitulo V
Permisos...
-Ukitake vengo a..-rápidamente fue interrumpido por la mano del nombrado en alto.
-Se a lo que vienes-esperen realmente lo sabia-te habías tardado mucho nunca pensé que durarías tres semanas tal vez una, pero tres de verdad que me sorprendiste-así que el capitán enfermo lo sabia bueno eso ahorraría varias preguntas
-me podría decir donde esta?-dijo después de ver que no le respondería de inmediato
-claro Shiro esta con Ichigo, no dejes que Byakuya sepa que lo sabes te puedes ir ahora mismo si lo deseas he dicho en la sociedad que iras a entrenar durante algún tiempo-en ocasiones podía llegar a ser de utilidad. Gracias dijo en sus pensamientos el chico-vete ya.
Dispuesto a ir al mundo humano partió por la puerta, como todo un capital llego al lugar, camino hasta que logro sentir el reiatsu de Kurosaki rápidamente se dirigió hacia el sintiendo también a la Kuchiki menor por fin después de tanto tiempo la vería.
-Ichigo.. tengo hambre-decia la pelinegra con un vestido azul en la cama del chico-dame comida, aliméntame
-Rukia si tienes hambre baja y toma del refrigerador algo-dijo el chico desde el suelo con los ojos cerrados, ese día habían ido a visitar a su madre al cementerio así que quedaron exhaustos-tonta
-haa esta bien-se dispuso a bajar las escaleras en busca de algo que engullir sin importarle el comentario del pelinaranja.
-Esta Rukia..-cuando de repente de la ventana alguien entro, la misma escena de cuando la conoció a ella pero esta vez era el capitán del décimo escuadrón-He? Toshiro que haces aquí
-Donde esta?-pregunto sin mas buscándola con la mirada en toda la habitación a lo que el pelinaranja lo miro raro
-quien? Rukia?-al nombrarla el peliblanco se irguió frente a el y puso especial atención en sus palabras-oh! ella ya sube la puedes esperar o mejor puedes encontrar un gigai para que mis vecinos no piensen que estoy loco-dijo sentándose en la cama, la puerta de la habitación se abrió dejando ver a la chica de negros cabellos con un pudin en las manos
-Ichigo! tome el pudin de chocolate y men..-la presencia de él y su olor inundo sus sentidos-Hitsugaya-taicho...
-veo que necesitan privacidad así que Rukia llévalo a la tienda de Urahara- dijo sacándolos por la ventana y lanzando le un suéter negro y una bufanda blanca a la chica- los estaré esperando
Caminaban en total silencio sin saber que decir, primero el no podía decirle que necesitaba verla y se había escapado del Seiretei con la excusa de que entrenaría, cuando la verdad estaba allí viéndola, y segundo ella no podía tirarse encima y decirle lo mucho que lo había extrañado esa no seria ella...
-Toshiro...-que le diría el momento era perfecto solo con tener su presencia-necesito saber algo..
-El que? -pregunto un poco desubicado al no poder imaginarse que le diría..
-Me.. puedo enamorar de ti?-dijo cohibida, con timidez al hablar, esperando su respuesta la chica se sonrojo mientras el atardecer llegaba a su fin los últimos rayos naranja se habían escondido dando paso a la oscura noche y su luna llena, el comenzó.
-Eso no es algo que .. se prohíba Rukia pero yo también me he enamorado de ti..-respondió de manera que ambos habían dejado de caminar, para volverse y mirarse los ojos, las pupilas purpura de ella brillaban dirigidos hacia los turquesa de el y lentamente acerco su mano hasta la de el tomándola tímidamente
Él no repelió el contacto mas bien lo reafirmo con una leve sonrisa y así siguieron caminando al encontrar a Urahara-san en su tienda le pidieron el gigai el cual quedo perfecto al chico y se marcharon de regreso cuando una pregunta afloro en la cabeza de la Kuchiki
-Toshiro... donde dormirás?-dijo pensando en donde se podría quedar el chico, ella se había mudado a la casa de enfrente a la de Ichigo y tenia habitaciones disponibles ya que ella vivía sola
-no lo se-no había reparado en ese detalle cuando vino, ahora que su alma estaba en un cuerpo que necesitaba descanso tendría que buscar un lugar
-te puedes ... quedar conmigo-hablo sonrojada pensando en ellos dos solos en una casa parecerían...
-segura?-pregunto un poco sorprendido por el ofrecimiento de la chica, y como respuesta solo obtuvo un asentimiento de cabeza siguieron marchando hacia la casa de ella y al llegar dejaron los zapatos en la entrada y entonces con un rápido jalón de mano de parte de la chica, era tan extraña, le iba mostrando la sala, la cocina, la biblioteca, el despacho fueron escaleras arriba le mostró el baño, la habitación de ella, las otras dos habitaciones y finalmente la habitación del reiatsu.
-Y esta habitación es la del reiatsu-el la miro con una ceja en alto y ella rió divertida-aquí podemos entrenar y estar sin importar que nuestro reiatsu actué congelando todo, puedes dormir aquí o en cualquiera de las anteriores.- se retiro de su lado para irse a cambiar dejando que el chico diera un recorrido por su propia cuenta.
Camino hasta que volvió a situarse delante de la habitación de la chica se giro y entro en su habitación... mientras mas cerca mejor no?
